{"id":1742,"date":"2020-04-21T00:16:00","date_gmt":"2020-04-21T00:16:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=1742"},"modified":"2020-04-21T00:16:02","modified_gmt":"2020-04-21T00:16:02","slug":"provocaron-las-epidemias-la-caida-del-imperio-romano","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=1742","title":{"rendered":"\u00bfProvocaron las epidemias la ca\u00edda del Imperio Romano?"},"content":{"rendered":"\n<p>Laurent Ripart<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article15846\">Viento Sur<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La llegada del Covid-19 ha vuelto a poner en un primer plano el papel motor de las pandemias en la historia de la humanidad y le ha dado un poco m\u00e1s pertinencia al gran libro que Kyle Harper public\u00f3 recientemente, para demostrar que las epidemias y en general, la crisis ecol\u00f3gica, constituyeron el principal motor de la ca\u00edda de Roma. Este trabajo, que ha tenido un gran eco, es sin duda uno de esos grandes libros que podemos recomendar leer en estos tiempos de encierro.<\/p>\n\n\n\n<p>Nacido en 1979, Kyle Harper se ha impuesto hoy como uno de los m\u00e1s grandes historiadores de su generaci\u00f3n, debido a su capacidad de problematizar y su habilidad para presentar cuestiones complejas de manera simple, lo que le da la posibilidad escribir con gran talento obras de s\u00edntesis. En 2011 se hizo famoso por la publicaci\u00f3n de un notable estudio sobre la esclavitud en el siglo IV, que cuestion\u00f3 de forma radical la idea, hasta entonces bien asentada, de que la esclavitud habr\u00eda desaparecido en la Antig\u00fcedad Tard\u00eda&nbsp;<strong>1\/<\/strong>. En 2013 apareci\u00f3 su segundo libro, que analizaba la transformaci\u00f3n tardo-antigua de la tradicional moral sexual de la antig\u00fcedad grecorromana en teolog\u00eda cristiana del pecado&nbsp;<strong>2\/<\/strong>, volviendo de forma cr\u00edtica sobre un tema bien investigado de una manera que la cr\u00edtica consider\u00f3 a menudo expeditiva.<\/p>\n\n\n\n<p>No ha sido el caso de su tercer libro, The Fate of Rome. Climate, Disease and the End of an Empire , traducido en 2019 al espa\u00f1ol bajo el t\u00edtulo El fatal destino de Roma. Cambio clim\u00e1tico y enfermedad en el fin de un imperio&nbsp;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article15846#sdfootnote3sym\"><strong>3\/<\/strong><\/a>. Basado en una bibliograf\u00eda de m\u00e1s de 1.300 t\u00edtulos, este trabajo ha sido considerado un\u00e1nimemente como una obra importante, con un \u00e9xito mundial fulgurante: se ha traducido a 9 idiomas, lo cual es bastante excepcional para un libro de historia antigua. Este \u00e9xito llev\u00f3 a Kyle Harper a embarcarse en la redacci\u00f3n de un nuevo libro sobre el papel de las epidemias en la historia, que se publicar\u00e1 pronto en Princeton y cuya publicaci\u00f3n constituir\u00e1, sin duda, un importante evento editorial.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfTuvo lugar la ca\u00edda de Roma?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al abordar las causas de la ca\u00edda de Roma, Harper se embarc\u00f3 en un camino dif\u00edcil, ya que el tema ha sido muy debatido y constituye un objeto historiogr\u00e1fico particularmente temible. En primer lugar, el propio concepto de ca\u00edda de Roma es de los m\u00e1s discutidos, y la historiograf\u00eda actual prefiere el concepto de transformaci\u00f3n del mundo romano, que se impuso a partir de los a\u00f1os 1990 bajo la influencia del gran historiador irland\u00e9s Peter Brown. Hablar de \u201cEnd of an Empire\u201d (el final de un imperio) como lo hace Harper es, por tanto, todo salvo una evidencia; de una parte, porque esta terminolog\u00eda remite a un concepto occidental-central, que no tiene en consideraci\u00f3n la persistencia de la civilizaci\u00f3n romana en Bizancio y, de otra parte, porque no es evidente que, incluso en su parte occidental, el mundo romano hubiera realmente llegado a su fin, ya que siguieron siendo importantes muchos elementos de continuidad con la civilizaci\u00f3n medieval, aunque solo fuera la persistencia de una Iglesia romana que puede a\u00fan ser leg\u00edtimamente considerada como un trozo del imperio romano que ha llegado hasta nuestra \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso si aceptamos que la ca\u00edda de Roma tuvo lugar, determinar sus causas sigue siendo un desaf\u00edo formidable. En un famoso libro, publicado en 1984, el historiador alem\u00e1n Alexander Demandt se entretuvo en identificar en la literatura hist\u00f3rica no menos de 210 explicaciones diferentes para la ca\u00edda del Imperio Romano&nbsp;<strong>4\/<\/strong>. Ir\u00f3nicamente, algunos cr\u00edticos pueden haber pensado que el trabajo de Kyle Harper finalmente ha proporcionado la explicaci\u00f3n n\u00famero 211 que merecer\u00eda ser incorporada en una futura reedici\u00f3n del libro de Demandt. M\u00e1s all\u00e1 de la broma, ser\u00eda peligroso minimizar la importancia del libro de Harper, cuya contribuci\u00f3n historiogr\u00e1fica es m\u00e1s que probable que sea duradera.