{"id":3987,"date":"2021-02-28T15:43:01","date_gmt":"2021-02-28T15:43:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=3987"},"modified":"2021-03-17T02:09:08","modified_gmt":"2021-03-17T02:09:08","slug":"lo-antisistema","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=3987","title":{"rendered":"Lo antisistema"},"content":{"rendered":"\n<p>Boaventura de Sousa Santos<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/lo-antisistema\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Acosada por la ideolog\u00eda global de la extrema derecha, la democracia morir\u00e1 f\u00e1cilmente en el espacio p\u00fablico si no se traduce en el bienestar material de las familias y de las comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>El crecimiento global de la extrema derecha ha dado una nueva importancia al concepto de antisistema en pol\u00edtica. Para entender lo que est\u00e1 pasando, es necesario retroceder algunas d\u00e9cadas. En un texto como este no es posible dar cuenta de toda la riqueza pol\u00edtica de este periodo. Ciertamente, las generalizaciones ser\u00e1n arriesgadas y no faltar\u00e1n las omisiones. Aun as\u00ed, el ejercicio se impone por la urgencia de dar alg\u00fan sentido a lo que, por momentos, parece no tener ning\u00fan sentido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los sistemas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El binarismo sistema\/antisistema est\u00e1 presente en las disciplinas m\u00e1s diversas, desde las ciencias naturales hasta las ciencias humanas y sociales, desde la biolog\u00eda hasta la f\u00edsica, desde la epistemolog\u00eda hasta la psicolog\u00eda. El cuerpo, el mundo, la ciudad o el clima se pueden concebir como sistemas. Incluso hay una disciplina dedicada al estudio de sistemas: la teor\u00eda de sistemas. El sistema se define, en general, como una entidad compuesta por diferentes partes que interact\u00faan para componer un todo unificado o coherente. El sistema, de este modo, es algo limitado, y lo que est\u00e1 fuera de \u00e9l tanto puede rodearlo e influenciarlo (su entorno) como serle hostil y pretender destruirlo (antisistema). En las ciencias sociales, si bien ciertas corrientes rechazan la idea de sistema, existen muchas formulaciones del binarismo sistema\/antisistema. Distingo dos formulaciones particularmente influyentes. La teor\u00eda del sistema-mundo, propuesta por Immanuel Wallerstein, sostiene que, hist\u00f3ricamente, existieron dos tipos de sistema-mundo: el imperio-mundo y la econom\u00eda-mundo. El primero se caracteriza por un centro pol\u00edtico con amplias estructuras burocr\u00e1ticas y m\u00faltiples culturas jerarquizadas; el segundo se caracteriza por una \u00fanica divisi\u00f3n del trabajo, m\u00faltiples centros pol\u00edticos y m\u00faltiples culturas igualmente jerarquizadas. Desde el siglo XVI, existe el sistema-mundo moderno basado en la econom\u00eda-mundo del capitalismo. Se trata de un sistema din\u00e1mico y conflictivo que marcha a distintos ritmos temporales y que dividi\u00f3 los diferentes pa\u00edses\/regiones en tres categor\u00edas: el centro, la periferia y la semiperiferia, definidas en funci\u00f3n del modo en que se apropian (o son expropiadas) de las plusval\u00edas de la producci\u00f3n capitalista y colonialista global. El sistema permite transferencias de valor de los pa\u00edses perif\u00e9ricos a los pa\u00edses centrales, mientras que los pa\u00edses semiperif\u00e9ricos act\u00faan como correas de transmisi\u00f3n del valor creado de la periferia al centro (como fue el caso de Portugal durante siglos).