{"id":4639,"date":"2021-06-02T00:12:16","date_gmt":"2021-06-02T00:12:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=4639"},"modified":"2021-06-12T11:58:57","modified_gmt":"2021-06-12T11:58:57","slug":"el-asesinato-de-santrich-y-el-sentido-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=4639","title":{"rendered":"El asesinato de Santrich y el sentido de la vida"},"content":{"rendered":"\n<p>I\u00f1aki Gil de San Vicente<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/el-asesinato-de-santrich-y-el-sentido-de-la-vida\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<ol><li>LA CERTIDUMBRE DE LA MUERTE COMO IMPULSO PARA LA VIDA<\/li><li>LA MUERTE CAPITALISTA NO MATA A LA MUERTE HUMANA<\/li><li>NOS MATAR\u00c1N PERO NO MORIREMOS<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>\u00abQueremos paz, pero no a cualquier precio. Queremos paz en un mundo todav\u00eda dividido entre ricos y pobres; en un mundo, por lo tanto, en el que la guerra es inevitable [\u2026] No hay posibilidad de estar al margen de esa lucha, ya que negarse a participar en ella constituye de hecho, una declaraci\u00f3n en favor de una fuerza social que disfruta del poder. La historia no nos ofrece ning\u00fan ejemplo de que una minor\u00eda privilegiada, como clase diferenciada, renuncie voluntariamente a su posici\u00f3n especial y comparta sus bienes materiales con otros miembros de la sociedad, simplemente porque la pertenencia a esa clase comporta la convicci\u00f3n ideol\u00f3gica de que esa posici\u00f3n de privilegios es \u201cjusta\u201d\u00bb1<\/p>\n\n\n\n<p>1.- LA CERTIDUMBRE DE LA MUERTE COMO IMPULSO PARA LA VIDA<\/p>\n\n\n\n<p>En las \u00faltimas conversaciones que mantuvimos, Santrich hablaba de la muerte en su forma m\u00e1s concreta: \u00abnos van a matar a todos\u00bb. Lo dijo p\u00fablicamente tambi\u00e9n en una charla abierta sobre el contexto colombiano realizada en Medell\u00edn. A\u00fan estaba bajo la disciplina del sector de las FARC-EP que hab\u00eda rendido armas, oro y tierras al imperialismo, recursos con los que ahora \u00e9ste asesina en masa a su pueblo. Era patente el profundo malestar que crec\u00eda en Santrich al confirmarse sus temores, al ver la desintegraci\u00f3n de su partido. Sin embargo, cuando hablaba de la muerte lo hac\u00eda con esa visi\u00f3n optimista y activa, alegre, que caracteriza a las personas que, conociendo al monstruo en sus v\u00edsceras de odio, sabe que puede y debe ser vencido, ajusticiado. Santrich no ver\u00eda la muerte del Moloch, pero ya disfrutaba imagin\u00e1ndosela. Habl\u00e1bamos de que la muerte es consecuencia de la vida, y morimos, o nos matan, seg\u00fan hayamos vivido, dicho a grandes rasgos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cit\u00e9 aquellas conversaciones en un teledebate sobre Colombia en Tertulias de Cuarentena2 del 9 de mayo de 2021, porque la criminal tragedia que golpea a su pueblo actualizaba nuestras pl\u00e1ticas. Ahora debemos volver sobre el sentido de la vida porque as\u00ed lo exige, entre otras muchas razones, el c\u00famulo de informaciones alrededor del \u00abmisterio Santrich\u00bb3. La guerra psicol\u00f3gica y la mentira como arma opresora son tan antiguas como la guerra misma, lo que debe motivarnos para profundizar a\u00fan m\u00e1s en el debate sobre el sentido de la vida porque la mentira sobre la muerte genera incertidumbre, angustia y miedo da\u00f1ando las condiciones psicosom\u00e1ticas de las personas vivas, tema al que volveremos inmediatamente. Por esto, la posibilidad de que el \u00abmisterio\u00bb sea parte de la guerra psicol\u00f3gica a\u00f1ade urgencia a este debate, planteado siempre desde el deseo de que Santrich siga vivo, es decir, luchando.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, y al margen del \u00abmisterio\u00bb, la amputaci\u00f3n4 del cuerpo de Santrich es parte del ultraje de cad\u00e1veres de v\u00edctimas referenciales, costumbre muy antigua que el imperialismo5 y narcoparamiliarismo han hecho suya. Hacer \u201cdesaparecer\u201d las personas y ocultar sus muertes \u2013recordemos a Carlos Lanz, y el espeluznante desaparici\u00f3n de Carmen Elizabeth Oviedo Villalba, con 14 a\u00f1os de edad, a manos del ej\u00e9rcito paraguayo, as\u00ed a las decenas de miles de desaparecidos s\u00f3lo en Nuestram\u00e9rica\u2013, es un m\u00e9todo usualmente empleado contra \u00abpueblos militantes\u00bb6, generalizado por los nazis, el Plan C\u00f3ndor, la CIA, etc., con la ayuda de Europa7, en la que a\u00fan hay militantes vascos desaparecidos por los Estados espa\u00f1ol y franc\u00e9s: Pertur, Popo y Naparra, as\u00ed como varios miles de asesinados por el franquismo. El ultraje y la ocultaci\u00f3n buscan imponer el miedo y que este se transforme en terror paralizante8. Hace medio siglo Neumann advirti\u00f3 que \u00abel mundo se ha hecho m\u00e1s susceptible al crecimiento de movimientos de masa regresivos\u00bb9 por la intensificaci\u00f3n de estos y otros cr\u00edmenes que pertenecen a lo que se denomina como \u00abpedagog\u00eda del miedo\u00bb10<\/p>\n\n\n\n<p>Las burgues\u00edas desprecian a las clases explotadas; la colombiana lo eleva a virtud heredada de la cultura pol\u00edtico-religiosa espa\u00f1ola, que en enero de 1813 dict\u00f3 una Real Orden que legalizaba todas las atrocidades11 que quisieran hacer los realistas espa\u00f1oles contra los pueblos y sobre todo contra los independentistas. No debe sorprendernos esa brutal Real Orden de 1813, porque el culto a la muerte horrenda, a la tortura, al dolor sacrificial, a los autos de fe y a la escenograf\u00eda del castigo del pecado y la contrici\u00f3n, juega un papel clave en la cultura pol\u00edtico-religiosa del bloque de clases dominante espa\u00f1ol. Un ejemplo lo tenemos en ese monumento al horror y al sadismo que llaman, con la bendici\u00f3n de la Iglesia, \u00abValle de los Ca\u00eddos\u00bb. Sigue siendo un anclaje irracional de la venganza y el miedo en lo m\u00e1s profundo de la cultura y de la estructura ps\u00edquica de masas, anclaje reforzado por m\u00faltiples cadenas institucionales, empresariales, educativas, medi\u00e1ticas, etc., como demuestra F. Sierra Caballero en su brillante \u00abcartograf\u00eda\u00bb12 de este valle de la muerte santificada.<\/p>\n\n\n\n<p>Santrich era muy consciente de c\u00f3mo la burgues\u00eda colombiana fetichiza la muerte horrenda, injusta. Las bandas terroristas del narcoparamilitarismo fueron creadas como fuerza de choque del narcocapitalismo, tanto en las peleas internas entre facciones de la burgues\u00eda colombiana e internacional como, sobre todo, fuerza de exterminio de la lucha popular13 y de paralizaci\u00f3n por el terror ante el alto riesgo14 de asesinatos masivos y de desapariciones forzosas. En Colombia el terrorismo de Estado campa a sus anchas15. Adem\u00e1s de lo anterior, esas bandas tambi\u00e9n fueron creadas para de agresi\u00f3n a Venezuela y para abastecer la industria militar privada del mercenariado contrarrevolucionario tan unido el poderoso \u00abej\u00e9rcito encubierto\u00bb16 yanqui.<\/p>\n\n\n\n<p>Para 2001 estaba claro que el famoso Plan Colombia17, supervisado por los EEUU, era una modernizaci\u00f3n ampliada del Plan C\u00f3ndor para Colombia. En este contexto, Santrich no pod\u00eda por menos que asumir que \u00abEl orden moral de la burgues\u00eda es un orden que contiene por esencia la represi\u00f3n: las represiones que reprimen en su conciencia deben a su vez ser reprimidas primeramente en la realidad, apoyadas en todas las instituciones que las mantienen en tanto \u201corden\u201d social\u00bb18.