{"id":5462,"date":"2021-11-04T01:32:14","date_gmt":"2021-11-04T01:32:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5462"},"modified":"2021-11-04T01:32:15","modified_gmt":"2021-11-04T01:32:15","slug":"desnaturalizando-la-servidumbre-voluntaria","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5462","title":{"rendered":"Desnaturalizando la servidumbre voluntaria"},"content":{"rendered":"\n<p>Lisandro Prieto Femen\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/desnaturalizando-la-servidumbre-voluntaria\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En una emblem\u00e1tica y conocid\u00edsima editorial de su programa, el periodista y escritor espa\u00f1ol Jes\u00fas Quintero nos regal\u00f3 un mensaje exquisito que hoy vamos a analizar respecto a un asunto inquietante para muchos, pero intrascendente para una gran mayor\u00eda, a saber, el tipo de existencia que responde a la servidumbre voluntaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos advierte&nbsp; Quintero:&nbsp;<em>\u201cSiembre ha habido analfabetos, pero la incultura y la ignorancia siempre se hab\u00edan vivido como una verg\u00fcenza. Nunca como ahora, la gente hab\u00eda presumido de no haberse le\u00eddo un p#@* libro en su jo#*@* vida, de no importarle nada que pueda oler levemente a cultura o que exija una inteligencia m\u00ednimamente superior a la del primate. Los analfabetos de hoy son los peores, porque en la mayor\u00eda de los casos han tenido acceso a la educaci\u00f3n: saben leer y escribir, pero no ejercen. Cada d\u00eda son m\u00e1s, y cada d\u00eda el mercado los cuida m\u00e1s y piensa m\u00e1s en ellos. La televisi\u00f3n cada vez se hace m\u00e1s a su medida. Las parrillas de los distintos canales compiten ofreciendo programas pensados para una gente que no lee, que no entiende, que pasa de la cultura, que quiere que la diviertan o que la distraigan aunque sea con los cr\u00edmenes m\u00e1s brutales o con los m\u00e1s sucios trapos de portera. &nbsp;El mundo entero se est\u00e1&nbsp; creando a la medida de esta nueva mayor\u00eda, amigos. Todo es superficial, fr\u00edvolo, elemental, primario, para que ellos puedan entenderlo y digerirlo. Esos son socialmente la nueva clase dominante aunque, siempre ser\u00e1 la clase dominada, precisamente por su analfabetismo y su incultura, la que impone su falta de gusto y sus morbosas reglas. Y as\u00ed nos va\u2026 a los que no nos conformamos con tan poco, a los que aspiramos a un poco m\u00e1s de profundidad, un poquito m\u00e1s hombre, un poquito m\u00e1s\u2026\u201d &nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Muchos de los actualmente existentes hemos tenido la oportunidad de experimentar en nuestra vida la experiencia de un bisabuelo o abuelo que a veces o, en el mejor de los casos, a duras penas, pudo terminar su educaci\u00f3n primaria o elemental. Se trataba de un mundo que no exig\u00eda doctorados para acceder al empleo y\/o al emprendimiento de cualquier tipo de empresa. Y s\u00ed, como bien indica Jes\u00fas, uno notaba en ellos que el no saber leer o escribir, lejos de ser motivo de orgullo, produc\u00eda una sensaci\u00f3n de carencia que conllevaba a cierto tipo de verg\u00fcenza, b\u00e1sicamente porque en ese mundo y en ese tiempo, \u201cno saber\u201d o \u201cno poder\u201d era literalmente una limitaci\u00f3n en absoluto ponderada. Claro ejemplo de ello es la consideraci\u00f3n que se ten\u00eda sobre los docentes en ese entonces: se trataba de un ciudadano ilustre, totalmente digno de respeto y admiraci\u00f3n por parte de su sociedad, el cual dispon\u00eda de un capital cultural que le permit\u00eda ocupar un lugar social (de prestigio, no econ\u00f3mico) privilegiado, justamente porque en los docentes deven\u00eda la responsabilidad de educar a los hijos y nietos de esa generaci\u00f3n mayoritariamente analfabeta. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, nos dice Quintero, de ese mundo al actual, hubo una transvaloraci\u00f3n diametralmente opuesta que le quit\u00f3 el velo de la verg\u00fcenza a ese \u201cno saber\u201d y lo convirti\u00f3, literalmente, en un talento. S\u00ed, en un talento. Y no es necesario dar ejemplos concretos, puesto que todos los que puedan estar leyendo este art\u00edculo conocen perfectamente el tipo de contenidos virales, masivos y deseados que circulan por las redes sociales y el prime-time de la TV. En la casi totalidad de dichos contenidos, el modelo no es el profesor que mencion\u00e1bamos precedentemente, no es la br\u00fajula moral que busca equilibrar la coherencia entre pensar, decir y hacer, sino m\u00e1s bien todo lo contrario. Cuanto m\u00e1s vulgar, trivial, banal e insensible es el contenido que se ofrece, mas poder de consumo recibe. Esto no es casual ni accidental: los productos \u201cculturales\u201d m\u00e1s vendidos son aquellos que tienden a la entretenci\u00f3n sin implicaci\u00f3n interpretativa o cr\u00edtica alguna y se presentan benevolentemente como medios para \u201cdesenchufarnos\u201d de una existencia agobiante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de contar con poblaciones formalmente \u201ceducadas\u201d, con acceso a la educaci\u00f3n y con un mercado laboral que hace imprimir certificaciones acad\u00e9micas a la manera que la casa de la moneda imprime billetes y, al mismo tiempo, asistir a un tiempo en el cual se celebra abiertamente el abandono el pensar cr\u00edtico, es lo que Quinteros se\u00f1ala cuando nos indica que \u201csaben leer y escribir, pero no ejercen\u201d. Este asunto es particularmente grave dado que nos encontramos en un tiempo catastr\u00f3ficamente parad\u00f3jico: nunca en la historia la humanidad tuvo tantas facilidades y medios para acceder al conocimiento como hoy y, sin embargo, nunca se ha registrado que dicha poblaci\u00f3n capacitada renuncie tan cabalmente a cualquier atisbo de actitud cr\u00edtica ante \u201clo dado\u201d. Podemos apreciar c\u00f3mo se pas\u00f3 de la ilusi\u00f3n de la educaci\u00f3n (y el arte) como medio emancipador o de ruptura al status quo, de movilidad social, a su opuesto tr\u00e1gico: la educaci\u00f3n y la cultura como accesorio, medios de consumo para la adquisici\u00f3n de capital cultural que acredita puntaje y no necesariamente saber.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, consideramos interesante el aporte que nos brindaron Adorno y Horkheimer en torno al tratamiento de la \u201cindustria cultural\u201d como el dispositivo de poder que instala un mercado de mercanc\u00edas culturales que le arrasan a la obra de arte su capacidad de ruptura, que no es nada m\u00e1s ni nada menos que su potencia para develar cr\u00edticamente aquello con lo cual la sociedad no est\u00e1 conforme. Como tambi\u00e9n oportunamente lo se\u00f1al\u00f3 Benjamin al referirse a la p\u00e9rdida del aura de la obra de arte, confluyen aqu\u00ed en considerar que dicha industria reemplaza lo cr\u00edtico por lo entretenido, a los fines pr\u00e1cticos de mantener el malestar apaciguado, disfrazando dichos productos en medios para \u201cdesenchufarnos\u201d. A fin de cuentas, como pudimos apreciar en la maravillosa obra de hermanos Wachowski (\u201cThe Matrix\u201d), en la quimera de una supuesta liberaci\u00f3n de los pesares se encuentra la clave de nuestra esclavitud.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Justamente por ello es fundamental recordar, aunque sea por un instante, aquello que nos advert\u00eda \u00c9tienne de La Bo\u00e9tie (1530-1563) en su inmortal \u201cDiscurso sobre la servidumbre voluntaria\u201d al expresar que \u201cla libertad, un bien tan grande y deseable\u201d una vez que se pierde, \u201ctodos los males sobrevienen, y a\u00fan los bienes que quedan despu\u00e9s pierden por completo su gusto y saber corrompidos por la servidumbre\u201d. \u00bfC\u00f3mo renunciar al bombardeo medi\u00e1tico y cultural-mercantil al que somos sometidos cotidianamente? No es para nada sencillo responder a dicha pregunta en un breve art\u00edculo de