{"id":2316,"date":"2020-06-18T23:25:27","date_gmt":"2020-06-18T23:25:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2316"},"modified":"2020-06-26T02:44:37","modified_gmt":"2020-06-26T02:44:37","slug":"de-las-subcrisis-al-covid-19-1987-1991-1994-1996-2001-2007-2-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2316","title":{"rendered":"De las subcrisis al COVID-19: 1987, 1991, 1994, 1996, 2001, 2007\u2026 (2-2)"},"content":{"rendered":"\n<p>I\u00f1aki Gil de San Vicente<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/de-las-subcrisis-al-covid-19-1987-1991-1994-1996-2001-2007-2-2\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Hemos llegado al final de la serie de doce apuntes realizada para el colectivo internacionalista Pakito Arriaran. Podemos sintetizar esta \u00faltima entrega as\u00ed: la veracidad hist\u00f3rica del marxismo se confirma en el agravamiento sucesivo de las crisis que refuerzan el avance al comunismo o por el contrario, lo detienen, lo hacen retroceder, reforzando as\u00ed la vuelta a la barbarie, al caos. Para entender en su pleno alcance esta s\u00edntesis es conveniente releer la anterior y pen\u00faltima entrega \u2013<em>De las subcrisis\u2026 (1-2)<\/em>\u2014 en la que intentamos explicar el desenvolvimiento de la dial\u00e9ctica hist\u00f3rica reciente, desde la d\u00e9cada de los \u201980, hasta estallar en una crisis nunca conocida hasta ahora. La novedad radica en que es la primera vez en la que la burgues\u00eda mundial paraliza en gran medida su econom\u00eda, asumiendo no sin profundas discrepancias internas, una dr\u00e1stica ca\u00edda de la tasa de ganancia mientras multiplica sus fuerzas represivas para aplastar las previsibles resistencias obreras y populares que ya ven\u00edan creciendo antes del COVID-19.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender esta novedad y sus implicaciones debemos conocer antes lo esencial de la teor\u00eda marxista de las crisis como necesarias disrrupciones destructivas en una \u00ab\u00e9poca de revoluci\u00f3n social\u00bb, no como anomal\u00edas o disfunciones casuales, azarosas, que perturban accidentalmente el equilibrio capitalista que siempre termina recomponi\u00e9ndose. Las crisis son los crujidos de la lucha de contrarios en la civilizaci\u00f3n del capital, cataclismos tect\u00f3nicos que llaman la atenci\u00f3n del marxismo desde sus inicios. Una referencia b\u00e1sica aparece en estas palabras de Marx de 1859:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn un estadio determinado de su desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicci\u00f3n con las relaciones de producci\u00f3n existentes o \u2014lo cual s\u00f3lo cons\u00adtituye una expresi\u00f3n jur\u00eddica de lo mismo\u2014 con las relaciones de producci\u00f3n dentro de las cuales se hab\u00edan estado moviendo hasta ese momento. Esas relaciones se transforman de formas de desarrollo de las fuerzas productivas en ataduras de las mismas. Se inicia entonces una \u00e9poca de revoluci\u00f3n social\u00bb (<em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica.&nbsp;<\/em>Siglo XXI. Madrid 2008, p. 5)<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1 el fundamento \u00faltimo de las crisis sist\u00e9micas: momentos en los que estalla la contradicci\u00f3n inconciliable entre el desarrollo de las fuerzas productivas materiales y las relaciones sociales de producci\u00f3n existentes. Podemos debatir si la \u00e9poca de revoluci\u00f3n social se inici\u00f3 embrionariamente con los luditas en la segunda d\u00e9cada del siglo XIX y con la creaci\u00f3n del primer partido obrero revolucionario en esa \u00e9poca, o con la revoluci\u00f3n de 1848 y la sublevaci\u00f3n india de 1857; sobre si avanz\u00f3 con la Comuna de Par\u00eds de 1871 y las