<\/p>\n\n\n\n<p>Santrich tambi\u00e9n entender\u00eda que, en este \u201corden\u201d, escribir con mentalidad cr\u00edtica es \u00abun acto riesgoso de pensamiento [\u2026] un arma de transgresi\u00f3n\u00bb19, que puede costar la vida a quien usa esa arma. Muchas personas tambi\u00e9n del medio universitario han sido asesinadas mediante una atroz tortura por ello, como Jorge Freytter Romero20 y otros, as\u00ed como decenas de estudiantes. La Universidad, sobre todo la p\u00fablica, fue un objetivo del terror para que no fuera un \u00abarma de transgresi\u00f3n\u00bb, ya que la cultura cr\u00edtica puede \u00abser exponente de una actividad popular y democr\u00e1tica organizada como un contrapoder social efectivo\u00bb21. Frente a la fealdad est\u00e9tica y \u00e9tica del terror, la creatividad de Santrich le har\u00eda coincidir con la tesis de Ludovico Silva de que \u00abToda belleza es en s\u00ed misma revolucionaria\u00bb22, si es que no la conociera ya, que es muy probable.<\/p>\n\n\n\n<p>Santrich defendi\u00f3 que Bol\u00edvar era \u2013es\u2013 un pilar23 clave de la libertad de Nuestram\u00e9rica, rechazando el profundo error24 de quienes oponen Marx a Bol\u00edvar. Su incondicional apoyo a la libertad de las naciones, por ejemplo, del pueblo mapuche25, era el mismo que el del Libertador: \u00abBol\u00edvar sab\u00eda que no bastaba la libertad de la patria y se mantuviera la esclavitud en su seno, ya que sab\u00eda que el efecto de todo gobierno libre que mantiene la esclavitud, traer\u00eda consigo la rebeli\u00f3n, por lo que toda opresi\u00f3n conlleva una liberaci\u00f3n\u00bb26. Por esto, cuando sus exhortaciones sobre esta imprescindible liberaci\u00f3n eran incumplidas por los poderes regionales, Bol\u00edvar insist\u00eda en la necesidad de que la lucha por la independencia y la libertad de la esclavitud fuera acompa\u00f1ada por una lucha moral27, por una exigencia \u00e9tica que impidiera el mantenimiento de la esclavitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Santrich asum\u00eda esta filosof\u00eda: \u00abYa sabemos con el Che Guevara que, sin la moral comunista, la mera repartija econ\u00f3mica no nos interesa. Ya aprendimos con Rosa Luxemburg que el socialismo del futuro no puede ser exclusivamente un asunto de cuchillo y tenedor. Jam\u00e1s, pero jam\u00e1s olvidamos a Manuel Marulanda cuando nos alertaba que todos nuestros esfuerzos y nuestras luchas tienen por finalidad la conquista revolucionaria del poder.\u00bb28. Semejante tradici\u00f3n grandiosa se basaba en un Marx que hab\u00eda avanzado la esencia de la moral comunista en 1865: unidad de objetivos; rechazo del servilismo, la credulidad y la sumisi\u00f3n; la lucha como ideal de felicidad; valorar la historia revolucionaria; valorar la cultura; solidaridad humana; duda met\u00f3dica\u202629. Estos valores enmarcan el sentido de la vida comunista, y se resumen en el que sostiene que la lucha es el ideal de felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Este r\u00e1pido vuelo por la memoria de Santrich, que apuntaba directamente a la toma del poder como la unidad de objetivos, nos permite comprender por qu\u00e9 el gobierno y el imperialismo que ocupa militar y pol\u00edticamente Colombia, necesitaban asesinarlo. En una conversaci\u00f3n, el Che y Nasser hablaron sobre qu\u00e9 significaba ser pol\u00edtico, el Che dijo que, si un pol\u00edtico no daba el paso adelante de tomar las armas para conquistar la libertad, no dejar\u00eda nunca de ser un simple pol\u00edtico. Ambos, Nasser y el Che, tomaron las armas contra el imperialismo y a favor de la humanidad. Al segundo lo asesinaron; el imperialismo hizo todo lo posible para acabar con el primero y con su obra.<br>Ambos, junto con Santrich, ten\u00edan el mismo ideal de la felicidad humana, la lucha. El capital es inconciliable con la felicidad humana, y por eso la destruye, porque sabe que la felicidad en el sentido marxista es revolucionaria. La certidumbre de que sus vidas estaban bajo el punto mira del terror imperialista, les daba m\u00e1s razones para vivir cada segundo con intensidad creativa, porque la vida es adem\u00e1s de un arma revolucionaria como la belleza, tambi\u00e9n es por ello la felicidad humana misma.<\/p>\n\n\n\n<p>2.- LA MUERTE CAPITALISTA NO MATA A LA MUERTE HUMANA<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte planificada con una primera l\u00f3gica militar surgi\u00f3 con la propiedad privada y el proto Estado para saquear ganado, bienes, esclavas y esclavos30, y \u00abesposas\u00bb31. Siglos m\u00e1s tarde la burgues\u00eda cre\u00f3 la \u00abindustria de la matanza\u00bb32 de seres humanos como fuerza destructiva necesaria para reactivar en situaciones de crisis la acumulaci\u00f3n del capital. La matanza de personas como industria, la muerte industrializada consustancial al imperialismo. La met\u00e1fora marxista de la vampirizaci\u00f3n33 del trabajo vivo para objetivarlo en trabajo muerto, es escalofriantemente cierta, y determina la desgracia e infelicidad de la vida reducida a fuerza de trabajo asalariada directa o indirectamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cat\u00f3n el Viejo propon\u00eda matar a los esclavos que, por vejez, ya no pod\u00edan procrear34 m\u00e1s esclavos para el amo, pero el capitalismo estruja la vejez obrera m\u00e1s all\u00e1 de su muerte f\u00edsica mediante el cobro de las deudas que ha dejado y la utilizaci\u00f3n ideol\u00f3gica y comercial de su recuerdo, y del temor a la muerte descontextualizada del sentido de la vida. La subsunci\u00f3n del trabajo en el capital quiere decir eso: que desde la infancia hasta la muerte la vida obrera est\u00e1 destinada a permanecer corporeizada de alg\u00fan modo en la tasa media de beneficio. De forma cruda y directa, Marx afirm\u00f3 que \u00abMuchos de los capitales que hoy comparecen en Norteam\u00e9rica sin c\u00e9dula de origen son sangre infantil reci\u00e9n capitalizada en Inglaterra\u00bb35.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la sangre infantil hasta la de la vejez, la privatizaci\u00f3n de la sanidad es una de las formas m\u00e1s efectivas del vampirismo: no se trata s\u00f3lo de hospitales y cl\u00ednicas, sino de geri\u00e1tricos, de residencias36 privadas para que el capital chupe hasta el \u00faltimo aliento de la vida trabajadora al borde de la muerte. La vampirizaci\u00f3n del trabajo vivo en el proceso productivo, en la sanidad, la vejez y la muerte, responde a la l\u00f3gica ciega del capital que, por su esencia, lo mercantiliza todo penetrando por los diminutos \u00abporos\u00bb37 aun abiertos de la sociedad: nada es \u00abexcluido\u00bb38 de la valoraci\u00f3n del capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Las implicaciones \u00e9tico-morales, filos\u00f3ficas, de este materialismo marxista, inmanente, ateo, son innegables, y a la vez son directamente pol\u00edticas. En un contexto golpeado por 3,5 millones de muertes pand\u00e9micas y por las decenas de millones de personas con la salud quebrada de por vida, aunque la OMS opina que las v\u00edctimas reales triplican estas cifras oficiales39, no se puede hablar de muerte sin hablar de propiedad privada. El que, hasta ahora, s\u00f3lo el 13% de las vacunas contra la Covid-19 hayan llegado a los pa\u00edses empobrecidos40, debe hacernos reflexionar sobre el error de separar el debate acerca del sentido de la vida y de la muerte de los efectos de la industria sanitaria