{"id":2229,"date":"2020-06-05T00:52:37","date_gmt":"2020-06-05T00:52:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2229"},"modified":"2020-06-05T00:52:39","modified_gmt":"2020-06-05T00:52:39","slug":"reflexiones-sobre-la-vida-la-razon-y-la-crisis-del-capitalismo-en-tiempo-de-coronavirus","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2229","title":{"rendered":"Reflexiones sobre la vida, la raz\u00f3n y la crisis del capitalismo en tiempo de coronavirus"},"content":{"rendered":"\n<p>Alexis Capobianco<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/206559\">Alainet<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La suspensi\u00f3n medi\u00e1tica de la racionalidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todo empez\u00f3 como un lejano cuento oriental. Un virus, una peste que hac\u00eda que cerraran ciudades, que se encerrara a la gente, sana o enferma. El miedo empez\u00f3 a extenderse, los medios mostraban im\u00e1genes que parec\u00edan augurar un futuro apocal\u00edptico. Un imaginario soterrado comenz\u00f3 a emerger, de oriente vino la peste negra, tambi\u00e9n las hordas del Gengis Khan y de Atila, y donde su caballo pisa ya no vuelve a crecer el pasto. La sinofobia se puso a la orden del d\u00eda.<a href=\"imap:\/\/info%40alainet%2Eorg@mail.alainet.org:143\/fetch%3EUID%3E.INBOX.w-ALAI-INFO.Alaiweb%3E1053#sdfootnote1sym\"><sup>1<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que en un principio fue un miedo relativamente justificado -China se enfrentaba a algo desconocido- se fue transformando en p\u00e1nico, terror. Un miedo relativamente racional ante algo desconocido que causaba muertes, se fue transformando en un terror irracional, incontrolable. Medidas justificadas de prevenci\u00f3n, higiene y aislamiento en circunstancias en las cuales hab\u00eda pocas certezas, se transformaron en un griter\u00edo -sobre todo a trav\u00e9s de las redes que replicaban las voces m\u00e1s catastrofistas- a favor del confinamiento y el aislamiento total, sin tomar en cuenta las peculiaridades de c\u00f3mo impactaba la enfermedad en diferentes ciudades y pa\u00edses, y las diversas evoluciones de la pandemia. Las medidas m\u00e1s dr\u00e1sticas deber\u00edan ser adoptadas sin tomar en cuenta otros elementos o factores, tanto en lugares donde ten\u00eda un gran impacto en contagios y muertes, como en aquellos donde los contagios y muertes eran bastante menores o manejables.<\/p>\n\n\n\n<p>Los medios jugaron su juego. De pronto no se hablaba m\u00e1s que del coronavirus. Pero lo que sol\u00eda faltar en ellos era una informaci\u00f3n amplia, contextuada, que nos trasmitiera las investigaciones y aproximaciones parciales que nos pudiera brindar la ciencia, que apelara a cierta racionalidad y que no alimentara la bola de nieve de la irracionalidad. Promedios de mortalidad se lanzaban sin m\u00e1s, 3, 4, 10%, \u00bfqui\u00e9n da m\u00e1s? El temor focaliz\u00f3 la atenci\u00f3n, el morbo lo acompa\u00f1\u00f3. Seguramente ese sensacionalismo fue muy redituable para los grandes medios, que -no lo olvidemos- son tambi\u00e9n grandes empresas, y en ellas el deseo de ganancia todo lo rige. Algunos empezaron a llamar a cierta mesura y racionalidad, pero sus voces no pod\u00edan ser escuchadas entre tanto ruido medi\u00e1tico. Tambi\u00e9n hay un componente de irracionalidad, que confunde los propios deseos con las perspectivas reales, en quienes plantean posibilidades revolucionarias como producto de esta pandemia como es el caso de Slavoj Zizek<a href=\"imap:\/\/info%40alainet%2Eorg@mail.alainet.org:143\/fetch%3EUID%3E.INBOX.w-ALAI-INFO.Alaiweb%3E1053#sdfootnote2sym\"><sup>2<\/sup><\/a>, a una de cuyas obras parafrasea el subt\u00edtulo de esta secci\u00f3n. No se trata tampoco de negar la posibilidad de procesos de cambio profundo, pero eso solo surgir\u00e1 como fruto de la acci\u00f3n de sujetos que se propongan llevar adelante en forma consciente y cr\u00edtica las necesarias transformaciones, y no como subproducto de una crisis sanitaria y menos por la acci\u00f3n creciente de los