rebeliones anticolonialistas de finales del siglo XIX, etc. Para Marx y Engels, un momento clave en este debate fue la derrota de 1848. Seg\u00fan lo explic\u00f3 Engels en 1888:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn pol\u00edtica no existen m\u00e1s que dos fuerzas decisivas: la fuerza organizada del Estado, el ej\u00e9rcito, y la fuerza no organizada, la fuerza elemental de las masas populares. En 1848, la burgues\u00eda hab\u00eda desaprendido de apelar a las masas; les ten\u00eda m\u00e1s miedo que al absolutismo [\u2026] era una revoluci\u00f3n completa llevada a cabo por medios revolucionarios. Por supuesto, estamos lejos de reprocharlo. Al contrario, le reprochamos el no haber sido suficientemente revolucionario, el haber sido nada m\u00e1s que un revolucionario prusiano, el haber iniciado toda una revoluci\u00f3n desde unas posiciones desde las que s\u00f3lo se puede realizarla a medias\u2026\u00bb (<em>El papel de la violencia en la historia.&nbsp;<\/em>Progreso. Mosc\u00fa. 1976, T. 3, p. 418 y 420)<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s llegar\u00eda la revoluci\u00f3n de 1905, la mejicana de 1910, la oleada iniciada con la bolchevique de 1917, reforzada con la revoluci\u00f3n china de 1949\u2026; intercalando siempre en este devenir los impactos de las sucesivas crisis socioecon\u00f3micas, sobre todo las grandes depresiones de 1873 y 1929, o las brutales guerras regionales y mundiales. Al margen de estas precisiones, s\u00ed es cierto que el antagonismo entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producci\u00f3n llega a ser objetivo, aterrador e inocultable desde el per\u00edodo que va de 1914 a 1945, momento en el que la \u00ab\u00e9poca de revoluci\u00f3n social\u00bb es ya una necesidad de supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero se equivocan quienes creen que toda esta experiencia culmin\u00f3 en una especie de \u00abteor\u00eda completa\u00bb, \u00abacabada\u00bb, \u00abdefinitiva\u00bb de las crisis. La dial\u00e9ctica de la historia hace que esto sea imposible. Nadie mejor que Marx para expresarlo as\u00ed en una carta a Lasalle sobre la lentitud en su redacci\u00f3n de la&nbsp;<em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>: \u00ab Pero avanza muy lentamente, porque los temas de los que desde hace muchos a\u00f1os se ha hecho el centro de los estudios de uno, cuando se quiere terminar con ellos siempre ofrecen nuevos aspectos y exigen nuevas reflexiones\u00bb (\u00cddem, p. 316) Por esto Marx, ocho a\u00f1os despu\u00e9s de la&nbsp;<em>Contribuci\u00f3n\u2026,&nbsp;<\/em>plasm\u00f3 en&nbsp;<em>El Capital<\/em>&nbsp;el choque entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales, desarrollando la ley general de la acumulaci\u00f3n de capital, y en la ley de la ca\u00edda tendencial de la tasa media de ganancia, como las bases fundamentales, esenciales, de la teor\u00eda de la crisis en cuanto teor\u00eda abierta, en enriquecimiento inacabable.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los esfuerzos de Engels al final de su vida fue el de explicar el avance te\u00f3rico como parte de la acci\u00f3n permanente de las contradicciones. Engels dec\u00eda que: \u00abTambi\u00e9n Marx cometi\u00f3 errores de c\u00e1lculo y a pesar de ello tiene raz\u00f3n en lo fundamental\u00bb (<em>Pr\u00f3logo de 1894<\/em>.<em>&nbsp;El Capital.<\/em>&nbsp;FCE, M\u00e9xico 1975, T. 3 p. 22) Cinco meses antes de su muerte escribi\u00f3: \u00abToda la concepci\u00f3n de Marx no es una doctrina, sino un m\u00e9todo. No ofrece dogmas hechos, sino puntos de partida para la ulterior investigaci\u00f3n y el m\u00e9todo&nbsp;<em><strong>para&nbsp;<\/strong><\/em>dicha investigaci\u00f3n. Por consiguiente, aqu\u00ed habr\u00e1 que realizar todav\u00eda cierto trabajo que Marx, en su primer esbozo, no ha llevado hasta el fin\u00bb (<em>Carta a Werner Sombart.