{"id":2848,"date":"2020-09-09T11:13:46","date_gmt":"2020-09-09T11:13:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2848"},"modified":"2020-09-24T13:49:01","modified_gmt":"2020-09-24T13:49:01","slug":"meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=2848","title":{"rendered":"Meritocracia. La burgues\u00eda intelectual, una elite hereditaria"},"content":{"rendered":"\n<p>Pierre Rimbert<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/kaosenlared.net\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/\">Kaos en la Red<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><em>La sociedad, se lee a menudo, se divide entre el 1% de la poblaci\u00f3n m\u00e1s rica y el 99% restante. Pero esta divisi\u00f3n efectista obvia las desigualdades asociadas a los t\u00edtulos acad\u00e9micos, ocultando el papel desempe\u00f1ado por la burgues\u00eda intelectual que, aun cuando sirve a ese 1%, gusta de situarse en el campo de los oprimidos. Ese grupo social proveniente de la \u201cmeritocracia\u201d transmite sus privilegios a sus descendientes, igual que la aristocracia en otro tiempo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>En el verano de 1957, el soci\u00f3logo ingl\u00e9s Michael Young camina por una playa de Gales. Durante mucho tiempo investigador en el seno del Partido Laborista brit\u00e1nico, cuyo manifiesto redact\u00f3 en 1945, hace tiempo que est\u00e1 retirado de la pol\u00edtica. En la arena, rumia: once editores han rechazado su \u00faltimo manuscrito. De repente, divisa en la orilla a una pareja de amigos, se detiene, habla con ellos de ese texto que nadie quiere. Coincidencia, sus ac\u00f3litos editan libros de arte y deciden incluir la obra en su cat\u00e1logo. Su t\u00edtulo: El triunfo de la meritocracia\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-1\">1<\/a><\/sup>. Young acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino, que anticipa sus sarcasmos, a partir del lat\u00edn y el griego. Quinientos mil ejemplares vendidos en pocos a\u00f1os hacen que el t\u00e9rmino \u201cmeritocracia\u201d pase al lenguaje corriente. A costa de un enorme malentendido.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya que la obra de Young, que sigue la estela de 1984 de George Orwell y de Un mundo feliz de Aldous Huxley, describe una distop\u00eda: la pesadilla de un mundo moderno dirigido \u201cno tanto por el pueblo como por la gente m\u00e1s inteligente\u201d. En suma, el gobierno de los intelectuales. La acci\u00f3n se sit\u00faa a principios del a\u00f1o 2034 y el narrador, un soci\u00f3logo infatuado, resume con entusiasmo la transformaci\u00f3n de la sociedad brit\u00e1nica del siglo XX en una tiran\u00eda ejercida por los titulados de la educaci\u00f3n superior. Con la excusa de la \u201cigualdad de oportunidades\u201d, el escalaf\u00f3n jer\u00e1rquico se organiza en funci\u00f3n de la inteligencia; el orden social se perpet\u00faa mediante la escuela, que transforma los privilegios de clase en \u201cdones\u201d y \u201cm\u00e9ritos\u201d. \u201cLos talentosos \u2013se regocija el narrador\u2013 han tenido la oportunidad de elevarse al nivel que corresponde a sus capacidades y las clases inferiores se han reservado a los menos capaces\u201d. As\u00ed legitimado, el r\u00e9gimen honra a sus h\u00e9roes. \u201cSe ha incrementado el n\u00famero de cient\u00edficos y tecn\u00f3logos, artistas y docentes. Su educaci\u00f3n se ha ajustado a sus altos destinos gen\u00e9ticos. Su poder de hacer el bien se ha incrementado. El progreso es su triunfo; el mundo moderno, su monumento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta distop\u00eda, llama la atenci\u00f3n la composici\u00f3n del gobierno de los \u201cinteligentes\u201d: profesionales indistintamente literatos o cient\u00edficos encargados de generar conocimiento, reproducir la elite y administrar el Estado y las empresas. En Francia, el Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Estudios Econ\u00f3micos (INSEE, por sus siglas en franc\u00e9s) los re\u00fane en la categor\u00eda \u201cEjecutivos y profesiones intelectuales superiores\u201d. Encontramos entremezclados directores de recursos humanos y prefectos, notarios y astr\u00f3nomos, periodistas y magistrados, publicistas y cirujanos dentistas. Ninguna otra categor\u00eda socioprofesional ha aumentado tan r\u00e1pido sus efectivos desde la publicaci\u00f3n del libro de Michael Young. Encarnaci\u00f3n sociol\u00f3gica de las sociedades \u201cpostindustriales\u201d orientadas hacia el conocimiento, eran 900.000 en 1962 (el 4,6% de la poblaci\u00f3n activa francesa); actualmente son 5 millones (el 18%).<\/p>\n\n\n\n<p>La fracci\u00f3n superior de ese grupo, surgida de las escuelas y universidades m\u00e1s selectas, representa entre el 5 y el 10% de la poblaci\u00f3n activa occidental. Incluye el famoso 1% de los m\u00e1s ricos, pero lo rebasa holgadamente. De lo que aqu\u00ed se hablar\u00e1 es de esa intelligentsia opulenta. Ya ejerzan como profesionales liberales o copen la c\u00faspide de la organizaci\u00f3n de las empresas, esos individuos pr\u00f3speros perciben cada mes los dividendos de su capital educativo y cultural. Detentan el poder de prescribir, \u201csaben de qu\u00e9 sufrimos y hacen valiosos diagn\u00f3sticos\u201d, ironiza el ensayista estadounidense Thomas Frank\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-2\">2<\/a><\/sup>. Quiz\u00e1 los llamar\u00edamos \u201cintelectuales\u201d si, desde el caso Dreyfus, la denominaci\u00f3n no hubiera adquirido el sentido que hoy le damos.