{"id":5240,"date":"2021-09-26T11:31:39","date_gmt":"2021-09-26T11:31:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5240"},"modified":"2021-09-26T11:31:41","modified_gmt":"2021-09-26T11:31:41","slug":"la-necesidad-de-la-teoria","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5240","title":{"rendered":"La necesidad de la teor\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p>I\u00f1aki Gil de San Vicente<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-necesidad-de-la-teoria\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNi la sociedad en su conjunto, ni la naci\u00f3n ni todas las sociedades que coexisten en un momento dado, son propietarias de la tierra. Son, simplemente, sus poseedoras, sus usufructuarias, llamadas a usarla como&nbsp;<em>boni patres familias<\/em>&nbsp;y a transmitirla mejorada a las futuras sociedades\u201d<sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-necesidad-de-la-teoria\/#sdfootnote1sym\"><sup>1<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 empezamos con estas palabras de Marx un breve texto sobre la necesidad de la teor\u00eda revolucionaria, a ra\u00edz de las reflexiones del colectivo&nbsp;<em>Com\u00fan y Corriente&nbsp;<\/em>sobre las profundas limitaciones del&nbsp;<em>practicismo&nbsp;<\/em>en la lucha contra la opresi\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 tiene que ver la reivindicaci\u00f3n comunista de que la tierra, la naturaleza, no son propiedad de nadie, de ninguna clase ni de ning\u00fan pa\u00eds, sino de las generaciones futuras, con la necesidad de la teor\u00eda revolucionaria tal cual la debaten en la admirable Colombia? Algunas respuestas ya las hemos propuesto en el video enviado, pero lo mejor es que sean debatidas colectivamente.<\/p>\n\n\n\n<p>La heroicidad y la creatividad de este pueblo impresionan al mundo, pero son mucho menos conocidas y por ello menos admiradas la enorme capacidad de autocr\u00edtica y de aprendizaje de sus organizaciones revolucionarias, populares, sociales, culturales\u2026. Sin ellas no hubieran sobrevivido a tanta atrocidad, ni hubiesen contraatacado con luchas masivas sorprendentes, ni tampoco dispondr\u00edamos del siempre necesario debate sobre la necesidad de rescatar la teor\u00eda, revalorizarla, para superar el practicismo que se ha dado en muchas de las heroicas movilizaciones, como argumenta&nbsp;<em>Com\u00fan y Corriente<\/em><sup><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-necesidad-de-la-teoria\/#sdfootnote2sym\"><sup>2<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es aqu\u00ed en donde las palabras de Marx, arriba citadas, muestran la importancia cr\u00edtica de la teor\u00eda marxista del conocimiento y transformaci\u00f3n de la realidad, que es lo que est\u00e1 en juego: Marx no las escribi\u00f3 pensando en su inmediata publicaci\u00f3n, sino en forma de borrador para su revisi\u00f3n definitiva posterior, cosa que hizo Engels en 1894, casi treinta a\u00f1os despu\u00e9s. Ahora es incuestionable su valor te\u00f3rico, pol\u00edtico, cient\u00edfico y \u00e9tico. \u00bfQu\u00e9 lecciones generales podemos extraer de este ejemplo y cu\u00e1les de ellas concretas para la heroicidad colombiana? Antes de proponer algunas ideas al respecto, extendamos la base del an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi la totalidad de los textos dedicados a la necesidad de la teor\u00eda marxista empiezan explicando c\u00f3mo ya en los primeros escritos de 1839 sobre Epicuro y definitivamente en las cr\u00edticas a Hegel y a Feuerbach, se establece una dial\u00e9ctica entre la mano y la mente que se desarrollar\u00e1 con majestuosa brillantez hasta la muerte de Marx y Engels, como acabamos de ver. Esa dial\u00e9ctica explica la imposibilidad de separar totalmente el pensamiento y la acci\u00f3n, porque forman un proceso que, en su unidad subyacente, oscila de un nivel a otro siempre dentro del proceso. El&nbsp;<em>teoricismo&nbsp;<\/em>yerra al primar la mente, y el&nbsp;<em>practicismo&nbsp;<\/em>al sobrevalorar la mano, porque ambas se necesitan ya que el uno sin el otro no