&nbsp;<\/em>11 de marzo de 1895. Obras Escogidas. Progreso. Mosc\u00fa 1976, T. 3, p. 532) Y en ese mismo a\u00f1o actualiz\u00f3 la teor\u00eda del capital-dinero escrita por Marx en 1865, treinta a\u00f1os antes, afirmando que: \u00abHoy, la cosa ha cambiado\u00bb (<em>La Bolsa. El Capital.<\/em>&nbsp;FCE. M\u00e9xico 1975, T, 3, pp. 40-42)<\/p>\n\n\n\n<p>Y en ese mismo a\u00f1o, Engels insiste en que: \u00abCuando se aprecian sucesos y series de sucesos de la historia diaria, jam\u00e1s podemos remontarnos hasta las&nbsp;<em><strong>\u00faltimas<\/strong><\/em>&nbsp;causas econ\u00f3micas. [\u2026] hasta el punto de poder, en cualquier momento, hacer el balance general de estos factores, m\u00faltiplemente complejos y constantemente cambiantes; m\u00e1xime cuando los m\u00e1s importantes de ellos act\u00faan, en la mayor\u00eda de los casos, escondijos durante largo tiempo antes de salir repentinamente y de un modo violento a la superficie [\u2026] La estad\u00edstica es un medio auxiliar necesario para esto, y la estad\u00edstica va siempre a la zaga, renqueando\u00bb (<em>Introducci\u00f3n de 1895&nbsp;<\/em>a&nbsp;<em>La lucha de clases en Francia,&nbsp;<\/em>Progreso. Mosc\u00fa 1978, T. 1, pp. 190-191) Luego volveremos a este texto imprescindible para entender el significado de la novedosa crisis actual.<\/p>\n\n\n\n<p>Comprendemos as\u00ed, por tanto, la causa fundamental de las crisis como erupciones violentas de la contradicci\u00f3n creciente entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales, magma subterr\u00e1neo expulsado por la tendencia objetiva a la sobreproducci\u00f3n mediante la sobreacumulaci\u00f3n de capitales y sobreproducci\u00f3n de mercanc\u00edas. Este n\u00facleo interno fundamental es activo por diversas causas: la ca\u00edda de la tasa de ganancia, la sobreproducci\u00f3n, el subconsumo, la desproporci\u00f3n entre los bienes de producci\u00f3n y los bienes de consumo\u2026 Lo fundamental, y lo confirmado siempre, es la inevitabilidad, la tendencia objetiva a la sobreproducci\u00f3n que una y otra vez reaparece en la historia capitalista; las causas concretas en las que se muestra esa ley fundamental dependen de muchos factores que s\u00f3lo pueden descubrirse en cada situaci\u00f3n particular. Las crisis, sobre todo las sist\u00e9micas, se caracterizan al menos por seis puntos:<\/p>\n\n\n\n<p>Uno, agudizan la lucha de clases en su doble faz, revolucionaria y reaccionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos, exigen la intervenci\u00f3n sociopol\u00edtica y represiva del Estado para que la reacci\u00f3n aplaste a la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres, destruyen fuerzas productivas, recursos naturales y derechos sociales, lleg\u00e1ndose a atroces guerras, para reiniciar luego otra expansi\u00f3n sobre ese desierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuatro, se reducen los plazos temporales entre las crisis y se aceleran sus interacciones hacia su mundializaci\u00f3n, de modo que estallan antes y a escala cada vez m\u00e1s amplia, tanto en la destrucci\u00f3n social como natural.<\/p>\n\n\n\n<p>Cinco, cada crisis a\u00f1ade formas nuevas sobre la anterior, que reflejan los cambios profundos en el sistema, y en las grandes crisis \u20131873, 1929, 1968-73, 2007, 2020\u2013 aparecen contradicciones nuevas que no anulan sino que agravan las fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<p>Y seis, pueden acelerar el avance al socialismo y al comunismo dependiendo no s\u00f3lo de la interacci\u00f3n de los puntos anteriores sino sobre todo de la fuerza materialmente organizada de la conciencia revolucionaria del proletariado, del llamado \u00abfactor subjetivo\u00bb, que derrota al Estado y a las fuerzas reaccionarias.