{"id":2167,"date":"2020-05-27T20:36:45","date_gmt":"2020-05-27T20:36:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2167"},"modified":"2020-06-06T23:29:38","modified_gmt":"2020-06-06T23:29:38","slug":"las-zoonosis-entre-la-especie-humana-y-los-animales","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2167","title":{"rendered":"Las zoonosis, entre la especie humana y los animales"},"content":{"rendered":"\n<p>Fran\u00e7ois Moutou<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/las-zoonosis-entre-la-especie-humana-y-los-animales\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La Covid-19 ha puesto sobre el tapete el fen\u00f3meno de las zoonosis, esas enfermedades que nos vienen de los animales. Son numerosas y las hay que son antiguas. Todas ellas interrogan nuestra relaci\u00f3n con un ecosistema cuya biodiversidad no dejamos de alterar.<\/p>\n\n\n\n<p>Curiosamente, la voz \u201czoonose\u201d no figura en el s\u00e9ptimo y \u00faltimo volumen del&nbsp;<em>Nouveau Larousse Illustr\u00e9<\/em>, diccionario enciclop\u00e9dico universal, publicado bajo la direcci\u00f3n de Claude Aug\u00e9 a principios del siglo XX (1904). Pese a ello, ser\u00eda un error pensar que las enfermedades respectivas no exist\u00edan en aquel entonces. La medicina y la microbiolog\u00eda empezaban a consolidar sus bases y a enriquecer sus conceptos, pero la epidemiolog\u00eda todav\u00eda estaba en pa\u00f1ales. Al mismo tiempo, se desarrollaban las ciencias de la vida, al igual que la ecolog\u00eda y la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, al margen del enfoque m\u00e9dico y de manera que se influ\u00edan rec\u00edprocamente. Sin embargo, hoy el estudio y la comprensi\u00f3n de las enfermedades no pueden sino incitarnos a ampliar y enriquecer nuestro campo visual acercando estas disciplinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las zoonosis representan un grupo particular de enfermedades infecto-contagiosas, as\u00ed como afecciones parasitarias. La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) propone la siguiente definici\u00f3n: \u201cSe denomina zoonosis toda enfermedad o infecci\u00f3n que es transmisible naturalmente de animales vertebrados a la especie humana y viceversa\u201d. El t\u00e9rmino&nbsp;<em>naturalmente&nbsp;<\/em>se opone a&nbsp;<em>experimentalmente<\/em>&nbsp;y a&nbsp;<em>excepcionalmente<\/em>. Desde el punto de vista biol\u00f3gico, o bien un microorganismo es espec\u00edfico de un hospedador dado, o bien no lo es. Que uno de sus hospedadores predilectos sea la especie humana representa un detalle anecd\u00f3tico dentro del mundo vivo, por mucho que sean graves las consecuencias en t\u00e9rminos de salud humana y de salud p\u00fablica. El mundo vivo no es antropoc\u00e9ntrico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La vida en red<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente, la visi\u00f3n de los bi\u00f3logos sobre el origen de la vida y sus desarrollos, inclusive en el \u00e1mbito de la salud, ha evolucionado notablemente. La unidad fundamental de todo ser vivo es la c\u00e9lula. Existen seres vivos unicelulares, pero las plantas y los animales que vemos son pluricelulares. Las primeras c\u00e9lulas debieron de ser procariotas, como las bacterias de hoy. Su cromosoma flota en el citoplasma. La c\u00e9lula eucariota, dotada de un n\u00facleo que alberga sus cromosomas, pudo haber nacido de la fusi\u00f3n entre dos c\u00e9lulas procariotas, como por ejemplo una bacteria y una arquea, de las que una se convertir\u00eda en el n\u00facleo del conjunto. Podemos imaginar entonces la importancia de los intercambios entre todas las numerosas formas de vida a lo largo de los tiempos geol\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Puesto que \u00fanicamente las plantas dotadas de cloroplastos (antiguas bacterias convertidas en simbiotas \u2013indispensables para las plantas, que son incapaces de vivir sin ellos\u2013, en una asociaci\u00f3n beneficiosa para ambas) son aut\u00f3trofas, es decir, capaces de generar su propia materia org\u00e1nica, todos los dem\u00e1s seres vivos, que son heter\u00f3trofos, deben consumir otro ser vivo, vegetal o animal, tratando al mismo tiempo de no convertirse a su vez en presa. La predaci\u00f3n y la alimentaci\u00f3n no representan la \u00fanica v\u00eda de transmisi\u00f3n de g\u00e9rmenes entre especies, sino que ilustran una de las m\u00e1s practicadas, porque imponen el acercamiento de individuos de especies diferentes. Cabe se\u00f1alar que el sistema inmunitario adaptativo aparece con los vertebrados dotados de mand\u00edbulas articuladas (gnatostomados). El resto del reino animal no dispone de ning\u00fan sistema inmunitario innato. Resulta tentador relacionar esto con el riesgo de contaminaci\u00f3n por v\u00eda oral\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>El caso es que la vida funciona en redes, en interrelaciones, ya se trate de