{"id":3253,"date":"2020-10-31T23:51:19","date_gmt":"2020-10-31T23:51:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=3253"},"modified":"2020-10-31T23:51:20","modified_gmt":"2020-10-31T23:51:20","slug":"la-privatizacion-del-sistema-penitenciario-la-economia-liberal-del-tiempo-suspendido","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=3253","title":{"rendered":"La privatizaci\u00f3n del sistema penitenciario: la econom\u00eda liberal del tiempo suspendido"},"content":{"rendered":"\n<p>Arthur Deveaux-Moncel<strong>,\u00a0<\/strong>Florian Mattern<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-privatizacion-del-sistema-penitenciario-la-economia-liberal-del-tiempo-suspendido\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Traducido del franc\u00e9s para Rebeli\u00f3n por Beatriz Morales Bastos<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfTienen un valor comercial las personas presas? La privatizaci\u00f3n del medio penitenciario en muchos pa\u00edses ha enriquecido a un sinf\u00edn de multinacionales. Poderosos grupos de presi\u00f3n han apoyado la pol\u00edtica de encarcelaci\u00f3n de masas, una fuerza de trabajo barata, un consumidor encadenado. La privatizaci\u00f3n ataca al conjunto del sistema correccional, desde la prisi\u00f3n incondicional a la inmigraci\u00f3n pasando por la libertad condicional, para obtener beneficio en detrimento del inter\u00e9s social.<\/p>\n\n\n\n<p>En<em>&nbsp;Vigilar y castigar<\/em>Michel Foucault data la aparici\u00f3n del fen\u00f3meno penitenciario masivo en la Revoluci\u00f3n francesa y m\u00e1s exactamente en la Constituyente de 1791. \u201cEntre el crimen y la vuelta al derecho y a la virtud, la prisi\u00f3n constituir\u00e1 un espacio entre dos mundos, un lugar para las transformaciones individuales que restituir\u00e1n al Estado los sujetos que hab\u00eda perdido\u201d, escribe Jonas Hanway en 1775 en&nbsp;<em>The Defects of Police<\/em><em>.<\/em><em>La<\/em><em>&nbsp;prisi\u00f3n ocupaba&nbsp;<\/em><em>a<\/em><em>ntes un lugar residual en la jerarqu\u00eda de las penas<\/em>: la ordenanza penal de 1670 limitaba su papel a las letras de cambio y al encarcelamiento de los deudores morosos. El cambio que sigui\u00f3 a la Revoluci\u00f3n francesa fue s\u00fabito y fulminante, como lo demuestra el proyecto de C\u00f3digo Penal presentado a la Constituyente por Le Peletier, que propon\u00eda una variedad de castigos: un \u201cteatro de las penas\u201d. En unos a\u00f1os la prisi\u00f3n se convirti\u00f3 en la forma esencial de castigo, una transformaci\u00f3n que consagra el C\u00f3digo Penal de 1810. Foucault escribe que en esa \u00e9poca se asiste en Europa a una \u201ccolonizaci\u00f3n de la penalidad por parte de la prisi\u00f3n\u201d. En efecto, esta mutaci\u00f3n afecta tanto al Santo Imperio de Jos\u00e9 II como a la Rusia de Catalina II a la que dota de un \u201cnuevo c\u00f3digo de leyes\u201d. A partir de la Restauraci\u00f3n en las prisiones francesas hay entre 40.000 y 43.000 personas presas, es decir, una por cada 600 habitantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta soluci\u00f3n uniforme es objeto de muchas cr\u00edticas: \u201cDe modo que si he traicionado a mi pa\u00eds, se me encierra; si he matado a mi padre, se me encierra; todos los delitos imaginables se castigan de la manera m\u00e1s uniforme. Me parece similar a un m\u00e9dico que tiene el mismo remedio para todos los males\u201d, escrib\u00eda, por ejemplo, el parlamentario Charles Chabroud (1).<\/p>\n\n\n\n<p>Las necesidades que provoca esta revoluci\u00f3n penal son inmensas, por lo que el Estado acude a las empresas privadas, las \u201crenferm\u00e9es\u201d [encerradas]. A cambio de un precio por jornada pagado por el Estado, el empresario se ocupa de todo: se establece el sistema de \u201cla empresa general\u201d, aunque recibe duras cr\u00edticas. De Tocqueville a Jaillant se muestran conmovidos por la insalubridad de estos lugares que permite enriquecerse a algunas personas: \u201cEl preso se convierte en el hombre [\u2026] o, m\u00e1s bien, en la cosa del empresario; [\u2026] el negocio del empresario es ganar dinero y el gobierno, al tratar con \u00e9l, ha sometido necesariamente en mayor o menor grado el inter\u00e9s p\u00fablico al inter\u00e9s privado\u201d. \u201cHasta ahora el servicio de las prisiones centrales se ha organizado sobre todo desde el punto de vista financiero\u201d, denuncia Jaillant en 1873 con ocasi\u00f3n de una comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n parlamentaria. La Tercera Rep\u00fablica, y m\u00e1s generalmente la primera mitad del siglo XX, ser\u00e1n la ocasi\u00f3n para que los poderes p\u00fablicos se hagan cargo de la gesti\u00f3n de las prisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esta din\u00e1mica se invierte a partir de la segunda mitad del siglo XX. Los sistemas penitenciarios de muchos pa\u00edses sufren una avalancha de privatizaciones en la d\u00e9cada de 1980, en primer lugar en Estados Unidos, v\u00edctima del endurecimiento de las pol\u00edticas penales elaborado por Nixon desde 1969. Este cambio en el tono de la pol\u00edtica estadounidense en materia de criminalidad va a disparar la cantidad de personas presas y poner en dificultades a las prisiones gestionadas por los estados y por el gobierno y federal. Ante esta incesante&nbsp;<em>War on Drugs<\/em>&nbsp;[guerra contra las drogas] de las autoridades estadounidenses en plena explosi\u00f3n neoliberal de Reagan se impone la soluci\u00f3n privada: la cesi\u00f3n de algunas prerrogativas de Estado en materia penitenciaria a empresas privadas. Se establece entonces r\u00e1pidamente una industria penitenciaria privada cuya supervivencia econ\u00f3mica se basa en la cantidad de personas presas de las que se ocupan en sus establecimientos. En total son 7 millones de personas las que viven bajo el yugo correccional, de las cuales m\u00e1s 2,3 millones son personas presas en prisi\u00f3n firme y preventiva, y ello solo en territorio estadounidense. El modelo estadounidense es un caso en toda regla: Estados Unidos cuenta con una cuarta parte de la poblaci\u00f3n carcelaria mundial, aunque su poblaci\u00f3n supone menos del 1 % de la poblaci\u00f3n mundial.