{"id":2091,"date":"2020-05-20T20:58:04","date_gmt":"2020-05-20T20:58:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2091"},"modified":"2020-05-20T21:02:41","modified_gmt":"2020-05-20T21:02:41","slug":"india-una-tragedia-humanitaria-en-ciernes","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2091","title":{"rendered":"India. Una tragedia humanitaria en ciernes"},"content":{"rendered":"\n<p>Mathieu Ferry, Govindan Venkatasubramanian, Isabelle Gu\u00e9rin Y Marine Al Dahdah<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/kaosenlared.net\/india-una-tragedia-humanitaria-en-ciernes\/\">Kaos en la Red<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En diciembre, cuando la provincia china de Wuhan asist\u00eda al comienzo de la pandemia actual de Covid-19, India era escenario de revueltas masivas y violentas. Centenares de miles de personas se manifestaban en todo el pa\u00eds contra la ley de ciudadan\u00eda, considerada antimusulmana, que acababa de adoptar el parlamento: la Ley de enmienda del derecho de ciudadan\u00eda. En respuesta se perpetraron ataques violentos de milicias hind\u00faes contra universidades y barrios populares musulmanes. Mientras, pese a los primeros casos identificados ya en enero en el territorio, las autoridades negaban toda posibilidad de transmisi\u00f3n comunitaria del virus, para anunciar finalmente, cuatro horas antes de su entrada en vigor, el confinamiento total del pa\u00eds durante 21 d\u00edas por lo menos, a partir del 24 de marzo a medianoche. Al igual que en Francia, este anuncio provoc\u00f3 importantes migraciones de las ciudades al campo. Claro que en India fueron de naturaleza muy distinta, ya que los trabajadores migrantes, los jornaleros, la gente m\u00e1s pobre, carentes de recursos, decidieron retornar a sus aldeas de origen. Este \u00e9xodo tr\u00e1gico y en ocasiones mortal de migrantes indios que hu\u00edan de las ciudades constituye el s\u00edntoma m\u00e1s visible de una profunda crisis sanitaria, econ\u00f3mica y social que este texto propone analizar en tres tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Acceder a los cuidados en tiempos de confinamiento<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta pandemia ha expuesto brutalmente las vulnerabilidades de algunos de los mejores sistemas sanitarios del mundo; para el sistema sanitario indio, uno de los m\u00e1s saturados y menos financiados del mundo, el momento podr\u00eda ser cr\u00edtico, puesto que las estructuras sanitarias ya est\u00e1n sobrecargadas en un sistema muy fracturado, subfinanciado y geogr\u00e1ficamente desigual. La crisis actual amenaza con incrementar las inveteradas desigualdades sanitarias y las infraestructuras sanitarias ya disfuncionales podr\u00edan colapsar bajo la presi\u00f3n del aumento espectacular de casos de Covid-19.<\/p>\n\n\n\n<p>Los tests son esenciales para evaluar el grado de propagaci\u00f3n de la Covid-19 en un pa\u00eds. India tiene hasta ahora una de las tasas de detecci\u00f3n m\u00e1s bajas del mundo, lo que ha podido escamotear casos de coronavirus. El 23 de marzo, el n\u00famero total de personas sometidas a la prueba de detecci\u00f3n de la Covid-19 en todo el pa\u00eds era de 17.493. Esa misma semana, Corea del Sur realizaba m\u00e1s de 5.500 tests por mill\u00f3n de habitantes, Italia 2.500, el Reino Unido cerca de 1.500 y Francia unos 900. Aunque la epidemia estaba m\u00e1s adelantada en estos pa\u00edses, India iba a la zaga, en v\u00edsperas de su confinamiento, con tan solo 10 tests por mill\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta entonces, la estrategia de detecci\u00f3n del gobierno part\u00eda de la hip\u00f3tesis de que en India no se produc\u00eda ninguna transmisi\u00f3n comunitaria, sino \u00fanicamente casos importados del extranjero. Basar la estrategia de detecci\u00f3n en esta hip\u00f3tesis y no someter a prueba m\u00e1s que a las personas procedentes de zonas infectadas en el extranjero ha podido tener consecuencias imprevistas en la propagaci\u00f3n de la epidemia. En efecto, con el confinamiento se produjo un importante