simbiosis, ya de parasitismo, de relaciones de tipo presa-predador, etc\u2026 Cada individuo es a su vez una simbiosis. Un ser humano no puede vivir sin las bacterias y los virus de su microbiota, las mitocondrias (bacterias simbi\u00f3ticas) de sus c\u00e9lulas o las secuencias v\u00edricas integradas en su genoma. Por tanto, existe un v\u00ednculo entre la biodiversidad en el sentido m\u00e1s amplio y la salud de los individuos, las poblaciones, las especies y los ecosistemas. Esta asociaci\u00f3n permite la evoluci\u00f3n y la adaptaci\u00f3n de cada nivel de organizaci\u00f3n del mundo vivo ante los cambios de toda clase, geol\u00f3gicos o clim\u00e1ticos, contaminaciones, destrucciones o encuentros con nuevos microorganismos, especies y ecosistemas.<\/p>\n\n\n\n<p>La especie humana es, entre otras muchas (518 especies de primates, 6.495 especies de mam\u00edferos seg\u00fan el \u00faltimo censo de 2018, decenas de miles de vertebrados, millones de especies animales). Ella misma proviene de un mundo animal y experimenta los mismos fen\u00f3menos. Por consiguiente, su microbiota y sus par\u00e1sitos deben comprenderse y estudiarse pensando en sus presas, en sus predadores, pero tambi\u00e9n en el resto del mundo vivo que se encuentra en los diferentes ecosistemas habitados a lo largo de toda su historia. Hay que distinguir entonces los g\u00e9rmenes responsables de las zoonosis propiamente dichas, en el sentido de la OMS (cf.&nbsp;<em>supra<\/em>), y las enfermedades humanas debidas a microorganismos provenientes del mundo animal no humano, adaptados secundariamente a nuestra especie,&nbsp;<em>humanizados<\/em>. En todos los casos, estas enfermedades son consecuencia del hecho de compartir hasta cierto punto el mismo espacio. Anta\u00f1o, el espacio propicio a los encuentros se limitada a los terrenos de caza recorridos a pie; ahora es el planeta entero, con las granjas, los mercados, las megal\u00f3polis, los animales de compa\u00f1\u00eda, todos relacionados a trav\u00e9s de los intercambios comerciales, que por su volumen y rapidez escapan a demasiados controles sanitarios. Todo ello puede dar lugar a exposiciones y contagios.<\/p>\n\n\n\n<p>La evoluci\u00f3n de la demograf\u00eda humana debe contemplarse en paralelo, sabiendo que el&nbsp;<em>Homo sapiens<\/em>&nbsp;apareci\u00f3 hace unos 300.000 a\u00f1os. El n\u00famero de mil millones de humanos se alcanz\u00f3 por primera vez hacia el a\u00f1o 1800 y para 2024 se espera alcanzar los 8.000 millones. El periodo de dos siglos en que la humanidad ha crecido de un millar a ocho millares de millones de individuos es casi insignificante en comparaci\u00f3n con el periodo transcurrido desde que existimos como especie. Hoy tenemos la sensaci\u00f3n de que cada vez hay m\u00e1s enfermedades nuevas. Sin embargo, \u00bfes eso cierto o se debe simplemente a que la poblaci\u00f3n mundial ha aumentado de un modo espectacular? Paralelamente, la biodiversidad se hunde. La biomasa de todos los mam\u00edferos salvajes terrestres representa menos del 5&nbsp;% de la biomasa total de mam\u00edferos dom\u00e9sticos y humanos juntos. Dado que la diversidad gen\u00e9tica se encuentra localizada fundamentalmente en los microorganismos presentes en todos los medios del planeta y que en su gran mayor\u00eda todav\u00eda nos son desconocidos, lo m\u00e1s probable es que las sorpresas sanitarias se repitan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las v\u00edas de transmisi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los pocos ejemplos que riesgos zoon\u00f3ticos y enfermedades de origen animal que comentamos aqu\u00ed est\u00e1n agrupados por v\u00edas de contagio o por causas que los favorecen de acuerdo con tres grandes mecanismos: (1) por contacto y vecindad, (2) por v\u00eda oral y alimentaria, (3) a trav\u00e9s de vectores hemat\u00f3fagos. Esta clasificaci\u00f3n es parcialmente artificial, porque la vida es inventiva y no se deja catalogar tan f\u00e1cilmente. Los microbios ponen en tela de juicio la visi\u00f3n tradicional de los seres vivos que tiende a aislar a cada especie en un compartimiento estanco con respecto a las dem\u00e1s, muy en particular cuando se trata del&nbsp;<em>Homo sapiens<\/em>. Ahora bien, determinadas actividades humanas, no siempre adaptadas ni responsables, son susceptibles de agravar los riesgos de exposici\u00f3n. En fin, los ejemplos que se comentan aqu\u00ed se muestran sin \u00e1nimo de exhaustividad. Incluso si se vislumbran algunas grandes tendencias, cada situaci\u00f3n presenta caracter\u00edsticas propias que la singularizan, seg\u00fan el microorganismo, el lugar, las especies que intervienen y el momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto a cada ejemplo, tratar de discernir el comienzo de esta relaci\u00f3n, cuando se ha producido el paso del germen de una especie a otra, solo puede aclarar nuestras historias comunes. La emergencia (la aparici\u00f3n de un nuevo microbio por evoluci\u00f3n, mutaci\u00f3n o recombinaci\u00f3n de un precedente) puede ser cierta o representar tan solo el descubrimiento de un fen\u00f3meno mucho m\u00e1s antiguo, pero ignorado o confundido con otro, o no comprendido. Antes de Pasteur y Koch, \u00bfc\u00f3mo comprender la rabia o la tuberculosis sin las nociones de virus, bacterias, exposici\u00f3n, contaminaci\u00f3n, infecci\u00f3n, contagio, transmisi\u00f3n, incubaci\u00f3n, inmunidad, otros tantos t\u00e9rminos que a veces siguen emple\u00e1ndose mal en 2020? En 2020, \u00bfpodemos pretender que no ignoramos alg\u00fan concepto?