{"id":1214,"date":"2020-02-29T23:36:55","date_gmt":"2020-02-29T23:36:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=1214"},"modified":"2020-02-29T23:36:57","modified_gmt":"2020-02-29T23:36:57","slug":"el-valor-la-abstraccion-del-valor-de-uso-en-el-proceso-de-intercambio-critica-a-bohm-bawerk-4","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=1214","title":{"rendered":"El valor: la abstracci\u00f3n del valor de uso en el proceso de intercambio (Cr\u00edtica a B\u00f6hm-Bawerk 4)"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"https:\/\/fcoumpierrezblogspotcom.blogspot.com\/2018\/01\/el-valor-la-abstraccion-del-valor-de.html\">Francisco Umpi\u00e9rrez S\u00e1nchez<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\n\nEn la secci\u00f3n 1 del cap\u00edtulo IV de la&nbsp;<em>Conclusi\u00f3n del sistema marxiano,<\/em>&nbsp;B\u00f6hm-Bawerk dice lo siguiente: \u201cEn la b\u00fasqueda de esa cosa com\u00fan que caracteriza al valor de cambio, Marx recurre al siguiente procedimiento. Pasa revista a las distintas cualidades que poseen en general los objetos equiparados en el intercambio, y luego, sirvi\u00e9ndose del m\u00e9todo de la exclusi\u00f3n elimina todas aquellas que no superan la prueba, hasta que solo queda una cualidad. \u00c9sta \u2013es decir la cualidad de ser producto del trabajo\u2013deber\u00e1, pues, ser la cualidad com\u00fan buscada. Se trata de un procedimiento bastante extra\u00f1o, aunque no reprobable como tal. Es ciertamente extra\u00f1o que, en lugar de someter la supuesta propiedad caracter\u00edstica a una prueba positiva \u2013que en todo caso habr\u00eda conducido a uno de los dos m\u00e9todos se\u00f1alados m\u00e1s arriba y cuidadosamente evitados por Marx\u2013, para convencer al lector de que \u00e9sa es precisamente la propiedad buscada, se recurra exclusivamente a una prueba negativa, mostrando que no es ninguna de las dem\u00e1s propiedades\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los supuestos dos m\u00e9todos que Marx evita en sus an\u00e1lisis econ\u00f3micos son la experiencia y la psicolog\u00eda de los agentes econ\u00f3micos. Pero estas acusaciones son falsas: Marx basa sus an\u00e1lisis en la experiencia econ\u00f3mica y su capacidad de an\u00e1lisis psicol\u00f3gico est\u00e1 muy por encima de los economistas convencionales. Aunque como dije en la entrega anterior, los an\u00e1lisis psicol\u00f3gicos de los economistas convencionales no pasar\u00e1n a la historia de la psicolog\u00eda. Dejemos ahora a un lado estos dos dardos cr\u00edticos sobre metodolog\u00eda que B\u00f6hm-Bawerk lanza al cuerpo te\u00f3rico de Marx y centr\u00e9monos en la esencia de su cr\u00edtica. Marx plantea que la relaci\u00f3n de cambio entre dos mercanc\u00edas se puede representar mediante una ecuaci\u00f3n, por ejemplo, 1 quarter de trigo = 1 quintal de hierro. Y se pregunta: \u00bfQu\u00e9 nos dice esta ecuaci\u00f3n? Y responde: que en dos cosas diferentes, un quarter de trigo y en un quintal de hierro, existe algo de com\u00fan y de la misma magnitud. De manera que la tarea ser\u00e1 ahora descubrir esta cosa com\u00fan. B\u00f6hm-Bawerk plantea que Marx recurre a una prueba negativa en vez de a una prueba positiva, y que le parece extra\u00f1o que lo haga as\u00ed. Da a entender que en este caso puede emplearse tanto un m\u00e9todo como otro y que es una decisi\u00f3n arbitraria de Marx haberse decidido por la prueba negativa.