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Delegar para ahorrar, la estrategia de los Estados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El modelo penitenciario privado es muy diferente en funci\u00f3n de los pa\u00edses en los que se ejerce. Unos 11 pa\u00edses, sobre todo anglosajones, tienen cierto grado de privatizaci\u00f3n en una proporci\u00f3n m\u00e1s o menos notable. Entre ellos est\u00e1n Jap\u00f3n, Alemania, Francia, pero tambi\u00e9n Chile, el primer pa\u00eds de Am\u00e9rica del Sur que ha firmado un contrato completo con empresas penitenciarias, o incluso Per\u00fa en 2010. Aunque el fen\u00f3meno de privatizaci\u00f3n carcelaria afecta m\u00e1s a Estados Unidos que a cualquier otro pa\u00eds del mundo, este modelo se ha propagado en particular en Inglaterra, en Escocia o incluso en Australia. En 2011 los dos \u00faltimos manten\u00edan respectivamente al 17 % y al 19 % de las personas presas en establecimientos privados. En Australia este porcentaje es el resultado de un aumento del 95 %de la poblaci\u00f3n carcelaria, entre 1998 y 2011 (2).<\/p>\n\n\n\n<p>Francia tampoco se libra de las privatizaciones. Las asociaciones entre lo p\u00fablico y lo privado proliferan, particularmente desde el 19 de febrero de 2008, fecha en la que la entonces ministra de Justicia Rachida Dati firma con&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bouygues\">Bouygues<\/a>&nbsp;un contrato para la construcci\u00f3n, gesti\u00f3n y mantenimiento de tres nuevas c\u00e1rceles. La administraci\u00f3n central del Ministerio de Justicia aboga por reducir los costes, una idea ampliamente criticada por el Tribunal de Cuentas en un informe publicado en 2010, que se\u00f1ala, por una parte, los generosos m\u00e1rgenes de los proveedores de servicios en detrimento del inter\u00e9s de las personas presas y, por otra, el gasto ineficiente de la formaci\u00f3n profesional para las personas presas (7,28 euros en la gesti\u00f3n p\u00fablica frente a 17,23 euros en la gesti\u00f3n delegada).<\/p>\n\n\n\n<p>En Estados Unidos la primera prisi\u00f3n privada se cre\u00f3 en 1984 en Texas. Hoy en d\u00eda una d\u00e9cima parte de los aproximadamente 2,3 millones de personas presas estadounidense est\u00e1n en un establecimiento gestionado enteramente por el sector privado. Una media federal que oculta enormes disparidades, puesto que una veintena de estados proh\u00edben la existencia de c\u00e1rceles privadas, mientras que Nuevo M\u00e9xico ostenta el r\u00e9cord ya que cuenta con un 43,1 %. A cambio de la construcci\u00f3n y la gesti\u00f3n de las c\u00e1rceles, el gobierno se compromete por medio de unas \u201ccl\u00e1usulas de ocupaci\u00f3n\u201d a que haya entre un 80 % y un 100 % de ocupaci\u00f3n de las camas, so pena de penalizaciones. GEO group y Core Civic (antes Corrections Corporation of America ou CCA) se reparten los 3.500 millones anuales que genera este mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>En Reino Unido dos grandes multinacionales detentan este mercado: por una parte, G4S, una empresa activa en 125 pa\u00edses, emplea a 657.000 personas y cuyo volumen de negocios en 2014 llegaba a 6.800 millones de libras esterlinas. No obstante, en 2018 el Ministerio de Justicia recuper\u00f3 la gesti\u00f3n de la c\u00e1rcel de Birmingham de manos del operador privado G4S despu\u00e9s de que una inspecci\u00f3n de los servicios penitenciarios revelara el \u201cespantoso\u201d estado en el que se encontraba este establecimiento que acoge a m\u00e1s de 1.200 personas presas. Por otra parte est\u00e1 Serco, conocida como \u201cla mayor empresa de la que se haya o\u00eddo hablar\u201d (3).<\/p>\n\n\n\n<p>Ya tenemos un cuadro general: la prisi\u00f3n se ha convertido en un mercado que hay que conquistar en muchos pa\u00edses, aunque muchos, en particular Alemania, hayan decidido dar marcha atr\u00e1s. Adem\u00e1s, esta privatizaci\u00f3n va acompa\u00f1ada de pol\u00edticas de explotaci\u00f3n y predica una desastrosa pol\u00edtica de encarcelamiento masivo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las pol\u00edticas de beneficio, las estrategias de las empresas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La persona presa es una persona trabajadora explotada en Estados Unidos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La noci\u00f3n de trabajo est\u00e1 intr\u00ednsecamente unida a la idea de la redenci\u00f3n de la persona presa. La c\u00e1rcel de Rasphuis en Amsterdam, abierta en 1596 y destinada a mendigos y delincuentes j\u00f3venes, impone el trabajo obligatoria a cambio de un salario. Como el objetivo de la c\u00e1rcel es la reinserci\u00f3n, se debe luchar contra la ociosidad, madre de todos los vicios, y hay que ense\u00f1ar a las personas j\u00f3venes nuevas competencias. Con todo, las lagunas jur\u00eddicas han permitido convertir a las personas presas en una mano obra casi gratuita.