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Contacto y vecindad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda se admite que el virus responsable del&nbsp;<strong>sarampi\u00f3n<\/strong>&nbsp;(<em>Morbillivirus<\/em>&nbsp;de la familia de las&nbsp;<em>Paramyxoviridae<\/em>) es la adaptaci\u00f3n a la especie humana del virus de la peste bovina. Este virus proviene tal vez del uro (<em>Bos primigenius<\/em>), ancestro de todas las&nbsp;<em>vacas<\/em>&nbsp;extinguido en el siglo XVII. El uro fue domesticado hace unos ocho milenios, siendo sus descendientes los bovinos dom\u00e9sticos (<em>Bos taurus<\/em>), tanto las razas sin joroba de Oriente Pr\u00f3ximo como las razas con joroba o ceb\u00fas del valle del Indus. El virus bovino se adapt\u00f3 a los humanos convirti\u00e9ndose en el agente responsable de una nueva enfermedad, el sarampi\u00f3n, y perdiendo su car\u00e1cter zoon\u00f3tico. La experiencia de los dos \u00faltimos siglos de lucha contra la peste bovina, causa de fuertes p\u00e9rdidas de la ganader\u00eda bovina, permite afirmarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>No cabe duda de que las condiciones del antiguo paso interespec\u00edfico no se han renovado, pero s\u00ed confirman que la especie humana, desde hace mucho tiempo, intercambia microorganismos con su entorno animal no humano. La domesticaci\u00f3n tuvo numerosas ventajas para las civilizaciones antiguas que la practicaron, claro que asociadas a un grave impacto sanitario. La peste bovina qued\u00f3 oficialmente erradicada del planeta en 2011. Fue la segunda erradicaci\u00f3n voluntaria despu\u00e9s de la de la viruela a finales de la d\u00e9cada de 1970. Por otro lado, el sarampi\u00f3n humano parece que vuelve. En determinados pa\u00edses parece m\u00e1s f\u00e1cil vacunar a los bovinos que a los ni\u00f1os y ni\u00f1as. El sarampi\u00f3n sigue matando, incluso en Europa, a comienzos del siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de la&nbsp;<strong>tuberculosis<\/strong>, vieja enfermedad que sigue siendo actual, tambi\u00e9n es muy rica, aunque suficientemente compleja en sus relaciones con numerosas especies de mam\u00edferos, incluida la especie humana. De hecho, m\u00e1s bien habr\u00eda que hablar del complejo bacteriano&nbsp;<em>Mycobacterium tuberculosis<\/em>, que abarca varias&nbsp;<em>especies<\/em>&nbsp;que parecen remontarse a otra bacteria,&nbsp;<em>Mycobacterium africanum<\/em>, probablemente asociada al linaje humano desde antes incluso de su salida de \u00c1frica. Una rama pudo haberse diversificado all\u00ed mismo, adapt\u00e1ndose a otras especies de mam\u00edferos, y otra pudo haber salido de \u00c1frica junto con poblaciones humanas. Hoy, la tuberculosis bovina,&nbsp;<em>Mycobacterium bovis<\/em>, se considera una adaptaci\u00f3n de la bacteria humana a los bovinos con ocasi\u00f3n de su domesticaci\u00f3n, en un proceso inverso del que explica el origen del sarampi\u00f3n. Esto sugiere que los pasos entre especies est\u00e1n m\u00e1s bien asociados a la convivencia, como es el caso de la domesticaci\u00f3n, que a las afinidades filogen\u00e9ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para terminar con las micobacterias tenemos que mencionar a\u00fan la&nbsp;<strong>lepra<\/strong>, causada por dos especies del mismo g\u00e9nero (<em>Mycobacterium leprae<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Mycobacterium lepromatosis<\/em>), enfermedad muy presente en Europa hasta la Edad Media y por desgracia todav\u00eda activa en otras regiones del mundo. El descubrimiento de las ardillas rojas (<em>Sciurus vulgaris<\/em>) brit\u00e1nicas infectadas por una y otra ha sido una sorpresa. Los animales pueden ser portadores de lesiones o parecer sanos.<\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<strong>rabia<\/strong>&nbsp;es el ejemplo t\u00edpico de una zoonosis en el sentido estricto del t\u00e9rmino, que se transmite por contacto (mordedura). No existen casos humanos que no hayan estado expuestos a un animal portador de un virus del g\u00e9nero&nbsp;<em>Lyssavirus<\/em>&nbsp;(familia de los&nbsp;<em>Rhabdoviridae<\/em>). Las escasas transmisiones entre humanos por trasplante de \u00f3rganos son casos muy particulares. En pr\u00e1cticamente todos los casos, el animal es un perro dom\u00e9stico. Sin cuidados y sin tratamiento de los individuos contaminados, la evoluci\u00f3n de la enfermedad es la misma en todas las especies de mam\u00edferos, y produce la muerte del paciente. Textos muy antiguos todav\u00eda accesibles describen una enfermedad asociada a los perros que se asemeja mucho a la rabia. El perro (<em>Canis familiaris<\/em>), forma dom\u00e9stica del lobo (<em>Canis lupus<\/em>), presente entre los humanos desde hace por lo menos 15.000 a\u00f1os, es responsable de tal vez 50.000 muertes por rabia al a\u00f1o, cifra poco conocida y solamente estimada.