existir\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>La integraci\u00f3n procesual entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica es la que explica c\u00f3mo y por qu\u00e9 se ha confirmado la val\u00eda de la ley general de la acumulaci\u00f3n capitalista, la de la ley tendencial de la ca\u00edda de la tasa media de ganancia, la ley del valor a pesar de los esfuerzos por desautorizarla ya iniciados por B\u00f6hm von Barwek desde 1880\u2026 Tambi\u00e9n las c\u00e9lebres \u00abprofec\u00edas ecologistas\u00bb o la val\u00eda cient\u00edfica del n\u00facleo del manuscrito sobre la dial\u00e9ctica de la naturaleza, o la inevitabilidad de una \u00abguerra mundial\u00bb, o la de que la revoluci\u00f3n ya no empezar\u00eda por Inglaterra, Alemania u otro pa\u00eds occidental a pesar de la ya reconocida entonces superioridad de EEUU sobre Europa, sino que empezar\u00eda por Asia, por Rusia\u2026 Y de la cita del inicio de este art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este m\u00e9todo de praxis \u2013la dial\u00e9ctica materialista\u2013 explica la relativa facilidad con la que el movimiento revolucionario europeo aprend\u00eda las lecciones de las luchas de clases y naciones oprimidas, de las mujeres trabajadoras, y en especial la de la Comuna de Par\u00eds de 1870 decisiva en todos los sentidos. Los debates sobre el sindicalismo, el cooperativismo, el colonialismo, los derechos nacionales, la emancipaci\u00f3n socialista de la mujer trabajadora, las formas organizativas de antes, durante y despu\u00e9s de la I Internacional de 1864, la vivienda, la pedagog\u00eda, la desmilitarizaci\u00f3n, la cultura, etc., se entienden en su verdadera importancia s\u00f3lo desde ese m\u00e9todo que, empero, era manejado a\u00fan por una reducida minor\u00eda organizada en la que militaban Marx y Engels.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue esta minor\u00eda en progresivo crecimiento la que organiz\u00f3 la difusi\u00f3n y el debate en n\u00facleos obreros, en f\u00e1bricas y barriadas populares, de la famosa&nbsp;<em>Encuesta Obrera<\/em>&nbsp;de 1880 que marca un hito tanto en el debate sobre la importancia de la teor\u00eda como s\u00edntesis de la pr\u00e1ctica, como sobre las diferencias cualitativas entre el marxismo y la sociolog\u00eda burguesa. La&nbsp;<em>Encuesta Obrera<\/em>&nbsp;conten\u00eda 101 preguntas redactadas por Marx que deb\u00edan ser respondidas colectivamente por los y las trabajadoras. Se imprimieron 20.000 cuadernitos y deb\u00eda ser rigurosamente estudiada por organizaciones, sindicatos, y partidos de izquierda, para conocer de primera mano las contradicciones sociales y la explotaci\u00f3n burguesa en todas sus facetas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para hacernos una idea de qu\u00e9 teor\u00eda se buscaba enriquecer con la&nbsp;<em>Encuesta Obrera<\/em>, basta leer la pregunta 100: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es la condici\u00f3n general, f\u00edsica, intelectual y moral de los obreros (hombres y mujeres) que trabajan en tu ramo?\u00bb; y la 101: \u00abObservaciones generales\u00bb. La teor\u00eda tiene que abarcar la totalidad de la vida de los y las trabajadoras, su condici\u00f3n moral e intelectual, su condici\u00f3n f\u00edsica, porque es la totalidad de la vida la que es explotada por el capitalismo. Adem\u00e1s, la teor\u00eda siempre debe estar abierta a las aportaciones cr\u00edticas del proletariado mediante las ideas expuestas en sus&nbsp;<em>observaciones generales<\/em>, sobre la generalidad vivencial, intelectual, moral y f\u00edsica. Es, por tanto, una \u00abteor\u00eda totalizante\u00bb, que no deja ning\u00fan espacio a la ideolog\u00eda burguesa, que estudia todas las opresiones y que se enfrenta a todas ellas: no existe nada que est\u00e9 fuera de la lucha de clases. Y vemos que es una \u00abteor\u00eda abierta\u00bb, \u00abno-cerrada\u00bb, sino en proceso creativo y autocr\u00edtico abierto a las nuevas contradicciones y luchas que siempre surgen.