organismos internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>El terror aliment\u00f3 deseos castigadores, aquellos que con sus conductas irresponsables pod\u00edan propagar la enfermedad deb\u00edan ser escarmentados, se empez\u00f3 a acosar a m\u00e9dicos y personal de salud en algunas edificios, otros empezaron a matar mascotas por un rumor injustificado de que pod\u00edan transmitir la enfermedad, otros empezaron a condenar en la hoguera medi\u00e1tica a quienes sal\u00edan de sus casas, sin tomar en cuenta que su trabajo no se hab\u00eda suspendido, que tal vez eran los que brindaban \u201cservicios esenciales\u201d o que simplemente, si no sal\u00edan no com\u00edan, y la muerte en estos casos se pod\u00eda transformar no en una posibilidad por la acci\u00f3n de un virus sino en una certeza por el hambre. Algunos -y sobre todo algunas- tal vez solo buscaban un poco de aire ante situaciones de convivencia complicadas o de lisa y llana violencia, otros tal vez sal\u00edan por sanidad y porque en muchos pa\u00edses nada lo prohib\u00eda. Pero estas razones no importaban, todos ellos llevaban la marca del coronavirus en la frente, todos eran potenciales agentes del mal. Un deseo s\u00e1dico de castigar se combin\u00f3 con un deseo masoquista de permanecer encerrado por meses y aislado de todo ese horrible mundo peligroso que est\u00e1 ah\u00ed afuera.<\/p>\n\n\n\n<p>El principio m\u00e1s que justo de evitar toda muerte evitable se transform\u00f3 en la negaci\u00f3n de la muerte, en un deseo semiinconsciente y compulsivo de inmortalidad, en la imposible idea de una vida sin dolor. Pero como dec\u00eda Hegel \u201ctodo lleva en s\u00ed el germen de su propia destrucci\u00f3n\u201d y \u201ca los seres vivos les est\u00e1 dado, respecto a los no vivos, el privilegio del dolor\u201d, lo cual no puede ser interpretado como una aceptaci\u00f3n resignada de muertes y dolores evitables, sino como el hecho de que aun en la sociedad m\u00e1s justa que podamos imaginar, basada en relaciones de colaboraci\u00f3n y no de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n, la vida constituye una unidad dial\u00e9ctica insuperable con la muerte, y del placer con el dolor, dolor que es el testimonio de que estamos precisamente vivos. Pero esos sentimientos e ideas irracionales suelen jugar a favor de obturar el pensamiento y la cr\u00edtica, y no es extra\u00f1o que su efecto termine siendo el contrario al buscado; al desear lo imposible, suelen dejar de lado toda apreciaci\u00f3n realista y cr\u00edtica de la realidad, elementos imprescindibles para transformarla radicalmente y evitar las m\u00faltiples muertes y sufrimientos evitables que cotidianamente se producen en este mundo. La obsesiva atenci\u00f3n al coronavirus hizo olvidar sufrimientos padecidos por trabajadores en situaciones de par\u00e1lisis econ\u00f3mica, dej\u00f3 en un segund\u00edsimo plano a la violencia de g\u00e9nero y contra menores, a pesar de que en condiciones de aislamiento o cuarentena se iba a agravar, la posibilidad de que aumentaran los suicidios fue relativizada o despreciada, desapareci\u00f3 la preocupaci\u00f3n por otras enfermedades que causan muertes evitables. Todo fue desplazado al olvido, porque el coronavirus concentraba toda la atenci\u00f3n, energ\u00eda y temor de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Dennis Diderot dec\u00eda que la raz\u00f3n era como una peque\u00f1a luz que nos guiaba en la oscuridad, de repente aparec\u00eda un desconocido y nos dec\u00eda \u201capaga esa luz\u201d, ese desconocido era el sacerdote seg\u00fan el fil\u00f3sofo franc\u00e9s. En estos d\u00edas algunos desconocidos se presentaban por el contrario con una peque\u00f1a luz, pero eran ignorados por aquellos que determinan d\u00f3nde se focaliza la atenci\u00f3n, que tanto se parecen a aquellos sacerdotes de los que hablaba Diderot. La raz\u00f3n ha entrado en un sue\u00f1o profundo, y cuando ella duerme sabemos hace tiempo que los monstruos crecen, se agigantan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Guerra de