<\/p>\n\n\n\n<p>Numerosas especies de carn\u00edvoros salvajes pueden albergar este virus, pero sus contactos con los humanos no dejan de ser excepcionales. Durante todos estos milenios, nunca ha habido una adaptaci\u00f3n de un&nbsp;<em>Lyssavirus<\/em>&nbsp;al&nbsp;<em>Homo sapiens<\/em>, mientras que cepas del virus r\u00e1bico se han adaptado a los perros, los zorros comunes (<em>Vulpes vulpes<\/em>), los mapaches boreales (<em>Procyon lotor<\/em>) o a diversas especies de mangostas, a veces de forma bastante reciente, parece ser. Los murci\u00e9lagos son un caso aparte, ya que albergan la mayor diversidad conocida de&nbsp;<em>Lyssavirus<\/em>&nbsp;con ciclos epidemiol\u00f3gicos \u00fanicos, pero pr\u00e1cticamente sin impacto alguno en la salud p\u00fablica. Los murci\u00e9lagos parecen capaces de resistir la infecci\u00f3n r\u00e1bica.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los perros y los bovinos representan dos modelos antiguos de animales dom\u00e9sticos, otras especies han entrado de manera m\u00e1s reciente en nuestras casas. Los roedores de compa\u00f1\u00eda proponen esquemas epidemiol\u00f3gicos interesantes, en particular cuando los virus implicados son parientes pr\u00f3ximos del de la viruela humana. A comienzos de 2010 se describieron varios casos de lesiones cut\u00e1neas de&nbsp;<strong>viruela bovina<\/strong>, infecci\u00f3n provocada por un virus del g\u00e9nero&nbsp;<em>Orthopoxvirus<\/em>&nbsp;(familia de los&nbsp;<em>Poxviridae<\/em>), entre propietarios de ratas dom\u00e9sticas (<em>Rattus norvegicus<\/em>) procedentes de la misma granja de cr\u00eda situada en Centroeuropa y distribuidas a diversas tiendas de animales de Europa occidental. Las lesiones estaban localizadas en las mejillas y el cuello de los pacientes, que sol\u00edan llevar su animal sobre el hombro, en contacto con la piel.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos a\u00f1os antes, en 2003, tuvo lugar en EE UU un episodio bastante grave a ra\u00edz de la importaci\u00f3n en Texas de 800 roedores salvajes africanos, de diversas especies, todos provenientes de Ghana y destinados al comercio de mascotas. El virus identificado era otro&nbsp;<em>Orthopoxvirus<\/em>&nbsp;(<em>Poxviridae<\/em>), causante de la&nbsp;<strong>viruela de los monos<\/strong>, probablemente m\u00e1s temible que la viruela bovina. Los animales hab\u00edan entrado en EE UU legalmente, pero sin control sanitario. La v\u00eda de transmisi\u00f3n del virus de los roedores africanos a los humanos es original. El virus pas\u00f3 por perritos de las praderas (<em>Cynomys spp.<\/em>) norteamericanos, bastante populares como animales de compa\u00f1\u00eda y que se venden en las mismas tiendas. Se infectaron debido al contacto con los roedores africanos de una jaula a otra. El virus circul\u00f3 en los puntos de venta que ofrec\u00edan al p\u00fablico ambos grupos de roedores. Los perritos de las praderas desarrollaron la enfermedad y murieron, lo que permiti\u00f3 identificar el virus, cuando nunca ha sido posible aislarlo a partir de los roedores africanos examinados posteriormente.<\/p>\n\n\n\n<p>Las lesiones observadas en las personas contagiadas eran de tipo cut\u00e1neo y se produjeron tras la manipulaci\u00f3n de sus mascotas. El virus no se adapt\u00f3 a la especie humana, aunque hubo por lo menos un contagio entre personas. Desde la desaparici\u00f3n de la viruela humana, el virus responsable de la viruela de los monos est\u00e1 siendo vigilado por la OMS en \u00c1frica, pues estos dos virus son bastante parecidos. Las generaciones humanas m\u00e1s j\u00f3venes actualmente, que no est\u00e1n vacunadas contra la viruela, podr\u00edan resultar receptivas y sensibles a otros&nbsp;<em>Poxviridae<\/em>&nbsp;de los roedores o de primates no humanos. Hoy por hoy, los casos por fortuna no son m\u00e1s que espor\u00e1dicos. El comercio de mascotas ex\u00f3ticas permite que entren en contacto especies de continentes distintos y brindan a sus microorganismos y par\u00e1sitos la posibilidad de un intercambio y de recombinaciones impensables en condiciones naturales.