{"id":2635,"date":"2020-08-02T12:38:58","date_gmt":"2020-08-02T12:38:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2635"},"modified":"2020-08-16T16:46:20","modified_gmt":"2020-08-16T16:46:20","slug":"el-resurgimiento-americano-que-no-logro-trump","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2635","title":{"rendered":"El resurgimiento \u00abamericano\u00bb que no logr\u00f3 Trump"},"content":{"rendered":"\n<p>Claudio Katz<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/el-resurgimiento-americano-que-no-logro-trump\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Trump concluye su presidencia con tres crisis simult\u00e1neas que jaquean su ambici\u00f3n de otro mandato. La pandemia, la depresi\u00f3n econ\u00f3mica y la rebeli\u00f3n de los afroamericanos han trastocado el escenario electoral.<\/p>\n\n\n\n<p>El magnate ejerci\u00f3 una presidencia disruptiva que transgredi\u00f3 todas las normas. Demoli\u00f3 la sobriedad, exalt\u00f3 la groser\u00eda, extrem\u00f3 la fanfarroner\u00eda e instal\u00f3 un in\u00e9dito desorden en los asuntos p\u00fablicos. Su alocada confianza y su comportamiento patotero desconcertaron a los analistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se generaliz\u00f3 la imagen de un insano sin br\u00fajula, que insulta dignatarios, humilla jefes de estado y viola todos los compromisos. Pero esa constataci\u00f3n no alcanza para entender el contexto actual. Se necesita una evaluaci\u00f3n serena de los prop\u00f3sitos y resultados de su gesti\u00f3n en el terreno econ\u00f3mico y geopol\u00edtico, tanto a escala global como regional.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Trump busc\u00f3 utilizar el poder\u00edo geopol\u00edtico-militar de Estados Unidos para recuperar el liderazgo econ\u00f3mico de su pa\u00eds. Con esa finalidad encar\u00f3 dur\u00edsimas negociaciones para extender al plano comercial, los privilegios monetarios que mantiene el d\u00f3lar. Intent\u00f3 revertir el enorme d\u00e9ficit de intercambios con 100 naciones, reclam\u00f3 ventajas para las exportaciones y penalidades para las importaciones. Present\u00f3 esa demanda, como una ins\u00f3lita reparaci\u00f3n al trato internacional injusto que afronta el coloso del Norte.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ese disparatado argumento motoriz\u00f3 una virulenta agenda mercantilista y tens\u00f3 la cuerda de todas las tratativas. Propici\u00f3 acuerdos bilaterales sustitutivos del multilateralismo y cuestion\u00f3 ciertas normas del libre-comercio. Pero impuls\u00f3 ajustes en los convenios vigentes y no un retorno al viejo proteccionismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump eligi\u00f3 esa estrategia para remontar el declive industrial estadounidense. Intent\u00f3 aprovechar las ventajas que la primera potencia conserva en las finanzas y exigi\u00f3 mayor preponderancia para los bancos, los bonos del Tesoro, Wall Street y la FED.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n busc\u00f3 preservar la supremac\u00eda tecnol\u00f3gica, mediante crecientes exigencias de cobro por los derechos de propiedad intelectual. Reclam\u00f3 nuevas retribuciones por las patentes, para acrecentar las ganancias capturadas con la comercializaci\u00f3n de esos servicios (Roberts, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Con ese control de la financiarizaci\u00f3n y del capitalismo digital, Trump esperaba forjar un nuevo equilibrio entre los sectores globalistas y americanistas de la clase dominante. Apuntal\u00f3 los negocios de las empresas con cadenas de valor en otros pa\u00edses e incentiv\u00f3 tambi\u00e9n la recuperaci\u00f3n de las compa\u00f1\u00edas locales, afectadas por la competencia mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero grupo re\u00fane a los gigantes del comercio, las finanzas, la tecnolog\u00eda y la comunicaci\u00f3n (Microsoft, Google, Facebook, Amazon, City-Group, Wall Mart). El segundo sector aglutina a los proveedores del Pent\u00e1gono, las petroleras, los sojeros y las empresas centradas en el mercado interno (Lockheed, General Dynamics, Exxon, Chevron, General Electric, Bank of America) (Dierckxsens; Formento; Piqueras, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>El proyecto neoliberal es compartido por ambas fracciones, pero los globalistas habitualmente sintonizan con la c\u00fapula del Partido Dem\u00f3crata y los americanistas con el establishment republicano. Clinton apuntal\u00f3 al primer sector y Bush Jr. al segundo. Obama retom\u00f3 el favoritismo por los mundialistas y Trump pas\u00f3 de la marginalidad americanista a la defensa de todo ese segmento (Merino, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando alcanz\u00f3 la presidencia cumpli\u00f3 sus compromisos con el sector sider\u00fargico, el complejo industrial-militar y las corporaciones industriales, pero abri\u00f3 tambi\u00e9n su gabinete a Wall Street y los globalistas. Las disputas entre ambos grupos se dirimieron en bataholas y cambios de ministros.<\/p>\n\n\n\n<p>Para recuperar la primac\u00eda estadounidense Trump combin\u00f3 protecci\u00f3n local con negocios mundiales. Promovi\u00f3 la guerra comercial y las barreras arancelarias, sin obstruir el libre flujo de capitales que enriquece a los financistas. Preserv\u00f3 especialmente las redes digitales globalizadas que necesitan las firmas de la alta tecnolog\u00eda. Restringi\u00f3 el mercado americano para los rivales for\u00e1neos, pero sostuvo la primac\u00eda del d\u00f3lar en una econom\u00eda internacionalizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump apost\u00f3 a forzar la sumisi\u00f3n de los pa\u00edses competidores. Trat\u00f3 de revertir las negativas consecuencias de la globalizaci\u00f3n, que Estados Unidos encabez\u00f3 con resultados desfavorables. La primera potencia no pudo remontar su p\u00e9rdida de posiciones y qued\u00f3 expuesta al arrollador avance del desafiante chino.<\/p>\n\n\n\n<p>La contenci\u00f3n del rival asi\u00e1tico fue la prioridad del magnate. China bordea el pedestal de la econom\u00eda mundial, al cabo de varias d\u00e9cadas de asombrosas tasas de crecimiento e inversi\u00f3n. Trump puso fin a la amistosa relaci\u00f3n con un socio transformado en competidor, que ahora batalla por la hegemon\u00eda mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>El freno de China es el principal objetivo de todo el establishment de Washington. Trump tom\u00f3 la delantera con una brutal pulseada en el terreno comercial. Exigi\u00f3 a Xi Jinping la reducci\u00f3n del d\u00e9ficit comercial y obtuvo ciertas concesiones, pero utiliz\u00f3 cada tregua para relanzar las hostilidades. Presion\u00f3 al m\u00e1ximo y cant\u00f3 victoria ante cualquier resultado. Disfraz\u00f3 siempre sus agresiones con pretextos de seguridad nacional y acusaciones de pirater\u00eda. Busc\u00f3 sobretodo frenar el avance tecnol\u00f3gico de China en la transmisi\u00f3n de datos (5G) y la inteligencia artificial (Agenda 2025).<\/p>\n\n\n\n<p>Trump trat\u00f3 de repetir con el gigante oriental el sometimiento que Reagan logr\u00f3 con Jap\u00f3n en los a\u00f1os 80. Ese pa\u00eds fue obligado a restringir exportaciones, revalorizar el yen y financiar el Tesoro estadounidense. Esa subordinaci\u00f3n condujo a un estancamiento de la econom\u00eda nipona, que persiste al cabo de varios experimentos fallidos de reactivaci\u00f3n keynesiana (Roberts, 2016: (173-184).