{"id":5663,"date":"2021-12-11T10:50:03","date_gmt":"2021-12-11T10:50:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5663"},"modified":"2021-12-11T10:50:05","modified_gmt":"2021-12-11T10:50:05","slug":"radiografia-de-una-conmocion-electoral","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5663","title":{"rendered":"Radiograf\u00eda de una conmoci\u00f3n electoral"},"content":{"rendered":"\n<p>Claudio Katz<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/radiografia-de-una-conmocion-electoral\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Los cuatro datos relevantes de las recientes elecciones legislativas fueron el voto castigo al Gobierno, el avance de la derecha, la irrupci\u00f3n del bolsonarismo y la importante presencia de la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas tendencias quedaron circunstancialmente oscurecidas por el repunte que logr\u00f3 el oficialismo, luego de su gran ca\u00edda en las primarias previas (PASO). El Gobierno festej\u00f3 y la principal oposici\u00f3n lament\u00f3 esa recuperaci\u00f3n. Pero ese episodio no modific\u00f3 los resultados generales de los comicios.<\/p>\n\n\n\n<p>La concurrencia de votantes fue baja en comparaci\u00f3n a los promedios previos, pero no frente a los porcentuales prevalecientes en la regi\u00f3n. Tampoco reapareci\u00f3 el masivo rechazo a las urnas que imperaba a comienzos del nuevo siglo.<\/p>\n\n\n\n<p>La polarizaci\u00f3n volvi\u00f3 a demoler la tentativa de una fuerza intermedia, pero en los m\u00e1rgenes de la grieta emergieron dos potentes expresiones de la derecha y la izquierda. Esa novedad trastoca el escenario pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL SOST\u00c9N SUBYACENTE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La oposici\u00f3n derechista obtuvo el 42% de los sufragios frente al 33% del oficialismo. En una contienda presidencial habr\u00eda estado al borde de la victoria en primera vuelta. Conquist\u00f3 impensables localidades, pint\u00f3 de amarillo el grueso del mapa nacional y logr\u00f3 mayor\u00edas en los cinco distritos m\u00e1s poblados.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese triunfo fue apuntalado por el expl\u00edcito sost\u00e9n del poder econ\u00f3mico, medi\u00e1tico y judicial. La clase dominante olvid\u00f3 las frustraciones y los malos negocios de la era Macri. Aport\u00f3 sin titubear el un\u00e1nime respaldo del agro-negocio y el mayoritario apoyo de la industria y los bancos.<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente decisivo fue el espaldarazo de los medios de comunicaci\u00f3n, que impusieron la agenda, las figuras y la ideolog\u00eda predominante en los comicios. Instalaron un clima de insultos y mentiras descalificatorias de cualquier idea progresista y apuntalaron un sentido com\u00fan de aprobaci\u00f3n del neoliberalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los medios desplegaron su doble vara para eximir a los candidatos derechistas de las denuncias que focalizaron en los funcionarios. Retomaron adem\u00e1s un discurso denigratorio del pa\u00eds, para achacar todos los males de Argentina al \u201cpopulismo\u201d, las conquistas sociales y el protagonismo popular. Con esa desvalorizaci\u00f3n resucitaron las fantas\u00edas de prosperidad en una remake de&nbsp;<em>Cambiemos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La campa\u00f1a negativa para irritar a la poblaci\u00f3n tuvo aristas enloquecedoras en los picos de la pandemia. Los medios hegem\u00f3nicos despotricaron contra la dureza y la liviandad de las restricciones y emitieron esquizofr\u00e9nicos reclamos de mayor severidad y mayor flexibilidad de esas limitaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n criticaron la falta de vacunas y el mal uso del abundante stock, mientras descalificaban las inmunizaciones existentes y enaltec\u00edan las ausentes. Los medios objetaron las variedades aplicadas en el pa\u00eds y elogiaron las utilizadas en el exterior. Exigieron, adem\u00e1s, el fin de los barbijos cuando eran indispensables y subrayaron su conveniencia cuando perdieron primac\u00eda. Este agobiante clima de hostilidad tuvo altos r\u00e9ditos electorales para la oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La derecha sepult\u00f3 los \u00faltimos vestigios del periodismo profesional y todas las normas de difusi\u00f3n de noticias con un m\u00ednimo de objetividad. Los comunicadores reemplazaron a los legisladores como protagonistas de la vida pol\u00edtica y recrearon la antigua funci\u00f3n de la prensa como vocera directa del establishment. El propio negocio del entrenamiento perdi\u00f3 peso frente a esa labor proselitista. Para reforzar su pr\u00e9dica reaccionaria sin afrontar riesgos econ\u00f3micos, los grandes medios diversificaron su fuente de ingresos con inversiones en m\u00faltiples rubros.<\/p>\n\n\n\n<p>La derecha tambi\u00e9n cont\u00f3 con el sost\u00e9n del aparato judicial, que maneja una casta de cortesanos asociados con el macrismo. Esa camarilla asegura la impunidad de todos los negociados del Gobierno anterior. Convalida por ejemplo desde hace 20 a\u00f1os, la estafa que perpetr\u00f3 la familia de Mauricio contra el Correo.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas las causas que involucran a personajes de&nbsp;<em>Cambiemos&nbsp;<\/em>(provisi\u00f3n de armas a los golpistas de Bolivia, desfalco de las autopistas, querellas por el endeudamiento con el FMI, espionaje de la mesa judicial) duermen en los tribunales. Ning\u00fan procesado de esa mafia conoce la c\u00e1rcel y a lo sumo deben afrontar un dorado exilio (Pep\u00edn Sim\u00f3n). Los mismos jueces mantienen las causas contra el kichnerismo como un seguro de su propia impunidad. Cuando la acusaci\u00f3n ya es insostenible, optan por anularla en forma sigilosa (Memor\u00e1ndum con Ir\u00e1n).<\/p>\n\n\n\n<p>La derecha combin\u00f3 este cimiento econ\u00f3mico, medi\u00e1tico y judicial con una estrategia muy agresiva, que coloc\u00f3 al oficialismo contra las cuerdas. Su exhibici\u00f3n de poder indujo a muchos votantes a convalidar al ganador de la partida. Esa demostraci\u00f3n de fuerza incluy\u00f3 al final de la campa\u00f1a varios intentos de precipitar alg\u00fan esc\u00e1ndalo (vacunaci\u00f3n de ni\u00f1os), recuerdo (Bolsos de L\u00f3pez) o acontecimiento (asesinato del kioskero) que demoliera al Gobierno. Mediante ese ejercicio cotidiano del poder real, la derecha impuso su preeminencia electoral.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero&nbsp;<em>Cambiemos&nbsp;<\/em>no tiene despejado su retorno al gobierno con la facilidad que imaginaba. La recuperaci\u00f3n de votos del oficialismo en la provincia de Buenos Aires desconcert\u00f3 a los derechistas y desencaden\u00f3 un pase de facturas entre sus dirigentes.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa c\u00fapula se procesa un agudo choque a la hora de precisar la estrategia de reconquista de la Casa Rosada. Los halcones mantienen en carpeta un men\u00fa de golpes destituyentes y promueven acciones para socavar al oficialismo antes 2023. En cambio las palomas apuestan a una futura gesti\u00f3n compartida con sectores del peronismo. Por esa raz\u00f3n prefieren preservar el cronograma institucional. La UCR no tiene preferencias, pero demanda una dr\u00e1stica reversi\u00f3n de su irrelevante papel durante el Gobierno anterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas las vertientes de la derecha apuestan al sometimiento de un oficialismo d\u00e9bil, que se auto-destruir\u00eda consumando el trabajo sucio impuesto por el acuerdo con el FMI. Pero la forma de aprovechar ese desgaste no est\u00e1 definida. El liderazgo y la propia cohesi\u00f3n de&nbsp;<em>Cambiemos<\/em>&nbsp;est\u00e1n adem\u00e1s amenazados por la inesperada irrupci\u00f3n de la ultraderecha.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>UN MONSTRUO EN GESTACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Espert mejor\u00f3 sus resultados de las PASO y Milei consigui\u00f3 en la ciudad de Buenos Aires un in\u00e9dito 17 %. Recolectaron votos con esc\u00e1ndalos y provocaciones, pero no lograron transformarse en la tercera fuerza nacional de un espacio ya configurado.