{"id":5618,"date":"2021-11-28T12:17:43","date_gmt":"2021-11-28T12:17:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5618"},"modified":"2021-11-28T12:17:46","modified_gmt":"2021-11-28T12:17:46","slug":"la-inflacion-ha-muerto-larga-vida-a-la-inflacion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5618","title":{"rendered":"La inflaci\u00f3n ha muerto, larga vida a la inflaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Isidro L\u00f2pez<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-inflacion-ha-muerto-larga-vida-a-la-inflacion\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><em>La devaluaci\u00f3n del dinero ha sido presentada como la peor enfermedad de la econom\u00eda de mercado. Pero, en esta d\u00e9cada, el miedo a la inflaci\u00f3n parece un residuo de los a\u00f1os de dominio neoliberal.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las fuertes sacudidas de los precios a nivel global desde que comenz\u00f3 la reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica escalonada en la inmensa mayor\u00eda de los pa\u00edses de Europa, Asia y Am\u00e9rica, no dejan lugar a dudas: vuelve nada menos que la inflaci\u00f3n. La inflaci\u00f3n fue la<em>&nbsp;b\u00eate no\u00eere&nbsp;<\/em>del neoliberalismo ascendente de los a\u00f1os ochenta y, a la vez, a lomos del caballo de la inflaci\u00f3n fue como ese mismo neoliberalismo noque\u00f3 definitivamente a los gobiernos keynesianos que fueron objetivo primordial de su ofensiva. Cosa que no quita que le llevase much\u00edsimos m\u00e1s a\u00f1os noquear a los estados keynesianos que esos mismos gobiernos construyeron durante los a\u00f1os de la posguerra mundial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la ortodoxia liberal la inflaci\u00f3n es la peor enfermedad que puede aquejar a la econom\u00eda de mercado: la devaluaci\u00f3n del dinero. Y con ella, algo mucho m\u00e1s importante: la devaluaci\u00f3n de las posiciones de poder de los propietarios de dinero. La inflaci\u00f3n plantea una contradicci\u00f3n siempre a las aspiraciones de construcci\u00f3n del&nbsp;<em>homo economicus<\/em>&nbsp;individualista, autosuficiente y racional del liberalismo porque implica aclarar de una vez por todas la confusi\u00f3n entre la buena y la mala moneda, posibilidad de confusi\u00f3n que aterraba al liberalismo del siglo XIX. Para esta tarea es indispensable la existencia de un Banco Central con poderes de Estado que determina cu\u00e1nta moneda es buena y cu\u00e1nta mala. El patr\u00f3n oro fue la herramienta institucional que el liberalismo brit\u00e1nico antiguo utiliz\u00f3 durante tres siglos para naturalizar esta vinculaci\u00f3n entre la escala de las riquezas y el poder de las clases propietarias de dinero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Hoy, el megasignificante econ\u00f3mico por excelencia, la inflaci\u00f3n, vuelve a un capitalismo en el que ya no mandan unilateralmente ni Estados Unidos, ni el petr\u00f3leo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El neoliberalismo norteamericano ascendente de los a\u00f1os setenta y ochenta, mucho m\u00e1s pragm\u00e1tico, conquist\u00f3 las instituciones transnacionales procedentes del orden de Bretton Woods y desde ah\u00ed, fue conquistando, uno tras otro, los bancos centrales de los Estados naci\u00f3n, siempre en nombre de la lucha contra la inflaci\u00f3n. No desenterraron el patr\u00f3n oro mitificado por el liberalismo del siglo XIX sino que pusieron al d\u00f3lar, y al petr\u00f3leo, en su lugar. El poder pol\u00edtico norteamericano sobre el mundo, y muy especialmente, su control sobre el combustible f\u00f3sil, eran la garant\u00eda \u00faltima de estabilidad financiera y monetaria en el mundo capitalista posterior a 1973. Hoy, el megasignificante econ\u00f3mico por excelencia, la inflaci\u00f3n, vuelve a un capitalismo en el que ya no mandan unilateralmente ni Estados Unidos, ni el petr\u00f3leo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La inflaci\u00f3n reina pero no gobierna<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por acumulaci\u00f3n hist\u00f3rica, la reaparici\u00f3n de la inflaci\u00f3n como&nbsp;<em>frame<\/em>&nbsp;econ\u00f3mico global deber\u00eda dar una ventaja casi absoluta a la ortodoxia pol\u00edtica neoliberal para recuperar su posici\u00f3n dominante tras dos a\u00f1os de extensi\u00f3n de algo as\u00ed como un nuevo sentido com\u00fan econ\u00f3mico-pol\u00edtico al que podr\u00edamos llamar provisionalmente neokeynesianismo pand\u00e9mico. Todas y cada una de las instituciones econ\u00f3micas creadas durante el periodo neoliberal llevan la lucha contra la inflaci\u00f3n inscrita en su ADN. El Banco Central Europeo y el euro fueron los experimentos mayores del r\u00e9gimen neoliberal de control de la inflaci\u00f3n. Se puede decir, sin mucho exagerar, que el euro est\u00e1 construido sobre el control de la inflaci\u00f3n de la eurozona a unos niveles de crecimiento anual nunca superiores al 2% del PIB continental.