{"id":2383,"date":"2020-06-26T01:54:13","date_gmt":"2020-06-26T01:54:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2383"},"modified":"2020-07-05T12:06:59","modified_gmt":"2020-07-05T12:06:59","slug":"las-dos-raices-de-la-colera-haitiana","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2383","title":{"rendered":"Las dos ra\u00edces de la c\u00f3lera haitiana"},"content":{"rendered":"\n<p>Fr\u00e9d\u00e9ric Thomas<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/las-dos-raices-de-la-colera-haitiana\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Traducido del franc\u00e9s para Rebeli\u00f3n por Beatriz Morales Bastos<\/p>\n\n\n\n<p><em>Desde julio de 2018 Hait\u00ed est\u00e1 en una situaci\u00f3n de insurrecci\u00f3n: calles con barricadas, circulaci\u00f3n bloqueada, actividades comerciales paralizadas. El pa\u00eds se detiene regularmente, a veces durante varias semanas. En el origen de este movimiento social in\u00e9dito aqu\u00ed est\u00e1 la uni\u00f3n de dos c\u00f3leras: la c\u00f3lera contra la \u201cvida cara\u201d y la c\u00f3lera contra la corrupci\u00f3n, dos azotes que ahora se identifican como los soportes de un mismo sistema.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El viernes 6 de julio de 2018 el equipo de Brasil, muy popular en Hait\u00ed, se enfrenta a los \u201cdiablos rojos\u201d belgas en los cuartos de final del Mundial de f\u00fatbol. El gobierno aprovecha la ocasi\u00f3n para anunciar un aumento del precio de la gasolina del 38 %. La medida, que se ha ocultado durante mucho tiempo, forma parte de un acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 25 de febrero de ese mismo a\u00f1o. Gana el llano pa\u00eds (1), Hait\u00ed se levanta.<\/p>\n\n\n\n<p>En menos de una hora se instalan barricadas en las calles de la capital, Port-au-Prince, premisas de una insurrecci\u00f3n urbana que dura dos d\u00edas, hasta que se retira la medida y dimite el primer ministro. Pero la c\u00f3lera no decae: un mes despu\u00e9s, el 14 de agosto de 2018, una foto publicada en Twitter, con el hashtag \u201cpetrochallenge\u201d se vuelve viral en las redes sociales: en ella se ve al escritor y director de cine Gilbert Mirambeau con los ojos vendados y un cartel en el que ha escrito en creole \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el dinero de Petrocaribe (2)?\u201d. El doble detonante, social y \u00e9tnico, del verano de 2018 ilustra que la vida cara y la corrupci\u00f3n sustentan un mismo sistema, el que ya no quiere el pueblo haitiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde mayo de 2017 miles de obreros contratados por las industrias textiles de las zonas francas (de hecho, en su mayor\u00eda obreras) toman las calles regularmente para pedir un aumento del salario m\u00ednimo, que entonces es de 300 gourdes (4 euros) al d\u00eda. Su reivindicaci\u00f3n, ignorada, se funde con otra ebullici\u00f3n, que prefigura el levantamiento popular del a\u00f1o siguiente: la que rodea, en septiembre, a la votaci\u00f3n de los presupuestos.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto cristaliza la hostilidad. El poder apenas innova en el pa\u00eds m\u00e1s pobre (cerca del 60 % de la poblaci\u00f3n haitiana vive bajo el umbral de pobreza), pero tambi\u00e9n uno de los menos igualitarios de Am\u00e9rica Latina. Los nuevos ingresos identificados provienen de un aumento suplementario de los impuestos que afecta a toda la poblaci\u00f3n. En cambio, las tarifas aduaneras que se aplican al arroz (que en 1994 pasaron del 35 % al 3 %) no evolucionan, lo que condena a Hait\u00ed a la dependencia: