{"id":5167,"date":"2021-09-20T11:07:14","date_gmt":"2021-09-20T11:07:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5167"},"modified":"2021-10-10T13:47:59","modified_gmt":"2021-10-10T13:47:59","slug":"tres-perfiles-diferentes-al-imperialismo-dominante","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5167","title":{"rendered":"Tres perfiles diferentes al imperialismo dominante"},"content":{"rendered":"\n<p>Claudio Katz<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/tres-perfiles-diferentes-al-imperialismo-dominante\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El fracaso del proyecto norteamericano del \u201cGran Oriente Medio\u201d tiene enormes consecuencias para la relaci\u00f3n de la primera potencia con los tres principales jugadores globales del siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>El imperialismo estadounidense buscaba renovar la subordinaci\u00f3n de Europa, frustrar la recomposici\u00f3n de Rusia y neutralizar la expansi\u00f3n de China. Estos tres objetivos quedaron seriamente afectados por la sucesi\u00f3n de adversidades y derrotas que acumula Washington en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>La conducta imperialista de Estados Unidos es un dato corroborado por la escalada de agresiones que perpetr\u00f3 en el \u201cmundo isl\u00e1mico\u201d. \u00bfPero c\u00f3mo deber\u00eda caracterizarse el rol de Europa, Rusia y China? \u00bfQu\u00e9 tipo de indicios surgen de las acciones de cada potencia en la regi\u00f3n m\u00e1s turbulenta del planeta? \u00bfOperan tambi\u00e9n como fuerzas imperialistas?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REEMPLAZO Y SOMETIMIENTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Toda la vasta zona atropellada por Estados Unidos en los \u00faltimos a\u00f1os fue un bot\u00edn de la era cl\u00e1sica del imperialismo. Al concluir la Primera Guerra Mundial, Inglaterra y Francia concertaron especialmente su dominio de Medio Oriente y negociaron el reparto de los territorios \u00e1rabes del desmembrado Imperio Otomano. Se distribuyeron esa regi\u00f3n estableciendo las nuevas fronteras de Siria, Irak, L\u00edbano, Jordania y Palestina.<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado de la Segunda Guerra condujo a otra remodelaci\u00f3n. Estados Unidos impuso su control de las reservas petroleras y su manejo de muchos gobiernos formalmente independizados. Washington sustituy\u00f3 a los alica\u00eddos antecesores anglo-franceses y convirti\u00f3 a toda la regi\u00f3n en un escenario de la guerra fr\u00eda contra la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Los viejos colonialistas europeos igualmente permanecieron en varios lugares claves. Continuaron lucrando con inversiones petroleras y acreencias financieras y conservaron cierta presencia militar para proteger sus negocios. Pero su desplazamiento por el poder norteamericano se afianz\u00f3 con paso del tiempo y condujo a un dram\u00e1tico desenlace, luego de la fracasada invasi\u00f3n anglo-francesa del Canal de Suez con asistencia de Israel (1956)<strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esa intervenci\u00f3n -consumada para contrarrestar la nacionalizaci\u00f3n dispuesta por el gobierno de Nasser- naufrag\u00f3 en forma escandalosa. All\u00ed qued\u00f3 sepultada la vieja acci\u00f3n imperial de Europa en el \u201cmundo isl\u00e1mico\u201d. Estados Unidos ocup\u00f3 definitivamente ese vac\u00edo, con una nueva red de alianzas e impuso normas de la subordinaci\u00f3n a sus socios transatl\u00e1nticos. Este curso fue reforzado por la derrota de Francia en Argelia (1962).<\/p>\n\n\n\n<p>Las principales potencias del Viejo Continente renovaron sus actividades econ\u00f3micas en el grueso de los pa\u00edses, pero los operativos militares quedaron bajo el mando del Pent\u00e1gono. Inglaterra preserv\u00f3 su influencia en la pen\u00ednsula ar\u00e1biga y Francia conserv\u00f3 su gravitaci\u00f3n en el L\u00edbano. Pero el Departamento de Estado tom\u00f3 la \u00faltima palabra en materia de invasiones y golpes de estado contra los personeros en desgracia. Actualmente Francia intermedia cuando un monarca saudita chantajea a un presidente liban\u00e9s, pero ya no define la invasi\u00f3n de Irak, la ocupaci\u00f3n de Afganist\u00e1n o las treguas de Siria.