opini\u00f3n, pero si de algo nos sirve el aporte de La Bo\u00e9tie, podemos ofrecer un atisbo de dilucidaci\u00f3n:&nbsp;<em>\u201c<\/em><em>as\u00ed tambi\u00e9n los tiranos, cuanto m\u00e1s roban, m\u00e1s exigen, m\u00e1s arruinan y destruyen, m\u00e1s se les da y m\u00e1s se les sirve, tanto m\u00e1s se mortifican y se hacen continuamente m\u00e1s robustos y vigorosos para aniquilarlo y destruirlo todo, pero si no se les da nada y no se les obedece, sin combatirlos ni golpearlos quedan desnudos y desechos y no son ya nada\u2026\u201d<\/em>&nbsp;. En resumidas cuentas, a veces no obedecer ciegamente, es suficiente como para considerarlo un comienzo para nada despreciable que nos invita a darnos cuenta que es posible otro camino, el de permitirnos detenernos un segundo a dudar y cuestionar a la vor\u00e1gine de consumo innecesario que nos implica tiempo, energ\u00eda e incluso cierta p\u00e9rdida de nuestra capacidad cr\u00edtica reflexiva. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Consecuentemente, el contempor\u00e1neo fil\u00f3sofo surcoreano Byung-Chul Han nos demuestra en su discurso en torno a la autoexplotaci\u00f3n voluntaria que en la precitada l\u00f3gica de la industria cultural el nivel de alienaci\u00f3n es tal que ni siquiera somos conscientes que estamos siendo explotados. Y eso no es todo, puesto que agrega que en la banalidad de creer (o comprar el paquete de idea) que \u201cnos estamos realizando\u201d, no hacemos m\u00e1s que explotarnos a nosotros mismos. Coincidiendo con La Bo\u00e9tie (a pesar de los 6 siglos que los separan) Byung-Chul Han nos remarca que el nivel de sofisticaci\u00f3n del neoliberalismo es tal que ni siquiera podemos apuntar la mira a un enemigo visible, lo cual nos convierte a nosotros mismos en nuestros propios regentes domadores y promotores del servilismo voluntario, acarreando con ello las consecuencias que paga nuestro cuerpo y nuestro entorno social m\u00e1s \u00edntimo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como hemos podido apreciar, los medios para atender al kantiano \u201csapere aude\u201d (atr\u00e9vete a saber; ten el valor de usar tu propia raz\u00f3n) los tenemos al alcance de la mano, generalmente a trav\u00e9s de dispositivos de pocas pulgadas que sostiene la palma de una mano. Pero eso no es suficiente si no comenzamos a sentir la necesidad de superar la superficialidad banal con la que se nos muestra una realidad inexistente pero entretenida. Ese clamor de&nbsp;<em>\u201cun poquito m\u00e1 hombre!\u201d<\/em>&nbsp;debe dejar de ser un tab\u00fa de una minor\u00eda que no encuentra su lugar en el escenario ca\u00f3tico y divertido que subyuga toda posibilidad de alzar la frente y preguntar \u00bfes esto suficiente?, \u00bfqu\u00e9 nos estamos perdiendo por aceptar servilmente la naturalizaci\u00f3n de la vulgaridad?, \u00bfqu\u00e9 vida hay m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del reinado de la trivialidad entretenida?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lisandro Prieto Femen\u00eda. Docente, escritor y fil\u00f3sofo.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lisandro Prieto Femen\u00eda Fuente: Rebeli\u00f3n En una emblem\u00e1tica y conocid\u00edsima editorial de su programa, el periodista y escritor espa\u00f1ol Jes\u00fas Quintero nos regal\u00f3 un mensaje exquisito que hoy vamos a analizar respecto a un asunto inquietante para muchos, pero intrascendente para una gran mayor\u00eda, a saber, el tipo de existencia que responde a la servidumbre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":794,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5462"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5462"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5462\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5463,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5462\/revisions\/5463"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/794"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}