<\/p>\n\n\n\n<p>El magnate tambi\u00e9n busc\u00f3 afianzar las ventajas de Estados Unidos sobre Europa. Aprovech\u00f3 la existencia de un aparato estatal unificado, frente a competidores transatl\u00e1nticos que no logran extender su unificaci\u00f3n monetaria al plano fiscal o bancario. Esa carencia de poder estatal explica la reacci\u00f3n d\u00e9bil y tard\u00eda de Europa frente a la crisis del 2008. Washington defini\u00f3 expeditivamente, los socorros que tramit\u00f3 Bruselas en forma tortuosa. Esa pesadez potenci\u00f3 las tensiones generadas por los excedentes comerciales y las acreencias financieras, que acumula el Norte a expensas del Sur del Viejo Continente (Lapavitsas, 2016: 374-383). Trump incentiv\u00f3 esas fragilidades para impedir cualquier desaf\u00edo europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo la apariencia de una gran improvisaci\u00f3n, el ocupante de la Casa Blanca concibi\u00f3 un ambicioso plan de recuperaci\u00f3n de la econom\u00eda estadounidense. \u00bfQu\u00e9 logr\u00f3 en cuatro a\u00f1os?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>MAGROS RESULTADOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La estrategia de Trump depend\u00eda de la disciplina de sus aliados (Australia, Arabia Saudita, Israel), la subordinaci\u00f3n de sus socios (Europa, Jap\u00f3n) y la complacencia de un adversario (Rusia) para forzar la capitulaci\u00f3n de otro (China). Pero el magnate no consigui\u00f3 esos alineamientos y el consiguiente relanzamiento de la supremac\u00eda norteamericana fall\u00f3 desde el principio.<\/p>\n\n\n\n<p>La confrontaci\u00f3n con China fue su principal fracaso. Las amenazas no amedrentaron al drag\u00f3n asi\u00e1tico. La acotada reducci\u00f3n del d\u00e9ficit comercial que obtuvo con la guerra de aranceles, no revirti\u00f3 las desventuras de la econom\u00eda estadounidense. El tablero previo se mantuvo. China acept\u00f3 mayores compras y menores exportaciones, pero no permiti\u00f3 la apertura financiera y el fren\u00f3 de sus inversiones tecnol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p>La ofensiva de Trump debi\u00f3 lidiar con las propias consecuencias de sus bravuconadas arancelarias. Traspasado cierto techo, las tarifas aduaneras impactan sobre los precios y la productividad estadounidense, que depende de la importaci\u00f3n de insumos baratos. Adem\u00e1s, las represalias afectan seriamente a las empresas yanquis radicadas en Oriente. China es el principal mercado para el agro y para varias ramas manufactureras. Los puestos de trabajo que podr\u00edan restaurarse con protecci\u00f3n aduanera son amenazados por esa p\u00e9rdida de adquirientes en Oriente.<\/p>\n\n\n\n<p>La batalla comercial tiene efectos tan contradictorios, como la revaluaci\u00f3n del yuan que exige Trump. Esa valorizaci\u00f3n potencia una divisa que aspira a disputar el se\u00f1oreaje internacional del billete norteamericano. Adem\u00e1s, China no acepta acomodar su pol\u00edtica monetaria a los reclamos de un deudor, que ha colocado el grueso de sus t\u00edtulos en los bancos asi\u00e1ticos (Hern\u00e1ndez Pedraza, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>El presidente millonario logr\u00f3 el visto bueno formal de sus aliados, pero no el acompa\u00f1amiento requerido para la batalla comercial contra China. Ning\u00fan socio resign\u00f3 los negocios lucrativos con el gran cliente asi\u00e1tico. Israel vende armas y tecnolog\u00edas a Beijing, Arabia Saudita coloca excedentes petroleros y tanto Canad\u00e1 como Australia mantienen intensos intercambios con el gigante oriental (Poch, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Las dificultades para arrastrar a Europa a la confrontaci\u00f3n con China fueron semejantes. Pero el deterioro de la relaci\u00f3n transatl\u00e1ntica fue detonado por disputas m\u00e1s directas con el Viejo Continente. El trato agresivo del magnate hacia Europa lleg\u00f3 a incluir, por ejemplo, ofertas coloniales de comprar Groenlandia con su poblaci\u00f3n incluida.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas demandas estadounidenses fueron satisfechas. Francia enmend\u00f3 su proyecto de \u2018tasa Google\u2019, Alemania redujo exportaciones para mantener su tajada en el mercado automotor y varios integrantes de la Uni\u00f3n Europea aceptaron adquirir m\u00e1s soja o gas americano. Adoptaron la misma t\u00f3nica conciliadora de Jap\u00f3n, que accedi\u00f3 a una mayor apertura de su mercado interno. Pero ning\u00fan miembro de la coalici\u00f3n occidental renunci\u00f3 a los contratos con China o a su participaci\u00f3n en la Ruta de la Seda.<\/p>\n\n\n\n<p>Los conflictos escalaron con la demanda estadounidense de ruptura comercial con Ir\u00e1n. Las grandes multinacionales de Francia y Alemania (Total, Renault, Volkswagen, Siemens, Daimler) vetaron la p\u00e9rdida de mercado persa que exig\u00eda Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>El choque en curso por el gasoducto&nbsp;<em>Nord Stream 2<\/em>&nbsp;que enlazar\u00e1 a Rusia con Alemania es mucho m\u00e1s serio. En defensa de los proveedores norteamericanos de gas licuado, Trump conspira con sus vasallos (Ucrania, Polonia) para impedir la inauguraci\u00f3n de una obra casi concluida. El reciente ultim\u00e1tum de sanciones legales a las empresas europeas, coloca a Alemania en la disyuntiva de capitular o confrontar con Washington. \u00b4<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a tantas tensiones Trump busc\u00f3 asegurar la alianza con Inglaterra apuntalando un&nbsp;<em>Brexit<\/em>&nbsp;definitivo. Pero ni siquiera obtuvo la lealtad de los brit\u00e1nicos, que juegan su propia partida en el mundo. Las frustraciones del mandatario yanqui aumentaron con la fallida alianza que propiciaba con Rusia para doblegar a China. Sus coqueteos con Mosc\u00fa fueron internamente torpedeados por el establishment diplom\u00e1tico de Washington. Ese boicot facilit\u00f3 el acuerdo defensivo que finalmente concert\u00f3 Putin con Xi Jinping.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta sucesi\u00f3n de fracasos quebrant\u00f3 el proyecto de restaurar la \u201cgrandeza americana\u201d a costa del resto del mundo. Trump s\u00f3lo logr\u00f3 inducir un alivio de la coyuntura, preservando todos los desequilibrios de la econom\u00eda. La p\u00e9rdida de competitividad industrial persisti\u00f3, con mayor deterioro del medio ambiente por la renovada explotaci\u00f3n del carb\u00f3n y el&nbsp;<em>shale-oil<\/em>. La desregulaci\u00f3n financiera acentu\u00f3 los riesgos de nuevas burbujas y la retracci\u00f3n de ingresos por los beneficios impositivos concedidos a los grandes capitalistas agrav\u00f3 el d\u00e9ficit fiscal (Fern\u00e1ndez Tabio, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Trump se estrell\u00f3 con los mismos obst\u00e1culos que afectaron a sus antecesores. Su verborragia y pedanter\u00eda no tuvieron efectos m\u00e1gicos sobre la econom\u00eda. Esa carencia de resultados sali\u00f3 a flote en la crisis que precipit\u00f3 la pandemia. El desempleo, la ca\u00edda del PBI y los anticipos de quiebras vuelven a situar a Estados Unidos en el centro de la tormenta. Las bravuconadas ya no disimulan la impotencia que ha caracterizado a su gesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>OBST\u00c1CULOS EN AM\u00c9RICA LATINA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Trump record\u00f3, que para recuperar primac\u00eda en el mundo, Estados Unidos necesita exhibir poder en su propio hemisferio. Por eso asfixi\u00f3 a los pa\u00edses latinoamericanos con paquetes recargados de mercantilismo (Guill\u00e9n, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Prioriz\u00f3 el incremento del super\u00e1vit comercial. Con excepci\u00f3n de M\u00e9xico, la balanza del intercambio con la regi\u00f3n es ampliamente favorable a Estados Unidos. Para aumentar ese excedente exigi\u00f3 crecientes compras y estableci\u00f3 nuevas restricciones a las importaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Presion\u00f3 a la Argentina con la elevaci\u00f3n del arancel al biodiesel y difundi\u00f3 una lista de doce naciones infractoras de las normas de propiedad intelectual. A Brasil no s\u00f3lo le impuso limitaciones al ingreso del acero y el aluminio. Demand\u00f3 tambi\u00e9n la presencia norteamericana en el negocio aeron\u00e1utico y en las licitaciones de obra p\u00fablica manejadas por empresas locales.