<\/p>\n\n\n\n<p>Este rol subordinado -pero igualmente activo y complementario de Estados Unidos- se ha verificado en todos los grandes acontecimientos recientes. En las guerras de envergadura (Golfo en 1991, Afganist\u00e1n en 2001, Irak en 2003) Europa actu\u00f3 bajo la direcci\u00f3n operativa de Washington que aport\u00f3 el grueso de las fuerzas militares. Todos los operativos internacionales de terrorismo de estado, espionaje ilegal y c\u00e1rceles clandestinas fueron manejados por la CIA, con el simple auxilio de los servicios secretos europeos. Los<em>&nbsp;marines<\/em>&nbsp;utilizaron, por ejemplo, con descarada discrecionalidad sus bases en el Viejo Continente para realizar incursiones en \u201cGran Oriente Medio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SUBORDINACI\u00d3N Y CRISIS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El sometimiento europeo a Estados Unidos ha prevalecido incluso en acciones contra pa\u00edses como Libia, que pesan m\u00e1s en la econom\u00eda del Viejo Continente que en el universo americano. Todas las compa\u00f1\u00edas petroleras de Europa tienen filiales en el Norte de \u00c1frica y Bruselas gestiona directamente el freno de los inmigrantes que intentan cruzar el Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa relevancia de Libia no impidi\u00f3 que el derrocamiento de Gadafi fuera teledirigido por el mando norteamericano de la OTAN. Tal como ocurri\u00f3 con Bush frente a Sadam, la encargada de celebrar el asesinato del ex presidente libio fue Hillary Clinton.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente la Uni\u00f3n Europea interviene en los ca\u00f3ticos escenarios de Tr\u00edpoli y Bengasi, pero Italia y Francia apuestan a bandos opuestos y requieren el auxilio del mediador alem\u00e1n (Armanian, 2020). No logran contener, adem\u00e1s, la creciente presencia de Rusia y Turqu\u00eda y dependen del visto bueno norteamericano para las decisiones estrat\u00e9gicas.<\/p>\n\n\n\n<p>La misma secuencia se corrobora con Ir\u00e1n. Alemania y Francia apoyaron en forma entusiasta la negociaci\u00f3n que abri\u00f3 Obama con Teher\u00e1n. Apostaban al afianzamiento de sus grandes negocios con los Ayatol\u00e1s. Pero cuando Trump decidi\u00f3 congelar esas tratativas optaron por la subordinaci\u00f3n. En los \u00faltimos meses han intentado convencer a Biden de las ventajas de un rumbo consensuado, pero mantendr\u00e1n su sometimiento a Washington si la negociaci\u00f3n contin\u00faa bloqueada.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos y Europa no participan en las mismas alianzas de empresas para extraer el gas del Mediterr\u00e1neo. Esa divisi\u00f3n tambi\u00e9n se extiende al gasoducto que proveer\u00e1 combustible ruso a Alemania. Trump ensay\u00f3 un bloqueo de ese suministro -que rivaliza con las exportaciones del&nbsp;<em>shale<\/em>&nbsp;norteamericano- pero Biden modific\u00f3 la agenda. Algunos analistas destacan que tiende a convalidar esa operaci\u00f3n, a cambio del sost\u00e9n europeo a una pr\u00f3xima andanada de hostilidades contra China (Chingo, 2021). Propicia generalizar el mismo compromiso a todos los temas conflictivos de Medio Oriente. La subordinaci\u00f3n a las decisiones geopol\u00edticas de Washington es el principal presupuesto de esas tratativas.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis sahaur\u00ed aporta otro ejemplo de la misma primac\u00eda norteamericana. En los a\u00f1os 70 la monarqu\u00eda ib\u00e9rica le entreg\u00f3 el Sahara espa\u00f1ol a Marruecos, como prenda de pago a Washington por el reconocimiento del improvisado rey Juan Carlos. Ese contubernio precipit\u00f3 la prolongada lucha de un sacrificado pueblo por su autodeterminaci\u00f3n (Urb\u00e1n, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos ha transformado actualmente a Marruecos en una pieza clave de la nueva connivencia diplom\u00e1tica de los d\u00e9spotas \u00e1rabes con Israel. Por esa raz\u00f3n los padecimientos de los sahaur\u00edes ya empalman a pleno con los sufrimientos de sus pares de Palestina. Con su habitual sometimiento a las decisiones norteamericanas, Europa convalida esa tropel\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ALTERIMPERIALISMO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La conducta de Europa ilustra un comportamiento alterimperial. Las tradicionales potencias colonialistas contin\u00faan desenvolviendo acciones propias, pero bajo las normas que fija la jefatura estadounidense<strong>.<\/strong>&nbsp;Custodian sus propios intereses en ciertas \u00e1reas, aceptando la subordinaci\u00f3n al rumbo general que define la primera potencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Mediante esa combinaci\u00f3n, el Viejo Continente preserva un gran poder de fuego propio e irrumpe con incursiones de sus gendarmes en algunas colonias de anta\u00f1o. Inglaterra atac\u00f3 las Malvinas y Francia env\u00eda peri\u00f3dicamente legionarios a Mali y la Rep\u00fablica Centroafricana. Conserva bases militares en 10 pa\u00edses del continente negro (Prashad, 2021) y desde 1992 cuenta con el pacto de seguridad europeo para utilizar fuerzas de reacci\u00f3n r\u00e1pida.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero todas las grandes acciones contin\u00faan sujetas al mando del Pent\u00e1gono. El propio sistema de defensa europeo est\u00e1 inscripto en la l\u00f3gica de la OTAN y esa integraci\u00f3n presupone un conflictivo pero perdurable sostenimiento del gasto b\u00e9lico. La propia producci\u00f3n de armamentos en el Viejo Continente est\u00e1 sujeta a normas de compatibilidad con las Fuerzas Armadas estadounidenses (Serfati, 2001).