{"id":2235,"date":"2020-06-05T01:08:29","date_gmt":"2020-06-05T01:08:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2235"},"modified":"2020-06-20T11:02:17","modified_gmt":"2020-06-20T11:02:17","slug":"el-victimismo-fascista","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2235","title":{"rendered":"El victimismo fascista"},"content":{"rendered":"\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/el-victimismo-fascista\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En septiembre de 2016, durante una campa\u00f1a de recaudaci\u00f3n de fondos para causas solidarias con el colectivo LGTB+ en Nueva York, Hillary Clinton emiti\u00f3 un discurso en el que consideraba que la mitad de los posibles apoyos que ten\u00eda Donald Trump pod\u00edan ser tirados a un&nbsp;<em>basket of deplorables<\/em>&nbsp;(cesta de desgraciados), al ser todos ellos unos racistas, sexistas y xen\u00f3fobos insalvables. En pocas semanas, camisetas, carteles, memes y hashtags con la expresi\u00f3n inundaban los medios y las manifestaciones, con un gran n\u00famero de personas que se identificaban a s\u00ed mismas, orgullosamente, como los deplorables. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, cuando la candidata dem\u00f3crata public\u00f3 sus memorias sobre lo acontecido en la campa\u00f1a presidencial, reconoci\u00f3 p\u00fablicamente que aquello fue uno de los motivos que provoc\u00f3 que perdiera las elecciones.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la condescendencia que supuran las palabras de Clinton, reconocer que aquello fue lo que dio la victoria a los conservadores es, en realidad, reconocer su superioridad estrat\u00e9gica y aceptar que su moralidad es aceptable. \u00bfPor qu\u00e9? Porque, m\u00e1s all\u00e1 de que insultar a su rival fuera o no un error, lo cierto es que los conservadores hubieran actuado del mismo modo, porque la victimizaci\u00f3n era parte intr\u00ednseca de su estrategia. Y as\u00ed lo ha sido siempre cuando se trata del fascismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando naci\u00f3 en el periodo de entreguerras, los grandes l\u00edderes de esta representaci\u00f3n pol\u00edtica buscaban su apoyo precisamente en los grandes perdedores de su \u00e9poca: obreros cuyas vidas se pauperizaban por los enormes costes que supon\u00edan las reparaciones de la Gran Guerra y el Crack del 29. Mussolini se presentaba a s\u00ed mismo como aquel que har\u00eda justicia por las exigencias coloniales frustradas para Italia al no haber sido atendidas tras los acuerdos internacionales que pusieron fin a la Primera Guerra Mundial. Hitler hablaba de un modo que sus palabras, haciendo un paralelismo, ven\u00edan a decir principalmente \u201cmake Germany great again\u201d. Se dirig\u00edan al descontento popular de unos pa\u00edses en los que los problemas socioecon\u00f3micos y la creciente organizaci\u00f3n de la resistencia comunista estaban poniendo en entredicho la infalibilidad del progreso y la ciencia, abanderados por el capitalismo y el imperialismo. Las grandes empresas se vieron obligadas a apoyar a los partidos fascistas ante la amenaza roja que pon\u00eda en peligro su estatus. Ya sabemos qu\u00e9 fue lo que pas\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El fascismo y la emocionalidad triunfan porque no exige intelectualidad ni cr\u00edtica, est\u00e1n al alcance de cualquiera al apelar a la nostalgia<\/p>\n\n\n\n<p>El fascismo juega con su m\u00e1ximo atractivo, la emocionalidad, para promover agendas que, en realidad, poco tienen que ver con la mejora de la vida de gran parte de la gente a la que se dirigen. Pero triunfan porque no exigen intelectualidad ni cr\u00edtica, est\u00e1n al alcance de cualquiera al apelar a la nostalgia y a un vago sentimiento de injusticia que cualquiera que haya vivido en una sociedad de clases alguna vez ha sentido. En su momento, identificaron a la clase trabajadora como depositaria de ese mensaje, se apropiaron de s\u00edmbolos, entidades y parafernalia obrera (el rojo y el negro por parte de la falange, los sindicatos verticales, etc.). Adem\u00e1s, le dieron un nuevo significado