<\/p>\n\n\n\n<p>La puesta en pr\u00e1ctica en la&nbsp;<em>Encuesta Obrera<\/em>&nbsp;indicaba al menos tres cosas: el grado de organizaci\u00f3n alcanzado, la importancia que ya se daba a la teor\u00eda elaborada desde el interior de la lucha, y la decisi\u00f3n de aplicar a la pr\u00e1ctica posterior las lecciones te\u00f3ricas extra\u00eddas de la&nbsp;<em>Encuesta Obrera<\/em>, mejor\u00e1ndola. No hace falta decir c\u00f3mo la burgues\u00eda intent\u00f3 abortar ese salto adelante, aun as\u00ed, para finales del siglo XIX la insistencia en la teor\u00eda estaba lo suficientemente asentada como para que el joven movimiento revolucionario pudiera responder al desaf\u00edo reformista, que termin\u00f3 de concretarse como ideolog\u00eda tambi\u00e9n a finales de ese siglo. El reformismo exist\u00eda antes del socialismo marxista, estaba ya latente en utop\u00edas del incipiente capitalismo comercial del siglo XVI; fue tomando forma en el socialismo ut\u00f3pico de la primera mitad del siglo XIX hasta aparecer ya definitivamente como cuerpo ideol\u00f3gico \u2013que no te\u00f3rico- a finales de ese siglo, cuando justo acababan de publicarse las palabras de Marx arriba citadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cr\u00edticas al reformismo ya se hicieron de forma limitada desde el comunismo ut\u00f3pico y desde sectores anarquistas un poco anteriores al comunismo marxista, pero hubo que esperar hasta la mitad del siglo XIX para que empezase el choque frontal entre la teor\u00eda marxista en formaci\u00f3n y la ideolog\u00eda reformista que alcanz\u00f3 su l\u00edmite insalvable a fines de ese siglo. De entre los y las marxistas que para entonces explicaban la necesidad de la teor\u00eda, fue Lenin quien mejor supo expresarlo en un libro de 1902 imprescindible desde entonces: sin teor\u00eda revolucionaria tampoco hay pr\u00e1ctica revolucionaria. El t\u00edtulo del libro es coherente con la necesidad de la teor\u00eda:&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/em>&nbsp;se preguntaba Lenin, y es durante el desarrollo de la respuesta en donde se demuestra por qu\u00e9 es necesaria la teor\u00eda para responder al&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las y los marxistas hab\u00edan aprendido a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX que la pr\u00e1ctica carente de una concepci\u00f3n te\u00f3rica que sustente la estrat\u00e9gica y las t\u00e1cticas, conduce al proletariado al menos a una decena de errores garrafales, como veremos. Lo aprendieron luchando en tres frentes: contra las burgues\u00edas, contra el colonialismo, y contra el reformismo, que supon\u00eda el mayor peligro porque adormec\u00eda al proletariado desde su interior, en sus propias organizaciones, como se libr\u00f3 en los debates en la I y II Internacionales. Por esto necesitamos sintetizar la cu\u00e1druple incompatibilidad entre reformismo y marxismo porque as\u00ed comprenderemos la gravedad de la decena de errores que se derivan del desprecio de la teor\u00eda. Un ejemplo lo tenemos en el video arriba ofrecido sobre la incompatibilidad entre sociolog\u00eda y marxismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una, el reformismo niega o minimiza la validez de la cr\u00edtica marxista de la econom\u00eda pol\u00edtica burguesa, es decir, de la teor\u00eda del valor, de la plusval\u00eda y de la explotaci\u00f3n, del trabajo abstracto, del fetichismo, de la concentraci\u00f3n y centralizaci\u00f3n, de la competencia cainita, etc., adem\u00e1s de las leyes tendenciales arriba expuestas. Al negar o minimizar su val\u00eda, da argumentos al capitalismo y quita argumentos al socialismo. Si no existe la plusval\u00eda tampoco existe la explotaci\u00f3n, o esta es tan peque\u00f1a que puede ser resuelta con reformas keynesianas, de manera que la revoluci\u00f3n es innecesaria y hasta enemiga de la \u00abdemocracia\u00bb abstracta, de manera que, si llegase el caso, el reformismo ayudar\u00e1 a encarcelar y exterminar la revoluci\u00f3n, como ha ocurrido y ocurre.