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo anticipar todas las consecuencias posibles de esos intercambios comerciales discutibles? En el caso de los poxvirus, \u00bfcabe temer la llegada de un suced\u00e1neo de la viruela a partir de un reservorio animal o del comercio internacional no controlado de mascotas ex\u00f3ticas? Todos estos virus son antiguos. Son nuestros comportamientos actuales los que los acercan a los seres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>El virus&nbsp;<strong>\u00c9bola<\/strong>, del g\u00e9nero&nbsp;<em>Filovirus<\/em>&nbsp;(familia&nbsp;<em>Filoviridae<\/em>), da mucho que hablar desde comienzos del siglo XXI en el \u00c1frica tropical, \u00fanica regi\u00f3n del mundo en que es conocido. El esquema epidemiol\u00f3gico propuesto asocia emergencias repetidas con epidemias que se automantienen en el seno de poblaciones humanas antes de desaparecer, hasta la emergencia siguiente. El virus solo se conoce desde la d\u00e9cada de 1970, pero sin duda ya exist\u00eda antes. El reservorio son determinadas especies de murci\u00e9lagos frug\u00edvoros africanos (<em>Pteropodidae<\/em>), pero al parecer ha habido pocos traspasos directos entre quir\u00f3pteros y humanos. Parece que otras especies de caza (grandes simios, ant\u00edlopes forestales) hacen de vectores. El virus se transmite por contacto directo con un animal virulento cazado o hallado muerto. Todos los fluidos de un enfermo son virulentos hasta 48 horas despu\u00e9s de su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>El riesgo de carne de fauna salvaje, de&nbsp;<em>carne de caza<\/em>, debe de ser menor cuando ha sido sometida a diferentes tratamientos como el ahumado (<em>acecinamiento<\/em>) o la cocci\u00f3n. El virus no es tan resistente. Si siempre es delicado trazar el verdadero caso primario de cada epidemia, su evoluci\u00f3n se explica a partir de ah\u00ed por numerosos contactos entre humanos, entre parientes, con el personal de cuidados. El retorno al reservorio salvaje no parece realmente necesario para mantener una epidemia. La importancia del episodio de 2014-2015 en \u00c1frica Occidental (Guinea, Liberia, Sierre Leone) se explica mucho m\u00e1s por los problemas log\u00edsticos, de organizaci\u00f3n, de estructuras locales deficientes que por dificultades asociadas al virus o a su epidemiolog\u00eda. En el caso del virus \u00c9bola hoy en d\u00eda, \u00bfqu\u00e9 nos infunde m\u00e1s temor, el reservorio salvaje, cualquiera que sea, el comercio y consumo de carne de caza, o las guerras civiles que destruyen el tejido social y las administraciones, la corrupci\u00f3n, la p\u00e9rdida de confianza intrahumana de regiones enteras? La epidemia en curso en el este de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo ilustra todas estas cuestiones.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de la emergencia de los lentivirus responsables del&nbsp;<strong>s\u00edndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida)<\/strong>&nbsp;en la especie humana comienza a conocerse mejor. Poco a poco se describen diversos virus, los SIV, que se asocian con algunas especies de primates no humanos africanos. Los virus humanos VIH-1 y VIH-2 provienen claramente de aquellos lentivirus de los simios, globalmente bien soportados por las especies de monos infectados, cosa que no ocurre con los VIH en el ser humano. As\u00ed, los virus VIH-1 de los grupos M (responsables de la pandemia actual de sida) y N (algunos casos raros conocidos) provienen al parecer de SIV de chimpanc\u00e9s, los de los grupos O (epid\u00e9mico) y P (rar\u00edsimo) de los SIV de gorilas (derivados a su vez de SIV de chimpanc\u00e9s), y VIH-2 de virus SIV de mangabeys. El contexto de estos saltos entre especies, con adaptaci\u00f3n a la especie humana, todav\u00eda es objeto de numerosos estudios. Pensamos evidentemente en acciones de caza y en una contaminaci\u00f3n sangu\u00ednea entre monos y cazadores, que tuvo lugar probablemente a comienzos del siglo XX. Pero \u00bfpor qu\u00e9 se ha difundido la enfermedad en ese momento? Estas cuestiones quedan en suspenso. Hoy, el sida es una enfermedad humana que se mantiene sin pasar por el reservorio animal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00eda oral y alimentaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La diversidad y la complejidad de los ciclos parasitarios empiezan a conocerse bastante bien. Nematodos (gusanos par\u00e1sitos) como las triquinas (<em>Trichinella spp.<\/em>) han llegado bastante lejos en su especializaci\u00f3n al no circular m\u00e1s que entre mam\u00edferos y sin fase libre en el medio ambiente. Hoy en d\u00eda, el riesgo est\u00e1 controlado en la ganader\u00eda, pero subsiste en la fauna salvaje, ya se trate del jabal\u00ed (<em>Sus scrofa<\/em>), ya de los carn\u00edvoros salvajes. Para la salud humana, el control asociado corresponde a pr\u00e1cticas culinarias adaptadas en el procesado posterior en el caso del consumo de carne de jabal\u00ed, fresca o despu\u00e9s de haber sido congelada. En Europa, lo m\u00e1s sencillo ser\u00eda dejar de comer carne de carn\u00edvoros salvajes. Aunque no sea frecuente, ocasionalmente se consume carne de zorro.