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo de esta teor\u00eda ha sido simult\u00e1neo a debates que la encuadraban en la marcha hacia el irracionalismo descontrolado: en&nbsp;<em>Ideolog\u00eda Alemana<\/em>&nbsp;de 1845 se teorizaba que a partir de un determinado momento las fuerzas productivas se transforman en fuerzas destructivas. En el&nbsp;<em>Manifiesto Comunista<\/em>&nbsp;de 1848 se advert\u00eda que la lucha de clases pod\u00eda conducir al exterminio mutuo de los bandos en lucha. En&nbsp;<em>El 18 Brumario<\/em>&nbsp;1852 se analiz\u00f3 el bonapartismo y \u00bfal protofascismo? Engels \u00abprofetiz\u00f3\u00bb con a\u00f1os de antelaci\u00f3n el estallido de una espeluznante guerra mundial con millones de muertos. A finales del siglo XIX Kautsky plante\u00f3 el dilema de socialismo o barbarie, actualizado en 1915 por Rosa Luxemburg. En 1914 Lenin explic\u00f3 la esencia aniquiladora del imperialismo. En 1918 los bolcheviques hablaron de comunismo o caos. Gramsci, Trotsky, Benjamin, Dimitrov y otros analizaron el nazifascismo. Luk\u00e1cs en 1952 advirti\u00f3 que el nuevo irracionalismo yanqui pod\u00eda reavivar en determinadas condiciones un nuevo fascismo. En 1967 H. Lefebvre denunci\u00f3 el imparable poder de la tecnocracia. En los \u201980 Thompson y otros debatieron sobre la llamada \u00abfase exterminista\u00bb del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la guerra de Corea de 1950-53 los EEUU y en menor medida Israel han estado a punto de lanzar bombas nucleares para aplastar las resistencias de varios pueblos, siendo impedidos por la URSS. La inacabable teor\u00eda de la crisis se ha ido enriqueciendo bajo las estremecedoras lecciones de estos y otros acontecimientos, ejemplos del \u00ab alma virtuosa\u00bb de la burgues\u00eda. La incompatibilidad entre el capital y la naturaleza, se ha ido agudizando desde la mitad del siglo XV con el esclavismo burgu\u00e9s; se intensific\u00f3 desde finales del siglo XVIII con la revoluci\u00f3n industrial y con la industria de la matanza humana en las guerras napole\u00f3nicas, dio un salto con la nuclearizaci\u00f3n desde 1945, con el agotamiento de los recursos y la crisis socioecol\u00f3gica desde la d\u00e9cada de 1960. La deforestaci\u00f3n sistem\u00e1tica, el calentamiento clim\u00e1tico, la agroindustria y la farmaindustria, el hacinamiento en conurbaciones, la devastaci\u00f3n social, el empobrecimiento y la sobreexplotaci\u00f3n, etc., han roto el metabolismo socionatural abriendo brechas por las que se expanden epidemias y pandemias tal como la ciencia cr\u00edtica advert\u00eda cada vez m\u00e1s insistentemente desde finales del siglo XX, confirm\u00e1ndose en 2014 con el \u00e9bola.<\/p>\n\n\n\n<p>Para 2017 se constataba otro \u00abenfriamiento\u00bb de la econom\u00eda mundial y la tendencia al alza de las resistencias obreras y populares multifac\u00e9ticas. Las pugnas por una nueva hegemon\u00eda mundial iban en aumento presionadas cada vez m\u00e1s por el agotamiento de los recursos, el par\u00f3n econ\u00f3mico, la deuda imparable y el malestar social. A lo largo de 2019 empeoraron todos los \u00edndices de gravedad y las estad\u00edsticas fundamentales ca\u00edan hacia el rojo: seg\u00fan el informe de la OCDE de principios de junio, que analiza las 33 grandes econom\u00edas, a finales de 2019 alrededor del 25% de las empresas del mundo carec\u00edan de recursos para pagar sus deudas de 2020. Desbordada y sobrecogida por la nueva y desconocida crisis, presionada por las crecientes protestas, revueltas e insurrecciones populares en muchos pa\u00edses, e intuyendo por los inquietantes informes de Inteligencia, el grueso de la burgues\u00eda mundial ha