<\/p>\n\n\n\n<p>Los autores que introdujeron el concepto de alterimperialismo han contribuido a precisar las peculiaridades contempor\u00e1neas de Europa (Serfati, 2005). Esa regi\u00f3n ya no aglutina a viejas potencias imperialistas corro\u00eddas por rivalidades internas, ni tampoco agrupa a un enjambre com\u00fan que disputa hegemon\u00eda militar con el coloso americano. Los grandes jugadores de Europa (Inglaterra, Francia, Alemania) contin\u00faan desenvolviendo acciones imperiales propias o entrelazadas, pero invariablemente sometidas al veto de Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>Las disputas norteamericanas con los subordinados socios europeos son importantes y recurrentes, pero no remueven las reglas de la sinton\u00eda occidental. Hay frecuentes choques por el financiamiento de la OTAN y operativos inconsultos del Pent\u00e1gono. M\u00e1s intensos son los desacuerdos comerciales entre firmas que ambicionan el mismo bot\u00edn de Irak, Libia o Sud\u00e1n. Bajo el mandato de Trump esas divergencias alcanzaron un in\u00e9dito nivel de tensi\u00f3n que ahora Biden intenta disipar.<\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo mandatario est\u00e1 embarcado en recomponer las relaciones con sus socios transatl\u00e1nticos. Por eso comenz\u00f3 su gesti\u00f3n con un promocionado reencuentro con los l\u00edderes europeos, para reclutar aliados en las tensiones que se avizoran con China.<\/p>\n\n\n\n<p>Biden se ha mostrado dispuesto a bajar el tono de los choques econ\u00f3micos con el Viejo Continente (Boeing- Airbus, gasoducto Nord Stream 2, tecnolog\u00edas 5 G). Su prioridad es concertar un frente com\u00fan contra el adversario asi\u00e1tico. De esa forma el imperialismo dominante busca reordenar sus relaciones con el socio alterimperial.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el desenlace reciente de Afganist\u00e1n introduce mucho ruido en esas tratativas. El padrinazgo yanqui que pretend\u00eda restablecer Biden con los socios de Europa ha quedado amenazado por la p\u00e9rdida de autoridad norteamericana, que genera el abrupto retiro de Kabul. Macron, por ejemplo, toma distancia de la Casa Blanca recordando el costo de 13 a\u00f1os de permanencia de Francia en el conflictivo pa\u00eds de Asia Central. Nuevos interrogantes se perfilan en el entramado de Washington con Londres, Berl\u00edn y Paris.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA REAPARICI\u00d3N DE MOSC\u00da<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Rusia desenvuelve un rol completamente diferente al desempe\u00f1ado por Europa. Mantiene una relaci\u00f3n de intenso conflicto con Estados Unidos, que contrasta con la sociedad imperante entre las potencias transatl\u00e1nticas.<\/p>\n\n\n\n<p>La dr\u00e1stica reacci\u00f3n de Mosc\u00fa frente al proyecto imperialista del \u201cGran Oriente Medio\u201d ha cambiado los escenarios de varios continentes. Esa respuesta fue particularmente contundente a partir de la guerra de Siria. Putin decidi\u00f3 intervenir con fuerzas militares propias para detener el avance de los yihadistas. Adopt\u00f3 esa decisi\u00f3n, al observar c\u00f3mo las ramificaciones chechenas de esas milicias interven\u00edan en el radio de influencia directo de Mosc\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Rusia afianz\u00f3 sus dos bases militares en la zona e impidi\u00f3 la ca\u00edda de Assad para frenar las incursiones estadounidenses. Con esa acci\u00f3n Putin le arrebat\u00f3 a Washington las decisiones finales sobre Siria y frustr\u00f3 la pretensi\u00f3n norteamericana de actuar como juez definitorio de la partida.<\/p>\n\n\n\n<p>La participaci\u00f3n de tropas rusas -en un terreno tan alejando de su \u00f3rbita defensiva- provoc\u00f3 el desconcierto inicial de Estados Unidos. El Pent\u00e1gono vacil\u00f3 entre varias respuestas y no defini\u00f3 ninguna. Putin aprovech\u00f3 esos titubeos para colocar a su pa\u00eds en un terreno de gran paridad a la hora de negociar el futuro de Siria (Armanian, 2021),<\/p>\n\n\n\n<p>El gran giro se produjo en el 2015 con el apoyo a\u00e9reo provisto por Rusia a las expediciones del ej\u00e9rcito sirio sobre las brigadas yihadistas. Esa acci\u00f3n revirti\u00f3 el acoso que sufr\u00edan los gendarmes de Assad e incentiv\u00f3 una contraofensiva que desemboc\u00f3 en la ca\u00edda de Aleppo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa batalla volc\u00f3 la balanza del conflicto de Siria. Condujo a la derrota de los fundamentalistas, al fulminante fracaso de Qatar y Arabia Saudita, al improvisado reacomodo de Turqu\u00eda y al debilitamiento de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>La destrucci\u00f3n de esa ciudad -con cuantiosas bajas de todos los bandos- tuvo un gran impacto en la regi\u00f3n. Demostr\u00f3 la eficacia de los asesores rusos frente a la ineficiente coalici\u00f3n contra el Estado Isl\u00e1mico, que Estados Unidos mont\u00f3 con el concurso de 40 pa\u00edses. Ese armado qued\u00f3 totalmente ensombrecido frente al renovado protagonismo moscovita.