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que evaluar esta modalidad de Bolsonarismo sin exageraciones (\u201cse instal\u00f3 el fascismo\u201d), ni menosprecio de su peligrosidad (\u201csiempre hubo derechistas\u201d). Los dos personajes reaccionarios de Argentina han sido fabricados por los medios. Carecen de trayectoria o militancia pol\u00edtica previa. Milei adopt\u00f3 la exc\u00e9ntrica pose de gritos, enojos y exabruptos que sus recomendaron asesores, para capturar la audiencia transformando la pol\u00edtica en un programa de chimentos. Utiliz\u00f3 el dinero aportado por varias fundaciones estadounidenses para denostar a la \u201ccasta pol\u00edtica\u201d, que ahora integra con plenitud. Despotric\u00f3 adem\u00e1s contra el estado, ocultando que se sostiene con recursos p\u00fablicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como en otros partes del mundo estos alocados personajes han sido auspiciados por los poderosos, para canaliza el descontento con los gobiernos inoperantes. Milei y Espert derrochan demagogia para capturar el enojo de la clase media y la desesperaci\u00f3n de los empobrecidos. Con esa f\u00f3rmula aportan su grano de arena a la gestaci\u00f3n de un eventual gobierno derechista.<\/p>\n\n\n\n<p>Su prioridad es la erosi\u00f3n de las conquistas democr\u00e1ticas logradas al cabo de muchos a\u00f1os de lucha. Las tonter\u00edas econ\u00f3micas ultra-liberales que enuncian est\u00e1n plagadas de inconsistencias y persisten por la simple complicidad del periodismo servil. Nadie les exige ejemplos hist\u00f3ricos o ilustraciones pr\u00e1cticas de sus absurdas propuestas. Propician incendiar el Banco Central sin mencionar las consecuencias de esos disparates.<\/p>\n\n\n\n<p>Los bolsonaristas alimentan el clima represivo que requer\u00eda un gobierno de derecha. Milei trabaj\u00f3 para el genocida Bussi, rellen\u00f3 su lista con defensores del terrorismo de Estado, cerr\u00f3 su campa\u00f1a con un custodio exhibiendo armas y convalid\u00f3 la destrucci\u00f3n de emblemas de las&nbsp;<em>Madres<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Espert refrita la demagogia punitiva ocultando el repetido fracaso de todos los ensayos de \u201cmano dura\u201d. Omite que Ruckauf y Rico aumentaron la inseguridad con sus versiones de la tolerancia cero. Su renovada celebraci\u00f3n de la muerte s\u00f3lo incentiva el gatillo f\u00e1cil de los polic\u00edas corruptos, sin atenuar la expansi\u00f3n del delito.<\/p>\n\n\n\n<p>La ultraderecha exaspera a las v\u00edctimas, convoca a la venganza y auspicia una espiral de violencia, desconociendo la estrecha relaci\u00f3n de la criminalidad con la desigualdad. Las diatribas contra el garantismo impiden constatar que sin la resocializaci\u00f3n de los presos, no hay forma de evitar la explosi\u00f3n de reincidencia, que tiende a convertir a la Argentina en un espejo de M\u00e9xico o El Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>Milei y Espert trabajan para el proyecto represivo que ya perfecciona Bullirch, con su segunda cruzada anti-mapuche. Buscan crear un enemigo interno agrediendo a los pueblos originarios, mediante la misma reivindicaci\u00f3n del \u201cD\u00eda de la Raza\u201d que exaltan sus socios espa\u00f1oles de&nbsp;<em>Vox<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La penetraci\u00f3n y capacidad de movilizaci\u00f3n de los bolsonaristas es a\u00fan limitada. Constituyen m\u00e1s una amenaza que una fuerza dominante y nadie sabe si persistir\u00e1n como una vertiente una aut\u00f3noma. Deben definir si forjar\u00e1n un bloque propio o se sumar\u00e1n a las triqui\u00f1uelas del Parlamento. La maquinaria del Congreso suele generar mutaciones camale\u00f3nicas entre los legisladores m\u00e1s improvisados. Pero esa disoluci\u00f3n es tan s\u00f3lo una posibilidad en la grav\u00edsima crisis social de Argentina. La vertiginosa consolidaci\u00f3n de Kast en Chile aporta un ejemplo muy pr\u00f3ximo de las aterradoras consecuencias de la pr\u00e9dica ultraderechista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>UN CASTIGO A LA CAPITULACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El cuasi empate en la provincia de Buenos Aires, no alter\u00f3 la dr\u00e1stica p\u00e9rdida de votos que ha sufrido el&nbsp;<em>Frente de Todos<\/em>&nbsp;en el \u00faltimo bienio<em>.