volumen de migraci\u00f3n interna de trabajadores y trabajadoras a partir de focos de la epidemia como Mumbai y Delhi hacia sus Estados de origen, como Uttar Pradesh y Bihar. El hecho de no reconocer la presencia local de infecciones por Covid-19 y no diagnosticar a las personas con s\u00edntomas en Mumbai o en Delhi pudo exponer a estos Estados a la difusi\u00f3n del virus y a una explosi\u00f3n potencial de casos, en lugares en que las infraestructuras sanitarias son bastante m\u00e1s precarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Al comienzo de su confinamiento nacional, India no contaba simplemente con suficientes kits de test y por mucho que el gobierno haya concedido licencia a empresas privadas para venderlos en India, la limitaci\u00f3n de los tests radica en el n\u00famero de laboratorios acreditados. El 23 de marzo, en India hab\u00eda 118 laboratorios acreditados para una poblaci\u00f3n de 1.300 millones de habitantes, con enormes desigualdades geogr\u00e1ficas; los Estados de Arunachal Pradesh (1,5 millones) y Nagaland (3,3 millones) no dispon\u00edan de ninguno, Bihar de uno solo para una poblaci\u00f3n de 110 millones de habitantes, frente a los ocho que hay en Rajast\u00e1n para una poblaci\u00f3n de 80 millones. Aunque los Estados tuvieran a su disposici\u00f3n un n\u00famero infinito de kits de test, los laboratorios p\u00fablicos no podr\u00edan utilizarlos, pues su capacidad de obtenci\u00f3n de 90 muestras al d\u00eda resulta insuficiente. As\u00ed, el gobierno ha decidido autorizar la realizaci\u00f3n de tests de Covid-19 en laboratorios privados para que la poblaci\u00f3n india, incluidas las personas que no est\u00e1n hospitalizadas, pueda hacerse la prueba, claro que a cuenta de su bolsillo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el techo de 4.500 rupias (unos 55 euros) por test, fijado por el gobierno, est\u00e1 fuera del alcance de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Adem\u00e1s, con la estigmatizaci\u00f3n asociada al virus y el confinamiento, algunos laboratorios privados acreditados ya han declarado que la tarea es del todo imposible. Teniendo en cuenta el precio elevado de los tests privados y de todos los problemas log\u00edsticos asociados al confinamiento, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n depende probablemente del sistema p\u00fablico para que le hagan la prueba. En un sistema sanitario p\u00fablico ya sobrecargado y subfinanciado, el dinero invertido en los tests de detecci\u00f3n del coronavirus resta recursos a los dem\u00e1s gastos sanitarios esenciales, ya que India solo consagra el 3,7&nbsp;% de su presupuesto a la sanidad. Un presupuesto totalmente insuficiente para responder a la demanda masiva de cuidados intensivos, constatada en los pa\u00edses ya afectados por la Covid-19.<\/p>\n\n\n\n<p>Si en India la proporci\u00f3n de personas de edad avanzada menor que en otros pa\u00edses, sus hospitales sobrecargados acogen a muchas y muchos pacientes que presentan patolog\u00edas previas \u2013como desnutrici\u00f3n, tuberculosis, diabetes, enfermedades respiratorias cr\u00f3nicas y cardiovasculares\u2013 que podr\u00edan agravar la mortalidad debida a la Covid-19. Entre las personas infectadas, la tasa de mortalidad oscila entre el 1 y el 3&nbsp;%, pero entre las personas gravemente enfermas alcanza el 62&nbsp;%. La mayor\u00eda de estos fallecimientos se deben a hipoxia, a un aporte insuficiente de ox\u00edgeno a los tejidos del cuerpo o al colapso multiorg\u00e1nico.<\/p>\n\n\n\n<p>Alrededor del 5&nbsp;% de los y las pacientes infectadas requerir\u00e1n cuidados intensivos y la mitad de las personas ingresadas en UCI precisar\u00e1n ventilaci\u00f3n mec\u00e1nica; podr\u00edan hacer falta hasta un mill\u00f3n de respiradores en el momento \u00e1lgido de la epidemia. Seg\u00fan c\u00e1lculos del ministerio de Sanidad, el 24 de marzo hab\u00eda 8.432 respiradores en los hospitales p\u00fablicos, cantidad que podr\u00eda ascender a 50.000 si se incluyen los hospitales privados. A t\u00edtulo comparativo, EE UU, sumergido actualmente en plena epidemia, dispone de 160.000 respiradores para una poblaci\u00f3n que representa un tercio de la de India. Hasta ahora, India importa cerca del 75&nbsp;% de sus respiradores, mientras que su capacidad de producci\u00f3n nacional es de 5.000 unidades al mes y depende igualmente de proveedores internacionales, que hoy por hoy se hallan desbordados.