{"id":1534,"date":"2020-03-31T00:26:24","date_gmt":"2020-03-31T00:26:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=1534"},"modified":"2020-04-10T19:32:23","modified_gmt":"2020-04-10T19:32:23","slug":"la-pandemia-y-el-fin-de-la-era-neoliberal","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=1534","title":{"rendered":"La pandemia y el fin de la era neoliberal"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"http:\/\/atilioboron.com.ar\/la-pandemia-y-el-fin-de-la-era-neoliberal\/\">Atilio A. Boron <\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El coronavirus ha desatado un torrente de reflexiones y an\u00e1lisis que tienen como com\u00fan denominador la intenci\u00f3n de dibujar los (difusos) contornos del tipo de sociedad y econom\u00eda que resurgir\u00e1n una vez que el flagelo haya sido controlado. Sobran las razones para incursionar en esa clase de especulaciones, ojal\u00e1 que bien informadas y controladas, porque si de algo estamos completamente seguros es que la primera v\u00edctima fatal que se cobr\u00f3 la pandemia fue la versi\u00f3n neoliberal del capitalismo. &nbsp;Y digo la \u201cversi\u00f3n\u201d porque tengo serias dudas acerca de que el virus en cuesti\u00f3n haya obrado el milagro de acabar no s\u00f3lo con el neoliberalismo sino tambi\u00e9n como la estructura que lo sustenta: el capitalismo como modo de producci\u00f3n y como sistema internacional. Pero la era neoliberal es un cad\u00e1ver a\u00fan insepulto pero imposible de resucitar. \u00bfQu\u00e9 ocurrir\u00e1 con el capitalismo? Bien, de eso trata esta columna.<\/p>\n\n\n\n<p>Simpatizo mucho con la obra y la persona de Slavoj Zizek pero esto no me alcanza para otorgarle la raz\u00f3n cuando sentencia que la pandemia le propin\u00f3 \u201cun golpe a lo Kill Bill al sistema capitalista\u201d luego de lo cual, siguiendo la met\u00e1fora cinematogr\u00e1fica, \u00e9ste deber\u00eda caer muerto a los cinco segundos. No ha ocurrido y no ocurrir\u00e1 porque, como lo recordara Lenin en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, \u201cel capitalismo no caer\u00e1 si no existen las fuerzas sociales y pol\u00edticas que lo hagan caer.\u201d El capitalismo sobrevivi\u00f3 a la mal llamada \u201cgripe espa\u00f1ola\u201d, que ahora sabemos vio la luz en Kansas, en marzo de 1918, en la base militar Fort Riley, y que luego las tropas estadounidenses que marcharon a combatir en la Primera Guerra Mundial diseminaron el virus de forma incontrolada. Los muy imprecisos c\u00e1lculos de su letalidad oscilan entre 20, 50 y 100 millones de personas, por lo cual no es necesario ser un obsesivo de las estad\u00edsticas para desconfiar del rigor de esas estimaciones difundidas ampliamente por muchas organizaciones, entre ellas la&nbsp;<em>National Geographical Magazine<\/em>&nbsp;. El capitalismo sobrevivi\u00f3 tambi\u00e9n al tremendo derrumbe global &nbsp;producido por la Gran Depresi\u00f3n, demostrando una inusual resiliencia \u2013ya advertida por los cl\u00e1sicos del marxismo- para procesar las crisis e inclusive y salir fortalecido de ellas. Pensar que en ausencia de aquellas fuerzas sociales y pol\u00edticas se\u00f1aladas por el revolucionario ruso (que de momento no se perciben ni en Estados Unidos ni en los pa\u00edses europeos) ahora se producir\u00e1 el tan anhelado deceso de un sistema inmoral, injusto y predatorio, enemigo mortal de la humanidad y la naturaleza, es m\u00e1s una expresi\u00f3n de deseos que producto de un an\u00e1lisis concreto. Zizek conf\u00eda en que a consecuencia de esta crisis para salvarse la humanidad tendr\u00e1 la posibilidad de recurrir a \u201calguna forma de comunismo reinventado\u201d. Es posible y deseable, sin dudas. Pero, como casi todo en la vida social, depender\u00e1 del resultado de la lucha de clases; m\u00e1s concretamente de si, volviendo a Lenin, \u201clos de abajo no quieren&nbsp; y los de arriba no pueden seguir viviendo como antes\u201d, cosa que hasta el momento no sabemos. Pero la bifurcaci\u00f3n de la salida de esta coyuntura presenta otro posible desenlace, que Zizek identifica muy claramente: \u201cla barbarie\u201d. &nbsp;O sea, la reafirmaci\u00f3n de la dominaci\u00f3n del capital recurriendo a las formas m\u00e1s brutales de explotaci\u00f3n econ\u00f3mica, coerci\u00f3n pol\u00edtico-estatal y manipulaci\u00f3n de conciencias y corazones a trav\u00e9s de su hasta ahora intacta dictadura medi\u00e1tica. \u201cBarbarie\u201d, Istv\u00e1n M\u00e9szar\u00f3s sol\u00eda decir &nbsp;con una dosis de amarga iron\u00eda, \u201csi tenemos suerte.