{"id":3130,"date":"2020-10-18T12:49:33","date_gmt":"2020-10-18T12:49:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=3130"},"modified":"2020-10-31T21:48:35","modified_gmt":"2020-10-31T21:48:35","slug":"la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=3130","title":{"rendered":"La Covid-19, el sentido com\u00fan y la pol\u00edtica (II de III)"},"content":{"rendered":"\n<p>I\u00f1aki Gil De San Vicente<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/kaosenlared.net\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/\">Kaos en la Red<\/a><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Nota: esta es la segunda entrega de la serie de tres. Contiene los cap\u00edtulos dedicados a Marx, Lenin, Gramsci y Dunayevskaya. Y la tercera tratar\u00e1 sobre Dial\u00e9ctica I y II, y el Resumen.<\/h4>\n\n\n\n<p>\u00abEl hombre necio gusta de pasmarse ante cualquier razonamiento\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote1sym\"><sup>1<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn c\u00edrculos intelectuales burgueses se tiene en gran estima al sentido com\u00fan como m\u00e9todo de pensamiento y gu\u00eda de acci\u00f3n [\u2026] Lamentablemente, los ide\u00f3logos burgueses y peque\u00f1o- burgueses nos informan poco sobre el contenido l\u00f3gico del sentido com\u00fan y la relaci\u00f3n que existe entre el sentido com\u00fan y su \u201cciencia\u201d\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote2sym\"><sup>2<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl punto de vista del sentido com\u00fan es el de la \u00abindiferencia\u00bb y la \u00abseguridad\u00bb, \u00abla indiferencia en la seguridad\u00bb. La satisfacci\u00f3n con la realidad tal como aparece y la aceptaci\u00f3n de sus relaciones fijas y estables hace al hombre indiferente a las a\u00fan no realizadas potencialidades que no est\u00e1n \u00abdadas\u00bb con la misma certeza y estabilidad de los objetos de los sentidos. El sentido com\u00fan confunde la apariencia accidental de las cosas con su esencia, y persiste en creer que hay una identidad inmediata de esencia y existencia\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote3sym\"><sup>3<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPero en la ciencia econ\u00f3mica, como sucede en la f\u00edsica te\u00f3rica moderna, muchas teor\u00edas contradicen el sentido com\u00fan\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote4sym\"><sup>4<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<ol><li>INTRODUCCI\u00d3N<\/li><li>QU\u00c9 ES EL SENTIDO COM\u00daN<\/li><li>HEGEL<\/li><li>MARX<\/li><li>LENIN<\/li><li>GRAMSCI<\/li><li>DUNAYEVSKAYA<\/li><li>DIAL\u00c9CTICA I<\/li><li>DIAL\u00c9CTICA II<\/li><li>RESUMEN<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>4.- MARX:<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que empezar este cap\u00edtulo insistiendo en que el m\u00e9todo empleado por Marx y Engels no solo no tiene nada que ver con el sentido com\u00fan, sino que es su antag\u00f3nico. El sentido com\u00fan reacciona del mismo modo b\u00e1sico frente a todos los problemas que se le presentan: con la indiferencia y buscando el seguro punto medio, equidistante de los extremos. Tiene p\u00e1nico a la complejidad creciente de las contradicciones de la realidad por lo que se limita a interpretarlas desde fuera sin pretender estudiarlas en su esencia para destruirlas o revolucionarlas. Desde las primeras obras de Marx aparece el rechazo expl\u00edcito del sentido com\u00fan sobre todo en su forma de pasividad indiferente: \u00abExigimos de la cr\u00edtica sobre todo que se comporte de manera cr\u00edtica respecto de s\u00ed misma y que no pase por alto las dificultades de su objeto\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote5sym\"><sup>5<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Marx dice esto defendiendo el derecho de divorcio, un derecho que frecuentemente es una necesidad de supervivencia psicof\u00edsica de las mujeres aplastadas en el infierno familiar. Aunque en algunos pa\u00edses se ha conquistado este derecho b\u00e1sico, el problema sigue activo por muchas razones, como la dependencia econ\u00f3mica, la dominaci\u00f3n psico-afectiva, el miedo a la libertad, etc. La cr\u00edtica a la que se refiere Marx, que conlleva la autocr\u00edtica, va precisamente al n\u00facleo de estas cadenas materiales y morales que impiden que las personas luchen por su libertad y que frecuentemente caigan en la indiferencia. No se puede negar que el indiferentismo es un problema muy grave que s\u00f3lo beneficia al capital. La propia Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud ha tenido que publicar una carta advirtiendo de los desastrosos efectos de larga duraci\u00f3n que provoca la desmotivaci\u00f3n, el hartazgo, la indiferencia creciente de las poblaciones ante la pandemia<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote6sym\"><sup>6<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Engels tambi\u00e9n critica con \u00e1spera radicalidad la impotencia del sentido com\u00fan que emponzo\u00f1aba la conciencia obrera en 1842, condenando al fracaso reiterado sus movilizaciones: \u00abLa sola idea que animaba a la vez a los obreros y a los cartistas era la de una&nbsp;<em>revoluci\u00f3n pac\u00edfica por v\u00eda legal<\/em>, lo que representaba una contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos, una imposibilidad pr\u00e1ctica: fracasaron al quererla ejecutar. Y en realidad, la primera medida que les era com\u00fan \u2013el paro del trabajo en las f\u00e1bricas\u2013 era ya&nbsp;<em>violenta e ilegal<\/em>\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote7sym\"><sup>7<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1776 la versi\u00f3n radical del sentido com\u00fan creada por Paine llamaba a las armas contra el feudalismo en defensa de la libertad y de la propiedad burguesa. Tras 76 a\u00f1os de represiones muchas veces salvajes de las lucha obreras, el proletariado ingl\u00e9s segu\u00eda en buena medida atado al sentido com\u00fan que rechazaba el ejercicio del derecho a la rebeli\u00f3n y defend\u00eda un pragmatismo posibilista. Como Paine, odiaban a los reyes y obispos, a los terratenientes, pero como \u00e9l cre\u00edan que, una vez conquistado el gobierno pac\u00edficamente, se deshar\u00edan de esa basura simplemente por decreto: el ej\u00e9rcito se dejar\u00eda disolver sin presentar resistencia aceptando a la milicia local.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cartistas cre\u00edan en la necesidad de aliarse con la burgues\u00eda<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote8sym\"><sup>8<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;para, entre todos, obtener esos objetivos, pero empezaban a dudar y mucho cuando concretaban esa abstracci\u00f3n interclasista en las reformas espec\u00edficas urgentes que ten\u00edan que desarrollar, descubriendo que era un peligroso y hasta suicida sue\u00f1o creer en la demagogia burguesa, sus mentiras, pero no avanzaban m\u00e1s all\u00e1 del interclasismo del sentido com\u00fan. Una raz\u00f3n entre varias que explica esa credulidad era la machacona insistencia de las organizaciones reformistas del momento que alimentaban una esperanza imposible. Una descripci\u00f3n magistral en su generalidad de los efectos narcotizantes de los m\u00e9todos de manipulaci\u00f3n tanto en 1842, como antes y despu\u00e9s, nos la ofrece El Roto con su laconismo habitual: \u00abYo creo lo que digan las autoridades, si mienten ellos sabr\u00e1n por qu\u00e9\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote9sym\"><sup>9<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien los comunistas ut\u00f3picos eran conscientes de que la burgues\u00eda no iba nunca a dejar sus propiedades, su poder y sus ej\u00e9rcitos de forma pac\u00edfica, tampoco hab\u00edan desarrollado una concepci\u00f3n antag\u00f3nica cualitativamente superior. Marx y Engels, y algunos miembros de la joven izquierda hegeliana, empezaron esa tarea de demolici\u00f3n y de construcci\u00f3n en sus escritos juveniles sobre Hegel, como hemos visto arriba, y ya de forma arrasadora en los&nbsp;<em>Manuscritos econ\u00f3micos y filos\u00f3ficos&nbsp;<\/em>de 1844, en los que la destructiva cr\u00edtica de la alienaci\u00f3n es tambi\u00e9n la destrucci\u00f3n del sentido com\u00fan basado en ella, y en las c\u00e9lebres&nbsp;<em>Tesis sobre Feuerbach<\/em>&nbsp;escritas por Marx en 1845.<\/p>\n\n\n\n<p>Los&nbsp;<em>Manuscritos&nbsp;<\/em>de 1844 tienen un valor especial en la cr\u00edtica del sentido com\u00fan porque, antes de las<em>&nbsp;Tesis<\/em>, centran la prioridad del principio de negaci\u00f3n, que Marx aplicar\u00e1 hasta el final de sus d\u00edas. Resulta definitivamente esclarecedor que el stalinismo y las corrientes que de \u00e9l derivan, relativizasen o incluso negaran la importancia de este texto. P. Hudis y K. Anderson por su parte, sostienen que:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPara Marx la lucha subjetiva de los obreros es capaz de alcanzar una autodeterminaci\u00f3n&nbsp;<em>humana,&nbsp;<\/em>liberadora, al expresar la dial\u00e9ctica de la negaci\u00f3n absoluta y lo dej\u00f3 bien claro en sus&nbsp;<em>Manuscritos econ\u00f3micos y filos\u00f3ficos&nbsp;<\/em>de 1844 al mostrar que la abolici\u00f3n de la propiedad privada es simplemente la primera negaci\u00f3n. Para alcanzar el fin de una sociedad verdaderamente nueva, dice, es necesario negar esta negaci\u00f3n. [\u2026] Marx no ve el concepto de la negatividad de Hegel y de la primera y segunda negaci\u00f3n como puramente destructivos ni como algo que nos limite a una posici\u00f3n demasiado afirmativa hacia la sociedad existente. Adem\u00e1s, contrario a los reclamos de Althusser y de otros, la apropiaci\u00f3n cr\u00edtica de Marx de la dial\u00e9ctica hegeliana fue constante: incluso en sus \u00faltimos escritos, como se puede apreciar en sus referencias a la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n de sus \u201cManuscritos matem\u00e1ticos\u201d\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote10sym\"><sup>10<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que concierne m\u00e1s particularmente el contenido reaccionario del mundo subjetivo que se plasma tambi\u00e9n mediante el sentido com\u00fan, es conocida la afirmaci\u00f3n de ambos amigos en la&nbsp;<em>Ideolog\u00eda Alemana<\/em>&nbsp;de 1845 de que la ideolog\u00eda dominante es la ideolog\u00eda de la clase dominante, es decir, que la forma de pensar y actuar de las clases explotadas est\u00e1 condicionada en primera instancia por la ideolog\u00eda burguesa, de modo que el proletariado debe superar esa ideolog\u00eda. Conviene saber que este extenso borrador s\u00f3lo empez\u00f3 a ser le\u00eddo en 1932 por lo que la mayor\u00eda de marxistas que analizaban el sentido com\u00fan hasta la II GM ignoraban esta decisiva aportaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<em>Miseria de la Filosof\u00eda<\/em>&nbsp;de 1847 Marx hace una cr\u00edtica de los l\u00edmites de la conciencia sindicalista, economicista, reformista de la clase trabajadora, cr\u00edtica v\u00e1lida para el sentido com\u00fan corporativista y miope, que no ve m\u00e1s all\u00e1 de su inmediatez ego\u00edsta; Marx sostiene que solamente la acci\u00f3n, la lucha, puede hacer avanzar esa conciencia limitada a la conciencia pol\u00edtica. M\u00e1s conocida es la advertencia que hace Marx en el&nbsp;<em>18 Brumario<\/em>&nbsp;sobre que c\u00f3mo la memoria de las generaciones muertas oprime como una losa el cerebro de los vivos. Las cadenas irracionales son fuerzas materiales activas que condicionan en mayor o menor medida la dial\u00e9ctica entre lo posible, lo probable y lo necesario del desarrollo capitalista porque \u00ab\u2026la posibilidad se halla vinculada, a su vez, a condiciones naturales objetivas y subjetivas\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote11sym\"><sup>11<\/sup><\/a><\/sup>. El sentido com\u00fan es parte de las condiciones subjetivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Desarrollando esta l\u00f3gica, Marx analiza las diversas dificultades que enfrentaba el incipiente desarrollo capitalista en muchos pueblos, neg\u00e1ndose a caer en el determinismo lineal, sostiene que: \u00abSe da aqu\u00ed la posibilidad de un cierto desarrollo econ\u00f3mico, que depender\u00e1, naturalmente, del favor de las circunstancias, del car\u00e1cter innato de la raza, etc\u00e9tera\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote12sym\"><sup>12<\/sup><\/a><\/sup>. Depurados los t\u00e9rminos que emplea, traducidos al lenguaje actual y tras la experiencia del nacionalismo reaccionario, imperialista y fascista, vemos que \u00abel car\u00e1cter innato de la raza\u00bb, como se le denominaba en la d\u00e9cada de 1860, forma parte del sentido com\u00fan si est\u00e1 dirigido por la burgues\u00eda, pero si es el proletariado el que vertebra ese car\u00e1cter d\u00e1ndole una significaci\u00f3n revolucionaria \u2013las luchas naciones de Polonia, Irlanda, Argelia, China, India, Jamaica, etc., en aquellos mismos a\u00f1os\u2013, entonces es y act\u00faa como una fuerza material liberadora, contraria al sentido com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Un poco m\u00e1s adelante vuelve a insistir en la complejidad de fuerzas en movimiento que indicen en los desarrollos de capitalismos concretos, y ahora no habla de \u00abraza\u00bb sino de \u00abfactores \u00e9tnicos\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote13sym\"><sup>13<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;como unas de ellas. Vemos as\u00ed c\u00f3mo ambos amigos ten\u00edan muy en cuenta qu\u00e9 componentes esenciales del sentido com\u00fan \u2013el nacionalismo imperialista, etc.\u2013 reforzaban el desarrollo del capitalismo m\u00e1s feroz, o por el contrario cual era la identidad de \u00abnaci\u00f3n trabajadora\u00bb de esos \u00abfactores \u00e9tnicos\u00bb para defender su contenido revolucionario. En uno de sus \u00faltimos escritos, Engels volvi\u00f3 a insistir en que:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u2026 entre las relaciones econ\u00f3micas se incluyen tambi\u00e9n la base geogr\u00e1fica sobre la que aquellas se desarrollan y los vestigios efectivamente legados por anteriores fases econ\u00f3micas de desarrollo que se han mantenido en pie, muchas veces s\u00f3lo por la tradici\u00f3n y la&nbsp;<em>vis inertiae<\/em>, y tambi\u00e9n, naturalmente, el medio ambiente que rodea a toda forma de sociedad [\u2026] Nosotros vemos en las condiciones econ\u00f3micas lo que condiciona en \u00faltima instancia el desarrollo hist\u00f3rico. Pero la raza es, de suyo, un factor econ\u00f3mico\u201d<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote14sym\"><sup>14<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas y otras muchas citas y textos muestran la necesidad de recurrir a la dial\u00e9ctica de la totalidad para descubrir c\u00f3mo interact\u00faan en la lucha de clases tanto los factores objetivos como los subjetivos, con ritmos y niveles diferentes pero sujetos al desarrollo desigual y combinado de la totalidad: la \u00abraza\u00bb, la \u00abetnia\u00bb es una fuerza a la vez objetiva y subjetiva que dominada por la ideolog\u00eda burguesa y el sentido com\u00fan estabiliza y refuerza al capital, pero que guiada por el pueblo trabajador lo desestabiliza y debilita. El principio de totalidad concreta explica que es imposible aislar totalmente lo \u00abexterior\u00bb de lo \u00abinterior\u00bb, lo que es decisivo para la cr\u00edtica del sentido com\u00fan que en su forma burguesa desde el siglo XVII se basa en el mecanicismo exterior al sujeto. Como ejemplo de la dial\u00e9ctica de la totalidad, de entre las muchas muestras disponibles, recurrimos a estas dos.<\/p>\n\n\n\n<p>Una es la carta de Engels a Kautsky de 1882: \u00abMe pregunta usted lo que piensan los obreros ingleses de la cuesti\u00f3n colonial. Pues bien, exactamente lo mismo que piensan de la pol\u00edtica en general, o sea, exactamente lo que piensan los burgueses: aqu\u00ed no existe partido obrero, sino \u00fanicamente conservadores y radicales liberales, y los obreros se comen alegremente su parte del monopolio ingl\u00e9s del mercado mundial y de las colonias\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote15sym\"><sup>15<\/sup><\/a><\/sup>. Otra es la introducci\u00f3n de 1891 a la reedici\u00f3n de un texto de Marx, criticando las indecisiones de la Comuna de Par\u00eds de 1871: \u00abLo m\u00e1s dif\u00edcil de comprender es indudablemente el santo temor con que aquellos hombres se detuvieron respetuosamente en los umbrales del Banco de Francia. Fue \u00e9ste adem\u00e1s un error pol\u00edtico muy grave\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote16sym\"><sup>16<\/sup><\/a><\/sup>. La expresi\u00f3n \u00absanto temor\u00bb lo dice todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras expresaban estas ideas, ambos amigos desarrollaron lo esencial de una teor\u00eda del Estado sin la cual su pensamiento hubiera sido incoherente al faltarle una base que las cohesionase. Su teor\u00eda del Estado, enriquecida posteriormente, explica entre otras cosas c\u00f3mo la burocracia vigila, actualiza y masifica ese \u00absanto temor\u00bb a la libertad, que se encuentra encarcelada en los Bancos Centrales, en las prisiones, en el sentido com\u00fan y en la subjetividad alienada. Toda la historia posterior ha validado siempre la teor\u00eda marxista del Estado, y de entre las muchas opiniones que as\u00ed lo demuestran, tiene especial val\u00eda esta de Sigmund Freud:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl Estado exige a sus ciudadanos un m\u00e1ximo de obediencia y de abnegaci\u00f3n, pero les incapacita con un exceso de ocultaci\u00f3n de la verdad y una censura de la intercomunicaci\u00f3n y de la libre expresi\u00f3n de sus opiniones, que dejan indefenso el \u00e1nimo de los individuos as\u00ed sometidos intelectualmente, frente a toda situaci\u00f3n desfavorable y todo rumor desastroso [\u2026] durante la vida individual se produce una transformaci\u00f3n constante de esta coerci\u00f3n exterior en coerci\u00f3n interior\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote17sym\"><sup>17<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Dejar \u00abindefenso el \u00e1nimo\u00bb de las personas para que no puedan defenderse \u00ab frente a toda situaci\u00f3n desfavorable y todo rumor desastroso\u00bb, as\u00ed como transformar la \u00abcoerci\u00f3n exterior en coerci\u00f3n interior\u00bb, es una de las tareas fundamentales del Estado. Las y los marxistas \u2013y tambi\u00e9n anarquistas\u2013 firmamos sin reparo alguno estas tesis de Freud, que se identifican con las de Portinaro cuando define al Estado como \u00abla m\u00e1quina de la obediencia\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote18sym\"><sup>18<\/sup><\/a><\/sup>. Pero tambi\u00e9n extendemos la cr\u00edtica a los aparatos para estatales y extra estatales, sobre todo a las fuerzas pol\u00edtico-sindicales y socioculturales reformistas, que extienden la obediencia y la indefensi\u00f3n de \u00e1nimo m\u00e1s all\u00e1 de los tent\u00e1culos estatales, facilitando la penetraci\u00f3n de la coerci\u00f3n externa en la subjetividad individual llev\u00e1ndole a la pasividad con la interiorizaci\u00f3n de la coerci\u00f3n interior.