<\/p>\n\n\n\n<p>El magnate puso la lupa en la contenci\u00f3n del intercambio comercial de China con Am\u00e9rica Latina. Ese flujo se multiplic\u00f3 por 22 veces entre el 2000 y el 2013 y alcanz\u00f3 en 2017 m\u00e1s de 250.000 millones de d\u00f3lares. Cada a\u00f1o se tramita la incorporaci\u00f3n de alg\u00fan nuevo pa\u00eds a los convenios de libre-comercio, que ya firmaron Ecuador, Per\u00fa y Chile. Beijing ofrece las inversiones y los cr\u00e9ditos que retacea su competidor del Norte.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump intent\u00f3 repetir con China la pol\u00edtica de presi\u00f3n utilizada para disuadir la presencia europea. El Viejo Continente negocia tratados con varios pa\u00edses (M\u00e9xico, Chile) o bloques (MERCOSUR), pero sin disputar primac\u00eda con Washington. Espa\u00f1a afront\u00f3 ese techo en la \u00faltima d\u00e9cada. Las tajadas que el capitalismo ib\u00e9rico obtuvo en las finanzas, las telecomunicaciones y la energ\u00eda a trav\u00e9s de las privatizaciones encontraron un serio l\u00edmite. Pero ese antecedente no cuenta frente a China, que confronta con Estados Unidos a otra escala regional y mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>El descarnado negociante que maneja la Casa Blanca busc\u00f3 motorizar en la regi\u00f3n los tratados bilaterales que sucedieron al fracaso del ALCA. Ese proyecto continental de libre comercio qued\u00f3 sepultado en la cumbre de Mar del Plata (2005). El camino estadounidense -para acaparar recursos naturales y colocar excedentes- fue desde entonces sustituido por los convenios bilaterales. El gigante yanqui comenz\u00f3 a negociar acuerdos muy favorables con interlocutores d\u00e9biles y dispersos.<\/p>\n\n\n\n<p>Obama incentiv\u00f3 esos tratados, pero aspiraba a retomar el sendero multilateral mediante otra versi\u00f3n del ALCA (TPP). Trump fren\u00f3 ese rumbo por presi\u00f3n directa del sector americanista, que exigi\u00f3 barreras espec\u00edficas en la industria (acero) y el agro (az\u00facar). Pero ese curso no obstruy\u00f3 los negocios del segmento globalista. El equilibrio entre ambos grupos se verifica en el nuevo tratado T-MEC con M\u00e9xico y Canad\u00e1, que sustituy\u00f3 al TLCAN.<\/p>\n\n\n\n<p>El histri\u00f3nico mandatario suscribi\u00f3 esa renovaci\u00f3n luego de una intensa campa\u00f1a de insultos, contra \u201cel peor acuerdo comercial de la historia\u201d. La nueva versi\u00f3n fue redactada para satisfacer las heterog\u00e9neas necesidades de las compa\u00f1\u00edas yanquis.<\/p>\n\n\n\n<p>Los americanistas de la industria automotriz lograron incrementar la porci\u00f3n de fabricaci\u00f3n en suelo estadounidense (Merino; Bilmes, 2020). Sus pares del agro consolidaron la demolici\u00f3n del cultivo local de granos y oleaginosas. M\u00e9xico ya importa el 45% de sus alimentos y consume vol\u00famenes siderales de las sobras que acumulan las cadenas gringas (Hern\u00e1ndez Navarro, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n los globalistas de los servicios (<em>Big Data<\/em>) consiguieron su parte, con las restricciones a las transferencias internacionales de datos. A su vez las empresas farmac\u00e9uticas impusieron protecciones adicionales a las patentes y licencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas las firmas estadounidenses lucrar\u00e1n, adem\u00e1s, con las barreras introducidas a las empresas alemanas y japonesas y con el renovado sometimiento de M\u00e9xico. Ese pa\u00eds contin\u00faa padeciendo bajas tasas de crecimiento, desempleo, desarraigo rural, contaminaci\u00f3n del medio ambiente y explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo convenio tambi\u00e9n elimin\u00f3 el arbitraje independiente, para dirimir los conflictos provocados por las empresas yanquis. Qu\u00e9 L\u00f3pez Obrador haya evitado la apertura del sector energ\u00e9tico y la desregulaci\u00f3n de PEMEX no compensa esos perjuicios y sus elogios a Trump han sido pat\u00e9ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>El T-MEC retrat\u00f3 en forma acabada los objetivos de Trump. Cambi\u00f3 el nombre del acuerdo, para acentuar su condici\u00f3n de tratado amoldado al dominador del Norte. El convenio buscar\u00e1 reducir el d\u00e9ficit comercial estadounidense a costa de las compa\u00f1\u00edas asi\u00e1ticas y europeas, que exportan desde M\u00e9xico a Estados Unidos. La suscripci\u00f3n del acuerdo fue una excepci\u00f3n en el c\u00famulo de fracasos del lenguaraz presidente. Pero la reversi\u00f3n del desbalance de intercambios es tan improbable, como la restauraci\u00f3n del tercio de empleos manufactureros perdidos en el Medio Oeste.<\/p>\n\n\n\n<p>El T-MEC no compensa la continuada presencia regional de China, que contin\u00faa ignorando todas las demandas de desalojo, con crecientes exportaciones a Brasil, M\u00e9xico, Chile, Per\u00fa y Argentina. Trump intentar\u00e1 un freno adicional a trav\u00e9s de la letra chica del convenio. Introdujo una cl\u00e1usula para obstruir cualquier acuerdo comercial inconsulto de M\u00e9xico con China. Anticip\u00f3 esa presi\u00f3n forzando a Brasil a suspender los proyectos bioce\u00e1nicos con financiaci\u00f3n oriental. Impuso, adem\u00e1s, el mismo congelamiento en los emprendimientos nucleares de Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no logr\u00f3 extender ese sometimiento al abandono de los grandes negocios con China. Ni siquiera Bolsonaro pudo aceptar las prohibiciones contra al adquiriente del 40% de las exportaciones agro-industriales del pa\u00eds. Los mandatarios neoliberales soportan humillaciones, pero necesitan preservar las lucrativas actividades que Estados Unidos quiere confiscar.<\/p>\n\n\n\n<p>Washington s\u00f3lo exige sumisi\u00f3n frente a las atractivas ofertas de Beijing. Durante la pandemia China, envi\u00f3 los respiradores y medicinas que el tradicional socorrista del Norte acapar\u00f3 para su propia poblaci\u00f3n. Adem\u00e1s, el viejo conflicto de exportaciones latinoamericanas competitivas con el Norte (soja, trigo, petr\u00f3leo) vuelve a cobrar relevancia, frente a un comprador chino que pondera complementariedades con la econom\u00eda regional. Por donde se lo mire, tambi\u00e9n en Am\u00e9rica Latina fall\u00f3 el proyecto de recuperaci\u00f3n hegem\u00f3nica estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VACILACIONES DEL IMPERIO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La supremac\u00eda militar es el principal instrumento que dispone Estados Unidos para intentar la reconquista del liderazgo econ\u00f3mico. Con su monumental circuito de bases desplegadas por todo el planeta, el Pent\u00e1gono es el gendarme del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la utilizaci\u00f3n de esa maquinaria siempre ha dependido de la cambiante capacidad geopol\u00edtica detentada por Washington. La belicosidad que prevaleci\u00f3 desde Truman a Kennedy fue sucedida por el replanteo de Nixon, el repliegue de Carter y la contraofensiva de Reagan. El intervalo de Clinton fue seguido por el unilateralismo de Bush y las indecisiones de Obama. Trump emergi\u00f3 en un momento de revisi\u00f3n y procesamiento de derrotas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus inclinaciones belicistas saltan a la vista. Relanz\u00f3 la guerra de las galaxias con un presupuesto r\u00e9cord, retom\u00f3 las pruebas de misiles y rompi\u00f3 el tratado de desarme nuclear (Armanian, 2019). Garantiz\u00f3 adem\u00e1s ganancias r\u00e9cord a los fabricantes de armas, mantuvo los bombardeos en Siria e Irak y ensay\u00f3 una mega-bomba de alcance in\u00e9dito en Afganist\u00e1n (Medea; Davis, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Trump reaviv\u00f3 la obsesi\u00f3n por la seguridad y despleg\u00f3 una brutal ret\u00f3rica belicista. Pero opt\u00f3 por proclamas distanciadas del universalismo protector. No utiliz\u00f3 la mascarada misionera de la intervenci\u00f3n humanitaria y evit\u00f3 calzarse el disfraz de custodio del mundo libre.