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, las cifras anteriormente citadas esconden disparidades extremas en materia de acceso. Las UCI y los respiradores est\u00e1n concentrados en las grandes zonas urbanas y las provincias m\u00e1s ricas; por s\u00ed sola, Mumbai ya dispone de 1.000 respiradores y Kerala de 5.000, lo que significa que hay un n\u00famero claramente inferior de aparatos disponibles en las provincias m\u00e1s pobres y las m\u00e1s rurales del pa\u00eds. Las mismas disparidades afectan a las camas de cuidados intensivos, ya que su n\u00famero es mucho menor en los Estados m\u00e1s pobres en comparaci\u00f3n con una media nacional, que ya resulta catastr\u00f3fica, de 0,7 camas por mil habitantes (frente a 11,5 en Corea del Sur, 6,5 en Francia y 3,5 en Italia). Incluso seg\u00fan las estimaciones m\u00e1s prudentes, el 75&nbsp;% de las provincias indias no tendr\u00e1n camas suficientes para las personas contagiadas de coronavirus de aqu\u00ed al mes de junio. Sabiendo que el coste medio de una hospitalizaci\u00f3n privada en 2017 era de 31.845 rupias (384 euros), que la renta media mensual por habitante asciende a 11.254 rupias (135 euros) y que la mayor\u00eda no tiene seguro de enfermedad: \u00bfcu\u00e1ntas personas enfermas podr\u00e1n pagarse los cuidados en hospitales privados, una vez saturados los modestos establecimientos p\u00fablicos?<\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo en cuenta las graves dificultades a que se enfrenta el sistema sanitario p\u00fablico y el predominio de la atenci\u00f3n sanitaria privada, inabordable en numerosos Estados indios, la respuesta sanitaria a la crisis de la Covid-19 debe dar prioridad al refuerzo de un sistema sanitario accesible para todas las personas, sean ricas o pobres, hind\u00faes o musulmanas, de Bihar o de Kerala. Pero esta pandemia revela asimismo la extrema vulnerabilidad de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n india ante una cat\u00e1strofe que va m\u00e1s all\u00e1 de la mera atenci\u00f3n sanitaria. Por encima del riesgo de infecci\u00f3n, las medidas adoptadas para contener el contagio \u2013el confinamiento total\u2013 tendr\u00e1n consecuencias desastrosas para gran parte de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sobrevivir al confinamiento<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 sentido puede tener el confinamiento en un contexto en que la gente, no solo la m\u00e1s pobre, depende de la movilidad y de la sociabilidad de acceder a sus recursos y protegerse? Retomando t\u00f3picos culturalistas, numerosos medios han puesto el acento en la dificultad&nbsp;<em>cultural<\/em>&nbsp;para aceptar el principio de distanciamiento social. Antes que una cuesti\u00f3n&nbsp;<em>cultural<\/em>, y por mucho que este argumento sea v\u00e1lido, en econom\u00edas en que el empleo informal es la regla m\u00e1s que la excepci\u00f3n, y en que la protecci\u00f3n social es privilegio de una minor\u00eda, el v\u00ednculo social y el movimiento son simplemente necesarios para la supervivencia y la protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>India se caracteriza por la amplitud del empleo informal \u2013seg\u00fan las estad\u00edsticas de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, el 92&nbsp;% de los empleos no est\u00e1n formalizados, en el sentido de que no implican ninguna forma de protecci\u00f3n, ning\u00fan contrato ni ninguna garant\u00eda de continuidad\u2013 y el papel determinante de las migraciones y circulaciones internas. En gran medida subestimados por las estad\u00edsticas oficiales, estos desplazamientos son objeto de diversos c\u00e1lculos, que llegan hasta un resultado de 100 millones de personas. Si estos movimientos de trabajadores siempre han existido, es probable que hayan aumentado para responder a las necesidades de una econom\u00eda capitalista que siempre busca una mano de obra barata y disciplinada. Esto incluye migraciones de larga distancia, interestatales, en particular con flujos masivos procedentes de los Estados m\u00e1s pobres, situados en el noreste de India, con destino a los Estados donde hay m\u00e1s empleos, en el oeste y el sur.