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u00faltimos casos publicados de contagio humano en Francia asociado a la carne de animal carn\u00edvoro corresponden a una importaci\u00f3n ilegal y al consumo subsiguiente de carne de oso negro americano (<em>Ursus americanus<\/em>) cazado legalmente en Canad\u00e1. Entre los seres humanos, los alimentos no se cocinan \u00fanicamente para reducir el riesgo de contagio, sino que esta es una raz\u00f3n entre otras. Omn\u00edvora, la especie humana est\u00e1 expuesta desde hace tiempo a par\u00e1sitos de predadores y herb\u00edvoros. Estudios minuciosos de ciertos ciclos parasitarios llevan a considerar al&nbsp;<em>Homo sapiens<\/em>&nbsp;la fuente de contaminaci\u00f3n de determinadas especies animales despu\u00e9s de haberlas domesticado, y no a la inversa. Este parece ser el caso de los cestodos humanos del g\u00e9nero&nbsp;<em>Taenia<\/em>&nbsp;hallados en forma larvaria en bovinos y porcinos.<\/p>\n\n\n\n<p>La<strong>&nbsp;encefalopat\u00eda espongiforme bovina (EEB)<\/strong>, m\u00e1s conocida por el nombre de enfermedad de las vacas locas, presenta una forma epidemiol\u00f3gica particular. En todos los casos, los animales se contaminaron por v\u00eda alimentaria a partir de un pienso com\u00fan, las harinas de carnes y huesos, hasta su prohibici\u00f3n definitiva en 2000. En este caso concreto se habla de una anazootia, es decir, la contaminaci\u00f3n de bovinos a partir de una misma fuente alimentaria sin transmisi\u00f3n horizontal de vaca enferma a vaca sana. El mecanismo, por tanto, es diferente del de una epidemia. Los casos humanos se derivaron del consumo de diversos \u00f3rganos extra\u00eddos de bovinos contaminados e infecciosos. Cabe hablar as\u00ed de una anademia en este caso.<\/p>\n\n\n\n<p>La anazootia y la anademia correspondiente, originarias del Reino Unido, habr\u00e1n durado una veintena de a\u00f1os y provocado una profunda crisis de confianza en los consumidores, los productores de carne y los poderes p\u00fablicos. Las consecuencias en t\u00e9rminos biol\u00f3gicos son igualmente importantes. El agente infeccioso incriminado, llamado prion (prote\u00edna infecciosa), plantea algunas cuestiones fundamentales que todav\u00eda se debaten actualmente. Puesto que no se ha hallado \u00e1cido nucleico en su interior, es posible que el prion transmita informaciones a trav\u00e9s de otros mecanismos. Se piensa que el prion bovino preexist\u00eda en un nivel muy bajo, sin que se hubiera identificado jam\u00e1s. El reciclado de cad\u00e1veres bovinos a ra\u00edz de una modificaci\u00f3n de las condiciones t\u00e9cnicas de fabricaci\u00f3n en la d\u00e9cada de 1980, supuestamente permiti\u00f3 el arranque de la anazootia, hoy en d\u00eda superada.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro caso bastante ilustrativo apareci\u00f3 con el episodio del&nbsp;<strong>s\u00edndrome respiratorio agudo grave (SRAS)<\/strong>, debido al coronavirus SARS-CoV-1 a finales de 2002 y comienzos de 2003 en el sur de China. Siguen sin comprenderse bien tanto la v\u00eda de contagio como los factores que lo facilitan. Se cree que los primeros contagios humanos se produjeron a partir de civetas de las palmeras (<em>Paguma larvata<\/em>), peque\u00f1os mam\u00edferos carn\u00edvoros de la familia&nbsp;<em>Viverridae<\/em>, consumidos en China meridional. Las primeras personas contagiadas no fueron ganaderos, cazadores, comerciantes, ni siquiera consumidores, sino los cocineros de los restaurantes que las ofrec\u00edan en sus men\u00fas. Sin embargo, no se sabe cu\u00e1l fue la v\u00eda de contagio: oral, por inhalaci\u00f3n o contacto. El contagio entre personas tom\u00f3 el relevo con un n\u00famero importante de transmisiones nosocomiales del personal sanitario en los distintos hospitales locales. No parece que el n\u00famero de pacientes directamente contagiados e infectados por civetas entre los 8.000 casos registrados en el mundo haya sido muy elevado. Muy pronto se pas\u00f3 de la situaci\u00f3n de&nbsp;<em>zoonosis<\/em>&nbsp;a una situaci\u00f3n de&nbsp;<em>enfermedad humana de origen animal<\/em>. Todos los virus identificados en animales eran&nbsp;<em>similares al SRAS<\/em>, diferentes del virus pat\u00f3geno de los humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los estudios ulteriores han demostrado que el probable ancestro del virus del SRAS estaba presente en algunas especies de murci\u00e9lagos locales en las que antes no se hab\u00edan buscado nunca coronavirus, ni en Asia, ni en ninguna parte. El an\u00e1lisis de la epidemia permite excluir una contaminaci\u00f3n directa a partir del reservorio de quir\u00f3pteros e indica que las civetas sirvieron probablemente de vectores hacia la especie humana. Hoy mismo no se sabe todav\u00eda cu\u00e1ndo se produjo el paso del murci\u00e9lago a la civeta ni d\u00f3nde se produjo el paso de una forma no pat\u00f3gena o escasamente pat\u00f3gena del virus a una forma sumamente pat\u00f3gena para los seres humanos. La noci\u00f3n de reservorio se complica por el hecho de que el&nbsp;<em>verdadero<\/em>&nbsp;virus del SRAS solo se ha encontrado en personas enfermas. Los quir\u00f3pteros albergan ancestros potenciales de formas pat\u00f3genas y las civetas una forma m\u00e1s parecida al virus pat\u00f3geno humano, aunque diferente. \u00bfCabe temer a los virus albergados por los quir\u00f3pteros o la cr\u00eda y el consumo de civetas?