<\/p>\n\n\n\n<p>Retom\u00f3 la tradici\u00f3n aislacionista, que presenta la agresi\u00f3n imperial como un favor concedido a los gobiernos desamparados. Subray\u00f3 especialmente que esa ayuda debe ser mendigada y remunerada. Destac\u00f3 que los auxilios prestados por Estados Unidos al resto del mundo tienen un costo, que Occidente debe solventar. Con ese mensaje exigi\u00f3 la financiaci\u00f3n europea de la OTAN (Anderson, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>El acoso de China fue la prioridad militar del magnate. Complement\u00f3 las presiones comerciales con un gran despliegue de la flota del Pac\u00edfico y exigi\u00f3 la desmilitarizaci\u00f3n de los arrecifes del Mar del Sur, para quebrantar el escudo defensivo de su rival. Su men\u00fa de provocaciones incluy\u00f3 la detenci\u00f3n de directivos de Huawei, el cierre de consulados chinos, la promoci\u00f3n del separatismo del Tibet, la recreaci\u00f3n de complots derechistas en Hong Kong y el auspicio del independentismo de Taiw\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Obama anticip\u00f3 ese giro. Desplaz\u00f3 tropas desde Medio Oriente hacia el continente asi\u00e1tico y busc\u00f3 integrar a la India al bloque anti-chino conformado con Corea del Sur, Jap\u00f3n y Australia. Trump redobl\u00f3 esa pol\u00edtica de asedio que propicia el Partido Dem\u00f3crata, con el visto bueno de Biden (Smith Ashley, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero China disputa el podio de la econom\u00eda mundial afianzando su poder\u00edo militar. Dej\u00f3 atr\u00e1s su vieja condici\u00f3n de pa\u00eds perif\u00e9rico y se ubica en las ant\u00edpodas del protectorado que Estados Unidos mantiene en Jap\u00f3n. La estrecha asociaci\u00f3n que a su vez mantiene con la econom\u00eda norteamericana, transforma a la potencia asi\u00e1tica en un adversario muy distinto al precedente sovi\u00e9tico. No es un blanco sencillo para los estrategas de Washington, que deben reconciliar las demandas agresivas del aparato militar con las inclinaciones negociadoras de las corporaciones econ\u00f3micas yanquis (Petras, 2005). Trump no resolvi\u00f3 esa tensi\u00f3n y su estrategia frente a China desemboc\u00f3 finalmente en un coctel de vacilaciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LIMITACIONES B\u00c9LICAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El magnate carga con la pesada herencia de los fracasos militares legados por Bush. La ocupaci\u00f3n de Irak fue un fiasco y Afganist\u00e1n se transform\u00f3 en un atolladero. Esas derrotas enterraron los ensue\u00f1os de unilateralismo y \u201cnuevo siglo americano\u201d. Las secuelas de esa adversidad explican el cauto manejo b\u00e9lico de Trump. Las invasiones de los&nbsp;<em>marines&nbsp;<\/em>fueron reemplazadas por la boconer\u00eda y las pomposas amenazas v\u00eda twitter.<\/p>\n\n\n\n<p>En Siria el millonario retir\u00f3 tropas, abandon\u00f3 a los aliados kurdos, aval\u00f3 el protagonismo de Turqu\u00eda y acept\u00f3 la preeminencia de Rusia. En Afganist\u00e1n mantuvo los bombardeos reduciendo efectivos y en Corea del Norte archiv\u00f3 el ultim\u00e1tum. Enfrent\u00f3 un antagonista con armas nucleares que no puede ser barrido con los mercenarios utilizados en Libia.<\/p>\n\n\n\n<p>Las provocaciones contra Ir\u00e1n han sido m\u00e1s inciertas. Trump jug\u00f3 con fuego en el asesinato de la principal figura de las fuerzas armadas y en los extra\u00f1os atentados del estrecho de Ormuz. Pero no acept\u00f3 la escalada que propiciaron sus socios israel\u00edes y saud\u00edes. Sostuvo la anexi\u00f3n de Cisjordania y las masacres de los yemenitas, pero no comprometi\u00f3 al Pent\u00e1gono con otra intervenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump s\u00f3lo alent\u00f3 guerras locales de bajo costo para testear la reacci\u00f3n de sus enemigos (Petras, 2018). Ya no cuenta con las alianzas globales que tuvo Bush. Varios aliados flaquean en el exterior (Inglaterra, Francia), otros enfrentan resistencias internas a la militarizaci\u00f3n (Alemania, Jap\u00f3n) y algunos son m\u00e1s proclives a la negociaci\u00f3n que a la confrontaci\u00f3n (Corea del Sur) (Rousset, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>La reticencia a ensanchar los conflictos deton\u00f3 varios pugilatos palaciegos, como el despido de Bolton o la renuncia de Mattis, que potenciaron la desorientaci\u00f3n del alto mando. El magnate prioriz\u00f3 una recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, que exige la continuidad de la preponderancia b\u00e9lica sin ning\u00fan resultado adverso y en ning\u00fan momento logr\u00f3 plasmar esa ecuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La fallida alianza con Putin dinamit\u00f3 sus planes. Busc\u00f3 ese acuerdo con las propuestas de reingreso ruso al G 7 y con el buen trato hacia una potencia, acostumbrada a negociar en las c\u00faspides. Intent\u00f3 congelar las hostilidades en Ucrania y los misiles en Polonia, pero choc\u00f3 con el Congreso, los Dem\u00f3cratas y la prensa, que respondieron con un potencial&nbsp;<em>impechment&nbsp;<\/em>a su condescendencia con Mosc\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump alent\u00f3 la habitual alianza con Rusia contra China que suele propiciar el Departamento de Estado, cuando falla la opci\u00f3n inversa. En los \u00faltimos a\u00f1os Kissinger favorec\u00eda el entendimiento con Mosc\u00fa para neutralizar a Beijing, en contraposici\u00f3n Brzezinski que motorizaba el acoso a Rusia, para mantener buenos negocios con China. El establishment siempre ha oscilando entre ambas variantes (Gand\u00e1segui, 2018). Pero en esta ocasi\u00f3n, las indefiniciones estadounidenses fortalecieron el dique defensivo forjado por Putin con Xi Jinping.<\/p>\n\n\n\n<p>El magnate tampoco pudo someter a Europa. La irresuelta exigencia de mayor sost\u00e9n financiero de la OTAN provoc\u00f3 una seria erosi\u00f3n de la alianza transatl\u00e1ntica. Alemania consolid\u00f3 su comando de la Uni\u00f3nEuropea, con mayores ambiciones de negocios propios y creciente autonom\u00eda del padrinazgo norteamericano. Ese distanciamiento se afianz\u00f3 con el divorcio iniciado por Inglaterra para distanciarse del Viejo Continente.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la independencia germana obliga a reconsiderar la gestaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito europeo desligado de Washington. Alemania objeta esa iniciativa, puesto que su carencia de estructuras b\u00e9licas colocar\u00eda al pa\u00eds en un lugar subordinado. La fractura entre poder militar (Francia) y econ\u00f3mico (Alemania) y los divergentes intereses entre los 26 miembros de la Uni\u00f3n Europea impiden forjar un dispositivo militar unificado (Serfati, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>El capitalismo europeo no ha podido emanciparse de la tutela b\u00e9lica estadounidense y por eso acompa\u00f1\u00f3 las incursiones de Irak y Ucrania. Pero ha encontrado un significativo espacio para resistir el reclamo monetario de Trump.