burguesa, cuyos dos fondos de inversi\u00f3n administran 16 billones de d\u00f3lares, el presupuesto de lo que ser\u00eda la tercera41 potencia econ\u00f3mica mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>En las coordenadas mentales impuestas por la religi\u00f3n, el debate sobre el sentido de la vida nos lleva al ate\u00edsmo, a la impotencia de la teolog\u00eda para resolver el mysterium iniquitatis, que es m\u00e1s que el simple \u00abmisterio del mal\u00bb porque la iniquidad es la maldad absoluta, y todo lo absoluto es monopolio de dioses y diosas. Ya es t\u00f3pica la frase de que el llanto de un ni\u00f1o muestra que dios no existe: \u00bfQui\u00e9n puede permitir que los beneficios obtenidos s\u00f3lo en 2020 por las diez personas m\u00e1s enriquecidas del mundo basten para vacunar contra la pandemia a toda la humanidad42 y no lo hagan? Lo mismo con m\u00e1s de las 700.000 muertes43 anuales causadas por la sobreexplotaci\u00f3n capitalista, por ce\u00f1irnos a una parte infinitesimal del presente obviando la historia del llanto humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Es caracter\u00edstico de las religiones del Libro \u2013juda\u00edsmo, cristianismo e islam\u2013 que se hable m\u00e1s de la iniquidad que de la historicidad concreta de la muerte. Conociendo el origen y funci\u00f3n social de la iniquidad, del mal sin aparente causa que no sea el arcano de los designios divinos, debemos decir que la frase siguiente es reaccionaria: \u00abla fuente mayor de desesperanza: la muerte\u00bb44. Frente a ese desamparo se plantea como \u00fanica alternativa la virtud teologal de la esperanza, lo que nos condena a seguir flotando en el mismo vac\u00edo conceptual: un don gratuito que nos da dios, si quiere.<\/p>\n\n\n\n<p>Una forma de descubrir a terrenalidad del cristianismo es estudiando sus desesperados esfuerzos para resolver lo irresoluble desde la fe: la maldad. As\u00ed se ha llegado al llamado \u00abmarxismo tr\u00e1gico\u00bb que busca unir a Pascal y Marx con la mediaci\u00f3n de Goldmann45, certificando el supuesto fracaso tr\u00e1gico de la inmanencia marxista. Pero la fuente mayor de desesperanza es la dictadura de la mercanc\u00eda, por eso esta creaci\u00f3n humana es adorada como un fetiche caprichoso y cruel como Moloch o Baal. La forma<br>extrema de la adoraci\u00f3n al fetiche de la mercanc\u00eda que resuelve as\u00ed el misterio de la muerte, es el tambi\u00e9n cruel \u00absacramento de la comuni\u00f3n\u00bb que se presenta extirpado de su esencia can\u00edbal46, pero que siempre nos remite al papel del canibalismo sacrificial del polite\u00edsmo47 oculto en las religiones del Libro, que en el cristianismo presenta la forma de auto-vampirizaci\u00f3n de dios consigo mismo mediante el sacrificio en tortura del dios-hijo, algo parecido a Ur\u00f3boros, pero comido y bebido en el \u00e1gape sagrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco el sentido social, hist\u00f3rico, el \u00fanico que existe, lo resuelven las variantes del agnosticismo kantiano48 como aquellas que defienden un \u00abpacifismo racional\u00bb49 que flotan en la superficie de las injusticias sin bucear hasta sus causas de fondo. En la tercera parte de este breve escrito veremos que la esperanza humana s\u00f3lo puede vivir en la praxis atea, que la libertar es atea50. El problema de la muerte, en cuanto efecto de la vida, es un problema que nos remite a la propiedad privada de las fuerzas productivas, como estamos diciendo, y por ello mismo a la c\u00e9lebre \u00abcuesti\u00f3n del poder\u00bb y por tanto de la revoluci\u00f3n. Las divagaciones posmodernas y reformistas sobre el \u00abbiopoder\u00bb51 desfiguran esta realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s a\u00fan, la necesidad de ubicar el sentido de la muerte en las estructuras materiales, culturales y simb\u00f3licas de la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la propiedad privada, es confirmada por los debates sobre el derecho a elegir la propia muerte, el derecho a la eutanasia, a la muerte digna y al suicidio como acto \u00faltimo de libertad cuando la vida propia se convierte en una carga onerosa e incluso insoportable para la sociedad. Estas reflexiones colectivas van acerc\u00e1ndose poco a poco a lo, en la pr\u00e1ctica revolucionaria m\u00e1s que en la teor\u00eda formal, sostiene el marxismo. Necesitamos detenernos un instante en este avance para entender mejor el sentido de la muerte, del asesinado, de Santrich y de y tantos y tantas revolucionarias a lo largo de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>En un texto dedicado al derecho de morir, J-L Boudoin y D. Blondeau sostienen que: \u00abLa visi\u00f3n fatalista alentada por la religi\u00f3n ya no es aceptada ni aceptable porque todo indica que la sociedad nunca estuvo tan bien armada en al eterno combate que mantiene contra la fatalidad humana. Desgraciadamente, esta sociedad ha perdido al mismo tiempo el sentido profundo de la muerte, es decir, la convicci\u00f3n de lo importante que es integrarla en la vida y la realidad.\u00bb52. Por fatalidad humana entendemos la pasividad ante imponderables objetivos causados por el escaso desarrollo de las fuerzas productivas, por la existencia de la propiedad privada y la explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n e injusticia, por cat\u00e1strofes naturales y sociales a\u00fan impredecibles e incontrolables por las dos razones anteriores, etc. Ante esto, el fatalismo anula la capacidad cr\u00edtica y separa la muerte de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Contra el fatalismo, los autores sostienen que \u00abLa libertad de no sufrir y la de morir son la \u00faltima conquista del ser humano sobre su propia humanidad\u00bb53. Conquistas inseguras del todo, porque una y otra vez vuelve la explotaci\u00f3n para reimponer el sufrimiento: basta leer las partes de El Capital de Marx en las que detalla la lucha permanente por el horario de trabajo de la que depende en buena parte la libertad y felicidad humana, para entenderlo. Lo autores contin\u00faan: \u00abEl respeto por la autonom\u00eda de la persona exige que, en \u00faltima instancia, sea ella quien tome las decisiones concernientes a su cuerpo y salud siempre que est\u00e9 mentalmente capacitada para ejercer esta autonom\u00eda\u00bb54. Y terminan: \u00abLa libertad implica la libre elecci\u00f3n, la voluntad y el consentimiento\u00bb55.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas ideas son una abominaci\u00f3n para quienes creen que la vida no nos pertenece, que nos la ha dado \u00abalguien superior\u00bb, o para quienes no se atreven a entrar a esos debates. Sin embargo, para el materialismo son m\u00e1s que obvias: \u00abEl materialismo es, pues, una cierta manera de desvalorizar. Implica una cierta tendencia a la desvalorizaci\u00f3n. Todos los valores que incansablemente instaura el burgu\u00e9s, el materialista incansablemente los descalifica [\u2026] Desprecio de los valores adquiridos, desprecio de las consolaciones y abdicaciones humanas, desprecio de la mentira, de la ilusi\u00f3n, reino, pues, de la evidencia, el materialista acepta que la verdad pueda no ser alegre en modo alguno, y que perpetuamente haga falta recomenzar una perpetua cr\u00edtica [\u2026] El materialismo significa, sin reservas y sin ambages, que el milagro no existe y que la muerte lo termina todo: que esta vida es la \u00fanica vida, y que eso es seguro. [\u2026] El materialismo es, para m\u00ed, la valent\u00eda en el pensamiento y la irreverencia en el coraz\u00f3n\u00bb56.