<\/p>\n\n\n\n<p>La leyenda ensalza en el intelectual no solo al creador y depositario del conocimiento sino tambi\u00e9n al adversario del orden establecido, como resume el c\u00e9lebre ejemplo puesto por Jean-Paul Sartre, entrevistado por Radio Canada el 15 de agosto de 1967: un f\u00edsico nuclear sigue siendo un \u201ct\u00e9cnico del conocimiento pr\u00e1ctico\u201d en tanto contribuye a desarrollar la bomba at\u00f3mica y se convierte en un intelectual en cuanto protesta contra ella. Pero \u00bfcu\u00e1ntos Sartre, Simone de Beauvoir y Pierre Bourdieu encontramos en medio de los millones de managers, juristas o urbanistas d\u00f3ciles? No obstante, el mito ha sobrevivido, ya que los profesionales intelectuales escriben la historia de todos los grupos sociales, incluida la suya. Y es quedarse corto decir que se dan jab\u00f3n. Maestros en el arte de universalizar sus intereses, pueden hasta reaccionar frente a una bajada de cr\u00e9dito en sus sectores lanzando un \u201cllamamiento contra la guerra a la inteligencia\u201d, como sucedi\u00f3 en Francia en febrero de 2004.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que la desestructuraci\u00f3n del campesinado, la revuelta de los \u201cchalecos amarillos\u201d o la precariedad de los asistentes de personas dependientes se analizan en el debate p\u00fablico con la ayuda de categor\u00edas gen\u00e9ricas como \u201clos agricultores\u201d, \u201clos obreros\u201d o \u201clos servicios asistenciales\u201d, las clases m\u00e1s instruidas se describen en su delicada singularidad, exponen sus corrientes de pensamiento, matizan sus desacuerdos. \u201cTodo transcurre como si por lo general el materialismo m\u00e1s rudimentario se aplicara al estudio de las clases populares, mientras que las sutilezas te\u00f3ricas destinadas a salvaguardar la autonom\u00eda del sujeto se reservaran a las clases instruidas\u201d, ha resumido el soci\u00f3logo Jean-Claude Chamboredon\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-3\">3<\/a><\/sup>. Para restablecer el equilibrio, hay que considerar a los intelectuales en tanto grupo social, no como una serie de individuos \u00fanicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la historia recuerda con frecuencia el papel avanzado de las clases instruidas \u2013eruditos enciclopedistas, abogados revolucionarios, escritores sediciosos, \u201ch\u00fasares negros\u201d [apodo de los maestros laicos de la Tercera Rep\u00fablica Francesa]\u2026\u2013, minimiza su participaci\u00f3n en los episodios menos gloriosos. \u201cVichy fue la creaci\u00f3n de expertos y miembros de las profesiones liberales m\u00e1s que de ning\u00fan otro grupo social\u201d, recuerda el historiador estadounidense Robert Paxton. \u201cY juzgar Vichy es juzgar a la elite francesa\u201d\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-4\">4<\/a><\/sup>. La implicaci\u00f3n de los intelectuales en los sistemas de dominaci\u00f3n data de antiguo y se remonta a las sociedades precapitalistas. En el Occidente medieval, el alto clero religioso, detentor del monopolio de acceso a las escrituras, leg\u00edtima el poder de los terratenientes y \u00e9l mismo posee una cuarta parte de las tierras; m\u00e1s tarde, los juristas, convertidos en consejeros y ministros, ponen los cimientos administrativos del Estado real\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-5\">5<\/a><\/sup>. En la China imperial (221 a. C.-1911), \u201cla clase de los funcionarios-letrados (o mandarines), capa social \u00ednfima en cuanto a n\u00famero, todopoderosa en cuanto a fuerza, influencia, posici\u00f3n y prestigio, es la \u00fanica detentora del poder y la mayor propietaria \u2013observa el sin\u00f3logo \u00c9tienne Balazs\u2013. Posee todos los privilegios, y en primer lugar el de reproducirse: detenta el monopolio de la educaci\u00f3n\u201d\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-6\">6<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso de la India precolonial tambi\u00e9n invita a relativizar las virtudes intr\u00ednsecamente progresistas que a veces atribuimos al conocimiento: el sistema de castas, violentamente desigual, descansa en gran medida en la dominaci\u00f3n ejercida por intelectuales, los brahmanes, que disfrutan de una prerrogativa exclusiva de acceso al conocimiento sagrado. \u201cSon ellos y no los reyes, los pr\u00edncipes o soldados, los terratenientes o burgueses, los que garantizan en esa sociedad una forma particularmente operativa de \u2018domesticaci\u00f3n de las masas\u2019\u201d, escribe la investigadora Isabelle Kalinowski\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-7\">7<\/a><\/sup>, traductora de&nbsp;<em>Hinduismo y budismo<\/em>, la minuciosa investigaci\u00f3n del soci\u00f3logo Max Weber publicada en 1916-1917.