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en este momento, es casi imposible pensar en una intervenci\u00f3n como el&nbsp;<em>tour de force<\/em>&nbsp;de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/hemeroteca-diagonal\/jc-trichet-el-robot-monetarista\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Jean Claude Trichet<\/a>&nbsp;en 2008. En plena crisis financiera global, el entonces presidente del BCE, subi\u00f3 repentinamente un punto los tipos provocando una cadena de efectos aumentados de la crisis financiera. La subida de tipos europea puso punto y final repentino a la inmensa burbuja inmobiliaria espa\u00f1ola, abri\u00f3 una profund\u00edsima crisis del sistema financiero espa\u00f1ol y, en el medio plazo ha supuesto, el asentamiento casi permanente desde entonces de la crisis en la Eurozona y, por extensi\u00f3n, en toda la Uni\u00f3n Europea. Una crisis europea que primero fue productiva, luego financiera, despu\u00e9s monetaria, siempre social y ecol\u00f3gica y ahora ya, directamente existencial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>El expediente utilizado para borrar del mapa la lucha de clases en Europa a lo largo de toda la d\u00e9cada de los setenta fue el control de precios<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El Banco Central Europeo se enfrentaba entonces a una inflaci\u00f3n del 4% fundamentalmente provocada por un pico espectacular de los precios del petr\u00f3leo y las materias primas generada en los mercados de futuros, uno de los refugios de emergencia m\u00e1s lucrativos de unos capitales en estampida tras la evaporaci\u00f3n repentina del mercado de las hipotecas&nbsp;<em>subprime.<\/em>&nbsp;En octubre de 2021, la inflaci\u00f3n en la Eurozona ha llegado al 4,1% provocada por un pico espectacular en los precios del gas y las materias primas generado en los mercados de futuros de nuevo desorbitados ante la llegada masas crecientes de capitales financieros en estampida en busca de nichos de rentabilidad. A partir de esta semejanza, no peque\u00f1a, todo son diferencias entre una situaci\u00f3n y la otra, y muy posiblemente, muy diferentes van a ser los acontecimientos que sigan a la instalaci\u00f3n de la inflaci\u00f3n como \u00edtem econ\u00f3mico-cultural en la esfera pol\u00edtica europea.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una de esas palabras<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si no existe tal cosa como un debate econ\u00f3mico \u201cpuro\u201d en general, menos a\u00fan en el caso del que posiblemente es, a\u00fan hoy, el t\u00e9rmino t\u00e9cnico de la ciencia econ\u00f3mica con mayor carga hist\u00f3rica y pol\u00edtica: la inflaci\u00f3n. Hay que recordar que el expediente utilizado para borrar del mapa la lucha de clases en Europa a lo largo de toda la d\u00e9cada de los setenta fue el control de precios, especificado claramente en un mandato f\u00e9rreo de control salarial que, en un momento de pleno empleo, tan s\u00f3lo pod\u00edan imponer los sindicatos a sus propios afiliados. Algo que uno tras otro, los sindicatos europeos terminaron por hacer, no sin que se librara una guerra social total en varios frentes internos y externos antes que se ven\u00edan arrastrando desde el 68.<\/p>\n\n\n\n<p><br>La baza decisiva del capital en aquella derrota por cap\u00edtulos que sufri\u00f3 la clase obrera industrial a lo largo de dos d\u00e9cadas fue utilizar el espacio transnacional para desvincular tanto los capitales productivos como los capitales financieros de los estados naci\u00f3n. El capital fue migrando hacia Asia, muy especialmente hacia China, en busca de menores costes laborales, ambientales y fiscales, blindado por todo un entramado jur\u00eddico-institucional que fomentaba la huida bajo una ret\u00f3rica de libre mercado, defensa de los derechos de propiedad y lucha contra la inflaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El ERTE ha sido la m\u00e1xima aportaci\u00f3n del modelo de negociaci\u00f3n