<\/p>\n\n\n\n<p>La irreverencia en el coraz\u00f3n y la valent\u00eda en el pensamiento son virtudes sin las cuales no podr\u00edamos plantear y responder a la siguiente pregunta: \u00bfqu\u00e9 es la libertad? Veamos. Seg\u00fan S\u00e1nchez V\u00e1zquez la tradici\u00f3n marxista integra las ideas de Spinoza y de Hegel sobre la libertad, m\u00e1s una aportaci\u00f3n propia: la acci\u00f3n sobre la naturaleza57. Desde aqu\u00ed, podemos entender que \u00abSer libre significa saber conocer la necesidad objetiva y, apoy\u00e1ndose en ese conocimiento, trazar objetivos correctos, adoptar y elegir decisiones fundamentadas y materializar en la pr\u00e1ctica esas decisiones\u00bb58. O dicho m\u00e1s directamente: \u00abLa libertad es lucha para superar los obst\u00e1culos que se interponen al pleno desarrollo de las iniciativas nacidas del estado de cosas (diverso de un tiempo a otro y de un lugar a otro) frente a las que nos encontramos [\u2026] La tesis contraria seg\u00fan la cual la libertad no ser\u00eda lucha, es sostenida de hecho por aquellos que, habiendo luchado y vencido en un pasado m\u00e1s o menos lejano, tienen todo el inter\u00e9s en que ya no se siga luchando, a fin de conservar sus privilegios\u00bb59.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por tanto comprensible que el tema central de la teor\u00eda moral de Marx sea \u00ab\u2026 c\u00f3mo realizar la libertad humana\u00bb60. La libertad es la dial\u00e9ctica de superaci\u00f3n de contrarios mediante la praxis, proceso inacabable y siempre enfrentado al poder basado en la propiedad privada: \u00absaber conocer la necesidad objetiva\u00bb implica la socializaci\u00f3n plena de la vida social en totalidad, desde la tierna infancia hasta la muerte; implica la libertad filos\u00f3fico-cient\u00edfica sin la cual no se llega a conocer \u00abla necesidad objetiva\u00bb siempre en expansi\u00f3n; implica tener el poder de trazar y llevar a la realidad las decisiones fundamentadas en ese conocimiento. La propiedad privada, por el contrario, destruye necesariamente estas condiciones, anula de ra\u00edz la misma posibilidad de las libertades concretas, socialistas, a no ser que el proletariado las conquiste con su lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>La autonom\u00eda personal no existe cuando la vida est\u00e1 esclavizada por el salario directo o indirecto, por la dependencia al de otra persona, de la caridad p\u00fablica, para malvivir. Incluso aunque ese salario, unido a otras condiciones ventajosas, nos permitiera una autonom\u00eda peque\u00f1a, \u00e9sta debe independizarse de la esclavitud del valor de cambio que est\u00e1 sustentada en el fetichismo de la mercanc\u00eda. La libertad desaparece con la alienaci\u00f3n que es el paso universal del valor de uso al valor de cambio61, a la dictadura del capital. Solamente la praxis revolucionaria puede conquistar espacios, situaciones y momentos de libre elecci\u00f3n acordes con la voluntad emancipada para decidir qu\u00e9 hacer. Las decisiones vitales, como las de elegir la muerte, analizadas en el libro que ahora usamos nos remiten a una concepci\u00f3n de la vida que se aproxima cada vez m\u00e1s a la marxista, o que se integra en ella. Seamos humanos, como Fidel Castro: \u00abNuestro deber es luchar [\u2026] Ahora, despu\u00e9s de tantos actos de barbarie, no hay ni puede haber paz\u00bb62.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a exponer cuatro casos en los que, de alg\u00fan modo y a pesar de sus diferencias, aparecen parte de las tesis que acabamos de ver. Ve\u00e1moslos en orden cronol\u00f3gico. El primero trata sobre los \u00faltimos d\u00edas de vida de Goethe seg\u00fan los detalla Hermann Grimm, probablemente su mejor bi\u00f3grafo: conforme envejec\u00eda, seg\u00fan la vida se le agotaba y a la vez se le acumulaban las tareas que nunca abandonaba, Goethe observa el tiempo que se va y el que viene al instante: \u00abY mira con alegre esperanza, con curiosidad aut\u00e9nticamente humana, a lo que ha de venir, al nuevo amanecer que trae cada d\u00eda\u00bb63. Seg\u00fan Grimm, la proximidad cada vez m\u00e1s cercana de la muerte nunca apag\u00f3 su alegr\u00eda y vitalidad. La curiosidad no desaparec\u00eda, sino que le espoleaba a crear fuerzas f\u00edsicas y mentales que retrasasen la ley inexorable y, a la vez, llenasen de contenido ese tiempo de vida restante tan precioso. Esta visi\u00f3n es coherente con el brillante estudio sobre Goethe y su obra, sobre Ariel, Fausto, Werther, Don Quijote\u2026, que hace E. Blocb, en la que define a Goethe con tres palabras: \u00abnada de renuncia\u00bb64.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo es el de Unamuno, que se hundi\u00f3 en la desesperanza con la muerte de su esposa en 1934, que sufri\u00f3 una dur\u00edsima crisis de fe en su cristianismo por ese golpe demoledor, fe que ya estaba debilitada por la marcha de los acontecimientos pol\u00edticos en el Estado que le llevan a renegar de sus ideales y, en contra de todo su pasado, salir en defensa del dictador Franco65 al menos durante un tiempo breve pero significativo. Sin embargo, en una especie de contraataque desesperado para recuperar su honor, el 12 de octubre de 1936 se enfrent\u00f3 en la Universidad de Salamanca al n\u00facleo duro del franquismo en un acto que ha pasado a la historia, a pesar de las manipulaciones que ha sufrido. Su reafirmaci\u00f3n de vida frente al criminal Mill\u00e1n-Astray le cost\u00f3 tres meses de arresto domiciliario, hasta diciembre de ese a\u00f1o, cuando muri\u00f3 dejando un postrero ejemplo de dignidad que la dictadura nunca pudo superar.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercero trata sobre c\u00f3mo entend\u00eda la vida Einstein y c\u00f3mo la apur\u00f3 hasta su muerte. A principios de 1950 comenz\u00f3 lo que Fred Jerome ha definido como \u00abcazar a Einstein\u00bb66. Hasta entonces el FBI y otros servicios secretos le vigilaban por sus ideas pro socialistas y antimilitaristas, pero desde el 12 de febrero de ese a\u00f1o se centralizaron bajo un \u00fanico mando y objetivo todas las investigaciones aisladas. Einstein morir\u00eda cinco a\u00f1os despu\u00e9s en medio de aquella persecuci\u00f3n sistem\u00e1tica, pero en ning\u00fan instante dej\u00f3 sus tareas cient\u00edficas, su ideario pol\u00edtico y su ayuda a quien lo necesitase. Su bi\u00f3grafo B. Kuznetsov nos recuerda una conversaci\u00f3n de Einstein con Infeld: \u00abLa vida es un espect\u00e1culo excitante y grandioso. Me gusta. Pero si yo supiera que dentro de tres horas deb\u00eda morir, no me producir\u00eda una gran impresi\u00f3n. Pensar\u00eda en c\u00f3mo utilizar mejor las tres horas restantes.