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una historia social del clima.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al poner la historia del clima en el centro de su trabajo, Harper est\u00e1 lejos de haber hecho algo nuevo, ya que este campo de estudio fue abierto por historiadores que se\u00f1alaron durante mucho tiempo que la crisis en el mundo romano correspondi\u00f3 aproximadamente al final de lo que ahora llamamos OCR (Optimo Clim\u00e1tico Romano), una fase marcada por un calentamiento y condiciones \u00f3ptimas de lluvia. Sin embargo, el libro de Harper tiene el m\u00e9rito de tomas plenamente en cuenta la renovaci\u00f3n tra\u00edda en los \u00faltimos treinta a\u00f1os por el auge de los estudios paleoambientales y ofrecer una s\u00edntesis muy clara de los datos que los estudios paleoclimatol\u00f3gicos pueden ofrecer hoy en d\u00eda a las y los historiadores<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de sus cualidades de popularizaci\u00f3n, Harper ha aportado datos indudablemente nuevos, teniendo en cuenta el hecho de que el Antropoceno es, ante todo, un momento en que la humanidad da forma al medio ambiente. Al vincular el final de la OCR y la deforestaci\u00f3n, subrayando su amplitud en la \u00e9poca romana, propone considerar que el establecimiento y desarrollo de la civilizaci\u00f3n grecorromana se caracterizaron por un proceso de crecimiento extenso, marcado por la profunda disminuci\u00f3n de las \u00e1reas naturales, lo que habr\u00eda tenido consecuencias importantes en la evaporaci\u00f3n y, por lo tanto, en las precipitaciones. Al hacer de la degradaci\u00f3n medioambiental el motor de la ca\u00edda de Roma, a trav\u00e9s de las consecuencias clim\u00e1ticas de la deforestaci\u00f3n masiva, Harper ha podido dar a su libro una dimensi\u00f3n que supera los debates propiamente hist\u00f3ricos, inscribi\u00e9ndole en los interrogantes colapsol\u00f3gicos que est\u00e1n actualmente en el coraz\u00f3n de la sociedad contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La cuesti\u00f3n de las pandemias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la contribuci\u00f3n m\u00e1s original del libro de Harper es el \u00e9nfasis que pone en el papel de las pandemias en el proceso de crisis del Imperio Romano, lo que retrospectivamente aparece como una intuici\u00f3n notable cuando la historia de la humanidad se ve sacudida por la llegada del Covid-19. Es cierto que la cuesti\u00f3n est\u00e1 lejos de ser verdaderamente nueva porque las y los historiadores han enfatizado durante mucho tiempo que el mundo romano fue barrido regularmente por grandes pandemias, que las fuentes llaman pestes, un t\u00e9rmino que hasta el final de la Edad Media podr\u00eda designar de hecho cualquier tipo de epidemia. Una vez m\u00e1s, Harper no ha realizado un trabajo nuevo, ya que su estudio no se basa en un estudio de primera mano, sino en la s\u00edntesis de muchos trabajos dispersos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si no ignoraban el papel devastador de las epidemias, las y los historiadores nunca hab\u00edan visto nada extraordinario en la recurrencia de las pandemias que hab\u00edan golpeado al mundo romano, considerando que se trataba de una de las plagas end\u00e9micas de las sociedades antiguas. Con mucho, la m\u00e1s conocida, la peste de Justiniano, que golpe\u00f3 al mundo romano durante el reinado del emperador Justiniano (527-565), fue considerada a menudo como una epidemia excepcional. Surgida, como es el caso de todas las grandes pandemias, de China, la peste justiniana constituye la primera pandemia que se puede conectar con el bacilo de Yersin; en otras palabras, con la peste bub\u00f3nica. Desplaz\u00e1ndose con las principales rutas comerciales que cruzaban el Oc\u00e9ano \u00cdndico, en el a\u00f1o 541, los bacilos de la peste justiniana llegaron a Egipto, desde donde se extendieron al mundo mediterr\u00e1neo, circulando por medio de las ratas que poblaban los barcos cargados de cereales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las y los historiadores sab\u00edan desde hace tiempo que la conmoci\u00f3n fue terrible, ya que generalmente estiman que una ciudad como Constantinopla perdi\u00f3 en unas pocas semanas entre el 50 y el 60% de sus 500.000 habitantes. Sin