<\/p>\n\n\n\n<p>La permanencia de Assad ha sido el principal resultado de la guerra en Siria. El desplazamiento de ese mandatario era una prenda de negociaci\u00f3n que se ha invertido. Ahora la diplomacia rusa fija los t\u00e9rminos de las tratativas frente al fragilizado Departamento de Estado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL REGRESO A ORIENTE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El resurgimiento de Rusia tiene correlatos directos en Afganist\u00e1n. Ya antes de la ca\u00edda de Kabul, Mosc\u00fa hab\u00eda comenzado a intervenir intensamente en el conflicto. Auspici\u00f3 una conferencia sobre el futuro de ese pa\u00eds con los talibanes, China y Pakist\u00e1n y excluy\u00f3 por completo a Occidente<\/p>\n\n\n\n<p>Putin retom\u00f3 las relaciones con los talibanes estableciendo una tajante diferenciaci\u00f3n con el yihaddismo transnacional de ISIS (Daesh o EI). Sit\u00faa solo a ese sector en el campo de los enemigos de Mosc\u00fa. Pretende alejar a esas milicias de las fronteras rusas y aspira a imponer su abandono de Uzbekist\u00e1n y Kirguist\u00e1n con el propio concurso de los talibanes.<\/p>\n\n\n\n<p>Con su habitual pragmatismo, Putin observa ahora a los talibanes como una fuerza m\u00e1s amistosa que los fundamentalistas del ISIS o Al Qaeda. Registra las posibilidades de mayores negociaciones directas con el primer sector, luego del dr\u00e1stico cambio que introdujo la derrota estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta reaparici\u00f3n de Rusia corona un dr\u00e1stico giro en el escenario local. En 1980 el Ej\u00e9rcito Rojo ingres\u00f3 en Afganist\u00e1n para proteger al gobierno progresista de Najibul\u00e1, pero no pudo evitar que en 1996 su presidente fuera linchado por los talibanes. Ahora los diplom\u00e1ticos de un gobierno ruso -pos-sovi\u00e9tico y capitalista- vuelven a Kabul, para negociar con las milicias que arrojaron al pa\u00eds al Medioevo. El imperialismo estadounidense -que primero promovi\u00f3 esa atroz regresi\u00f3n y luego confront\u00f3 con los talibanes- ha sido doblegado.<\/p>\n\n\n\n<p>Rusia act\u00faa en Afganist\u00e1n con los mismos par\u00e1metros de ambig\u00fcedad diplom\u00e1tica que despliegan en otras regiones. En Siria sostuvo al acorralado mandatario, pero negocia su eventual canje en un acuerdo con otros actores de la disputa.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a Ir\u00e1n mantiene una actitud similar. Putin convalid\u00f3 durante a\u00f1os las sanciones de Estados Unidos contra Teher\u00e1n por razones meramente econ\u00f3micas. Rusia compite en el mercado mundial de gas con Ir\u00e1n, que alberga monumentales reservas del mismo combustible. Por eso busca frustrar la concreci\u00f3n de dos gasoductos que rivalizar\u00edan con sus propias ventas al exterior (Armanian, 2019).<\/p>\n\n\n\n<p>Las convergencias y divergencias de Rusia con Turqu\u00eda son de mayor porte y en el conflicto de Siria incluyeron todos los extremos imaginables. Por un lado se registraron virulentos asesinatos de diplom\u00e1ticos y derribos de aviones y por otra parte se consumaron c\u00e1lidos reencuentros para abrochar ventas de armas. Putin negoci\u00f3 con Erdogan una y otra vez el destino de Aleppo y Rojava. Busc\u00f3 alcanzar alg\u00fan&nbsp;<em>status quo,<\/em>&nbsp;para alejar a los yihadistas de las fronteras rusas a cambio del sacrificio de los kurdos.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la misma geopol\u00edtica de gran potencia, Putin ha preservado excelentes relaciones con Israel. Mantiene incluso en reserva la carta de forzar la salida de las fuerzas iran\u00edes y libanesas de Siria, si Tel Aviv accede a moderar sus ambiciones de expansi\u00f3n territorial. La prioridad moscovita es una estabilidad de Medio Oriente asentada en la decreciente relevancia de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>IMPERIO EN FORMACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La intervenci\u00f3n rusa en Siria contribuy\u00f3 a contener la brutalidad yihadista, pero no incluy\u00f3 gran consideraci\u00f3n por la tragedia de los civiles. Mosc\u00fa evit\u00f3 el brutal belicismo de los sauditas o los israel\u00edes, pero no intervino con ataduras a los patrones humanitarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Conviene recordar que Rusia participa activamente en el mercado mundial de armamento como segundo proveedor de instrumentos mort\u00edferos. S\u00f3lo prioriza el alejamiento de Estados Unidos de sus fronteras y actu\u00f3 en Siria para enviar un mensaje a las fuerzas de la OTAN afincadas en Europa del Este.