<\/em>&nbsp;Esa remontada modific\u00f3 el \u00e1nimo del oficialismo pero no el veredicto de las urnas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco la recuperaci\u00f3n de sufragios en Tierra del Fuego y Chaco compens\u00f3 la seria reca\u00edda en Santa Fe, Chubut, La Pampa, Misiones y Entre R\u00edos. Los ajustados triunfos en Salta, San Juan y San Luis decepcionaron tanto, como el susto de Tucum\u00e1n. El viejo postulado de invencibilidad del peronismo unificado qued\u00f3 desmentido y el Gobierno perdi\u00f3 la mayor\u00eda del Senado y su gran primac\u00eda en Diputados. Todas las paradojas enunciadas para disfrazar este retroceso (\u201cganamos perdiendo\u201d) eluden constatar el alcance de la derrota.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco la pandemia explicar lo ocurrido. Es cierto que durante la infecci\u00f3n el oficialismo s\u00f3lo obtuvo tres victorias en nueve elecciones de Am\u00e9rica Latina. Pero la hemorragia de adhesiones en Argentina fue m\u00e1s seria y Alberto no logr\u00f3 conservar el caudal, que por ejemplo mantuvo en los comicios de medio t\u00e9rmino su colega m\u00e1s cercano (L\u00f3pez Obrador).<\/p>\n\n\n\n<p>Los propios dirigentes de la coalici\u00f3n gobernante reconocieron que el empobrecimiento, la inflaci\u00f3n y la desigualdad fueron m\u00e1s determinante del declive que la pandemia. Por eso demandaron luego de la PASO una inmediata mejora del \u201cbolsillo de la gente\u201d, que el Ministro Guzm\u00e1n desoy\u00f3 para congraciarse con el FMI.<\/p>\n\n\n\n<p>Alberto perdi\u00f3 la pulseada antes del escrutinio al convalidar las agresiones de la derecha. Desde su emblem\u00e1tica capitulaci\u00f3n en el caso Vicent\u00edn toler\u00f3 todas las provocaciones de la oposici\u00f3n. Descart\u00f3 medidas de redistribuci\u00f3n del ingreso frente a la pr\u00e9dica del ajuste y rehuy\u00f3 la batalla en las calles, que en otros pa\u00edses permiti\u00f3 doblegar a los derechistas (Per\u00fa, Bolivia, Venezuela).<\/p>\n\n\n\n<p>Con la misma pasividad acept\u00f3 la tir\u00e1nica desinformaci\u00f3n que imponen los medios hegem\u00f3nicos. Archiv\u00f3 las iniciativas para democratizar esa actividad y se limit\u00f3 a disputar los espacios aportados por los canales privados afines. Por ese camino nunca logr\u00f3 rivalizar en audiencia y efectividad, con las gigantes que desde hace d\u00e9cadas manejan la pantalla.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco resucit\u00f3 la ley de Medios que aprob\u00f3 el Congreso y la justicia sepult\u00f3 mediante un simple veto. La iniciativa de subdividir los grandes grupos de prensa, para crear un sector p\u00fablico con diversidad de opiniones sigui\u00f3 congelada. Mientras los vapuleados pol\u00edticos deben someter la continuidad de sus cargos a la rotaci\u00f3n del sufragio, el cuarto poder eterniza su inconsulto dominio.<\/p>\n\n\n\n<p>La misma inacci\u00f3n oficial se extendi\u00f3 al poder judicial que enterr\u00f3 sus \u00faltimos resabios de ecuanimidad. En lugar de ampliar la Corte Suprema para licuar el arbitrario poder de los magistrados, Alberto esteriliz\u00f3 su reforma judicial en la trituradora del Congreso. Ese acto de impotencia estuvo m\u00e1s determinado por su complicidad con el entramado judicial que por simples ingenuidades institucionalistas. La tolerancia con la persecuci\u00f3n de Milagros Salas confirm\u00f3 una connivencia que tendr\u00e1 efectos explosivos, si la clique judicial retoma el&nbsp;<em>lawfare<\/em>&nbsp;contra Cristina para apuntalar el retorno del macrismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La deslucida campa\u00f1a electoral del oficialismo coron\u00f3 esa sucesi\u00f3n de agachadas. Los candidatos optaron por la frivolidad y las frases huecas, irritando a una poblaci\u00f3n agobiada por el empobrecimiento y la desigualdad. Los mensajes afirmativos de buena onda contrastaron con la angustia popular y buscaron soslayar cualquier debate sobre el acuerdo con el FMI. El oficialismo privilegi\u00f3 las chicanas y los chisporroteos a cualquier pol\u00e9mica sobre el nefasto convenio que exigen los acreedores.