\u00bb67. Kuznetsov se remonta a Epicuro, dos mil a\u00f1os antes de Einstein, para mostrar la fuerza hist\u00f3rica de esta filosof\u00eda de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuarto ejemplo empieza con las palabras de MacSwiney poco antes de morir en 1920 despu\u00e9s de una prolongada huelga de hambre: \u00abTengo la confianza de que mi muerte har\u00e1 m\u00e1s por la destrucci\u00f3n del Imperio brit\u00e1nico que por mi libertad\u00bb68. En su diario Bobby Sands escribi\u00f3 durante la huelga de hambre que le llev\u00f3 a la inmolaci\u00f3n: \u00abPuedo ser un pecador, pero estoy muy contento, y si es necesario morir\u00e9 por ello, sabiendo que no tengo que responder de lo que esa gente ha hecho a nuestra anciana naci\u00f3n\u00bb69. Estaba contento porque luchaba, porque la lucha era su ideal de felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Bobby Sand admiraba a J. Connolly, marxista e independentista asesinado en 1916: \u00abSiempre estoy pensando en James Connolly y en la gran tranquilidad y dignidad que mostr\u00f3 en el momento de su muerte, su coraje y su resoluci\u00f3n. Quiz\u00e1s estoy predispuesto porque ha habido miles como \u00e9l, pero Connolly ha sido siempre la persona a la que m\u00e1s he admirado\u00bb70. Bobby Sands aport\u00f3 dos grandes triunfos a Irlanda: uno, su sentido de la vida militante en la que la inmolaci\u00f3n es parte de la totalidad liberadora, y otro, el enorme impulso71 que su ejemplo estaba dando a la campa\u00f1a electoral del Sinn Fein en las elecciones de abril de 1981, un mes antes de su muerte, que termin\u00f3 en victoria.<\/p>\n\n\n\n<p>En estos y en todos los casos similares, la muerte capitalista no ha podido matar la muerte humana porque Gohete, Unamuno, Einstein, Bobby Sand y tantas otras personas de bien, al margen ahora de m\u00e1s consideraciones, demostraron en los instantes postreros de sus vidas que mor\u00edan como hab\u00edan vivido. La muerte capitalista es la de la persona degradada a mercanc\u00eda, la muerte humana es la de la persona que se ha regido y se rige hasta el \u00faltimo instante por la creatividad inherente al valor de uso. Aqu\u00ed radica la diferencia cualitativa entre una y otra, y el porqu\u00e9 del fracaso de la muerte capitalista: la muerte humana sigue siendo una fuerza anticapitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>3.- NOS MATAR\u00c1N PERO NO MORIREMOS<\/p>\n\n\n\n<p>La infinidad de ejemplos como los cuatro vistos debiera llevarnos por unos instantes a explorar la larga historia de la filosof\u00eda dial\u00e9ctica y materialista que explica el sentido de la vida como la praxis en la que debe incluirse la libre decisi\u00f3n de elegir la propia forma de muerte. Pero no tenemos tanto espacio para ello, as\u00ed que nos limitaremos a lo esencial. Para el siglo \u2013VIII las matem\u00e1ticas, la geometr\u00eda, la astronom\u00eda, etc., iban unidas a la escritura alfab\u00e9tica, la moneda met\u00e1lica y las unidades de pesas y medidas, bajo la presi\u00f3n creciente del comercio y de la guerra, surgiendo las contradicciones que estallar\u00edan en la \u00abrevoluci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n egea\u00bb72. Ci\u00f1\u00e9ndonos al \u00e1rea hel\u00e9nica, la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica sobre la libertad y la vida, surgi\u00f3 en este contexto de \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb a la vez que se form\u00f3 la dial\u00e9ctica y el materialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En los siglos \u2013VIII y \u2013VII, el t\u00e9rmino dial\u00e9ctica hac\u00eda alusi\u00f3n a separar, dividir en dos, distribuir\u2026 y tambi\u00e9n trabajar en com\u00fan con influencia rec\u00edproca, establecer algo de com\u00fan acuerdo, animarse y exhortarse mutuamente73. \u00abDial\u00e9ctica\u00bb es un concepto que surge en respuesta a la complejidad creciente de las relaciones sociales en todos los sentidos, sobre todo para comprender los procesos de interacci\u00f3n colectiva en base a unos objetivos de solidaridad, de apoyo mutuo, porque \u00abel resultado de ese debate (di\u00e1logo entre dos personas o grupos de personas) reporte rec\u00edproca satisfacci\u00f3n, vaya m\u00e1s all\u00e1 de los dos puntos de partida\u00bb74. En la Il\u00edada, dial\u00e9ctica: \u00ab\u2026se repite siempre en los momentos en que el protagonista se halla en una tensi\u00f3n extrema, al l\u00edmite de tomar una decisi\u00f3n, o bien cuando una deliberaci\u00f3n inconsciente no se ha manifestado todav\u00eda de modo plenamente consciente, es decir, consciencia de la oposici\u00f3n, de la alteridad del hombre respecto de la situaci\u00f3n, as\u00ed como del hombre respecto a Dios o a un hecho. Se tratar\u00eda de indicar que surge el concepto de la elecci\u00f3n y de la libertad [\u2026] Es necesario aceptar la lucha\u00bb75.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan G. Thomson, la diferencia sustantiva de la dial\u00e9ctica de Anaximandro (-610\/-545) con la china y la egipcia consiste en que el griego introdujo la contradicci\u00f3n del inicio y fin del ciclo76: no era una dial\u00e9ctica \u00abcerrada\u00bb funcional a la eternidad mon\u00e1rquica, sino \u00ababierta\u00bb a nuevas realidades. La f\u00e9rrea centralizaci\u00f3n china y egipcia mantuvo el car\u00e1cter c\u00edclico, cerrado de la dial\u00e9ctica en estas sociedades tan f\u00e9rreamente controladas, mientras que la dial\u00e9ctica azteca s\u00ed admit\u00eda el fin del ciclo, pero s\u00f3lo lo en la mitolog\u00eda c\u00f3smica, no en la materialidad social y natural. Anaximandro abre la posibilidad de que aparezca lo nuevo, el salto cualitativo, lo que implica que, al ser una dial\u00e9ctica abierta a lo nuevo, debamos y podamos preguntarnos sobre qu\u00e9 ser\u00e1 lo nuevo y c\u00f3mo llegar a ello, sobre si eso nuevo ser\u00e1 definitivo o abrir\u00e1 otros ciclos, etc. Volveremos sobre este punto cr\u00edtico para definir el sentido de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de citar en extenso a Her\u00e1clito (-540\/-480), arist\u00f3crata reaccionario, debemos referirnos al contexto de lucha de clases que forzaba el desarrollo de la dial\u00e9ctica seg\u00fan qu\u00e9 fuerza social la impulsara. G. Thompson compara las opuestas opciones pol\u00edticas del dem\u00f3crata Teognis de Megara (-570\/-485), de la escuela pitag\u00f3rica y de Her\u00e1clito: \u00abTeognis hab\u00eda denunciado el papel que el dinero hab\u00eda jugado en la mezcla de los opuestos, los nobles y los plebeyos, que \u00e9l, perteneciente a la nobleza, deseaba mantener desunidos. Esta actitud pertenece a las primeras etapas del movimiento democr\u00e1tico, cuando la esclavitud no estaba desarrollada. Contra esta actitud, los pitag\u00f3ricos, representando a los hombres el dinero, postulaban la idea de la fusi\u00f3n de los opuestos en el medio. Entonces, la doctrina pitag\u00f3rica es desafiada por Her\u00e1clito, el cual afirma que el mundo se mantiene unido, no por la fusi\u00f3n, sino por la tensi\u00f3n, no por la armon\u00eda sino por la lucha [\u2026] Para \u00e9l, entonces, la lucha es absoluta, la unidad relativa. Esta es la verdadera dial\u00e9ctica\u00bb77.<\/p>\n\n\n\n<p>Leamos a Her\u00e1clito: \u00abConexiones, totalidades-no totalidades: convergente-divergente, consonante-disonante\u2026 de todas las cosas, una sola y de una sola, todas. [\u2026] No comprenden c\u00f3mo lo divergente converge consigo mismo; ensamblaje de tensiones opuestas, como el del arco y el de la lira. [\u2026] Preciso es saber que la guerra es com\u00fan; la justicia, contienda, y que todo acontece por la contienda y la necesidad. [\u2026] La guerra de todos es padre, de todos rey; a los unos los designa como dioses, a los otros, como hombres; a los unos los hace esclavos, a los otros, libres.\u00bb78. Y: \u00abHa de luchar el pueblo por su ley, igual que por su muralla. [\u2026] El hombre necio gusta de pasmarse ante cualquier razonamiento\u00bb79.