<\/p>\n\n\n\n<p>Rusia respondi\u00f3 a la continuada presi\u00f3n del imperialismo norteamericano sobre el viejo entramado de la URSS. Desde hace d\u00e9cadas el Pent\u00e1gono intenta desmembrar ese territorio en un ramillete de mini-estados sometidos a Washington. La incursi\u00f3n moscovita en Medio Oriente apunt\u00f3 a contrarrestar la captura occidental de Ucrania. Tambi\u00e9n busc\u00f3 balancear el cerco de misiles que Estados Unidos ha desplegado en el cord\u00f3n aportado por varios ex integrantes del Pacto de Varsovia (Alexander, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Rusia apuntala en Siria sus propios intereses y dirime tensiones con Occidente. Act\u00faa en Medio Oriente como un jugador mundial que anticipa movimientos. Putin despach\u00f3 tropas a Damasco frente a las presiones estadounidenses en Asia Central y advirti\u00f3 que adoptar\u00e1 represalias frente a cada arremetida del Pent\u00e1gono.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta pulseada ha emergido el inestable equilibrio que impera en Siria. El pa\u00eds sigue fragmentado con \u00e1reas en disputa e incontables refugiados fuera de sus hogares. El sufrimiento popular persiste mientras se dirime el futuro del territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>La conducta rusa en Medio Oriente corrobora el perfil de un imperio en formaci\u00f3n. Mosc\u00fa no ara\u00f1a el status alcanzado por el dominador estadounidense o sus socios europeos. Est\u00e1 muy lejos de actuar en la misma escala y no persigue los mismos objetivos de recuperaci\u00f3n hegem\u00f3nica. Golpea con fuerza, pero preserva una t\u00f3nica general defensiva y propicia un escenario geopol\u00edtico multipolar, contrapuesto a la primac\u00eda que ambiciona Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta conducta de Rusia es coherente con el status capitalista del pa\u00eds. Ese sistema fue restaurado en forma fulminante luego de la implosi\u00f3n de la URSS, mediante el vertiginoso remate de la propiedad p\u00fablica. De ese cambio emergi\u00f3 una oligarqu\u00eda de millonarios provenientes de la alta burocracia del r\u00e9gimen anterior. El mismo personal cambi\u00f3 de vestimenta y mantuvo la conducci\u00f3n del estado para otros fines.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el caos que gener\u00f3 el bandidaje de la era de Yeltsin oblig\u00f3 al viraje que ha implementado Putin para contener la desarticulaci\u00f3n del pa\u00eds. De ese liderazgo surgi\u00f3 el modelo pol\u00edtico actual, que acot\u00f3 el poder de los acaudalados sin modificar el status capitalista de Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>Putin ha reforzado su conducci\u00f3n de ese esquema incrementado la presencia internacional del pa\u00eds. Logr\u00f3 esa recomposici\u00f3n en tensas negociaciones con sus pares estadounidenses. Las convergencias y rupturas se sucedieron en forma vertiginosa con Trump y es muy incierto lo que ocurrir\u00e1 con Biden.<\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo mandatario norteamericano comenz\u00f3 con mensajes agresivos y baj\u00f3 posteriormente el tono, para reabrir las interrumpidas negociaciones sobre la distensi\u00f3n nuclear. El imperialismo dominante contin\u00faa lidiando con un imprevisible imperio en formaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>L<strong>A AMENAZA ECON\u00d3MICA DE CHINA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el \u201cmundo isl\u00e1mico\u201d se verifica la n\u00edtida diferencia entre las dos potencias que confrontan con Estados Unidos a escala global. Mientras que Rusia interviene activamente en el plano geopol\u00edtico e incursiona abiertamente en el terreno militar, China act\u00faa con m\u00e1s cautela en el primer terreno y mantiene una gran prescindencia en el segundo.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de Rusia el nuevo gigante asi\u00e1tico es importador neto de petr\u00f3leo y busca asegurar su abastecimiento, mediante acuerdos con los exportadores de todos los bandos. Adquiere el ansiado insumo de los sauditas y tambi\u00e9n de Ir\u00e1n, sin establecer distinciones de ning\u00fan tipo.<\/p>\n\n\n\n<p>La presencia de China est\u00e1 centrada en los negocios y su impactante gravitaci\u00f3n econ\u00f3mica representa un serio desaf\u00edo para el competidor estadounidense. No hay tropas chinas en los campos de batalla del mundo \u00e1rabe, pero abundan los convenios comerciales con todos participantes de esos conflictos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para contrarrestar esa arrolladora intervenci\u00f3n, Estados Unidos presiona a los gobiernos afines para que reduzcan la incidencia comercial e inversora de su gran rival. Explora especialmente caminos para cortar el abastecimiento petrolero de Beijing. Sin el combustible importado de Arabia Saudita, Ir\u00e1n o Irak, el crecimiento de la nueva potencia asi\u00e1tica quedar\u00eda estructuralmente bloqueado.