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL VIRAJE CONSERVADOR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Luego del terremoto electoral el Gobierno intenta reconstituir su gesti\u00f3n con una nueva red de alianzas. Privilegia a la burocracia sindical y a los gobernadores para concertar una eventual tregua con las palomas de la oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Alberto inaugur\u00f3 ese rumbo en las dos marchas organizadas por la CGT. Los \u201cgordos\u201d recomponen su propio aparato y reintegran a todas las alas para disciplinar las voces disidentes. Han logrado movilizar sus nutridas fuerzas evitando los silbidos del pasado y se disponen a renovar el sost\u00e9n al oficialismo a cambio de prebendas.<\/p>\n\n\n\n<p>La primac\u00eda de los gobernadores fue anticipada por la llegada de Manzur al gabinete. El tucumano es un t\u00edpico heredero del menemismo. Gestiona la administraci\u00f3n provincial con favores a las empresas amigas y no logra explicar su engrosado patrimonio personal. Abandon\u00f3 a Cristina para sostener a Macri en el 2015, confront\u00f3 con las protestas sociales y rechaz\u00f3 la interrupci\u00f3n legal del embarazo a una ni\u00f1a violada de 11 a\u00f1os. Es un lobista de los grandes laboratorios, muy af\u00edn al Opus Dei.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ese sustento Alberto espera manejar una econom\u00eda sometida a los condicionamientos del FMI. Busca la bendici\u00f3n de Estados Unidos, que demanda un alineamiento en la OEA contra Venezuela y Nicaragua. Las oscilaciones de la pol\u00edtica exterior argentina irritan al Departamento de Estado, que tambi\u00e9n exige m\u00e1s proximidad con Israel y mayores repudios al Hamas. El nuevo embajador Marc Stanley no ahorra declaraciones ofensivas para explicitar ese rumbo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta ahora Alberto ensaya un acotado giro conservador, que no modifica la ubicaci\u00f3n general de su Gobierno en el campo de la centroizquierda. Contin\u00faa situado en ese casillero del mapa latinoamericano, pero con crecientes deslices hacia la derecha. La peronizaci\u00f3n del discurso y el sost\u00e9n de Berni a la brutalidad policial ilustran esa tendencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el escenario imperante dista mucho de los dos contextos derechistas que comand\u00f3 el Justicialismo. Ninguna de las condiciones presentes en la \u00e9poca de Isabelita o Menen se verifican en la actualidad y por esa raz\u00f3n Alberto combina la reafirmaci\u00f3n del&nbsp;<em>status quo<\/em>&nbsp;con gui\u00f1os al progresismo. Design\u00f3 recientemente dos figuras de ese espacio (Cerruti y Felleti) para equilibrar la nueva gravitaci\u00f3n de los gobernadores y la jerarqu\u00eda sindical. La reacci\u00f3n del Cristinismo es el gran enigma de esta coyuntura.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LOS DILEMAS DEL KIRCHNERISMO CR\u00cdTICO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el progresismo K impera un inocultable malestar. Esa disconformidad ha sido abiertamente expresada por los exponentes de ese espectro, que tuvieron obturados los canales de la batalla interna en las unificadas listas de las PASO. Ese verticalismo alej\u00f3 votantes, anestesi\u00f3 a la propia tropa y potenci\u00f3 el descontento de los sectores radicalizados.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cuestionamientos salieron a la superficie en el acto 17 de octubre, que el sector progresista motoriz\u00f3 para transparentar diferencias con el rumbo oficial. El protagonismo de Hebe y la cr\u00edtica al convenio con el FMI ilustraron esas divergencias.<\/p>\n\n\n\n<p>La Plaza de Mayo fue nuevamente testigo de un choque de los sectores avanzados y retr\u00f3grados del peronismo. Esos conflictos han atravesado toda la historia de esa formaci\u00f3n pol\u00edtica, desde los a\u00f1os de la resistencia hasta la JP, pasando por el propio Cristinismo. En la actualidad los progresistas cuestionan las capitulaciones de Alberto.