<\/p>\n\n\n\n<p>El mandatario yanqui no consigui\u00f3 las victorias geopol\u00edticas que hace varias d\u00e9cadas obtuvo su admirado Reagan. Tampoco logr\u00f3 la divisi\u00f3n del campo enemigo que efectiviz\u00f3 Nixon. S\u00f3lo se asemeja a este \u00faltimo personaje, en la enemistad con los medios de comunicaci\u00f3n y en los disgustos con la burocracia de Washington. El escandaloso morador de la Casa Blanca evit\u00f3 un&nbsp;<em>Watergate<\/em>, pero no la ausencia de resultados de su gesti\u00f3n. Fall\u00f3 en restablecer el poder de fuego imperial que necesita Estados Unidos para recuperar un liderazgo econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DESVENTURAS EN EL HEMISFERIO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Trump reforz\u00f3 el control imperial sobre Am\u00e9rica Latina. Mantuvo el equipamiento del Comando Sur de Miami, con fuerzas equivalentes al Golfo P\u00e9rsico o al Mediterr\u00e1neo y afianz\u00f3 la jefatura de la IV Flota sobre una vasta red de uniformados y agentes del Pent\u00e1gono. Las bases de Colombia fueron surtidas del aprovisionamiento requerido para acciones de gran alcance y la supervisi\u00f3n del Amazonas se afianz\u00f3 con los gendarmes de la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>El belicoso mandatario redobl\u00f3 la presi\u00f3n para liquidar la autonom\u00eda militar y el equipamiento diversificado de Brasil. Integr\u00f3 a los generales de ese pa\u00eds al dise\u00f1o continental de Washington y acentu\u00f3 la conexi\u00f3n de las fuerzas de seguridad argentinas con la DEA, la CIA y el FBI.<\/p>\n\n\n\n<p>La penetraci\u00f3n yanqui en las estructuras militares de Latinoam\u00e9rica se consum\u00f3 con el manoseado pretexto de enfrentar el narcotr\u00e1fico. La sangr\u00eda de M\u00e9xico ya ha demostrado que esa excusa s\u00f3lo encubre la peri\u00f3dica mudanza de plantaciones y guaridas de los carteles. La continuada demanda de narc\u00f3ticos por parte de consumidores del Norte incrementa los millonarios ingresos de los intermediarios estadounidenses. Las narco-burgues\u00edas locales se enriquecen con el negocio que comparten con los financistas gringos del narcotr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump consolid\u00f3 un proceso de militarizaci\u00f3n que ha potenciado la atroz degradaci\u00f3n social de Centroam\u00e9rica. Las guerras mafiosas se desenvuelven con armamento \u201cmade in USA\u201d y la complicidad de estructuras estatales infiltradas por las embajadas estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la gran prioridad del boc\u00f3n de la Casa Blanca estuvo localizada en Venezuela. Propici\u00f3 todos los complots imaginables para recuperar el control de la principal reserva petrolera del hemisferio. Instal\u00f3 asesores en las fronteras, financi\u00f3 la auto-proclamaci\u00f3n de Guaid\u00f3, ensay\u00f3 la farsa de la ayuda humanitaria, tante\u00f3 una guerra el\u00e9ctrica y auspici\u00f3 incontables asonadas en los cuarteles. S\u00f3lo los intentos de invasi\u00f3n a Cuba han superado ese cronograma de incursiones.<\/p>\n\n\n\n<p>El agresor del Norte desparram\u00f3 tambi\u00e9n provocaciones para intimidar a las potencias rivales. Retom\u00f3 la Doctrina Monroe contra la presencia de buques rusos en el Caribe, instalaciones inform\u00e1ticas chinas en Sudam\u00e9rica o simples visitas de funcionarios iran\u00edes a los pa\u00edses hostilizados. Despleg\u00f3 ejercicios militares para subrayar su disgusto con esas misiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos carece en Am\u00e9rica Latina de ap\u00e9ndices asociados para ejercer el control militar del continente. No cuenta con un socio estructural e hist\u00f3rico que cumpla el rol de Israel en Medio Oriente o Australia en Ocean\u00eda. Por esa raz\u00f3n debe mantener su presencia directa en el hemisferio.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa intervenci\u00f3n repite la norma de los \u00faltimos cien a\u00f1os. Washington siempre recuerda a las clases dominantes locales qui\u00e9n ejercer la jefatura efectiva en la regi\u00f3n. Utiliza un variado men\u00fa de cooptaciones, chantajes y amenazas para sostener su primac\u00eda, saboteando la conformaci\u00f3n de un bloque geopol\u00edtico latinoamericano unificado y aut\u00f3nomo.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump reiter\u00f3 ese manual del imperialismo con gran nostalgia por las ca\u00f1oneras de Thodore Roosevelt. A\u00f1ora las incursiones de Reagan para recapturar Centroam\u00e9rica y la impudicia de Bush para despachar tropas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso ha intentado exhibir un perfil de brutalidad decisoria contrapuesto al tinte conciliatorio de Obama. Sustituy\u00f3 la apertura hacia Cuba por el endurecimiento del embargo y reemplaz\u00f3 la distensi\u00f3n inaugurada con la CELAC y UNASUR por la virulencia de la OEA y el Grupo de Lima. En lugar de ponderar la \u201calianza entre iguales\u201d que realzan los diplom\u00e1ticos del continente, enrostr\u00f3 a Latinoam\u00e9rica la superioridad de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Con estas diferencias de trato Trump mantuvo la pol\u00edtica de estado hacia la regi\u00f3n, que han compartido todos los mandatarios republicanos y dem\u00f3cratas. El magnate arremeti\u00f3 contra Cuba, frente a un antecesor que no levant\u00f3 el embargo. Conspir\u00f3 abiertamente contra Venezuela, ante un precursor que dej\u00f3 correr el fracasado golpe del 2002. Apuntal\u00f3 una asonada en Bolivia, que coron\u00f3 operativos similares aprobados por Obama en Honduras y Paraguay.<\/p>\n\n\n\n<p>Con estilos y ret\u00f3ricas muy diferentes, la Casa Blanca siempre apuntala a sus agentes serviles. Trump ha mantenido esa estrategia de larga data, centrada en desplazar competidores externos, anular la autonom\u00eda de la burgues\u00eda regional y sofocar las rebeliones populares (Morgenfeld, 2017: 359-362).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n en este campo emergi\u00f3 un divorcio entre los dichos y los hechos. Las amenazas del magnate chocaron con la imposibilidad de repetir la intervenci\u00f3n a Granada (1983) y Panam\u00e1 (1989) o la \u00faltima ocupaci\u00f3n de Hait\u00ed (2010), recubierta de rescate humanitario.<\/p>\n\n\n\n<p>Su principal fracaso se verific\u00f3 en Venezuela. En el dram\u00e1tico escenario econ\u00f3mico-social que afronta ese pa\u00eds, no pudo derrocar al diabolizado chavismo. El secuestro de la petrolera CITGO o la captura de lingotes de oro (junto a Inglaterra), no diluyeron su impotencia frente al gobierno bolivariano. La agenda imperial afront\u00f3 significativos obst\u00e1culos en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SOST\u00c9N DERECHISTA, CAOS DE GESTI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Trump sintoniza con una oleada marr\u00f3n en el mundo, que condujo a varios personajes indigeribles a la presidencia. Encarna un tipo de liderazgo que ha canalizado parte del descontento social, con la ruinosa situaci\u00f3n generada por el neoliberalismo. Frente al techo que encontraron las protestas populares y la ausencia de respuesta de los progresistas, la derecha captur\u00f3 ese malestar. En Estados Unidos ese round fue ganado por el&nbsp;<em>TEA Party<\/em>&nbsp;y no por<em>&nbsp;Occupy Wall Street.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El desbocado mandatario aun\u00f3 la base conservadora tradicional de los republicanos en la \u201cAm\u00e9rica profunda\u201d, con las vertientes reaccionarias m\u00e1s extremas. Retom\u00f3 el viejo mensaje religioso, homof\u00f3bico y racista, con una nueva carga de resentimientos hacia la burocracia de Washington, los impuestos federales y los intelectuales globalizados.