<\/p>\n\n\n\n<p>Releer la historia del SARS-CoV-1 en un momento en que el SARS-CoV-2 comporta el confinamiento de la mitad de la humanidad resulta bastante inquietante. Es demasiado pronto para comprender la emergencia del nuevo virus, d\u00f3nde tuvo lugar, a trav\u00e9s de qu\u00e9 mecanismos comerciales, epidemiol\u00f3gicos, virales y moleculares. Hace falta sobre todo precaverse de informaciones falsas a la espera de conocer alg\u00fan d\u00eda la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Contagio a trav\u00e9s del vector hemat\u00f3fago<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ejemplo de la&nbsp;<strong>fiebre amarilla<\/strong>&nbsp;ilustra tanto el caso general como una excepci\u00f3n. Presente naturalmente en el \u00c1frica tropical, el agente de esta enfermedad, virus del g\u00e9nero&nbsp;<em>Flavivirus<\/em>&nbsp;(familia&nbsp;<em>Flaviridae<\/em>), reside en diferentes especies de primates no humanos, sin duda desde hace mucho tiempo. Algunas especies de mosquitos hacen de puente con la especie humana. Los simios africanos, receptivos pero no sensibles, constituyen claramente el reservorio.<\/p>\n\n\n\n<p>El virus se introdujo por desgracia en Am\u00e9rica con motivo de la colonizaci\u00f3n del Nuevo Mundo por los europeos, a trav\u00e9s del siniestro comercio triangular (Europa-\u00c1frica-Am\u00e9rica). La fiebre amarilla es por consiguiente end\u00e9mica en \u00c1frica y apareci\u00f3 en Am\u00e9rica a ra\u00edz de actividades humanas. Los simios sudamericanos, que evolucionaron independientemente de los simios africanos desde mediados de la era terciaria por lo menos, han resultado ser receptivos y sensibles al virus. Mueren a causa de la enfermedad. Las mortalidades constatadas en sus poblaciones suponen una se\u00f1al de alerta para las poblaciones humanas cercanas. Las zonas forestales afectadas no deben visitarse, o \u00fanicamente pueden hacerlo personas debidamente vacunadas. En el caso americano se considera que los mosquitos forman parte del reservorio.<\/p>\n\n\n\n<p>El ejemplo del&nbsp;<strong>paludismo<\/strong>&nbsp;puede ilustrar tanto la diversidad de situaciones observadas como las evoluciones posibles a escala del tiempo largo. Cl\u00e1sicamente se asocian con la especie humana cuatro especies de par\u00e1sitos del g\u00e9nero&nbsp;<em>Plasmodium<\/em>:&nbsp;<em>P. falciparum<\/em>,&nbsp;<em>P. malariae<\/em>,&nbsp;<em>P. ovale<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>P. vivax<\/em>. Sin embargo, la realidad podr\u00eda ser m\u00e1s compleja, ya que en ciertas regiones del sudeste asi\u00e1tico los diagn\u00f3sticos efectuados con frotis no permit\u00edan distinguir determinadas especies de par\u00e1sitos procedentes de primates no humanos de los propios de los humanos. As\u00ed,&nbsp;<em>Plasmodium knowlesi<\/em>&nbsp;se confunde regularmente con&nbsp;<em>P. malariae<\/em>&nbsp;y el paludismo zoon\u00f3tico asociado est\u00e1 probablemente muy subestimado. El desarrollo de los instrumentos de biolog\u00eda molecular en los laboratorios de an\u00e1lisis deber\u00eda reducir los errores diagn\u00f3sticos. Parece que, hoy por hoy, no existe ninguna transmisi\u00f3n de persona a persona, a trav\u00e9s de los an\u00f3feles, de&nbsp;<em>P. knowlesi<\/em>, par\u00e1sito que sigue siendo estrictamente zoon\u00f3tico, con un reservorio constituido por varias especies de primates asi\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo ocurre con&nbsp;<em>P. cynomolgi<\/em>&nbsp;de los simios asi\u00e1ticos, que en el microscopio pudo confundirse en el ser humano con&nbsp;<em>P. vivax<\/em>. Por lo dem\u00e1s, las dos especies de plasmodium que existen entre los simios americanos,&nbsp;<em>P. simium<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>P. brasilianum<\/em>, al parecer son descendientes de&nbsp;<em>P. vivax<\/em>, instalado en el Nuevo Mundo tras la llegada de los europeos y de los esclavos africanos a la Am\u00e9rica tropical. En este caso, son los humanos quienes estuvieron en el origen de la contaminaci\u00f3n de los simios a trav\u00e9s de mosquitos locales. Finalmente, recientes estudios de filogenia parasitaria han concluido que&nbsp;<em>P. falciparum<\/em>&nbsp;es descendiente de un plasmodium de gorila que se&nbsp;<em>humaniz\u00f3<\/em>. En este caso, hoy el par\u00e1sito del gorila ya no es un agente de zoonosis, sino que est\u00e1 en el origen de la especie estrictamente humana en que se ha