<\/p>\n\n\n\n<p>La otra concepci\u00f3n de sistema (y de antisistema) se ha desarrollado principalmente en la ciencia pol\u00edtica y las relaciones internacionales. El sistema se concibe aqu\u00ed como un conjunto coherente de principios, normas, instituciones, conceptos, creencias y valores que definen los l\u00edmites de lo convencional y legitiman las acciones de los agentes dentro de esos l\u00edmites. La unidad del sistema puede ser local, regional, nacional o internacional. Podemos decir que, tras la Segunda Guerra Mundial, hubo dos sistemas nacionales dominantes: el sistema pol\u00edtico de partido \u00fanico al servicio del socialismo (el mundo chino-sovi\u00e9tico) y un sistema democr\u00e1tico liberal al servicio del capitalismo (el mundo liberal). Las relaciones internacionales entre ambos sistemas configuraron un tercer sistema, la Guerra Fr\u00eda, un sistema regulado de conflicto y contenci\u00f3n. La Guerra Fr\u00eda condicion\u00f3 la forma en que se evaluaron los dos sistemas nacionales\/regionales: para el mundo liberal, el mundo chino-sovi\u00e9tico era una dictadura al servicio de una casta burocr\u00e1tica; para el mundo chino-sovi\u00e9tico, el mundo liberal era una democracia burguesa al servicio de la acumulaci\u00f3n y la explotaci\u00f3n capitalista. Con la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn en 1989, este sistema formado por tres sistemas entr\u00f3 en crisis. A escala nacional, pas\u00f3 a reconocerse solo un sistema leg\u00edtimo: el sistema liberal. La crisis del sistema internacional de la Guerra Fr\u00eda alcanz\u00f3 el paroxismo con la presidencia de Donald Trump. Vistas desde la larga duraci\u00f3n del sistema-mundo moderno, estas transformaciones pol\u00edticas, a pesar de su dramatismo, son variaciones de \u00e9poca dentro del mismo sistema. En la peor de las hip\u00f3tesis, podr\u00edan estar se\u00f1alando una crisis m\u00e1s profunda del sistema-mundo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los antisistemas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los movimientos que se oponen radicalmente al sistema dominante son antisistema. A lo largo del siglo XX, fueron antisistema los movimientos que se opon\u00edan al capitalismo y al colonialismo (antisistema-mundo) y aquellos que se opon\u00edan a la democracia liberal (mundo antiliberal). Algunos movimientos estaban en contra del capitalismo\/colonialismo, pero no en contra de la democracia liberal, como fue el caso de los partidos socialistas y de la mayor\u00eda de los sindicatos durante las primeras d\u00e9cadas del siglo XX (socialismo democr\u00e1tico). Otros estaban en contra del capitalismo\/colonialismo y de la democracia liberal, como los movimientos revolucionarios (comunistas, anarquistas) y muchos de los movimientos de liberaci\u00f3n anticolonial, con o sin la adopci\u00f3n de la lucha armada. Por \u00faltimo, otros estaban en contra de la democracia liberal, pero no en contra del capitalismo\/colonialismo. Fueron los movimientos reaccionarios, nazis, fascistas y populistas de derecha los que, o ni si quiera aceptaban los tres principios de la Revoluci\u00f3n francesa (libertad, igualdad y fraternidad), o ve\u00edan en la evoluci\u00f3n de la democracia liberal (ampliaci\u00f3n del sufragio, multiplicaci\u00f3n de derechos sociales y econ\u00f3micos) y en el crecimiento del movimiento comunista tras la Revoluci\u00f3n rusa una deriva peligrosa que acabar\u00eda poniendo en peligro el capitalismo. Estos movimientos propusieron un capitalismo tutelado por el Estado autoritario (fascismo y nazismo).<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre fue importante distinguir entre izquierda y derecha, entre movimientos revolucionarios y contrarrevolucionarios. Los primeros, cuando lucharon contra el capitalismo\/colonialismo, lo hicieron en nombre de un sistema social m\u00e1s justo, m\u00e1s diverso y m\u00e1s igualitario; cuando lucharon contra la democracia liberal, fue en nombre de una democracia m\u00e1s radical, a pesar de que el resultado fuera la dictadura, como ocurri\u00f3 con Stalin. Por el contrario, los movimientos contrarrevolucionarios siempre lucharon contra las fuerzas anticapitalistas y anticolonialistas, muchas veces con el prejuicio de estar lideradas por clases inferiores o peligrosas