<br>Pero Marx, aunque le pese y no lo reconozca B\u00f6hm-Bawerk, basa su procedimiento en lo que dice la experiencia. As\u00ed que Marx expone lo que dice la experiencia de la relaci\u00f3n de cambio: \u201c\u2026es precisamente la abstracci\u00f3n de sus valores de uso lo que caracteriza evidentemente la relaci\u00f3n de cambio de las mercanc\u00edas. Dentro de ella, un valor de cambio vale tanto como cualquier otro solo si existe en la proporci\u00f3n suficiente. O, como dice Barbon: \u201cUna &nbsp;clase de mercanc\u00edas es tan buena como la otra, si su valor de cambio es igual. No hay ninguna diferencia ni distinci\u00f3n entre cosas de igual valor\u201d. Como valores de uso, las mercanc\u00edas son sobre todo de calidad diferente, como valores de cambio s\u00f3lo pueden ser de cantidad diferente, esto es, no contienen ni un \u00e1tomo de valor de uso\u201d. Luego es la experiencia quien nos dice que en la relaci\u00f3n de cambio entre mercanc\u00edas se produce la abstracci\u00f3n del valor de uso. Y si en la experiencia se produce la abstracci\u00f3n del valor de uso, entonces es l\u00f3gico que en el nivel te\u00f3rico tengamos que abstraer el valor de uso de la mercanc\u00eda y ver despu\u00e9s qu\u00e9 nos queda.<br>Todo el mundo sabe que cuando va al mercado a comprarse una cosa, lo hace porque necesita tal cosa: unos zapatos, una camisa, un autom\u00f3vil, un tel\u00e9fono m\u00f3vil y un sinf\u00edn de cosas. Pero adem\u00e1s de ser un valor de uso, esto es, una cosa que por sus propiedades satisface unas necesidades humanas espec\u00edficas, tiene un precio, esto es, vale una determinada cantidad de dinero. Y el dinero, quien lo examine con solo un poco de detenimiento, es la abstracci\u00f3n del valor de uso. El \u00fanico uso que tiene el dinero es el de medio de cambio o medio de pago. Es evidente tambi\u00e9n, as\u00ed lo confirma la experiencia, que con la misma cantidad de dinero puedo comprarme distintos valores de uso. Luego, bajo el punto de vista del dinero, esto es, del valor, un valor de uso vale como otro cualquiera. El dinero, seg\u00fan Marx, es el valor en forma objetivada, o lo que es lo mismo, el valor existiendo en forma de objeto.<br>Son dos actividades distintas, por ejemplo, usar una camisa y pagar una camisa. La camisa como valor de uso se realiza en el consumo, mientras como valor se realiza en el mercado. En el mercado las cosas no se usan: se compran o se venden. Y es evidente que las mercanc\u00edas en tanto valores, valores que quedan expresados en los precios, suponen la abstracci\u00f3n del valor de uso. Luego si queremos saber cu\u00e1l es la naturaleza del valor de la mercanc\u00eda, debemos abstraer o restar el valor de uso. As\u00ed que repito: B\u00f6hm-Bawerk quiere darnos a entender que Marx pudo muy bien emplear \u201cla prueba positiva\u201d en vez de \u201cla prueba negativa\u201d para demostrar cu\u00e1l es esa cosa com\u00fan que se manifiesta en el intercambio entre mercanc\u00edas, cuando en realidad es la propia experiencia del intercambio, la propia existencia del dinero, la que demuestra que en la relaci\u00f3n de cambio de las mercanc\u00edas se hace abstracci\u00f3n del valor de uso. Y cuando de las mercanc\u00edas abstraemos su valor de uso solo nos queda una propiedad: ser producto del trabajo.<br>Sigamos con las inteligentes diatribas de B\u00f6hm-Bawerk.&nbsp; En la p\u00e1gina 110 del libro mencionado, B\u00f6hm-Bawerk, despu\u00e9s de anunciar que Marx excluye de la criba l\u00f3gica elementos que no debe excluir, se expresa en los siguientes t\u00e9rminos: \u201cDesde el principio pone en su criba solo las cosas intercambiables dotadas de aquella cualidad que se propone aislar al final como la propiedad com\u00fan, y deja a un lado todas las que son distintas. En una palabra, se comporta como aquel que desea intensamente que de la urna salga una bola blanca, y para obtener este resultado introduce sagazmente en ella solo bolas blancas\u2026 Pero una cosa es evidente: si realmente en el intercambio se da una equiparaci\u00f3n que supone la presencia de algo com\u00fan debe buscarse y encontrarse en todas las especies de bienes que son objeto de intercambio; es decir, no solo en los productos de trabajo, sino tambi\u00e9n en los dones de la naturaleza, como la tierra, la le\u00f1a de los \u00e1rboles, los recursos h\u00eddricos, las minas de carb\u00f3n, las canteras, los yacimientos de petr\u00f3leo, las aguas minerales, las minas de oro, etc. En este caso, excluir de la b\u00fasqueda del elemento com\u00fan que fundamenta el valor de cambio aquellos bienes intercambiables que no son productos del trabajo, es un pecado mortal de m\u00e9todo\u201d.