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 no pensar en alguna salida intermedia, ni la tan temida \u201cbarbarie\u201d (de la cual hace tiempo se nos vienen administrando crecientes dosis en los capitalismos realmente existentes\u201d) ni la igualmente tan anhelada opci\u00f3n de un \u201ccomunismo reinventado\u201d? \u00bfPor qu\u00e9 no pensar que una transici\u00f3n hacia el postcapitalismo ser\u00e1 inevitablemente \u201cdesigual y combinada\u201d, con avances profundos en algunos terrenos: la desfinanciarizaci\u00f3n de la econom\u00eda, la desmercantilizaci\u00f3n de la sanidad y la seguridad social, por ejemplo y otros m\u00e1s vacilantes, tropezando con mayores resistencias de la burgues\u00eda, en \u00e1reas tales como el riguroso control del casino financiero mundial, la estatizaci\u00f3n de la industria farmac\u00e9utica (para que los medicamentos dejen de ser una mercanc\u00eda producida en funci\u00f3n de su rentabilidad), las industrias estrat\u00e9gicas y los medios de comunicaci\u00f3n, am\u00e9n de&nbsp; la recuperaci\u00f3n p\u00fablica de los llamados \u201crecursos naturales\u201d (bienes comunes, en realidad)? \u00bfPor qu\u00e9 no pensar en \u201cesos muchos socialismos\u201d de los que premonitoriamente hablaba el gran marxista ingl\u00e9s Raymond Williams a mediados de los a\u00f1os ochenta del siglo pasado?<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la propuesta de un \u201ccomunismo reinventado\u201d el fil\u00f3sofo sur-coreano de&nbsp;Byung-Chul Han salta al ruedo para refutar la tesis del esloveno y se arriesga a decir que \u00abtras la pandemia, el capitalismo continuar\u00e1 con m\u00e1s pujanza.\u201d Es una afirmaci\u00f3n temeraria porque si algo se dibuja en el horizonte es el generalizado reclamo de toda la sociedad a favor de una mucho m\u00e1s activa intervenci\u00f3n del estado para controlar los efectos desquiciantes de los mercados en la provisi\u00f3n de servicios b\u00e1sicos de salud, vivienda, seguridad social, transporte, etc\u00e9tera y para poner fin al esc\u00e1ndalo de la h\u00edperconcentraci\u00f3n de la mitad de toda la riqueza del planeta en manos del 1 por ciento m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n mundial. Ese mundo post-pand\u00e9mico tendr\u00e1 mucho m\u00e1s estado y mucho menos mercado, con poblaciones \u201cconcientizadas\u201d y politizadas por el flagelo a que han sido sometidas y propensas a buscar soluciones solidarias, colectivas, inclusive \u201csocialistas\u201d en pa\u00edses como Estados Unidos, nos recuerda Judith Butler, repudiando el desenfreno individualista y privatista exaltado durante cuarenta a\u00f1os por el neoliberalismo y que nos llev\u00f3 a la tr\u00e1gica situaci\u00f3n que estamos viviendo. Y adem\u00e1s un mundo en donde el sistema internacional ya ha adoptado, definitivamente, un formato diferente ante la presencia de una nueva tr\u00edada dominante, si bien el peso espec\u00edfico de cada uno de sus actores no es igual. Si Samir Amin ten\u00eda raz\u00f3n hacia finales del siglo pasado cuando hablaba de la &nbsp;tr\u00edada formada por Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n hoy aquella la constituyen Estados Unidos, China y Rusia. Y a diferencia del orden tripolar precedente, en donde Europa y Jap\u00f3n eran&nbsp;<em>junior partners<\/em>&nbsp;(por no decir peones o lacayos, lo que suena un tanto despectivo pero es la caracterizaci\u00f3n que se merecen) de Washington, hoy \u00e9ste tiene que v\u00e9rselas con la formidable potencia econ\u00f3mica china, sin duda la actual locomotora de la econom\u00eda mundial relegando a Estados Unidos a un segundo lugar y que, adem\u00e1s, ha tomado la delantera en la tecnolog\u00eda 5G y en Inteligencia Artificial. A lo anterior se suma la no menos amenazante presencia de una Rusia que&nbsp; ha vuelto a los primeros planos de la pol\u00edtica mundial: rica en petr\u00f3leo, energ\u00eda y agua; due\u00f1a de un inmenso territorio (casi dos veces m\u00e1s extenso que el estadounidense) y un poderoso complejo industrial que ha producido una tecnolog\u00eda militar de punta que en algunos