{"id":4913,"date":"2021-07-21T10:46:20","date_gmt":"2021-07-21T10:46:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=4913"},"modified":"2021-07-21T10:46:22","modified_gmt":"2021-07-21T10:46:22","slug":"el-tiempo-despues-del-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=4913","title":{"rendered":"El tiempo despu\u00e9s del capitalismo"},"content":{"rendered":"\n<p>Miya Tokumitsu<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/kaosenlared.net\/el-tiempo-despues-del-capitalismo\/\">Kaos en la Red<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ni hablar de la afirmaci\u00f3n de Marx sobre cazar por la ma\u00f1ana, pescar por la tarde y dedicarse a la cr\u00edtica despu\u00e9s de comer: hoy la mera posibilidad de irse a la cama cuando uno est\u00e1 cansado y levantarse cuando siente que durmi\u00f3 suficiente es una especie de fantas\u00eda ut\u00f3pica y poscapitalista.&nbsp; Pero fantaseemos un poco con una sociedad diferente y las formas en que los trabajadores podr\u00edan apropiarse del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro mundo prioriza las ganancias por sobre cualquier cosa, y, a menos que uno sea suficientemente rico como para no trabajar, debe organizar su vida alrededor del cuidado y el mantenimiento de un empleo que genere ingresos. Con el fin de distraernos de esta realidad brutal, surgi\u00f3 una tradici\u00f3n completamente ret\u00f3rica, que se remonta a la denominada&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/reference\/archive\/weber\/protestant-ethic\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u00e9tica del trabajo<\/a>&nbsp;y nos exige \u00ab<a href=\"https:\/\/www.jacobinmag.com\/2014\/01\/in-the-name-of-love\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">hacer lo que amamos<\/a>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La obligaci\u00f3n de ganar dinero moldea nuestra experiencia del tiempo: minuto a minuto, mientras nos apuramos para tomar el colectivo al trabajo; d\u00eda tras d\u00eda, mientras calculamos si tenemos suficiente comida como para evitar la cola del supermercado; y d\u00e9cada tras d\u00e9cada, mientras consumimos nuestros a\u00f1os form\u00e1ndonos para trabajar y luego nos pasamos toda nuestra vida adulta intentando hacer una carrera profesional. Cualquiera que haya tenido que cancelar planes con amigos, dejar a un ni\u00f1o en la guarder\u00eda obedeciendo a la presi\u00f3n de las circunstancias en vez de al deseo propio, o trabajar con migra\u00f1a, sabe que el impulso de acumular ganancias no perdona ni tolera ninguna perturbaci\u00f3n, ya sea que se ocasione en alg\u00fan trauma personal o simplemente en el cansancio.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de la historia, los trabajadores desplegaron luchas sangrientas para disputar la porci\u00f3n del d\u00eda y el per\u00edodo de sus vidas que los patrones tienen derecho a reclamar. Sin embargo, sabemos que hoy est\u00e1n en una posici\u00f3n relativamente d\u00e9bil. Por lo tanto, el impulso a la acumulaci\u00f3n que determina a los capitalistas ejerce un control cada vez m\u00e1s ajustado sobre las vidas de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>La cultura del trabajo excesivo est\u00e1 penetrando en muchos sectores, como por ejemplo las finanzas y las empresas tecnol\u00f3gicas, que suelen alentar a que los empleados se identifiquen completamente con sus roles profesionales. Las semanas laborales de setenta horas que resultan de esta pr\u00e1ctica logran sortear la urgencia de contratar m\u00e1s personal. Cuando no es considerado motivo de orgullo, este ritmo es aceptado como algo com\u00fan y corriente.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro ejemplo es la flexibilizaci\u00f3n en el periodismo y en el dise\u00f1o gr\u00e1fico, que fuerza a los trabajadores de este rubro a consumir mucho tiempo en elaborar propuestas, ofrecer sus productos y construir un sello propio con la esperanza de ganar trabajos espor\u00e1dicos. Mientras tanto, sus patrones reciben montones de ideas de art\u00edculos y dise\u00f1os sin obligaci\u00f3n de pagar nada a cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros sectores, sobre todo los servicios y los comercios minoristas, instituyeron el esquema&nbsp;<em>justo-a-tiempo<\/em>. Gracias a \u00e9l, los trabajadores no tienen idea de cu\u00e1ndo ni cu\u00e1nto tiempo deben trabajar. Estos trabajadores no pueden anotar a sus hijos en guarder\u00edas regulares, comprar con anticipaci\u00f3n los viajes en colectivo que necesitar\u00e1n ni hacer planes con sus amigos y sus familias. Con frecuencia sus d\u00edas est\u00e1n cortados por&nbsp;<a href=\"https:\/\/ssascholars.uchicago.edu\/sites\/default\/files\/work-scheduling-study\/files\/lambert.fugiel.henly_.precarious_work_schedules.august2014_0.