<\/p>\n\n\n\n<p>En la impresionante obra te\u00f3rico-pol\u00edtica de Marx y Engels dedicada al sindicalismo, al colonialismo, a los derechos nacionales, a la I Internacional, a la liberaci\u00f3n de la mujer, a toda clase de reivindicaciones y al desarrollo cient\u00edfico, est\u00e1 presente de mil modos la cr\u00edtica al reformismo as\u00ed como su responsabilidad en fortalecer la sumisi\u00f3n pasiva a la ley capitalista. Este es el caso de la cr\u00edtica de Engels del pacifismo cartista, que facilit\u00f3 que la expansi\u00f3n mundial del imperialismo brit\u00e1nico dejando un rastro de sangre y atrocidad que aliment\u00f3 su industria y, con sus beneficios, la integraci\u00f3n de la pasiva clase obrera. El colonialismo, la opresi\u00f3n de Irlanda y la alta productividad de la industria, drogaban al proletariado ingl\u00e9s, escoc\u00e9s y gal\u00e9s. Los factores \u00abexternos\u00bb e \u00abinternos\u00bb, con sus ritmos propios, se integraban en una sola tasa media de ganancia. La interpenetraci\u00f3n de causa y efecto, de efecto y causa, se vuelve as\u00ed comprensible desde la perspectiva del automovimiento de la totalidad, su autodesarrollo. J. Zelen\u00fd lo explica as\u00ed en el plano te\u00f3rico:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa concepci\u00f3n galileo-newtoniana de la relaci\u00f3n causa-efecto es mecanicista y cuantitativa. La causalidad se entiende en el sentido de la est\u00e1tica mec\u00e1nica \u2013cuando se buscan las causas de la violaci\u00f3n o el establecimiento del equilibrio como situaci\u00f3n normal\u2013 o en el sentido de la din\u00e1mica mec\u00e1nica, cuando se buscan los principios de las alteraciones del movimiento, tomando como presupuesto la validez del principio de inercia [\u2026] La diferencia b\u00e1sica de Marx respecto a Ricardo consiste en que Marx contrapone a la causalidad pensada sobre la base de una esencia fija la relaci\u00f3n causal pensada sobre la base de una esencia pensada como autodesarrollo\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote19sym\"><sup>19<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En el autodesarrollo, siguiendo el hilo de la importancia de la subjetividad etno-nacional, en el desarrollo de capitalismos concretos, lo \u00abexterior\u00bb y lo \u00abinterior\u00bb presionan de diferente forma, pero siempre dentro de ese autodesarrollo, nunca fuera, siempre en si inmanencia. Cuando esa subjetividad est\u00e1 controlada por la clase dominante, es decir, cuando es sentido com\u00fan, entonces tambi\u00e9n act\u00faa como parte \u00abinterna\u00bb en la lucha de contrarios que mueve la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El sentido com\u00fan apenas capta el movimiento de lo real y mucho menos su autodesarrollo, su automovimiento, porque lograrlo le exigir\u00eda partir del principio materialista de la inmanencia<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote20sym\"><sup>20<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;que, adem\u00e1s de ser ateo y por ello mismo, es dial\u00e9ctico: \u00abel verdadero conocimiento en la forma del sistema cient\u00edfico dial\u00e9ctico exige \u201cpenetrar en el contenido inmanente de la cosa\u201d, para \u201ctenerlo ante s\u00ed y enunciar su necesidad interna\u201d\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote21sym\"><sup>21<\/sup><\/a><\/sup>. Como veremos en el \u00faltimo cap\u00edtulo, esta impotencia \u2013y tambi\u00e9n miedo\u2013 del sentido com\u00fan para entrar en el espinoso tema de la inmanencia materialista \u2013y por tanto del ate\u00edsmo\u2013 le lleva a no enfrentarse al poder alienador del opio religioso y consiguientemente al poder reaccionario de las burocracias, organizaciones y sectas religiosas, sobre todo en el nuevo escenario creado por el Covid-19, atacando a elementales derechos humanos<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote22sym\"><sup>22<\/sup><\/a><\/sup>, como el aborto y otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el principio de inmanencia, es decir, el principio de que el movimiento de lo real depende s\u00f3lo y exclusivamente de la interna lucha de los contrarios que forman su esencia y nunca de fuerzas externas, este principio b\u00e1sico que causa pavor en el sentido com\u00fan, tambi\u00e9n vale para la vida dentro de las organizaciones revolucionarias. \u00c9stas se deben a sus propias fuerzas internas, no a la personalidad del Secretario General \u2013figura que s\u00f3lo empez\u00f3 a ser idolatrada con y para Stalin\u2013. Cualquier expresi\u00f3n particular del sentido com\u00fan rinde culto a su l\u00edder, jefe, gu\u00eda o Secretario General. Pero ya en 1851 Engels le hab\u00eda escrito a Marx: \u00abPara nosotros, que escupimos la popularidad\u2026\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote23sym\"><sup>23<\/sup><\/a><\/sup>. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s Marx insiste en el rechazo radical de una de las formas del sentido com\u00fan:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo soy una persona amargada, como dec\u00eda Heine, y Engels es como yo. No nos gusta nada la popularidad. Una prueba de ello, por dar un ejemplo, es que durante la \u00e9poca de la Internacional, a causa de mi aversi\u00f3n por todo lo que significaba culto al individuo, nunca admit\u00ed las numerosas muestras de gratitud procedentes de mi viejo pa\u00eds, a pesar de que se me inst\u00f3 para que las recibiera p\u00fablicamente. Siempre contest\u00e9, lo mismo ayer que hoy, con una negativa categ\u00f3rica. Cuando nos incorporamos a la Liga de los Comunistas, entonces clandestina, lo hicimos con la condici\u00f3n de que todo lo que significara sustentar sentimientos irracionales respecto a la autoridad ser\u00eda eliminado de los estatutos\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote24sym\"><sup>24<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>La exigencia de ambos amigos de luchar contra toda forma de sumisi\u00f3n a la autoridad dentro del partido puede parecer ahora como algo l\u00f3gico e imprescindible, teniendo en cuenta las amargas experiencias de la obediencia ciega de muchos militantes que se dicen comunistas al partido y a su secretario general, que se acumulan desde la mitad de la d\u00e9cada de 1920. Pero todav\u00eda en la mitad del siglo XIX estaba muy extendida en la reducida clase trabajadora y en los peque\u00f1os grupos revolucionarios la dependencia seguidista a las y los compa\u00f1eros formados te\u00f3ricamente. Conforme la industria capitalista se expand\u00eda, cambiaban los contenidos y las formas del acatamiento irracional a la autoridad: de basarse en la fuerza material o moral de la pol\u00edtica, de la religi\u00f3n y del patriarcado preburgu\u00e9s, etc., se fue pasando a expresar la supremac\u00eda del dinero, del valor de cambio y del fetichismo de la mercanc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue un proceso largo pero imparable al menos en Europa desde el siglo XV, aunque conviv\u00eda con expresiones preburguesas en retroceso muy lento en las formas sociopol\u00edticas y culturales. A. J. Mayer explica c\u00f3mo todav\u00eda en 1914 Europa era agraria, nobiliaria y mon\u00e1rquica en grand\u00edsima medida, y c\u00f3mo con mucha antelaci\u00f3n Marx y Engels ya hab\u00edan analizado con rigor la autonom\u00eda relativa de las estructuras pol\u00edticas, culturales, ideol\u00f3gicas, etc., dentro de la totalidad socioecon\u00f3mica capitalista<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote25sym\"><sup>25<\/sup><\/a><\/sup>. Eran muy conscientes de la enorme fuerza paralizante de la subjetividad alienada, lo que no hace sino agrandar el valor de sus descubrimientos te\u00f3ricos, en concreto la cr\u00edtica del fetichismo de la mercanc\u00eda como base del sentido com\u00fan. R. Rivero le pregunt\u00f3 a S. Vuskovik: \u00ab&nbsp;<strong>\u00bf<\/strong>Marx se refiere en alg\u00fan momento al sentido com\u00fan?\u00bby la respuesta fue:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00ab<\/strong>S\u00ed, en&nbsp;<em>El Capital<\/em>. Cuando dice que la gente, en general, toma los procesos sociales como cosas concretas, materiales, cuando son procesos sociales. As\u00ed, por ejemplo, el dinero. Para la gente com\u00fan y corriente el dinero tiene esa misteriosa facultad que con \u00e9l se puede comprar lo que uno quiera. Que es una cosa. Tan cosa es que uno lo lleva en la billetera, para que no lo vayan a robar o perder. Pero Marx se pregunta \u00bfqu\u00e9 es el dinero? Es una mercader\u00eda con la cual se puede comprar cosas. Y \u00bfqu\u00e9 mercader\u00eda? La fuerza de trabajo. Y \u00bfqu\u00e9 caracter\u00edstica tiene esta mercader\u00eda? La \u00fanica caracter\u00edstica es que produce m\u00e1s de lo que cuesta. Y esa es la base del \u00e9xito del capitalismo. Se ve el dinero, los billetes, las monedas, como una cosa. No, es una relaci\u00f3n social. Entonces Marx dice que es propia de la econom\u00eda capitalista, aunque sabemos que en la \u00e9poca de esclavitud ya hab\u00eda algunas monedas. Pero, en esa \u00e9poca no ten\u00edan ese fin. Recordemos que en el intercambio social, las monedas serv\u00edan para comprar, fundamentalmente, objetos de uso com\u00fan y corriente, no para comprar fuerza de trabajo. Esto es \u00fanico de la sociedad moderna\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote26sym\"><sup>26<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Mediante un estudio muy detenido de&nbsp;<em>El Capital<\/em>. J. Veraza demuestra que el contenido no es otro que \u00ab<em>la subsunci\u00f3n de la psique bajo el capital mediante el fetichismo de la mercanc\u00eda y sus desarrollos<\/em>\u00bb como muestra que descubre con precisi\u00f3n quir\u00fargica los secretos del proceso por el cual el fetichismo de la mercanc\u00eda expuesto en El Capital produce y reproduce en todo momento \u00ab<em>el&nbsp;<\/em><em>sentido com\u00fan mercantil capitalista,&nbsp;<\/em>si lo nombramos con precisi\u00f3n.<em>\u00bb:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl sentido com\u00fan mercantil capitalista \u2013en cada actitud, en cada rumor, en cada refr\u00e1n, en cada canci\u00f3n popular, en cada consejo pr\u00e1ctico, en cada chiste y cuento de hadas o moraleja, etc., que son otras tantas de sus expresiones sociales\u2013 est\u00e1 estructurado por las caracter\u00edsticas cualitativas y cuantitativas de los factores de la mercanc\u00eda: el valor de uso, el valor de cambio, el valor y el ser producto del trabajo concreto, etc.; as\u00ed como predominantemente por el valor y por la contradicci\u00f3n de este con el valor de uso. Factores que nos ofrecen no s\u00f3lo la clave del significado de los mensajes del sentido com\u00fan en cualquiera de las modalidades de este sino, tambi\u00e9n, de la composici\u00f3n de dichos mensajes; desde el obvio y cosificado lugar com\u00fan: \u201ctiempo es dinero\u201d, hasta las formas expresivas m\u00e1s mediadas de las relaciones amorosas, la crianza infantil, la pl\u00e1tica con el taxista sobre todos los temas posibles o las formas larvales de la cr\u00edtica al sistema; as\u00ed como, para retomar el aludido tema cl\u00e1sico, el modo en que el psicoan\u00e1lisis o los transg\u00e9nicos son asumidos por dicho sentido com\u00fan.\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote27sym\"><sup>27<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEl capital<\/em>&nbsp;de Marx es una refiguraci\u00f3n del sometimiento real; por donde realmente en la sociedad, en los individuos, en los agentes sociales, la psique humana queda sometida al capital, primero, en la circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas, como dijimos. Toda vez que Marx inicia su exposici\u00f3n por este \u00e1mbito de la econom\u00eda capitalista. El evento mercanc\u00eda-dinero (M-D) es, pues, el primer factor de sometimiento de la psique humana en la actual sociedad. La cual ve redondeado su sometimiento consecuentemente, primero, por el fetichismo de la mercanc\u00eda (par\u00e1grafo 4to. de Marx, 1867). Fetichismo que funciona a nivel de la circulaci\u00f3n entre propietarios privados; y que ya involucra la envidia, la ambici\u00f3n, el ego\u00edsmo, una serie de trasformaciones en la perspectiva experiencial que dependen todas de la propiedad privada; pues vista din\u00e1micamente la propiedad privada, es decir, vista socialmente la propiedad privada, es mercanc\u00edas que circulan y dinero que las compra. En fin, es la propiedad privada dinamizada lo que somete a la psique humana en primer lugar; y la somete como fetichismo de la mercanc\u00eda.\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote28sym\"><sup>28<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u2026en psicolog\u00eda tenemos que ver que la dominaci\u00f3n primera es la que proviene del hecho circulatorio: circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas y circulaci\u00f3n de capital; misma que pasa por la producci\u00f3n (secci\u00f3n segunda, \u201cLa rotaci\u00f3n de capital\u201d, de Marx, 1885); y que luego se determina m\u00e1s concretamente como competencia, como lucha de clases, etc., en donde est\u00e1n en juego \u2013conformando al sentido com\u00fan de la sociedad burguesa\u2013 todos los antedichos fetichismos. Pero del otro lado est\u00e1 la formaci\u00f3n directa de los sujetos en sus familias, que involucra una determinaci\u00f3n sexual, una psicolog\u00eda que tiene que ver con la sexualidad de las gentes; y en la que Freud mucho abund\u00f3. As\u00ed las cosas, tenemos que ver c\u00f3mo es que este lugar familiar queda determinado por el otro \u00e1mbito, el \u00e1mbito circulatorio mercantil-dinerario; en el que suceden y quedan sometidos los diversos mensajes sociales de los que depende regularmente la sobrevivencia de los individuos y de la sociedad. Es decir, que la circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas y de capital conlleva una circulaci\u00f3n y producci\u00f3n semi\u00f3tica correspondiente. As\u00ed que, tenemos que observar c\u00f3mo es que regresa el propietario privado padre de familia con una canasta de bienes para su familia, pero ya determinada su conciencia por la circulaci\u00f3n y por los fetichismos aludidos, y por lo que es m\u00edo y tuyo, por lo que es del capitalista y de lo que dicho propietario privado en funciones de padre carece. Y entonces con qu\u00e9 actitud entrega esta canasta de bienes y la comparte. De suerte que se suscita el quien manda soy yo, y el \u00bfqu\u00e9 porqu\u00e9 mando? porque pongo la lana. Y pongo la lana, porque me enajenaron la fuerza de trabajo etc.\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote29sym\"><sup>29<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>D. Vega Cantor tambi\u00e9n va a la ra\u00edz del sentido com\u00fan, aunque sin citarlo: \u00abPara adorar las mercanc\u00edas han aparecido los sacerdotes del culto, economistas, te\u00f3ricos de la comunicaci\u00f3n, mercachifles y comerciantes. Ellos se han encargado de difundir por el mundo la buena nueva de que la existencia de mercanc\u00edas es sin\u00f3nimo de progreso y su consumo garantiza el confort y la libertad. No es de extra\u00f1ar que hayan cobrado fuerza las teor\u00edas que exaltan la soberan\u00eda del consumidor como m\u00e1xima expresi\u00f3n de la libertad humana y algunas de sus versiones m\u00e1s \u201crefinadas\u201d lleguen a afirmar con desparpajo que las \u201cmercanc\u00edas ayudan a pensar\u201d y \u201clos ciudadanos somos tambi\u00e9n consumidores\u201d y \u201cel mercado de opiniones ciudadanas incluye tanta variedad y disonancia como el mercado de la ropa y los entretenimientos\u201d\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote30sym\"><sup>30<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, N. Kohan explica que la teor\u00eda cr\u00edtica del fetichismo a\u00fana en s\u00ed misma la dimensi\u00f3n objetiva y la subjetivo-cultural: \u00abEl fetichismo es el gozne te\u00f3rico entre \u201cefectos\u201d y \u201ccausas\u201d, entre subjetividad y objetividad, entre formas enajenadas de individualidad y formas sociales (e institucionales) cosificadas de objetividad\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote31sym\"><sup>31<\/sup><\/a><\/sup>. Para saber por qu\u00e9 el sentido com\u00fan es tan alienadoramente efectivo debemos, por tanto, descubrir con la lupa de la teor\u00eda del fetichismo c\u00f3mo pretende romper la unidad de contrarios de lo subjetivo-cultural con lo objetivo social. Descubrimos as\u00ed que ese intento de ruptura busca ocultar o negar que:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLo que subyace oculto, tapado, encubierto, son relaciones sociales entre clases. Relaciones de poder, dominaci\u00f3n, fuerza y resistencia entre las clases sociales. Relaciones que nunca se muestran tal como son (con excepci\u00f3n, quiz\u00e1s, de la guerra civil, situaci\u00f3n extrema donde las contradicciones sociales afloran a la superficie y las m\u00e1scaras se derriten ante el fuego encarnizado de la lucha)\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote32sym\"><sup>32<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por no extendernos, terminamos este cap\u00edtulo con C. Vela: \u00abFetichismo no significa mera irrealidad, pura ficci\u00f3n. Al contrario, el fetichismo que envuelve las manifestaciones de la vida social en el mundo capitalista, donde tendencialmente&nbsp;<em>todo&nbsp;<\/em>se convierte en mercanc\u00eda, comporta una dimensi\u00f3n real (realidad fetichizada) y pr\u00e1ctica que atraviesa las conciencias individuales as\u00ed como las relaciones sociales [\u2026] El fetichismo de la mercanc\u00eda empa\u00f1a la conciencia de manera que la percepci\u00f3n de la realidad material del mundo y de las relaciones humanas no es algo evidente, exige un esfuerzo (cr\u00edtica) que se realiza \u2013se hace real\u2013 en el antagonismo (la lucha de clases), en la pr\u00e1ctica de la confrontaci\u00f3n con el capital, a saber, en la confrontaci\u00f3n con el principio (ley) de la valoraci\u00f3n que predetermina nuestras condiciones materiales de existencia\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote33sym\"><sup>33<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin ese esfuerzo cr\u00edtico que solamente adquiere visos de efectividad mediante la lucha de clases pr\u00e1ctica, el sentido com\u00fan no puede superar la realidad fetichizada de la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p>5.- LENIN:<\/p>\n\n\n\n<p>La naturaleza del rechazo en 1899 de Bernstein (1850-1930), ide\u00f3logo del reformismo socialdem\u00f3crata, de la dial\u00e9ctica est\u00e1 perfectamente reflejado en esta cita: \u00abEsta autosugesti\u00f3n hist\u00f3rica digna de un perfecto visionario pol\u00edtico ser\u00eda incomprensible en Marx \u2013que en esa \u00e9poca estaba seriamente dedicado a la econom\u00eda\u2013 si no se pudiera descubrir en \u00e9l el producto de un residuo de dial\u00e9ctica hegeliana de la contradicci\u00f3n, del que Marx (como Engels) no se pudo librar nunca completamente y que en el per\u00edodo de efervescencia general deb\u00eda resultarles mucho m\u00e1s fatal\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote34sym\"><sup>34<\/sup><\/a><\/sup>. No busquemos en Bernstein argumentos m\u00ednimamente serios contra la dial\u00e9ctica: se limita a rozar el insulto y el desprecio engre\u00eddo, reduciendo la cuesti\u00f3n a un problema psicol\u00f3gico de Marx y Engels: la autosugesti\u00f3n de dos visionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Bernstein era parte de un movimiento positivista, neokantiano y muy pr\u00f3ximo a la corriente marginalista de la econom\u00eda pol\u00edtica burguesa, que se ramificaba entre los fabianos brit\u00e1nicos, los marxistas legales rusos, los sorelianos, los jauristas\u2026 que ten\u00edan en com\u00fan el gradualismo legalista y parlamentario, y el rechazo de la dial\u00e9ctica<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote35sym\"><sup>35<\/sup><\/a><\/sup>. Sobre este mismo tema, R. Astarita dice que: \u00abEn cuanto al ala derecha de la socialdemocracia, sencillamente sosten\u00eda que deb\u00eda romperse todo v\u00ednculo con la dial\u00e9ctica hegeliana. Bernstein, cabeza de la corriente revisionista, planteaba que el movimiento necesitaba basarse en el positivismo cientificista de Comte y en la \u00e9tica kantiana.\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote36sym\"><sup>36<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la anti dial\u00e9ctica soez era el sost\u00e9n mecanicista del \u00abrealismo y el pragmatismo pol\u00edtico de los que siempre hizo gala Bernstein\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote37sym\"><sup>37<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;y por extensi\u00f3n una parte importante y creciente de la II Internacional. Como hemos visto hasta aqu\u00ed, el realismo, en el sentido de aceptar s\u00f3lo la forma externa de lo real rechazando sus contradicciones inmanentes, es una caracter\u00edstica del sentido com\u00fan, de la misma forma que el pragmatismo es el sentido com\u00fan llevado al grado m\u00e1s alto de sumisi\u00f3n a los l\u00edmites de acci\u00f3n pol\u00edtica que el impone el capital: el pragm\u00e1tico solo se mueve en el marco impuesto por el poder, nunca quiere superarlos. Por esto, en la pr\u00e1ctica cotidiana, el pragmatismo realista no combate a muerte la civilizaci\u00f3n del capital, su profundo racismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00abm\u00e1s feroz y despiadado eurocentrismo\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote38sym\"><sup>38<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;de Bernstein es inseparable de su desprecio de la dial\u00e9ctica, de su mecanicismo justificador de la supremac\u00eda blanca y del atraso de los pueblos y culturas no blancas. Las muchas formas de racismo expresan la hondura irracional del sentido com\u00fan occidental de entonces y de ahora, al margen de sus cambios formales. Tanto el mecanicismo que tiembla ante la contradicci\u00f3n, como el eurocentrismo que tiembla ante las guerras de liberaci\u00f3n anti imperialista, se sustentan en el sentido com\u00fan y lo refuerzan a la vez. Ahora volvamos a Marcuse cuando dice que la antidial\u00e9ctica de Bernstein:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u2026significaba el renacimiento del sentido com\u00fan como \u00f3rgano de conocimiento. El derrocamiento dial\u00e9ctico de lo \u00abfijo y estable\u00bb hab\u00eda sido emprendido en inter\u00e9s de una verdad m\u00e1s alta, capaz de disolver la totalidad negativa de objetos y procesos \u00abya elaborados\u00bb. Se renunciaba ahora a este inter\u00e9s revolucionario en favor de un estado de cosas estables y seguro que, seg\u00fan el revisionismo, evoluciona lentamente hacia una sociedad racional.