y, por las mismas razones, estaban dispuestos a optar por la dictadura siempre que la democracia liberal significase una amenaza para el capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1945-1989<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entre 1945 y 1989 la dial\u00e9ctica sistema\/antisistema fue muy din\u00e1mica. En los pa\u00edses centrales del sistema-mundo, lo que hoy llamamos Norte global, el fascismo y el nazismo fueron derrotados y solo sobrevivieron en dos pa\u00edses semiperif\u00e9ricos de Europa: Portugal y Espa\u00f1a. En Rusia (y pa\u00edses sat\u00e9lites), la otra semiperiferia europea, y en China, se consolid\u00f3 el sistema chino-sovi\u00e9tico. En los pa\u00edses europeos centrales la democracia liberal se convirti\u00f3 en el \u00fanico r\u00e9gimen pol\u00edtico leg\u00edtimo. Los partidos socialistas abandonaron la lucha anticapitalista (en 1959, el Partido Socialdem\u00f3crata de Alemania \u2013SPD\u2013 se desvincul\u00f3 del marxismo) y comenzaron a hacerse cargo de la tensi\u00f3n entre la democracia liberal (fundada en la idea de la soberan\u00eda popular) y el capitalismo (fundado en la idea de acumulaci\u00f3n infinita de riqueza), con arreglo a la nueva f\u00f3rmula dada a un antiguo concepto: la socialdemocracia. A su vez, los partidos comunistas y otros partidos a la izquierda de los partidos socialistas se integraron en el sistema democr\u00e1tico. De hecho, durante la noche fascista y nazi, los militantes de estos partidos (especialmente los comunistas) fueron los que lucharon con m\u00e1s dedicaci\u00f3n por la democracia, habiendo pagado un alto precio por ello. Es bueno recordar, a t\u00edtulo de ejemplo, que \u00c1lvaro Cunhal, secretario general del Partido Comunista Portugu\u00e9s (PCP), estuvo preso durante quince a\u00f1os, de los cuales ocho fueron en r\u00e9gimen de aislamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En la periferia y la semiperiferia del sistema-mundo, los movimientos anticapitalistas y contrarios a la democracia liberal tomaron el poder en China, Cuba, Corea del Norte y Vietnam, y en otros pa\u00edses alimentaron la lucha antisistema durante muchos a\u00f1os, a veces recurriendo a la lucha armada, como en los casos de Colombia, Filipinas, Turqu\u00eda, Sri Lanka, la India, Uruguay, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. El caso m\u00e1s significativo de un movimiento anticapitalista pero no contrario a la democracia liberal fue el liderado por Salvador Allende en Chile (1970-1973), neutralizado por un brutal golpe de Estado planeado por la CIA.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00c1frica y Asia, los movimientos de liberaci\u00f3n anticoloniales confirieron una nueva complejidad a los movimientos antisistema. Inspirados por la Conferencia de Bandung de 1955, que reuni\u00f3 a veintinueve pa\u00edses asi\u00e1ticos y africanos y otorg\u00f3 fuerza pol\u00edtica al concepto de Tercer Mundo (el Movimiento de Pa\u00edses No Alineados), se propon\u00edan llevar a cabo una doble ruptura en la l\u00f3gica sist\u00e9mica. Por un lado, rechazaban tanto el capitalismo liberal como el socialismo sovi\u00e9tico y estaban dispuestos a luchar por alternativas que combinaban el pensamiento pol\u00edtico europeo y diversas corrientes de pensamiento africano. Por otro lado, buscaban construir un r\u00e9gimen pol\u00edtico democr\u00e1tico de nuevo tipo basado en el protagonismo de los movimientos de liberaci\u00f3n. Gran parte de esta experimentaci\u00f3n pol\u00edtica colaps\u00f3 durante la d\u00e9cada de 1980 debido a errores internos y al asedio del capitalismo global.