a su enemigo, de los l\u00edderes capitalistas que se apropiaban de la plusval\u00eda o las viejas estructuras de poder que se encargaban de que sus vidas estuvieran condenadas a la miseria, a los jud\u00edos o la conspiraci\u00f3n mas\u00f3nica. El fascismo de hoy en d\u00eda, en una sociedad que se niega a s\u00ed misma como \u201cde clases\u201d, no puede buscar en \u201clos obreros\u201d la esencia de su discurso. Si no se puede aceptar la desigualdad econ\u00f3mica por nacimiento y se hace gala de que vivimos en un mundo libre, es necesario que los nuevos conservadores busquen nuevas maneras de dirigirse a sus simpatizantes si quieren ganar adeptos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este caso, se trata de un mundo libre en el que el esfuerzo y la competencia son los encargados de tu triunfo y el ser pobre se limita a una opci\u00f3n elegida por los vagos. Y lo encuentran en la identidad del hombre blanco heterosexual, la cual, desde un punto de vista est\u00e1, efectivamente, bajo ataque. Sin embargo, no del mismo modo en el que lo est\u00e1 la clase obrera, ni mucho menos por las mismas fuerzas. Cuando el feminismo habla de una metaf\u00f3rica \u201cdestrucci\u00f3n del hombre\u201d, lo hace en t\u00e9rminos de liberaci\u00f3n de los clich\u00e9s de comportamiento a los que se les somete. En ning\u00fan caso se habla de un ataque personal a quienes entran dentro de esta categor\u00eda. El ataque al que se somete a ese hombre no es personal, sino sist\u00e9mico, ya que en realidad se trata del patriarcado y de sus consecuencias: cultura de violaci\u00f3n, masculinidad t\u00f3xica, homofobia, etc. Pero, no obstante, quienes no han tenido tiempo, inter\u00e9s o posibilidad de entender el an\u00e1lisis sobre las desigualdades de g\u00e9nero y las cadenas que la educaci\u00f3n patriarcal nos impone, sienten las cr\u00edticas hacia esa identidad como cr\u00edticas a s\u00ed mismos. Se sienten atacados cuando un an\u00e1lisis feminista de la cultura, la econom\u00eda o las conductas se\u00f1alan la masculinidad como origen de gran parte de las desigualdades y las violencias que se perpet\u00faan. Nunca antes en la historia se populariz\u00f3 tanto una cr\u00edtica integral como la que hace el feminismo, por lo que esta novedad, como casi todo lo nuevo, provoca recelos en quienes no comprenden sus motivos. Se producen metonimias, se confunde el continente con el contenido, y cuando las feministas se\u00f1alan que Han Solo act\u00faa como un macho t\u00f3xico, los hombres que se identifican con una masculinidad aparentemente deseable como la suya, consideran que lo que las feministas quieren no es interpretar los or\u00edgenes y significados de nuestra socializaci\u00f3n, si no destruir nuestros \u00eddolos de la infancia y hacer desaparecer todo aquello en lo que los hombres se reflejan.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los conservadores, azuzar este falso sentimiento de verse amenazados resulta tremendamente \u00fatil. Principalmente, porque quienes s\u00ed que est\u00e1n bajo la amenaza que supone una pol\u00edtica feminista son precisamente los l\u00edderes de esos partidos y, en general, todo aquel que ostente un poder basado en la desigualdad de cualquier tipo. Pero adem\u00e1s, jugar al \u201cque viene el monstruo del hembrismo a por ti\u201d da jugos\u00edsimos resultados electorales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hacer pasar al feminismo como una contrapartida del \u201cmachismo\u201d, considerado abiertamente como algo malo, en general, en la cabeza de casi todos los ciudadanos occidentales, sirve para construir esta identidad de hombre bajo amenaza y sospecha, que a la postre sirve para construir programas pol\u00edticos encabezados con la derogaci\u00f3n de la Ley Contra la Violencia de G\u00e9nero \u2013por discriminar al hombre frente a la ley, mientras se esconden los intereses reales de esos partidos, los cuales suelen distar bastante de cualquier beneficio real para muchos de sus votantes. Lo que buscan es enfatizar las injusticias y las diferencias econ\u00f3micas y simb\u00f3licas y mantener las mismas estructuras de poder.