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos, el reformismo niega la teor\u00eda del Estado como centralizador de las violencias visibles e invisibles del capital, la teor\u00eda de que la democracia burguesa es la forma externa de la dictadura del capital, la teor\u00eda de que el Estado burgu\u00e9s est\u00e1 construido para imposibilitar su lenta reforma gradual y pac\u00edfica desde sus entra\u00f1as\u2026 As\u00ed, al igual que con la explotaci\u00f3n, al negar el car\u00e1cter burgu\u00e9s del Estado el reformismo refuerza al capital, enga\u00f1a y confunde al proletariado haci\u00e9ndole creer que s\u00f3lo el parlamentarismo pac\u00edfico y legalista traer\u00e1 la \u00abdemocracia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres, el reformismo no utiliza o niega la val\u00eda del materialismo hist\u00f3rico que demuestra que, desde la existencia de la propiedad privada, la historia s\u00f3lo es comprensible gracias, en definitiva, al conocimiento de la lucha de clases en cada per\u00edodo hist\u00f3rico. Al negar la teor\u00eda de la lucha de clases como la base de la historia, el reformismo tritura no s\u00f3lo el marxismo sino la posibilidad siquiera remota de la revoluci\u00f3n porque \u00e9sta es el culmen de esa lucha de clases que el reformismo dice que ya no existe, reforzando as\u00ed las tesis m\u00e1s reaccionarias de la historia. Son catastr\u00f3ficos los efectos que esta ceguera tiene sobre la emancipaci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cuatro, el reformismo odia la dial\u00e9ctica materialista, limit\u00e1ndose a neokantismos que rechazan lo positivo de Kant, magnificando sus incongruencias: el mundo no puede conocerse, pero la persona s\u00ed puede obrar con cierta coherencia gracias a la \u00e9tica, de manera que la postura m\u00e1s sabia ante las agudas contradicciones es la agn\u00f3stica. Era este neokantismo el que dominaba en la II Internacional y al que se enfrentaron los y las marxistas. La dial\u00e9ctica sostiene que el mundo es cognoscible, que se puede y debe actuar en sus contradicciones m\u00e1s duras para superarlas con saltos cualitativos, con la revoluci\u00f3n social en el caso humano. El pasivo silencio agn\u00f3stico kantiano s\u00f3lo refuerza la explotaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se aprecia, el reformismo desprecia la teor\u00eda revolucionaria y hace lo imposible para que esta no sea desarrollada por la clase obrera. As\u00ed, de uno u otro modo, se mantiene esa indiferencia social por el pensamiento cient\u00edfico-cr\u00edtico, y en casos extremos el rechazo de la teor\u00eda en aras del practicismo, indiferencia previamente introyectada por la educaci\u00f3n capitalista que impone el miedo a la verdad, a la cr\u00edtica y al pensamiento creativo. Visto esto, podemos comprender mejor la decena de errores que este desprecio de la teor\u00eda causa por activa o pasiva en la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p>Una, impide a la clase obrera conocer al enemigo al que se enfrenta, la naturaleza esencial del capitalismo, las razones objetivas de la explotaci\u00f3n, etc., porque al ignorarlo, al estar ciega, no puede superar la ideolog\u00eda burguesa en cualquiera de sus formas, la reformista en especial, que le han introducido en su mente desde nada m\u00e1s nacer.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos, ese desconocimiento le incapacita o limita esencialmente para plantear y organizar sus luchas con perspectiva hist\u00f3rica, buscando lo inmediato y urgente pero ignorando lo necesario, de modo que la heroicidad de las movilizaciones se cansa y se agota en s\u00ed misma cuando la burgues\u00eda promete reformas que el proletariado, al carecer de una concepci\u00f3n te\u00f3rica, cree que bastan por s\u00ed mismas, e incluso aunque no se las crea, no tiene apenas una visi\u00f3n de largo alcance que le gu\u00ede por entre esas trampas y represiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres, es imprescindible explicar la diferencia en la unidad de lo urgente y lo necesario. Conforme se endurece la explotaci\u00f3n se vuelve m\u00e1s urgente acabar con ella porque cada d\u00eda es m\u00e1s insoportable y ello hace que s\u00f3lo pensemos en paliarla, y es cierto, hay que hacerlo. Esto es lo urgente. Pero lo necesario, que