<\/p>\n\n\n\n<p>En Estados Unidos la Decimotercera Enmienda de la Constituci\u00f3n adoptada por el Congreso el 6 de octubre de 1865 aboli\u00f3 la esclavitud. No obstante, dej\u00f3 un vac\u00edo jur\u00eddico sobre el que se van a abalanzar los intereses privados. En efecto, dispone que \u201cni la esclavitud ni la servidumbre involuntaria existir\u00e1n en Estados Unidos ni en ning\u00fan lugar bajo su jurisdicci\u00f3n, excepto como castigo por un delito por el que haya sido debidamente condenado el culpable\u201d. Esta sutilidad jur\u00eddica sirve de base constitucional a la explotaci\u00f3n en el medio penitenciario. As\u00ed, el salario medio por hora en prisi\u00f3n en Estados Unidos es de 0,63 d\u00f3lares por hora. Una media que oculta fuertes disparidades puesto que en los estados de Texas, Georgia o Alabama no se paga en absoluto a las personas presas e incluso se les obliga a trabajar bajo la amenaza de sanciones disciplinarias. No se puede definir de otra manera la esclavitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Y \u00bfqu\u00e9 tipo de trabajo hacen? La mayor\u00eda de las personas presas trabajan en el mantenimiento de la c\u00e1rcel, lo que permite a las empresas que las gestionan disminuir sus costos puesto que el impacto del factor trabajo es insignificante. Sin embargo, no siempre se trata de trabajos de mantenimiento. As\u00ed, en California un 11,65 % de los bomberos del Estado son reclusos, que trabajan por un salario de entre de 3 y 4 d\u00f3lares al d\u00eda (4). Iron\u00edas del destino, estas aptitudes ser\u00e1n in\u00fatiles en el mercado laboral puesto que la ley californiana proh\u00edbe reclutar a bomberos con antecedentes judiciales. Un fen\u00f3meno que es residual, aunque revelador: algunos reclusos, endeudados, se unen a la industria del espect\u00e1culo y sirven como distracci\u00f3n en las \u201ccorridas\u201d. En efecto, aproximadamente el 90 % de las personas presas en Estados Unidos no han comparecido ante un juez (5), porque no todo el mundo se puede permitir un abogado y porque el fiscal solo investiga a cargo, de modo que las personas presas llegan a un acuerdo amistoso con el fiscal: no hay juicio a cambio de una petici\u00f3n de reducci\u00f3n de pena.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lvsl.fr\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Corrida-Prison.png\" alt=\"\"\/><figcaption>Foto: En Louisiana, el juego de p\u00f3ker de reclusos en medio de una \u201ccorrida\u201d es actualmente la mejor fuente de ingresos para algunos reclusos \u00a9 \u00ab Prison Labor \u00bb, Last Week Tonight with John Oliver (HBO, 5 de agosto de 2019).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Por otra parte, muchas empresas privadas las utilizan como mano de obra barata. As\u00ed, la empresa av\u00edcola Kock Foods ha sido objeto de una investigaci\u00f3n sobre la utilizaci\u00f3n del trabajo de personas presas en la industria av\u00edcola de Alabama realizada por el Southern Poverty Law Center (SPLC) que calcula que al menos en siete estados \u201cdecenas de empresas av\u00edcolas\u201d se benefician de la mano de obra reclusa. Las condiciones en la industria son brutales para todas las personas trabajadoras del sector av\u00edcola. Seg\u00fan datos federales, las f\u00e1bricas de trasformaci\u00f3n de aves de corral como las de Ashland tienen unas tasas de accidentes laborales que doblan casi la media nacional. Las enfermedades relacionadas con el centro de trabajo son aproximadamente seis veces m\u00e1s altas que la media nacional: traumatismos relacionados con el estr\u00e9s repetitivo, problemas respiratorio debido a la exposici\u00f3n a productos qu\u00edmicos, etc. Desde 2015 las autoridades federales han investigado oficialmente 167 casos de accidentes, entre los que se incluyen ocho muertes y varias amputaciones. En los datos referentes a los estados de Georgia y Carolina del Norte, el SPLC ha descubierto que \u201cal menos dos decenas de personas presas han resultado heridas desde 2015 mientras estaban empleadas en el sector av\u00edcola\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s conocido por el p\u00fablico en general es el hecho de que grandes empresas como McDonald\u2019s, Walmart o incluso Victoria\u2019s Secret contrataban a personas presas a trav\u00e9s de su subcontratista Third Generation antes de que el esc\u00e1ndalo salpicara a la famosa marca de lencer\u00eda. El sector penitenciario produce aproximadamente&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2019\/02\/21\/fashion\/prison-labor-fashion-brands.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">1,5 millon<\/a><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2019\/02\/21\/fashion\/prison-labor-fashion-brands.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">e<\/a><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2019\/02\/21\/fashion\/prison-labor-fashion-brands.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">s de d<\/a><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2019\/02\/21\/fashion\/prison-labor-fashion-brands.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u00f3lares<\/a>&nbsp;en valor de mercado en el sector textil. Para denunciar esta explotaci\u00f3n las c\u00e1rceles estadounidenses sufrieron del 21 de agosto al 9 de septiembre de 2018&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.rfi.fr\/fr\/ameriques\/20180909-greve-prisonniers-%20%C3%89tats-unis-travail-conditions-salaires\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">una huelga<\/a>&nbsp;que tuvo un enorme seguimiento. Desde una sentencia del Tribunal Supremo de 1977 las personas presas ya no tienen sindicatos que las defiendan (6).