<\/p>\n\n\n\n<p>A esto se a\u00f1aden pr\u00e1cticas cotidianas de circulaci\u00f3n entre aldeas y ciudades menores. Con el declive masivo de la agricultura a lo largo de los \u00faltimos decenios, y por mucho que India se resista al \u00e9xodo rural, numerosas personas de las aldeas sobreviven desplaz\u00e1ndose todos los d\u00edas a los centros urbanos pr\u00f3ximos. Algunas de estas personas migrantes permanecen en las ciudades, engrosando la masa desvalida de los asentamientos de chabolas, pero la mayor\u00eda siguen vinculadas a sus aldeas de origen. La mano de obra india, sobre todo masculina, protagoniza as\u00ed un flujo continuo que se desplaza al filo de las temporadas y de los a\u00f1os en funci\u00f3n de las oportunidades, las redes, y en especial de las necesidades del sistema capitalista, aunque vuelve regularmente a casa. Esta sigue siendo el pivote del arraigo y de la identidad familiar y lugare\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento no solo sirve para encontrar trabajo, un trabajo que genera ingresos escasos y siempre imprevisibles. Al mismo tiempo, las familias tienen gastos inevitables y que no cesan de aumentar: alimentaci\u00f3n; mantenimiento de la vivienda, a menudo precaria y por tanto necesitada de renovaciones y mejoras constantes; educaci\u00f3n escolar de la prole; consumo de electricidad, a veces de agua y gas; rituales sociales y religiosos; adquisici\u00f3n de bienes de consumo duraderos, necesarios incluso para trabajar (tel\u00e9fono m\u00f3vil, veh\u00edculo motorizado de dos ruedas). A estos gastos regulares e imposibles de reducir se a\u00f1aden los imprevistos: enfermedades, p\u00e9rdida s\u00fabita del empleo, costas judiciales, robo, confiscaci\u00f3n de tierra a ra\u00edz de un conflicto o de una deuda impagada.<\/p>\n\n\n\n<p>Para paliar esta inadecuaci\u00f3n entre ingresos variables y gastos, las personas, hombres y mujeres, movilizan carteras de complejas pr\u00e1cticas financieras en que la deuda ocupa un lugar central. El ahorro no est\u00e1 del todo ausente, pero entre la gente m\u00e1s pobre y gran parte de la poblaci\u00f3n rural, rara vez se materializa en un ahorro monetario. Joyas, ganado, as\u00ed como inversiones sociales (regalos mutuos o pr\u00e9stamos) son mucho m\u00e1s frecuentes. El m\u00ednimo excedente de liquidez se reinyecta a menudo en la red social en forma de donaci\u00f3n o pr\u00e9stamo, susceptible de ser recuperado a continuaci\u00f3n en caso de necesidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La deuda es por tanto un elemento central de la supervivencia cotidiana. Ahora bien, el endeudamiento implica sociabilidad y por tanto movimiento, sea por parte de un miembro de la familia que debe desplazarse para encontrar al prestador, sea por parte de este \u00faltimo, ya que algunos ofrecen sus servicios de puerta a puerta. Los m\u00e9todos de los diarios financieros (<em>financial diaries<\/em>), que tratan de rastrear el conjunto de flujos financieros de un hogar durante un periodo dado, confirman la intensidad de los movimientos asociados a las transacciones financieras. Esto es a\u00fan m\u00e1s cierto para las mujeres, pues a menudo son ellas quienes se encargan de administrar el presupuesto familiar. Una encuesta de este tipo, realizada en 2017-2018 en los Estados de Pondichery y Tamil Nadu, muestra que el n\u00famero de transacciones (tomar prestado, reembolsar, prestar, reclamar el reembolso, dar, recibir) puede alcanzar picos de 30 transacciones por semana en el caso de las mujeres y de 20 en el de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo en cuenta la importancia crucial del movimiento y de la sociabilidad, podemos imaginar que el confinamiento tendr\u00e1 consecuencias absolutamente devastadoras, y ya las ha tenido. La invisibilidad de la gente trabajadora migrante, pese a ser un eslab\u00f3n esencial de la econom\u00eda india, ha aparecido de un modo flagrante. Simplemente ha sido ninguneada por las medidas de confinamiento. El anuncio del primer ministro Narendra Modi de \u201cqu\u00e9date en casa\u201d ha provocado un flujo masivo de trabajadores y trabajadoras tratando desesperadamente de volver a su casa, en un momento en que los medios de transporte ya se hab\u00edan restringido notablemente.