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de la bofetada sufrida en las PASO, el kirchnerismo cr\u00edtico esperaba una reedici\u00f3n de la contraofensiva que sucedi\u00f3 a la derrota electoral del 2009. En ese momento Cristina reaccion\u00f3 con la eliminaci\u00f3n definitiva de las AFJP, la introducci\u00f3n de la Asignaci\u00f3n Universal por Hijo y la recuperaci\u00f3n del control estatal de Aerol\u00edneas Argentinas e YPF. Motoriz\u00f3, adem\u00e1s, la ley de medios y el matrimonio igualitario, concitando una simpat\u00eda entre la juventud que renov\u00f3 la militancia y nutri\u00f3 las filas de la&nbsp;<em>C\u00e1mpora<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Un curso equivalente en la coyuntura actual exigir\u00eda retomar la investigaci\u00f3n de la deuda, reconsiderar las negociaciones el FMI e introducir un control de los precios, con mayores retenciones a las exportaciones y contundente supervisi\u00f3n estatal del comercio exterior. Tambi\u00e9n requer\u00eda dr\u00e1sticas medidas financieras para contener la presi\u00f3n cambiaria y fuertes modificaciones impositivas para revertir la desigualdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Como el Gobierno transita por un rumbo opuesto a ese sendero progresista, el kirchnerismo cr\u00edtico sube el tono de los cuestionamientos. Las divergencias no est\u00e1n restringidas al \u00e1rea econ\u00f3mica. Tambi\u00e9n la \u201ctransversalidad\u201d que auspiciaba CFK en el 2009 contrasta con la recreaci\u00f3n actual del aparato justicialista, en desmedro de los ingredientes alfonsinistas y frepasistas del&nbsp;<em>Frente de Todos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el momento los integrantes de esa coalici\u00f3n procesan sus divergencias dentro del oficialismo. Alberto siempre coquetea con los disidentes y aspira a neutralizarlos con un nuevo men\u00fa de cargos. A su vez los cr\u00edticos miden sus palabras, conforman l\u00edneas internas y consensuan las normas de la disputa del 2023.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos esperan pacientemente la definici\u00f3n final de Cristina. Sus tensiones con Alberto ratifican la continuidad de dos corrientes diferenciadas. Es un error desconocer esas divergencias o reducirlas a las nimiedades que resalta la prensa derechista (\u201creyertas palaciegas\u201d, \u201creacciones de una \u201creina caprichosa\u201d). Esas simplificaciones eluden evaluar las disyuntivas en juego.<\/p>\n\n\n\n<p>Alberto ocupa en Argentina un lugar semejante a Dilma en Brasil y no s\u00f3lo por su papel relegado frente a la conducci\u00f3n de Cristina (equivalente de Lula). El presidente encabeza una corriente conservadora dentro del progresismo, que hasta ahora no repiti\u00f3 el salto de Lenin Moreno hacia la derecha. Despleg\u00f3 varios tanteos en esa direcci\u00f3n, pero tiene bloqueada esa mimetizaci\u00f3n por el propio rechazo que impera en la oposici\u00f3n. A diferencia de la d\u00e9cada pasada, la derecha argentina tiene planes, estrategias y varios conductores. No necesita de la mediaci\u00f3n de Alberto para encaminar su proyecto presidencial.<\/p>\n\n\n\n<p>Las grandes disyuntivas rodean a CFK. Debe optar entre acompa\u00f1ar el ajuste acordado con el FMI (y debilitar su autoridad) o tomar distancia de esa cirug\u00eda (y socavar la gesti\u00f3n actual). Por el momento soslaya definiciones con pronunciamientos epistolares que torean a la oposici\u00f3n, sin esclarecer sus propias propuestas. Seguramente adaptar\u00e1 en forma pragm\u00e1tica esas iniciativas al curso que asuma la crisis.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL NOVEDOSO IMPACTO DE LA IZQUIERDA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El gran avance electoral de la izquierda fue un dato subrayado por todos los analistas. Ese logro constituye una gran noticia en un escenario signado por la consolidaci\u00f3n de la derecha y la irrupci\u00f3n del bolsonarismo. Los votos del FIT aportan un contrapeso a esa adversidad y renuevan las esperanzas de la militancia. En pocos pa\u00edses se observa esa contundente alternativa al auge de fuerzas reaccionarias.<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda logr\u00f3 su mejor performance en una d\u00e9cada, se asent\u00f3 como tercera fuerza nacional, consigui\u00f3 m\u00e1s del 7 % de los votos y aument\u00f3 su presencia en el Congreso. Consolid\u00f3 la fidelidad de los sufragios anticipados en las rondas provinciales y captur\u00f3 el descontento de sectores organizados de la clase trabajadora y los movimientos sociales, feministas o ambientalistas. Pudo proyectar esta vez a las urnas su protagonismo en las protestas contra el ajuste.