<\/p>\n\n\n\n<p>La era del capitalismo no ha transformado la naturaleza de ese trabajo; ha cambiado sus formas, a medida que la revoluci\u00f3n industrial y la extensi\u00f3n de la educaci\u00f3n reforzaban el peso de los titulados y acentuaban la heterogeneidad del grupo: la domesticaci\u00f3n de las masas, y de un amplio segmento de los propios titulados, se produce en aras de la racionalidad econ\u00f3mica y de las \u201ccompetencias\u201d validadas por el Estado que exige su aplicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros an\u00e1lisis que describen a los intelectuales como una nueva clase social basada en el monopolio del conocimiento y que aspira al poder surgen en el siglo XIX, al mismo tiempo que las funciones p\u00fablicas tituladas, las primeras grandes administraciones de empresas y los partidos obreros centralizados\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-8\">8<\/a><\/sup>&nbsp;Saint-Simon (1760-1825) sue\u00f1a con un orden dominado por los sabios y los industriales (las abejas) que ponga de manifiesto la vanidad de la nobleza y el clero (los z\u00e1nganos). Al otro lado del Rin, el Estado moderno imaginado por Georg Wilhelm Friedrich Hegel descansa sobre los hombros de funcionarios ilustrados que, seg\u00fan el fil\u00f3sofo, formar\u00edan una \u201cclase universal\u201d (Filosof\u00eda del derecho, 1821). Algunas d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, en sus Escritos contra Marx, Mija\u00edl Bakunin se sublevar\u00e1 ante la perspectiva de un Estado socialista: \u201cTodo eso exigir\u00e1 una ciencia inmensa y muchas cabezas rebosantes de cerebro. Ser\u00e1 el reino de la inteligencia cient\u00edfica, el m\u00e1s aristocr\u00e1tico, desp\u00f3tico, arrogante y despreciativo de todos los reg\u00edmenes\u201d. Un \u201csocialismo de los intelectuales\u201d en lugar de un poder obrero, como lamenta en 1905 otro anarquista, Jan Waclav Majaiski, en La bancarrota del socialismo del siglo XIX.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cTerminar con las ideolog\u00edas\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las \u201ccabezas rebosantes de cerebro\u201d no poseen los medios de producci\u00f3n, sino un saber que venden a los propietarios, los cuales les delegan la supervisi\u00f3n de los negocios, el control de los productores y la organizaci\u00f3n del trabajo, as\u00ed como la tarea de aumentar la productividad mediante la t\u00e9cnica. Pero la escuela produce demasiados y, en 1892, el socialista Karl Kautsky analiza el proceso de implantaci\u00f3n-devaluaci\u00f3n de los t\u00edtulos acad\u00e9micos entre los trabajadores del conocimiento: \u201cLos que aspiran a un empleo p\u00fablico deben esperar durante a\u00f1os, a menudo durante una decena de a\u00f1os, antes de obtener un puesto inferior, mal retribuido. Entre los dem\u00e1s, el paro y el surmenage se alternan. [\u2026] Pronto, una \u00fanica caracter\u00edstica distinguir\u00e1 a esos proletarios de los dem\u00e1s asalariados: nos referimos a sus pretensiones\u201d (El programa socialista). Clase dominante en potencia o proletariado movilizable contra el orden que lo desclasa, la imagen que los titulados tienen de s\u00ed mismos oscila desde hace un siglo y medio entre esos dos destinos que, en la realidad, coexisten en todo momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Michael Young escribe El triunfo de la meritocracia a finales de la d\u00e9cada de 1950, el tema de los intelectuales como clase dominante vuelve a la palestra, esta vez con un tono m\u00e1s positivo. En el Este, el sistema educativo sovi\u00e9tico produce millones de ingenieros y directivos de la administraci\u00f3n supertitulados, lo que se traduce en un \u201cascenso de los elementos sociales m\u00e1s instruidos\u201d\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-9\">9<\/a><\/sup>. En el Oeste, la organizaci\u00f3n cient\u00edfica de la producci\u00f3n industrial impulsada en la d\u00e9cada de 1920 por Frederick Taylor y potenciada durante el New Deal de Franklin D. Roosevelt alcanza una velocidad de crucero. Se desarrolla una intelligentsia encargada de coordinar y planificar circuitos econ\u00f3micos tentaculares: la \u201ctecnoestructura\u201d descrita por el economista John Kenneth Galbraith en su libro El nuevo Estado industrial (1967).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta neoburgues\u00eda cultivada nutre tanto la base social de la Nueva Izquierda contestataria como la de la Administraci\u00f3n Kennedy, brillantes titulados que reflexionar\u00e1n sobre la guerra de Vietnam. M\u00e1s all\u00e1 de sus inclinaciones pol\u00edticas, alimentan una misma desconfianza hacia los extremos del colectivismo y del tradicionalismo. La idea de \u201cterminar con las ideolog\u00edas\u201d les resulta natural, ya que preludia el gobierno de los expertos, es decir, la multiplicaci\u00f3n de carreras que les permiten a los intelectuales vender sus competencias acad\u00e9micas. Y mientras que la facci\u00f3n radical del grupo quema sus \u00faltimos cartuchos de los a\u00f1os 1968, una caterva de economistas, juristas y periodistas emprende la ofensiva que conducir\u00e1 al \u201cgran salto hacia atr\u00e1s\u201d liberal y a la creaci\u00f3n de cientos de miles de puestos de altos directivos generosamente remunerados por las instituciones financieras\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-10\">10<\/a><\/sup>. No obstante, hasta finales de la d\u00e9cada de 1970, impera la convicci\u00f3n de que \u201cla nueva clase es la fuerza m\u00e1s progresista de las sociedades modernas; ocupa un lugar central en toda posible emancipaci\u00f3n humana en un futuro previsible\u201d, como escribe en 1979 el soci\u00f3logo Alvin Gouldner en una exitosa obra\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-11\">11<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Veinte a\u00f1os antes, Michael Young se mostraba menos optimista.