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reclusi\u00f3n y consumo, las cadenas de la persona presa en una c\u00e1rcel privada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si la estrategia inicial de privatizaci\u00f3n el sistema penitenciario parece ser un reflejo de las pol\u00edticas presupuestarias en vigor, el sistema penitenciario ha abierto un verdadero mercado real, una pl\u00e9tora de oportunidades econ\u00f3micas que los inversores no han ignorado. Desde la apertura de la primera c\u00e1rcel privada estadounidense en 1984 las empresas empezaron a desarrollar un modelo econ\u00f3mico espec\u00edfico, propio del sistema judicial y penitenciario vigente. As\u00ed, m\u00e1s de 4.000 empresas estadounidense conquistaron este nuevo mercado y se infiltraron en cada rama del sector penitenciario para sustituir en \u00e9l al Estado. Aunque es evidente que las nuevas empresas privadas asumieron primero de la direcci\u00f3n, la construcci\u00f3n y el mantenimiento de los establecimientos penitenciarios cl\u00e1sicos, y privatizaron el aspecto de la seguridad, el sector privado tambi\u00e9n acapar\u00f3 los sectores m\u00e9dicos, de las telecomunicaciones y de la vigilancia, pero, sobre todo, los sectores de la libertad vigilada y condicional (7).<\/p>\n\n\n\n<p>Si antes la cobertura sanitaria p\u00fablica estadounidense estaba lejos de ser eficaz, la estrategia de reducir costes que practica el sector privado lleva a las empresas (como Corizon y Wexford) a reducir personal pero, sobre todo, a hacer pagar el acceso a la sanidad a\u00fan m\u00e1s caro que lo que impone el Estado estadounidense. Hay innumerables testimonios de abusos por parte de m\u00e9dicos y enfermeros contratados as\u00ed, adem\u00e1s de la dificultad que tienen las personas presas de acceder a los onerosos primeros auxilios y a las necesidades b\u00e1sicas. Es el caso, sobre todo, del acceso a la protecci\u00f3n higi\u00e9nica femenina, que deben pagar todas las presas excepto cuando lo prescriba el m\u00e9dico de la c\u00e1rcel. El problema es que tambi\u00e9n hay que pagar la consulta con el m\u00e9dico de guardia del establecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha conferido el sector de las telecomunicaciones y m\u00e1s particularmente de la telefon\u00eda a empresas como JPay y Securus para rentabilizar las llamadas de y a las personas presas. Aunque es imposible establecer un costo medio de las llamadas realizadas debido a la gran cantidad de empresas involucradas en este sector, no es raro que el precio exceda de un d\u00f3lar por minuto. Estos costos telef\u00f3nicos astron\u00f3micos penalizan en particular a las familias, a menudo muy precarias, que de este modo deben luchar cada mes para pagar una llamada telef\u00f3nica regular para no perder el contacto con un miembro de la familia cumpliendo condena o en prisi\u00f3n preventiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el t\u00e9rmino \u201cprisi\u00f3n\u201d evoca ante todo la imagen de una celda con barrotes en las ventanas, lo esencial del sistema penitenciario (m\u00e1s de dos terceras partes en Estados Unidos) no coincide con esta imaginario colectivo de la c\u00e1rcel. En efecto, la inmensa mayor\u00eda del sistema correccional consiste en una forma de libertad parcial, ya sea vigilada o condicional. Como es imposible mantener al 2 % de la poblaci\u00f3n estadounidense tras los barrotes, las empresas privadas han aumentado enormemente la utilizaci\u00f3n de la libertad condicional (y ello desde 1976), sin olvidar convertirlo en un sector rentable econ\u00f3micamente. La oportunidad de salir de la c\u00e1rcel antes o de evitar ser encarcelado (que muchos fiscales proponen para evitar el juicio o cuando la fianza es demasiado alta, especialmente en los delitos menores) se convierte entonces en un fardo econ\u00f3mico para las personas presas. Las empresas pueden entonces imponer muchos cargos obligatorios a las personas condenadas, como gastos de supervisi\u00f3n, gastos por pruebas de alcoholemia, de pruebas de drogas, etc. Y en caso de impago, la persona presa en libertad condicional puede volver a la c\u00e1rcel, lo que le lleva a hacer lo todo lo posible para pagar a la empresa en cuesti\u00f3n, la cual puede, por ello, fijar los precios que quiera.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el \u201c\u00e9xito econ\u00f3mico\u201d que la libertad condicional supone para los actores de las c\u00e1rceles privadas se explica tambi\u00e9n por el aumento de los m\u00e9todos de vigilancia de las personas presas, como la instalaci\u00f3n de pulseras electr\u00f3nicas en los tobillos para geolocalizarlas permanentemente. Aunque este m\u00e9todo se inici\u00f3 en la d\u00e9cada de 1960, la privatizaci\u00f3n de las c\u00e1rceles lo ha convertido en un elemento fundamental de su modelo de funcionamiento y as\u00ed su utilizaci\u00f3n aument\u00f3 m\u00e1s del 65 % entre 1998 y 2014, lo que genera adem\u00e1s m\u00e1s de 300 millones de d\u00f3lares al a\u00f1o a las empresas que utilizan este m\u00e9todo. Y desde 2009 49 estados de Estados Unidos (a excepci\u00f3n de Hawai) autorizan a las empresas a cobrar a los usuarios las pulseras que llevan en el tobillo. Pero aunque es interesante la idea de los dispositivos GPS para luchar contra el hacinamiento en las c\u00e1rceles o simplemente como alternativa para los delitos menores, sus resultados, al margen de las m\u00e1s que cuestionables l\u00f3gicas financieras, son muy tibios. Muchas de las alertas declaradas por estos aparatos (m\u00e1s del 70 % en un estudio de 2007 hecho en Arizona) resultan ser err\u00f3neas, provocadas simplemente por zonas blancas, lo que provoca cierto laxismo por parte de los agentes encargados de esta vigilancia. Adem\u00e1s, ha habido muchas quejas de que estos objetos de vigilancia provocan dolores f\u00edsicos cotidianos (quemaduras, abrasiones, infecciones, inflamaciones, dolor de cabeza, etc.), adem\u00e1s de una estigmatizaci\u00f3n social real ya que la imagen del criminal es muy fuerte debido a las dimensiones del brazalete. En este sentido Erving Goffman define el \u201cestigma\u201d como la posesi\u00f3n de un atributo que puede desacreditar a quien lo lleva (8).