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese terreno se libra una intensa pulseada entre las empresas chinas -que contin\u00faan multiplicando convenios- y los emisarios de Washington, que exigen el cierre de la canilla del crudo hacia el Extremo Oriente.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta pol\u00edtica norteamericana tambi\u00e9n incluye un gui\u00f1o a los grupos yihadistas que hostilizan a China. Algunas vertientes de esas formaciones ambicionan incorporar varias regiones del territorio asi\u00e1tico, a su imaginario mega-califato regido por la<em>&nbsp;sharia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Enarbolan el derecho de los uigures a contar con un gobierno religioso. Por eso demandan la autonom\u00eda pol\u00edtico-administrativa de las regiones habitadas por esas minor\u00edas. Las corrientes m\u00e1s extremas aspiran a lograr una&nbsp;independencia semejante a la conseguida por los distintos \u201cstanes\u201d, que emergieron en Asia Central luego de la desintegraci\u00f3n de la URSS.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos apuntala esos proyectos con la misma malevolencia que promociona las exigencias de los monjes tibetanos. Para socavar la integridad territorial china, acompa\u00f1a las distintas campa\u00f1as que propician la autonom\u00eda de la \u201ccomunidad musulmana\u201d del Turquest\u00e1n oriental (Xinjiang).<\/p>\n\n\n\n<p>China ha respondido con mano dura a ese separatismo. Pero tambi\u00e9n ha optado por ampliar los derechos de las mujeres musulmanas, que en esas regiones cuentan con sus propias mezquitas. Hasta ahora Beijing ha logrado neutralizar la acci\u00f3n yihadista que amparan Washington y Riad.<\/p>\n\n\n\n<p>Biden eval\u00faa muchas opciones de acci\u00f3n en su estrat\u00e9gica confrontaci\u00f3n con China. Mantiene la misma prioridad de choque con el gigante asi\u00e1tico que explicit\u00f3 Trump. Ha incorporado a ese libreto la tradicional demagogia de los Dem\u00f3cratas en torno a los derechos humanos para justificar las intromisiones imperiales. En su obsesi\u00f3n contra el rival oriental, ni siquiera archiv\u00f3 las absurdas campa\u00f1as de su antecesor para culpabilizar a Beijing por la pandemia (Hardy, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL GIRO DE PAKIST\u00c1N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La creciente presencia china en el \u201cGran Oriente Medio\u201d puede desembocar en resultados tan sorprendentes como el giro consumado por Pakist\u00e1n. Ese pa\u00eds emergi\u00f3 en 1947 como un basti\u00f3n del extremismo isl\u00e1mico, del anticomunismo furioso y de la enemistad hacia los hind\u00faes. El pa\u00eds debut\u00f3 con un patr\u00f3n de fractura colonial para debilitar al naciente estado de la India. Qued\u00f3 bajo el mando directo de Estados Unidos, que despleg\u00f3 desde all\u00ed una intensa guerra fr\u00eda contra la relaci\u00f3n aut\u00f3noma y conciliatoria de Nueva Delhi con la URSS.<\/p>\n\n\n\n<p>El belicismo pakistan\u00ed monitoreado por el Pent\u00e1gono se puso a prueba en dos guerras contra la India (1965 y 1971) y en el posterior emplazamiento de un cuartel general del extremismo religioso, para atentar contra las fuerzas democr\u00e1ticas y laicas de toda la regi\u00f3n. El padrinazgo de terroristas comenz\u00f3 con el entrenamiento de los talibanes afganos. Algunas organizaciones de ese entramado finalmente construyeron un estado dentro del estado pakistan\u00ed, a partir de una inmanejable simbiosis con el ej\u00e9rcito y los servicios de inteligencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Estados Unidos comenz\u00f3 a perder las guerras de Oriente y a multiplicar las conspiraciones para renovar sus t\u00edteres, la propia crisis de la primera potencia se extendi\u00f3 a sus servidores. Esa erosi\u00f3n alcanz\u00f3 in\u00e9ditas proporciones en Pakist\u00e1n desde el asesinato de la figura m\u00e1s af\u00edn al establishment estadounidense (Benazir Bhutto en el 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>El trato humillante que el Pent\u00e1gono propin\u00f3 a los militares pakistan\u00edes aliment\u00f3, a su vez, las impactantes reacciones antiamericanas entre sus viejos cipayos. El efecto acumulativo de esos malestares deriv\u00f3 finalmente el sorpresivo giro de la pol\u00edtica exterior pakistan\u00ed hacia una alianza con China.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese giro se consolid\u00f3 como respuesta a la reconciliaci\u00f3n con la India que inici\u00f3 Obama y afianz\u00f3 Trump. En lugar de acomodarse como socio subordinado a ese nuevo tejido geopol\u00edtico, los gobernantes pakistan\u00edes patearon el tablero y concertaron acuerdos con China. Han tomado radical distancia del bloque que Washington construye para pulsear con Beijing.