\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote39sym\"><sup>39<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>La II Internacional \u2013y el anarquismo\u2013 comenz\u00f3 impulsando una fuerte lucha cultural cotidiana que, al margen ahora de sus l\u00edmites economicistas, choc\u00f3 bien pronto con el sentido com\u00fan: por ejemplo, los esfuerzos de concienciaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de la mujer trabajadora que ya ven\u00edan teoriz\u00e1ndose desde Flora Trist\u00e1n, los esfuerzos por la alfabetizaci\u00f3n, por la educaci\u00f3n sanitaria, etc., fueron apreciables. Sin embargo, en la medida en que cre\u00eda la burocracia interna y el parlamentarismo, en esa medida la lucha cultural y con ella la cr\u00edtica del sentido com\u00fan, se suavizaba y debilitaba. Un ejemplo demostrativo de la actualidad de aquella lucha lo tenemos en las impresionantes vidas de revolucionarias como Clara Zetkin, Rosa Luxemburg, Emma Goldman\u2026, sobre las que no podemos extendernos ahora porque, para este estudio, nos interesa analizar el papel de la dial\u00e9ctica en la cr\u00edtica radical del sentido com\u00fan, y en esta cuesti\u00f3n hay dos aportes de Lenin que debemos rese\u00f1ar.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno es su an\u00e1lisis sobre el espontane\u00edsmo y las diferentes conciencias que existen en su interior, pero sobre todo la afirmaci\u00f3n b\u00e1sica para la lucha contra el sentido com\u00fan que \u00abel \u201celemento espont\u00e1neo\u201d no es sino la&nbsp;<em>forma embrionaria&nbsp;<\/em>de lo consciente\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote40sym\"><sup>40<\/sup><\/a><\/sup>. Es decir, cuando surge una lucha espont\u00e1nea es porque el sentido com\u00fan no puede anular el desarrollo embrionario de lo consciente, por peque\u00f1o que sea, que siempre tiene un agarre material en peque\u00f1itos pero resistentes grupos de militancia. En otras palabras, porque est\u00e1 fallando el sistema de mediaciones<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote41sym\"><sup>41<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;que protegen al capital, que, como un colch\u00f3n, absorben las tensiones sociales y, como una alcantarilla, las desv\u00edan hacia a las cloacas institucionales y \u00abdemocr\u00e1ticas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata por tanto de realizar una pedagog\u00eda de concienciaci\u00f3n radical que debe ampliarse en lo te\u00f3rico, en lo pol\u00edtico y en lo organizativo en la medida en que se extiende esa espontaneidad<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote42sym\"><sup>42<\/sup><\/a><\/sup>. Lenin sostiene que \u00abEn realidad, se puede \u201celevar la actividad de la masa obrera\u201d&nbsp;<em>\u00fanicamente&nbsp;<\/em>a condici\u00f3n de que&nbsp;<em>no nos limitemos<\/em>&nbsp;a hacer \u201cagitaci\u00f3n pol\u00edtica en el terreno econ\u00f3mico\u201d. Y una de las condiciones esenciales para esa extensi\u00f3n indispensable de la agitaci\u00f3n pol\u00edtica consiste en organizar denuncias pol\u00edticas&nbsp;<em>en todos&nbsp;<\/em>los dominios. Solo esas denuncias&nbsp;<em>pueden elevar&nbsp;<\/em>la conciencia pol\u00edtica y la actividad revolucionaria de las masas\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote43sym\"><sup>43<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin propone tres m\u00e9todos de concienciaci\u00f3n pol\u00edtica: agitaci\u00f3n, propaganda y explicaci\u00f3n te\u00f3rica<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote44sym\"><sup>44<\/sup><\/a><\/sup>, pero ese esfuerzo ha de ser imaginativo, creativo, ilusionante, y escribe: \u00ab\u201c\u00a1Hay que so\u00f1ar!\u201d. He escrito estas palabras y me he asustado\u00bb, y a continuaci\u00f3n cita a Pisarev:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMis sue\u00f1os pueden adelantarse al curso natural de los acontecimientos o bien desviarse hacia donde el curso natural de los acontecimientos no puede llegar jam\u00e1s. En el primer caso, los sue\u00f1os no producen ning\u00fan da\u00f1o, incluso pueden sostener y reforzar las energ\u00edas del trabajador\u2026 [\u2026] Si el hombre estuviese privado por completo de la capacidad de so\u00f1ar as\u00ed, si no pudiese adelantarse alguna que otra vez y contemplar con su imaginaci\u00f3n el cuadro enteramente acabado la obra que empieza a perfilarse por su mano, no podr\u00eda figurarse de ning\u00fan modo qu\u00e9 m\u00f3viles le obligar\u00edan a emprender y llevar a cabo vastas y penosas empresas en el terreno de las artes, de las ciencias y de la vida pr\u00e1ctica\u2026 La disparidad entre los sue\u00f1os y la vida no produce da\u00f1o alguno siempre, siempre que el so\u00f1ador crea seriamente en su sue\u00f1o, se fije atentamente en la vida\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote45sym\"><sup>45<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin concluye: \u00abPues bien, los sue\u00f1os de esta naturaleza, por desgracia, son rar\u00edsimos en nuestro movimiento. Y la culpa la tienen, sobre todo, los representantes de la cr\u00edtica legal y del \u201cseguidismo\u201d ilegal que presumen de su sensatez, de su \u201cproximidad\u201d a lo \u201cconcreto\u201d\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote46sym\"><sup>46<\/sup><\/a><\/sup>. La sensatez, la prudencia, la madurez, la cordura\u2026 \u00bfacaso no son atributos del sentido com\u00fan si los entendemos seg\u00fan la ideolog\u00eda burguesa? Poco m\u00e1s de un a\u00f1o despu\u00e9s de escribir el&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 Hacer?<\/em>, Lenin escribe una frase que explica por qu\u00e9 su pensamiento causa tanto odio en la prudente cordura de las personas pragm\u00e1ticas y sensatas: \u00abLo m\u00e1s simple y f\u00e1cil es, naturalmente, seguir la l\u00ednea de menor resistencia y acomodarse cada cual en su rinc\u00f3n, ateni\u00e9ndose a la regla de \u201ceso no viene conmigo\u201d\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote47sym\"><sup>47<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>No eran estas las frases de un joven radicalizado, que se olvidar\u00edan con la edad. Eran la expresi\u00f3n de una concepci\u00f3n de la vida opuesta a la pasiva sensatez que se enriqueci\u00f3 con los a\u00f1os hasta llegar a escribir esta defensa de lo nuevo en 1919:&nbsp;<strong>\u00abDebemos estudiar minuciosamente los brotes de lo nuevo, prestarles la mayor atenci\u00f3n, favorecer y \u201ccuidar\u201d por todos los medios el crecimiento de estos d\u00e9biles brotes [\u2026] Es preciso apoyar todos los brotes de lo nuevo, entre los cuales la vida se encargar\u00e1 de seleccionar los m\u00e1s vivaces\u00bb<\/strong><sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote48sym\"><sup>48<\/sup><\/a><\/sup><strong>. En 1920 insisti\u00f3 a la juventud en que \u00ab<\/strong>El comunista que se vanagloriase de su comunismo simplemente por haber recibido unas conclusiones ya establecidas, sin haber realizado un trabajo muy serio, muy dif\u00edcil y muy grande, sin haber analizado los hechos, frente a los que est\u00e1 obligado a adoptar una actitud cr\u00edtica, ser\u00eda un comunista muy lamentable [\u2026]Ustedes tienen que hacerse comunistas a partir de ustedes mismos [\u2026] Toda la educaci\u00f3n, toda la instrucci\u00f3n y toda la ense\u00f1anza de la juventud contempor\u00e1nea deben inculcarle la moral comunista\u201d<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote49sym\"><sup>49<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la mentalidad que busca el equilibrio y en todo caso la lenta evoluci\u00f3n de lo previsible, lo nuevo le causa zozobra y ansiedad, m\u00e1s si cabe si el impulso de lo nuevo por peque\u00f1o que sea corresponde una concepci\u00f3n revolucionaria.Fue esta concepci\u00f3n de la praxis vital la que le permiti\u00f3 darse cuenta del peligro pol\u00edtico que encerraban las tesis de la corriente de Bogdanov, Lunacharski y otros compa\u00f1eros de partido. Se embarc\u00f3 en una \u00e1spera discusi\u00f3n aun reconociendo sinceramente su limitada formaci\u00f3n filos\u00f3fica<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote50sym\"><sup>50<\/sup><\/a><\/sup>. En 1908 escribi\u00f3&nbsp;<em>Materialismo y empirocriticismo,&nbsp;<\/em>porque constat\u00f3 que: \u00abentre los bolcheviques se estaba asentando una interpretaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica que negaba la \u201ccontradicci\u00f3n\u201d a favor del \u201cequilibrio\u201d, y vislumbr\u00f3 en esta interpretaci\u00f3n los ecos del derrotismo pol\u00edtico intelectual\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote51sym\"><sup>51<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>La sangrienta derrota de 1905 hab\u00eda destrozado a las izquierdas. La doble pol\u00edtica zarista de represi\u00f3n brutal y reformas puntuales reforzaron en algunos grupos exiliados la ilusi\u00f3n de que era posible y necesaria otra pol\u00edtica. La corriente m\u00e1s representativa era la de la \u00abconstrucci\u00f3n de Dios\u00bb: crear una religi\u00f3n que uniese marxismo y cristianismo para, as\u00ed, atraer al campesinado. Esta corriente se relacion\u00f3 con el empiriocriticismo<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote52sym\"><sup>52<\/sup><\/a><\/sup>, que separaba al sujeto cognoscente del objeto exterior a conocer, siguiendo a Hume, Kant, Avanerius y Mach.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trataba de dilucidar si la realidad objetiva exist\u00eda fuera y al margen de la subjetividad y qu\u00e9 relaciones exist\u00edan entre ellas. Las cr\u00edticas anteriores a Bogdanov de Axelrod, Deborin y Plejanov<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote53sym\"><sup>53<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;no ten\u00edan la carga pol\u00edtica de la de Lenin, que era a la vez filos\u00f3fica y pol\u00edtica porque ata\u00f1\u00eda a la posibilidad de conocer y revolucionar el mundo: \u00abEl materialismo puede as\u00ed definirse como una igualdad de las cosas entre s\u00ed. Negativamente, es la lucha contra el idealismo que quiere reducir lo real al pensamiento. Positivamente, afirma la identidad y la igualdad de los elementos del mundo, responsables ellos mismos de su ser y de su inteligibilidad. El inmanentismo filos\u00f3fico de Lenin era ante todo un combate emancipador\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote54sym\"><sup>54<\/sup><\/a><\/sup>. Su preocupaci\u00f3n pol\u00edtico-filos\u00f3fica era innegable: combati\u00f3 la \u00abesclavitud espiritual\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote55sym\"><sup>55<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;en dos textos sobre la religi\u00f3n entre mayo-junio de 1909.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Lenin no presta atenci\u00f3n al fetichismo de la mercanc\u00eda, el debate que plantea ataca al coraz\u00f3n del sentido com\u00fan porque plantea problemas inaceptables para el poder, como el que, para Lenin, \u00abla dial\u00e9ctica es el movimiento efectivo de la negaci\u00f3n presente en cada cosa\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote56sym\"><sup>56<\/sup><\/a><\/sup>. Es precisamente esta concepci\u00f3n la que explica por qu\u00e9 los vertiginosos avances de la ciencia muestran que&nbsp;<em>Materialismo y Empiriocriticismo<\/em>&nbsp;\u00abtiene valor heur\u00edstico para comprender las nuevas ciencias, y problemas cruciales de nuestro tiempo\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote57sym\"><sup>57<\/sup><\/a><\/sup>, a pesar de la ausencia del an\u00e1lisis del papel castrador del fetichismo en el potencial del pensamiento cr\u00edtico al fortalecer al sentido com\u00fan. En el pen\u00faltimo cap\u00edtulo volveremos sobre el potencial heur\u00edstico de la obra de Lenin.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin mostr\u00f3 aun as\u00ed el potencial heur\u00edstico de su libro en1914, estudiando sistem\u00e1ticamente a Hegel para comprender mejor los profundos cambios mundiales que hab\u00edan culminado en la IGM desbordando el poder explicativo de su obra hasta entonces. Aqu\u00ed es muy oportuno leer a J. L. Acanda: \u00abLenin nunca se repiti\u00f3 a s\u00ed mismo [\u2026] es un hombre que se hace autocr\u00edticas en la medida en que la realidad critica su teor\u00eda\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote58sym\"><sup>58<\/sup><\/a><\/sup>. En 1914 Lenin necesitaba mucho m\u00e1s porque las contradicciones interimperialistas eran mucho m\u00e1s terribles, y por eso redact\u00f3 los&nbsp;<em>Cuadernos Filos\u00f3ficos<\/em>: \u00abTodo esto indica que existen diferencias notables entre 1908 y 1914, pero no que exista una ruptura radical\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote59sym\"><sup>59<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para nuestro inter\u00e9s actual destacan sus borradores sobre la&nbsp;<em>Ciencia de la L\u00f3gica<\/em>&nbsp;de Hegel, en concreto sobre la Esencia y el Concepto, m\u00e1s especialmente sobre las transformaciones que hacen que la diferencia salte a oposici\u00f3n, y \u00e9sta a contradicci\u00f3n, cuando estudiemos la distinci\u00f3n que establece Gramsci entre sentido com\u00fan y buen sentido. Ahora, queremos referirnos a los famosos&nbsp;<em>Elementos de la dial\u00e9ctica<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Sobre el problema de la dial\u00e9ctica<\/em><sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote60sym\"><sup>60<\/sup><\/a><\/sup>. De este \u00faltimo extractamos la siguiente cita que muestra c\u00f3mo funciona un pensamiento dial\u00e9ctico en su permanente lucha para liberarse del sentido com\u00fan:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa identidad de los contrarios (ser\u00eda m\u00e1s correcto, quiz\u00e1, decir su \u201cunidad\u201d \u2014 aunque la diferencia entre los t\u00e9rminos iden\u00adtidad y unidad no es aqu\u00ed particularmente importante. En cierto sentido ambos son correctos) es el reconocimiento (descubrimien\u00adto) de las tendencias contradictorias,&nbsp;<em>mutuamente excluyentes<\/em>, opuestas, de todos los fen\u00f3menos y procesos de la naturaleza (<em>in\u00adclusive<\/em>&nbsp;el esp\u00edritu y la sociedad). La condici\u00f3n para el conoci\u00admiento de todos los procesos del mundo en su \u201c<em>automovimiento<\/em>\u201d, en su desarrollo espont\u00e1neo, en su vida real, es el conocimiento de los mismos como una unidad de contrarios. El desarrollo es la \u201clucha\u201d de contrarios. Las dos concepciones fundamentales (\u00bftodos posibles?, \u00bfo dos hist\u00f3ricamente observables?) del desarrollo (evoluci\u00f3n) son: el desarrollo como aumento y disminuci\u00f3n, como repetici\u00f3n, y el desarrollo como unidad de contrarios (la divisi\u00f3n de una unidad en contrarios mutuamente excluyentes y su rela\u00adci\u00f3n rec\u00edproca).<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera concepci\u00f3n del movimiento, el AUTOmovimiento, su fuerza IMPULSORA, su fuente, su motivo, queda en la sombra (o se convierte a dicha fuente en&nbsp;<em>externa<\/em>: Dios, sujeto, etc.). En la segunda concepci\u00f3n la atenci\u00f3n principal se dirige precisamente hacia el conocimiento de la&nbsp;<em>fuente<\/em>&nbsp;del \u201cAUTO\u201d-movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera concepci\u00f3n es inerte, p\u00e1lida y seca. La segunda es viva. S\u00f3lo la segunda proporciona la clave para el \u201cautomovi\u00admiento\u201d de todo lo existente; s\u00f3lo ella proporciona la clave para los \u201csaltos\u201d, para la \u201cruptura de la continuidad\u201d, para la \u201ctrasfor\u00admaci\u00f3n en el contrario\u201d, para la destrucci\u00f3n de lo viejo y el surgi\u00admiento de lo nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>La unidad (coincidencia, identidad, acci\u00f3n igual) de los con\u00adtrarios es condicional, temporaria, transitoria, relativa. La lucha de los contrarios mutuamente excluyentes es absoluta, como son absolutos el desarrollo y el movimiento\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote61sym\"><sup>61<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengamos en cuenta que estos apuntes son borradores no pensados para la publicaci\u00f3n, sino en un proceso de autocr\u00edtica y profundizaci\u00f3n para ser luego plasmados en un art\u00edculo sobre Marx que le hab\u00edan encargado. Sin embargo, las limitaciones obligadas a todo borrador no le restan val\u00eda sino al contrario: en ellos vemos el accionar interior de su m\u00e9todo, o como lo ha expresado Raya Dunayevskaya en su texto sobre c\u00f3mo Ilich Ulianov reinici\u00f3 su estudio de Hegel: \u00abLenin y la dial\u00e9ctica: un cerebro en acci\u00f3n\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote62sym\"><sup>62<\/sup><\/a><\/sup>, que aplic\u00f3 el principio dial\u00e9ctico de la negatividad no s\u00f3lo al sentido com\u00fan de su \u00e9poca, la imperialista, sino porque mostr\u00f3 que ese principio era vital para la correcta autocr\u00edtica de las derrotas revolucionarias, del reformismo, del burocratismo, es decir, de todo pensamiento d\u00f3cil:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abComo la traici\u00f3n del socialismo ven\u00eda&nbsp;<em>desde el interior<\/em>&nbsp;del movimiento socialista, el principio dial\u00e9ctico de la transformaci\u00f3n de lo opuesto, el discernimiento de la&nbsp;<em>contra<\/em>-revoluci\u00f3n en la revoluci\u00f3n misma lleg\u00f3 a ser fundamental; la singularidad de la dial\u00e9ctica como automovimiento, autoactividad, autodesarrollo, consist\u00eda en que&nbsp;<em>ten\u00eda&nbsp;<\/em>que ser \u201caplicada\u201d, no s\u00f3lo contra los traidores y los reformistas sino tambi\u00e9n en la cr\u00edtica a los revolucionarios que consideraban lo subjetivo y lo objetivo como dos mundos separados. Y como la \u201cnegatividad absoluta\u201d va de la mano del movimiento dial\u00e9ctico de la transformaci\u00f3n en lo opuesto, constituye la principal amenaza para&nbsp;<em>cualquier sociedad<\/em>\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote63sym\"><sup>63<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los dos borradores que recomendamos son aut\u00e9nticas cargas de profundidad contra el sentido com\u00fan. En realidad, lo fue toda su obra, de la que no podemos rese\u00f1ar aqu\u00ed m\u00e1s que dos textos: uno, el terrible ataque contra el sentido com\u00fan del poder adulto defendiendo a muerte la independencia de la juventud<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote64sym\"><sup>64<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;a finales de 1916; y otro su charla sobre materialismo militante<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote65sym\"><sup>65<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;de 1922. La versi\u00f3n de Edit. Progreso de 1976 sobre cultura y revoluci\u00f3n cultural, estrechamente unidas a la lucha contra el sentido com\u00fan, simplifica mucho la policrom\u00eda y radicalidad de su combate frontal contra la hondura de la ideolog\u00eda burguesa, sobre todo en su plasmaci\u00f3n pr\u00e1ctica. Nos hacemos una idea exacta del hundimiento de componentes esenciales del poder burgu\u00e9s y de su sentido com\u00fan, leyendo a V. Serge al describir los avances