<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha calificado de \u201cMcDonalizaci\u00f3n\u201d (9) de las c\u00e1rceles privadas al conjunto de estas estrategias empresariales, esto es, una constante b\u00fasqueda del bajo coste y de la rentabilidad inmediata en detrimento de la supervisi\u00f3n justa de las personas presas y de las condiciones de trabajo del persona. As\u00ed, la persona presa se encuentra prisionera de un modelo de consumo extremadamente hip\u00f3crita que lucha contra toda veleidad de reinserci\u00f3n y que empuja a la reincidencia y, por lo tanto, al aumento global de la criminalidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El sector penitenciario privado, un mercado de influencias pol\u00edticas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Inmigraci\u00f3n y privatizaci\u00f3n, el mercado del encierro de las personas extranjeras<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se habla del sector penitenciario privado, a menudo se tiende a olvidar que la penalizaci\u00f3n de la inmigraci\u00f3n hace necesario construir centros de detenci\u00f3n. Tambi\u00e9n en este caso emerge un inter\u00e9s privado, con un incre\u00edble potencial de crecimiento del que se apropian las multinacionales de la c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Louise Tassin, Europa desarrolla una tendencia a un \u201cmercado del encierro de las personas extranjeras\u201d (10). En efecto, en lo que se refiere al encarcelamiento de personas migrantes en Italia, es la empresa francesa GEPSA (que gestiona 16 c\u00e1rceles y vende sus servicios a 10 centros de detenci\u00f3n administrativa en Francia), filial de Cofely perteneciente al grupo GDF Suez, la que invierte en los Centros de Identificaci\u00f3n y Expulsi\u00f3n (CIE) a cambio de un alquiler que paga el Estado. Para ganar m\u00e1s cuota de mercado GEPSA establece una pol\u00edtica de competencia por medio de los precios en detrimento de las personas que solicitan asilo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lvsl.fr\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Europe-March%C3%A9-Immigration-Louise-Tasin.png\" alt=\"\"\/><figcaption>Gr\u00e1fico \u00a9 Lethbridge, Jane \u201cPrivatizaci\u00f3n de los servicios para las personas migrantes y refugiadas, y otras formas de desvinculaci\u00f3n del Estado\u201d, (2017), Public Services International &amp; European Public Service Union.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En Reino Unido el mercado est\u00e1 dominado por un pu\u00f1ado de multinacionales de seguridad que se reparten al 73 % de las personas migrantes encerradas por el Servicio de Control de la Inmigraci\u00f3n y de Aduanas, y casi todos los centros. La privatizaci\u00f3n de los centros empez\u00f3 en la d\u00e9cada de 1970 bajo el gobierno conservador de Edward Heath y en 2015, de todos los establecimientos solo dos IRC (Immigration Removal Centres, en los que se puede encerrar indefinidamente a las personas migrantes) est\u00e1n gestionados por la organizaci\u00f3n gubernamental Her Majesty\u2019s Prison Service. El resto se lo reparten entre G4S, GEO Group, Serco, Mitie y Tascor. El coste anual de encarcelamiento es de una media de 94,56 libras por persona y d\u00eda. El dispositivo de encarcelamiento brit\u00e1nico de las personas migrantes es muy criticado, adem\u00e1s de ser conocido por ser uno de los menos respetuosos de los derechos humanos de las personas encarceladas por la v\u00eda r\u00e1pida (<em>Detained fast track<\/em>, DFT). En total, el Home Office (Ministerio del Interior brit\u00e1nico) autoriz\u00f3 contratos por valor de m\u00e1s de 780 millones de libras esterlinas para el encarcelamiento y deportaci\u00f3n de personas migrantes entre 2004 y 2022.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pa\u00edses n\u00f3rdicos (en particular Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia) tiene la fama de ser m\u00e1s generosos con las personas que piden asilo, pero ellos tambi\u00e9n han privatizado muchos servicios. Si en 1990 el 12 % de los centros de acogida de personas demandantes de asilo en Noruega eran privados, en 2013 lo eran el 77 %. No obstante, al principio los suministradores de servicios, sobre todo el grupo noruego Adolfsen, suministraban servicios sanitarios y de ayuda social, y no servicios penitenciarios, lo que hace que el trato a las personas migrantes sea mucho m\u00e1s respetuoso.