<\/p>\n\n\n\n<p>Conviene recordar que en esta \u00e9poca a\u00fan no se hab\u00eda producido la crisis definitiva del esclavismo griego, con el consiguiente avance de la \u00ab \u00abfilosof\u00eda de la reacci\u00f3n\u00bb80 fundadora de la tradici\u00f3n plat\u00f3nica, por lo que las ideas de Her\u00e1clito reflejaban la decisi\u00f3n de la oligarqu\u00eda a resistir con su violencia el avance de la democracia esclavista, pero tambi\u00e9n reflejaban la decisi\u00f3n de esta segunda fuerza para imponerse sobre la oligarqu\u00eda a cualquier precio. Para la oligarqu\u00eda, el hombre necio era el pueblo que se dejaba influenciar por las ideas democr\u00e1tico-esclavistas, que aprend\u00eda a pensar cr\u00edticamente e intervenir en pol\u00edtica con la ayuda de los sofistas, que \u00absomet\u00edan a un examen cr\u00edtico todos los mitos, dogmas y supersticiones\u00bb81.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, las violencias de uno y otro signo eran muy duras. Por tanto, era com\u00fanmente admitido que el pueblo debe proteger sus murallas, su ley, porque su libertad se decide mediante la lucha y la necesidad: libertad como lucha y necesidad como unidad de contrarios dentro de la totalidad del mundo. Naturalmente, la oligarqu\u00eda define la \u00ablibertad\u00bb desde y para sus intereses de clase, intereses antag\u00f3nicos con la libertad de los dem\u00f3cratas. La libertad popular debe disponer de un sustento objetivo m\u00e1s profundo y abarcador en defensa de los intereses colectivos amenazados por la oligarqu\u00eda: hay que defender la p\u00f3lis, centro de la democracia-esclavista.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta libertad choc\u00f3 con la reacci\u00f3n filos\u00f3fica subjetivista e individualista iniciada por el S\u00f3crates (-470\/-399) m\u00e1s conocido, el presentado por el reaccionario Plat\u00f3n. Seg\u00fan esta versi\u00f3n: \u00abEl subjetivismo socr\u00e1tico queda puesto de manifiesto cuando, frente al sensismo de los presocr\u00e1ticos naturalistas, el autor opta por una fuente de conocimiento que nadie puede constatar; en S\u00f3crates, en definitiva, la supuesta objetividad, en cuya b\u00fasqueda tanto se afana, nos viene dada por una intuici\u00f3n personal e innata, en la que nos habla un demonio privado\u00bb82. La polis democr\u00e1tico-esclavista era muy consciente de que la oligarqu\u00eda contaba con pol\u00edticos bien formados filos\u00f3ficamente: Zen\u00f3n de Elea (-490\/-430) entend\u00eda la dial\u00e9ctica como el arte de comparar opiniones opuestas para llegar a la verdad, era un \u00abgobernador reaccionario, defensor de la aristocracia y enemigo del r\u00e9gimen democr\u00e1tico\u00bb83.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, S\u00f3crates fue juzgado acusado de enemigo de la p\u00f3lis, se suicid\u00f3 con cicuta. El suicidio no estaba moralmente aceptado, pero con los siglos y el desarrollo del estoicismo, sectores de la \u00e9lite culta y helenizada de Roma termin\u00f3 aceptando el suicidio como una forma digna de morir, como fue el caso de S\u00e9neca (-4\/+65). Mientras tanto, la evoluci\u00f3n de la dial\u00e9ctica y del materialismo se libraba dentro de estos conflictos. N. Abbagnano sostiene que hay cuatro escuelas dial\u00e9cticas: la plat\u00f3nica, como discusi\u00f3n; la aristot\u00e9lica, como lo probable; la estoica, como l\u00f3gica; y la hegeliana, como s\u00edntesis de opuestos84. Deja fuera la dos fundamentales: la presocr\u00e1tica, que acabamos de ver, y la marxista, adem\u00e1s de las desarrolladas por culturas como la india, china, egipcia, azteca, etc. Obviamente, nos resulta imposible ver las relaciones de identidad y cambio de todas y de cada una en el debate sobre el sentido de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Saltando por encima de estas diferencias, debemos detenernos en el final de la dial\u00e9ctica aristot\u00e9lica, cuando las contradicciones del esclavismo hab\u00edan destrozado el poder ateniense y era necesario preguntarse sobre muchas cosas. Epicuro (-341\/-270), tan admirado por Marx, dio otro impulso cualitativo al sentido de la vida al atacar la trascendencia con sus cinco principios sobre la inmanencia, sobre el materialismo; en s\u00edntesis: \u00abLa naturaleza, exactamente como la conciencia moral, debe conquistar su autonom\u00eda liber\u00e1ndose de toda trascendencia. Todo aquello que contribuye a introducir una entidad superior al hombre y al mundo, se debe combatir\u00bb85. Comparemos a Epicuro con Arist\u00f3teles (-384\/-322) que merece esta lapidaria frase de J. D. Bernal: \u00abAl igual que Hitler, Arist\u00f3teles nunca habl\u00f3 de nada que no fuera aceptable de antemano\u00bb86.<\/p>\n\n\n\n<p>Era tal este avance sobre la libertad humana, sobre el sentido de su vida, que no debe extra\u00f1arnos que \u00abPlat\u00f3n quer\u00eda quemar la obra de Dem\u00f3crito, y los cristianos destruyeron la de Epicuro. A pesar de ello el eco del materialismo antiguo persistir\u00e1 largo tiempo, pese al ensa\u00f1amiento con que tratar\u00e1 de aniquilarlo la iglesia cristiana\u00bb87, como tampoco debe extra\u00f1arnos el culto a Arist\u00f3teles. El materialismo ha sido perseguido siempre por la religi\u00f3n, usando la tortura mortal con suma frecuencia. La dial\u00e9ctica ha sido tergiversada y silenciada. Por eso ambas corrientes se han tenido que esconder en toda clase de florituras para, en sus contextos, sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p>La recuperaci\u00f3n de la econom\u00eda dineraria desde el siglo XII creaba las condiciones para que la lucha por la libertad diera un salto, siempre enfrentado enormes peligros. La tr\u00e1gica vida de Abelardo (1079\/1142), \u00abla voz m\u00e1s preclara de la historia de la dial\u00e9ctica medieval\u00bb, as\u00ed lo indica. Era muy arriesgado defender que \u00aba trav\u00e9s de la duda llegamos a la inquisici\u00f3n, inquiriendo percibiremos la verdad\u00bb88. La duda met\u00f3dica \u2013De \u00f3mnibus dubitandum\u2013, record\u00e9moslo, era la divisa preferida de Marx. Pero en el siglo XVI el poder sigui\u00f3 persiguiendo el pensamiento libre que se preguntaba sobre la vida: \u00abLibertas conscientiae diabolicum dogma\u00bb89 aseguraba Teodoro de Beza (1519\/1605).<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed nos conviene volver a Kuznetsov y la continuidad que establece entre Epicuro, Spinoza (1632\/1677) y Einstein. Spinoza sosten\u00eda que: \u00abUn hombre libre en lo menos que piensa es en la muerte, su sabidur\u00eda no est\u00e1 en la investigaci\u00f3n de la muerte, sino de la vida\u00bb90. \u00c9l defend\u00eda su libertad frente a las duras presiones y aislamientos que sufr\u00eda. Exist\u00eda una estrecha relaci\u00f3n entre su sentido de la vida resistente y su filosof\u00eda porque \u00abLos elementos dial\u00e9cticos aparecen en la filosof\u00eda espinociana no s\u00f3lo como atisbos, sino tambi\u00e9n como soluci\u00f3n positiva del problema de la necesidad y la libertad\u00bb91. El gobierno holand\u00e9s comprendi\u00f3 el enorme peligro de estas ideas para sus intereses y prohibi\u00f3 la publicaci\u00f3n de sus libros, censurados hasta los siglos XIX y XX.