no niega lo urgente, sino que lo valora en su sentido profundo, es acabar con su ra\u00edz, bucear al origen del sufrimiento y acabar con \u00e9l porque de lo contrario resurgir\u00e1 una y otra vez. S\u00f3lo la teor\u00eda puede explicar por qu\u00e9 lo urgente es efecto de lo necesario, por qu\u00e9 hay que conocer la raz\u00f3n por la que la burgues\u00eda necesita explotar y el proletariado necesita no ser explotador. Es decir, la teor\u00eda ense\u00f1a que chocan dos necesidades unidas pero antag\u00f3nicas: es necesario hacer la revoluci\u00f3n\u2026 y adem\u00e1s es urgente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuatro, la debilidad o ausencia te\u00f3rico-estrat\u00e9gica que hace que s\u00f3lo se luche contra lo urgente, es tanto m\u00e1s grave cuanto que los y las oprimidas estallan por fin en revueltas porque sus sufrimientos son insoportables. Si bien nunca existe el espontane\u00edsmo absoluto porque siempre subsisten dentro del pueblo grupos o militantes de izquierda, estos son muy d\u00e9biles como para, con su val\u00eda y experiencia, ayudar a superar el practicismo y la espontaneidad que se agotan m\u00e1s temprano que tarde. Peor a\u00fan, esa debilidad es una de las causas por las que con mucha frecuencia la burgues\u00eda termina desactivando grandes y sostenidas luchas, dividi\u00e9ndolas, desmoviliz\u00e1ndolas y luego reprimiendo a los sectores m\u00e1s conscientes y organizados.<\/p>\n\n\n\n<p>Cinco, ello es debido a que la ignorancia hist\u00f3rica y te\u00f3rica refuerza en las clases explotadas la peste de la credulidad en las promesas de los explotadores que les enga\u00f1an como a ciegos con el caramelo envenenado de que, si cejan en sus justas reivindicaciones, la burgues\u00eda negociar\u00e1 con ellos. La credulidad nos enga\u00f1a al hacernos creer contra toda evidencia te\u00f3rica que resolviendo lo urgente resolvemos el problema, aunque dejemos intacta la necesidad burguesa de explotarnos de por vida. La credulidad est\u00e1 muy arraigada en la conciencia alienada porque ha sido introducida desde la primera infancia, y es reforzada en todo momento por la propaganda burguesa y reformista.<\/p>\n\n\n\n<p>Seis, incluso si negocia y concede parte de las reivindicaciones, la burgues\u00eda siempre espera el momento oportuno para contraatacar anulando las reformas que no ha tenido m\u00e1s remedio que conceder e incluso endureciendo a\u00fan m\u00e1s la explotaci\u00f3n. No se trata de una espera pasiva, sino de que mientras tanto, mientras aguarda, prepara en silencio ese contraataque, busca dividir a la clase trabajadora, soborna a los sectores indecisos, aterroriza a los resistentes e incrementa sus fuerzas represivas hasta que decide atacar. La burgues\u00eda necesita hacerlo porque su supervivencia como clase propietaria de las fuerzas productivas dependen de ello, y por eso, porque conoce su necesidad esencial, es capaz de esperar, de posponer durante un tiempo la urgencia de su contraataque para no cometer el garrafal error de precipitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Siete, el practicismo espontane\u00edsta tiende a desde\u00f1ar estas y otras lecciones terribles de la historia elevada a s\u00edntesis te\u00f3rica, sobre todo desde\u00f1a la innegable necesidad de la organizaci\u00f3n sistem\u00e1tica, continuada e incluso paciente. Una lecci\u00f3n b\u00e1sica es que s\u00f3lo la organizaci\u00f3n puede ayudar a prevenir y a derrotar los contraataques del opresor; m\u00e1s a\u00fan, s\u00f3lo ella puede crear anticipadamente la fuerza necesaria para resistir en las peores condiciones si es que ha triunfado el contraataque opresor, reiniciando la lucha despu\u00e9s de la derrota. Toda, absolutamente toda la experiencia hist\u00f3rica, indica que sin una previa organizaci\u00f3n el reinicio de la resistencia es extremadamente costoso, y no se trata s\u00f3lo de una derrota de luchas colectivas, de masas, etc., sino tambi\u00e9n de resistencias y luchas personales por derechos b\u00e1sicos machacados en la soledad individual: hay que prepararse anticipadamente para un combate largo, con altibajos y retrocesos puntuales, y eso exige organizarse y mentalizarse de la forma adecuada para cada pugna.