<\/p>\n\n\n\n<p>En Australia el sistema de encarcelamiento de personas migrantes est\u00e1 gestionado totalmente por empresas privadas, que privilegian una gesti\u00f3n deslocalizada. El esc\u00e1ndalo del campo Isla de Navidad, a 1.500 kil\u00f3metros de las costas australianas (dirigido por el contratista Transfield Services y Wilson Security) recibi\u00f3 una cobertura medi\u00e1tica particular debido a que en agosto de 2026 el diario<em>&nbsp;The Guardian<\/em>&nbsp;public\u00f3 una serie de documentos referentes a las denuncias y testimonios de malos tratos infligidos en este centro. En esos documentos hay pruebas de violencia sexual contra ni\u00f1os y ni\u00f1as, traumatismos, automutilaciones y unas condiciones de vida inaceptables. Tras varias investigaciones e informes parlamentarios, en 2018 se cerr\u00f3 el centro, pero se&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lemonde.fr\/international\/article\/2019\/02\/13\/canberra-rouvre-le-centre-de-detention-de-refugies-de-l-ile-christmas_5422683_3210.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">volvi\u00f3 a abrir&nbsp;<\/a><a href=\"https:\/\/www.lemonde.fr\/international\/article\/2019\/02\/13\/canberra-rouvre-le-centre-de-detention-de-refugies-de-l-ile-christmas_5422683_3210.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">en 2019<\/a>&nbsp;despu\u00e9s una derrota hist\u00f3rica del ejecutivo, lo que atestigua una voluntad de endurecer la pol\u00edtica migratoria, un tema particularmente pol\u00edtico en Australia.<\/p>\n\n\n\n<p>En Estados Unidos Marie Gottschalk, profesora de Ciencias Pol\u00edticas de la Universidad de Pensilvania, denuncia una \u201ccrimigraci\u00f3n\u201d, es decir, el aumento de las pol\u00edticas penales represivas contra las personas migrantes, a las que ahora se encierra en \u201ccentros de retenci\u00f3n\u201d. As\u00ed, ahora se prev\u00e9n 30 d\u00edas de encarcelamiento para aquellas personas migrantes sospechosas de inmigraci\u00f3n ilegal. Core Civic (que en 2016 cambi\u00f3 su anterior nombre de CCA para desvincularse de los esc\u00e1ndalos en los que estaba envuelto) gestiona m\u00e1s de 60 complejos en 19 estados, con un volumen de \u201cventas\u201d de centros de retenci\u00f3n que en 20 a\u00f1os se ha disparado un 500 %s. La empresa gan\u00f3 importantes cuotas de mercado desde la aprobaci\u00f3n de la ley SB 1070 en Arizona, que crea un nuevo delito, el de no llevar consigo documentos de inmigraci\u00f3n. Aunque la ley preve\u00eda en un principio la posibilidad de detener sin orden judicial a toda persona sospechosa de ser clandestina, el Tribunal Supremo limit\u00f3 su&nbsp;<a href=\"https:\/\/ici.radio-canada.ca\/nouvelle\/567370\/etats-unis-cour-supreme-immigration\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">aplicaci\u00f3n<\/a>. Ahora un polic\u00eda puede controlar la identidad y estatus de una persona detenida por una infracci\u00f3n si el polic\u00eda tiene \u201csospechas razonables\u201d de que esta persona podr\u00eda residir ilegalmente en Estados Unidos. Esta ley, que fue redactada por el grupo de presi\u00f3n Consejo Estadounidense de Intercambio Legislativo (ALEC, por sus siglas en ingl\u00e9s), del que CCA era entonces un miembro destacado, ha permitido llenar los centros de detenci\u00f3n. Adem\u00e1s, CAA ejerce en Arizona un monopolio en el encarcelamiento de personas migrantes, un mercado que representa m\u00e1s de 11 millones de d\u00f3lares al mes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Grupos de presi\u00f3n y pol\u00edticas de encarcelamiento masivo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la lucha contra la criminalidad dio un giro importante en la d\u00e9cada de 1970 con Richard Nixon, ardiente defensor de una pol\u00edtica dura al respecto m\u00e1s conocida con el nombre de \u201cdoctrina ley y orden\u201d (<em>Law &amp; Order)<\/em>, se intensific\u00f3 hasta la \u00e9poca de Obama. Esta doctrina, que en un principio se impuls\u00f3 por razones pol\u00edticas y electorales (ya que el 37 presidente de Estados Unidos, Nixon, necesitaba sobre todo el voto de las poblaciones blancas tradicionalmente dem\u00f3cratas) se fue afinando progresivamente hasta convertirse en un pilar del sistema pol\u00edtico-judicial estadounidense. Durante la presidencia de Ronald Reagan (1980-1988) se lleg\u00f3 al apogeo del endurecimiento de las pol\u00edticas penales referentes al tr\u00e1fico de drogas, lo que contribuy\u00f3 en gran medida a la aparici\u00f3n de la c\u00e1rcel privada para apoyar al Estado. Por ejemplo, el proyecto de ley contra el abuso de drogas (<em>Anti-Drug Abuse Act<\/em>) adoptado en 1986 consagr\u00f3 las penas m\u00ednimas para gran parte del sistema judicial, de modo que estas penas hicieron aumentar r\u00e1pidamente la cantidad de condenas y sirvieron as\u00ed a los intereses econ\u00f3micos de los actores emergentes. No obstante, aunque la presidencia dem\u00f3crata de Jimmy Carter (1976-1980) interrumpi\u00f3 un tanto esta tendencia, Bill Clinton (1992-2000) acab\u00f3 con la divisi\u00f3n dem\u00f3crata\/republicano al ser el primer dem\u00f3crata que tambi\u00e9n defendi\u00f3 la firmeza respecto a la criminalidad. Todo esto culmina en 1994 con la \u201cEstrategia contra la violencia\u201d (<em>Anti-Violence Strategy<\/em>) cuyo objetivo era luchar con la reincidencia instaurando la \u201cLey de reincidencia\u201d (<em>Three Strikes Law)<\/em>&nbsp;(11), que impone una condena a cadena perpetua en el caso de una tercera condena con al menos un delito grave. Las pol\u00edticas penales estadounidenses, apoyadas por la privatizaci\u00f3n a marchas forzadas del sistema penitenciario, tomaron entonces definitivamente el camino de la tolerancia cero y el encarcelamiento masivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender la magnitud de la privatizaci\u00f3n penitenciaria estadounidense es