democr\u00e1ticos basados en la conciencia revolucionaria pese al dur\u00edsimo ataque imperialista:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl reconocimiento legal de la uni\u00f3n libre, la facilidad de divorcio, la legalizaci\u00f3n del aborto, la emancipaci\u00f3n completa de la mujer, el fin de la autoridad del jefe de familia y el de la autoridad religiosa, no produjeron en la pr\u00e1ctica ning\u00fan debilitamiento de los lazos familiares. Aquella destrucci\u00f3n de toda clase de trabas vino a sanear y a simplificar la vida casi sin provocar crisis. La criminalidad propiamente dicha no era en Petrogrado y en Mosc\u00fa superior a la de tiempos de paz. No desapareci\u00f3 del todo la prostituci\u00f3n, pero al desaparecer las clases ricas, que eran las que la sosten\u00edan, qued\u00f3 reducida a proporciones relativamente insignificantes\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote66sym\"><sup>66<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>La rapidez con la que se hundi\u00f3 el poder material, cultural e ideol\u00f3gico en varias de sus estructuras b\u00e1sicas, precisamente de las m\u00e1s fuertemente irracionales del sentido com\u00fan, muestra la correcci\u00f3n de la lucha bolchevique en concreto pero tambi\u00e9n de otras varias corrientes revolucionarias, muy especialmente de las mujeres trabajadoras, contra este monstruo, cuyos primeros principios aparecen te\u00f3ricamente asentados en el&nbsp;<em>Qu\u00e9 Hacer<\/em>&nbsp;de 1902. En los primeros a\u00f1os los debates sobre la \u00abrevoluci\u00f3n cultural\u00bb, el arte, la sexualidad, la pedagog\u00eda, las relaciones familiares, etc., fueron muy creativos, pero la degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica imparable desde finales de los \u201920, que E. H. Carr define un poco indulgentemente como \u00abpautas dictatoriales\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote67sym\"><sup>67<\/sup><\/a><\/sup>, barri\u00f3 con casi todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una descripci\u00f3n t\u00e9trica de la desertizaci\u00f3n del marxismo por la burocracia la encontramos en el nada \u00absospechoso\u00bb Eric J. Hobsbawm<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote68sym\"><sup>68<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;en su minuciosa investigaci\u00f3n sobre las peripecias, censuras, recortes y tardanzas deliberadas en las ediciones de las obras de Marx y Engels, tambi\u00e9n en la URSS. Especial importancia tiene la brillante cr\u00edtica realizada por W. Reich de la \u00abnueva forma de vida\u00bb o \u00abreacci\u00f3n sexual\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote69sym\"><sup>69<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;que la burocracia empez\u00f3 a imponer t\u00edmidamente desde 1923 contra los impresionantes avances en la emancipaci\u00f3n humana nunca realizados. Debi\u00e9ramos profundizar aqu\u00ed algo sobre c\u00f3mo fue destruida toda posibilidad de recuperaci\u00f3n de la subjetividad revolucionaria latente en el freudismo de izquierda<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote70sym\"><sup>70<\/sup><\/a><\/sup>, pero ser\u00eda extendernos demasiado. Muchos de los llamados \u00abviejos bolcheviques\u00bb criticaron el retroceso en las libertades y su impacto en la conciencia, pero pr\u00e1cticamente todos fueron exterminados para finales de los \u201830. Por ejemplo Trotsky en 1936 con su estudio sobre la familia, la juventud y la cultura nacional<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote71sym\"><sup>71<\/sup><\/a><\/sup>. Los retrocesos en estas y otras problem\u00e1ticas acelerar\u00edan la implosi\u00f3n de la URSS.<\/p>\n\n\n\n<p>La aportaci\u00f3n de Lenin a la cr\u00edtica del sentido com\u00fan radica en que, adem\u00e1s de sostener que existe un embri\u00f3n de consciencia que emerge en la espontaneidad de las masas desbordando el poder del sentido com\u00fan como una de las principales mediaciones del capital, adem\u00e1s de esto, es decisiva la acci\u00f3n pol\u00edtica en el fortalecimiento de dicho embri\u00f3n de consciencia y la cr\u00edtica del m\u00e9todo dominante de pensamiento mediante la radicalidad de la dial\u00e9ctica materialista, atea y liberadora. En este punto, los&nbsp;<em>Cuadernos Filos\u00f3ficos<\/em>&nbsp;son imprescindibles. En sus anotaciones sobre el Concepto, en concreto sobre la idea, Lenin escribe estas palabras que prenden la mecha del polvor\u00edn del sentido com\u00fan:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNi la negaci\u00f3n vac\u00eda, ni la negaci\u00f3n in\u00fatil,&nbsp;<em>ni<\/em>&nbsp;la negaci\u00f3n&nbsp;<em>esc\u00e9ptica,&nbsp;<\/em>la vacilaci\u00f3n y la duda son caracter\u00edsticas y esenciales de la dial\u00e9ctica \u2013que sin duda contiene el elemento de negaci\u00f3n, que es, en verdad, su elemento m\u00e1s importante\u2013; no, sino la negaci\u00f3n como un momento de la conexi\u00f3n, como un momento del desarrollo, que mantiene lo positivo, es decir, sin vacilaciones, sin eclecticismos.<\/p>\n\n\n\n<p>La dial\u00e9ctica consiste, en general, en la negaci\u00f3n de la&nbsp;<em>primera<\/em>&nbsp;proposici\u00f3n, en su reemplazo por una&nbsp;<em>segunda<\/em>&nbsp;(en la transici\u00f3n de la primera a la segunda, en la demostraci\u00f3n de la conexi\u00f3n que existe entre la primera y la segunda, etc.). La segunda puede ser convertida en el predicado de la primera\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote72sym\"><sup>72<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>La negatividad es el elemento m\u00e1s importante de la dial\u00e9ctica porque aviva la lucha de contrarios desde su interior mismo. El sentido com\u00fan es inconciliables con esta concepci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>6.- GRAMSCI:<\/p>\n\n\n\n<p>Con Gramsci sucede pr\u00e1cticamente lo mismo que con la mayor\u00eda de las y los marxistas \u2013y de los anarquistas\u2013 que tuvieron y tienen que elaborar su praxis en duras condiciones vitales, en la inseguridad ante la represi\u00f3n, en la pobreza y falta de medios, en la c\u00e1rcel, el exilio o la clandestinidad, bajo la presi\u00f3n en contra de las burocracias de sus partidos, en medio del aislamiento y desprestigio burgu\u00e9s. Otra identidad que los marxistas y de Gramsci es su ampl\u00edsimo conocimiento, sus variados temas de estudio, su visi\u00f3n de que la realidad ha de ser estudiada en su multiplicidad y en su unicidad\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Gramsci nace en 1891 y muere en abril de 1937 nueve meses despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n del libro de Trotsky. Al igual que Lenin, Trotsky y muchos marxistas de la \u00e9poca, tampoco presta atenci\u00f3n notoria a las cadenas fetichistas. En este texto no podemos valorar en detalle las lagunas de sus ideas y c\u00f3mo fueron y son utilizadas por diversas corrientes que van desde el reformismo m\u00e1s culturalista hasta el centro-izquierda de la \u00abhegemon\u00eda de la sociedad civil\u00bb. Tampoco vamos a analizar su giro de 1923-24 desde la izquierda hasta la b\u00fasqueda de una alianza centrista con sectores burgueses destinada a parar el avance fascista, giro que le permiti\u00f3 recurrir a m\u00e9todos burocr\u00e1ticos<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote73sym\"><sup>73<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;para hacerse con la direcci\u00f3n del PCI hasta su detenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Se debate mucho sobre la forma de escribir de Gramsci. Es verdad que ya en sus primeros escritos, especialmente en los que se trata de los consejos obreros, llaman la atenci\u00f3n sus \u00abambiguas expresiones\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote74sym\"><sup>74<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;lo que unido a su car\u00e1cter pol\u00e9mico ha dado pie a diversas interpretaciones en una problem\u00e1tica tan decisiva o m\u00e1s que la de la hegemon\u00eda u otras. Tambi\u00e9n es muy posible que \u00ablo opaco y oblicuo\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote75sym\"><sup>75<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;de sus reflexiones carcelarias sobre el Estado, el partido, la revoluci\u00f3n en Occidente, etc., sea en parte debido a que su formaci\u00f3n antes de ser detenido en 1926 estaba influenciada por la deriva de la III Internacional desde 1924 hacia lo que ser\u00eda el estalinismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La c\u00e1rcel agudiz\u00f3 esa forma de expresarse un tanto imprecisa que s\u00f3lo lleg\u00f3 a una cierta sistematicidad al final de su vida. Las famosas \u00abantinomias\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote76sym\"><sup>76<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;debilitan la riqueza de algunas de sus ideas, por ejemplo \u00abEl uso del t\u00e9rmino hegemon\u00eda se ha hecho cada vez m\u00e1s amplio y ambiguo [\u2026] tiene un empleo bastante laxo. Aunque la hegemon\u00eda se ha convertido en una cuesti\u00f3n cl\u00e1sica en los estudios sociales, no contamos con una teor\u00eda suficientemente sistem\u00e1tica y con orientaciones para su operacionalizaci\u00f3n\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote77sym\"><sup>77<\/sup><\/a><\/sup>. De la misma forma que \u00ablos distintos conceptos y las categor\u00edas desarrolladas por Gramsci y que forman parte de su particular universo intelectual:&nbsp;<em>hegemon\u00eda<\/em>,&nbsp;<em>filosof\u00eda de la praxis<\/em>,<em>&nbsp;nacional-popular<\/em>,<em>&nbsp;reforma intelectual y moral<\/em>,<em>&nbsp;revoluci\u00f3n pasiva<\/em>,<em>&nbsp;guerra de posiciones<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>bloque hist\u00f3rico<\/em>, han sido ampliamente utilizadas por un gran n\u00famero de intelectuales. Pero como ha ocurrido con otros autores, no siempre se hizo una lectura filol\u00f3gicamente correcta de su obra, ni ce\u00f1ida a la necesaria contextualizaci\u00f3n hist\u00f3rica\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote78sym\"><sup>78<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, estas y otras peculiaridades de los textos gramscianos, especialmente los de la c\u00e1rcel, no anulan la profundidad de su aportaci\u00f3n global que, una vez m\u00e1s, queda demostrada en el amplio temario de problemas sociales planteado a ra\u00edz de lo que puede aportar Gramsci a Nuestram\u00e9rica. Por ejemplo, aclarando las confusiones en el debate sobre la \u00abguerra de posiciones\u00bb o la \u00abguerra de movimientos\u00bb queda superado las condiciones objetivas: Isabel Monal est\u00e1 en lo cierto cuando sostiene que:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abGramsci no est\u00e1 excluyendo ni liquidando la guerra de movimientos. Ning\u00fan marxista verdaderamente dial\u00e9ctico caer\u00eda en un dogma semejante [\u2026] Ocasionalmente por tanto, cabe y se impone recurrir a la guerra de movimientos; es el an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta y lo que Gramsci denominaba relaci\u00f3n de fuerzas las que determinan cu\u00e1ndo y de qu\u00e9 forma debe y puede recurrirse a ella de manera eventual. Una cosa debe quedar bien clara, no es cuesti\u00f3n de que el sistema \u201cceda\u201d parcelas, sino que \u00e9stas deben ser tomadas, arrebatadas a trav\u00e9s de las luchas sociales, en particular las luchas de clases. Se trata de la guerra de posici\u00f3n de los oprimidos\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote79sym\"><sup>79<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>No hemos escogido este ejemplo al azar. La cuesti\u00f3n del contenido pol\u00edtico-militar de la estrategia revolucionaria, es decir, la de saber por qu\u00e9, cu\u00e1ndo, c\u00f3mo y para qu\u00e9 hay que pasar de la \u00abguerra de posiciones\u00bb a la de \u00abmovimientos\u00bb recorre absolutamente toda la historia del socialismo, y tambi\u00e9n de las utop\u00edas rojas pre-socialistas, con las limitaciones de sus contextos preburgueses. Es por tanto una constante que reaparece siempre en la historia de la lucha de clases y por ello en las sucesivas formas del sentido com\u00fan de cada \u00e9poca, como medio de control y dominaci\u00f3n en esa \u00e9poca. Ya en la fase de 1929-32 Gramsci avanzaba la t\u00e1ctica de \u00abguerra de posici\u00f3n\u00bb enfrentada a la \u00abguerra de movimientos\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote80sym\"><sup>80<\/sup><\/a><\/sup>, un brev\u00edsimo escrito que justo pasa de dos mil caracteres marcando las diferencias con Trotsky, lo que ha dado pie a muchos debates; mientras que en otros dos<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote81sym\"><sup>81<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;m\u00e1s extensos solo analiza cuestiones hist\u00f3ricas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasando a la cuesti\u00f3n de las tergiversaciones interesadas de las ideas de Gramsci, sobre todo a partir de las manipulaciones de N. Bobbio<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote82sym\"><sup>82<\/sup><\/a><\/sup>, se comprueba la importancia del componente pol\u00edtico-militar esencial en la estrategia revolucionaria, analizando el porqu\u00e9 y el para qu\u00e9 de las dos grandes corrientes que han manipulado con descaro las ideas del comunista corso, tal como explica J. L. Acanda: la iniciada por Norberto Bobbio sobre que Gramsci se centraba en la \u00absuperestructura cultural\u00bb, y la del PCI que aseguraba que Gramsci justificaba el \u00abcompromiso hist\u00f3rico\u00bb con la burgues\u00eda<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote83sym\"><sup>83<\/sup><\/a><\/sup>. Pensamos que ya hab\u00eda en aquellos a\u00f1os \u2013finales de los \u201960 y comienzos de los \u201990\u2013, una l\u00ednea reformista interna que un\u00eda ambas tergiversaciones, que reapareci\u00f3 imp\u00fadicamente en el neo-reformismo referenciado en Syriza y otras fuerzas similares.<\/p>\n\n\n\n<p>Virginia Fontes denuncia los malabarismos con los que intelectuales mezclaron t\u00e9rminos gramscianos como hegemon\u00eda, sociedad civil y revoluci\u00f3n pasiva siguiendo las indicaciones de E. Laclau y Ch. Mouffe para crear una concepci\u00f3n de la hegemon\u00eda \u00absin v\u00ednculos concretos con la estructura productiva y con las modalidades de coerci\u00f3n, convirti\u00e9ndose en pieza ret\u00f3rica\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote84sym\"><sup>84<\/sup><\/a><\/sup>. Se trata de expulsar la lucha de clases de la realidad sustituy\u00e9ndola por la ret\u00f3rica de la \u00abdemocracia radical\u00bb. La autora insiste con raz\u00f3n en que, dadas las condiciones de Nuestram\u00e9rica, hay que diferenciar con extremo rigor los usos antag\u00f3nicos del t\u00e9rmino \u00absociedad civil\u00bb: el de la burgues\u00eda y el imperialismo, del sentido y uso pol\u00edtico que dio Gramsci a la \u00absociedad civil\u00bb, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Gramsci era muy consciente de las limitaciones que deb\u00eda superar y por eso se esforz\u00f3 por precisar lo m\u00e1s posible sus conceptos. Un ejemplo lo tenemos en el uso abstracto de los t\u00e9rminos filosof\u00eda, filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica, intelectuales org\u00e1nicos o populares, etc. No hay duda de que se refiere al marxismo, a la concienciaci\u00f3n que deben realizar los intelectuales revolucionarios y a las tareas del partido. Veamos su definici\u00f3n de \u201cideolog\u00eda\u201d: \u00abla filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica representa una superaci\u00f3n clara [\u2026 (de la ideolog\u00eda) \u2026] la filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica contiene impl\u00edcitamente un juicio de desvalor y excluye que para sus fundadores hubiera que buscar el origen de las ideas en las sensaciones\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote85sym\"><sup>85<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin entrar aqu\u00ed al debate, importante en s\u00ed, sobre las diferencias entre la ideolog\u00eda como falsa conciencia, como conciencia invertida, etc.; y la ideolog\u00eda como conjunto de opiniones sociales de las diversas clases en lucha, lo cierto es que Gramsci tambi\u00e9n marca una diferencia cualitativa entre marxismo o filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica e ideolog\u00eda, lo cual es decisivo para saber qu\u00e9 es el sentido com\u00fan y su complejidad. Pero, tocando ya el tema del sentido com\u00fan, veamos una de sus opacidades y ambig\u00fcedades opacas. En un texto titulado&nbsp;<em>El lenguaje, los idiomas, y el sentido com\u00fan,&nbsp;<\/em>Gramsci no diferencia entre \u00absentido com\u00fan\u00bb y \u00abbuen sentido\u00bb:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab \u00bfEn qu\u00e9 consiste exactamente el m\u00e9rito de lo que suele llamarse \u201csentido com\u00fan\u201d o \u201cbuen sentido\u201d? No s\u00f3lo en el hecho de que el sentido com\u00fan emplee el principio de causalidad, aunque s\u00f3lo sea impl\u00edcitamente, sino en el hecho mucho m\u00e1s restringido de que, en una serie de juicios, el sentido com\u00fan identifica la causa exacta y simple al alcance de la mano y no se deja desviar por enredos y abstrusidades seudoprofundos, seudocient\u00edficos, etc. El sentido com\u00fan no pod\u00eda dejar de ser exaltado en los siglos XVII y XVIII, cuando se reaccion\u00f3 contra el principio de autoridad representado por la Biblia y Arist\u00f3teles; se descubri\u00f3 que en el sentido com\u00fan hab\u00eda cierta dosis de \u201cexperimentalismo\u201d y de observaci\u00f3n directa de la realidad, si bien emp\u00edrica y limitada\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote86sym\"><sup>86<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En otros textos Gramsci parece admitir una diferencia muy difusa entre sentido com\u00fan y buen sentido. Veamos, cuando precisa el t\u00e9rmino escueto de \u00abfilosof\u00eda\u00bb, escribe: \u00abTodos los hombres son \u201cfil\u00f3sofos\u201d, definiendo los l\u00edmites y los caracteres de esta \u201cfilosof\u00eda espont\u00e1nea\u201d propia de \u201ctodo el mundo\u201d, o sea de la filosof\u00eda contenida: 1) en el mismo lenguaje, que es un conjunto de nociones y conceptos determinados, y no ya solo de palabras gramaticales vac\u00edas de contenido; 2) en el sentido com\u00fan y en el buen sentido; 3) en la religi\u00f3n popular y tambi\u00e9n, por tanto, en todo el sistema de creencias, supersticiones, opiniones, modos de ver y de obrar que desembocan en lo que generalmente se llama \u201cfolklore\u201d\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote87sym\"><sup>87<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Analizando las relaciones entre espontane\u00edsmo y direcci\u00f3n consciente, Gramsci aclara que \u00ab\u201cEspont\u00e1neos\u201d en el sentido de no debidos a una actividad educadora sistem\u00e1tica por parte de un grupo dirigente ya consciente, sino formados a trav\u00e9s de la experiencia cotidiana iluminada por el sentido com\u00fan, o sea, por la concepci\u00f3n tradicional popular del mundo, cosa que muy pedestremente se llama \u201cinstinto\u201d y no es sino una adquisici\u00f3n hist\u00f3rica tambi\u00e9n \u00e9l, solo que primitiva y elemental)\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote88sym\"><sup>88<\/sup><\/a><\/sup>. Esta espontaneidad del sentido com\u00fan elemental y primitivo es utilizada como fuerza reaccionaria por la derecha siempre que la izquierda no ha concienciado internamente al pueblo, ha abandonado la lucha contra ese sentido com\u00fan, lo que le exige una formaci\u00f3n te\u00f3rica apreciable: \u00abLa realidad abunda en combinaciones de lo m\u00e1s raro, y es el te\u00f3rico el que debe identificar en esas rarezas la confirmaci\u00f3n de su teor\u00eda, \u201ctraducir\u201d a lenguaje te\u00f3rico los elementos de la vida hist\u00f3rica, y no al rev\u00e9s, exigir que la realidad se presente seg\u00fan el esquema abstracto\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote89sym\"><sup>89<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre las diferencias entre ambos \u00absentidos\u00bb, el bueno y el com\u00fan, m\u00e1s adelante precisar\u00e1 que: \u00ab\u201cSentido com\u00fan\u201d es un nombre colectivo, como \u201creligi\u00f3n\u201d; no existe un sentido com\u00fan s\u00f3lo, sino que tambi\u00e9n el sentido com\u00fan es un producto y un