<\/p>\n\n\n\n<p>Ocho, otra lecci\u00f3n inequ\u00edvoca es la urgencia de organizarse pol\u00edtica, te\u00f3rica y estrat\u00e9gicamente para destruir la ra\u00edz de la explotaci\u00f3n: la propiedad capitalista de las fuerzas productivas y el Estado burgu\u00e9s para instaurar la propiedad socialista. Dentro de esta lecci\u00f3n destaca la urgencia de organizar la lucha en otros tres componentes b\u00e1sicos de la propiedad privada: la explotaci\u00f3n de la mujer trabajadora, de los pueblos oprimidos y de la naturaleza. Si bien las tres urgencias tienen caracter\u00edsticas propias, coinciden en dos puntos b\u00e1sicos: son necesarias para la propiedad capitalista y, por tanto, la lucha contra las tres tambi\u00e9n es reprimida por el Estado burgu\u00e9s, como lo ense\u00f1a la pr\u00e1ctica. Por tanto, lo esencial de la teor\u00eda de la organizaci\u00f3n es v\u00e1lido para las tres, es m\u00e1s, negando esa identidad de fondo nunca comprenderemos la importancia de acabar con ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Nueve, otra lecci\u00f3n corroborada de una u otra forma desde el origen hist\u00f3rico de la explotaci\u00f3n de la mayor\u00eda por la minor\u00eda propietaria, es la urgente necesidad de organizar la lucha cultural, te\u00f3rica, \u00e9tica\u2026 contra la industria pol\u00edtico-cultural burguesa, industria trasnacional en gran medida monopolizada por el imperialismo occidental dirigido por los EEUU. Esta organizaci\u00f3n siempre ha sido necesaria, pero su urgencia es vital ahora porque el imperialismo crea nuevos medios de manipulaci\u00f3n de masas, generaliza el irracionalismo y el racismo, impulsa y coordina grupos fascistas, justifica el militarismo y las represiones de derechos concretos mientras busca confundirnos con la demagogia sobre derechos abstractos, tan vac\u00edos de contenido social que s\u00f3lo benefician al capitalismo y ocultan o justifican sus atrocidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Y diez, la teor\u00eda ha sido y sigue siendo validada en el crucial derecho a la rebeli\u00f3n organizada contra la injusticia. Dado que cuando chocan dos derechos contrarios e iguales es la fuerza la que decide el vencedor, los y las oprimidas tienen la imperiosa necesidad de organizarse de cara a ese inevitable choque de fuerzas inconciliables. Tardar\u00e1 tiempo en darse, pero se dar\u00e1. La burgues\u00eda tiene a su favor la violencia organizada del Estado, la clase obrera no tiene Estado, ha sido maleducada en la sumisi\u00f3n y su escasa fuerza est\u00e1 dividida y desorganizada. Llegados a este punto cr\u00edtico tenemos que volver a Lenin:&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/em>&nbsp;Mientras elabora la respuesta, Lenin cita a un autor ruso: \u00ab&nbsp;<em>\u00a1Hay que so\u00f1ar!<\/em>\u00bb Muy pocos y entre ellos Lenin, sent\u00edan que crec\u00eda el hurac\u00e1n revolucionario de 1905.&nbsp;<em>Hay que so\u00f1ar<\/em>&nbsp;para prefigurar el futuro, para irlo haciendo presente desde ahora en la medida de lo posible.<\/p>\n\n\n\n<p>Los y las marxistas lo ten\u00edan peor en la segunda mitad del siglo XIX tras la sangrienta derrota de la revoluci\u00f3n de 1848: el capitalismo avanzaba devorando todo a su paso. Vislumbraban el futuro en los l\u00edmites de las luchas aisladas. Por ello organizaron la I Internacional en 1864. Por ello Marx escribi\u00f3 en borrador la cita de arriba que hoy es una verdad evidente a la que s\u00f3lo se le opone la ferocidad irracional burguesa. Al poco estall\u00f3 la Comuna de Par\u00eds de 1871 y la segunda Gran Depresi\u00f3n de 1873, siendo ambas la causa de 1905, de la revoluci\u00f3n mexicana de 1910, de la IGM, de la revoluci\u00f3n bolchevique de 1917, por resumir un poco. La teor\u00eda se iba demostrando en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p>Marx nos dice en la cita de arriba que la tierra pertenece a las generaciones futuras que deben entregarla mejorada a las siguientes: la tierra no es propiedad del capital, es