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De 1989 hasta hoy<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el periodo m\u00e1s reciente, las caracter\u00edsticas m\u00e1s significativas de la pol\u00edtica antisistema son las siguientes. Con el colapso de la URSS, parec\u00eda que el mundo de la democracia liberal hab\u00eda ganado la hist\u00f3rica competici\u00f3n entre sistemas de manera irreversible (\u00abel fin de la historia\u00bb). \u00bfPero qui\u00e9n venci\u00f3? Como hemos visto, a lo largo de los \u00faltimos 150 a\u00f1os los dos pilares de la lucha antisistema fueron el capitalismo\/colonialismo y la democracia liberal. \u00bfEn 1989 vencieron el capitalismo y la democracia de manera conjunta? \u00bfO la democracia a expensas del capitalismo? \u00bfO, acaso, el capitalismo a costa de la democracia? Para responder a estas preguntas es necesario examinar lo que pas\u00f3 en el periodo anterior con los dos pilares y los cambios convergentes que se produjeron en ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengamos en cuenta que antes de 1945 el fascismo y el nazismo eran, en gran medida, una respuesta al crecimiento de la militancia de las clases trabajadoras (\u00abla amenaza comunista\u00bb) combinado con altos niveles de desempleo e inflaci\u00f3n y el empobrecimiento de las grandes mayor\u00edas. A su vez, los l\u00edmites de la democracia liberal (l\u00edmites al sufragio, control total de las \u00e9lites, ausencia de pol\u00edticas p\u00fablicas universales) no permit\u00edan gestionar el conflicto social ni dar a los movimientos socialistas la oportunidad de consolidar alternativas. El enfrentamiento entre dos tipos de alternativas fue feroz: el reformismo y la revoluci\u00f3n. Despu\u00e9s de 1945, y en respuesta a la consolidaci\u00f3n del mundo chino-sovi\u00e9tico, el mundo liberal de los pa\u00edses centrales busc\u00f3 bajar la tensi\u00f3n entre democracia y capitalismo. Para eso, las clases capitalistas que la dominaban tuvieron que hacer concesiones inimaginables en el periodo anterior: impuestos muy altos, sectores estrat\u00e9gicos nacionalizados, cogesti\u00f3n entre trabajo y capital en grandes empresas (como en la entonces Alemania Occidental), derechos laborales robustos, pol\u00edticas sociales universales (salud, educaci\u00f3n, sistema de pensiones, transporte). Con esto surgieron amplias clases medias y fue a partir de ellas que se consolid\u00f3 el reformismo. En Europa occidental, la compatibilidad entre la democracia liberal y el capitalismo se produjo mediante la combinaci\u00f3n de altos niveles de protecci\u00f3n social con altos niveles de productividad. En Estados Unidos, el reformismo adopt\u00f3 formas mucho m\u00e1s tenues. Tambi\u00e9n implic\u00f3 una respuesta a la amenaza comunista imaginada (macartismo), que surgi\u00f3 en Alemania Occidental en forma de Berufsverbot (descalificaci\u00f3n para el ejercicio de ciertos cargos por parte de comunistas y \u00abextremistas radicales\u00bb). Pero la nueva posici\u00f3n hegem\u00f3nica de Estados Unidos, el activismo sindical y la fuerza de los \u201ctreinta a\u00f1os gloriosos\u201d (1945-1975) garantizaron el surgimiento de clases medias fuertes.<\/p>\n\n\n\n<p>Este compromiso entre democracia y capitalismo, combinado con la desintegraci\u00f3n de la URSS, fue lo que garantiz\u00f3 la ca\u00edda, en los pa\u00edses centrales, de los movimientos antisistema, tanto de izquierda como de derecha. Este compromiso entr\u00f3 en crisis desde mediados de la d\u00e9cada de 1970 con la primera crisis del petr\u00f3leo y la cr\u00edtica de los conservadores al \u201cexceso de derechos\u201d de la democracia (derechos laborales, econ\u00f3micos y sociales) y la crisis se profundiz\u00f3 dram\u00e1ticamente despu\u00e9s de 1989. En retrospectiva, se puede decir que en 1989 los derrotados fueron tanto el comunismo sovi\u00e9tico como la socialdemocracia. Quien gan\u00f3 fue el capitalismo a expensas de la democracia. Esta victoria result\u00f3 en el surgimiento de una nueva versi\u00f3n del capitalismo: el neoliberalismo basado en la desregulaci\u00f3n de la econom\u00eda, la demonizaci\u00f3n del Estado y de los derechos laborales, econ\u00f3micos y sociales, la privatizaci\u00f3n total de la actividad econ\u00f3mica y la conversi\u00f3n de los mercados en un regulador privilegiado tanto de la vida econ\u00f3mica como de la vida social. El neoliberalismo comenz\u00f3 a ensayarse violentamente en Chile y otros pa\u00edses del Sur Global, y presidi\u00f3 las transiciones democr\u00e1ticas en el sur de Europa en la d\u00e9cada de 1970 y en Am\u00e9rica Latina en la d\u00e9cada de 1980.