el 80 % del arroz que se consume en el pa\u00eds es importado, en un mercado controlado por unos cuantos importadores riqu\u00edsimos. \u00bfY para equilibrar las cuentas? Una dosis a\u00fan m\u00e1s fuerte de liberalizaci\u00f3n, que el poder espera que atraiga la inversi\u00f3n extranjera. Pero, aparte de reconducir un modelo que ya no funciona, el presupuesto sobre todo ratifica el secuestro del poder p\u00fablico por parte de la \u00e9lite. Mientras que el medio ambiente, la salud y la educaci\u00f3n contin\u00faan abandonados, el parlamento y el ejecutivo se otorgan m\u00e1s medios discrecionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las protestas contra el presupuesto se unen pronto a una forma de auditor\u00eda popular de sus expectativas, lo que es un fen\u00f3meno in\u00e9dito. La operaci\u00f3n consiste en exigir cuentas, en sentido literal y figurado. Poco a poco el movimiento ciudadano de lucha contra la corrupci\u00f3n ya no tiene por objetivo \u00fanicamente en las mil y una formas de prevaricaci\u00f3n, sino en el abandono de la misi\u00f3n de servicio p\u00fablico de las instituciones en general y del Estado en particular. El presidente Jovenel Mo\u00efse, que desempe\u00f1a este cargo desde febrero de 2017, se encuentra pronto en el foco de atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Semejante fen\u00f3meno sin duda se explica por el hecho de que, aunque la corrupci\u00f3n no es nueva aqu\u00ed, ha cambiado de escala y se ha institucionalizado desde el mandato de Michel Martelly (2011-2017), cuyo delf\u00edn es Mo\u00efse. Tambi\u00e9n es m\u00e1s visible porque el poder, que es m\u00e1s arrogante, ya no trata de ocultarla. Tanto la magnitud del fen\u00f3meno (que concierne al conjunto de la clase pol\u00edtica, al mundo de los negocios y a muchos funcionarios) como la gravedad y la diversidad de las irregularidades demuestran el fracaso de todos los mecanismos de control y de sanci\u00f3n. La impunidad ha llegado a ser tan grande que el fen\u00f3meno, que se sufre desde hace tiempo y despu\u00e9s se ha aceptado, engendra de pronto la revuelta.<\/p>\n\n\n\n<p>Posiblemente desde la ca\u00edda en 1986 del dictador Claude Duvalier, llamado \u201cB\u00e9b\u00e9 doc\u201d, nunca un gobierno hab\u00eda sido tan impopular y la oposici\u00f3n tan intensa y un\u00e1nime, una oposici\u00f3n que re\u00fane tanto a sindicatos, profesores, iglesias, artistas y campesinos como a la mayor parte del sector privado. Mo\u00efse se mantienen suspendido solo de dos hilos. Por una parte, la oligarqu\u00eda local, que controla las aduanas, los puertos y los bancos, y obtiene la parte principal de sus recursos de las importaciones, que a su vez est\u00e1n vinculadas a la subordinaci\u00f3n de la econom\u00eda al gigante estadounidense. Por otra, los apoyos internacionales y en primer lugar el de Washington (que desde 2019 ha conseguido que la pol\u00edtica exterior haitiana se al\u00ede con la suya respecto a Venezuela). El Parlamento Europeo, por su parte, adopt\u00f3 el 28 de noviembre de 2019 una resoluci\u00f3n que condena la represi\u00f3n, sobre todo la masacre de La Saline (un barrio popular de Port-au-Prince) en noviembre de 2019, que provoc\u00f3 la muerte de 71 personas. El texto reconoce que \u201cla impunidad y la falta de inter\u00e9s de la comunidad internacional avivaron a\u00fan m\u00e1s la violencia\u201d. Pero, como de costumbre, el texto apela a un di\u00e1logo \u201cinclusivo\u201d: una forma de apoyo al presidente del que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n opina que es parte del problema, no de la soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque es dif\u00edcil fijar con precisi\u00f3n los rostros de esta revuelta popular, con todo emerge una nueva configuraci\u00f3n de fuerzas sociales. En primer lugar el \u201cpa\u00eds que est\u00e1 fuera\u201d, por retomar la hermosa expresi\u00f3n con la que el antrop\u00f3logo G\u00e9rard Barth\u00e9l\u00e9my designaba al campesinado haitiano y que hoy se aplica a las personas que trabajan en el sector informal, a las y los obreros, a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, una cuarta parte de la cual vive en la pobreza extrema. Las subida de los precios, alimentada por los afectos acumulados de la inflaci\u00f3n (20 %) y de la devaluaci\u00f3n de la moneda local, les ha afectado duramente y empeorado una situaci\u00f3n en la que sobrevivir exige un esfuerzo cotidiano.<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, la juventud urbana, que se debate entre su educaci\u00f3n de clase media y la precariedad que padece. Se muestra particularmente sensible a la degradaci\u00f3n de los derechos (aumento de la inseguridad, de las amenazas y de la represi\u00f3n hacia la prensa y las personas defensoras de los derechos humanos), a la captaci\u00f3n de las instituciones p\u00fablicas, a la corrupci\u00f3n y al riesgo cada vez mayor de descender de clase. Tradicionalmente la emigraci\u00f3n era el \u00fanico horizonte para esta poblaci\u00f3n pero las puertas se cierra ahora que varios pa\u00edses que antes eran de acogida (como Chile) exigen un visado ante el flujo de emigrantes. El movimiento de los&nbsp;<em>petrochallengers,&nbsp;<\/em>un movimiento ciudadano contra la corrupci\u00f3n que surgi\u00f3 tras la difusi\u00f3n de la foto de Mirambeau Jr. y cuyo colectivo m\u00e1s conocido y poderoso es&nbsp;<em>Nou pap d\u00f2mi<\/em>&nbsp;[no dormimos], constituye la expresi\u00f3n privilegiada de esta fuerza social nacida en el verano de 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, en las movilizaciones est\u00e1n presentes en masa las mujeres (y entre ellas las principales feminista), que se enfrentan directamente a la inseguridad alimentaria, a la ausencia de acceso a la sanidad y a la violencia. El modelo neoliberal les ha subcontratado a la fuerza los servicios sociales que el Estado abandona. Ellas son las que est\u00e1n fuera de los que est\u00e1n fuera\u2026 Llevan hasta en sus cuerpos la imposibilidad del&nbsp;<em>statu quo<\/em>, el rechazo de toda vuelta a la normalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La confluencia de las protestas sociales y de la revuelta \u00e9tnica hace tambalear las fracturas de clase: por v\u00edas diferentes la vendedora informal, la joven empresaria en paro, la obrera de las zonas francas y la funcionaria expresan la misma sed de respeto y de dignidad, de derechos y de servicios sociales, de instituciones y de pol\u00edticas p\u00fablicas dignas de ese nombre, y de soberan\u00eda popular.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCuanto tiempo se podr\u00e1 mantener todav\u00eda Mo\u00efse, desacreditado y sin medios para satisfacer las reivindicaciones? Muchas personas est\u00e1n seguras de que caer\u00e1 antes de que acabe su mandato a finales del a\u00f1o 2021. Si se produjera esta ca\u00edda (pero, \u00bfcu\u00e1ndo y a qu\u00e9 precio?) su dimisi\u00f3n abrir\u00eda el camino a un cambio que su presidencia ha cerrado bajo llave. Constituir\u00eda el signo de que la corrupci\u00f3n no es una fatalidad, de que la impunidad tiene un final. La segunda etapa ser\u00eda el proceso de Petrocaribe en Hait\u00ed