<br>\u00bfHabla Marx en&nbsp;<em>El Capital&nbsp;<\/em>&nbsp;de los bienes de la naturaleza&nbsp; que no son productos del trabajo? Pues s\u00ed, y en estos t\u00e9rminos: \u201cUn objeto puede ser valor de uso sin ser valor. Este es el caso cuando su utilidad para el hombre no se obtiene mediante el trabajo. As\u00ed ocurre, por ejemplo, con el aire, el suelo virgen, las praderas naturales, la le\u00f1a silvestre, etc\u00e9tera\u201d.&nbsp; Queda probado entonces que Marx tuvo en cuenta el factor \u2013que un objeto puede ser valor de uso sin ser valor\u2013 del que B\u00f6hm-Bawerk le acusa de no tenerlo en cuenta en su an\u00e1lisis. Todos los conceptos tienen su extensi\u00f3n. Y en la concepci\u00f3n de Marx la extensi\u00f3n del concepto de mercanc\u00eda tiene dos aspectos fundamentales: ser valor de uso y ser producto del trabajo.<br>Supongamos que hacemos caso a B\u00f6hm-Bawerk e introducimos en el an\u00e1lisis de Marx los bienes de la naturaleza, por ejemplo la le\u00f1a silvestre, que siendo un valor de uso no es producto del trabajo. Si de la le\u00f1a silvestre abstraemos su valor de uso, \u00bfqu\u00e9 nos queda? Pues nada. Puesto que bajo el punto de vista econ\u00f3mico la le\u00f1a silvestre solo es valor de uso. Pero B\u00f6hm-Bawerk nos podr\u00eda objetar que la le\u00f1a silvestre puede venderse por una determinada suma de dinero, como ocurre con la tierra, y por consiguiente participa del intercambio. Y le diremos que s\u00ed. Una cosa, como la tierra, puede no tener valor y, sin embargo, tener un precio. Entre valor y precio no solo hay diferencias cuantitativas, tambi\u00e9n hay diferencias cualitativas. Apropiaci\u00f3n y trabajo no van unidos. Alguien se puede apropiar de un trozo de tierra sin trabajarla. Se convierte en mercanc\u00eda porque ese trozo de tierra forma parte de un sistema mercantil. Y ese alguien puede vend\u00e9rsela a otra persona por un determinado precio; y de ese modo se apropia de trabajo ajeno, aunque en este caso el trabajo ajeno apropiado es el del comprador. El precio de un trozo de tierra en el que su propietario no ha a\u00f1adido valor se explica por la propiedad privada y por el predominio del modo de producci\u00f3n mercantil. Por lo tanto, sin en la urna donde Marx pone las mercanc\u00edas que son valores de uso y valor, ponemos adem\u00e1s, siguiendo las instrucciones del economista austriaco, las cosas que son valores de uso pero no valores, nos quedar\u00e1 la misma propiedad: ser productos del trabajo, puesto que aquellas que no son productos del trabajo al restarle su valor de uso quedan reducidos a cero.<br>B\u00f6hm-Bawerk critica a Marx por cosas o lagunas que \u00e9l no subsana ni aporta. Si \u00e9l cree que las mercanc\u00edas adem\u00e1s de ser valores de uso y ser productos del trabajo, son otras cosas, que lo diga. Y si cree que las mercanc\u00edas no deben ser consideradas como productos del trabajo, que lo demuestre. En la pr\u00f3xima entrega veremos qu\u00e9 otras cosas considera B\u00f6hm-Bawerk que pueden tenerse en cuenta en el an\u00e1lisis.<br>B\u00f6hm-Bawerk se repite en su cr\u00edtica, as\u00ed que no nos queda otro remedio que volverlo a escuchar: \u201cPor lo dem\u00e1s, Marx se guarda muy bien de explicar el motivo por el que excluye&nbsp;<em>a priori&nbsp;<\/em>de su indagaci\u00f3n una parte de los bienes permutables. Tambi\u00e9n aqu\u00ed, como hace a menudo, recurre a su habilidad dial\u00e9ctica para evitar los puntos d\u00e9biles de su argumentaci\u00f3n. En primer lugar, evita que sus lectores adviertan que su concepto de mercanc\u00eda es m\u00e1s restringido que el de bien intercambiable en general. Para poder ce\u00f1ir el estudio a las mercanc\u00edas, con incre\u00edble habilidad pone al principio de su libro un punto natural de anclaje, con una frase general y aparentemente inocua: \u201cLa riqueza de las sociedades en que domina el modo de producci\u00f3n capitalista se presenta como una inmensa acumulaci\u00f3n de mercanc\u00edas\u201d. Esta proposici\u00f3n es completamente falsa si se entiende el t\u00e9rmino \u201cmercanc\u00eda\u201d en la acepci\u00f3n que a continuaci\u00f3n le atribuye Marx de producto del trabajo, ya que los dones de la naturaleza, incluida la tierra, constituyen una parte muy importante y en modo alguno indiferente de la riqueza nacional\u201d.