rubros decisivos aventaja a la norteamericana, Rusia complementa con su fortaleza en el plano militar la que China ostenta en el terreno de la econom\u00eda. Dif\u00edcil que, como dice Han, el capitalismo adquiera renovada pujanza en este tan poco promisorio escenario internacional. Si aqu\u00e9l tuvo la gravitaci\u00f3n y penetraci\u00f3n global que supo tener fue porque, como dec\u00eda Samuel P. Huntington, hab\u00eda un \u201csheriff solitario\u201d que sosten\u00eda el orden capitalista mundial con su inapelable primac\u00eda econ\u00f3mica, militar, pol\u00edtica e ideol\u00f3gica. Hoy la primera est\u00e1 en manos de China y el enorme gasto militar de EEUU no puede con un peque\u00f1o pa\u00eds como Corea del Norte ni para ganar una guerra contra una de las naciones m\u00e1s pobres del planeta como Afganist\u00e1n. La ascendencia pol\u00edtica de Washington se mantiene prendida con alfileres apenas en su \u201cpatio interior\u201d: Latinoam\u00e9rica y el Caribe, pero en medio de grandes convulsiones. Y su prestigio internacional se ha visto muy debilitado: China pudo controlar la pandemia y Estados Unidos no; China, Rusia y Cuba ayudan a combatirla en Europa, y Cuba, ejemplo mundial de solidaridad, env\u00eda m\u00e9dicos y medicamentos a los cinco continentes mientras que lo \u00fanico que se les ocurre a quienes transitan por la Casa Blanca es enviar 30.000 soldados para un ejercicio militar con la OTAN e intensificar las sanciones contra Cuba, Venezuela e Ir\u00e1n, en lo que constituye un evidente crimen de guerra. Su antigua hegemon\u00eda ya es cosa del pasado. Lo que hoy se discute en los pasillos de las agencias del gobierno estadounidense no es si el pa\u00eds est\u00e1 en declinaci\u00f3n o no, sino la pendiente y el ritmo del declive. Y la pandemia est\u00e1 acelerando este proceso por horas.<\/p>\n\n\n\n<p>El surcoreano Han tiene raz\u00f3n, en cambio, cuando afirma que \u201cning\u00fan virus es capaz de hacer la revoluci\u00f3n\u201d pero cae en la redundancia cuando escribe que \u201cno podemos dejar la revoluci\u00f3n en manos del virus.\u201d \u00a1Claro que no! Miremos el registro hist\u00f3rico: la Revoluci\u00f3n Rusa estall\u00f3 antes que la pandemia de la \u201cgripe espa\u00f1ola\u201d, y la victoria de los procesos revolucionarios en China, Vietnam y Cuba no fueron precedidos por ninguna pandemia. La revoluci\u00f3n la hacen las clases subalternas cuando toman conciencia de la explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n a las que son sometidas; cuando vislumbran que lejos de ser una ilusi\u00f3n inalcanzable un mundo post-capitalista es posible y, finalmente, cuando logran darse una organizaci\u00f3n a escala nacional e internacional eficaz para luchar contra una \u201cburgues\u00eda imperial\u201d que anta\u00f1o entrelazaba con fuerza los intereses de los capitalistas en los pa\u00edses desarrollados. Hoy, gracias a Donald Trump, esa f\u00e9rrea unidad en la c\u00faspide del sistema imperialista se ha resquebrajado irreparablemente y la lucha all\u00e1 arriba es de todos contra todos, mientras China y Rusia contin\u00faan pacientemente y sin altisonancias construyendo las alianzas que sostendr\u00e1n un nuevo orden mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Una \u00faltima reflexi\u00f3n. Creo que hay que calibrar la extraordinaria gravedad de los efectos econ\u00f3micos de esta pandemia que har\u00e1 de una vuelta al pasado una misi\u00f3n imposible. Los distintos gobiernos del mundo se han visto obligados a enfrentar un cruel dilema: la salud de la poblaci\u00f3n o el vigor de la econom\u00eda. Las recientes declaraciones de Donald Trump (y otros mandatarios como Angela Merkel y Boris Johnson) en el sentido de que \u00e9l no va a adoptar una estrategia de contenci\u00f3n del contagio mediante la puesta en cuarentena de grandes sectores de la poblaci\u00f3n porque tal cosa paralizar\u00eda la econom\u00eda pone de relieve la contradicci\u00f3n basal &nbsp;del capitalismo. Porque, conviene recordarlo, si la poblaci\u00f3n no va a trabajar se detiene el proceso de creaci\u00f3n de valor y entonces no hay ni extracci\u00f3n ni realizaci\u00f3n de la plusval\u00eda. El virus salta de las personas a la econom\u00eda, y esto provoca el pavor de los gobiernos capitalistas que est\u00e1n renuentes a imponer o mantener la cuarentena porque el empresariado necesita que la gente salga a la calle y vaya a trabajar a\u00fan a sabiendas de que pone en riesgo su salud. Seg\u00fan Mike Davis en Estados Unidos&nbsp; un 45 por ciento de la fuerza de trabajo \u201cno tiene acceso a licencia paga por causa de una enfermedad y est\u00e1 pr\u00e1cticamente obligada a ir a su trabajo y transmitir la infecci\u00f3n o quedarse con un plato vac\u00edo.