colectiva no inflacionista de inspiraci\u00f3n alemana que se ha extendido en Europa<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En esas nuevas condiciones de movilidad incrementada del capital, los Estados naci\u00f3n europeos tomaron literalmente los restos de las luchas de clases europeas a su cargo en forma una nueva forma de concertaci\u00f3n social en que se pactaron las condiciones de posibilidad del trabajo asalariado dentro de los l\u00edmites intraspasables de las pol\u00edticas antinflacionistas. Lo cual significaba de hecho renunciar no ya a un horizonte socialista sino a un horizonte simplemente de pleno empleo, el&nbsp;<em>abc<\/em>&nbsp;del keynesianismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n de jibarizaci\u00f3n y ultracongelaci\u00f3n del proceso productivo en Europa ha tenido como consecuencia de la utilizaci\u00f3n generalizada de los ERTE. Con distintos nombres \u2014kurzarbeit, furlough\u2014 el ERTE ha sido la m\u00e1xima aportaci\u00f3n del modelo de negociaci\u00f3n colectiva no inflacionista de inspiraci\u00f3n alemana que se ha extendido en Europa. Pensados para absorber shocks temporales manteniendo los empleos en las estructuras empresariales existentes, los ERTE se han utilizado de forma generalizada durante un a\u00f1o y medio en las cuatro mayores econom\u00edas de la Eurozona: Alemania, Francia, Italia y Espa\u00f1a. Adem\u00e1s de en el Reino Unido, donde han alcanzado su m\u00e1xima extensi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>China reestructura Europa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta suspensi\u00f3n masiva de la producci\u00f3n ha sido&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/analisis\/evergrande-pinchazo-burbuja-inmobiliaria-china\">aprovechada sin ning\u00fan tipo de miramiento por parte del gobierno de Xi Jinping,<\/a>&nbsp;que no ha tenido m\u00e1s que seguir avanzando por las l\u00edneas de enfrentamiento endurecido con Estados Unidos marcadas en las guerras comerciales del periodo anterior a la pandemia. El ascenso de China en la jerarqu\u00eda tecnol\u00f3gica y de dise\u00f1o de la producci\u00f3n, incluyendo su sonora apuesta por el capitalismo verde, ha barrido con las escasas ventajas productivas rentables que quedaban en Europa, y ha dejado a Estados Unidos \u201c\u00fanicamente\u201d el dominio del dinero, del d\u00f3lar. El otro gran pilar del poder de EEUU, el petr\u00f3leo, sin embargo, ha quedado tocado de muerte en su rol hegem\u00f3nico. Aunque todav\u00eda sea un mercado de importancia central, es evidente como, por el momento, est\u00e1 completamente subordinado a los mercados de gas natural. Mercados que sustentan una estructura de poder diferente, aunque emparentada, con la del petr\u00f3leo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese sonido estruendoso que generan los precios creciendo a velocidades supers\u00f3nicas, el sonido de los cuellos de botella en la distribuci\u00f3n, es el sonido que produce el Partido Comunista de China al dictar las nuevas condiciones de rentabilidad, y, esto es novedoso, tambi\u00e9n de cualificaci\u00f3n, que van a marcar cu\u00e1les ser\u00e1n las empresas manufactureras y energ\u00e9ticas grandes, peque\u00f1as y medianas, que queden en Europa. Los mismos mecanismos que utiliz\u00f3 el capital europeo para dejar herida de muerte a la clase obrera industrial de los a\u00f1os setenta, fundamentalmente la deslocalizaci\u00f3n, se han desarrollado tanto que tambi\u00e9n han herido de muerte a uno de sus padres: el capital industrial europeo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Vaciada progresivamente de sus funciones de mando sobre el proceso productivo capitalista global, Europa empieza a parecer un parque tem\u00e1tico del welfare state<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Como era de esperar estas nuevas condiciones de rentabilidad en los sectores industriales y energ\u00e9ticos con toda su afectaci\u00f3n a los sectores log\u00edsticos y de distribuci\u00f3n, las absorben los Estados europeos mediante su traslado inmediato a la fuerza de trabajo en forma de aniquilaci\u00f3n definitiva del r\u00e9gimen salarial privado y el avance a doble velocidad hacia un mercado laboral pulverizado y basado en las percepciones intermitentes de rentas salariales, m\u00e1s cercano a la informalidad generalizada de las megap\u00f3lis del sur global que del&nbsp;<em>New Deal&nbsp;<\/em>de Roosevelt.