devenir hist\u00f3rico. La filosof\u00eda es la cr\u00edtica y la superaci\u00f3n de la religi\u00f3n y del sentido com\u00fan, y de este modo coincide con el \u201cbuen sentido\u201d, que se contrapone al sentido com\u00fan\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote90sym\"><sup>90<\/sup><\/a><\/sup>. \u00bfQu\u00e9 es y c\u00f3mo se forma el \u00ab\u201cbuen sentido\u201d com\u00fan\u00bb? Gramsci reconoce que el sentido com\u00fan \u00abcontiene una invitaci\u00f3n impl\u00edcita a la resignaci\u00f3n y a la paciencia, pero parece que su punto significativo m\u00e1s importante es la invitaci\u00f3n a la reflexi\u00f3n\u00bb. Dice que el sentido com\u00fan alberga \u00abmaneras de decir populares que podr\u00edan juntarse con las expresiones an\u00e1logas de los escritores de car\u00e1cter popular\u00bb generando una forma de pensar orientada a la toma de conciencia: \u00abEste es el n\u00facleo sano del sentido com\u00fan, precisamente lo que se podr\u00eda llamar buen sentido com\u00fan\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote91sym\"><sup>91<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre este particular, J. M. Piotte explica que \u00abel sentir de la clase obrera es, naturalmente, una amalgama de concepciones del mundo heterog\u00e9nea y heter\u00f3clita. Gramsci hace hincapi\u00e9 a menudo en sus apuntes sobre lo que de contradictorio tienen las ideolog\u00edas vividas por la clase obrera. Hay un sentir propio de la clase obrera, que se apoya en las experiencias originales vividas por ella; este sentir original e independiente, Gramsci lo denomina \u201cel buen sentido\u201d; sobre este sentir debe fundarse el partido, descartando la influencia ideol\u00f3gica de las dem\u00e1s clases as\u00ed como las ideolog\u00edas particulares de alg\u00fan sector determinado de la clase obrera\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote92sym\"><sup>92<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando en el espontane\u00edsmo, Piotte dice, para Gramsci, existen muchas direcciones conscientes \u00abpero estos elementos no se articulan entre ellos ni se encuentran unificados alrededor de unos principios coherentes que sean predominantes, pues, adem\u00e1s de surgir del n\u00facleo del \u201cbuen sentido\u201d de las masas populares, remiten a un conjunto de ideolog\u00edas extra\u00f1as a las profundas aspiraciones de las masas\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote93sym\"><sup>93<\/sup><\/a><\/sup>. Se trata, por tanto, de separar el grano de la paja dentro del contradictorio sentido com\u00fan del pueblo, tarea larga, dif\u00edcil y que requiere la formaci\u00f3n te\u00f3rica suficiente rescatar y actualizar lo poco pero muy valioso que hay de \u00abbuen sentido\u00bb en la amalgama heter\u00f3clita y heterog\u00e9nea del sentido com\u00fan: \u00abEste n\u00facleo de \u201cbuen sentido\u201d, este m\u00ednimo de propia reflexi\u00f3n en las masas populares existe en todo movimiento espont\u00e1neo. Las clases subalternas no son puros recept\u00e1culos; no se hallan enteramente condicionadas por la ideolog\u00eda de las clases dominantes; piensan por ellas mismas, hasta un cierto nivel\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote94sym\"><sup>94<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Como s\u00edntesis de lo visto hasta aqu\u00ed, leamos a Virginia Fontes: \u00abEl sentido com\u00fan, plagado de contradicciones, contiene un n\u00facleo fundamental de buen sentido y no debe ser borrado o reprimido sino analizado, comprendido y sentido\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote95sym\"><sup>95<\/sup><\/a><\/sup>. Descubrir el n\u00facleo \u00abpositivo\u00bb que late en el sentido com\u00fan, exige antes que nada profundizar hasta las contradicciones irracionales e inconscientes que limitan grandemente el desarrollo de las potencialidades de la conciencia; exige desarrollar la dial\u00e9ctica entre la subjetividad y la objetividad, lo que nos lleva entre otras cosas a las relaciones entre el marxismo, el freudismo de izquierdas y dem\u00e1s aportaciones cr\u00edticas al respecto. En la \u00e9poca en la que ahora nos movemos, entre la muerte de Lenin y la c\u00e1rcel de Gramsci, esta limitaci\u00f3n era aplastante, pese a las referencias a Freud del segundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvo error nuestro, lo m\u00e1s probable es que Gramsci no llegara a estudiar los&nbsp;<em>Cuadernos Filos\u00f3ficos<\/em>&nbsp;de Lenin cuya primera publicaci\u00f3n en ruso fue en 1933. De cualquier modo, debemos preguntarnos sobre las posibles conexiones entre el \u00absano sentido com\u00fan\u00bb de Gramsci y el potencial de la imaginaci\u00f3n corriente, que no de la enriquecida mediante el estudio y la heur\u00edstica, que Lenin define as\u00ed en sus anotaciones sobre la esencia tal cual la define Hegel en&nbsp;<em>Ciencia de la l\u00f3gica<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab1) La imaginaci\u00f3n corriente capta la diferencia y la contradicci\u00f3n, pero no la&nbsp;<em>TRANSICI\u00d3N&nbsp;<\/em>de lo uno a lo otro, que&nbsp;<strong>es lo m\u00e1s importante.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>2) La inteligencia capta la contradicci\u00f3n, la&nbsp;<em>anuncia,<\/em>&nbsp;pone las cosas en relaci\u00f3n unas con otras, \u201cdeja entrever el concepto a trav\u00e9s de la contradicci\u00f3n\u201d, pero no&nbsp;<em>expresa<\/em>&nbsp;el concepto de las cosas y de sus relaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>3) La raz\u00f3n pensante (el entendimiento) aguza la diferencia embotada de la variedad, la simple multiplicidad de la imaginaci\u00f3n hasta convertirla en una diferencia&nbsp;<em>esencial<\/em>, en una&nbsp;<em>oposici\u00f3n.&nbsp;<\/em>S\u00f3lo al llegar a la c\u00faspide de la contradicci\u00f3n cobra lo diverso movilidad (<em>regsam<\/em>) y vida en sus relaciones mutuas, recibe \u2013[(palabra tachada por Lenin despu\u00e9s de escribirla en su manuscrito)]\u2013, adquiere la negatividad que es&nbsp;<strong>la pulsi\u00f3n inmanente del automovimiento y la vitalidad<\/strong>\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote96sym\"><sup>96<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para este texto, podemos relacionar lo que Lenin denomina \u00abimaginaci\u00f3n corriente\u00bb, con el \u00absentido com\u00fan\u00bb gramsciano, y por tanto podemos estudiar el crucial problema de captar el momento de la transici\u00f3n entre diferencia, oposici\u00f3n y contradicci\u00f3n, utilizando el t\u00e9rmino de \u00abmomento\u00bb en su acepci\u00f3n hegeliana de \u00abmomento de&nbsp;<strong>conexi\u00f3n<\/strong>, momento de concatenaci\u00f3n\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote97sym\"><sup>97<\/sup><\/a><\/sup>, como recuerda Lenin. Por su parte, G. Pessoa tambi\u00e9n explica los tres momentos fundamentales en el devenir de la dial\u00e9ctica del conocimiento: diferencia, oposici\u00f3n y contradicci\u00f3n<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote98sym\"><sup>98<\/sup><\/a><\/sup>, momentos de transici\u00f3n cualitativa en el proceso reflexivo que de realizarse pueden llevarnos a la verdad y a la libertad, siempre que en el interior de cada salto optemos pr\u00e1cticamente por ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Captar la&nbsp;<em>TRANSICI\u00d3N,&nbsp;<\/em>con may\u00fascula y cursiva para seguir con la importancia que le otorga Lenin, de lo diferente a lo opuesto, y de aqu\u00ed a lo contrario es materializar el proceso por el cual la inteligencia descubre que ha habido un salto cualitativo en la unidad de contrarios que define a la realidad, elaborando as\u00ed el concepto que expresa esa nueva contradicci\u00f3n. El sentido com\u00fan no puede ni siquiera sospechar que pueda realizarse este proceso de pensamiento lleno de saltos, de transiciones de una fase a otra, durante las cuales la persona \u2013o el colectivo- tiene que abandonar la falsa seguridad basada en la equidistancia entre los extremos, en la indiferencia ego\u00edsta ante las injusticias de la vida real.<\/p>\n\n\n\n<p>Llega un momento en el que las contradicciones objetivas fuerzan a la imaginaci\u00f3n corriente a chocar con sus l\u00edmites, muy parecidos o id\u00e9nticos a los del sentido com\u00fan. Entonces la imaginaci\u00f3n corriente ha de descubrir que lo diferente se ha convertido en su contrario, pasando por su opuesto. Lo diferente es tolerable porque no implica conflicto, lucha, sino consenso, di\u00e1logo, normalidad, esa mentira destrozada por Pascualina Curcio<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote99sym\"><sup>99<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;Lo opuesto es rechazable porque descubre las enfrentadas esencias de las diferencias existentes, de modo que el consenso pierde de entrada casi toda su efectividad de lo que llaman \u00absoluci\u00f3n pac\u00edfica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Y lo contrario es lo definitivamente inaceptable para el sentido com\u00fan porque es el grado m\u00e1s alto, la c\u00faspide, de lo que hace antag\u00f3nicas las diferencias iniciales, haci\u00e9ndolas insoportables y rompiendo as\u00ed la reaccionaria comodidad hip\u00f3crita de los explotadores y forzando a las explotadas a enfrentarse a sus miedos y dependencias en su misma praxis liberadora. La imaginaci\u00f3n corriente, como el sentido com\u00fan, se enfrenta entonces a lo contrario en una dura transici\u00f3n en la que se juega su futuro, pero siente miedo a lo nuevo y se echa para atr\u00e1s, a la seguridad de lo corriente, de lo sensato. Estas transiciones, que pueden ser abortadas y de hecho lo son, tienen tanta importancia en la superaci\u00f3n revolucionaria del sentido com\u00fan que nos extenderemos sobre ellas en el \u00faltimo cap\u00edtulo dedicado a la pol\u00edtica y al poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Gramsci comprende que en ese momento la l\u00f3gica formal choca con la \u00ab\u201cley de la tendencia\u201d\u00bb, forma astuta de referirse a la l\u00f3gica dial\u00e9ctica sin nombrarla para burlar la censura, y pregunta: \u00ab\u00bfNo implica precisamente una nueva \u201cinmanencia\u201d, una nueva concepci\u00f3n de la \u201cnecesidad\u201d y de la libertad, etc.?\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote100sym\"><sup>100<\/sup><\/a><\/sup>. Gramsci est\u00e1 en lo cierto. La \u00abley de la tendencia\u00bb muestra que la unidad y lucha de contrarios genera posibilidades, v\u00edas latentes que van siendo descartadas por la misma lucha de contrarios hasta que llega el momento decisivo del salto cualitativo a lo nuevo: las tensiones crecientes que anidan en lo diferente exigen la irrupci\u00f3n de un contrario nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante este proceso, se forman nuevas necesidades y se experimentan o se desean libertades nuevas que a su vez, m\u00e1s adelante, dar\u00e1n pie a nuevas luchas. La posibilidad de la derrota, del retroceso, est\u00e1 siempre presente; la probabilidad del fracaso o de la victoria depende de c\u00f3mo act\u00fae la conciencia pol\u00edtica desbordando a la imaginaci\u00f3n corriente, al sentido com\u00fan, mostrando que ya se ha producido el tr\u00e1nsito de la diferencia a la contradicci\u00f3n, y que es vital acabar con esa contradicci\u00f3n. El sentido com\u00fan y la imaginaci\u00f3n corriente, no dan ese salto, retroceden espantados a la falsa protecci\u00f3n el poder explotador aunque eso les obligue a renunciar a la libertad. Volvemos as\u00ed al punto basal de la dial\u00e9ctica de la praxis.<\/p>\n\n\n\n<p>A este respecto, K. Kosik argument\u00f3 acertadamente en un debate en 1967 que a pesar de que todav\u00eda no estaban suficientemente esclarecidos conceptos que empleaba Gramsc\u00ed, s\u00ed se pod\u00eda afirmar que su aportaci\u00f3n al sentido de la filosof\u00eda de la praxis era muy v\u00e1lida ya que se centraba en proceso de creaci\u00f3n de lo nuevo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa filosof\u00eda de la praxis supera la insuficiencia del pensamiento antiguo y adjudica a la creaci\u00f3n humana un car\u00e1cter aut\u00e9ntico, de donde se sigue que la presencia del hombre en el mundo no est\u00e1 restringida al esclarecimiento y a la comprensi\u00f3n de esto que existe&nbsp;<em>ya<\/em>, sino que al mismo tiempo significa la creaci\u00f3n de lo&nbsp;<em>nuevo<\/em>: lo cualitativamente nuevo aparece por intermediaci\u00f3n del hombre. La filosof\u00eda de la praxis supera la deformaci\u00f3n unilateral del pensamiento cientificista y t\u00e9cnico porque comprende la praxis, es decir, la unidad del hombre y del mundo, como la<em>&nbsp;verdad en devenir<\/em>, subraya que la praxis sin la verdad y la apertura cae al nivel de la t\u00e9cnica y de la manipulaci\u00f3n\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote101sym\"><sup>101<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Gramsci muestra los vaivenes, las contradicciones y el proceso tendencial de la verdad como devenir, como praxis creadora de lo nuevo, ahondando en la dial\u00e9ctica de la tendencia a la ca\u00edda de la tasa media de ganancia, Gramsci se pregunta sobre cu\u00e1ndo y c\u00f3mo el capitalismo mundial puede llegar a una situaci\u00f3n cr\u00edtica, responde:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLas fuerzas que contrarrestan la ley tendencial y que se resumen en la producci\u00f3n de una plusval\u00eda relativa creciente tienen sus l\u00edmites, dados, por ejemplo, t\u00e9cnicamente por la extensi\u00f3n y la resistencia el\u00e1stica de la materia, y socialmente por la medida soportable de paro en una determinada sociedad. O sea: la contradicci\u00f3n econ\u00f3mica se convierte en contradicci\u00f3n pol\u00edtica y se resuelve pol\u00edticamente en una inversi\u00f3n de la pr\u00e1ctica\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote102sym\"><sup>102<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>El sentido com\u00fan vulgar no puede captar el desarrollo interno que va de lo diferente a lo contrario, y de la contradicci\u00f3n econ\u00f3mica a la pol\u00edtica, la cual a su vez salta por efecto de esa misma dial\u00e9ctica, a la \u00abinversi\u00f3n de la pr\u00e1ctica\u00bb, a la lucha revolucionaria. En este devenir lo inmanente especulativo se transforma en inmanente real, es decir, la visi\u00f3n especulativa exterior a la diferencia salta a praxis revolucionaria inmanente a la contradicci\u00f3n, form\u00e1ndose a la vez nuevas concepciones de la necesidad y la libertad. En este proceso, partes del sentido com\u00fan llegan a ser \u00abbuen sentido com\u00fan\u00bb, pero no pueden llegar m\u00e1s all\u00e1, a ser conciencia te\u00f3rica revolucionaria, y la raz\u00f3n nos la ofrece Gramsci.<\/p>\n\n\n\n<p>El comunista sardo explica que los m\u00e9todos del pensamiento l\u00f3gico como la inducci\u00f3n y la deducci\u00f3n, etc., utilizados por los intelectuales, constituyen \u00abuna \u201cespecialidad\u201d, no es algo dado por el \u201csentido com\u00fan\u201d\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote103sym\"><sup>103<\/sup><\/a><\/sup>, o sea, deben ser aprendidos y perfeccionados, lo cual es tarea de los intelectuales del pueblo que perfeccionan y practican la filosof\u00eda de la praxis, y su pol\u00edtica inherente: \u00abUna filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica tiene inevitablemente que presentarse al principio con actitud pol\u00e9mica y cr\u00edtica, como superaci\u00f3n del anterior modo de pensar y del concreto pensamiento existente (o mundo cultural existente) Por tanto, y ante todo, como cr\u00edtica del \u201csentido com\u00fan\u201d [\u2026] La relaci\u00f3n entre filosof\u00eda \u201csuperior\u201d y el sentido com\u00fan est\u00e1 garantizada por la \u201cpol\u00edtica\u201d, del mismo modo que la pol\u00edtica asegura tambi\u00e9n la relaci\u00f3n entre el catolicismo de los intelectuales y el de los \u201csencillos\u201d\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote104sym\"><sup>104<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;Gramsci sostiene que la pol\u00edtica que aplica la Iglesia para mantener el control religioso de los \u201csencillos\u201d por los intelectuales, debe llegar a ser una pol\u00edtica de hierro, de control f\u00e9rreo, porque los \u201csencillos\u201d empiezan a cuestionar a la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Gramsci se mueve en los mismos par\u00e1metros que la mayor\u00eda de los marxistas que no hacen apenas referencia al fetichismo como secreto del sentido com\u00fan, o que no hacen ninguna referencia. La inclusi\u00f3n de la pol\u00edtica como mediaci\u00f3n necesaria, en su doble sentido de revolucionaria y reaccionaria, rellena parcialmente ese vac\u00edo por cuanto apunta al decisivo problema del poder, sin el cual el sentido com\u00fan sobrevivir\u00eda relativamente poco. Tal debilidad no anula totalmente su validez, sino que solamente muestra sus l\u00edmites, el hecho de que su poder cr\u00edtico y liberador \u00fanicamente pueda llegar al nivel pol\u00edtico cotidiano, pero se debilita mucho cuando debe atacar al \u00abmundo subjetivo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En sus lecturas de Freud, Gramsci muestra un avance: en una nota reconoce que no ha podido estudiarlo, pero parece que: \u00abLa lucha contra el orden jur\u00eddico se realiza a trav\u00e9s del an\u00e1lisis psicol\u00f3gico freudiano\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote105sym\"><sup>105<\/sup><\/a><\/sup>. En otra nota, define como necesario su estudio, lo que le permite denunciar el \u00ab\u201cconformismo social\u201d\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote106sym\"><sup>106<\/sup><\/a><\/sup>, y ofrece sugestivas reflexiones sobre las relaciones del psicoan\u00e1lisis con las diversas expresiones de la estructura ps\u00edquica dominante seg\u00fan la pertenencia de clase, etc., ideas que ya estaban siendo desarrolladas en parte en esos momentos por corrientes freudo-marxistas, luego por algunas corrientes de la Escuela de Fr\u00e1ncfort y por la psiquiatr\u00eda cr\u00edtica un poco despu\u00e9s. Aun as\u00ed, se aprecia f\u00e1cilmente el vac\u00edo abierto por la no profundizaci\u00f3n de la cr\u00edtica del fetichismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre el pragmatismo, Gramsci dice lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSi es verdad que la filosof\u00eda es una \u201cpol\u00edtica\u201d y que cada fil\u00f3sofo es esencialmente un hombre pol\u00edtico, tanto m\u00e1s puede decirse ello del pragm\u00e1tico, que construye la filosof\u00eda \u201cutilitariamente\u201d en el sentido inmediato. [\u2026] tiende a crear una \u201cfilosof\u00eda popular\u201d superior al sentido com\u00fan: es un \u201cpartido ideol\u00f3gico\u201d inmediato, m\u00e1s que un sistema de filosof\u00eda. [\u2026] Hegel puede ser concebido como el precursor te\u00f3rico de las revoluciones liberales del 800. Los pragm\u00e1ticos, cuando m\u00e1s, han logrado crear el Rotary Club o justificar todos los movimientos culturales conservadores y retr\u00f3grados (a justificarlos de hecho y no s\u00f3lo por distorsi\u00f3n pol\u00e9mica, como sucedi\u00f3 con Hegel y el Estado prusiano)\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote107sym\"><sup>107<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el Rotary Club? Una organizaci\u00f3n filantr\u00f3pica burguesa que con el lema de \u00ab\u00fanete a los l\u00edderes\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote108sym\"><sup>108<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;promete relaciones personales y profesionales que ayudan a mejorar la situaci\u00f3n mundial. Tambi\u00e9n en los EEUU, al igual que en la Europa de finales del siglo XIX, sectores burgueses buscaban m\u00e9todos de integraci\u00f3n del malestar social creciente: la oleada de lucha de clases que en 1902 cost\u00f3 la vida a 14 mineros en huelga y cientos de heridos y detenidos. La patronal regal\u00f3 un anillo de 1000 d\u00f3lares a Mitchell, dirigente del sindicato que dividi\u00f3 y rompi\u00f3 la huelga<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote109sym\"><sup>109<\/sup><\/a><\/sup>, pero las luchas continuaron. En 1906 Upton Sinclair public\u00f3&nbsp;<em>The Jungle<\/em>&nbsp;narrando las insufribles condiciones de trabajo en la industria c\u00e1rnica de Chicago<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote110sym\"><sup>110<\/sup><\/a><\/sup>, ciudad en la que en 1905 se hab\u00eda fundado Rotary Club: \u00abhombres de negocios y profesionales seleccionados entre los m\u00e1s activos y honorables de la localidad, que se re\u00fanen peri\u00f3dicamente para almorzar y cumplir con los fines rotarios: la ayuda mutua, el desinter\u00e9s con los subordinados y la protecci\u00f3n al desvalido\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote111sym\"><sup>111<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Regalar 1000 d\u00f3lares de 1902 a un bur\u00f3crata sindical por traicionar al proletariado sobre los cad\u00e1veres de sus compa\u00f1eros asesinados, es un ejemplo de la flexibilidad del capital para compaginar la represi\u00f3n asesina con la podredumbre de las burocracias. La burgues\u00eda emplea el pragmatismo para las reformas integradoras, y emplea la represi\u00f3n y la muerte para derrotar a quienes siguen luchando.