\u201d&nbsp; La situaci\u00f3n es insostenible por el lado del capital, que necesita explotar a su fuerza de trabajo y que le resulta intolerable se quede en su casa; y por el lado de los trabajadores, que si acuden a su trabajo o se infectan o hacen lo propio con otros, y si se quedan en casa no tienen dinero para subvenir sus m\u00e1s elementales necesidades. Esta cr\u00edtica encrucijada explica la creciente beligerancia de Trump contra Cuba, Venezuela e Ir\u00e1n, y su insistencia en atribuir el origen de la pandemia a los chinos. Tiene que crear una cortina de humo para ocultar las nefastas consecuencias de largas d\u00e9cadas de desfinanciamiento del sistema p\u00fablico de salud y de complicidad con las estafas estructurales de la medicina privada y la industria farmac\u00e9utica de su pa\u00eds. O para achacar la causa de la recesi\u00f3n econ\u00f3mica a quienes aconsejan a la gente quedarse en sus casas. &nbsp;En todo caso, y m\u00e1s all\u00e1 de si la salida a esta crisis ser\u00e1 un \u201ccomunismo renovado\u201d como quiere Zizek o un experimento h\u00edbrido pero claramente apuntando en la direcci\u00f3n del poscapitalismo, esta pandemia (como lo explican claramente Mike Davis, David Harvey, I\u00f1aki Gil de San Vicente, Juanlu Gonz\u00e1lez, Vicen\u00e7 Navarro, Alain Badiou, Fernando Buen Abad, Pablo Guadarrama, Rocco Carbone, Ernesto L\u00f3pez,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.alainet.org\/es\/autores\/wim-dierckxsens\">Wim Dierckxsens<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.alainet.org\/es\/autores\/walter-formento\">Walter Formento<\/a>&nbsp;en diversos art\u00edculos que circulan profusamente en la web) &nbsp;ha movido las placas tect\u00f3nicas del capitalismo global y ya nada podr\u00e1 volver a ser como antes. Adem\u00e1s nadie quiere, salvo el pu\u00f1ado de magnates que se enriquecieron con la salvaje rapi\u00f1a perpetrada durante la era neoliberal, que el mundo vuelva a ser como antes. Tremendo desaf\u00edo para quienes queremos construir un mundo post-capitalista porque, sin duda, la pandemia y sus devastadores efectos ofrecen una oportunidad \u00fanica, inesperada, que ser\u00eda imperdonable desaprovechar. Por lo tanto, la consigna de la hora para todas las fuerzas anticapitalistas del planeta es: concientizar, organizar y luchar; luchar hasta el fin, como quer\u00eda Fidel cuando en un memorable encuentro con intelectuales sostenido en el marco de la Feria Internacional del Libro de La Habana, en febrero del 2012, se despidi\u00f3 de nosotros diciendo: \u201csi a ustedes les afirman: tengan la seguridad de que se acaba el planeta y se acaba esta especie pensante, \u00bfqu\u00e9 van a hacer, ponerse a llorar? Creo que hay que luchar, es lo que hemos hecho siempre.\u201d \u00a1Manos a la obra!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Atilio A. Boron El coronavirus ha desatado un torrente de reflexiones y an\u00e1lisis que tienen como com\u00fan denominador la intenci\u00f3n de dibujar los (difusos) contornos del tipo de sociedad y econom\u00eda que resurgir\u00e1n una vez que el flagelo haya sido controlado. Sobran las razones para incursionar en esa clase de especulaciones, ojal\u00e1 que bien informadas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1535,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20,5,3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1534"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1534"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1534\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1536,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1534\/revisions\/1536"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1535"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1534"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1534"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1534"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}