<\/p>\n\n\n\n<p>Primeros testimonios recogidos en Tamil Nadu hablan de un p\u00e1nico generalizado. Las poblaciones est\u00e1n acostumbradas a los golpes s\u00fabitos \u2013el tsunami en 2004, la desmonetizaci\u00f3n en 2016\u2013, pero el anuncio del confinamiento les parece mucho m\u00e1s temible. Quienes hab\u00edan emigrado han vuelto a casa. No solo carecen de cualquier perspectiva de empleo, sino que no pocas familias ya est\u00e1n muy endeudadas. En ciertos sectores, como la fabricaci\u00f3n de ladrillos o la zafra, el reclutamiento y el control de la mano de obra se basan en un adelanto de la paga. Este adelanto suele reembolsarse durante la temporada, en funci\u00f3n de la productividad. Cuando apenas hab\u00eda comenzado la temporada (enero), la mayor\u00eda de estos migrantes han contra\u00eddo una deuda de 60.000 a 85.000 rupias (6 a 8 meses de salario para dos trabajadores). Est\u00e1 por ver si los patronos y las agencias de reclutamiento aceptar\u00e1n cancelar una parte de esta deuda.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la mano de obra local, las fuentes de endeudamiento, condici\u00f3n de su supervivencia cotidiana, se han agotado. Mientras que habitualmente el menor excedente se presta o se regala, ahora asistimos, por el contrario, a un repliegue. Desde el propietario de tierras hasta la madre en el hogar, todos los testimonios concuerdan: habida cuenta de la incertidumbre reinante, cada uno tiende a conservar sus recursos, tanto si se trata de dinero l\u00edquido como de reservas de cereales. A su vez, los prestamistas reclaman la devoluci\u00f3n de sus pr\u00e9stamos y se niegan a seguir prestando. El Banco Central de India ha anunciado una moratoria del reembolso de los pr\u00e9stamos. No obstante, cierto n\u00famero de entidades financieras se niegan a acatar la orden y siguen enviando mensajes e instrucciones orales a los prestatarios para que respeten las devoluciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Los bancos nacionalizados y ciertas sociedades financieras autorizan la suspensi\u00f3n, pero los prestatarios deben rellenar unos formularios en l\u00ednea espec\u00edficos que no son accesibles para muchos de ellos, sobre todo cuando se trata de mujeres pobres del mundo rural. \u00bfC\u00f3mo se las arreglan las familias? De momento, se&nbsp;<em>aprietan el cintur\u00f3n<\/em>. Recurren a las pocas reservas disponibles. Si el ahorro monetario es limitado, muchas familias, a menudo gracias a las mujeres, cuentan con algunos centenares o incluso millares de rupias secretamente guardados para casos de emergencia. Ahorran en la comida. Pero claro que esto no puede durar mucho. \u00bfQu\u00e9 suceder\u00e1 dentro de algunas semanas?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Morir de hambre en tiempos de confinamiento<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde el momento en que se anunci\u00f3 el confinamiento, la poblaci\u00f3n de clase media se lanz\u00f3 a las tiendas y mercados para comprar provisiones. La avalancha se vio agravada por el hecho de que el anuncio oficial del confinamiento no indicaba si los comercios de alimentaci\u00f3n permanecer\u00edan abiertos. Al mismo tiempo, muchas personas carecen simplemente de fondos suficientes para acaparar reservas de alimentos y la frase \u201csin duda me morir\u00e9 de hambre antes de contraer el coronavirus\u201d resume de modo contundente las condiciones de vida precarias de mucha gente pobre.