<\/p>\n\n\n\n<p>El magnate prometi\u00f3 restaurar la gloria en un pa\u00eds decepcionado con la gesti\u00f3n previa. Obama defraud\u00f3 a los afroamericanos agobiados por los asesinatos policiales y a los latinos, golpeados por un r\u00e9cord de expulsi\u00f3n de indocumentados. Tambi\u00e9n desmoraliz\u00f3 a los verdaderos dem\u00f3cratas, frustrados por la continuidad del espionaje interno y a los asalariados, enojados con la destrucci\u00f3n del tejido industrial.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump aprovech\u00f3 un vac\u00edo pol\u00edtico para hostilizar a los inmigrantes. Exalt\u00f3 la identidad anglosajona y atac\u00f3 el multiculturalismo cosmopolita imperante en las dos costas. Desde el sill\u00f3n presidencial profundiz\u00f3 su burda alabanza a la pureza americana y con una catarata de exabruptos comand\u00f3 el proyecto derechista m\u00e1s audaz del mundo desarrollado.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de sus pares europeos logr\u00f3 superar la marginalidad pol\u00edtica atrapando una de las grandes formaciones partidarias. No debi\u00f3 lidiar con la ausencia de identidad nacional homog\u00e9nea o con el temor a corroer la moneda com\u00fan que impera en el Viejo Continente. Tampoco tuvo que transitar por el tortuoso camino del irresuelto&nbsp;<em>Brexit<\/em>&nbsp;(Anderson, 2017). Pero esas ventajas no bastaron para consolidar su mandato.<\/p>\n\n\n\n<p>Gestion\u00f3 durante cuatro a\u00f1os una incontable secuencia de esc\u00e1ndalos, peleas y despidos. Las memorias que difunden sus despechados funcionarios retratan una administraci\u00f3n ca\u00f3tica y sujeta a los caprichos de un imprevisible timonel. Trump se desdijo hasta el cansancio, clausur\u00f3 y reabri\u00f3 dependencias, cerr\u00f3 y reinicio el Congreso y estuvo al borde de un desplazamiento por acusaciones de corrupci\u00f3n. Siempre mostr\u00f3 los dientes y subi\u00f3 la apuesta en las feroces internas. Pero el barullo de su administraci\u00f3n confirm\u00f3 su incapacidad para cohesionar un proyecto de reconstrucci\u00f3n imperial.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump es un reaccionario que auspicia la represi\u00f3n, coquetea con el suprematismo blanco e induce provocaciones paraestatales de las milicias. Pero no forj\u00f3 un r\u00e9gimen fascista. Ese t\u00e9rmino es err\u00f3neamente utilizado como sin\u00f3nimo de autoritarismo o insania presidencial (Bhaskar, 2019). Con esa etiqueta se omite la enorme distancia que lo separa del fascismo cl\u00e1sico de entreguerras.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente no impera un marco de guerras interimperialistas, levantamientos revolucionarios o amenazas comunistas. Las clases dominantes no auspician la reconquista b\u00e9lica de territorios, el terror para demoler sindicatos o el confinamiento de las minor\u00edas. El l\u00e9xico brutal no define a un fascista (Riley, 2019).<\/p>\n\n\n\n<p>El bonapartismo es un concepto m\u00e1s apto para caracterizar al personaje que el mote vac\u00edo de populismo. Trump intent\u00f3 combinar el liderazgo carism\u00e1tico con el manejo unipersonal de un sistema plutocr\u00e1tico. Gobern\u00f3 en sistem\u00e1tica tensi\u00f3n con la burocracia estable, la c\u00fapula del Partido Dem\u00f3crata y la elite de la comunicaci\u00f3n. Pero no logr\u00f3 construir una jefatura efectiva del estado. Su d\u00e9bil bonapartismo desemboc\u00f3 en simple incoherencia y ausencia de resultados (Cinatti, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El BOOMERANG DE LOS LATINOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Trump despleg\u00f3 una furibunda agresi\u00f3n contra los latinos. Para movilizar a su base derechista reaviv\u00f3 el imaginario conservador, que atribuye el fin del sue\u00f1o americano a la afluencia de trabajadores for\u00e1neos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa mirada identifica el declive del capitalismo yanqui con los flujos inmigratorios, cuando esa corriente genera un contrapeso a esa regresi\u00f3n. Los j\u00f3venes extranjeros compensan el envejecimiento de la fuerza laboral y nutren de cerebros a los sectores m\u00e1s din\u00e1micos. La simplificaci\u00f3n chauvinista ignora estos datos, para potenciar la desesperaci\u00f3n de los estadounidenses afectados por la precarizaci\u00f3n y el desempleo.<\/p>\n\n\n\n<p>El perverso mandatario incentiv\u00f3 el resentimiento de los blancos empobrecidos contra los latinos, con un viejo libreto de odio de las clases medias hacia los desamparados. Retom\u00f3 la antigua receta del racismo sure\u00f1o contra los afroamericanos. Con esa estrategia construy\u00f3 una base pol\u00edtica aut\u00f3noma para sostener sus insultos contra los latinos \u201cinvasores\u201d, \u201cdelincuentes\u201d y \u201cvioladores\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump comenz\u00f3 su espantosa pr\u00e9dica con una convocatoria a construir el muro fronterizo que deb\u00eda frenar el aluvi\u00f3n de drogas. S\u00f3lo omiti\u00f3 que el grueso los narc\u00f3ticos ingresa por otra v\u00eda. Autoriz\u00f3 redadas para cazar indocumentados en las grandes ciudades, soslayando las plantaciones, que no podr\u00edan levantar sus cosechas sin el auxilio de los migrantes (Majfud, 2019).<\/p>\n\n\n\n<p>El brutal mandatario lleg\u00f3 al extremo de promover la separaci\u00f3n de las familias en los campos enjaulados de la frontera. Durante la pandemia suspendi\u00f3 los visados argumentando que los extranjeros introducen el virus. Pero olvid\u00f3 que una represalia equivalente cerrar\u00eda el acceso de todos los estadounidenses al resto del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas diatribas del presidente no traspasaron el universo del verbo. La construcci\u00f3n del muro avanz\u00f3 lentamente y M\u00e9xico no carg\u00f3 con su financiaci\u00f3n. La deportaci\u00f3n de&nbsp;<em>dreamers&nbsp;<\/em>qued\u00f3 bloqueada por las apelaciones judiciales y la indignaci\u00f3n social fren\u00f3 la separaci\u00f3n de padres e hijos indocumentados. Tampoco la publicitada militarizaci\u00f3n de la frontera redujo las caravanas de centroamericanos, que necesitan expatriarse para sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump combin\u00f3 la agresividad interna contra los latinos con el apoyo a la restauraci\u00f3n conservadora en toda la regi\u00f3n. Busc\u00f3 recrear la vieja subordinaci\u00f3n de los gobiernos serviles al amo imperial. Forj\u00f3 un enlace especial con tres dinosaurios (Duque, Bolsonaro y Macri) que comparten su miop\u00eda derechista y su ceguera neoliberal.<\/p>\n\n\n\n<p>El magnate intent\u00f3 extender a Sudam\u00e9rica la red de convergencias, que enhebr\u00f3 con personajes tan abominables como Bin Salman o Netanyahu. Esa coincidencia con d\u00e9spotas y criminales sintoniz\u00f3 con su activo sost\u00e9n de los golpistas (A\u00f1ez), los represores (Pi\u00f1era) y los usurpadores (Lenin Moreno).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el renovado sometimiento de sus vasallos no resucit\u00f3 la vieja dominaci\u00f3n yanqui. Ni siquiera los colonizados presidentes de la regi\u00f3n pudieron sostener el idilio con un mandatario que desprecia a todos los nacidos en Latinoam\u00e9rica. Las burlas y desplantes del plut\u00f3crata erosionaron el entreguismo nativo, en un marco de coincidentes encuestas que resaltan el abrumador repudio a Trump en toda la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese rechazo no reconoce fronteras y ha sido potenciado por el fracasado intento de reconstruir el Ministerio de Colonias de la OEA. Todo el empe\u00f1o que pusieron los trogloditas del Departamento de Estado (Abrams, Rubio, Pompeo) para sustituir los mecanismos aut\u00f3nomos de UNASUR y CELAC por el servilismo del Grupo de Lima tuvieron magros resultados. No lograron forjar coberturas suficientes para la conspiraci\u00f3n contra Venezuela, el embargo contra Cuba o el golpismo en Bolivia.