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya que, a medida que pasan las p\u00e1ginas, El triunfo de la meritocracia se transforma en pesadilla. El gobierno de las clases instruidas, que ha instalado a los hijos m\u00e1s brillantes del mundo obrero en puestos de poder para debilitar a la oposici\u00f3n, ya solo est\u00e1 compuesto por expertos. La masa de los no titulados convertidos en \u201cinempleables\u201d por los prodigios de la \u201cautomatizaci\u00f3n\u201d \u2013\u00a1ya entonces!\u2013 se encuentra reclutada a la fuerza como personal dom\u00e9stico de los intelectuales. \u201cUna vez que todos los genios forman parte de la elite y todos los cretinos son obreros, \u00bfqu\u00e9 significa la igualdad?\u201d, se pregunta el narrador. En la ficci\u00f3n de Young, el gobierno de los intelectuales alcanza la madurez a principios del siglo XXI. Provista de privilegios en especie \u2013apartamentos confortables, cenas exquisitas, vacaciones espl\u00e9ndidas\u2013, la clase instruida escolariza a sus hijos en colegios diferentes y ya solo se reproduce entre s\u00ed. \u201cLa elite pasa a ser hereditaria; los principios de la herencia y del m\u00e9rito se funden\u201d, observa el narrador, vagamente inquieto por el giro de los acontecimientos. Pero la historia no se detiene ah\u00ed\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Entretanto descubrimos el ep\u00edlogo, hay que admitir que el mundo dist\u00f3pico expuesto en esta \u201csocio ficci\u00f3n\u201d escrita hace m\u00e1s de sesenta a\u00f1os se parece tremendamente al nuestro. Tanto en Estados Unidos como en Europa, un abismo separa a la peque\u00f1a minor\u00eda de los titulados de selectivos estudios de posgrado (entre el 5 y el 10% de la poblaci\u00f3n de los pa\u00edses occidentales) y los dem\u00e1s. El hincapi\u00e9 que se ha hecho estos \u00faltimos a\u00f1os en la contraposici\u00f3n entre el 99% de la poblaci\u00f3n y el 1% de los m\u00e1s ricos desv\u00eda la atenci\u00f3n del grupo m\u00e1s amplio, que se beneficia desde hace medio siglo de la competici\u00f3n meritocr\u00e1tica y sin el cual el 1% no puede establecer ni perpetuar su dominaci\u00f3n. Aunque esta visi\u00f3n de la lucha de clases, que los merit\u00f3cratas popularizan, presenta la ventaja de situar a estos \u00faltimos en el campo de los oprimidos junto a las trabajadoras de la limpieza, ignora dos fen\u00f3menos cruciales identificados por Young en su f\u00e1bula de anticipaci\u00f3n: el monopolio del poder pol\u00edtico detentado por los intelectuales, y el car\u00e1cter cada vez m\u00e1s hereditario de su dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Para justificar la creaci\u00f3n de la Escuela Libre de Ciencias Pol\u00edticas \u2013que se convertir\u00e1 en Science Po\u2013, el profesor \u00c9mile Boutmy hizo en 1871 esta c\u00e9lebre declaraci\u00f3n: \u201cObligados a sufrir el derecho de los m\u00e1s numerosos, las clases que se autodenominan clases elevadas solo pueden conservar su hegemon\u00eda pol\u00edtica invocando el derecho de su capacidad. Es necesario que, tras la resquebrajada muralla de sus prerrogativas y la tradici\u00f3n, el torrente de la democracia choque contra una segunda muralla hecha de m\u00e9ritos brillantes y \u00fatiles, de superioridades cuyo prestigio se imponga, de capacidades de las que no se pueda prescindir sin vesania\u201d\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-12\">12<\/a><\/sup>. Siglo y medio m\u00e1s tarde, observar un directorio de responsables pol\u00edticos casi nos har\u00eda olvidar que los cargos de diputado, de jefe del Estado o de Gobierno no requieren formalmente de ninguna titulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mark Bovens y Anchrit Wille, autores de una investigaci\u00f3n sobre los dirigentes pol\u00edticos de seis pa\u00edses europeos (Alemania, B\u00e9lgica, Dinamarca, Francia, Pa\u00edses Bajos, Reino Unido), confirman que los reg\u00edmenes representativos actuales parecen \u201cdemocracias de titulados\u201d. \u201cLos titulados de la educaci\u00f3n superior han terminado copando todas las instituciones y plataformas pol\u00edticas, ya se trate de partidos, parlamentos y despachos, de grupos de presi\u00f3n, espacios de deliberaci\u00f3n o hasta de consultas por Internet\u201d\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-13\">13<\/a><\/sup>. En 2016, el 100% de los ministros belgas y alemanes ten\u00edan estudios superiores, al igual que el 95% de los ministros franceses. En Reino Unido, el 60% de los ministros hab\u00edan pasado por las universidades de elite de Oxford o Cambridge. Sin embargo, observan los investigadores, \u201clos ciudadanos sin estudios superiores conforman alrededor del 70% del electorado\u201d. \u00bfProduce la excelencia acad\u00e9mica realmente dirigentes m\u00e1s eficaces, parlamentarios m\u00e1s perspicaces? La cuesti\u00f3n \u2013oh, sorpresa\u2013 no apasiona a los acad\u00e9micos y los pocos trabajos existentes revelan que los pol\u00edticos titulados \u201cno son menos absentistas, no contribuyen m\u00e1s a la producci\u00f3n parlamentaria ni son reelegidos m\u00e1s que el resto\u201d\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-14\">14<\/a><\/sup>. Se objetar\u00e1 con raz\u00f3n que el fen\u00f3meno no es nuevo. Y ese es justo el problema: las nacientes democracias hab\u00edan prometido un gobierno \u201cpor y para el pueblo\u201d basado en la instrucci\u00f3n universal.