<\/p>\n\n\n\n<p>No es casualidad que uno de los grandes campos de la historia en donde brilla la dial\u00e9ctica sea el de la guerra, el de la estrategia militar, en donde se decide en cada momento concreto tanto lo particular como lo universal de la lucha permanente entre la justicia e injusticia. Hegel, en una de sus obras decisivas, desarrolla esta cuesti\u00f3n vital. Antes de seguir, debemos insistir en que \u00abLa dial\u00e9ctica hegeliana no tiene sentido m\u00e1s que por el ate\u00edsmo [\u2026] consiste precisamente en identificar las contradicciones y hacer surgir la diferencia en la unidad misma\u00bb92. No caben dioses en una concepci\u00f3n de la historia regida por la unidad y lucha de contrarios, por la dial\u00e9ctica entre el azar de la guerra y de la contienda, y la necesidad que surge del contexto objetivo, o as\u00ed resumido: la unidad entre azar y necesidad. La libertad y el conocimiento viven en este proceso en el que \u00abpara Hegel, el error es siempre una etapa de la verdad y que sigue siendo parte de esta \u00faltima\u00bb93<\/p>\n\n\n\n<p>Por esto Hegel introduc\u00eda fuerzas tan groseramente materialistas como el gobierno y la guerra94, el terror y la libertad absoluta95\u2026 en el desarrollo del \u201cEsp\u00edritu\u201d. Estas, el terror y la guerra, son las bases materiales sobre las que Hegel, con su peculiar lenguaje que Marx y Engels descifrar\u00edan d\u00e1ndole la vuelta, poni\u00e9ndola de cabeza, escribe lo que sigue: \u00abEl saber no se conoce solamente a s\u00ed, sino que conoce tambi\u00e9n lo negativo de s\u00ed o su l\u00edmite. Saber su l\u00edmite quiere decir saber sacrificarse. Este sacrificio es la enajenaci\u00f3n en la que el esp\u00edritu presenta su devenir hacia el esp\u00edritu, bajo la forma de libre acaecer contingente, [\u2026] que se manifiesta en la forma de lo contingente, es la historia, pero vista por el lado de su organizaci\u00f3n conceptual es la ciencia del saber que se manifiesta, uno y otro juntos, la historia concebida, forman el recuerdo y el calvario del esp\u00edritu absoluto, la realidad, la verdad y la certeza de su trono, sin el cual el esp\u00edritu absoluto ser\u00eda la soledad sin vida\u00bb96.<\/p>\n\n\n\n<p>En otro texto posterior, Hegel insiste: \u00abEl objeto de la filosof\u00eda consiste, por el contrario, en suprimir la indiferencia y en reconocer la necesidad de las cosas de tal modo que un contrario aparezca como opuesto a su contrario [\u2026] Todas las cosas son opuestas. [\u2026] Lo que mueve al mundo en general es la contradicci\u00f3n, y es rid\u00edculo decir que \u00e9sta no se puede pensar. Lo que hay de cierto en esta opini\u00f3n es que no es posible detenerse en la contradicci\u00f3n y que \u00e9sta se suprime a s\u00ed misma\u00bb97. En otros textos, directa o indirectamente, Hegel viene a decir que el dogmatismo es quedarse detenido en una de las partes de la contradicci\u00f3n, aisl\u00e1ndola definitivamente, impidiendo que un contrario aparezca como opuesto a su contrario. Una vida sin sentido, rid\u00edcula, es la que cree imposible pensar la contradicci\u00f3n, peor a\u00fan, que rechaza asustada que haya que suprimir la indiferencia, porque la indiferencia protege a la rid\u00edcula vida sin sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>Naturalmente, Hegel no lleg\u00f3 a decirlo tan expl\u00edcitamente, tal vez lo sugiriera en su primera fase, cuando era vigilado de cerca por la polic\u00eda prusiana al ser un peligro para el sistema, antes de acomodarse a sus prebendas. Fueron los j\u00f3venes hegelianos de izquierda los que dieron ese salto cualitativo a otra fase de la historia de la dial\u00e9ctica y del materialismo, y sobre todo Marx y Engels. La mejor s\u00edntesis te\u00f3rica de esta dial\u00e9ctica aparece en El Capital en un texto breve de comienzos de 1872:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abClaro est\u00e1 que el m\u00e9todo de exposici\u00f3n debe distinguirse formalmente del m\u00e9todo de investigaci\u00f3n. La investigaci\u00f3n ha de tender a asimilarse en detalle la materia investigada, a analizar sus diversas formas de desarrollo y a descubrir sus nexos internos. S\u00f3lo despu\u00e9s de coronada esta labor, puede el investigador proceder a exponer adecuadamente el movimiento real. Y si sabe hacerlo y consigue reflejar idealmente en la exposici\u00f3n la vida de la materia, cabe siempre la posibilidad de que se tenga la impresi\u00f3n de estar ante una construcci\u00f3n a priori.<br>Mi m\u00e9todo dial\u00e9ctico no s\u00f3lo es fundamentalmente distinto del m\u00e9todo de Hegel, sino que es, en todo y por todo, la ant\u00edtesis de \u00e9l. Para Hegel, el proceso de pensamiento, al que convierte incluso, bajo el nombre de idea, en sujeto con vida propia, es el demiurgo de lo real, y esto la simple forma externa en que toma cuerpo. Para m\u00ed, lo ideal no es, por el contrario, m\u00e1s que lo material traducido y traspuesto a la cabeza del hombre.<br>Hace cerca de treinta a\u00f1os, en una \u00e9poca en que todav\u00eda estaba de moda aquella filosof\u00eda, tuve ya ocasi\u00f3n de criticar todo lo que hab\u00eda de mixtificaci\u00f3n en la dial\u00e9ctica hegeliana. Pero, coincidiendo precisamente con los d\u00edas en que escrib\u00eda el primer volumen del Capital, esos gru\u00f1ones, petulantes y mediocres ep\u00edgonos que hoy ponen c\u00e1tedra en la Alemania culta, dieron de arremeter contra Hegel al modo como el bueno de Moses Mendelssohn arremet\u00eda contra Spinoza en tiempo de Lessing: trat\u00e1ndolo como a \u201cperro muerto\u201d. Esto fue lo que me decidi\u00f3 a declararme abiertamente como disc\u00edpulo de aqu\u00e9l gran pensador y hasta llegu\u00e9 a coquetear de vez en cuando, por ejemplo, en el cap\u00edtulo consagrado a la teor\u00eda del valor, con su lenguaje peculiar. El hecho de que la dial\u00e9ctica sufra en manos de Hegel una mixtificaci\u00f3n, no obsta para que este fil\u00f3sofo fuese el primero que supo exponer de un modo amplio y consciente sus formas generales de movimiento. Lo que ocurre es que la dial\u00e9ctica aparece en \u00e9l invertida, puesta de cabeza. No hay m\u00e1s que darle la vuelta, mejor dicho, ponerla de pie, y enseguida se descubre bajo la corteza m\u00edstica la semilla racional.<br>La dial\u00e9ctica mistificada lleg\u00f3 a ponerse de moda en Alemania, porque parec\u00eda transfigurar lo existente. Reducida a su forma racional, provoca la c\u00f3lera y el azote de la burgues\u00eda y de sus portavoces doctrinarios, porque en la inteligencia y explicaci\u00f3n positiva de lo que existe abriga a la par la inteligencia de su negaci\u00f3n, de su muerte forzosa; porque, cr\u00edtica y revolucionaria por esencia, enfoca todas las formas actuales en pleno movimiento, sin omitir, por tanto, lo que tienen de perecedero y sin dejarse intimidar por nada\u00bb98.<\/p>\n\n\n\n<p>La dial\u00e9ctica no se deja intimidar por nada, y ese poder moral fue una de las razones que llevaron a H\u00e9ctor a enfrentarse a Aquiles. Es cierto que los conceptos actuales de libertad, trabajo, revoluci\u00f3n y otros no exist\u00edan en aquella \u00e9poca, y que la dial\u00e9ctica se ha enriquecido en fases sucesivas, pero ya antes de H\u00e9ctor se sublevaba la gente oprimida para recuperar su libertad y dejar de ser esclava, o para no ser asesinada o esclavizada. Marx descubri\u00f3 la revoluci\u00f3n99 dentro de la evoluci\u00f3n de la historia, y ese salto hizo que el sentido de la vida tambi\u00e9n lo diera. La crisis revolucionaria que revienta la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica supone, a su vez, una serie de conceptos sin los cuales es imposible saber por qu\u00e9 y para qu\u00e9 se rompe abruptamente la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica por el impacto de algo nuevo que, sin embargo, se fue gestando en sus entra\u00f1as hasta erupcionar como un volc\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>En las Tesis sobre Feuerbach de 1845, Marx sienta las bases de la nueva doctrina del concepto y del nuevo sentido de la vida basado en que la praxis, la