<\/p>\n\n\n\n<p>Al desconcertar a sus t\u00edteres del Sur Trump cav\u00f3 su propia fosa. Los mensajes de ego\u00edsmo nacional sepultaron el disfraz auxiliador del imperio y quebrantaron el sost\u00e9n geopol\u00edtico de su proyecto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REBELIONES EN LA PROPIA CASA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El viraje represivo actual en varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina es enf\u00e1ticamente aprobado por Trump. Comparte el despliegue de la violencia estatal contra el descontento popular y aporta especialistas para ese atropello. Ya reactiv\u00f3 los organismos y fundaciones yanquis dedicados a espiar y desorganizar los movimientos de resistencia. Las embajadas han recobrado protagonismo en ese trabajo conspirativo.<\/p>\n\n\n\n<p>La tradicional rebeld\u00eda de Am\u00e9rica Latina prende todas las alarmas de Washington. Las sublevaciones que irrumpieron en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas inquietan a un mandante imperial, preocupado por los rebrotes del ciclo pol\u00edtico progresista que disputa con la restauraci\u00f3n conservadora.<\/p>\n\n\n\n<p>La vitalidad de la lucha social en la regi\u00f3n se verific\u00f3 el a\u00f1o pasado, en una secuencia de batallas que apuntal\u00f3 victorias y contuvo los retrocesos. Las revueltas desenmascararon en Chile el modelo neoliberal y doblegaron en Ecuador el ajuste del FMI, pero no evitaron el golpe en Bolivia y la persistencia de los atropellos en Brasil. Las protestas sacudieron tambi\u00e9n a Colombia, Hait\u00ed y Honduras y la derecha perdi\u00f3 su manejo del gobierno en M\u00e9xico y Argentina, pero el ajuste neoliberal se mantuvo en el grueso del continente. La pandemia s\u00f3lo introdujo un par\u00e9ntesis en estas convulsiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que nadie previ\u00f3 fue el estallido de enormes protestas en el propio coraz\u00f3n del imperio. La rebeli\u00f3n de los afroamericanos ha convulsionado a las grandes ciudades estadounidenses, con manifestaciones multirraciales contra la impunidad policial. La enorme popularidad de esas movilizaciones neutraliz\u00f3 la reacci\u00f3n represiva de Trump (Catalinotto, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Esa sublevaci\u00f3n converge con el rebrote de las huelgas y el gran protagonismo de una nueva generaci\u00f3n que renueva la \u00e9pica de los a\u00f1os 60 (Carbone, 2020). Los estandartes de las marchas (\u201cno puedo respirar\u201d, \u201clas vidas los negros valen\u201d) reavivan la insubordinaci\u00f3n y obligan a revisar el legado de la esclavitud. Las iniciativas para arrodillarse cuando se entona el himno nacional o para derribar los monumentos insultantes ilustran ese viraje (Sharon Smith, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha de los afroamericanos es la primera acci\u00f3n callejera de envergadura e impacto internacional luego de la pandemia. Esa reacci\u00f3n tiene un gran impacto sobre Am\u00e9rica Latina y reconecta las resistencias populares de ambas regiones, al cabo de un prolongado divorcio.<\/p>\n\n\n\n<p>La enorme poblaci\u00f3n latina de Estados Unidos podr\u00eda articular ambos procesos. Los inmigrantes, residentes, descendientes e indocumentados conforman una comunidad vilipendiada por Trump y denigrada por los gobernantes derechistas que forzaron su expatriaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El repudio al presidente m\u00e1s anti-latino de historia americana crea puentes entre el antiimperialismo latinoamericano y el progresismo estadounidense. En el Norte se batalla por un sistema de salud y educaci\u00f3n universitaria gratuitos y en el Sur por la redistribuci\u00f3n del ingreso y la contenci\u00f3n de la hemorragia que provoca la deuda externa. El enorme impacto de Sanders y de los candidatos radicales que lo acompa\u00f1an ha establecido un nuevo cimiento de convergencia con la izquierda latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfFRACASO PARCIAL O DEFINITIVO?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para lograr la reelecci\u00f3n Trump no s\u00f3lo debe disimular el incumplimiento de sus promesas. Necesita tambi\u00e9n esconder su irresponsabilidad criminal en el manejo de la pandemia. Con negacionismo e improvisaci\u00f3n multiplic\u00f3 el n\u00famero de muertes, el r\u00e9cord de contagiados y el caos sanitario. Su figura ser\u00e1 recordada por la indiferencia ante las fosas comunes. Ahora decidi\u00f3 forzar el retorno al trabajo y la apertura de los colegios, para crear el clima de normalidad requerido para sostener su candidatura (Davis, 2020). No repara el costo humano de esa aventura.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump sube la apuesta de provocaciones frente a un adversario dem\u00f3crata, que ha optado por el silencio para disputar el voto conservador. Busca activar su base de adictos contra ese inmovilismo de Biden. Las encuestas lo desfavorecen, pero construy\u00f3 su carrera en esa adversidad y ensayar\u00e1 un clima de virulencia electoral para posicionarse en la recta final (Morgenfeld, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>El sistema electoral no exige mayor\u00eda de votos, sino simple superioridad de delegados y un sufragio con los inconvenientes de la pandemia y el voto por correo favorece todo tipo de tropel\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el imprevisible resultado de esos comicios no modificar\u00e1 el fracaso de su gesti\u00f3n. S\u00f3lo determinar\u00e1 el relanzamiento o naufragio de su proyecto. Trump no logr\u00f3 en cuatro a\u00f1os la recomposici\u00f3n de la econom\u00eda estadounidense. El resto del mundo no sostuvo esa recuperaci\u00f3n y el rival chino continu\u00f3 ascendiendo. Despleg\u00f3 exhibiciones de belicismo que no compensaron su impotencia en los escenarios de conflicto. Esas limitaciones acotaron el intervencionismo en Am\u00e9rica Latina y erosionaron su capacidad interna de mando. Ahora confronta con protestas radicales que lo desaf\u00edan en la calle.<\/p>\n\n\n\n<p>Este balance de la gesti\u00f3n de Trump es insoslayable para evaluar lo que podr\u00eda suceder si gana o pierde en noviembre. Su programa no encarna el capricho de un lun\u00e1tico. Expresa una de las estrategias en juego del poder capitalista, que las clases dominantes mantendr\u00e1n o corregir\u00e1n despu\u00e9s de la elecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>28-7-2020<\/p>\n\n\n\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los desenfrenos de Trump encubrieron sus fracasos. No logr\u00f3 recuperar la econom\u00eda estadounidense, ni frenar el desaf\u00edo chino. Tampoco consigui\u00f3 la neutralidad rusa o el sometimiento de sus socios occidentales. Ni siquiera la renovaci\u00f3n del tratado bilateral que impuso a M\u00e9xico inici\u00f3 la recaptura de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>Confront\u00f3 con un adversario muy distinto a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, evit\u00f3 poner a prueba el poder imperial y disfraz\u00f3 sus vacilaciones con bravuconadas. Eludi\u00f3 invasiones y no pudo derrocar al chavismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El caos de su gesti\u00f3n socav\u00f3 sus pretensiones autoritarias y las agresiones contra los latinos afectaron la sumisi\u00f3n de la derecha regional. Termin\u00f3 afrontando una revuelta de los afroamericanos que converge con las luchas populares del hemisferio. Su impotencia sali\u00f3 a flote en la pandemia y la clase dominante definir\u00e1 si relanza o sustituye su proyecto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Anderson, Perry. Entrevista, sobre geopol\u00edtica imperial y resistencias, 16-04-2016,&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.pvp.org.uy\/\">http:\/\/www.pvp.org.uy<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Anderson, Perry. Pasando el bast\u00f3n del mando,&nbsp;<em>New Left Review<\/em>&nbsp;103, marzo-abril 2017.