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Victimizarse puede llegar a ser una forma poderosa de construir una comunidad. Quejarse constantemente de la desgracia puede ser en s\u00ed mismo una identidad<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, victimizarse puede llegar a ser una forma poderosa de construir una comunidad. Quejarse constantemente de la desgracia de uno mismo puede ser en s\u00ed mismo una identidad. Y no es que los hombres blancos heterosexuales, en su mayor\u00eda, no tengan motivos para hacerlo. Es m\u00e1s bien que las causas y causantes de esas quejas son reinterpretadas por el fascismo para dirigirlas a sus potenciales enemigos pol\u00edticos. Para cultivar esa identidad de hombre como v\u00edctima se han venido usando \u201ccifras objetivas\u201d como la menor esperanza de vida en hombres que en mujeres, la superior tasa de suicidios, mendicidad y muertes laborales, o la violencia sufrida (aunque el hecho de que esa violencia sea ejercida en el 95% de los casos por otros hombres no se recalque nunca). Lo ir\u00f3nico es que la mayor\u00eda de estas quejas, que s\u00ed est\u00e1n fundamentadas con datos y son, en la mayor\u00eda de los casos, reales, no buscan el origen de las mismas. Y es que, a poco que se analice, podemos darnos cuenta que derivan de forma muy evidente en comportamientos t\u00edpicos de la masculinidad t\u00f3xica: \u201cLos hombres son m\u00e1s violentos\u201d, \u201clos hombres son m\u00e1s aptos para los trabajos duros\u201d, \u201clos hombres no lloran ni piden ayuda\u201d, etc. Construir un mundo de supremac\u00eda sobre el cuerpo de las mujeres, jerarquizado y dirigido al conflicto violento. Construirlo como forma de acceder al poder, para despu\u00e9s victimizarse por sus traum\u00e1ticos da\u00f1os colaterales en la vida del g\u00e9nero dominante, es un poco como meter palos en las ruedas de tu propia bicicleta. Si los neomachistas entendieran que el feminismo hace mucho que ha analizado estas cuestiones y se preocupa por ellas, podr\u00edan encontrar la llave para escapar de su jaula. Se aferran a un sentimiento de desamparo frente a las instituciones, que podr\u00eda ser compartido por pr\u00e1cticamente cualquiera que no tenga m\u00e1s que su cuerpo y su mente para ganarse la vida. Pero quienes quieren disfrutar de los privilegios del patriarcado no est\u00e1n interesados en promover cambios de mentalidad que puedan poner en peligro su posici\u00f3n. Por ello, utilizan medias verdades y falacias de todo tipo, aferr\u00e1ndose a la \u201cdesigualdad del hombre y la mujer ante la ley\u201d (como si ella no hubiera existido para beneficio del hombre durante toda la historia). Hablan de custodias exclusivas para la mujer, de las ubicuas denuncias falsas, de la menor concesi\u00f3n de bajas por paternidad o de que existen m\u00e1s convictos hombres que mujeres. Todo esto se promueve para cultivar ese sentimiento de injusticia, ignorando historia, contexto y socializaci\u00f3n, deformando el foco de an\u00e1lisis en situaciones espec\u00edficas a gusto del consumidor de esa identidad. No importa que no se pueda demostrar ni la veracidad ni el origen de estas cantinelas, importa que apelen al resentimiento de aquellos que viv\u00edan en una sociedad en la que se les promet\u00eda todo desde peque\u00f1os y ahora ven que Santa Claus no existe. Resulta mucho m\u00e1s seductor focalizarlo en las mujeres, aquellas que hist\u00f3rica y econ\u00f3micamente tienen menos capacidad de crear discurso. Las atacan como causantes \u00faltimas de la frustraci\u00f3n a la que se ven sometidos estos hombres. Funciona porque no se enfrenta con los verdaderos causantes de la desigualdad, que tienen m\u00e1s armas para defenderse, y porque no precisa de ning\u00fan an\u00e1lisis sesudo, sino \u00fanicamente exige la repetici\u00f3n de monsergas m\u00e1s o menos consabidas, disfrazadas previamente bajo una pintura de \u201cincorrecci\u00f3n pol\u00edtica\u201d o de \u201clo que nadie quiere o\u00edr o se atreve a decir\u201d. Apelar a los hombres como \u201cperdedores\u201d , \u201csegundones\u201d o \u201cfracasados\u201d