<br>Seg\u00fan B\u00f6hm-Bawerk el concepto de mercanc\u00eda elaborado por Marx es m\u00e1s restringido que el de bien intercambiable en general. B\u00f6hm-Bawerk elabor\u00f3 su cr\u00edtica suponiendo que el pensamiento de Marx se qued\u00f3 parado en la cuarta p\u00e1gina de&nbsp;<em>El Capital<strong>.&nbsp;<\/strong><\/em>En ese punto sabemos que las mercanc\u00edas adem\u00e1s de valor de uso son productos del trabajo. Si bien el concepto de valor de uso ya ha sido elaborado, el de valor a esa altura de&nbsp;<em>El Capital&nbsp;<\/em>todav\u00eda no ha sido elaborado. La cr\u00edtica fundamental de B\u00f6hm-Bawerk es que Marx no incluye a los bienes de la naturaleza, por ejemplo a la tierra, dentro de los bienes intercambiables o mercanc\u00edas, puesto que le atribuye a Marx la idea de que si un bien no es producto del trabajo, entonces no es mercanc\u00eda. Pero como el pensamiento de Marx no se qued\u00f3 parado en la cuarta p\u00e1gina de&nbsp;<em>El Capital<\/em>, sino que se sigui\u00f3 desarroll\u00e1ndose a partir de ah\u00ed, debemos en su defensa transcribir lo que afirm\u00f3 a este respecto en la secci\u00f3n dedicada a la medida de los valores: \u201cSin embargo, la forma de precio no admite solamente la posibilidad de una incongruencia cuantitativa entre magnitud de valor y precio, es decir, entre la magnitud del valor y su propia expresi\u00f3n monetaria, sino que adem\u00e1s puede contener una contradicci\u00f3n cualitativa, de suerte que el precio, en general,&nbsp; deje de ser expresi\u00f3n de valor, aunque el dinero no sea m\u00e1s que la forma de valor de las mercanc\u00edas. Cosas que en y de por s\u00ed no son ninguna mercanc\u00edas, por ejemplo, la conciencia, el honor, etc., pueden considerarlas sus poseedores vendibles por dinero y recibir as\u00ed, mediante su precio la forma de mercanc\u00edas. Por consiguiente, una cosa puede tener formalmente un precio sin tener por ello un valor. La expresi\u00f3n de precio se hace aqu\u00ed imaginaria, como ciertas magnitudes de las matem\u00e1ticas. Por otro lado, tambi\u00e9n la forma de precio imaginaria, como, por ejemplo, el precio del suelo no cultivado, que carece de valor por no haberse objetivado en \u00e9l ning\u00fan trabajo humano, puede ocultar una relaci\u00f3n de valor, o una relaci\u00f3n derivada de ella\u201d.<br>Cuando B\u00f6hm-Bawerk habla de las habilidades dial\u00e9cticas de Marx lo entiende en el sentido de que Marx tiene unas habilidades ling\u00fc\u00edsticas que le permiten enga\u00f1ar a cualquiera, no en el sentido de que Marx tiene una capacidad intelectual que le permite reflejar la realidad, su esencia y apariencia, de manera profunda, puesto que la realidad es m\u00e1s dial\u00e9ctica que metaf\u00edsica. Marx afirma que hay cosas que no son valores pero pueden tener un precio. Y desde que tienen un precio dichas cosas adoptan la forma de mercanc\u00eda. Y pone de ejemplo el honor y la conciencia. Aqu\u00ed la forma de la mercanc\u00eda se deriva de la forma de precio. Y esta clase de precios los cataloga Marx de precios imaginarios. Y los llama precios imaginarios porque aquella cosa que tiene un precio carece de valor: no se ha objetivado en ella trabajo humano. Y no se olvida del suelo. A este respecto nos dice que un trozo de suelo donde no se ha objetivado trabajo humano carece de valor. Pero puede tener un precio y, en este caso, ser\u00e1 un precio imaginario. No obstante, hace una acotaci\u00f3n o matizaci\u00f3n importante: \u201cel precio imaginario del suelo puede ocultar una relaci\u00f3n de valor o una relaci\u00f3n derivada de