<\/p>\n\n\n\n<p>7.- DUNAYEVSKAYA:<\/p>\n\n\n\n<p>El nazifascismo fue una confirmaci\u00f3n y a la vez una superaci\u00f3n del sentido com\u00fan tal c\u00f3mo se estaba pudriendo aceleradamente desde la IGM, la oleada revolucionaria iniciada en 1917 a nivel internacional y antiimperialista, y la Gran Depresi\u00f3n de 1929. La reserva de irracionalidad y sumisi\u00f3n autoritaria fue activada no solo por la peque\u00f1a burgues\u00eda sino por facciones burguesas y algunas del proletariado precarizado en extremo, aunque pocas. Muchas iglesias cristianas apoyaron esa inhumanidad: los luteranos, por ejemplo, recurrieron al racismo y a la ideolog\u00eda profundamente reaccionaria de Lutero<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote112sym\"><sup>112<\/sup><\/a><\/sup>. Hab\u00eda que salvar la civilizaci\u00f3n del capital amenazada por el monstruo comunista de la misma forma que Lutero hab\u00eda justificado la masacre del campesinado revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el nazifascismo tambi\u00e9n triunf\u00f3 por el apoyo que obtuvo de una de las formas en las que se presenta el sentido com\u00fan: la equidistancia<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote113sym\"><sup>113<\/sup><\/a><\/sup>, es decir, ese imposible equilibrio juicioso y centrado entre los extremos \u2013de Mussolini, Hitler, Franco\u2026, por un lado, y de Stalin por el contrario\u2013 con la que se disfraza la indiferencia ante las contradicciones. No posicionarse ante la lucha de clases sino verla desde fuera, dejando que el capital destroce al trabajo. Pero ya para entonces, en el capitalismo yanqui se desarrollaban formas nuevas de irracionalismo y de sin raz\u00f3n, seg\u00fan avis\u00f3 G. Luk\u00e1cs en 1952. De la misma forma que el irracionalismo cambi\u00f3 algunas formas y adquiri\u00f3 alg\u00fan contenido nuevo, sucedi\u00f3 lo mismo con el sentido com\u00fan readaptado para el consumismo de masas y de \u00e9lites deliberadamente impulsado tras la IIGM.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva forma del sentido com\u00fan que empez\u00f3 a imponerse incluso antes del fin de la IIGM, manteniendo su esencia, como una de las t\u00e1cticas para contener la extensi\u00f3n e intensificaci\u00f3n de la lucha de clases dentro de los EEUU: la exigencias de la producci\u00f3n de guerra acabaron con el desempleo, reforzando al proletariado, especialmente a la mujer trabajadora, lo que incrementaba su fuerza al no ser efectivas las amenazas de cerrar las empresas en caso de huelga<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote114sym\"><sup>114<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan una encuesta de1954 el 80% de la poblaci\u00f3n quer\u00eda privar de los derechos de ciudadan\u00eda a los comunistas: \u00abEl macartismo gener\u00f3 un temor generalizado a la protesta pol\u00edtica, en particular a la referida a las intervenciones militares estadounidenses\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote115sym\"><sup>115<\/sup><\/a><\/sup>. Las agresiones imperialistas obten\u00edan as\u00ed una poderosa legitimidad dentro de los EEUU que, a su vez, reforzaba el sentido com\u00fan porque \u00e9ste se regocijaba en el consumismo desarrollista facilitado por los saqueos de pueblos enteros, como suced\u00eda en la Gran Breta\u00f1a de finales del XIX. Fue un sobrino de Freud, E. Bernays (1891-1995) quien primero aplic\u00f3 las tesis de su t\u00edo a la manipulaci\u00f3n de masas mediante la orientaci\u00f3n inconsciente y subconsciente del consumismo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab El razonamiento propuesto por este hombre, aunque con efectos devastadores para la libertad humana, fue sencillo: si es verdad eso de que el hombre est\u00e1 sometido por una serie de fuerzas, pulsiones, deseos y necesidades inconscientes que ni si quiera \u00e9l mismo conoce, y que operando desde un oscuro lugar de la mente tienen capacidad para influir en la conducta del hombre, tambi\u00e9n lo ser\u00e1 que, manipulando convenientemente estas pulsiones, deseos y necesidades ocultas, quien sea capaz de realizar tal manipulaci\u00f3n ser\u00e1 capaz tambi\u00e9n de influir directamente, sin que ellos lo sepan, en la conducta, el pensamiento y el comportamiento de estos sujetos, y todo ello, adem\u00e1s, mientras que por la v\u00eda de los mecanismos conscientes habituales se les est\u00e1 diciendo que se hace justamente lo contrario\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote116sym\"><sup>116<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Como todo consumismo, era invisible pero muy eficazmente autoritario. D. Rushkoff ha dicho que: \u00abIgual que el interrogador de la CIA eval\u00faa las caracter\u00edsticas&nbsp;<em>psicol\u00f3gico-emocionales<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>geogr\u00e1fico-culturales<\/em>&nbsp;del sujeto, el vendedor de coches re\u00fane informaci\u00f3n durante la etapa previa a la aproximaci\u00f3n mediante un proceso denominado&nbsp;<em>blueprinting<\/em>&nbsp;[\u2026] un buen vendedor evita inicialmente el tema de los coches y, a trav\u00e9s de lo que aparenta ser amistad, llega al n\u00facleo del asunto: la vida emocional del cliente potencial\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote117sym\"><sup>117<\/sup><\/a><\/sup>. Y a\u00f1ade:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCuando el vendedor de coches consigue que el cliente se sienta insatisfecho con su propio veh\u00edculo y el estilo de vida que representa, intenta conducirlo al mismo estado de emoci\u00f3n suspendida que persigue el interrogador de la CIA [\u2026] Se produce una p\u00e9rdida moment\u00e1nea de consciencia, durante la cual el proceso racional y los mecanismos de defensa del cliente han sido anulados [\u2026] Si la respuesta es positiva, el vendedor introduce al cliente potencial en la tercera fase:&nbsp;<em>obtener una confesi\u00f3n<\/em>&nbsp;o, seg\u00fan la jerga de los vendedores:&nbsp;<em>el cierre<\/em>. Incluso la forma como se ense\u00f1a el concesionario est\u00e1 pensada para provocar la obediencia del cliente. Se le dice d\u00f3nde ir, c\u00f3mo caminar y d\u00f3nde sentarse. Seg\u00fan un manual de ventas, el vendedor debe ofrecer caf\u00e9 al cliente aunque a \u00e9ste no le apetezca: \u201cNo le preguntes si quiere una taza de caf\u00e9, simplemente preg\u00fantale c\u00f3mo le gusta tomarlo\u201d. De esta manera, el cliente aprende a obedecer y, debido a su temor y desorientaci\u00f3n respecto al negocio de las ventas, acepta las \u00f3rdenes y su invitaci\u00f3n impl\u00edcita a retroceder al estado de seguridad de la infancia\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote118sym\"><sup>118<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, el consumismo de la fase capitalista anterior a la IIGM, es adaptado a las nuevas necesidades con estrategias de marketing comercial y control sociopol\u00edtico, resultando un reforzamiento del fetichismo mercantil en el sentido com\u00fan posterior a la IIGM:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab El ideal de la publicidad se alcanza cuando se vence la distancia entre el sujeto y el objeto, y uno ha comprado el otro: es un ideal fusional. La publicidad ha de anular la divisi\u00f3n para que el producto deje de estar separado del consumidor y \u00e9ste ya no sea m\u00e1s que uno con aqu\u00e9l. En el discurso publicitario, el producto ya no aparece como la cosa. La cosa, el objeto, aparece tradicionalmente colocada frente al sujeto, sobre todo en el caso de la filosof\u00eda kantiana del sujeto [\u2026] El discurso publicitario postula la identidad entre producto y persona. El producto se designa como una parte esencial, un atributo de la persona, como si participase de su esencia. [\u2026] El discurso publicitario presenta el producto al consumidor como una parte de \u00e9l mismo \u2013y no una cualquiera\u2013, la que le falta: de un ser dividido pasa a poder tocar con la mano lo que le falta para acabar su plenitud. Con lo que la suspensi\u00f3n de la divisi\u00f3n entre sujeto y objeto alimenta la ilusi\u00f3n de que, gracias a un objeto que en teor\u00eda expresa la esencia del sujeto, \u00e9ste tiene acceso a s\u00ed mismo. Gracias a la posesi\u00f3n del objeto, el sujeto piensa que penetra directa y plenamente en s\u00ed mismo\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote119sym\"><sup>119<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, el consumismo y con \u00e9l el fetichismo de la mercanc\u00eda era deliberadamente reforzado en los EEUU y se expand\u00eda por los pa\u00edses m\u00e1s industrializados de Europa apoyada en la producci\u00f3n en serie de las mercanc\u00edas de la \u00abindustria de la felicidad\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote120sym\"><sup>120<\/sup><\/a><\/sup>. Cuanto m\u00e1s aumentaba la \u00abfelicidad\u00bb m\u00e1s se reforzaba el nuevo sentido com\u00fan y el miedo a perder lo que se empezaba a denominar \u00abforma de vida americana\u00bb si se aumentaba la lucha de clases. Ahora bien, mientras que el sentido com\u00fan permanezca felizmente dopado por el fetichismo de la felicidad, el miedo tendr\u00e1 poca importancia en la pol\u00edtica, pero cuando las crisis debiliten el efecto narc\u00f3tico, el miedo reaparece para cumplir su funci\u00f3n. Especial gravedad sociopol\u00edtica tiene aqu\u00ed el estallido de la estructura ps\u00edquica<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote121sym\"><sup>121<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;normalizada, funcional a las necesidades \u00abnormales\u00bb, pre-crisis, de la acumulaci\u00f3n ampliada de capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Se dice que algo parecido a la industria de la felicidad ya exist\u00eda en Roma, lo cual es una mentira interesada para ocultar la especificidad hist\u00f3rica del capitalismo. R. Auguet sostiene que all\u00ed la diversi\u00f3n, el espect\u00e1culo y otros m\u00e9todos para mantener feliz al pueblo, adem\u00e1s de darle pan gratis, etc., eran un servicio p\u00fablico no mercantilizado: \u00abEn Roma a nadie se le hubiera ocurrido una idea tan trivial como la de abrir un teatro\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote122sym\"><sup>122<\/sup><\/a><\/sup>. All\u00ed la felicidad del pueblo era solo un problema de orden pol\u00edtico. En el capitalismo la felicidad tambi\u00e9n lo es pero sometido al cambio decisivo de su industrializaci\u00f3n, de su producci\u00f3n en serie para multiplicar la rentabilidad econ\u00f3mica de esa industria, de ah\u00ed la inhumanidad del sentido com\u00fan que gira alrededor de la felicidad burguesa. Esto le hace al capitalismo infinitamente m\u00e1s destructor que el esclavismo porque ha desarrollado la perversidad suficiente como para, por un lado, mercantilizar la felicidad, y por el otro, mercantilizar y politizar el dolor que se siente al perder esa felicidad mercantilizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos tener en cuenta aquellas condiciones de fetichizaci\u00f3n consumista para valorar los m\u00e9ritos de una izquierda perseguida por el macartismo que se enfrentaba a nuevas t\u00e9cnicas de manipulaci\u00f3n de masas desconocidas hasta entonces. Lo que nos interesa ahora es ver, por tanto, c\u00f3mo la izquierda revolucionaria lo combati\u00f3 en su cuna de origen, los EEUU. Para 1955, el poder hab\u00eda integrado al sindicalismo mayoritario como simple oficina de empleo y fuerza represiva, frecuentemente mafiosa, de huelgas espont\u00e1neas con la presencia interna de peque\u00f1os grupitos revolucionarios. En 1958 un conocido bur\u00f3crata sindical neg\u00f3 que existiera la lucha de clases en los EEUU y en 1963 s\u00f3lo un grupito muy reducido de esta casta toleraba las incipientes protestas en defensa de derechos civiles<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote123sym\"><sup>123<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, Raya Dunayevskaya propuso a Marcuse a comienzos de 1961 un debate sobra la lectura de Hegel por Lenin porque, para ella: \u00abLas categor\u00edas por medio de las cuales vamos a obtener conocimiento de la realidad objetiva, seg\u00fan Lenin, son la libertad, la subjetividad, el concepto\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote124sym\"><sup>124<\/sup><\/a><\/sup>. Mientras el sentido com\u00fan de la \u00e9poca rechazaba con prepotencia la lucha de clases, los pocos marxistas excomulgados y muy vigilados debat\u00edan sobre la dial\u00e9ctica de la libertad, la subjetividad y el concepto.<\/p>\n\n\n\n<p>Para 1968 diversas formas de lucha de clases surgieron a borbotones ante el espanto del sentido com\u00fan. Ese a\u00f1o, Raya estudi\u00f3 las relaciones entre la dial\u00e9ctica hegeliana y las conexiones pr\u00e1cticas del movimiento de liberaci\u00f3n negro con el movimiento obrero blanco, afirmando en una reuni\u00f3n de formaci\u00f3n pol\u00edtico-te\u00f3rica de militantes que: \u00abEl modo en que dos movimientos funcionan juntos \u2013el objetivo y el subjetivo, la idea de la libertad y las personas que luchan por la libertad\u2013 es lo que vamos a conocer hoy. A esto se llama dial\u00e9ctica\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote125sym\"><sup>125<\/sup><\/a><\/sup>. La recomposici\u00f3n de la izquierda, partiendo de las condiciones dur\u00edsimas impuestas desde finales de los \u201940, mostraba la necesidad de conocer la dial\u00e9ctica para entender la realidad y transformarla.<\/p>\n\n\n\n<p>En todo el mundo la guerra entre el capital y el trabajo, reflejada de m\u00faltiples formas, desbordaba los muy estrechos cauces interpretativos de la ciencia social burguesa. Izquierdistas te\u00f3rica y filos\u00f3ficamente formados explicaron la inconciliabilidad entre la dial\u00e9ctica y la ideolog\u00eda burguesa, y por tanto con el sentido com\u00fan. Uno de ellos fue G. Gurvicht que en ese a\u00f1o escribi\u00f3: \u00abEl m\u00e9todo dial\u00e9ctico es un m\u00e9todo de lucha contra toda simplificaci\u00f3n, cristalizaci\u00f3n, inmovilizaci\u00f3n o sublimaci\u00f3n en el conocimiento de los conjuntos humanos reales y, en particular, de las totalidades sociales. Pone de relieve complejidades, sinuosidades, flexibilidades, tensiones siempre renovadas, as\u00ed como giros inesperados que la captaci\u00f3n, comprensi\u00f3n y conocimiento de estos conjuntos deben tener en cuenta para no traicionarlos\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote126sym\"><sup>126<\/sup><\/a><\/sup>. Este m\u00e9todo explicaba por qu\u00e9 resurg\u00eda una compleja lucha de clases en el capitalismo imperialista, y por qu\u00e9 se extend\u00edan por el mundo las luchas de liberaci\u00f3n nacional antiimperialista.<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda aumentaba su implantaci\u00f3n: en 1971 un mando militar muy preocupado titul\u00f3 as\u00ed un art\u00edculo sobre el rechazo popular al ej\u00e9rcito, pilar del sentido com\u00fan: \u00abEl colapso de las Fuerzas Armadas\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote127sym\"><sup>127<\/sup><\/a><\/sup>. Era una inquietud que aumentaba en Occidente, y una de las respuestas fue el documento&nbsp;<em>La crisis de la democracia<\/em>&nbsp;elaborado en 1975 por la Trilateral, en el que se propon\u00eda la instauraci\u00f3n de una \u00abtecnocracia de bur\u00f3cratas especializados\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote128sym\"><sup>128<\/sup><\/a><\/sup>. A finales de 1976, en otro curso de formaci\u00f3n de la militancia sobre la dial\u00e9ctica de la liberaci\u00f3n en Hegel, Marx, Lenin y Fanon, Raya plante\u00f3 esta reflexi\u00f3n: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es la dial\u00e9ctica sino el movimiento tanto de las ideas como de las masas en movimiento para lograr la transformaci\u00f3n de la realidad\u00bb<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote129sym\"><sup>129<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En aqu\u00e9l contexto, la dial\u00e9ctica de la revoluci\u00f3n minaba las ra\u00edces del sentido com\u00fan en temas centrales del poder del capital como el racismo, el movimiento obrero, la industria educativa, la industria tecnocient\u00edfica, el imperialismo, etc., sin faltar el patriarcado como se ve en los textos de Raya sobre la liberaci\u00f3n de la mujer<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote130sym\"><sup>130<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;y sobre Rosa Luxemburg<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote131sym\"><sup>131<\/sup><\/a><\/sup>. La reacci\u00f3n burguesa empez\u00f3 a endurecerse bajo la direcci\u00f3n del presidente Carter (1977-1981) siguiendo en l\u00edneas generales las propuestas de la Trilateral de dos a\u00f1os antes.<\/p>\n\n\n\n<p>Como los resultados no eran los esperados, desde 1981 el presidente Reagan dio paso a la militarizaci\u00f3n de la pol\u00edtica socioecon\u00f3mica y pol\u00edtica. Hubo entonces algo que pas\u00f3 bastante desapercibido pero que ahora muestra su importancia: Reagan y su esposa, Nancy, eran muy incultos, cre\u00edan en que hab\u00eda d\u00edas propicios y d\u00edas nefastos, y atend\u00edan las orientaciones de Jean Quigley<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote132sym\"><sup>132<\/sup><\/a><\/sup>, su astr\u00f3loga. El posible holocausto nuclear depend\u00eda en parte de los delirios de una astr\u00f3loga y de la irracionalidad de las dos personas m\u00e1s poderosas de los EEUU.<\/p>\n\n\n\n<p>Que se sepa, Reagan fue el primer presidente que practicaba ritos esot\u00e9ricos condenados por el cristianismo, desobediencia que preparaba el camino para la irrupci\u00f3n de poderosas sectas cristianas que traspasan los l\u00edmites del dogma. El neoliberalismo reforz\u00f3 el individualismo maltusiano del sentido com\u00fan pero, sobre todo con Reagan impuls\u00f3 un irracionalismo m\u00e1s descarado, agresivo, que ahora con Trump ense\u00f1a su ferocidad anticient\u00edfica<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote133sym\"><sup>133<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;facilitando el avance del ecofascismo<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote134sym\"><sup>134<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>No nos equivoquemos, el sentido com\u00fan en su forma m\u00e1s pedestre es compatible con las llamadas \u00abciencias ocultas\u00bb porque, al final, tienen la misma base de irracionalidad. Sin ir muy lejos tenemos el caso de las creencias de Newton en la astrolog\u00eda, \u00absaber\u00bb que se ampl\u00eda con la crisis<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote135sym\"><sup>135<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;que ha destrozado toda esperanza de vida burguesita, equidistante y c\u00f3moda; o la creencia en el llamado \u00abdise\u00f1o inteligente\u00bb que gu\u00eda el destino de la humanidad, que no es sino otra forma de de\u00edsmo; o la peligrosa proliferaci\u00f3n de sectas que falsifican y retuercen todo lo relacionado con la complejidad cu\u00e1ntica<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote136sym\"><sup>136<\/sup><\/a><\/sup>&nbsp;para demostrar la verdad de sus ritos e \u00eddolos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nota: esta es la segunda entrega de la serie de tres. Contiene los cap\u00edtulos dedicados a Marx, Lenin, Gramsci y Dunayevskaya. Y la tercera tratar\u00e1 sobre Dial\u00e9ctica I y II, y el Resumen.<\/p>\n\n\n\n<p>EUSKAL HERRIA, 15 de octubre de 2020<\/p>\n\n\n\n<p>Notas:<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote1anc\">1<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Her\u00e1clito:&nbsp;<em>De Tales a Dem\u00f3crito. Fragmentos presocr\u00e1ticos<\/em>. Alianza Editorial. Madrid 1988. P. 134.