todos contra todos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La peste, como hemos visto, no solo genera miedo sino culpa, no solo puedo morir sino transformarme en un vector asesino, no solo los otros son un peligro para m\u00ed sino que yo soy un peligro para los otros, es un mundo cuasi hobbesiano, pero no por una voluntad de dominio que me pueda llevar a morir y matar para acumular riquezas y poder, sino por un virus microsc\u00f3pico que puede matarme o matar a otros y que puede habitar en m\u00ed u otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Una maquinaria culpabilizadora se fue desarrollando en un tiempo brev\u00edsimo. La peste era nuestra responsabilidad. No importaban los recortes presupuestarios en los sistemas de salud, ni las pol\u00edticas privatizadoras que solo garantizan salud a unos pocos o algunos servicios de salud para quienes puedan pagar, ni la contaminaci\u00f3n ambiental con su poluci\u00f3n que genera o agrava las enfermedades respiratorias, ni las manipulaciones de la industria alimentaria. No, todo era responsabilidad de los individuos. El sistema del capital socializaba a trav\u00e9s de sus medios las culpas, pero las ganancias jam\u00e1s, ellas seguir\u00e1n siendo privadas, tambi\u00e9n las del sistema empresarial de la salud, tambi\u00e9n las de las hipot\u00e9ticas futuras vacunas o retrovirales que invente la industria farmac\u00e9utica. Pero mientras, muchos empezaron a perder: trabajadores informales o formales que fueron despedidos, cuentapropistas, peque\u00f1os empresarios. Muchas de las grandes empresas, por el contrario, comenzaron a ganar m\u00e1s o a tener ganancias extraordinarias, y las que no, pod\u00edan \u201caguantar el envi\u00f3n\u201d por disponer de un mayor capital. Ah\u00ed est\u00e1n Amazon, las aplicaciones de env\u00edo de comida a domicilio, las empresas vinculadas a las tecnolog\u00edas digitales, las grandes superficies, los laboratorios y un largo etc\u00e9tera, amasando sus fortunas en medio de la precarizaci\u00f3n colectiva y el desempleo masivo.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia era una cuesti\u00f3n claramente pol\u00edtica y social, pero los grandes medios intentaron -en general- que no trascendi\u00e9ramos un plano de biolog\u00eda ingenua, que no toma en cuenta las mediaciones sociales. No es cierto que el virus afecte a todos por igual, porque al virus no le importa si alguien es proletario, desempleado o propietario, pero a los sistemas de salud s\u00ed. No parece casual que este virus haya matado m\u00e1s donde m\u00e1s recortes en salud p\u00fablica se han hecho, donde la salud est\u00e1 m\u00e1s privatizada, y donde hay mayor contaminaci\u00f3n ambiental. Ah\u00ed tal vez est\u00e9n las razones principales de que haya muerto mucha gente en algunas regiones. No es responsabilidad de tal o cual persona, hay un determinado modo de producci\u00f3n, una salud subordinada al mercado y un serie de pol\u00edticas globales que est\u00e1n detr\u00e1s de todo esto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Casa tomada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Otros fueron v\u00edctimas de otra peste: el teletrabajo. No es un \u201cprivilegio\u201d como pueden decir algunas voces -ingenuas unas, c\u00ednicas otras- sino un retroceso para los trabajadores, m\u00e1s tomando en cuenta su car\u00e1cter en general desregulado. Las empresas y las instituciones p\u00fablicas o privadas colonizaron nuestras casas; en poco tiempo los cuartos se transformaron en oficinas. A medida que se reduc\u00eda el espacio dom\u00e9stico, estas expand\u00edan su espacio. De pronto, en un abrir y cerrar de ojos, contaban con m\u00faltiples lugares y oficinas repartidos por diversas ciudades y pa\u00edses. Como gigantescos pulpos, sus tent\u00e1culos penetraban en miles de lugares. Las c\u00e1maras empezaron a condicionar nuestra intimidad, de pronto est\u00e1bamos siendo observados en un espacio que hasta no hace mucho estaba a salvo de miradas indiscretas, las voces del mundo laboral invadieron el espacio dom\u00e9stico, limitando los sonidos y palabras que pod\u00edamos pronunciar o impidiendo el disfrute del silencio. La casa fue siendo tomada.