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo se perpet\u00faa la dominaci\u00f3n de una peque\u00f1a capa social de sabios-dirigentes cuando la universidad fabrica sin pausa ej\u00e9rcitos de aspirantes? Desde principios del siglo XIX, el porcentaje de titulados de la educaci\u00f3n superior ha pasado en Estados Unidos y Europa de menos de un 1% de la poblaci\u00f3n adulta a aproximadamente un 35%. Para mantener la barrera, basta con subir el nivel instaurando nuevos obst\u00e1culos culturales y financieros, infranqueables no solo para los menos instruidos sino tambi\u00e9n para los titulados supernumerarios. En Estados Unidos, la criba combinada del conocimiento y el dinero garantiza una selecci\u00f3n social tan efectiva que, tal y como hab\u00eda predicho Young, la flor y nata de los merit\u00f3cratas se reproduce ahora de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, como una clase dominante hereditaria. Todos los titulados no son ricos, pero casi todos los ricos son titulados: en 2017, el 98,4% de los estadounidenses que ganaban m\u00e1s de dos veces y media el salario medio anual \u2013esto es, 94.300 d\u00f3lares (83.500 euros)\u2013 ten\u00eda un t\u00edtulo igual o superior al bachelor (t\u00edtulo de grado). En lugar de t\u00edtulos de nobleza, los padres transmiten a su progenitura los t\u00edtulos universitarios m\u00e1s prestigiosos y costosos, en la estela de los milmillonarios de Silicon Valley, que destinan su fortuna a fundaciones filantr\u00f3picas, y a sus hijos a Stanford o Harvard.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cEl m\u00e9rito es una estafa\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El modo de vida indolente, los gastos ostentosos, la contrataci\u00f3n de nodrizas, t\u00edpicos de la burgues\u00eda ilustrada del siglo XIX, se han transformado en pr\u00e1cticas opuestas: la flor y nata de los intelectuales adinerados trabaja con ah\u00ednco y consume una parte creciente de sus ingresos y su tiempo en formaci\u00f3n, bienestar, cultura, as\u00ed como en la salud de sus peque\u00f1os. Ni\u00f1eras biling\u00fces, guarder\u00edas de elite a 50.000 d\u00f3lares anuales, lecciones particulares de bellas artes desde los tres a\u00f1os, escuela primaria de elite con secci\u00f3n de lenguas extranjeras y ciencias que solo acepta el 5% de las candidaturas (aquellas, sobre todo, redactadas por un asesor contratado a tal efecto por la familia)\u2026; el desarrollo precoz del \u201ccapital humano\u201d justifica todas las inversiones.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2014, explica la soci\u00f3loga Elizabeth Currid-Halkett, \u201cel 1% de los m\u00e1s ricos se gastaron 3,5 veces m\u00e1s en educaci\u00f3n que en 1996 (en valores absolutos y en porcentaje de gasto). Y 8,6 veces m\u00e1s que la media nacional\u201d\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-15\">15<\/a><\/sup>; el 5% de los m\u00e1s ricos sigue su ejemplo. Esos gastos de reproducci\u00f3n din\u00e1stica, que tambi\u00e9n incluyen los del preceptor (a cuyo servicio las familias m\u00e1s determinadas ponen un asistente personal), las escuelas privadas cuya frecuentaci\u00f3n implica residir en un barrio de post\u00edn, los viajes culturales, la ense\u00f1anza de viol\u00edn y otras pr\u00e1cticas distintivas recomendadas para acceder finalmente a Harvard, Yale, Princeton o Stanford, donde solo las tasas acad\u00e9micas oscilan entre los 40.000 y los 70.000 d\u00f3lares anuales, alcanzan sumas gigantescas \u2013en 2019, el salario anual medio en Estados Unidos era de 63.700 d\u00f3lares\u2013. Para un hogar perteneciente al 1% de los m\u00e1s ricos, considera el profesor de Derecho Daniel Markovits, el incremento de gastos educativos con respecto a una familia de clase media equivale a una herencia de aproximadamente 10 millones de d\u00f3lares (9 millones de euros) por hijo. \u201cEl m\u00e9rito es una estafa \u2013zanja\u2013. Y toda una civilizaci\u00f3n sobrevive a esa conclusi\u00f3n\u201d\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-16\">16<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas cifras solo reflejan la parte visible del iceberg. Ya que la transmisi\u00f3n del capital cultural comienza desde la cuna en forma de tiempo de atenci\u00f3n parental, en particular el de las mujeres. Los intelectuales, explica la soci\u00f3loga Elizabeth Currid-Halkett, pasan entre dos y tres veces m\u00e1s tiempo que los dem\u00e1s jugando con sus hijos reci\u00e9n nacidos y educ\u00e1ndolos. Ellas les dan pecho con mayor frecuencia y durante m\u00e1s tiempo, convencidas de que esa pr\u00e1ctica incrementa las capacidades cognitivas, hasta el punto de que el trabajo de \u201casesor de lactancia\u201d est\u00e1 en auge. A los tres a\u00f1os, un v\u00e1stago de profesionales liberales ha o\u00eddo de media veinte millones de palabras pronunciadas por un humano m\u00e1s que un ni\u00f1o de clase media; su vocabulario es un 49% m\u00e1s variado. Al entablar en la relaci\u00f3n con sus descendientes una intenci\u00f3n educativa que preludia la de los docentes, los padres desarrollan su sensibilidad emocional, concentraci\u00f3n y disciplina. \u201cA los 18 a\u00f1os, un ni\u00f1o rico habr\u00e1 recibido 5.000 horas m\u00e1s de atenci\u00f3n que un ni\u00f1o de clase media en forma de historias le\u00eddas, conversaciones, eventos culturales, entrenamiento deportivo, etc. \u2013precisa