<\/p>\n\n\n\n<p>En toda crisis econ\u00f3mica, la ausencia de ahorro y un coeficiente elevado del presupuesto dedicado a la alimentaci\u00f3n constituyen dos ingredientes que pueden provocar una tragedia humanitaria. Al volcarse en la seguridad alimentaria, se vislumbra hasta qu\u00e9 punto son vulnerables los hogares indios. La parte del gasto total consagrada a la alimentaci\u00f3n asciende al 43&nbsp;% en los hogares urbanos y al 53&nbsp;% en los hogares rurales. A t\u00edtulo comparativo, los hogares franceses gastaron en 2014 alrededor del 20&nbsp;% de su presupuesto total en comida y bebidas. Adem\u00e1s, de acuerdo con la&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ley_de_Engel\">ley de Engel<\/a>, cuanto m\u00e1s pobre sea una familia, tanto mayor es la proporci\u00f3n del gasto total dedicado a la alimentaci\u00f3n. En India, el 5&nbsp;% de los hogares m\u00e1s pobres de las zonas rurales consagran alrededor del 61&nbsp;% de su gasto total a la alimentaci\u00f3n, mientras que en las zonas urbanas esta proporci\u00f3n no supera el 28&nbsp;% en el caso del 5&nbsp;% de los m\u00e1s ricos. Un descalabro econ\u00f3mico tiene por tanto muchas posibilidades de afectar a la alimentaci\u00f3n, en especial de las familias m\u00e1s desfavorecidas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto actual, cabe temer que las consecuencias econ\u00f3micas del confinamiento afecten de dos maneras al consumo alimentario de los hogares. En primer lugar, el confinamiento provoca una p\u00e9rdida de fuentes de ingresos inmediatos para numerosas familias. Los hogares que pertenecen a los estratos m\u00e1s pobres de la sociedad son los primeros perjudicados por la situaci\u00f3n, entre ellos los temporeros, y m\u00e1s concretamente los migrantes internos, que en muchos casos se encuentran sin recursos y a menudo incluso sin techo. Un segundo efecto previsto se refiere esta vez a todos los segmentos de la sociedad: existe el riesgo de que se interrumpa la cadena alimentaria. En efecto, ciertos comerciantes temen abrir sus tiendas y, en el caso de los vendedores ambulantes, no est\u00e1n autorizados a vender sus existencias. Cuando se obstaculiza la movilidad, se altera el abastecimiento de alimentos. En la vertiente de la producci\u00f3n, la falta de movilidad de los trabajadores agr\u00edcolas pone en peligro las cosechas. Estas dificultades de abastecimiento pueden, por tanto, provocar una carest\u00eda y de hecho ya aumentan los precios de los alimentos. Ante esto, el gobierno ha intervenido para fijar precios m\u00e1ximos para los art\u00edculos considerados de primera necesidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros art\u00edculos de prensa que relatan situaciones de hambruna no pueden dejar a nadie indiferente: en Bihar, un ni\u00f1o de 8 a\u00f1os ha muerto de hambre tan solo seis d\u00edas despu\u00e9s del comienzo del confinamiento. Por desgracia se prev\u00e9n otros casos similares debido a la situaci\u00f3n alimentaria de India, caracterizada por una malnutrici\u00f3n cr\u00f3nica (falta de equilibrio nutricional) e incluso, en cierta medida, una desnutrici\u00f3n aguda (forma visible de subalimentaci\u00f3n). Seg\u00fan las \u00faltimas estimaciones, en 2019, India ocupaba el puesto 102 de un total de 117 pa\u00edses en la clasificaci\u00f3n de hambre en el mundo, el m\u00e1s bajo entre los pa\u00edses del sur de Asia (a pesar de tener un PIB por habitante m\u00e1s elevado).<\/p>\n\n\n\n<p>La edici\u00f3n de 2019 de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.unicef.es\/el-estado-mundial-de-la-infancia\">El Estado Mundial de la Infancia<\/a>&nbsp;del UNICEF subraya el problema persistente del hambre en India: alrededor de la mitad de los fallecimientos de ni\u00f1os y ni\u00f1as de menos de 5 a\u00f1os son imputables a la desnutrici\u00f3n. La proporci\u00f3n de menores con insuficiencia de peso, medida en funci\u00f3n de la edad, y que puede revelar tanto una malnutrici\u00f3n cr\u00f3nica como aguda, era del 36&nbsp;% en 2015-2016 (la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud considera que un nivel de insuficiencia de peso superior al 30&nbsp;% refleja una&nbsp;<em>prevalencia muy alta<\/em>). Estas cifras disimulan importantes disparidades regionales y socioecon\u00f3micas. La insuficiencia de peso de ni\u00f1as y ni\u00f1os es m\u00e1s alta en los Estados del centro-norte y sobre todo del este de India: Jharkhand (48&nbsp;%) y Bihar (44&nbsp;%), mientras que es mucho m\u00e1s baja en Kerala (16&nbsp;%). El contexto actual de confinamiento tendr\u00e1 por tanto una incidencia m\u00e1s o menos grave seg\u00fan la regi\u00f3n de que se trate.