fundamental tener en cuenta el papel desempe\u00f1ado por los grupos de presi\u00f3n de estas empresas para orientar la legislaci\u00f3n a su favor. El principal actor en este juego es el American Legislative Exchange Council (Consejo Estadounidense de Intercambio Legislativo, ALEC), una organizaci\u00f3n conservadora muy influyente que elabora y propone textos de leyes a los cargos electos estadounidenses. En efecto, esta organizaci\u00f3n propone una media de mil textos legislativos al a\u00f1o, de los que aproximadamente un 20 % se convierten en leyes. Fundada en 1973, esta organizaci\u00f3n de presi\u00f3n pol\u00edtica adquiri\u00f3 importancia r\u00e1pidamente en el \u00e1mbito judicial y penitenciario, hasta el punto de estar en el origen de la antes mencionada Ley de reincidencia, as\u00ed como de las penas m\u00ednimas, pero tambi\u00e9n de la SB-1070, de las&nbsp;<em>Stand Your Ground&nbsp;<\/em><em>Laws<\/em>&nbsp;(que ampl\u00edan enormemente el concepto de defensa propia al autorizar como justificaci\u00f3n la mera sospecha de amenaza) y de m\u00e1s de 30 modelos de legislaci\u00f3n a escala estatal y federa. Muchos de los miembros del ALEC est\u00e1n estrechamente vinculados con el medio penitenciario, como ocurri\u00f3 en la d\u00e9cada de 1990 cuando el presidente del Grupo de Trabajo sobre Justicia Penal (<em>Criminal Justice Task Force<\/em>), la organizaci\u00f3n encargada de redactar propuestas de ley firmes en materia penal, no era sino un cuadro superior ejecutivo de CCA, la mayor empresa estadounidense de gesti\u00f3n privada de las c\u00e1rceles.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque los miembros de ALEC desmienten constantemente toda connivencia con los gigantes de la privatizaci\u00f3n del sistema penitenciario como CCA o GEO Group, hay abundantes pruebas de dicha cooperaci\u00f3n. Por ejemplo, un informe de los accionistas de CCA de 2012 recomienda luchar contra todo laxismo e indulgencia en el caso de las condenas, de las libertades condicionales y contra la despenalizaci\u00f3n de ciertas actividades. Adem\u00e1s, empresas como CCA se dedican a ejercer una presi\u00f3n extremadamente poderosa y tentacular, que supera la escala de ALEC para financiar directamente a muchas instituciones federales. CCA financia, sobre todo, al Departamento de Justicia, al Cuerpo de Alguaciles de Estados Unidos, a la Oficia Federal de Prisiones, al Departamento de Seguridad Nacional, Inmigraci\u00f3n y Aduanas, e incluso al Senado, al Departamento de Trabajo, a la Oficina de Asuntos Indios y a la Administraci\u00f3n para Ni\u00f1os y Familias. Para estas instituciones, los gastos generados por ejercer presi\u00f3n llegan algunos a\u00f1os a los 4 millones de d\u00f3lares. Sin embargo, CCA y GEO Group tambi\u00e9n ejercen presi\u00f3n sobre las pol\u00edticas judiciales que sirven a sus intereses financiando directamente campa\u00f1as pol\u00edticas o a altos cargos del gobierno federal. En 2014 CCA dio dinero a 23 senadores y a 25 congresistas, y GEO Group a diez senadores y a 28 congresistas. Estas empresas, lo mismo que Community Education Centers, Corizon Correctional Healthcare o incluso Global Tel Link, contratan cada a\u00f1o a un centenar de miembros de grupos de presi\u00f3n en diferentes estados y algunos de ellos son incluso excongresistas. Esta presi\u00f3n no se limita al \u00e1mbito federal ya que afecta tambi\u00e9n a las campa\u00f1as de los gobernadores. La campa\u00f1a de Arnold Schwarzenegger de 2003 es una de las muchas campa\u00f1as financiadas en parte por las empresas carcelarias privadas. Schwarzenegger recibi\u00f3 21.2000 d\u00f3lares para reabrir la prisi\u00f3n de McFarland al norte de Los \u00c1ngeles.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque es evidente que los grupos de presi\u00f3n del ALCA, la CCA y otras empresas tienen inter\u00e9s en redactar leyes que sirvan a sus intereses, tambi\u00e9n se esfuerzan por luchar contra cualquier \u201ccontrarreforma\u201d e impiden que las leyes pasen la \u201cprueba del Congreso\u201d, como el Proyecto de ley de informaci\u00f3n sobre las prisiones privadas (<em>Private Prison Information Act<\/em>) de 2015, que habr\u00eda obligado a las prisiones privadas a hacer p\u00fablica la informaci\u00f3n sobre la violencia dentro sus establecimientos. Ese mismo a\u00f1o el Proyecto de ley la justicia no est\u00e1 en venta (<em>Justice Is Not For Sale Act<\/em>) del senador independiente Bernie Sanders, que habr\u00eda abolido la privatizaci\u00f3n del sistema penitenciario en su totalidad y en todas las escalas para devolver la gesti\u00f3n de la criminalidad y de la justicia \u201ca quienes responden ante los electores y no ante los inversores\u201d sufri\u00f3 la presi\u00f3n de los grupos de presi\u00f3n y, por lo tanto, no pudo convertirse en ley.