Markovits\u2013. Un ni\u00f1o de clase media de la misma edad habr\u00e1 pasado 5.000 horas m\u00e1s frente a una pantalla que un ni\u00f1o rico\u201d. La segregaci\u00f3n de la \u201cclase creativa\u201d tiene su correlato en el plano espacial cuando los hogares que acumulan todos los recursos se agrupan en determinados barrios de metr\u00f3polis progresistas y abiertas que procuran un estilo de vida m\u00e1s sano, una red social m\u00e1s amplia y mayores oportunidades de \u00e9xito que las del 90% de los estadounidenses menos ricos\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-17\">17<\/a><\/sup>. \u201cLas inversiones masivas de la elite en educaci\u00f3n \u2013observa Markovits\u2013 han reportado sus frutos. En la actualidad, la brecha escolar entre los estudiantes ricos y pobres es mayor que la que separaba a blancos y negros en 1954\u201d, el a\u00f1o en que la Corte Suprema declar\u00f3 inconstitucional la segregaci\u00f3n racial en la escuela. \u201cLa desigualdad econ\u00f3mica produce hoy en d\u00eda una desigualdad educativa mayor que la del apartheid estadounidense\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Protegidos tras la muralla de la exigente educaci\u00f3n que erigen en norma a trav\u00e9s de la prensa y la cultura, los intelectuales m\u00e1s pr\u00f3speros juzgar\u00e1n con menosprecio a los padres forzosamente menos abiertos, menos progresistas y menos generosos que no adoptan los mismos ritos culturales, sociales y alimentarios. Y dictar\u00e1n sentencia: \u201cSolo ten\u00edan que haber estudiado\u201d, conminaci\u00f3n que resume por s\u00ed sola la vertiente \u201csocial\u201d de los programas liberales.<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, nos equivocar\u00edamos si asoci\u00e1ramos la vida de las elites meritocr\u00e1ticas a un fluido y apacible discurrir. El darwinismo social que descarta de entrada a la mayor\u00eda de ni\u00f1os nacidos en familias pobres sit\u00faa tambi\u00e9n a los hijos de los ricos en un estado de competencia permanente. Ya sea en su iniciaci\u00f3n al griego antiguo a los tres a\u00f1os de edad o en jornadas de doce horas como asociados de un despacho de abogados, los merit\u00f3cratas han descubierto a sus expensas que el capital, incluso cultural, precisa del trabajo \u2013\u00a1el suyo!\u2013 para producir beneficios. Esta sujeci\u00f3n a empresas a menudo desprovistas de utilidad social, que erigen la autodestrucci\u00f3n por agotamiento en criterio de excelencia profesional, incita a una fracci\u00f3n, min\u00fascula pero en aumento, a desertar y pasarse al artesanado o la ayuda humanitaria y, m\u00e1s raramente, a la protesta social. Semejantes arrebatos contin\u00faan siendo la excepci\u00f3n. Una vez se tiene asegurada la entrada en una escuela de elite, el destino est\u00e1 trazado.<\/p>\n\n\n\n<p>En Estados Unidos, la mitad de los estudiantes de las doce universidades m\u00e1s prestigiosas pertenece al 10% de los hogares m\u00e1s ricos. En Francia, la secesi\u00f3n de la burgues\u00eda ilustrada no ha llegado a ese punto. En primer lugar, porque el porcentaje de ingresos detentado por este \u00faltimo decil permanece estancado desde principios de la d\u00e9cada de 1970 \u2013al otro lado del Atl\u00e1ntico, ha aumentado un 13%\u2013. En segundo lugar, porque los hijos de las familias acomodadas experimentan con frecuencia una fase de precariedad al principio de su carrera, lo que les lleva a no reconocer ning\u00fan \u201cprivilegio\u201d de clase aunque posean el escaso recurso que, junto con la propiedad, estructura la jerarqu\u00eda social: buenos t\u00edtulos acad\u00e9micos. Por \u00faltimo, el bajo costo de la educaci\u00f3n superior francesa contrasta con los exorbitantes gastos exigidos en Estados Unidos. No obstante, el exclusivismo burgu\u00e9s de las escuelas de elite no es menos pronunciado: la Escuela Nacional de Administraci\u00f3n (ENA) cuenta con un 6% de obreros y empleados pese a que m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n activa pertenece a esas categor\u00edas. En cuanto a la Escuela Polit\u00e9cnica, el 1,1% de los alumnos tienen padres obreros frente al 93% que tienen padres ejecutivos o de \u201cprofesi\u00f3n intelectual superior\u201d\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-18\">18<\/a><\/sup>. Este apartheid meritocr\u00e1tico va en aumento desde la d\u00e9cada de 1950. Salta a la vista la paradoja de una instituci\u00f3n basada en la promesa de universalizar el conocimiento y convertida a medida que se expande en el centro de triaje encargado de separar al 10% que dominar\u00e1 a todos los dem\u00e1s\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-19\">19<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los afortunados elegidos quiz\u00e1s se reconozcan en esta descripci\u00f3n del escritor estadounidense Matthew Stewart, publicada en 2018 en las distinguidas columnas de la revista The Atlantic: \u201cNosotros, el 9,9% de la poblaci\u00f3n [\u2026], nos paseamos en vaqueros y camisetas heredadas de nuestros comienzos supuestamente modestos. Preferimos referirnos a nuestro estatus hablando de nuestros cuerpos alimentados con alimentos b\u00edo, de las haza\u00f1as de nuestra progenitura y de la rectitud ecol\u00f3gica de nuestros barrios. Hemos aprendido a blanquear nuestro dinero mediante nuestras elevadas virtudes. Sobre todo, hemos aprendido a transmitir todas esas ventajas a nuestros