se hace inculpando a la \u201cideolog\u00eda de g\u00e9nero que tiene comprados a medios y pol\u00edticos\u201d y a que \u201cel feminismo est\u00e1 de moda y da dinero\u201d. Este es el motivo por el cual las mujeres se adhieren a organizaciones de este tipo para recibir cuantiosos beneficios a costa de exprimir el trabajo de los hombres. Es un discurso mascado y escupido para agitar a los contrariados con el sistema que carecen de tiempo o ganas para pararse a analizarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo fascismo acusa a la izquierda de \u2018coleccionar opresiones\u2019, abanderando su superioridad moral. Pero su estrategia de victimizar a los hombres no dista mucho de ella<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, los fascistas pueden permitirse caer en mentiras, desacreditaciones y contradicciones. \u00bfOs suena la paradoja de El emigrante de Schr\u00f6dinger ? Aquel que viene en invasi\u00f3n para aprovecharse de un sistema de prestaciones que le permite hacer el vago (y que los ciudadanos no gozan de \u00e9l porque lleva desmoron\u00e1ndose con recortes desde hace d\u00e9cadas), pero que a la vez te roba el trabajo (aunque muy rara vez emigrantes y habitantes del pa\u00eds de acogida compartan trabajo). El nuevo fascismo acusa a la izquierda de \u201ccoleccionar opresiones\u201d y hacer gala de ellas, abanderando su superioridad moral. Pero en realidad, su estrategia de victimizar a los hombres no dista mucho de ella. Jugando en sus mismos t\u00e9rminos, los conservadores consiguen as\u00ed desactivar el an\u00e1lisis de la izquierda en t\u00e9rminos simb\u00f3licos y, a ojos de la mayor\u00eda, ponerse a su mismo nivel. Por ello, utilizar la moral para justificar la lucha contra la desigualdad puede llegar a ser contraproducente. En un mundo en el que el 99% de la poblaci\u00f3n est\u00e1 sometida a los intereses del 1%, enfrentar a las mayor\u00edas, haciendo que carezcan de un an\u00e1lisis de clase, g\u00e9nero y raza que implique a todas en la necesidad de cambiar y mejorar el mundo, es apostar a caballo ganador. Nuevamente, la alianza entre patriarcado y capitalismo, la excusa de que somos gente libre compitiendo en el libre mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, no podemos renunciar a explicar todo sistema de opresi\u00f3n, sea simb\u00f3lico y econ\u00f3mico, porque centrarnos en que hay gente que lo pasa mal por culpa de otros est\u00e1 siendo ahora mismo aprovechado por aquellos que s\u00ed que tienen conciencia de clase, aterrorizados de que sus privilegios se hayan puesto en entredicho gracias a los avances sociales que ha causado el feminismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Fragmento del libro&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/descontrol.cat\/portfolio\/leia-rihana-trump-de-proyecto-de-proyecto-una\/\" target=\"_blank\"><em>Leia, Rihanna &amp; Trump: De c\u00f3mo el feminismo ha transformado la cultura pop y de c\u00f3mo el machismo reacciona con terror<\/em><\/a><em>.&nbsp;<\/em>(Editorial Descontrol, 2019)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Rebeli\u00f3n En septiembre de 2016, durante una campa\u00f1a de recaudaci\u00f3n de fondos para causas solidarias con el colectivo LGTB+ en Nueva York, Hillary Clinton emiti\u00f3 un discurso en el que consideraba que la mitad de los posibles apoyos que ten\u00eda Donald Trump pod\u00edan ser tirados a un&nbsp;basket of deplorables&nbsp;(cesta de desgraciados), al ser todos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2236,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2235"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2235"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2235\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2237,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2235\/revisions\/2237"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2236"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2235"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2235"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2235"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}