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta entonces, el Estado democr\u00e1tico o social de derecho era la expresi\u00f3n de la posible compatibilidad entre democracia y capitalismo. A partir de 1989, la democracia qued\u00f3 subordinada al capitalismo y solo se defendi\u00f3 en la medida en que defendiera los intereses del capitalismo, la llamada \u201cmarket friendly democracy\u201d. A ella se contrapuso la socialdemocracia que von Hayek caracterizara como \u00abdemocracia totalitaria\u00bb. Como el objetivo principal es la defensa del capitalismo, siempre que la burgues\u00eda nacional\/internacional lo considera en peligro, la democracia debe ser sacrificada, un sacrificio que, dadas las circunstancias, puede ser total (dictaduras militares o civiles) o parcial (Italia de posguerra, golpes jur\u00eddico-parlamentarios en la actualidad). La diplomacia y la contrainsurgencia estadounidenses han sido los principales promotores globales de esta ideolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los movimientos antisistema<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY los movimientos antisistema en este \u00faltimo periodo? Nuevamente es necesario distinguir entre movimientos de izquierda y de derecha. En cuanto a los movimientos de izquierda, los viejos movimientos revolucionarios se convirtieron en partidos democr\u00e1ticos y reformistas. La lucha anticapitalista se convirti\u00f3 en la lucha por amplios derechos econ\u00f3micos, sociales y culturales, y la lucha antidemocracia liberal se convirti\u00f3 en la lucha por la radicalizaci\u00f3n de la democracia: la lucha contra la degradaci\u00f3n de la democracia liberal, la articulaci\u00f3n entre democracia representativa y democracia participativa, la defensa de la diversidad cultural, la lucha contra el racismo, el sexismo y el nuevo\/viejo colonialismo. Estos partidos, por tanto, dejaron de ser antisistema y pasaron a luchar por las transformaciones progresistas del sistema democr\u00e1tico liberal.<\/p>\n\n\n\n<p>Los movimientos antisistema de izquierda continuaron existiendo, pero, por definici\u00f3n, fuera del sistema de partidos. Incluso puede decirse que se expandieron, dado el creciente malestar social provocado por la subordinaci\u00f3n incondicional de la democracia al capitalismo, traducida en repugnante desigualdad social, discriminaci\u00f3n racial y sexual, cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica inminente, corrupci\u00f3n end\u00e9mica, guerras irregulares, y hasta por la incapacidad de los partidos de izquierda para frenar este estado de cosas. A los viejos movimientos revolucionarios y sindicales les siguieron los nuevos movimientos sociales a nivel local, nacional e incluso global (V\u00eda Campesina, Marcha Mundial de las Mujeres, y varias articulaciones globales que surgieron dentro y fuera del Foro Social Mundial que se reuni\u00f3 por primera vez en 2001 en Brasil). Surgieron nuevos actores sociales, a saber, los movimientos feministas, ind\u00edgenas, ecol\u00f3gicos, LGBTIQ, de econom\u00eda popular, afrodescendientes. Muchos de estos movimientos tienen objetivos anticapitalistas y apuntan a formas de democracia radical. Algunos de ellos han logrado alcanzar estos objetivos a nivel local, transform\u00e1ndose as\u00ed en utop\u00edas realistas. Hasta el momento no han logrado tener una influencia pol\u00edtica m\u00e1s consistente, ni a nivel nacional ni global, debido a dificultades en las articulaciones translocales y al hecho de que el sistema pol\u00edtico democr\u00e1tico liberal est\u00e1 monopolizado por los partidos. Son movimientos pac\u00edficos, guiados por la idea de democracia de base intercultural, y por la valorizaci\u00f3n de las econom\u00edas populares y de los saberes ancestrales de las comunidades campesinas, ind\u00edgenas y, en el contexto americano, afrodescendientes.