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote2anc\">2<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;George Novack:&nbsp;<em>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica dial\u00e9ctica.&nbsp;<\/em>Editorial Pluma, Bogot\u00e1 1976, p. 32.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote3anc\">3<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Herbert Marcuse:&nbsp;<em>Raz\u00f3n y revoluci\u00f3n.&nbsp;<\/em>Altaya, Barcelona 1994. Pp. 50-51.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote4anc\">4<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Andrew Kliman:&nbsp;<em>Reivindicando El Capital de Marx. Una refutaci\u00f3n del mito de su incoherencia.&nbsp;<\/em>El Viejo Topo. Barcelona. 2020. P. 170.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote5anc\">5<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Marx: \u00abEl Divorcio\u00bb.&nbsp;<em>Defensa de la Libertad<\/em>.&nbsp;<em>Los art\u00edculos de la Gaceta Renana 1842-1843<\/em>. Fernando Torres-Editor, SA. Valencia 1983. P. 153.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote6anc\">6<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Ic\u00edar Gutierrez:&nbsp;<em>Comprender, involucrar e ir m\u00e1s all\u00e1 de la ciencia: las ideas de la OMS contra el creciente hartazgo pand\u00e9mico de Europa.&nbsp;<\/em>7 de octubre de 2020&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/internacional\/comprender-involucrar-e-ciencia-ideas-oms-creciente-hartazgo-pandemico-europa_1_6274708.html\">https:\/\/www.eldiario.es\/internacional\/comprender-involucrar-e-ciencia-ideas-oms-creciente-hartazgo-pandemico-europa_1_6274708.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote7anc\">7<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Engels:&nbsp;<em>Las crisis inglesas.&nbsp;<\/em>La Caceta Renana. 9 de diciembre de 1842.&nbsp;<em>El Sindicalismo.&nbsp;<\/em>LAIA, Barcelona, 1976, Tomo II, p. 283.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote8anc\">8<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;AA.VV.:&nbsp;<em>El movimiento obrero internacional.&nbsp;<\/em>Progreso, Mosc\u00fa, 1982, tomo I, pp. 361-370.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote9anc\">9<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;El Roto:&nbsp;<em>Yo creo lo que digan las autoridades, si mienten ellos sabr\u00e1n por qu\u00e9.&nbsp;<\/em>8 de octubre de 2020&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/opinion\/2020-10-07\/el-roto.html\">https:\/\/elpais.com\/opinion\/2020-10-07\/el-roto.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote10anc\">10<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Peter Hudis y Kevin Anderson: \u00abIntroducci\u00f3n\u00bb.&nbsp;<em>El poder de la nagatividad. Escritos sobre la dial\u00e9ctica en Hegel y en Marx.&nbsp;<\/em>Edit. Biblos. Argentina 2010, pp. 36-37.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote11anc\">11<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Marx:&nbsp;<em>El Capital<\/em>. FCE. M\u00e9xico 1973 Vol. III. P. 734.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote12anc\">12<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Marx:&nbsp;<em>El Capital<\/em>. \u00cddem. P. 735.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote13anc\">13<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Marx:&nbsp;<em>El Capital<\/em>. \u00cddem. P. 733.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote14anc\">14<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Engels:&nbsp;<em>Carta a W. Borgius de 25 de enero de 1894.<\/em>&nbsp;Obras Escogidas. Ops, Cit, Tomo III. Pp. 530-532.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote15anc\">15<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Engels: \u00abCarta a Kautsky del 12 de septiembre de 1882\u00bb.&nbsp;<em>El Sindicalismo.&nbsp;<\/em>LAIA. Barcelona 1976, Tomo I, p. 306.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote16anc\">16<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Engels:&nbsp;<em>Introducci\u00f3n de 1891 a La guerra civil en Francia<\/em>. Obras Escogidas. Ops. Cit. Tomo II. P. 196.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote17anc\">17<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Sigmund Freud:&nbsp;<em>Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte.<\/em>&nbsp;Obras Completas. RBA. Barcelona 2006. Volumen III, pp. 2104-2106.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote18anc\">18<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Pier Paolo Portinaro:&nbsp;<em>Estado.&nbsp;<\/em>Ediciones Nueva Visi\u00f3n. Buenos Aires, 2003, pp. 86-90.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote19anc\">19<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Jindr\u00efch Zeleny:&nbsp;<em>La estructura l\u00f3gica de \u2018El Capital\u2019 de Marx.&nbsp;<\/em>Grijalbo. Barcelona 1974, pp. 117-118.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote20anc\">20<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Pascal Charbonnat:&nbsp;<em>Historia de las filosof\u00edas materialistas.&nbsp;<\/em>Biblioteca Burid\u00e1n. Barcelona 2010, p. 579.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote21anc\">21<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Jindr\u00efch Zeleny:&nbsp;<em>La estructura l\u00f3gica de \u2018El Capital\u2019 de Marx.&nbsp;<\/em>Grijalbo. Barcelona 1974, p. 100.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote22anc\">22<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Jes\u00fas Bustamante:&nbsp;<em>Trump, Bannon y Ca\u00f1izares: los lobbies ultrarreligiosos alimentan la teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n abortista del coronavirus.&nbsp;<\/em>16 de junio de 2020&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/sociedad\/lobbies-ultracatolicos-detras_1_6018378.html\">https:\/\/www.eldiario.es\/sociedad\/lobbies-ultracatolicos-detras_1_6018378.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote23anc\">23<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Engels: \u00abCarta a Marx del 13 de febrero de 1851\u00bb. M. Johnstone: \u00abMarx y Engels y el concepto de partido\u00bb.&nbsp;<em>Teor\u00eda marxista del partido pol\u00edtico<\/em>. P y P. N\u00ba 7. C\u00f3rdoba. 1971. P. 115.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote24anc\">24<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Marx: \u00abCarta a Guillermo Bloss, del 10 de noviembre de 1877\u00bb. Obras Escogidas. Progreso. Mosc\u00fa, 1976. Tomo III, p.507.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote25anc\">25<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Arno J. Mayer:&nbsp;<em>La persistencia del Antiguo R\u00e9gimen.&nbsp;<\/em>Altaya, Barcelona 1997, pp. 125 y ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote26anc\">26<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Rolando Rivero Rivas:&nbsp;<em>Conversaci\u00f3n con Sergio Vuskovic Rojo, pol\u00edtico, acad\u00e9mico y escritos chileno. Sentido com\u00fan en el mejor de los mundos posibles.&nbsp;<\/em>5 de noviembre de 2007&nbsp;<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/sentido-comun-en-el-mejor-de-los-mundos-posibles\/\">https:\/\/rebelion.org\/sentido-comun-en-el-mejor-de-los-mundos-posibles\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote27anc\">27<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Jorge Veraza Urtuzu\u00e1stegui:&nbsp;<em>Preludio a una teor\u00eda marxista del sentido com\u00fan.&nbsp;<\/em>19 de septiembre de 2019&nbsp;<a href=\"https:\/\/elsudamericano.wordpress.com\/2019\/09\/19\/preludio-a-una-teoria-marxista-del-sentido-comun-por-jorge-veraza-urtuzuastegui\/\">https:\/\/elsudamericano.wordpress.com\/2019\/09\/19\/preludio-a-una-teoria-marxista-del-sentido-comun-por-jorge-veraza-urtuzuastegui\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote28anc\">28<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Jorge Veraza Urtuzu\u00e1stegui:&nbsp;<em>Preludio a una teor\u00eda marxista del sentido com\u00fan.&nbsp;<\/em>19 de septiembre de 2019&nbsp;<a href=\"https:\/\/elsudamericano.wordpress.com\/2019\/09\/19\/preludio-a-una-teoria-marxista-del-sentido-comun-por-jorge-veraza-urtuzuastegui\/\">https:\/\/elsudamericano.wordpress.com\/2019\/09\/19\/preludio-a-una-teoria-marxista-del-sentido-comun-por-jorge-veraza-urtuzuastegui\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote29anc\">29<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Jorge Veraza Urtuzu\u00e1stegui:&nbsp;<em>Preludio a una teor\u00eda marxista del sentido com\u00fan.&nbsp;<\/em>19 de septiembre de 2019&nbsp;<a href=\"https:\/\/elsudamericano.wordpress.com\/2019\/09\/19\/preludio-a-una-teoria-marxista-del-sentido-comun-por-jorge-veraza-urtuzuastegui\/\">https:\/\/elsudamericano.wordpress.com\/2019\/09\/19\/preludio-a-una-teoria-marxista-del-sentido-comun-por-jorge-veraza-urtuzuastegui\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote30anc\">30<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Ren\u00e1n Vega Cantor: \u00ab150\u00ba aniversario de El Capital. El reino fetichizado de la mercanc\u00eda\u00bb&nbsp;<em>Herramienta.&nbsp;<\/em>Argentina, N\u00ba 60<em>.&nbsp;<\/em>17 de agosto de 2017&nbsp;<a href=\"https:\/\/herramienta.com.ar\/articulo.php?id=2717\">https:\/\/herramienta.com.ar\/articulo.php?id=2717<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote31anc\">31<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;N\u00e9stor Kohan:&nbsp;<em>Nuestro Marx.&nbsp;<\/em>Misi\u00f3n Conciencia. Caracas, 2011, p. 602.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote32anc\">32<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;N\u00e9stor Kohan:&nbsp;<em>Nuestro Marx.&nbsp;<\/em>Misi\u00f3n Conciencia. Caracas, 2011, p. 712.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote33anc\">33<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Corsino Vela:&nbsp;<em>La sociedad implosiva.&nbsp;<\/em>Muturreko burutazioak. Bilbo 2015, pp. 67-68.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote34anc\">34<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Eduard Bernstein:&nbsp;<em>Las premisas de socialismo y las tareas de la socialdemocracia.&nbsp;<\/em>Siglo XXI. M\u00e9xico 1982, p.129.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote35anc\">35<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Bo Gustafsson:&nbsp;<em>Marxismo y revisionismo.&nbsp;<\/em>Grijalbo. Barcelona 1975, pp. 425 y ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote36anc\">36<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Rolando Astarita:&nbsp;<em>El marxismo sin dial\u00e9ctica<\/em>. 10 de febrero de 2012&nbsp;<a href=\"https:\/\/rolandoastarita.blog\/2012\/02\/10\/el-marxismo-sin-dialectica\/\">https:\/\/rolandoastarita.blog\/2012\/02\/10\/el-marxismo-sin-dialectica\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote37anc\">37<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;N\u00e9stor Kohan:&nbsp;<em>Nuestro Marx.&nbsp;<\/em>Misi\u00f3n Conciencia. Caracas, 2011, p. 303.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote38anc\">38<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;N\u00e9stor Kohan: \u00cddem, pp. 304 y ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote39anc\">39<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Herbert Marcuse:&nbsp;<em>Raz\u00f3n y revoluci\u00f3n.&nbsp;<\/em>Altaya, Barcelona 1994. Pp. 388-389.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote40anc\">40<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 Hacer?&nbsp;<\/em>Obras Completas. Progreso. Mosc\u00fa 1981, tomo 6, p. 32.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote41anc\">41<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Corsino Vela:&nbsp;<em>La Sociedad Implosiva.&nbsp;<\/em>Muturreko burutazioak. Bilbo 2015, pp. 43 y ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote42anc\">42<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 Hacer?&nbsp;<\/em>\u00cddem, p. 56.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote43anc\">43<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 Hacer?&nbsp;<\/em>\u00cddem, p. 73.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote44anc\">44<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 Hacer?&nbsp;<\/em>\u00cddem, p. 71.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote45anc\">45<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 Hacer?&nbsp;<\/em>\u00cddem, pp. 181-182.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote46anc\">46<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 Hacer?&nbsp;<\/em>\u00cddem, p, 182.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote47anc\">47<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>El problema nacional en nuestro programa.&nbsp;<\/em>Obras Escogidas. Progreso, Mosc\u00fa 1981, tomo 7, p. 257.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote48anc\">48<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>Una gran iniciativa<\/em>. Obras Completas. Progreso. Mosc\u00fa 1986 Tomo 39. Pp. 21-22.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote49anc\">49<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>Tareas de las Uniones de Juventudes<\/em>. Ops. Cit. P\u00e1g 314.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote50anc\">50<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Jutta Scherrer: \u00abBogdanov y Lenin: el bolchevismo en la encrucijada\u00bb.&nbsp;<em>Historia del marxismo.&nbsp;<\/em>Bruguera, Barcelona 1981, Tomo 5, p. 213.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote51anc\">51<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;C. C. J. Delgado D\u00edaz: \u00abA prop\u00f3sito de un centenario\u00bb.&nbsp;<em>Filosof\u00eda, pol\u00edtica y dial\u00e9ctica Materialismo y Empiriocriticismo.&nbsp;<\/em>Editorial Pol\u00edtica. La Habana. 2014, pp. 2-3.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote52anc\">52<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Pascal Charbonnat:&nbsp;<em>Historia de las filosof\u00edas materialistas.&nbsp;<\/em>Biblioteca Burid\u00e1n. Barcelona 2010, pp. 524 y ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote53anc\">53<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Jutta Scherrer: \u00abBogdanov y Lenin: el bolchevismo en la encrucijada\u00bb.&nbsp;<em>Historia del marxismo.&nbsp;<\/em>Bruguera, Barcelona 1981, Tomo 5, pp. 206-207.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote54anc\">54<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Pascal Charbonnat:&nbsp;<em>Historia de las filosof\u00edas materialistas.&nbsp;<\/em>Biblioteca Burid\u00e1n. Barcelona 2010, p. 530.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote55anc\">55<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>Actitud del partido obrero ante la religi\u00f3n;&nbsp;<\/em>y&nbsp;<em>Actitud de las clases y de los partidos frente a la religi\u00f3n.&nbsp;<\/em>Obras Completas. Progreso. Mosc\u00fa, 1983, Tomo 17. Pp. 427-450.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote56anc\">56<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Pascal Charbonnat:&nbsp;<em>Historia de las filosof\u00edas materialistas.&nbsp;<\/em>Biblioteca Burid\u00e1n. Barcelona 2010, p. 524.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote57anc\">57<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;C. C. J. Delgado D\u00edaz: \u00abA prop\u00f3sito de un centenario\u00bb.&nbsp;<em>Filosof\u00eda, pol\u00edtica y dial\u00e9ctica. Materialismo y Empiriocriticismo.&nbsp;<\/em>Editorial Pol\u00edtica. La Habana. 2014, p. 5<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote58anc\">58<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;J. L. Acanda Gonz\u00e1lez: \u00abMesa redonda: Lenin\u00bb,&nbsp;<em>Paradigmas y Utop\u00edas, Lenin.&nbsp;<\/em>M\u00e9xico, no 7, mayo\/julio 2003, pp. 160-207.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote59anc\">59<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;C. C. J. Delgado D\u00edaz: \u00abCriterios de un estudio de la obra de Lenin\u00bb.&nbsp;<em>Filosof\u00eda, pol\u00edtica y dial\u00e9ctica. Materialismo y Empiriocriticismo.&nbsp;<\/em>Editorial Pol\u00edtica. La Habana. 2014, p. 27.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote60anc\">60<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>Cuadernos Filos\u00f3ficos.&nbsp;<\/em>Obras Completas, Akal, Madrid 1987, Tomo XLII, pp. 209-211; y pp. 327-335. V\u00e9ase:&nbsp;<a href=\"https:\/\/historiaycritica.files.wordpress.com\/2012\/11\/cuadernos-filosoficos1.pdf\">https:\/\/historiaycritica.files.wordpress.com\/2012\/11\/cuadernos-filosoficos1.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote61anc\">61<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin: \u00cddem, pp. 327-328.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote62anc\">62<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Raya Dunayevskaya:&nbsp;<em>Marxismo y libertad.&nbsp;<\/em>Fontamara, M\u00e9xico 2007, pp. 204 y ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote63anc\">63<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Raya Dunayevskaya:&nbsp;<em>Filosof\u00eda y revoluci\u00f3n<\/em>, Siglo XXI, M\u00e9xico 2009, p. 113.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote64anc\">64<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>La Internacional de la juventud.&nbsp;<\/em>Obras Completas. Akal, Madrid, 1974, T. XXIV, pp. 172-177.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/lenin\/obras\/oc\/akal\/lenin-oc-tomo-24.pdf\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/lenin\/obras\/oc\/akal\/lenin-oc-tomo-24.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote65anc\">65<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>Sobre el significado del materialismo militante.&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/lenin\/obras\/1920s\/iii-1922.htm\"><em>https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/lenin\/obras\/1920s\/iii-1922.htm<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote66anc\">66<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Victor Serge:&nbsp;<em>El a\u00f1o I de la revoluci\u00f3n rusa.&nbsp;<\/em>Siglo XXI. Madrid 1972, p. 427.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote67anc\">67<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;E. H. Carr:&nbsp;<em>La revoluci\u00f3n rusa. De Lenin a Stalin, 1917-1929.&nbsp;<\/em>Altaya, Barcelona 1996, pp. 210-221.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote68anc\">68<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Eric J. Hobsbawm: \u00abLas vicisitudes de las ediciones de Marx y Engels\u00bb.&nbsp;<em>Historia del marxismo<\/em>. Bruguera. Barcelona 1980. Tomo 2., p. 303.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote69anc\">69<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Wilhem Reich:&nbsp;<em>La revoluci\u00f3n sexual.&nbsp;<\/em>Ruedo Ib\u00e9rico. Par\u00eds, 1970, pp. 177 y ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote70anc\">70<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;V\u00e9anse: Enrique Carpintero:&nbsp;<em>Los freudianos rusos y la revoluci\u00f3n de Octubre.&nbsp;<\/em>26 de octubre de 2017&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/71679-los-freudianos-rusos-y-la-revolucion-de-octubre\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/71679-los-freudianos-rusos-y-la-revolucion-de-octubre<\/a>&nbsp;y Gordana Jovanovic:\u00abPsicoan\u00e1lisis, marxismo: una vez m\u00e1s\u00bb.&nbsp;<em>Teor\u00eda y Cr\u00edtica de la Psicolog\u00eda 7<\/em>&nbsp;(2016), pp. 124-138. http:\/\/www.teocripsi.com\/ojs\/ (ISSN: 2116-3480)&nbsp;<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Lana\/AppData\/Local\/Temp\/Dialnet-PsicoanalisisMarxismo-5895423.pdf\">file:\/\/\/C:\/Users\/Lana\/AppData\/Local\/Temp\/Dialnet-PsicoanalisisMarxismo-5895423.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote71anc\">71<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Trotsky:&nbsp;<em>La revoluci\u00f3n traicionada.&nbsp;<\/em>Fontamara, Barcelona 1977, pp. 149-182.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote72anc\">72<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>Cuadernos Filos\u00f3ficos.&nbsp;<\/em>Ayuso. Madrid, 1974, p. 212.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote73anc\">73<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;\u00c1ngel Royo:&nbsp;<em>Anti-Gramsci.