propiedad com\u00fan, comunista. El primer gobierno sovi\u00e9tico devolvi\u00f3 la tierra a las y los campesinos organizados en comunas, y las f\u00e1bricas, casas y armas a los soviets obreros, vecinales y de soldados. En 1901 la United Fruit Company yanqui empez\u00f3 a adue\u00f1arse de tierras colombianas, en 1920 explotaba 30.000 trabajadores subcontratados. La explotaci\u00f3n era tan insoportable que estall\u00f3 la huelga de1924, pero la urgencia impidi\u00f3 la necesaria organizaci\u00f3n y fueron derrotados. Los yanquis estaban sobre un volc\u00e1n y pidieron m\u00e1s ayuda al Estado que se prepar\u00f3 para la siguiente huelga, la de 1928 mejor organizada pero m\u00e1s d\u00e9bil que el ej\u00e9rcito colombiano: el pueblo fue ametrallado.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde al menos 1950 el pueblo colombiano sostiene diversas movilizaciones, huelgas, motines, revueltas, rebeliones y guerrillas que, con altibajos, est\u00e1n confluyendo desde 2019 en una ensangrentada e impactante protesta social. Crisis, inquina burguesa, narco-fascismo, prepotencia yanqui, empobrecimiento, devastaci\u00f3n de la naturaleza y su venta masiva a trasnacionales, pandemia\u2026 han desencadenado la justa y digna ira popular respondida con torturas, violaciones, desapariciones, asesinatos y promesas, muchas promesas de soluciones definitivas a todos los sufrimientos si se amansa el pueblo. La burgues\u00eda hace todo lo posible por aumentar la credulidad del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ni el capitalismo mundial ni la Colombia de hoy son los de 1901, cuando EEU hac\u00eda y deshac\u00eda a su antojo en Nuestramerica. Por esto, cada d\u00eda aumentan los sectores de la humanidad explotada que, sin haber le\u00eddo a Marx, luchan para recuperar la tierra en el pleno sentido de la palabra: todos sus recursos, todas sus potencialidades, incluida la decisiva, la libertad de los pueblos trabajadores porque son los \u00fanicos que pueden expropiar a los expropiadores, que pueden vivificarla y entregarla mejorada a la siguiente humanidad. Los pueblos de Colombia tambi\u00e9n lo est\u00e1n entendiendo as\u00ed: hasta la m\u00ednima reivindicaci\u00f3n sectorial por aislada que parezca estar pertenece ya al combate para que Colombia sea propietaria de s\u00ed misma y de sus generaciones futuras, para que no siga siendo propiedad de las actuales United Fruit Company y de la embajada yanqui. Pero esto necesita organizar las luchas lo que a su vez necesita la organizaci\u00f3n del enriquecimiento de la muy necesaria teor\u00eda revolucionaria. En ello nos va la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Nota: para profundizar en el debate se ofrecen&nbsp;<a href=\"https:\/\/youtu.be\/__4czfOXTPo\">este video<\/a>&nbsp;sobre la incompatibilidad entre sociolog\u00eda y marxismo, y estas dos ponencias de 2011,&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/por-que-y-como-debemos-organizarnos\/\">Por qu\u00e9 y c\u00f3mo debemos organizarnos<\/a>&nbsp;<\/em>y&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/www.lahaine.org\/est_espanol.php\/ipara-que-y-como-debemos-organizarnos-y\">Para qu\u00e9 y c\u00f3mo debemos organizarnos<\/a>,<\/em>&nbsp;de libre acceso en la red.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-necesidad-de-la-teoria\/#sdfootnote1anc\">1<\/a>&nbsp;Marx:&nbsp;<em>El Capital,<\/em>&nbsp;FCE, M\u00e9xico 1973, Libro III, p. 720.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-necesidad-de-la-teoria\/#sdfootnote2anc\">2<\/a>&nbsp;<a href=\"https:\/\/comunyc.com\/al-rescate-de-la-teoria-revolucionaria\/opinion\/?_ga=2.157304890.1869919639.1629458817-817468385.1629458817\">https:\/\/comunyc.com\/al-rescate-de-la-teoria-revolucionaria\/opinion\/?_ga=2.157304890.1869919639.1629458817-817468385.1629458817<\/a><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I\u00f1aki Gil de San Vicente Fuente: Rebeli\u00f3n \u201cNi la sociedad en su conjunto, ni la naci\u00f3n ni todas las sociedades que coexisten en un momento dado, son propietarias de la tierra. 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