recurrido a una estrategia doble: cerrar gran parte de la econom\u00eda y aprovechar el confinamiento para paralizar por miedo las previsibles luchas posteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>La irrupci\u00f3n del COVID-19 confirm\u00f3 la \u00abprofec\u00eda\u00bb marxista de la inevitabilidad de la \u00abvenganza de la naturaleza\u00bb. La OCDE habla de una recuperaci\u00f3n vacilante dependiendo de si rebrota y con qu\u00e9 gravedad la pandemia, y en todo caso de una perspectiva \u00abexcepcionalmente incierta\u00bb. En esos d\u00edas, la CBO, oficina del Congreso norteamericano, desautorizaba el optimismo de D. Trump avisando que la recuperaci\u00f3n de los EEUU ser\u00e1 lenta e incierta, pudiendo durar un decenio. Otros informes sobre China e India, ponen el acento en la espada de Damocles de los rebrotes del coronavirus, como ahora mismo sucede en Pek\u00edn, y en la ca\u00edda de la econom\u00eda mundial. Una dura Gran Depresi\u00f3n regional ha empezado en Nuestram\u00e9rica. La Uni\u00f3n Europea est\u00e1 rota y la facci\u00f3n burguesa que obedece a euroalemania babea pensando c\u00f3mo va a chupar la sangre al resto. M. Roberts termina as\u00ed uno de sus art\u00edculos: \u00abel retorno a la normalidad se est\u00e1 evaporando en el horizonte\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegados a este punto, la novedad de la actual crisis no anula sino actualiza la validez de la premonitora&nbsp;<em>Introducci\u00f3n de 1895&nbsp;<\/em>de Engels arriba citada, censurada durante muchos a\u00f1os por el reformismo socialdem\u00f3crata precisamente en las cuestiones decisivas entonces y ahora: \u00bfsiguen siendo v\u00e1lidos los m\u00e9todos insurreccionales anteriores a la Comuna de Par\u00eds, por ejemplo, m\u00e9todos \u00f3ptimos para las callejuelas estrechas, con un urbanismo ca\u00f3tico en las barriadas populares, medievales en buena medida? \u00bfO han quedado definitivamente superados por las innovaciones en las estrategias represivas y militares, por el nuevo urbanismo con calles anchas y largas, con la enorme separaci\u00f3n entre las zonas residenciales y los centros de poder socioecon\u00f3mico y pol\u00edtico, y las empobrecidas ciudades-dormitorio del proletariado, y de las decr\u00e9pitas \u00abclases medias\u00bb, etc.? \u00bfPor qu\u00e9 el capital ha creado unidades polic\u00edaco-militares, cuerpos especiales de guerra urbana en el centro mismo del capitalismo imperialista e integra en un mando pol\u00edtico-militar la industria represiva \u00abprivada\u00bb?<\/p>\n\n\n\n<p>Si estudiamos el hero\u00edsmo de la insurrecci\u00f3n chilena, o ecuatoriana, o el ascenso de las luchas en Colombia, Brasil, Honduras, M\u00e9xico\u2026 por hablar de Nuestram\u00e9rica; o las movilizaciones del proletariado franc\u00e9s, y las de otros muchos otros colectivos que de una u otra forma se enfrentan a la dictadura del capital, todas ellas de finales de 2019, vemos siempre el mismo problema: la incapacidad para reunificar la teor\u00eda de la crisis con la estrategia revolucionaria y con la teor\u00eda de la organizaci\u00f3n, ruptura impuesta por el reformismo ya en vida de Marx , reforzada tras su muerte con la censura a Engels, y sostenida por todos los reformismos. Si estudiamos la rebeli\u00f3n obrera en los EEUU que vertebra la lucha contra el racismo, estallido que ven\u00eda anunciado por movilizaciones anteriores y por las tensiones dentro del partido dem\u00f3crata, descubrimos la misma falla interna: la incapacidad para entender que no hay posibilidad de victoria sin reintegrar esas partes en una praxis coherente. Engels sosten\u00eda que<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, que su texto no pretend\u00eda pontificar ni imponerse a otras luchas obreras en Estados diferentes al alem\u00e1n del momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo, defend\u00eda ardientemente el derecho a la revoluci\u00f3n como derecho vital.