hijos\u201d. Stewart resum\u00eda de un solo trazo la verdad objetiva que los ejecutivos y profesionales intelectuales persisten en negar: \u201cHacemos funcionar la m\u00e1quina que transfiere los recursos del 90% de la poblaci\u00f3n hacia el 0,1% de la poblaci\u00f3n. Hemos disfrutado satisfechos de nuestra parte del pastel\u201d\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-20\">20<\/a><\/sup>. Aunque, sin duda, la piel blanca y el g\u00e9nero masculino constituyen en las sociedades occidentales privilegios en cuyo reconocimiento se avanza, la pertenencia al 10% de los m\u00e1s formados es otro, cuya existencia, sin embargo, relativizan gustosamente sus beneficiarios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oposici\u00f3n a las elites liberales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La creciente influencia de los intelectuales pr\u00f3speros ha reconfigurado profundamente el paisaje pol\u00edtico occidental. Tras la Segunda Guerra Mundial, los ciudadanos menos titulados y menos ricos, as\u00ed como una peque\u00f1a fracci\u00f3n de los profesionales intelectuales vinculados al sector p\u00fablico, votaban a partidos de izquierda. Esta coalici\u00f3n se ha desintegrado. Desde la d\u00e9cada de 1990, socialistas, dem\u00f3cratas y verdes forman \u201cpartidos de titulados\u201d que las clases populares han abandonado en gran medida, tal y como lo han analizado Thomas Frank y, m\u00e1s tarde, Thomas Piketty. En noviembre de 2016, por primera vez, no solo los estadounidenses m\u00e1s formados sino tambi\u00e9n los m\u00e1s adinerados votaron mayoritariamente por los dem\u00f3cratas. Obreros y empleados abandonan el juego electoral o desv\u00edan sus sufragios hacia partidos que, si bien no representan sus intereses econ\u00f3micos, se definen por oposici\u00f3n a las elites liberales. \u201cSi queremos comprender el ascenso del \u2018populismo\u2019 \u2013escribe Piketty\u2013, es importante comenzar analizando ese ascenso del \u2018elitismo\u2019\u201d\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-21\">21<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta l\u00ednea divisoria es un regalo ca\u00eddo del cielo para los comentaristas impacientes por liquidar divisiones que consideran superadas. \u201cEn numerosos pa\u00edses \u2013explica el semanario liberal The Economist (6 de junio de 2020)\u2013, la vieja divisi\u00f3n izquierda-derecha, basada en la econom\u00eda, ha sido sustituida por una divisi\u00f3n liberal-conservadora basada en la cultura\u201d. Pero lejos de excluirse, cultura y econom\u00eda se superponen. En Francia, la posesi\u00f3n de un t\u00edtulo de m\u00e1ster est\u00e1 estrechamente ligada al origen social: en 2017, el 40% de los hijos de profesionales liberales ten\u00edan un t\u00edtulo de bac+5 [estudios de posgrado] o de ingenier\u00eda, frente a menos del 4% de los hijos de obreros cualificados del sector log\u00edstico. El gobierno de los intelectuales adinerados se inscribe en el marco de una lucha de clases de lo m\u00e1s tradicional.<\/p>\n\n\n\n<p>En Estados Unidos, la ola de \u201cmuertos por desesperaci\u00f3n\u201d (suicidio, alcohol, drogas) es un tr\u00e1gico ejemplo de ello: seg\u00fan los investigadores Anne Case y Angus Deaton, ese aumento de decesos entre la poblaci\u00f3n blanca en la franja de edad comprendida entre los 45 y los 54 a\u00f1os, calculado en 600.000 entre 1999 y 2017, afecta casi exclusivamente a los no titulados. Desde 1990, su tasa de mortalidad ha crecido un 25% mientras que la de los titulares de un bachelor ha disminuido un 40%. \u201cPara los no titulados, el nivel de sufrimiento, problemas de salud y trastornos mentales aumenta mientras la capacidad para trabajar y socializarse disminuye. La brecha aumenta tambi\u00e9n en materia de ingresos y estabilidad familiar. El bachelor se ha convertido en el principal indicador del estatus social\u201d\u202f<sup><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fn-13812-22\">22<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En su distop\u00eda escrita setenta a\u00f1os antes, Michael Young no dec\u00eda otra cosa. Pero su obra termina con una nota optimista. En mayo de 2033 estalla un poderoso movimiento \u201cpopulista\u201d desencadenado por las mujeres, apartadas del reparto de poderes meritocr\u00e1ticos en provecho de los hombres. \u201cPor primera vez, una minor\u00eda disidente de la elite se ha aliado con las clases inferiores, hasta ahora tan aisladas y d\u00f3ciles\u201d, escribe el pretencioso narrador de Young, sin precisar si los insurrectos llevaban chalecos amarillos. Estallan disturbios. Los empleados de una tienda de lujo destruyen su establecimiento. Encuentran destripado al ministro de Educaci\u00f3n. Se organiza una huelga general para el 1 de mayo de 2034, la primera en m\u00e1s de 40 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El narrador, desorientado y de repente menos infatuado, conf\u00eda en la r\u00e1pida sofocaci\u00f3n del movimiento. Su relato se interrumpe abruptamente. En el manuscrito, una nota lac\u00f3nica del editor indica que no ha sobrevivido a la insurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>* Pierre Rimbert<\/strong>&nbsp;es redactor jefe de Le Monde Diplomatique.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol><li>Michael Young,&nbsp;<em>The Rise of the Meritocracy 1870-2033. An Essay on Education and Equality<\/em>, Thames and Hudson, Londres, 1958.