embargo, consideraban la peste de Justiniano como una epidemia aislada, creyendo que sus efectos no habr\u00edan sido tan significativos si no hubieran golpeado a un mundo romano ya muy debilitado por desgracias de todo tipo, convirtiendo la pandemia en un acto final de una larga tragedia que hab\u00eda empezado hac\u00eda mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una historia ecol\u00f3gica de la epidemia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La ruptura historiogr\u00e1fica aportada por Harper consiste en pensar en las epidemias del mundo romano como un todo, cuyo desarrollo debe explicarse por factores estructurales. En este marco, le da un lugar fundamental a la llamada plaga antonina, indudablemente una epidemia de viruela, probablemente importada por los ej\u00e9rcitos romanos de la campa\u00f1a que hab\u00edan librado en Mesopotamia en el a\u00f1o 166. Apoy\u00e1ndose en algunos trabajos recientes que muestran la importancia de esta pandemia, ha podido estimar que, por su magnitud, la peste antonina habr\u00eda constituido una ruptura importante en la historia sanitaria del imperio romano, cuyos efectos habr\u00edan sido incomparables con los de las pestes de los siglos anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, este es el punto m\u00e1s discutible de su tesis, en la medida en que la importancia de la peste antonina ha sido objeto de animados debates acad\u00e9micos durante un cuarto de siglo. De hecho, no est\u00e1 en absoluto establecido que hubiera sido de una magnitud mayor que las plagas que se pueden identificar, por ejemplo, en el siglo I, pero que las fuentes mencionan de pasada sin que se pueda realmente comprenderlas, a diferencia de la peste antonina que goza de una ilustraci\u00f3n excepcional, gracias en particular a los escritos de Galeno y quiz\u00e1s tambi\u00e9n de Aelius Aristide que pudo haber sido una v\u00edctima. Sin embargo, como el propio Harper reconoce, si ciertos especialistas estiman que la peste de Antonino habr\u00eda matado entre un quinto y un tercio de la poblaci\u00f3n romana, otros investigadores consideran que en el estado actual de las fuentes nada puede permitir considerar que habr\u00eda causado una gran mortalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Harper, la peste de Antonino no solo habr\u00eda constituido una epidemia de gran importancia, sino que habr\u00eda llevado al mundo romano a una nueva era de pandemias, lo que le llev\u00f3, en concreto, a asumir en esta perspectiva el expediente de la llamada plaga de Cipriano, debido a que se basa principalmente en el testimonio del obispo Cipriano de Cartago. Si su naturaleza est\u00e1 a debate, Harper cree que fue una forma de gripe que parece haber entrado alrededor del a\u00f1o 249 en el mundo romano a trav\u00e9s de Egipto, donde debi\u00f3 haber permanecido end\u00e9mica hasta alrededor de 262. Siempre preocupado por vincular los factores ecol\u00f3gicos con la historia social, Harper subraya que no ser\u00eda ileg\u00edtimo ver en esta epidemia la base de la que el cristianismo habr\u00eda despegado, poniendo as\u00ed en relaci\u00f3n el choque epidemiol\u00f3gico y el proceso de cristianizaci\u00f3n del imperio que caracteriza la segunda mitad del siglo III. Situada as\u00ed en una perspectiva amplia, la plaga de Justiniano ya no aparece ya como un accidente, sino como la \u00faltima de una serie de pandemias que habr\u00edan golpeado al mundo romano.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de haberse esforzado por poner en evidencia el car\u00e1cter estructural de la peste en el mundo romano tard\u00edo, Harper se esfuerza por enfatizar que estas epidemias no deben nada al azar, sino que tienen su origen en el desequilibrio ecol\u00f3gico inducido por el surgimiento de la civilizaci\u00f3n romana. Las grandes rutas militares y comerciales, que los romanos hab\u00edan abierto en gran medida al mundo persa e indio, eran de hecho otras tantas avenidas para las pandemias mundiales. Dado que la conquista romana de las tierras salvajes perturbaba al mismo tiempo los equilibrios biol\u00f3gicos, las concentraciones urbanas que se estaban produciendo constituyeron verdaderos caldos de cultivo favorables al desarrollo de epidemias. En este punto, Harper da una imagen de Roma tan inquietante como convincente, cuando muestra hasta qu\u00e9 punto la ciudad pod\u00eda mostrarse peligrosa, en particular durante el verano cuando sus aguas estancadas y sus calles cubiertas de basuras de todo tipo se transformaban en caldos de cultivo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hacer con el libro de Harper?