<\/p>\n\n\n\n<p>En la lucha contra el hambre y la malnutrici\u00f3n, India cuenta con una larga historia de programas sociales consistentes en prestaciones en especie, amparados en la Ley nacional de seguridad alimentaria (tambi\u00e9n llamada Ley del derecho a la alimentaci\u00f3n) de 2013. Teniendo en cuenta la emergencia actual, la ministra del Presupuesto del gobierno federal, Nirmala Sitharaman, ha anunciado medidas para reforzar en particular estos programas existentes, pocas horas despu\u00e9s del establecimiento del confinamiento. Este plan, llamado Pradhan Mantri Garib Kalyan Yojana (literalmente Programa del Primer Ministro de Protecci\u00f3n Social de los Pobres), est\u00e1 dotado de alrededor de 21.000 millones de euros. Ha sido acogido con cr\u00edticas por parte de los economistas. Entre ellos, Jayati Ghosh ha calificado este programa de&nbsp;<em>embarazoso<\/em>&nbsp;dada su escasa dotaci\u00f3n, as\u00ed como de&nbsp;<em>insuficiente<\/em>. La Sociedad India de Econom\u00eda Laboral, formada por eminentes economistas, ha escrito una carta al primer ministro, as\u00ed como a los presidentes de los Estados federados, declarando que la ayuda necesaria deber\u00eda ascender a 434.000 millones de euros, es decir, m\u00e1s de 20 veces el importe previsto del proyecto.<\/p>\n\n\n\n<p>En el marco del programa anunciado se ha previsto una ayuda econ\u00f3mica a trav\u00e9s de los programas existentes de transferencia directa, en particular la Ley nacional Mahatma Gandhi de garant\u00eda del empleo rural (MNREGA), que garantiza 100 jornadas de trabajo remunerado a los habitantes de las zonas rurales para luchar contra el subempleo. Sin embargo, de hecho, el aumento salarial anunciado por el mecanismo MNREGA no es m\u00e1s que un ajuste que ya estaba previsto. Esta ayuda podr\u00eda beneficiar a los trabajadores y trabajadoras migrantes internas que se han quedado sin recursos econ\u00f3micos, pero \u00fanicamente a condici\u00f3n de que logren volver a sus hogares, donde est\u00e1n registradas administrativamente.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a las ayudas vinculadas a las prestaciones en especie, el gobierno pretende ampliar el Sistema P\u00fablico de Distribuci\u00f3n (PDS), centr\u00e1ndose en los principales aportes cal\u00f3ricos en India: los cereales (m\u00e1s del 50&nbsp;% del total) y las leguminosas (alrededor del 12&nbsp;%, fuente importante de prote\u00ednas en un pa\u00eds que consume pocos productos animales). Sin embargo, las promesas podr\u00edan no bastar para cubrir las necesidades. Algunos altos funcionarios han se\u00f1alado asimismo que ser\u00e1 dif\u00edcil suministrar todos estos alimentos, ya que el sector se enfrenta a una penuria de mano de obra. Finalmente, el Mecanismo de almuerzo de mediod\u00eda (MDMS), que suministra una comida gratuita en las escuelas, est\u00e1 actualmente paralizado a pesar de que es fundamental para asegurar la nutrici\u00f3n de todos y todas las menores.