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Milton Friedman tiene los ojos tristes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jean Claude Trichet actuaba en nombre de un Banco Central que representaba&nbsp; a una Europa que a\u00fan apostaba con confianza en el casino financiero global, confianza sostenida en parte por el poder pol\u00edtico de la Francia poscolonial pero, sobre todo, por el poder econ\u00f3mico indiscutido de la manufactura de exportaci\u00f3n alemana. Hoy, la eurozona ha absorbido la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/analisis\/isidro-lopez-salida-merkel-perspectivas-economicas-elecciones\">contradicci\u00f3n central de la econom\u00eda alemana<\/a>, el mantenimiento de un gigantesco aparato industrial de exportaci\u00f3n basado en el combustible f\u00f3sil, modelo que hunde sus ra\u00edces en el inveterado antinflacionismo alem\u00e1n, es directamente antag\u00f3nico con los objetivos de la transici\u00f3n energ\u00e9tica y el Green New Deal con los que Europa pretende recuperar sus posiciones de ventaja competitiva en el mundo. Vaciada progresivamente de sus funciones de mando sobre el proceso productivo capitalista global, Europa empieza a parecer un parque tem\u00e1tico del<em>&nbsp;welfare state<\/em>&nbsp;que se arriesga a tener que declarar la quiebra si no le favorecen las decisiones estrat\u00e9gicas que tomen otros actores mejor situados en el nuevo orden financiero y productivo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El vaciado de funciones productivas capitalistas al que China ha sometido a Europa, y en menor medida a Estados Unidos, ha dejado un panorama de niveles de endeudamiento p\u00fablico completamente in\u00e9dito, y en general, una vida econ\u00f3mica en nuestras sociedades en la que las distintas formas de monetizaci\u00f3n de los t\u00edtulos de propiedad, como los intereses financieros sobre la deuda o las rentas del suelo, le han quitado definitivamente la centralidad al salario como instrumento de la econom\u00eda monetaria popular.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si el liberalismo se pudo reinventar como neoliberalismo fue en buena parte a que Milton Friedman y la escuela monetarista dio carpetazo a la nostalgia por el patr\u00f3n oro perdido y dise\u00f1o el programa m\u00e1s simple posible para gobernar un banco central: subir los tipos de inter\u00e9s cuando sube la inflaci\u00f3n y bajarlos cuando baja. La econom\u00eda para la que dio esta sencilla receta Friedman, el agitador pol\u00edtico neoliberal por excelencia era a\u00fan una en la que la deuda era una figura restringida al comercio entre estados naci\u00f3n y a las relaciones entre las grandes empresas y los grandes bancos. Subir los tipos de inter\u00e9s era una maniobra rutinaria de aserci\u00f3n de la jerarqu\u00eda y el poder del dinero sobre el proceso productivo capitalista. Y, obviamente, de los pa\u00edses exportadores de capital sobre los pa\u00edses importadores de capital.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo post globalizaci\u00f3n neoliberal est\u00e1 definido por la deuda de una manera much\u00edsimo m\u00e1s capilar y determinante que por los salarios, una subida brusca de tipos de inter\u00e9s en Estados Unidos o la Eurozona, ajustar\u00eda a\u00fan las ya de por s\u00ed recargadas tuercas de la acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n tanto en su versi\u00f3n social como ecol\u00f3gica a trav\u00e9s de los mecanismos pol\u00edticos del Estado. Esta vez las evidencias apuntan a que Milton Friedman no va a ganar la batalla monetaria, la separaci\u00f3n fundamental entre quienes perciben rentas de la propiedad de alg\u00fan tipo \u2014la inmobiliaria es la m\u00e1s habitual\u2014 y quienes no las perciben y dependen plenamente de un trabajo asalariado que simplemente ya no existe, se ha vuelto demasiado evidente como para envolver el dominio del rentista en unos cuantos tecnicismos folkl\u00f3ricos heredados del siglo XX sobre el da\u00f1o mortal que supone, siempre y en todo lugar, la inflaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong><a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/autor\/isidro-lopez\">Isidro L\u00f3pez<\/a>.&nbsp;<\/strong>Es miembro de la Fundaci\u00f3n de los Comunes.&nbsp;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Isidro L\u00f2pez Fuente: Rebeli\u00f3n La devaluaci\u00f3n del dinero ha sido presentada como la peor enfermedad de la econom\u00eda de mercado. 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