<\/p>\n\n\n\n<p>Tercero, advert\u00eda que tarde o temprano la burgues\u00eda alemana intentar\u00eda destruir con la represi\u00f3n la creciente fuerza del proletariado y, en otro texto de la misma \u00e9poca, recordaba que Marx rechazaba la posibilidad de una toma pac\u00edfica del poder porque la burgues\u00eda organizar\u00eda antes una contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuarto, sosten\u00eda que mientras llegaba ese momento, en Alemania el proletariado pod\u00eda avanzar mediante la lucha parlamentaria pero prepar\u00e1ndose para ese momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Quinto, que deb\u00eda estudiar con detalle los cambios habidos, organizarse y elaborar una estrategia para integrar a la mayor cantidad posible de las masas populares de cara a otra insurrecci\u00f3n cuando llegase el momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta visi\u00f3n adquiere mayor actualidad conforme somos golpeados por la extrema destrucci\u00f3n de fuerzas productivas desencadenadas conscientemente por la burgues\u00eda mundial, al margen de sus contradicciones internas, y empezamos a sufrir los primeros zarpazos y dentelladas del enorme arsenal represivo del que se est\u00e1 dotando el capital. Otra de las razones por las que el reformismo censur\u00f3 a Engels es porque, adem\u00e1s de lo anterior, el proletariado, ilusionado por su&nbsp;<em>Introducci\u00f3n,&nbsp;<\/em>podr\u00eda abrir&nbsp;<em>La lucha de clases en Francia de 1848 a 1850,&nbsp;<\/em>y leer este p\u00e1rrafo de Marx:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl&nbsp;<em><strong>proletariado<\/strong><\/em>va agrup\u00e1ndose m\u00e1s en torno al&nbsp;<em><strong>socialismo revolucionario<\/strong><\/em><em>,&nbsp;<\/em>en torno al&nbsp;<em><strong>comunismo<\/strong><\/em><strong>,&nbsp;<\/strong>que la misma burgues\u00eda ha bautizado con el nombre de&nbsp;<em><strong>Blanqui.<\/strong><\/em>Este socialismo es la&nbsp;<em><strong>declaraci\u00f3n de la revoluci\u00f3n permanente<\/strong><\/em>, de la&nbsp;<em><strong>dictadura de clase<\/strong><\/em>del proletariado como punto necesario de transici\u00f3n para la<em><strong>supresi\u00f3n de las diferencias de clase en general<\/strong><\/em><em>,&nbsp;<\/em>para la supresi\u00f3n de todas las relaciones de producci\u00f3n en que \u00e9stas descansan, para la supresi\u00f3n de todas las relaciones sociales que corresponden a esas relaciones de producci\u00f3n, para la subversi\u00f3n de todas la ideas que brotan de estas relaciones sociales\u00bb (\u00cddem, p. 288).<\/p>\n\n\n\n<p>Marx escribi\u00f3 estas palabras 9 a\u00f1os antes de la&nbsp;<em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica\u2026<\/em>, en donde pone la piedra angular de la teor\u00eda de la crisis sist\u00e9mica: la contradicci\u00f3n entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales. En 1850 la precisi\u00f3n conceptual no era tan rigurosa como en 1859, pero ya apuntaba a lo decisivo: la teor\u00eda de la crisis lleva en su interior la teor\u00eda del poder proletario como \u00fanica soluci\u00f3n al capitalismo. El COVID-19 ha llevado esa contradicci\u00f3n a su nivel m\u00e1s alto posible ahora, validando otra vez al marxismo como la praxis que se realiza y se confirma en el per\u00edodo de revoluci\u00f3n social que acelera el avance al comunismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I\u00f1aki Gil de San Vicente Fuente: Rebeli\u00f3n Hemos llegado al final de la serie de doce apuntes realizada para el colectivo internacionalista Pakito Arriaran. 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