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">horas de \u00abtiempo muerto\u00bb entre turnos<\/a>, es decir, tiempo durante el que podr\u00edan estar descansando en sus casas o haciendo algo que les gusta.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, nuestro sistema de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica y social utiliza una enorme y variada cantidad de m\u00e9todos para negar y degradar nuestro tiempo. \u00bfC\u00f3mo ser\u00eda en un mundo distinto?<\/p>\n\n\n\n<p>En una sociedad libre de la carga agobiante que impone la acumulaci\u00f3n, el ocio podr\u00eda convertirse en un aspecto fundamental de la experiencia humana. Hoy solemos confundir el tiempo de ocio con la inactividad y la pereza, y a estas con cierta inmoralidad, pero no es necesario que sea as\u00ed. En efecto, la palabra de origen latino \u00abnegocio\u00bb muestra la seriedad con la que algunas sociedades se tomaban el tiempo no laborable.&nbsp;<em>Negocio<\/em>&nbsp;significa literalmente negaci\u00f3n del ocio. Es decir que los romanos describ\u00edan el trabajo en t\u00e9rminos negativos, como un conjunto de actividades mundanas que alguien realizaba cuando deb\u00eda interrumpir su entrega incondicional a los aspectos agradables de la vida. Si bien no nos gustar\u00eda volver a la sociedad esclavista y patriarcal de la antigua Roma, podr\u00edamos tomarnos m\u00e1s en serio el tiempo de ocio.<\/p>\n\n\n\n<p>El ocio moderno ser\u00eda una mezcla de actividad productiva \u2014volver\u00e9 sobre esto\u2014 y vagancia. Como argument\u00f3 Paul Lafargue hace m\u00e1s de un siglo en&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/El_derecho_a_la_pereza\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El derecho a la pereza<\/a>, en vez de considerar las tareas que hoy percibimos como una p\u00e9rdida de tiempo como algo negativo, podr\u00edamos reivindicarlas como un aspecto esencial de la experiencia humana al que todos tienen derecho.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, pueden surgir cosas fant\u00e1sticas cuando dejamos vagar nuestro pensamiento. Por ejemplo,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/science\/2013\/dec\/06\/peter-higgs-boson-academic-system\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Peter Higgs<\/a>, f\u00edsico brit\u00e1nico nominado al Premio Nobel en 1980 por descubrir c\u00f3mo adquieren una masa las part\u00edculas subat\u00f3micas, atribuy\u00f3 sus avances a la \u00abtranquilidad\u00bb y dijo que los extenuantes requisitos de publicaci\u00f3n de la academia moderna probablemente hubiesen obstaculizado su investigaci\u00f3n, cuando no su carrera cient\u00edfica en general.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n debemos proteger nuestro tiempo de esparcimiento de aquellos que intentar\u00e1n capturar nuestras enso\u00f1aciones para lucrar con ellas. Es probable que la mayor\u00eda de nuestros caprichos no sean tan \u00fatiles ni relevantes en t\u00e9rminos generales como el de Higgs, pero eso no quita que sean importantes para nosotros. La mayor\u00eda de nosotros no sabe qu\u00e9 significa \u00abperder el tiempo\u00bb sin ese sentimiento agobiante de que&nbsp;<em>deber\u00edamos<\/em>&nbsp;estar haciendo algo. En efecto, \u00bfqu\u00e9 pasa hoy cuando nos entregamos al ocio?<\/p>\n\n\n\n<p>En un mercado mundial que opera continuamente a un ritmo fren\u00e9tico, el tiempo vac\u00edo puede ser realmente alienante. Esta condici\u00f3n se impone sobre todo a personas marginadas que no pueden soportar el \u00abespacio del aburrimiento\u00bb, seg\u00fan la expresi\u00f3n de la que se sirve Bruce O\u2019Neill en su libro&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.dukeupress.edu\/the-space-of-boredom\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>The Space of Boredome: Homlessness in the Slowing Global Order<\/em><\/a><em>.