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esto no parece quedar ac\u00e1, quienes ocuparon la casa probablemente se nieguen a desalojar. Y no fueron los sin techo los que irrumpieron en nuestros hogares y los ocuparon, sino el capital y el Estado -y este \u00faltimo suele estar al servicio del primero- quienes se transformaron en intrusos permanentes. Pasada la pandemia muchos intentar\u00e1n quedarse instalados, ellos ahorran lo que Marx y otros economistas llaman capital fijo, espacios f\u00edsicos y m\u00e1quinaria (computadoras m\u00e1s que nada), pero tambi\u00e9n parte del capital circulante, alguna materia prima y electricidad, por lo cual ahorran gran parte del capital que Marx llam\u00f3 capital constante. Pero tambi\u00e9n logran extender la jornada laboral, odiosamente reducida a 8 horas, es decir logran aumentar la plusval\u00eda absoluta. La experiencia individual y colectiva, y alg\u00fan que otro estudio, revelan que el trabajador aumenta su jornada laboral en su domicilio, y todo esto es romantizado por algunos con frases como \u201ctrabajar desde casa\u201d, \u201cmanejar tu propio horario\u201d y otros espejitos de los colonizadores de nuestros hogares.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esta peste vino a las mil maravillas para un capitalismo en el cual la crisis abierta<a href=\"imap:\/\/info%40alainet%2Eorg@mail.alainet.org:143\/fetch%3EUID%3E.INBOX.w-ALAI-INFO.Alaiweb%3E1053#sdfootnote3sym\"><sup>3<\/sup><\/a>&nbsp;&#8211; producto en el fondo de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia<a href=\"imap:\/\/info%40alainet%2Eorg@mail.alainet.org:143\/fetch%3EUID%3E.INBOX.w-ALAI-INFO.Alaiweb%3E1053#sdfootnote4sym\"><sup>4<\/sup><\/a>, por el aumento del capital constante en relaci\u00f3n al capital variable, que es el \u00fanico que crea valor y plusval\u00eda -la meta por la cual todo el capital se pone en movimiento- estaba por estallar. Ahora la crisis es identificada con su desencadenante -y factor agravante sin duda- pero no su causa m\u00e1s profunda: el coronavirus es una enfermedad, pero en relaci\u00f3n al sistema capitalista es solo un s\u00edntoma. El teletrabajo les permite aumentar la tasa de ganancia, contrarrestar su tendencia decreciente en forma temporal, porque aumentan con este la plusval\u00eda absoluta y \u201cexternalizan costos\u201d. Asimismo, la par\u00e1lisis general de la econom\u00eda permite que perezcan un mont\u00f3n de peque\u00f1os capitales, muchos de los cuales seguramente ser\u00e1n adquiridos a precios de ganga por el gran capital o dejar\u00e1n de ser esos peque\u00f1os molestos competidores.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras los medios hegem\u00f3nicos logren imponer el relato de que esto es una crisis temporaria, causada por la peste, ocultar\u00e1n la profunda enfermedad que padece el capitalismo global.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Del relativismo subjetivista al dogmatismo cientificista sin escalas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De pronto tambi\u00e9n desaparecieron o se vieron reducidas a un&nbsp;<em>minimum<\/em>&nbsp;todas las discursividades ultrarrelativistas y subjetivistas de los tiempos postmodernos. El \u201ctodo es una construcci\u00f3n\u201d, \u201ctodo es relativo\u201d, \u201ccada cual tiene \u00b4su verdad\u00b4\u201d cedi\u00f3 en forma silenciosa el paso a la Verdad cient\u00edfica con may\u00fasculas. En menos de lo que canta un gallo, el relativismo radical se transform\u00f3 en cientificismo dogm\u00e1tico; un dogma ocup\u00f3 el lugar del otro. La OMS, los Ministerios de Salud, las organizaciones de m\u00e9dicos empezaron a ser consideradas por algunos como \u201cinstituciones cient\u00edficas\u201d, sin tomar en cuenta que, m\u00e1s all\u00e1 de que puedan tener tal o cual secci\u00f3n dedicada a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, son, antes que nada, instituciones pol\u00edticas. La verdad multiplicada en infinitos sujetos se transform\u00f3 de pronto en una sola, a salvo de toda duda y cuestionamiento, aquella que impon\u00edan los medios hegem\u00f3nicos. Y no es que quien esto escribe considere que no podamos aproximarnos a un conocimiento de la realidad objetiva, y que la mejor v\u00eda para esto es la ciencia, pero esto no puede ser desde una visi\u00f3n que niegue los m\u00faltiples condicionamientos a los cuales est\u00e1 sometida la investigaci\u00f3n y las instituciones cient\u00edficas -econ\u00f3micos, ideol\u00f3gicos, culturales, sociales, etc.