<\/p>\n\n\n\n<p>A su vez, los movimientos antisistema de derecha (la extrema derecha) tambi\u00e9n cobraron un nuevo impulso en el \u00faltimo periodo. La derrota del nazismo y del fascismo (en Portugal, 1974-76 y Espa\u00f1a, 1975-78) fue abrumadora. Cuando sobrevivieron fue de forma muy atenuada, como en el caso del peronismo en Argentina y del varguismo en Brasil, sin dictadura ni glorificaci\u00f3n de la violencia pol\u00edtica ni odio racial. Fue este sistema h\u00edbrido el que originalmente se llam\u00f3 populismo. Despu\u00e9s de 1989, asistimos al surgimiento o creciente visibilidad de grupos de extrema derecha, casi siempre involucrados en ret\u00f3ricas y acciones de odio y violencia racial. Este crecimiento es particularmente significativo en Estados Unidos.[1] Muchos de estos movimientos se mantuvieron en la ilegalidad o exploraron \u00e1reas grises o h\u00edbridas que he designado como alegalidad. En los \u00faltimos veinte a\u00f1os, estos grupos asumieron una nueva agresividad, buscando la legalidad y la propia conversi\u00f3n sist\u00e9mica al convertirse en partidos, que consiguieron legalizar con artificios del lenguaje y con la complicidad de los tribunales. Cuando esto sucedi\u00f3, mantuvieron estructuras clandestinas formalmente separadas de la estructura partidaria, pero articuladas org\u00e1nicamente como fuentes de movilizaci\u00f3n pol\u00edtica que los propios partidos no tienen capacidad de garantizar.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la llegada de Donald Trump al poder, los movimientos de extrema derecha ganaron nuevo aliento y se diversificaron internamente. Entretanto, los grupos de extrema derecha y las milicias estadounidenses hab\u00edan aumentado, especialmente despu\u00e9s de que Barak Obama lleg\u00f3 al poder. El respetado Southern Poverty Law Center identific\u00f3, en 2020, 838 \u00abgrupos de odio\u00bb.[2] Algunos son nazis, est\u00e1n fuertemente armados y reivindican el legado de los movimientos de linchamiento racial del siglo XIX (el Ku Klux Klan). Fuera de Estados Unidos, grupos paramilitares y milicias en Colombia, Brasil, Indonesia e India se acercan al poder institucional. Por otro lado, asumieron una dimensi\u00f3n global que antes no exist\u00eda o no era visible. El agente m\u00e1s notorio de esta promoci\u00f3n, en Europa y Am\u00e9rica, es Steve Bannon, una figura siniestra y criminal que ha sido halagada por los medios de comunicaci\u00f3n ingenuos o c\u00f3mplices.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos movimientos conquistan espacio social, no gracias a la exaltaci\u00f3n de los s\u00edmbolos nazis (a los que tambi\u00e9n recurren), sino mediante la explotaci\u00f3n del malestar social que provoca la creciente subordinaci\u00f3n de la democracia al capitalismo. En otras palabras, explotan las mismas condiciones sociales que movilizan a los movimientos antisistema de izquierda. Pero, mientras para estos el malestar social proviene precisamente del sometimiento de la democracia a las exigencias del capitalismo, exigencias cada vez m\u00e1s incompatibles con el juego democr\u00e1tico, para los movimientos de extrema derecha el malestar proviene de la democracia y no del capitalismo. Por eso, como en los a\u00f1os treinta, la extrema derecha es mimada, protegida y financiada por sectores del capital, especialmente el financiero, el m\u00e1s antisocial de todos los sectores del capital.