convertido&nbsp;<em>P. falciparum<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las preguntas que plantean las zoonosis y las enfermedades de origen animal son de dos \u00f3rdenes. (1) \u00bfQu\u00e9 probabilidad hay de que un&nbsp;<em>microbio<\/em>&nbsp;pase del reservorio animal a la especie humana y lo consiga efectivamente? Esta probabilidad nunca es nula, pero parece baja a la vista de los acontecimientos del pasado. (2) \u00bfQu\u00e9 consecuencias tiene este salto a la especie humana? De entrada son poco previsibles, pero la influencia de factores antr\u00f3picos puede modificar los par\u00e1metros epidemiol\u00f3gicos. De ello dependen los efectos sanitarios, econ\u00f3micos y sociales. Ahora bien, los comportamientos humanos son todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edciles de anticipar y modelizar que los par\u00e1metros epidemiol\u00f3gicos cl\u00e1sicos. \u00bfHace falta insistir en la probabilidad, jam\u00e1s nula, de que una cepa microbiana escape del reservorio vertebrado, o bien hay que tratar de dominar mejor las consecuencias sanitarias evidentes de la demograf\u00eda humana, de los avances tecnol\u00f3gicos, de las desigualdades, de la pobreza, de las inestabilidades pol\u00edticas y de la globalizaci\u00f3n? \u00bfDebemos considerar la especie humana \u00fanicamente una v\u00edctima, o bien hay que considerarla un agente importante de los ciclos epidemiol\u00f3gicos que le afectan?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY si el verdadero envite fuera el de aprender, finalmente, a convivir con todas las especies? En la epidemiolog\u00eda de las zoonosis, los vertebrados permiten mantener una vasta poblaci\u00f3n microbiana y parasitaria capaz de evolucionar y de hacer evolucionar a sus anfitriones en respuesta a las diversas alteraciones experimentadas por los ecosistemas habitados. Tan solo algunos g\u00e9rmenes pueden acarrear un problema. \u00a1Los vertebrados no mantienen estos microorganismos y estos par\u00e1sitos para transmitirlos a la especie humana! \u00bfDebemos considerar que biodiversidad y salud son amigas o enemigas?<\/p>\n\n\n\n<p>La diversidad de&nbsp;<em>microbios<\/em>&nbsp;solo es posible dentro de una biodiversidad igual de vasta de hospedadores vertebrados, pero tambi\u00e9n de invertebrados, hongos, vegetales, especies e individuos. Una noci\u00f3n interesante y debatida es la de la posible&nbsp;<em>funci\u00f3n<\/em>&nbsp;de esta doble biodiversidad, par\u00e1sitos y hospedadores, en la&nbsp;<em>diluci\u00f3n<\/em>&nbsp;de las cepas pat\u00f3genas, lo que se traducir\u00eda en un efecto positivo de esta biodiversidad para la salud en todo el planeta. Un ecosistema poco alterado es rico en una gran diversidad de especies, contrariamente a una agricultura o una ganader\u00eda donde se cultiva o se cr\u00eda una \u00fanica especie y cuyos individuos son lo m\u00e1s homog\u00e9neos posible. La llegada de un virus, de una bacteria o de un par\u00e1sito pat\u00f3geno para un individuo del cultivo o de la crianza se traducir\u00e1 probablemente en la invasi\u00f3n de todos los dem\u00e1s, dando lugar a una epidemia.<\/p>\n\n\n\n<p>En una pradera natural, una sabana arbolada, una selva tropical, un pantano, un manglar, a cada planta y a cada animal les rodean numerosos individuos de otras muchas especies. En este entorno, el agente pat\u00f3geno propio de una especie tiene m\u00e1s dificultad para pasar de hospedador a hospedador y se&nbsp;<em>perder\u00eda<\/em>&nbsp;en la biodiversidad local. Esta noci\u00f3n es objeto de debate, pues seg\u00fan los estudios los datos la confirman o la desmienten. Sin embargo, por un lado, el ritmo actual de erosi\u00f3n de la biodiversidad es tal que si alguna vez la hip\u00f3tesis tuviera alg\u00fan fundamento, solo podr\u00eda demostrarse&nbsp;<em>a contrario<\/em>, lo que representar\u00eda un magro consuelo. Por otro lado, imaginar que la especie humana fuera ajena a los ecosistemas que habita hasta el punto de no actuar sobre los ciclos epidemiol\u00f3gicos con que se cruza en ellos ser\u00eda irresponsable.<\/p>\n\n\n\n<p>No podemos contestar a estas preguntas con un&nbsp;<em>s\u00ed<\/em>&nbsp;o un&nbsp;<em>no<\/em>. Raz\u00f3n de m\u00e1s para buscar elementos matizados, responsables, duraderos y comunes entre las diversas medicinas humanas y animales, entre todas las comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fran\u00e7ois Moutou es veterinario y epidemi\u00f3logo, presidente de la Sociedad Francesa para el Estudio y la Protecci\u00f3n de los Mam\u00edferos (SFEPM).<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fran\u00e7ois Moutou Fuente: Rebeli\u00f3n La Covid-19 ha puesto sobre el tapete el fen\u00f3meno de las zoonosis, esas enfermedades que nos vienen de los animales. Son numerosas y las hay que son antiguas. Todas ellas interrogan nuestra relaci\u00f3n con un ecosistema cuya biodiversidad no dejamos de alterar. 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