ella\u201d. Yo tengo un trozo de suelo donde no he objetivado trabajo alguno. Pero el trozo de suelo del que yo soy propietario forma parte de un \u00e1rea donde el Ayuntamiento tiene pensado invertir en carretera, alcantarillado y alumbrado. Adem\u00e1s dicho Ayuntamiento tiene pensado dar una licencia a una empresa para que construya un centro comercial. Y as\u00ed ocurre. En el plazo de dos a\u00f1os mi trozo de suelo pertenece a un \u00e1rea donde hay invertido una gran volumen de capital fijo y donde se despliega una gran actividad comercial. El precio de mi trozo de suelo ve multiplicado su precio en veinte veces. Su precio sigue siendo imaginario, yo no he incorporado trabajo humano alguno, no obstante, encierra una relaci\u00f3n de valor, el que tiene incorporado el \u00e1rea al que pertenece mi trozo de suelo.<br>La afirmaci\u00f3n de B\u00f6hm-Bawerk de que Marx no incorpora determinados bienes, como la tierra, a su concepto de mercanc\u00eda es falsa. Marx sabe que la tierra es una mercanc\u00eda y dedica varios cap\u00edtulos a la misma. Ahora bien, aclara que es una mercanc\u00eda de naturaleza especial. Y habla de la tierra que no tiene incorporado trabajo alguno, porque la tierra de labranza, la tierra que s\u00ed tiene un trabajo agr\u00edcola incorporado, es valor y es potencialmente mercanc\u00eda. S\u00ed se compra y se vende. Porque una cosa a\u00fan siendo valor de uso y valor, para ser mercanc\u00eda necesita adem\u00e1s ser objeto del intercambio. Pero de aquellos suelos donde no hay trabajo humano incorporado y, por consiguiente, no tienen valor, pueden tener, no obstante, un precio. Y en una econom\u00eda mercantil generalizada, como sucede en el capitalismo, todo adquiere un precio. Y es de su forma de precio de donde proviene su forma de mercanc\u00eda. Marx es un gran dial\u00e9ctico, no en el sentido en que lo toma B\u00f6hm-Bawerk, como alguien que por sus habilidades dial\u00e9ctica puede enga\u00f1arnos, sino alguien que por su poderosa forma de pensar puede representarnos el mundo en toda su profundidad, riqueza y movimiento.<br>Para liberarnos de esta visi\u00f3n tan burguesa y tan limitada de las personas, de la que hacen gala los economistas burgueses, que son incapaces de pensar en el ser humano sin la determinaci\u00f3n hist\u00f3rica de un espec\u00edfico modo de producci\u00f3n de la riqueza, a saber, del modo de producci\u00f3n capitalista, escuchemos a Marx en el cap\u00edtulo XLVI del tomo III del libro III, respiremos aire puro: \u201cDesde el punto de vista de una formaci\u00f3n econ\u00f3mica superior de la sociedad, la propiedad privada de los distintos individuos sobre la tierra parecer\u00e1 algo tan absurdo como la propiedad privada de una persona sobre otra. Ni siquiera una sociedad entera, ni una naci\u00f3n, ni todas las sociedades que coexistan al mismo tiempo, son propietarias de la tierra. Solo son sus poseedores, sus usufructuarias, y como buenos padres de familiatienen que dej\u00e1rsela mejorada a las generaciones futuras\u201d. A esto se llama pensar, tener una visi\u00f3n del ser humano de largo alcance, no quedar atrapado en los estrechos l\u00edmites de la visi\u00f3n burguesa del mundo. Aunque ha sido la burgues\u00eda la que lleg\u00f3 a la abstracci\u00f3n del ser humano y a concebir sus derechos como unos derechos que tiene cualquier persona independientemente de su nacimiento, religi\u00f3n o posesi\u00f3n, es una concepci\u00f3n que no va m\u00e1s all\u00e1 de la oprobiosa propiedad privada de los grandes medios de producci\u00f3n, que solo genera pobreza y sufrimiento a las grandes masas de la poblaci\u00f3n.\n\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Umpi\u00e9rrez S\u00e1nchez En la secci\u00f3n 1 del cap\u00edtulo IV de la&nbsp;Conclusi\u00f3n del sistema marxiano,&nbsp;B\u00f6hm-Bawerk dice lo siguiente: \u201cEn la b\u00fasqueda de esa cosa com\u00fan que caracteriza al valor de cambio, Marx recurre al siguiente procedimiento. 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