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El libro de Kyle Harper no ha dejado de irritar a algunos de sus colegas, en la medida en que su trabajo no es un libro de erudici\u00f3n y toma posici\u00f3n sobre cuestiones debatidas que podr\u00edan tomarse con m\u00e1s prudencia. Sin duda, podemos considerar que esta es una regla inevitable para un trabajo de s\u00edntesis, un libro de tesis, que reorganiza, d\u00e1ndole una nueva coherencia, informaciones ampliamente conocidas por todas y todos los especialistas. Tiene los defectos y cualidades de este tipo de trabajo, ya que su lectura plantea problemas reales sin darles una respuesta verdaderamente convincente. Aunque puede ser un tanto extenso, tambi\u00e9n es un libro que puede atraer a una gran audiencia, especialmente porque est\u00e1 escrito en un lenguaje muy claro y es ampliamente accesible, incluso para quienes no saben nada de la historia romana.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de su inter\u00e9s estrictamente pedag\u00f3gico, este libro tambi\u00e9n tiene el m\u00e9rito de ofrecer una alternativa a la interpretaci\u00f3n actualmente dominante de la crisis en el mundo romano, que actualmente se sigue pensando de acuerdo con los c\u00e1nones de la doxa neoliberal, como consecuencia de una hipertrofia del Estado romano, cuyo desarrollo burocr\u00e1tico y militar habr\u00eda impuesto a la sociedad una carga insoportable que la habr\u00eda asfixiado. Al proponer una interpretaci\u00f3n ecol\u00f3gica de la ca\u00edda de Roma, el libro de Harper ofrece otro camino, al poner primero en evidencia los riesgos inherentes a las econom\u00edas globalizadas, de las cuales el Imperio Romano ofrece un ejemplo muy emblem\u00e1tico. Tambi\u00e9n subraya el car\u00e1cter dial\u00e9ctico de la relaci\u00f3n de las sociedades con su ecosistema, en la medida en que el desarrollo de una civilizaci\u00f3n altera los equilibrios ambientales en los que hab\u00eda basado su prosperidad. Estas son pistas de reflexi\u00f3n que no carecen de inter\u00e9s en un momento en que la mitad de la humanidad est\u00e1 confinada y, por lo tanto, tiene buenas razones para estar interesada en la historiograf\u00eda de las pandemias, en la que puede encontrar herramientas para pensar el mundo de despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article15846#sdfootnote1anc\">1\/&nbsp;<\/a>K. Harper, Slavery in the Late Roman World, AD 275\u2013425, Cambridge (Mass.), HUP, 201<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article15846#sdfootnote2anc\">2\/&nbsp;<\/a>K. Harper, From Shame to Sin. The Christian Transformation of Sexual Morality in Late Antiquity, Cambridge (Mass.), HUP, 2013.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article15846#sdfootnote3anc\">3\/&nbsp;<\/a>Kyle Harper. El fatal destino de Roma. Cambio clim\u00e1tico y enfermedad en el fin de un imperio. Editorial Cr\u00edtica 512 pg.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article15846#sdfootnote4anc\">4\/&nbsp;<\/a>A. Demandt, Der Fall Roms. Die Aufl\u00f6sung des r\u00f6mischen Reiches im Urteil der Nachwelt, Munich, 1984.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Laurent Ripart es profesor de historia de la Edad Media en la Universidad Savoie Mont-Blanc (Chamb\u00e9ry) y militante del NPA.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Texto original en franc\u00e9s:&nbsp;<a href=\"https:\/\/npa2009.org\/idees\/histoire\/les-epidemies-ont-elles-provoque-la-chute-de-lempire-romain-lapport-majeur-des-theses#footnote2_fjcto23\">https:\/\/npa2009.org\/idees\/histoire\/les-epidemies-ont-elles-provoque-la-chute-de-lempire-romain-lapport-majeur-des-theses#footnote2_fjcto23<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><em>Traducci\u00f3n: Faustino Eguberri para viento sur<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laurent Ripart Fuente: Viento Sur La llegada del Covid-19 ha vuelto a poner en un primer plano el papel motor de las pandemias en la historia de la humanidad y le ha dado un poco m\u00e1s pertinencia al gran libro que Kyle Harper public\u00f3 recientemente, para demostrar que las epidemias y en general, la crisis [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1743,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1742"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1742"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1742\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1744,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1742\/revisions\/1744"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1743"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1742"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1742"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1742"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}