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta indisciplina de un viejo pe\u00f3n -que alberga armas at\u00f3micas provistas por el Pent\u00e1gono- introduce un dolor de cabeza may\u00fasculo en el Departamento de Estado. Pakist\u00e1n ya obstruye el tr\u00e1nsito por sus carreteras de las caravanas de la OTAN, avanza con gasoductos hacia China e incluso adquiere armamento del gran enemigo de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Washington ha comenzado a dise\u00f1ar distintas conspiraciones para retomar el control sobre un pa\u00eds clave para su estrategia de acoso de Beijing. Esos complots incluyen planes de fractura del propio Pakist\u00e1n (Armanian, 2013)<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo m\u00e1s problem\u00e1tico para Washington ha sido la extensi\u00f3n del giro de Islamabad hacia Kabul. China ha penetrado intensamente el universo afgano, desde que los estrechos socios pakistan\u00edes de los talibanes se aproximaron a Beijing.<\/p>\n\n\n\n<p>Los convenios econ\u00f3micos suscriptos entre ambos pa\u00edses incorporan a Afganist\u00e1n a la ruta de la seda, a trav\u00e9s de redes ferroviarias y un nuevo circuito de inversiones (Merino, 2021). Bajo el impulso pakistan\u00ed, los talibanes giran ahora hacia la \u00f3rbita econ\u00f3mica de China, creando un escenario doblemente adverso para Estados Unidos. La reciente ca\u00edda de Kabul puede afianzar dr\u00e1sticamente ese curso.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo ocurrido con Pakist\u00e1n y Afganist\u00e1n ilustra la gigantesca amenaza que entra\u00f1a China para la dominaci\u00f3n norteamericana. Washington no se resigna a perder esa supremac\u00eda y afina todas sus bater\u00edas contra el desafiante asi\u00e1tico. Pero hasta ahora s\u00f3lo acumula fracasos. El infierno b\u00e9lico que desat\u00f3 en el mundo isl\u00e1mico para intentar esa obstrucci\u00f3n condujo a una sucesi\u00f3n de desastres militares. El dique que intent\u00f3 edificar contra Beijing desemboc\u00f3 en calamitosos resultados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>UN STATUS NO IMPERIAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las respuestas cautelosas que mantiene China en Medio Oriente frente a su adversario norteamericano confirman el status no imperialista de la nueva potencia. Esa fisonom\u00eda perdura al comp\u00e1s de una estrategia defensiva de expansi\u00f3n econ\u00f3mica, sin correlatos equivalentes en la esfera geopol\u00edtico-militar. En este \u00faltimo campo se define el status imperialista de las distintas potencias.<\/p>\n\n\n\n<p>El perfil que hasta ahora mantiene de China concuerda con el r\u00e9gimen social intermedio del pa\u00eds y el proceso a\u00fan inacabado de restauraci\u00f3n del capitalismo. La nueva clase dominante no ejerce en China el poder pol\u00edtico, que el Partido Comunista preserva bajo su directo control (Katz, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>El car\u00e1cter no imperial de China tambi\u00e9n concuerda con la pauta general defensiva de su acci\u00f3n internacional. Esa postura contrasta con la norma ofensiva que ordena la pol\u00edtica exterior de Estados Unidos y sus socios europeos. El papel de Beijing en el \u201cmundo isl\u00e1mico\u201d no se equipara, por lo tanto, con el desplegado por Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>La tipificaci\u00f3n de una potencia con el calificativo imperial debe tomar en cuenta su papel en los distintos escenarios. El imperialismo contempor\u00e1neo es un dispositivo de dominaci\u00f3n que garantiza los lucros de los capitalistas, mediante acciones pol\u00edtico-militares de agresi\u00f3n. A la hora de evaluar un acto imperial corresponde tomar en cuenta los datos que corroboran ese atropello.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero estas caracterizaciones son insuficientes si quedan restringidas a los actores globales del conflicto. El an\u00e1lisis de la regi\u00f3n exige considerar tambi\u00e9n el papel de las potencias regionales que desenvuelven un in\u00e9dito protagonismo. Evaluaremos ese rol en nuestro pr\u00f3ximo texto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El alterimperialismo europeo difiere del imperialismo norteamericano. Combina las divergencias econ\u00f3micas con la subordinaci\u00f3n geopol\u00edtica a la primera potencia. Sus acotadas incursiones propias est\u00e1n enlazadas con el liderazgo del Pent\u00e1gono en los grandes operativos.