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda m\u00e1s inquietante es saber que la implementaci\u00f3n de estos programas sociales anunciados chocar\u00e1 con los problemas end\u00e9micos que los aquejan: la corrupci\u00f3n y la omisi\u00f3n de una parte de los hogares que deber\u00edan beneficiarse (<em>exclusi\u00f3n error<\/em>), cuando el PDS tiene en teor\u00eda un \u00e1mbito de inclusi\u00f3n muy amplio. La capacidad de alcanzar a todas las personas necesitadas es, sin embargo, esencial en la situaci\u00f3n actual (la utilizaci\u00f3n de un sistema de autentificaci\u00f3n biom\u00e9trica, denominado Aadhar, no parece resolver estos problemas). El economista Jean Dr\u00e8ze preconiza por tanto suministrar los productos alimenticios en \u201cinstalaciones de urgencia\u201d a toda persona sin pedirle un n\u00famero Aadhar o una tarjeta de racionamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a la crisis emergente, florecen las iniciativas privadas, ya se trate de ONG que organizan puntos de abastecimiento en zonas urbanas, o de templos sijs que acogen a las personas sin techo. Sin embargo, no solo el sector ben\u00e9fico se ha agotado notablemente durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, sino que en ausencia de un apoyo p\u00fablico masivo, las iniciativas locales no bastar\u00e1n. En Tamil Nadu, las ONG todav\u00eda activas se concentran sobre todo en medidas de sensibilizaci\u00f3n y en las precauciones necesarias para limitar la propagaci\u00f3n del virus, lo que suscita m\u00e1s recelos que no confianza por parte de la poblaci\u00f3n, en la medida en que lo que m\u00e1s preocupa actualmente es saber c\u00f3mo tener comida para ma\u00f1ana. Como advierte Jean Dr\u00e8ze: \u201cLa gente pobre est\u00e1 acostumbrada a encajar muchas cosas con humildad; cuando hay hambre y se sienten d\u00e9biles, no est\u00e1n en buenas condiciones para rebelarse. Pero podr\u00edan producirse revueltas del hambre, qui\u00e9n sabe.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En un momento hist\u00f3rico como este, cabr\u00eda esperar que la unidad nacional se situara por encima de todo y que estigmatizaciones y polarizaciones basadas en la religi\u00f3n, la etnia, la casta o la clase social quedaran relegadas a un segundo plano. Pero nada es menos seguro. Al volver a sus hogares, los y las migrantes son v\u00edctimas de ataques y se ven condenadas al ostracismo por miedo a la infecci\u00f3n. Y no ha tenido que pasar mucho tiempo para que aparezcan los discursos de odio en esta crisis, con acusaciones a los indios musulmanes, a los del noreste, a ind\u00edgenas o dalits, de propagar el virus. Est\u00e1 por ver si el gobierno aprovechar\u00e1 la ocasi\u00f3n de esta crisis para dividir todav\u00eda m\u00e1s o bien unir a la poblaci\u00f3n, y c\u00f3mo lo har\u00e1. La preocupaci\u00f3n inmediata se centra en la gente pobre y las minor\u00edas, que como hemos visto ser\u00e1n las primeras en padecer los efectos de la crisis. Para ellas, las consecuencias del cerrojazo ser\u00e1n dram\u00e1ticas. Morir\u00e1n en casa, en silencio, tal vez a causa de algo mucho m\u00e1s mortal que el propio virus: las profundas desigualdades socioecon\u00f3micas que dividen a la sociedad india.<\/p>\n\n\n\n<p>Habida cuenta de la gran diversidad de situaciones en el subcontinente indio, las respuestas p\u00fablicas regionales parecen m\u00e1s apropiadas para contrarrestar la tragedia econ\u00f3mica y humanitaria. Varios Estados han tomado la delantera implementando soluciones de urgencia ambiciosas para la gente m\u00e1s desfavorecida, como Kerala, Delhi, Odisha o Bengala Occidental, por mucho que sus iniciativas se vean frenadas en parte por las transferencias de fondos del gobierno central. El sector informal, a pesar de estar muy tocado por el confinamiento, tambi\u00e9n se mostr\u00f3 incre\u00edblemente resistente con motivo de las crisis anteriores, lo que infunde esperanza en estas circunstancias sin precedentes. M\u00e1s a largo plazo, una inversi\u00f3n masiva en el sector agrario contribuir\u00eda a regenerar la econom\u00eda, asegurando la disponibilidad de alimentos y reduciendo el abismo entre las ciudades y el campo, que se ha puesto de manifiesto de modo flagrante con el enorme \u00e9xodo al que estamos asistiendo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mathieu Ferry, Govindan Venkatasubramanian, Isabelle Gu\u00e9rin Y Marine Al Dahdah Fuente: Kaos en la Red En diciembre, cuando la provincia china de Wuhan asist\u00eda al comienzo de la pandemia actual de Covid-19, India era escenario de revueltas masivas y violentas. 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