-. Un dogmatismo cientificista que niegue en la ciencia el disenso, el debate, es una concepci\u00f3n de la ciencia fuertemente anticient\u00edfica que niega las mismas aproximaciones cient\u00edficas y filos\u00f3ficas que toman la ciencia como objeto de estudio. La ciencia nos aporta estudios muy valiosos, pero en particular con respecto a este virus las aproximaciones son inevitablemente limitadas y parciales, porque el conocimiento es un proceso, la investigaci\u00f3n requiere tiempo y esfuerzo, es una empresa colectiva en que nos vamos aproximando tendencialmente a conocimientos m\u00e1s profundos pero que siempre se pueden profundizar m\u00e1s, por lo cual si hay que ser prudente a la hora de hablar de la ciencia, como si esta fuera un corpus sin fisuras, m\u00e1s habr\u00eda que serlo con respecto a los diversos aportes de la ciencia respecto al coronavirus, y menos habr\u00eda que identificar a la ciencia con un \u00f3rgano pol\u00edtico adscripto a la ONU como es la OMS. Entre las verdades multiplicadas al infinito del subjetivismo y el cientificismo dogm\u00e1tico, que identifica la ciencia con una serie de instituciones y a estas con los portavoces de una Verdad sin ning\u00fan disenso, existen posibilidades intermedias que suponen un conocimiento aproximativo y siempre mejorable, a trav\u00e9s de la cr\u00edtica, el debate, y el desarrollo permanente de la investigaci\u00f3n, y que no acepta como criterio de verdad ni la autoridad experta ni el consenso mayoritario, sino la pr\u00e1ctica y la experimentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y este dogmatismo cientificista que de repente emergi\u00f3 como Ave F\u00e9nix de sus cenizas, y parece haber suspendido temporalmente el sentido com\u00fan relativista extremo hegem\u00f3nico (tan liberal conservador \u00e9l y tan poco tendiente a transformar la realidad), es una premisa de ciertos intentos de transformar una cuesti\u00f3n de salud p\u00fablica en una cuesti\u00f3n de expertos, en una cuesti\u00f3n que al parecer solo deber\u00eda corresponder a las que son identificadas como instituciones especializadas en estos menesteres, la OMS a nivel internacional y los Ministerios de Salud a nivel nacional. Pero la salud p\u00fablica es precisamente eso, una cosa p\u00fablica que en las democracias republicanas nos deber\u00eda ata\u00f1er a todos en cuanto ciudadanos. No es una cuesti\u00f3n meramente sanitario-m\u00e9dica, aqu\u00ed entran en juego cuestiones de pol\u00edtica econ\u00f3mica y tambi\u00e9n de libertades individuales y colectivas. La tecnocratizaci\u00f3n no es m\u00e1s que una privatizaci\u00f3n de la pol\u00edtica en nombre del saber y la verdad, que suele beneficiar a quienes concentran el poder y la riqueza en nuestras sociedades, para los cuales la participaci\u00f3n activa de la sociedad civil en los asuntos p\u00fablicos siempre es algo m\u00e1s que complicado, siempre es algo que est\u00e1n dispuestos a rechazar, limitar y reprimir llegado el caso. La suspensi\u00f3n de libertades en nombre de la salud nunca puede ser considerada una cuesti\u00f3n t\u00e9cnica, y menos a\u00fan cuando muchos parecen utilizar esto como excusa para controlar la movilizaci\u00f3n popular, miremos sino Chile, Bolivia, Ecuador y Colombia, donde gobiernos deslegitimados por la movilizaci\u00f3n popular contra sus pol\u00edticas neoliberales hambreadoras, han aplicado todo tipo de medidas restrictivas y fortalecido a aparatos represivos en los cuales