<\/p>\n\n\n\n<p>Rusia despliega acciones de gran potencia a partir de sus victorias militares en Siria y sus \u00e9xitos diplom\u00e1ticos en Oriente. Esa audaz conducta retrata el perfil de un imperio en formaci\u00f3n amoldado al cimiento capitalista del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>China aumenta su protagonismo econ\u00f3mico, pero sin correlatos geopol\u00edticos y militares. Act\u00faa como una potencia no imperial y disputa negocios contra el militarizado competidor norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Alexander, Anne (2018). The contemporary dynamics of imperialism in the Middle East: a preliminary analysis&nbsp;<a href=\"https:\/\/isj.org.uk\/issue-159\">Issue: 159<\/a>&nbsp;Posted on&nbsp;<a href=\"https:\/\/isj.org.uk\/contemporary-dynamics-of-imperialism\/\">26th June 2018<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/isj.org.uk\/contemporary-dynamics-of-imperialism\/\">https:\/\/isj.org.uk\/contemporary-dynamics-of-imperialism\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Armanian, Nazan\u00edn (2013). Pakist\u00e1n: tirado por EEUU, recogido por China, 12-5,<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.publico.es\/puntoyseguido\/705\/pakistan-tirado-por-eeuu-recogido-por-china\/\">https:\/\/blogs.publico.es\/puntoyseguido\/705\/pakistan-tirado-por-eeuu-recogido-por-china\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Armanian, Nazan\u00edn (2019). El objetivo de EEUU es Ir\u00e1n, no la Rep\u00fablica Isl\u00e1mica,&nbsp;8-4,&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.nazanin.es\/?p=15306\">http:\/\/www.nazanin.es\/?p=15306<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Armanian, Nazan\u00edn (2020). La farsa de \u00abPaz\u00bb en Libia (I) y la \u00abPatria Azul\u00bb de Turqu\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.publico.es\/puntoyseguido\/6225\/la-farsa-de-paz-en-libia-i-y-la-patria-azul-de-turquia\/\">https:\/\/blogs.publico.es\/puntoyseguido\/6225\/la-farsa-de-paz-en-libia-i-y-la-patria-azul-de-turquia\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Armanian, Nazan\u00edn (2021), Los ganadores de diez a\u00f1os de guerra contra Siria: Israel, EEUU y Rusia, 28-3,&nbsp;<a href=\"https:\/\/blogs.publico.es\/puntoyseguido\/7071\/los-ganadores-de-diez-anos-de-guerra-contra-siria-israel-eeuu-y-rusia\/\">https:\/\/blogs.publico.es\/puntoyseguido\/7071\/los-ganadores-de-diez-anos-de-guerra-contra-siria-israel-eeuu-y-rusia\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Chingo, Juan (2021). Luego del G7 y la cumbre de la OTAN.Avances y l\u00edmites del frente antichino de Joe Biden, 19-6,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Avances-y-limites-del-frente-antichino-de-Biden\">https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Avances-y-limites-del-frente-antichino-de-Biden<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Hardy Toro, Alfredo (2020). Estados Unidos y China: \u00bfGuerra, acuerdo, claudicaci\u00f3n o quiebre?,&nbsp;25\/11,&nbsp;<a href=\"https:\/\/politica-china.org\/areas\/politica-exterior\/estados-unidos-y-china-guerra-acuerdo-claudicacion-o-quiebre\">https:\/\/politica-china.org\/areas\/politica-exterior\/estados-unidos-y-china-guerra-acuerdo-claudicacion-o-quiebre<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Katz, Claudio (2021). Descifrar a China.&nbsp;<em>Antag\u00f3nica<\/em>, n 3 enero-julio 2021, Quilmes.<\/p>\n\n\n\n<p>-Merino, Gabriel (2021). Biden, Am\u00e9rica Latina y las mutaciones geopol\u00edticas La puja por Afganist\u00e1n y el declive relativo de Estados Unidos Bolet\u00edn #5 Estados Unidos: Miradas cr\u00edticas desde Nuestra Am\u00e9rica, junio 2021&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.clacso.org\/boletin-5-estados-unidos-miradas-criticas-desde-nuestra-america\/\">https:\/\/www.clacso.org\/boletin-5-estados-unidos-miradas-criticas-desde-nuestra-america\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Prashad, Vijay (2021).Una absurda catedral de la desgracia.&nbsp;17\/07,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/213109\">https:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/213109<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>-Serfati, Claude (2005). \u201cLa econom\u00eda de la globalizaci\u00f3n y el ascenso del militarismo\u201d. Coloquio Internacional Imperio y Resistencias. Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, Unidad Xochimilco, M\u00e9xico, 6-10.<\/p>\n\n\n\n<p>-Serfati, Claude (2001)&nbsp;<em>La mondialisation arm\u00e9e,&nbsp;<\/em>Paris. Textuel.<\/p>\n\n\n\n<p>-Urb\u00e1n, Miguel (2020). Cuarenta y cinco a\u00f1os de traici\u00f3n al pueblo saharaui<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.publico.es\/tomar-partido\/2020\/11\/14\/cuarenta-y-cinco-anos-de-traicion-al-pueblo-saharaui\/\">https:\/\/blogs.publico.es\/tomar-partido\/2020\/11\/14\/cuarenta-y-cinco-anos-de-traicion-al-pueblo-saharaui\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claudio Katz Fuente: Rebeli\u00f3n El fracaso del proyecto norteamericano del \u201cGran Oriente Medio\u201d tiene enormes consecuencias para la relaci\u00f3n de la primera potencia con los tres principales jugadores globales del siglo XXI. El imperialismo estadounidense buscaba renovar la subordinaci\u00f3n de Europa, frustrar la recomposici\u00f3n de Rusia y neutralizar la expansi\u00f3n de China. 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