<\/p>\n\n\n\n<p>CCA y GEO Group desmienten regularmente (al igual que hace ALEC) las acusaciones de ejercer presi\u00f3n y afirman, por ejemplo en 2013, \u201cno tomar postura o partido a favor o en contra de una reforma legislativa espec\u00edfica en materia de inmigraci\u00f3n\u201d. Sin embargo, todos los gastos de estas empresas demuestran lo contrario, ya que su supervivencia econ\u00f3mica depende en gran parte de las pol\u00edticas judiciales y migratorias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los fracasos del sistema penitenciario privado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde la condena a la reinserci\u00f3n, pasando por los sectores de la inmigraci\u00f3n, la vigilancia, la salud, el consumo, el trabajo y la explotaci\u00f3n, el sistema penitenciario privado se apropia de conceptos jur\u00eddicos y de seguridad para convertirlos en un modelo econ\u00f3mico inhumano cuyo art\u00edculo principal es el ser humano. Este sistema, que se mezcla con consideraciones pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas, con grupos de presi\u00f3n y con los intereses financieros de las empresas, ha sustituido la rehabilitaci\u00f3n de las personas presas por el enriquecimiento privado y el encarcelamiento masivo. Adem\u00e1s de las consideraciones morales, los resultados del sistema penitenciario privado son tan pobres que muestra constantemente sus lagunas frente al modelo p\u00fablico. La cantidad de actos violentos (entre personas presas, y entre ellas y guardias) es de una a dos veces mayor, las quejas de las personas presas ya no se deben a la gesti\u00f3n disciplinaria o procesal, sino al acceso a la atenci\u00f3n m\u00e9dica y a la violencia de los guardias, y las familias est\u00e1n muy endeudadas para mantener el v\u00ednculo con una persona presa que a menudo ni siquiera ha tenido el derecho a un juicio justo. Aunque las lagunas jur\u00eddicas de la Decimotercera Enmienda no son privativas de las empresas penitenciarias, se explotan descaradamente, con lo que se burlan de los derechos constitucionales que tanto gustan a los estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p>La privatizaci\u00f3n penitenciaria a ultranza en el paisaje estadounidense, pero tambi\u00e9n en el internacional, ha pervertido especialmente todo un equilibrio de la sociedad que aspira, sin embargo, a disminuir el nivel de delincuencia, y a ese respecto la c\u00e1rcel resulta ser ineficaz e ineficiente. Aunque algunos medios de comunicaci\u00f3n se regodean con los sucesos macabros para justificar una violenta represi\u00f3n penitenciaria, la tasa de reincidencia, que es una escala Richter de la eficacia del sistema penitenciario, deber\u00eda hacer entrar en raz\u00f3n a los responsables pol\u00edticos (en Francia hay un 63 % de casos en los que se vuelve a condenar a la c\u00e1rcel a una persona tras una primera condena). Las derivas de la privatizaci\u00f3n del sistema penitenciario nos llevan a plantear la cuesti\u00f3n del papel que debe desempe\u00f1ar el Estado en la rehabilitaci\u00f3n y reinserci\u00f3n de sus ciudadanos que infringen la ley y, m\u00e1s ampliamente, a poner e tela de juicio el funcionamiento de la propia c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, a todas luces no es el camino que han tomado la mayor\u00eda de los Estados que hemos citado. Entre 1987 y 2007 Estados Unidos aument\u00f3 un 127 % sus gastos en el \u00e1mbito penitenciario, mientras que los gastos en educaci\u00f3n no aumentaron m\u00e1s del 21 %. Cada vez se aleja m\u00e1s lo que preconizaba Victor Hugo, \u201cabrid escuelas y cerrareis prisiones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Notas:<\/p>\n\n\n\n<p>(1) Ch. Chabroud,&nbsp;<em>Archives parlementaires,&nbsp;<\/em>t. XXVI p. 618.<\/p>\n\n\n\n<p>(2) Cody Mason, \u00ab&nbsp;International growth trends in prison privatization&nbsp;\u00bb, agosto de 2013.<\/p>\n\n\n\n<p>(3) Migreurop,&nbsp;<em>La d\u00e9tention des migrants dans l\u2019Union europ\u00e9enne&nbsp;: un business florissant<\/em><em>,&nbsp;<\/em><em>julio de<\/em>2016.<\/p>\n\n\n\n<p>(4) \u00ab&nbsp;Prison Labor&nbsp;\u00bb,&nbsp;<em>Last Week Tonight with John Oliver,&nbsp;<\/em>(HBO, 5 de agosto de 2019).<\/p>\n\n\n\n<p>(5)&nbsp;<em>The 13th<\/em>, documental dirigido por Ava DuVernay en 2016.<\/p>\n\n\n\n<p>(6) \u00ab&nbsp;Jones v. North Carolina Prisoners\u2019 Labor Union (NCPLU)&nbsp;\u00bb, contra el director del departamento de servicios correccionales de ese estado, David Jones.<\/p>\n\n\n\n<p>(7) La libertad vigilada se corresponde aqu\u00ed al t\u00e9rmino ingl\u00e9s \u201cprobation\u201d que indica que la persona condenada purga la pena fuera de la c\u00e1rcel tras un acuerdo durante el juicio. La libertad condicional corresponde aqu\u00ed al t\u00e9rmino ingl\u00e9s \u201cparole\u201d, que indica una reducci\u00f3n de la pena tras haber estado en prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>(8) Erving Goffman,&nbsp;<em>Stigmates,&nbsp;<\/em>(1963).<\/p>\n\n\n\n<p>(9) T\u00e9rmino utilizado en 2011 por Gerry Gaes, exdirector de Investigaci\u00f3n en la Oficina Federal de Prisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>(10) Louise Tassin, \u00ab&nbsp;Quand une association g\u00e8re un centre de r\u00e9tention, le cas de Lampedusa (Italie)&nbsp;\u00bb,&nbsp;<em>V<\/em><em><sup>e<\/sup><\/em><em>&nbsp;Congr\u00e8s de l\u2019association fran\u00e7aise de sociologie,<\/em>&nbsp;04\/09\/2014.<\/p>\n\n\n\n<p>(11) El nombre de la ley en ingl\u00e9s es&nbsp;<em>T<\/em><em>hree&nbsp;<\/em><em>S<\/em><em>trikes&nbsp;<\/em><em>L<\/em><em>aw<\/em>, en referencia a una norma del b\u00e9isbol seg\u00fan la cual el bateador que falla tres veces un golpe,&nbsp;<em>strike<\/em>, queda \u201cfuera\u201d del juego hasta que hayan intentado batear sus ocho compa\u00f1eros (\u201cthree strikes and your out\u201d, en ingl\u00e9s.). N. de la t.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arthur Deveaux-Moncel,\u00a0Florian Mattern Fuente: Rebeli\u00f3n Traducido del franc\u00e9s para Rebeli\u00f3n por Beatriz Morales Bastos \u00bfTienen un valor comercial las personas presas? La privatizaci\u00f3n del medio penitenciario en muchos pa\u00edses ha enriquecido a un sinf\u00edn de multinacionales. 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