la \u201cdoctrina de la seguridad nacional\u201d nunca fue abandonada por m\u00e1s que amplios sectores de los mismos, a lo sumo puede haber cambiado de nombre. El peligro de un autoritarismo creciente en nombre de nuestra salud y la vida no deber\u00eda ser despreciado, es una posible estrategia pol\u00edtica que le puede dar un respiro a un capitalismo en crisis y con crecientes tendencias autoritarias y fascistizantes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A manera de conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El aislamiento social o la cuarentena nos muestra en forma bastante clara que la sociedad no es un conjunto de individuos como dicen los neoliberales, los individuos son una producci\u00f3n de la sociedad, parte integrante y expresi\u00f3n de la misma, y necesitamos de ella todos los d\u00edas para reproducir nuestras existencias; no solo necesitamos a los otros virtualmente, porque no somos solo una cosa que piensa, ni una cosa que habla, somos una materialidad biol\u00f3gica que necesita alimentos y muchas otras cosas que exigen encontrarnos con otros, somos tambi\u00e9n un conjunto de relaciones. Y no solo somos un cuerpo con necesidades alimentarias y un intelecto pensante, hemos desarrollado algo que llamamos afectividad, y necesitamos a otros para compartir nuestros miedos, esperanzas, tristezas y alegr\u00edas, y eso no lo hacemos solo a trav\u00e9s de la palabra sino tambi\u00e9n a trav\u00e9s del cuerpo, y no nos bastan los pocos que nos rodean en lo inmediato; en el fondo seguimos necesitando a nuestra \u00a8tribu\u00a8, ese grupo de amigos y v\u00ednculos varios que vamos construyendo, o que se \u201cva\u201d construyendo (a veces a pesar de nuestra voluntad) a lo largo de nuestra existencia. Muchas cosas que antes se pensaron biol\u00f3gicas resultaron ser sociales, pero nuestro car\u00e1cter social est\u00e1 profundamente enraizado en nuestra biolog\u00eda, por m\u00e1s que quieran negarlo todos los profetas de un individualismo extremo que hoy ha sido desmentido por una peste que muestra nuestra mutua dependencia y nuestras m\u00faltiples fragilidades.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto de peste, de crisis econ\u00f3mica profunda del sistema capitalista, de intentos de tecnocratita la pol\u00edtica, limitar nuestras libertades y las ya limitadas democracias, de paranoias funcionales a los poderes existentes, a los trabajadores y sectores subalternos no nos queda m\u00e1s que fomentar el encuentro, la sociabilidad que nos caracteriza como especie, desarrollando redes de apoyo mutuo e instancias pol\u00edtico-organizativas con el objetivo de construir sociedades basadas en la solidaridad y no en el individualismo extremo y la competencia descarnada, que apunten adem\u00e1s a una relaci\u00f3n arm\u00f3nica con la naturaleza, que el capital destruye junto a los seres humanos, porque para \u00e9l no son m\u00e1s que \u201cmeros instrumentos\u201d. El objetivo y el desaf\u00edo sigue siendo el socialismo, pero en este contexto recobra una fuerza y una actualidad aun mayor, ante una crisis del capitalismo que se muestra cada vez en forma m\u00e1s abierta como estructural y multidimensional.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"imap:\/\/info%40alainet%2Eorg@mail.alainet.org:143\/fetch%3EUID%3E.INBOX.w-ALAI-INFO.Alaiweb%3E1053#sdfootnote1anc\">1<\/a> Una perspectiva enriquecedora sobre algunos aspectos que son abordados aqu\u00ed y otros que no lo son es el art\u00edculo de Ariel Petruccelli y Federico Mare \u201cParanoia e hipocres\u00eda global en tiempos de capitalismo tard\u00edo\u201d en\u00a0<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/paranoia-e-hipocresia-global-en-tiempos-de-capitalismo-tardio\/\">https:\/\/rebelion.org\/paranoia-e-hipocresia-global-en-tiempos-de-capitalismo-tardio\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"imap:\/\/info%40alainet%2Eorg@mail.alainet.org:143\/fetch%3EUID%3E.INBOX.w-ALAI-INFO.Alaiweb%3E1053#sdfootnote2anc\">2<\/a> En la compilaci\u00f3n \u201cSopa de Wuhan\u201d se incluye