<\/p>\n\n\n\n<p>-Armanian, Nazan\u00edn.&nbsp;Del C\u00f3digo Excalibur a las fuerzas anti alien\u00edgenas de Trump 31-12-2019&nbsp;<a href=\"https:\/\/blogs.publico.es\/puntoyseguido\/6187\/del-codigo-excalibur-a-las-fuerzas-anti-alienigenas-de-trump\/\">https:\/\/blogs.publico.es\/puntoyseguido\/6187<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Benjamin, Medea; Davies, Nicolas Js. El r\u00e9cord de Trump en pol\u00edtica exterior, 3-7-2020,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2020\/07\/03\/estados-unidos-el-record-de-trump-en-politica-exterior-guerras-perdidas-nuevos-conflictos-y-promesas-incumplidas\/\">https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Bhaskar, Sunkara. El socialismo estadounidense y la \u00abizquierda de lo posible, www.sinpermiso.info\/sites, 09-06-2019.<\/p>\n\n\n\n<p>-Carbone, Valeria L Black lives matter, violencia institucional y racismo estructural en un estados unidos en crisis.<em>&nbsp;CLACSO Bolet\u00edn Estados Unidos: Miradas cr\u00edticas desde Nuestra Am\u00e9rica<\/em>. A\u00f1o 2, N\u00famero 4-7-2020.<\/p>\n\n\n\n<p>-Catalinotto, John. Asistimos a la mayor lucha de masas desde la guerra civil, 16-6 2020,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2020\/06\/16\/estados-unidos-john-catalinotto-asistimos-a-la-mayor-lucha-de-masas-desde-la-guerra-civil\/\">https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Cinatti, Claudia. Esc\u00e1ndalo y operaciones pol\u00edticas en el coraz\u00f3n del imperio, 7-9-2018&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com.bo\/Escandalo-y-operaciones-politicas-en-el-corazon-del-imperio\">https:\/\/www.laizquierdadiario.com.bo<\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Davis, Mike. Una r\u00e1pida reapertura econ\u00f3mica nos mandar\u00e1 al infierno, 2-7-2020&nbsp;<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-reapertura-economica-nos-mandara-al-infierno\/\">https:\/\/rebelion.org\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Dierckxsens, Wim; Formento, Walter; Piqueras, Andr\u00e9s. La salida del capitalismo al fallar el intento de salir de la crisis capitalista 20-06-2018.<\/p>\n\n\n\n<p>-Fern\u00e1ndez Tab\u00edo, Luis Ren\u00e9. La administraci\u00f3n Trump y la econom\u00eda norteamericana.&nbsp;<em>Estados Unidos<\/em><em>&nbsp;contra el mundo<\/em>, CLACSO, 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>-Gand\u00e1segui, hijo, Marco A. La pol\u00edtica de seguridad nacional de Trump.<em>&nbsp;Estados Unidos<\/em><em>&nbsp;contra el mundo<\/em>, CLACSO, 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>-Guill\u00e9n, Arturo. El gobierno de Trump frente a la crisis global y el estancamiento econ\u00f3mico&nbsp;<em>Cuadernos de Econom\u00eda Cr\u00edtica&nbsp;<\/em>A\u00f1o 4, N\u00ba 8, 2018<\/p>\n\n\n\n<p>-Hern\u00e1ndez Navarro, Luis. T-MEC, agricultura y neoliberalismo www.nodal.am\/2020\/07<\/p>\n\n\n\n<p>-Hern\u00e1ndez Pedraza, Gladys Cecilia. Evoluci\u00f3n reciente del diferendo econ\u00f3mico entre China y los Estados Unidos.&nbsp;<em>Estados Unidos contra el mundo<\/em>, CLACSO, 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>-Lapavitsas, Costas.<em>&nbsp;Beneficios sin producci\u00f3n. C\u00f3mo nos explotan las finanzas<\/em>, Traficantes de Sue\u00f1os, 2016, Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>-Majfud, Jorge Caza de pobres: la distracci\u00f3n perfecta, 15-7-2019. &nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/206312-caza-de-pobres-la-distraccion-perfecta\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/206312<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Merino, Gabriel Esteban. Trump: la fractura en Estados Unidos y sus implicancias en la transici\u00f3n hist\u00f3rica actual,&nbsp;<em>Estados Unidos contra el mundo<\/em>, CLACSO, 2018<\/p>\n\n\n\n<p>-Merino, Gabriel; Bilmes, Juli\u00e1n. Activaci\u00f3n del T-MEC, el \u201cNAFTA 2.0\u201d de la era Trump: perspectivas para Am\u00e9rica Latina, https\/\/elpaisdigital.com.ar, \/27470, 7-2020<\/p>\n\n\n\n<p>-Morgenfeld Leandro El ocaso de Trump.<em>&nbsp;CLACSO Bolet\u00edn Estados Unidos: Miradas cr\u00edticas desde Nuestra Am\u00e9rica<\/em>. A\u00f1o 2, N\u00famero 4-7-2020.<\/p>\n\n\n\n<p>-Morgenfeld, Leandro. Estados Unidos y sus vecinos del Sur en las Cumbres de las Am\u00e9ricas.<em>&nbsp;Estados Unidos y la nueva correlaci\u00f3n de fuerzas internacional<\/em>, CLACS0, 2017.<\/p>\n\n\n\n<p>-Petras James. Estado imperial, imperialismo e imperio.&nbsp;<em>Pensar a contracorriente<\/em>. Volumen II, 2005.<\/p>\n\n\n\n<p>-Petras, James, A World of Multiple Detonators of Global Wars, 11-12-2018, http:\/\/www.unz.com<\/p>\n\n\n\n<p>-Poch, Rafael. Imperios combatientes, 2018&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.bitacora.com.uy\/auc.aspx?11274,7\">www.bitacora.com.uy\/auc.aspx?11274,7<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Riley, Dylan. \u00bfQu\u00e9 es Trump?&nbsp;<em>New Left Review&nbsp;<\/em>114, enero-febrero 2019<\/p>\n\n\n\n<p>-Robert, Michel. Trump, comercio y guerra tecnol\u00f3gica, 05-04-2018&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\">\/www.sinpermiso.info\/textos<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Roberts Michael,&nbsp;<em>The long depression<\/em>, Haymarket Books, 2016.<\/p>\n\n\n\n<p>-Rousset, Pierre Geopol\u00edtica china: continuidades, inflexiones, incertidumbres, 25-07-2018,&nbsp;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14038\">https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14038<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Serfati, Claude. Las teor\u00edas marxistas del imperialismo 04-06-2018.&nbsp; https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article13866<\/p>\n\n\n\n<p>-Smith, Ashley. Hacia una nueva guerra fr\u00eda con China, 04-11-2018.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/hacia-una-nueva-guerra-fria-con-china\">https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Smith, Sharon. El lenguaje de los ignorados, 13-06-2020,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.sinpermiso\/\">https:\/\/www.sinpermiso<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Claudio Katz: Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI. Su p\u00e1gina web es:&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.lahaine.org\/katz\">www.lahaine.org\/katz<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claudio Katz Fuente: Rebeli\u00f3n Trump concluye su presidencia con tres crisis simult\u00e1neas que jaquean su ambici\u00f3n de otro mandato. La pandemia, la depresi\u00f3n econ\u00f3mica y la rebeli\u00f3n de los afroamericanos han trastocado el escenario electoral. El magnate ejerci\u00f3 una presidencia disruptiva que transgredi\u00f3 todas las normas. Demoli\u00f3 la sobriedad, exalt\u00f3 la groser\u00eda, extrem\u00f3 la fanfarroner\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2636,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2635"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2635"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2635\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2637,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2635\/revisions\/2637"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2636"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2635"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2635"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}