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-1\"><\/a><\/li><li>Thomas Frank,&nbsp;<em>Pourquoi les riches votent \u00e0 gauche<\/em>, Agone, Marsella, 2018.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-2\"><\/a><\/li><li>Jean-Claude Chamboredon, \u201c<em>La d\u00e9linquance juv\u00e9nile, essai de construction d\u2019objet<\/em>\u201d, Revue fran\u00e7aise de sociologie, vol. 12, n.\u00ba 3, 1971&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-3\"><\/a><\/li><li>Robert Paxton,&nbsp;<em>La France de Vichy<\/em>, Seuil, Par\u00eds, 1973 (ed. original: 1972).&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-4\"><\/a><\/li><li>Pierre Bourdieu,&nbsp;<em>Sobre el Estado<\/em>, Anagrama, Barcelona, 2014.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-5\"><\/a><\/li><li>Etienne Balazs,&nbsp;<em>La Bureaucratie c\u00e9leste. Recherches sur l\u2019\u00e9conomie et la soci\u00e9t\u00e9 de la Chine traditionnelle<\/em>, Gallimard, Par\u00eds, 1968&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-6\"><\/a><\/li><li>\u202fIsabelle Kalinowski, \u201c\u2018Ils ne songent pas \u00e0 d\u00e9sirer le nirvana\u2019. La sociologie des intellectuels dans Hindouisme et bouddhisme de Max Weber\u201d, en Johan Heilbron, R\u00e9mi Lenoir y Gis\u00e8le Sapiro (bajo la dir.),&nbsp;<em>Pour une histoire sociale des sciences sociales,<\/em>&nbsp;Fayard, Par\u00eds, 2004.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-7\"><\/a><\/li><li>Cf. Lawrence Peter King e Iv\u00e0n Szel\u00e9nyi,&nbsp;<em>Theories of the new Class. Intellectuals and Power<\/em>, University of Minesota Press, Minneapolis, 2004&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-8\"><\/a><\/li><li>Marc Ferro, pr\u00f3logo a la nueva edici\u00f3n de&nbsp;<em>La R\u00e9volution de 1917<\/em>, Albin Michel, Par\u00eds, 1997.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-9\"><\/a><\/li><li>\u202fCf. Serge Halimi,&nbsp;<em>Le Grand Bond en arri\u00e8re<\/em>, Fayard, Par\u00eds, 2004.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-10\"><\/a><\/li><li>Alvin Gouldner,&nbsp;<em>The Future of Intellectuals and the Rise of the New Class<\/em>, MacMillan, Londres y Basingstoke, 1979.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-11\"><\/a><\/li><li>Dominique Damamme, \u201c<em>Gen\u00e8se sociale d\u2019une institution scolaire. L\u2019Ecole libre des sciences politiques<\/em>\u201d, Actes de la Recherche en Sciences Sociales, n.\u00ba 70, Par\u00eds, 1987.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-12\"><\/a><\/li><li>Mark Bovens y Anchrist Wille,&nbsp;<em>Diploma Democracy. The Rise of Political Meritocracy<\/em>, Oxford University Press, 2017.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-13\"><\/a><\/li><li>Nicholas Carnes y Noam Lupu, \u201c<em>What Good Is a College Degree? Education and Leader Quality Reconsidered<\/em>\u201d, The Journal of Politics, vol. 78, n.\u00ba 1, Chicago, 2016.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-14\"><\/a><\/li><li>Elizabeth Currid-Halkett,&nbsp;<em>The Sum of Small Things<\/em>, Princeton University Press, 2017.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-15\"><\/a><\/li><li>Daniel Markovits,&nbsp;<em>The Meritocracy Trap. How America\u2019s Foundational Myth Feeds Inequality, Dismantles the Middle Class and Devours the Elite<\/em>, Penguin Press, Nueva York, 2019.)&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-16\"><\/a><\/li><li>V\u00e9ase Beno\u00eet Br\u00e9ville, \u201cCuando las grandes ciudades emprenden su propio camino\u201d, Le Monde diplomatique en espa\u00f1ol, marzo de 2020. V\u00e9ase tambi\u00e9n Richard V. Reeves, Dream hoarders. How the Americain Upper Middle Class is Leaving Everyone Else in the Dust, Brookings Institution Press, Washington, 2017.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-17\"><\/a><\/li><li>Cf. en lo que respecta a Estados Unidos: Raj Chetty et al., \u201c<em>Income Segregation and Intergenerational MobilityAcross Colleges in the United States<\/em>\u201d, NBER Working Papers, febrero de 2020. En lo que respecta a Francia: Pierre Fran\u00e7ois y Nicolas Berkouk, \u201c<em>Les concours sont-ils neutres? Concurrence et parrainage dans l\u2019acc\u00e8s \u00e0 l\u2019\u00c9cole polytechnique<\/em>\u201d, Sociologie, Par\u00eds, n.\u00ba 2, vol. 9, 2018.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-18\"><\/a><\/li><li>Cf. Emmanuel Todd,&nbsp;<em>O\u00f9 en sommes-nous. Une esquisse de l\u2019histoire humaine<\/em>, Seuil, Par\u00eds, 2017.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-19\"><\/a><\/li><li>Matthew Stewart, \u201c<em>The Birth of a New American Aristocracy<\/em>\u201d, The Atlantic, Washington, junio de 2018.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-20\"><\/a><\/li><li>Thomas Piketty,&nbsp;<em>Capital e ideolog\u00eda<\/em>, Deusto, Barcelona, 2019.&nbsp;<a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/09\/07\/meritocracia-la-burguesia-intelectual-una-elite-hereditaria\/#fnref-13812-21\"><\/a><\/li><li>Anne Case y Angus Deaton, Deaths of Despair and the Futur of Capitalism, Princeton University Press, 2020.<\/li><\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pierre Rimbert Fuente: Kaos en la Red La sociedad, se lee a menudo, se divide entre el 1% de la poblaci\u00f3n m\u00e1s rica y el 99% restante. 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