&nbsp;<\/em>Mayo 2020&nbsp;<a href=\"https:\/\/elsalariado.info\/2020\/05\/21\/anti-gramsci-o-vamos-antonio-sal-a-bailar-que-tu-lo-haces-fenomenal\/\">https:\/\/elsalariado.info\/2020\/05\/21\/anti-gramsci-o-vamos-antonio-sal-a-bailar-que-tu-lo-haces-fenomenal\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote74anc\">74<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Jean Marc Piotte:&nbsp;<em>El pensamiento pol\u00edtico de Gramsci.&nbsp;<\/em>Redondo Editor. Barcelona 1972, p. 248.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote75anc\">75<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Quint\u00edn Hoare: \u00abGramsci y Bordiga frente al Komintern (1921-1926)\u00bb&nbsp;<em>Revoluci\u00f3n y democracia en Gramsci.&nbsp;<\/em>Fontamara, Barcelona, 1981, p. 115.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote76anc\">76<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Perry Anderson:&nbsp;<em>Las antinomias de Antonio Gramsci.&nbsp;<\/em>Fontamara. Barcelona, 1978, pp. 44-59.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote77anc\">77<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Javier Balsa:&nbsp;<em>Notas para una definici\u00f3n de la hegemon\u00eda.&nbsp;<\/em>2 de septiembre de 2020&nbsp;<a href=\"https:\/\/kmarx.wordpress.com\/2020\/09\/02\/notas-para-una-definicion-de-la-hegemonia\/\">https:\/\/kmarx.wordpress.com\/2020\/09\/02\/notas-para-una-definicion-de-la-hegemonia\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote78anc\">78<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Nando Zamorano:&nbsp;<em>Introducci\u00f3n al estudio de los \u201cQuaderni del carcere\u201d de Antonio Gramsci.&nbsp;<\/em>21 de agosto de 2019&nbsp;<a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/boletin-182\/ensayo\/introduccion-al-estudio-de-los-quaderni-del-carcere-de-antonio-gramsci\">http:\/\/mientrastanto.org\/boletin-182\/ensayo\/introduccion-al-estudio-de-los-quaderni-del-carcere-de-antonio-gramsci<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote79anc\">79<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Isabel Monal: \u00abEscuchar a Gramsci desde Nuestra Am\u00e9rica\u00bb.&nbsp;<em>Con Gramsci en el ALBA de Nuestra Am\u00e9rica.&nbsp;<\/em>Ciencias Sociales. La Habana 2017, pp. 67-68.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote80anc\">80<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci: \u00abPaso de la guerra de movimientos (y de ataque frontal) a la guerra de posici\u00f3n tambi\u00e9n en el plano pol\u00edtico\u00bb.&nbsp;<em>Antolog\u00eda.&nbsp;<\/em>Siglo XXI, M\u00e9xico 1980, p. 292.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote81anc\">81<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci: \u00abArte militar y arte pol\u00edtico\u00bb y \u00abLucha pol\u00edtica y guerra militar\u00bb.&nbsp;<em>Cuadernos de la c\u00e1rcel.&nbsp;<\/em>ERA M\u00e9xico 1981, pp. 177-180.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote82anc\">82<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Marcello Must\u00e8:&nbsp;<em>Leer hoy a Gramsci: \u00a1Cu\u00e1nto Marx en el concepto de hegemon\u00eda!&nbsp;<\/em>10 de julio de 2020&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/leer-hoy-a-gramsci-cuanto-marx-en-el-concepto-de-hegemonia\">https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/leer-hoy-a-gramsci-cuanto-marx-en-el-concepto-de-hegemonia<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote83anc\">83<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;J. L. Acanda Gonz\u00e1lez:&nbsp;<em>Traducir Gramsci.&nbsp;<\/em>Ciencias Sociales. La Habana, 2007, pp. 235 y ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote84anc\">84<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Virginia Fontes: \u00abGramsci, Estado y sociedad civil. \u00bf\u00c1ngeles, demonios o lucha de clases?\u00bb&nbsp;<em>Con Gramsci en el ALBA de Nuestra Am\u00e9rica.&nbsp;<\/em>Ciencias Sociales. La Habana 2017, p. 169.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote85anc\">85<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci:<em>&nbsp;\u00ab<\/em>Concepto de \u201cideolog\u00eda\u201d\u00bb<em>. Antolog\u00eda<\/em>. Siglo XXI, M\u00e9xico 1980, p. 363.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote86anc\">86<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci:&nbsp;<em>El materialismo hist\u00f3rico y la filosof\u00eda de Benedetto Croce.&nbsp;<\/em>Nueva Visi\u00f3n, Buenos Aires 1973, p. 30.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote87anc\">87<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci:<em>&nbsp;\u00ab<\/em>Concepto de \u201cideolog\u00eda\u201d\u00bb<em>. Antolog\u00eda<\/em>. Siglo XXI, M\u00e9xico 1980, p. 363.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote88anc\">88<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci: \u00abEspontaneidad y direcci\u00f3n consciente\u00bb<em>.&nbsp;<\/em><em>Antolog\u00eda<\/em>. Siglo XXI, M\u00e9xico 1980, p. 311.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote89anc\">89<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci: \u00abEspontaneidad y direcci\u00f3n consciente\u00bb<em>.&nbsp;<\/em><em>Antolog\u00eda<\/em>. Siglo XXI, M\u00e9xico 1980, p. 312.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote90anc\">90<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci: \u00abConexi\u00f3n entre el sentido com\u00fan, la religi\u00f3n y la filosof\u00eda\u00bb<em>. Antolog\u00eda.<\/em>&nbsp;Siglo XXI, M\u00e9xico 1980, p. 366.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote91anc\">91<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci: \u00abRelaciones entre ciencia-religi\u00f3n-sentido com\u00fan\u00bb<em>.&nbsp;<\/em><em>Antolog\u00eda<\/em>. Siglo XXI, M\u00e9xico 1980, p. 368.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote92anc\">92<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Jean Marc Piotte:&nbsp;<em>El pensamiento pol\u00edtico de Gramsci.&nbsp;<\/em>Redondo Editor. Barcelona 1972, p. 104.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote93anc\">93<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Jean Marc Piotte:&nbsp;<em>El pensamiento pol\u00edtico de Gramsci.&nbsp;<\/em>Redondo Editor. Barcelona 1972, p. 107.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote94anc\">94<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Jean Marc Piotte:&nbsp;<em>El pensamiento pol\u00edtico de Gramsci.&nbsp;<\/em>Redondo Editor. Barcelona 1972, p. 108.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote95anc\">95<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Virginia Fontes: \u00abGramsci, Estado y sociedad civil. \u00bf\u00c1ngeles, demonios o lucha de clases?\u00bb&nbsp;<em>Con Gramsci en el ALBA de Nuestra Am\u00e9rica.&nbsp;<\/em>Ciencias Sociales. La Habana 2017, pp. 173-174.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote96anc\">96<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>Cuadernos Filos\u00f3ficos.&nbsp;<\/em>Ayuso, Madrid 1974, p. 130.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote97anc\">97<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Lenin:&nbsp;<em>Cuadernos Filos\u00f3ficos.&nbsp;<\/em>Ayuso, Madrid 1974, p. 134.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote98anc\">98<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Guillermo Pessoa:&nbsp;<em>Hegel y las determinaciones de la reflexi\u00f3n.&nbsp;<\/em>27 de noviembre de 2014&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.mas.org.ar\/?tag=hegel\">https:\/\/www.mas.org.ar\/?tag=hegel<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote99anc\">99<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Pascualina Curcio:&nbsp;<em>Lo normal.&nbsp;<\/em>28 de agosto de 2020&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lahaine.org\/mundo.php\/lo-normal\">https:\/\/www.lahaine.org\/mundo.php\/lo-normal<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote100anc\">100<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci: \u00abInmanencia especulativa e inmanencia historicista o realista\u00bb.&nbsp;<em>Antolog\u00eda.&nbsp;<\/em>Siglo XXI, M\u00e9xico 1980, p. 443.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote101anc\">101<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;K. Kosik: \u00abGramsci y la filosof\u00eda de la praxis\u00bb.&nbsp;<em>Cr\u00edtica dial\u00e9ctica.&nbsp;<\/em>El sudamericano. Chile 2020, p. 36&nbsp;<a href=\"https:\/\/elsudamericano.files.wordpress.com\/2020\/08\/224.cr_tica-dial_ctica-k.kosik_.pdf\">https:\/\/elsudamericano.files.wordpress.com\/2020\/08\/224.cr_tica-dial_ctica-k.kosik_.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote102anc\">102<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramci: \u00abLa ca\u00edda tendencial de la tasa de beneficio\u00bb.&nbsp;<em>Antolog\u00eda.&nbsp;<\/em>Siglo XXI, M\u00e9xico 1980, p. 445.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote103anc\">103<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci: \u00abRevistas Tipo\u00bb.&nbsp;<em>Cuadernos de la c\u00e1rcel.&nbsp;<\/em>ERA M\u00e9xico 1981, p. 99.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote104anc\">104<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci: \u00abRelaciones entre ciencia-religi\u00f3n-sentido com\u00fan\u00bb<em>.&nbsp;<\/em><em>Antolog\u00eda.<\/em>&nbsp;Siglo XXI, M\u00e9xico 1980, p. 371.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote105anc\">105<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci: \u00abFreud\u00bb.&nbsp;<em>Cuadernos de la c\u00e1rcel.&nbsp;<\/em>ERA. M\u00e9xico 1981, p. 92.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote106anc\">106<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci: \u00abFreud y el hombre colectivo\u00bb<em>.&nbsp;<\/em><em>Antolog\u00eda<\/em>. Siglo XXI, M\u00e9xico 1980, pp. 352-353.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote107anc\">107<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gramsci: \u00abPragmatismo y pol\u00edtica\u00bb.&nbsp;<em>El materialismo hist\u00f3rico y la filosof\u00eda de Benedetto Croce.&nbsp;<\/em>Nueva Visi\u00f3n. Buenos Aires, 1973, pp. 52-53.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote108anc\">108<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;V\u00e9ase:&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.rotary.org\/es\">https:\/\/www.rotary.org\/es<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote109anc\">109<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Sharon Smith:&nbsp;<em>Fuego subterr\u00e1neo. Historia del radicalismo de la clase obrera en los Estados Unidos.&nbsp;<\/em>Hiru Argitaletxe. Hondarribia, 2006, p. 119.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote110anc\">110<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Howard Zinn:&nbsp;<em>La otra historia de los Estados Unidos.&nbsp;<\/em>Hiru Argitaletxe. Hondarribia, 2001, p. 184.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote111anc\">111<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Espasa-Calpe: \u00abRotary Club\u00bb. Madrid 1957, Tomo VI, p. 1206.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote112anc\">112<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Paul Johnson:&nbsp;<em>La historia del cristianismo,&nbsp;<\/em>Vergara Editor, Buenos Aires 1989, pp. pp. 542-544.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote113anc\">113<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;E. Llopis:&nbsp;<em>Entrevista a Carles Senso. El \u00e9xito del fascismo se explica por la avaricia capitalista, el desarraigo, las mentiras y la equidistancia.&nbsp;<\/em>8 de octubre de 2020&nbsp;<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/el-exito-del-fascismo-se-explica-por-la-avaricia-capitalista-el-desarraigo-las-mentiras-y-la-equidistancia\/\">https:\/\/rebelion.org\/el-exito-del-fascismo-se-explica-por-la-avaricia-capitalista-el-desarraigo-las-mentiras-y-la-equidistancia\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote114anc\">114<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Jacques R. Pauwelds:&nbsp;<em>El mito de la guerra buena.&nbsp;<\/em>Hiru Argitaletxe. Hondarribia, 2002, pp. 91 y ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote115anc\">115<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Sharon Smith:&nbsp;<em>Fuego subterr\u00e1neo. Historia del radicalismo de la clase obrera en los Estados Unidos.&nbsp;<\/em>Hiru Argitaletxe. Hondarribia, 2006, p. 303.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote116anc\">116<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Pedro Antonio Honrubia Hurtado:&nbsp;<em>La ilusi\u00f3n de la libertad en el Consumismo-Capitalismo: Libre de derecho, esclavo de hecho.<\/em>&nbsp;11-06-2008&nbsp;<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-ilusion-de-la-libertad-en-el-consumismo-capitalismo-libres-de-derecho-esclavos-de-hecho\/\">https:\/\/rebelion.org\/la-ilusion-de-la-libertad-en-el-consumismo-capitalismo-libres-de-derecho-esclavos-de-hecho\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote117anc\">117<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Douglas Rushkoff:&nbsp;<em>Coerci\u00f3n. Por qu\u00e9 hacemos caso a lo que nos dicen<\/em>. La Liebre de Marzo. Barcelona 2001, p. 61.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote118anc\">118<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Douglas Rushkoff:&nbsp;<em>Coerci\u00f3n. Por qu\u00e9 hacemos caso a lo que nos dicen<\/em>. \u00cddem. Pp. 62-63.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote119anc\">119<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Dominique Quessada:&nbsp;<em>La era&nbsp;<\/em><em>del siervose\u00f1or. La filosof\u00eda, la publicidad y el control de la opini\u00f3n<\/em>. Tusquets. Barcelona 2006. Pp. 286-287.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote120anc\">120<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Luis Roca Jusmet:&nbsp;<em>C\u00f3mo la ciencia y la industria de la felicidad controlan nuestras vidas.&nbsp;<\/em>16 de julio de 2020&nbsp;<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/como-la-ciencia-y-la-industria-de-la-felicidad-controlan-nuestras-vidas\/\">https:\/\/rebelion.org\/como-la-ciencia-y-la-industria-de-la-felicidad-controlan-nuestras-vidas\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote121anc\">121<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Victoria Garc\u00eda:&nbsp;<em>Crisis y salud mental. La pandemia invisible que viene.&nbsp;<\/em>31 de julio de 2020&nbsp;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/crisis-y-salud-mental-la-pandemia-invisible-que-viene\/\">https:\/\/vientosur.info\/crisis-y-salud-mental-la-pandemia-invisible-que-viene\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote122anc\">122<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Roland Auguet:&nbsp;<em>Crueldad y civilizaci\u00f3n: los juegos romanos.&nbsp;<\/em>Orbis. Barcelona 1985, pp. 157 y ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote123anc\">123<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Sharon Smith:&nbsp;<em>Fuego subterr\u00e1neo. Historia del radicalismo de la clase obrera en los Estados Unidos.&nbsp;<\/em>Hiru Argitaletxe. Irun, Hondarribia, 2006, pp. 314 y ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote124anc\">124<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Raya Dunayevskaya:&nbsp;<em>El poder de la negatividad<\/em><em>.&nbsp;<\/em>Editorial Biblos. Buenos Aires 2010, p. 179.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote125anc\">125<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Raya Dunayevskaya: \u00cddem: p. 209.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote126anc\">126<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;G. Gurvitch:&nbsp;<em>Dial\u00e9ctica y sociolog\u00eda,<\/em>&nbsp;Alianza Editorial, Madrid 1969, p. 247.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote127anc\">127<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Sharon Smith:&nbsp;<em>Fuego subterr\u00e1neo. Historia del radicalismo de la clase obrera en los Estados Unidos.&nbsp;<\/em>Hiru Argitaletxe. Irun, Hondarribia, 2006, p, 337.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote128anc\">128<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Josep Fontana:&nbsp;<em>Por el bien del imperio.&nbsp;<\/em>Pasado &amp; Presente, Barcelona 2013, pp. 606 y ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote129anc\">129<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Raya Dunayevskaya: \u00cddem: p. 241.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote130anc\">130<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Raya Dunayevskaya:&nbsp;<em>Liberaci\u00f3n femenina<\/em><em>&nbsp;y dial\u00e9ctica de la revoluci\u00f3n.&nbsp;<\/em>Fontamara, M\u00e9xico 2003&nbsp;<a href=\"https:\/\/praxisenamericalatina.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Liberacio%CC%81n-femenina.pdf\">https:\/\/praxisenamericalatina.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Liberacio%CC%81n-femenina.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote131anc\">131<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Raya Dunayevskaya:&nbsp;<em>Rosa Luxemburgo, la liberaci\u00f3n femenina y la filosof\u00eda marxista de la revoluci\u00f3n.&nbsp;<\/em>Filosof\u00eda@cu&nbsp;Instituto de Filosof\u00eda. El Vedado, Cuba. 2017, http:\/\/rosalux.org.mx\/sites\/default\/files\/node_gallery\/rosa_luxemburgo_por_dunayevskaya.pdf<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote132anc\">132<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Josep Fontana:&nbsp;<em>Por el bien del imperio.&nbsp;<\/em>Pasado &amp; Presente, Barcelona 2013, p. 609.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote133anc\">133<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Julye Dermansky:&nbsp;<em>La covid-19 avanza en EEUU de la misma manera que proliferan los negacionistas.&nbsp;<\/em>27 de julio de 2020&nbsp;<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-avanza-en-estados-unidos-de-la-misma-manera-que-proliferan-los-negacionistas\/\">https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-avanza-en-estados-unidos-de-la-misma-manera-que-proliferan-los-negacionistas\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote134anc\">134<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Mila Garc\u00eda Nogales:&nbsp;<em>La delgada l\u00ednea entre la demonizaci\u00f3n de las mascarillas desechables y el ecofascismo.&nbsp;<\/em>22 de agosto de 2020&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.publico.es\/sociedad\/ecologismo-delgada-linea-demonizacion-mascarillas-desechable-ecofascismo.html\">https:\/\/www.publico.es\/sociedad\/ecologismo-delgada-linea-demonizacion-mascarillas-desechable-ecofascismo.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote135anc\">135<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Carmen L\u00f3pez:&nbsp;<em>Furor por la astrolog\u00eda: c\u00f3mo la ansiedad por el futuro enganch\u00f3 a los milenials al hor\u00f3scopo.&nbsp;<\/em>10 de septiembre de 2019 (<a href=\"https:\/\/smoda.elpais.com\/moda\/furor-por-la-astrologia-como-la-ansiedad-por-el-futuro-engancho-a-los-millenials-al-horoscopo\/\">https:\/\/smoda.elpais.com\/moda\/furor-por-la-astrologia-como-la-ansiedad-por-el-futuro-engancho-a-los-millenials-al-horoscopo\/<\/a>)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-covid-19-el-sentido-comun-y-la-politica-ii-de-iii\/#sdfootnote136anc\">136<\/a><sup>\u0002<\/sup>&nbsp;Gonzalo Puente Ojea:&nbsp;<em>El mito del alma.&nbsp;<\/em>Siglo XXI, Madrid 2000, p. 477.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I\u00f1aki Gil De San Vicente Fuente: Kaos en la Red Nota: esta es la segunda entrega de la serie de tres. Contiene los cap\u00edtulos dedicados a Marx, Lenin, Gramsci y Dunayevskaya. Y la tercera tratar\u00e1 sobre Dial\u00e9ctica I y II, y el Resumen. \u00abEl hombre necio gusta de pasmarse ante cualquier razonamiento\u00bb1 \u00abEn c\u00edrculos intelectuales [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1005,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3130"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3130"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3130\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3131,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3130\/revisions\/3131"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1005"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}