lucha, es el ideal de la felicidad porque \u00abEs en la pr\u00e1ctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poder\u00edo, la terrenalidad de su pensamiento [\u2026] La coincidencia de la modificaci\u00f3n de las circunstancias y de la actividad humana s\u00f3lo puede concebirse y entenderse racionalmente como pr\u00e1ctica revolucionaria [\u2026] el que la base terrenal se separe de s\u00ed misma y se plasme en las nubes como reino independiente, s\u00f3lo puede explicarse por el propio desgarramiento y la contradicci\u00f3n de esta base terrenal consigo misma. Por tanto, lo primero que hay que hacer es comprender \u00e9sta en su contradicci\u00f3n y luego revolucionarla pr\u00e1cticamente eliminando la contradicci\u00f3n [\u2026] Los fil\u00f3sofos no han hecho m\u00e1s que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Raya Dunayevskaya demuestra que para la dial\u00e9ctica marxista \u00abla doctrina del concepto elabora las categor\u00edas de la libertad, de la subjetividad, de la raz\u00f3n, la l\u00f3gica de un movimiento por medio del cual el hombre se hace libre\u00bb100. O de, dicho de otra forma: \u00abEl modo en que estos dos movimientos funcionan juntos \u2013el objetivo y el subjetivo, la idea de la libertad, y las personas que luchan por la libertad\u2013 es lo que vamos a conocer hoy. A esto se le llama dial\u00e9ctica\u00bb101. El principio de negatividad, o sin mayores explicaciones ahora, la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n, es una de las claves decisivas del sentido de la vida en la civilizaci\u00f3n capitalista, es decir, en el modo de producci\u00f3n que destroza la vida convirti\u00e9ndola en una mercanc\u00eda llamada fuerza de trabajo. Hasta Norberto Bobbio, ide\u00f3logo del reformismo progre, que pretendi\u00f3 vaciar el contenido revolucionario de Gramsci, Rosa Luxemburg, etc., no tuvo m\u00e1s remedio que admitir que el significado hist\u00f3ricamente relevante de la dial\u00e9ctica es la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n102.<\/p>\n\n\n\n<p>La dial\u00e9ctica de la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n o \u00abel poder de la negatividad\u00bb empez\u00f3 a gestarse en la primera reflexi\u00f3n cr\u00edtica humana; tom\u00f3 fuerza con la superaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica como ciclo cerrado, eterno, que siempre vuelve al mismo origen, para abrirse a la posibilidad de otro futuro, de una soluci\u00f3n novedosa tal como intuy\u00f3 Anaximandro. Luego y siempre en el fragor de la lucha de clases, el sentido de la vida fue cambiando a la vez que se enriquec\u00edan el materialismo y la dial\u00e9ctica. Hemos visto a Abelardo c\u00f3mo se hac\u00eda preguntas sobre las preguntas, aunque era muy peligroso, y a muchas personas les hab\u00eda costado la vida. Y en esto lleg\u00f3 Lenin con tres sucesivas interrogantes: una directa hecha en 1902 \u00bfQu\u00e9 Hacer?; otra indirecta realizada en 1917 sobre por qu\u00e9 hab\u00eda que preparar la insurrecci\u00f3n proletaria contra la burgues\u00eda en las Tesis de Abril. Y la \u00faltima, desde al menos 1920: c\u00f3mo erradicar la burocracia. Las tres provocaron reacciones en contra en c\u00edrculos influyentes de la izquierda incluida la bolchevique.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que otras muchas personas, y desde luego al igual que Santrich, con estas preguntas Lenin super\u00f3 los miedos a los que a\u00f1os m\u00e1s tarde aludir\u00eda P. Br\u00fcckner: \u00abLa prohibici\u00f3n colectiva de buscar o preguntar fuera del campo de los problemas abiertos (los que est\u00e1n permitidos por los estilos educativos autoritarios) provoca miedo en el que se atreve a hacerlo, si es que ha llegado ya a proyectar sobre s\u00ed mismo aquellas exigencias de prohibici\u00f3n; incluso las desviaciones de un m\u00e9todo establecido, llegan a producirle intranquilidad. Aqu\u00ed es donde termina la formaci\u00f3n y comienza la obediencia social\u00bb103. Lenin y Santrich eran dial\u00e9cticos y por eso sab\u00edan que la cr\u00edtica ha der ser, adem\u00e1s de autocr\u00edtica, tambi\u00e9n valiente ante sus consecuencias porque la obediencia social penetra incluso en la izquierda, haci\u00e9ndola reformista. En esta encrucijada, ambos optaron por la v\u00eda aparentemente m\u00e1s dura y minoritaria, pero correcta: crear algo nuevo que recupere lo valioso del pasado. La negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n consiste en eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Golpeados por el fracaso y ante la dureza del reinicio \u00bfmerece la pena seguir luchando? S\u00e1nchez V\u00e1zquez dec\u00eda que la pregunta sobre si vale la pena luchar por el socialismo, produce desaz\u00f3n a quienes han entregado sus \u00abmejores energ\u00edas f\u00edsicas y espirituales\u00bb. Argumentaba que s\u00ed, pero a condici\u00f3n que la praxis diaria por la conquista de derechos concretos inmediatos, por la liberaci\u00f3n nacional, por la ecolog\u00eda, etc., sea te\u00f3ricamente rigurosa en la necesidad, posibilidad y deseabilidad del socialismo, tambi\u00e9n en la autocr\u00edtica de los errores, en la seriedad organizativa y contraria al subjetivismo y al practicismo104.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvando las distancias, estas propuestas tambi\u00e9n valen en los momentos en los que parece que el sentido de la vida cotidiana es triturado por los problemas del d\u00eda a d\u00eda. Santrich tuvo que enfrentarse a terribles ataques basados en mentiras, por ejemplo, los destinados a encarcelarlo de por vida en una prisi\u00f3n yanqui, como le ocurre a Sim\u00f3n Trinidad. Los super\u00f3 por la sencilla raz\u00f3n de que la vida es un arma de libertad, que en su propia lucha diaria va ayud\u00e1ndose a s\u00ed misma y a la libertad colectiva, aunque haya sido encarcelada. Es innegable que Sim\u00f3n Trinidad y todas las prisioneras y prisioneros pol\u00edticos, todas las personas que padecen c\u00e1rcel por su praxis revolucionaria, son ejemplos en los que se identifica la humanidad explotada.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el sentido comunista de la vida en el que la lucha revolucionaria es el ideal de felicidad, la muerte individual es un momento singular de la liberaci\u00f3n particular del pueblo trabajador por el que se muere, y simult\u00e1neamente, de la liberaci\u00f3n universal de la especie humana. El Che escribo: \u00abMa\u00f1ana cuando yo muera\/no me veng\u00e1is a llorar\/ Nunca estar\u00e9 bajo tierra\/soy viento de libertad\u00bb. Este poema fue el escogido por Txiki Paredes Manot, militante de ETA para escribirlo en el reverso de su fotograf\u00eda poco antes de ser fusilado por el dictador Franco en 1975. Ninguno de los dos est\u00e1 \u201cmuerto\u201d, tampoco est\u00e1 \u201cmuerto\u201d Santrich como no lo est\u00e1n las Hero\u00ednas de la Coronilla, Cochabamba, asesinadas por los espa\u00f1oles el 27 de mayo de 1812 cuando defend\u00edan con las armas la independencia de Per\u00fa. Ellas y Carmen Elizabeth Oviedo Villalba, \u201cdesaparecida\u201d en Paraguay con 14 a\u00f1os de edad, tambi\u00e9n son viento de libertad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I\u00f1aki Gil de San Vicente Fuente: Rebeli\u00f3n LA CERTIDUMBRE DE LA MUERTE COMO IMPULSO PARA LA VIDA LA MUERTE CAPITALISTA NO MATA A LA MUERTE HUMANA NOS MATAR\u00c1N PERO NO MORIREMOS \u00abQueremos paz, pero no a cualquier precio. 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