un art\u00edculo de Slavoj Zizek a cuyos planteamientos me refiero aqu\u00ed. Tambi\u00e9n hay art\u00edculos de otros pensadores que aportan diferentes perspectivas, algunas contradictorias entre s\u00ed, en general con un fuerte componente filos\u00f3fico, en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elextremosur.com\/nota\/23685-sopa-de-wuhan-el-libro-completo-y-gratis-para-leer-sobre-el-coronavirus\/\">https:\/\/www.elextremosur.com\/nota\/23685-sopa-de-wuhan-el-libro-completo-y-gratis-para-leer-sobre-el-coronavirus\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"imap:\/\/info%40alainet%2Eorg@mail.alainet.org:143\/fetch%3EUID%3E.INBOX.w-ALAI-INFO.Alaiweb%3E1053#sdfootnote3anc\">3<\/a> Hay una diversidad de autores que vienen planteando hace tiempo el desencadenamiento de una crisis abierta y que analizan la actual situaci\u00f3n generada con el coronavirus desde esa perspectiva, entre ellos Micael Roberts (\u201c\u00bfUna econom\u00eda de guerra?\u201d en\u00a0<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/una-economia-de-guerra\/\">https:\/\/rebelion.org\/una-economia-de-guerra\/<\/a>), Eric Toussaint (\u201cLa pandemia del coronavirus se enmarca en una crisis muldimensional de capitalismo\u201d en\u00a0<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-pandemia-del-coronavirus-se-enmarca-en-una-crisis-multidimensional-del-capitalismo\/\">https:\/\/rebelion.org\/la-pandemia-del-coronavirus-se-enmarca-en-una-crisis-multidimensional-del-capitalismo\/<\/a>), Claudio Katz. (\u201cEspero que la salud p\u00fablica pueda triunfar sobre el capitalismo\u201d en\u00a0<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/claudio-katz-espero-que-la-salud-publica-pueda-triunfar-sobre-el-capitalismo\/\">https:\/\/rebelion.org\/claudio-katz-espero-que-la-salud-publica-pueda-triunfar-sobre-el-capitalismo\/<\/a>), Mar Vandepitte (\u201c\u00bfQui\u00e9n va a pagar el &#8216;coronacrack&#8217;?\u201d en\u00a0<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/y-quien-va-a-pagar-el-coronacrac\/\">https:\/\/rebelion.org\/y-quien-va-a-pagar-el-coronacrac\/<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"imap:\/\/info%40alainet%2Eorg@mail.alainet.org:143\/fetch%3EUID%3E.INBOX.w-ALAI-INFO.Alaiweb%3E1053#sdfootnote4anc\">4 <\/a>El papel de la tendnecia decreciente de la tasa de ganancia como elemento fundamental para entender la crisis actual del capitalismo ha sido defendido por autores como Paul Kliman, Michael Roberts, y cuestionado por marxistas como David Harvey. El debate entre Harvey y Kliman fue compilado en \u201cUn debate entre dos modos de entender la teor\u00eda de las crisis y el alcance y la vigencia de la ley del descenso tendencial de la tasa de ganancia de K. Marx.\u201d, se encuentra disponible en\u00a0<a href=\"https:\/\/encuentrocomunista.org\/static\/media\/medialibrary\/2017\/09\/Harvey-Kliman.pdf\">https:\/\/encuentrocomunista.org\/static\/media\/medialibrary\/2017\/09\/Harvey-Kliman.pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alexis Capobianco Fuente: Alainet La suspensi\u00f3n medi\u00e1tica de la racionalidad Todo empez\u00f3 como un lejano cuento oriental. Un virus, una peste que hac\u00eda que cerraran ciudades, que se encerrara a la gente, sana o enferma. El miedo empez\u00f3 a extenderse, los medios mostraban im\u00e1genes que parec\u00edan augurar un futuro apocal\u00edptico. Un imaginario soterrado comenz\u00f3 a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1552,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2229"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2229"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2229\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2230,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2229\/revisions\/2230"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1552"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2229"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2229"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2229"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}