<\/em>&nbsp;El libro de O\u2019Neill estudia las comunidades sin techo de Bucarest, donde, dos d\u00e9cadas despu\u00e9s de la ca\u00edda del comunismo, la prosperidad es algo que escapa a la mayor\u00eda de los rumanos y muchos est\u00e1n completamente excluidos de una sociabilidad capitalista basada en el consumo y en la producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos tomar este tiempo vac\u00edo y lento, reclamarlo para nosotros y desarrollar formas de relacionarnos que no est\u00e9n centradas en el consumo de mercanc\u00edas. Si efectivamente cada vez hay que trabajar menos, deber\u00edamos reconfigurar nuestras semanas y meses para valorar y utilizar de forma adecuada el tiempo libre, y garantizar que todo el mundo lleve una vida suficientemente digna como para disfrutar de \u00e9l. Si no nos avergonzara tener tiempo para hacerlo, visitar a nuestros vecinos y charlar con ellos podr\u00eda ser algo lindo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, hay muchas personas que disfrutan hacer cosas productivas tambi\u00e9n en su tiempo libre, como pintar, practicar deportes, cocinar y, aparentemente,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2013\/02\/20\/world\/europe\/in-norway-tv-program-on-firewood-elicits-passions.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">apilar le\u00f1a<\/a>. Con todo, lo que hace que estas actividades sean agradables es que, liberados de la exigencia de generar ganancias, quienes las realizan trabajan al ritmo que quieren, d\u00e1ndose tiempo para experimentar, equivocarse, abandonar y empezar de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy estos pasatiempos suelen ocupar las porciones \u00ednfimas de nuestra agenda que todav\u00eda no fueron colonizadas por el trabajo y por las exigencias que nos plantea la reproducci\u00f3n de nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, no todo cambiar\u00eda en nuestro futuro poscapitalista. Todav\u00eda habr\u00eda que producir alimentos, educar a los ni\u00f1os y construir edificios. No dejar\u00edamos de tener responsabilidades, pero lograr\u00edamos deshacernos de las cadenas capitalistas que someten nuestro tiempo. En ese caso, deber\u00edamos preguntarnos c\u00f3mo distribuirlo de forma adecuada para satisfacer las necesidades sociales y garantizar la autodeterminaci\u00f3n de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda nos ver\u00edamos obligados a subvertir nuestros deseos inmediatos y espont\u00e1neos, pero lo har\u00edamos por nuestro bienestar y no en beneficio de nuestros jefes. Los hospitales tendr\u00edan que funcionar 24\/7 y el m\u00e1s m\u00ednimo decoro desalentar\u00eda conductas antisociales, como la de imponer nuestros gustos musicales a nuestros vecinos durante la madrugada. La meta no es promover los caprichos individuales \u2014\u00abhago lo que quiero cuando quiero\u00bb\u2014, sino fomentar ritmos cotidianos que permitan el desarrollo de nuestras comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfNuestras vidas seguir\u00edan organiz\u00e1ndose de acuerdo a semanas laborales y carreras profesionales? Algunas probablemente s\u00ed. Pero en vez de buscar constantemente el equilibrio entre la vida y el trabajo, tal vez lograr\u00edamos simplemente tener una vida, es decir, un tiempo en este mundo, un tiempo en que todas nuestras actividades \u2014la amistad, la crianza de nuestros hijos, nuestras fantas\u00edas, nuestros dolores y nuestras alegr\u00edas\u2014 tendr\u00edan su merecido lugar junto al trabajo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miya Tokumitsu Fuente: Kaos en la Red Ni hablar de la afirmaci\u00f3n de Marx sobre cazar por la ma\u00f1ana, pescar por la tarde y dedicarse a la cr\u00edtica despu\u00e9s de comer: hoy la mera posibilidad de irse a la cama cuando uno est\u00e1 cansado y levantarse cuando siente que durmi\u00f3 suficiente es una especie de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4914,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4913"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4913"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4913\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4915,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4913\/revisions\/4915"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4914"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4913"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4913"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4913"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}