y de todos los casos de corrupci\u00f3n, acompa\u00f1ado de una auditor\u00eda de la gesti\u00f3n p\u00fablica. A continuaci\u00f3n habr\u00eda que reconstruir las instituciones para que recuperen su funci\u00f3n primera de servicio a la ciudadan\u00eda\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfUt\u00f3pico? En \u00faltima instancia, no m\u00e1s de lo que era sacar al Tribunal Superior de Cuentas de su letargo hasta el punto de obtener de \u00e9l lo imposible: la publicaci\u00f3n de dos informes de auditor\u00eda que demuestran y detallan los desv\u00edos de los fondos salidos de Petrocaribe. Abandonadas a s\u00ed mismas, ni la clase pol\u00edtica, que est\u00e1 deslegitimada, ni las instituciones, que est\u00e1n debilitadas, son capaces de llevar a cabo el cambio necesario. De ah\u00ed el llamamiento, no a las elecciones, que en las condiciones actuales no podr\u00edan evitar consagrar la repetici\u00f3n de lo mismo, sino a una \u201ctransici\u00f3n de ruptura\u201d cuyo motor ser\u00eda el movimiento social. \u00bfEstar\u00e1 a la altura de esta ambici\u00f3n la singular alianza que est\u00e1n forjando las actuales movilizaciones?<\/p>\n\n\n\n<p>Notas:<\/p>\n\n\n\n<p>(1) B\u00e9lgica, \u201c<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=rzeZcdW4Pbo\">le plat pays<\/a>\u201d en el texto, el nombre de la c\u00e9lebre canci\u00f3n del cantante belga Jacques Brel dedicada a su pa\u00eds (N. de la t.).<\/p>\n\n\n\n<p>(1) Petrocaribe es el nombre de un acuerdo de cooperaci\u00f3n energ\u00e9tica que lanz\u00f3 en 2005 el entonces presidente de Venezuela, Hugo Ch\u00e1vez, con unos 15 pa\u00edses de Am\u00e9rica Central y el Caribe. La medida se inscribe en la estrategia de integraci\u00f3n regional de Venezuela. Gracias a este acuerdo, entre 2008 y 2018 Hait\u00ed se benefici\u00f3 de la posibilidad de comprar petr\u00f3leo venezolano a una tasa preferencial respaldada por facilidades de pago: el reembolso se hac\u00eda en un per\u00edodo de veinticinco a\u00f1os con una tasa de inter\u00e9s anual del 1%. El Estado haitiano revendi\u00f3 m\u00e1s cara una parte del petr\u00f3leo a las empresas locales, aunque seg\u00fan los t\u00e9rminos del acuerdo, los beneficios deb\u00edan servir para financiar proyectos sociales y de desarrollo. La \u00faltima entrega de petr\u00f3leo se hizo el 14 de abril de 2018. En total se entregaron y comercializaron casi 44 millones de barriles, que generaron m\u00e1s de 4.200 millones de d\u00f3lares (3.900 millones de euros)\u2026 que apenas beneficiaron a la poblaci\u00f3n. La parte haitiana del acuerdo fue objeto de una investigaci\u00f3n parlamentaria en agosto de 2016 y de dos informes de auditor\u00eda del Tribunal Superior de Cuentas y Controversias Administrativas en enero y mayo de 2019, que revelaron el despilfarro de fondos y un sistema de corrupci\u00f3n a gran escala. Aunque el acuerdo ha llegado a su fin, la mayor\u00eda de los proyectos sociales previstos originalmente est\u00e1n sin terminar, aunque Hait\u00ed debe pagar la deuda que tiene con Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fr\u00e9d\u00e9ric Thomas<\/strong>&nbsp;director de investigaci\u00f3n del Centre tricontinental (CETRI).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fr\u00e9d\u00e9ric Thomas Fuente: Rebeli\u00f3n Traducido del franc\u00e9s para Rebeli\u00f3n por Beatriz Morales Bastos Desde julio de 2018 Hait\u00ed est\u00e1 en una situaci\u00f3n de insurrecci\u00f3n: calles con barricadas, circulaci\u00f3n bloqueada, actividades comerciales paralizadas. 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