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto surgen dos preguntas. Primera: \u00bfpor qu\u00e9 resurge ahora la extrema derecha si, a diferencia de las d\u00e9cadas de 1920-1930, no existe amenaza comunista ni gran activismo sindical? Esta amenaza fue una de las respuestas a la grave crisis social y econ\u00f3mica que se viv\u00eda entonces. Hoy esa respuesta no existe, pero la crisis de los pr\u00f3ximos a\u00f1os amenaza con ser tan grave como la de esos a\u00f1os. Los think tanks capitalistas globales (incluidos los chinos) han estado se\u00f1alando el peligro de desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica debido a la inminente crisis social y econ\u00f3mica, ahora agravada por la pandemia. Saben que la ausencia de alternativas anticapitalistas o poscapitalistas no es definitiva. Pueden surgir a largo plazo y es mejor prevenir que curar. La respuesta tiene varios niveles. El m\u00e1s profundo es el perfeccionamiento del capitalismo de vigilancia, que, con la cuarta revoluci\u00f3n industrial (inteligencia artificial), permite desarrollar controles efectivos y m\u00e1s precisos que nunca de la poblaci\u00f3n. A un nivel m\u00e1s superficial, se promueve la ideolog\u00eda intimidatoria, antidemocr\u00e1tica, racista y sexista. El lenguaje del pasado es, en este caso, m\u00e1s eficaz que el del presente y, por tanto, la ret\u00f3rica de la extrema derecha habla del nuevo peligro comunista, que ve tanto en los gobiernos democr\u00e1ticos como en el Vaticano del Papa Francisco. En Estados Unidos, el partido democr\u00e1tico, de centroderecha, es atacado como izquierda radical, confusamente vinculada al gran capital y a las tecnolog\u00edas de informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n. En Brasil, la extrema derecha instalada en el poder federal habla del peligro del \u201cmarxismo cultural\u201d, un lema nazi para demonizar a los intelectuales jud\u00edos. Lo que se pretende es maximizar la coincidencia de la democracia con el capitalismo mediante el vaciamiento del contenido social de la democracia, d\u00e9bil en protecci\u00f3n y fuerte en represi\u00f3n. Los think tanks saben que todos estos planes son contingentes y que los movimientos antisistema de izquierda pueden tirarlos a la basura de la historia. De ah\u00ed que sea mejor prevenir que curar.<\/p>\n\n\n\n<p>Segunda pregunta: \u00bfla extrema derecha tiene una vocaci\u00f3n fascista o simplemente autoritaria? La extrema derecha no es monol\u00edtica ni puede ser evaluada exclusivamente por su cara jur\u00eddica. De ah\u00ed la complejidad del juicio. La historia nos ense\u00f1a que la democracia liberal no sabe defenderse de los antidem\u00f3cratas y, dicho sea de paso, desde 1945, nunca como hoy se vio con tanta frecuencia que los antidem\u00f3cratas sean elegidos para altos cargos. Son antidem\u00f3cratas porque, en lugar de servir a la democracia, la utilizan para llegar al poder (como Hitler) y, una vez en el poder, no lo ejercen democr\u00e1ticamente ni lo abandonan pac\u00edficamente si pierden las elecciones. Inicialmente cuentan con el apoyo de los medios convencionales y, a partir de cierto momento, con seguidores en las redes sociales, intoxicados por la l\u00f3gica de la posverdad y los \u201chechos alternativos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso antes de cualquier desenlace dictatorial, la extrema derecha de hoy tiene dos componentes fundamentales del nazi-fascismo: la glorificaci\u00f3n de la violencia pol\u00edtica y el discurso del odio racial contra las minor\u00edas. Solo falta la dictadura, pero algunos elogian la tortura (Jair Bolsonaro en Brasil) y promueven ejecuciones extrajudiciales (Rodrigo Duterte en Filipinas). El peligro de estos dos componentes puede ser maximizado por tres factores. Primero, la complicidad de los tribunales con una comprensi\u00f3n equivocada (o peor) de la libertad de expresi\u00f3n. Segundo, el deslumbramiento de los medios con la ret\u00f3rica \u201cpoco convencional\u201d de los protofascistas y el protagonismo de los ide\u00f3logos de derecha que separan artificialmente el mensaje pol\u00edtico, que aprueban, de lo que consideran excesos descartables (prisi\u00f3n perpetua, esterilizaci\u00f3n de ped\u00f3filos, deportaci\u00f3n de inmigrantes, segregaci\u00f3n de las minor\u00edas), silenciando que son precisamente estos \u201cexcesos\u201d los que atraen a parte de los seguidores. Tercero, la legitimaci\u00f3n que les otorgan pol\u00edticos de derecha moderada, convirti\u00e9ndolos en socios de gobierno con la esperanza de poder moderar tales excesos. En la Alemania prenazi, Franz von Pappen se hizo tristemente famoso, quien en 1933 jug\u00f3 un papel crucial en vencer la resistencia del presidente Paul von Hindenburg para nombrar a Hitler como jefe de gobierno y, habi\u00e9ndose integrado \u00e9l mismo a ese gobierno, demostr\u00f3 ser totalmente incapaz para controlar el \u201cdinamismo\u201d golpista nazi.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La defensa de la democracia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La defensa de la democracia frente a la extrema derecha pasa por muchas estrategias, algunas a corto plazo, otras a mediano plazo. En el corto plazo, ilegalizaci\u00f3n, siempre que se viole la Constituci\u00f3n, aislamiento pol\u00edtico y atenci\u00f3n a la infiltraci\u00f3n en las fuerzas policiales, el ej\u00e9rcito y los medios de comunicaci\u00f3n. En el mediano plazo, reformas pol\u00edticas que revitalicen la democracia; pol\u00edticas sociales robustas que hagan efectiva la ret\u00f3rica de \u201cno dejar atr\u00e1s\u201d a nadie ni a ninguna regi\u00f3n del pa\u00eds; en un pa\u00eds como Portugal, hacer el juzgamiento pol\u00edtico de los cr\u00edmenes del fascismo y el colonialismo para, con eso, descolonizar la historia y la educaci\u00f3n; promover nuevas formas de ciudadan\u00eda cultural y respetar la diversidad que se deriva de ella. Acosada por la ideolog\u00eda global de la extrema derecha, la democracia morir\u00e1 f\u00e1cilmente en el espacio p\u00fablico si no se traduce en el bienestar material de las familias y de las comunidades. Solo as\u00ed la democracia evitar\u00e1 que el respeto ceda al odio y la violencia, y que la dignidad ceda a la indignidad y la indiferencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>[1] V\u00e9ase el Informe de 2020 del Center for Strategic and International Studies, \u201cThe Escalating Terrorism Problem in the United States\u201d, de autor\u00eda de Seth Jones, Catrina Doxsee y Nicholas Harrington .Disponible en&nbsp;<a href=\"https:\/\/csis-website-prod.s3.amazonaws.com\/s3fs-public\/publication\/200612_Jones_DomesticTerrorism_v6.pdf\">https:\/\/csis-website-prod.s3.amazonaws.com\/s3fs-public\/publication\/200612_Jones_DomesticTerrorism_v6.pdf<\/a>, consultado el 19 de febrero de 2021.<\/p>\n\n\n\n<p>[2] Disponible en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.splcenter.org\/hate-map\">https:\/\/www.splcenter.org\/hate-map<\/a>, consultado el 19 de febrero de 2021.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Boaventura de Sousa Santos es acad\u00e9mico portugu\u00e9s. Doctor en sociolog\u00eda, catedr\u00e1tico de la Facultad de Econom\u00eda y Director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Co\u00edmbra (Portugal). Profesor distinguido de la Universidad de Wisconsin-Madison (EE.UU) y de diversos establecimientos acad\u00e9micos del mundo. Es uno de los cient\u00edficos sociales e investigadores m\u00e1s importantes del mundo en el \u00e1rea de la sociolog\u00eda jur\u00eddica y es uno de los principales dinamizadores del Foro Social Mundial.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3n de Antoni Aguil\u00f3 y Jos\u00e9 Luis Exeni Rodr\u00edguez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Boaventura de Sousa Santos Fuente: Rebeli\u00f3n Acosada por la ideolog\u00eda global de la extrema derecha, la democracia morir\u00e1 f\u00e1cilmente en el espacio p\u00fablico si no se traduce en el bienestar material de las familias y de las comunidades. 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