<\/p>\n\n\n\n<p>El logro electoral de la izquierda fue muy significativo en el conurbano bonaerense. Por primera vez conquist\u00f3 una voz relevante entre los concejales de los distritos hist\u00f3ricos del peronismo. M\u00e1s impactante fue el 23&nbsp;% conseguido en Jujuy. All\u00ed super\u00f3 ampliamente el porcentual de Mendoza que hace diez a\u00f1os indujo a la formaci\u00f3n del FIT. Los guarismos en otras provincias fueron igualmente llamativos (8% en Chubut, 8% en Santa Cruz, 5% en Misiones, 5% en La Pampa).<\/p>\n\n\n\n<p>En muchas zonas del interior la izquierda es receptora de todos los votos del progresismo, frente al mimetismo del PJ con la UCR,&nbsp;<em>Cambiemos<\/em>&nbsp;y los partidos provinciales. Las singularidades nacionales del kirchnerismo tienden a diluirse en las localidades dominadas caudillos zonales, que comparten negocios y adscripciones con sus socios de otros colores pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Alberto y Cristina han apoyado a numerosos exponentes de ese regresivo espectro, dejando el terreno abierto para visualizar a la izquierda como la \u00fanica alternativa al opresivo dominio de las elites provinciales. En Jujuy, Morales gobierna con el PJ que abandon\u00f3 a Milagros Salas. En Entre R\u00edos, el oficialismo apuntal\u00f3 la campa\u00f1a destructiva de los Etchevehere contra las cooperativas agrarias. Esa secuencia de compromisos reaccionarios impera en el grueso del interior.<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda ha incorporado adem\u00e1s nuevos l\u00edderes como el juje\u00f1o Vilca, que combinan militancia juvenil, ascendencia ind\u00edgena, pertenencia popular y familiaridad con la dura realidad del empobrecimiento. Es la misma fisonom\u00eda del nuevo liderazgo popular que emerge en Per\u00fa, Bolivia o Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p>En la ciudad de Buenos Aires la izquierda consigui\u00f3 colocar una diputada, despu\u00e9s de dos d\u00e9cadas de infructuosos intentos. La figura de Bregman atrajo a muchos votantes progresistas, disgustados con la timidez del kirchnerismo frente a la derecha.<\/p>\n\n\n\n<p>La gravitaci\u00f3n del FIT es otro dato distintivo del escenario actual, en comparaci\u00f3n al contexto de contraofensiva que lider\u00f3 Cristina en el 2009. La izquierda super\u00f3 la irrelevancia y las divisiones de ese momento, pero afronta ahora responsabilidades pol\u00edticas de mayor complejidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LOS INTERROGANTES PENDIENTES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El perfil trotskista es un rasgo peculiar de la izquierda predominante en Argentina. El FIT re\u00fane a cuatro partidos de esa adscripci\u00f3n y est\u00e1 circunvalado por otras dos formaciones del mismo tipo. Bajo un paraguas com\u00fan coexisten distintas tradiciones de una matriz ideol\u00f3gica que ya acumula siete d\u00e9cadas de historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Las vertientes que privilegian la militancia en los sindicatos tradicionales, conviven con las corrientes que lograron una gran inserci\u00f3n en los movimientos sociales. Las variantes abiertas a la renovaci\u00f3n te\u00f3rica cohabitan con los partidarios de razonamientos m\u00e1s convencionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa preeminencia del trotskismo no anula la enorme incidencia de otras tradiciones de la izquierda, que hasta ahora no tienen cabida en el FIT. La ampliaci\u00f3n de ese frente ser\u00e1 un tema un clave, si su crecimiento plantea desaf\u00edos de mayor calibre. No es lo mismo disputar la calle, la direcci\u00f3n de sindicato o un mayor n\u00famero de legisladores, que dirimir una intendencia o una gobernaci\u00f3n. Esa eventualidad exige cohesionar previamente una estrategia de poder, que traduzca la repetida convocatoria al gobierno de los trabajadores en un curso efectivo para alcanzar esa meta.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos dirigentes del FIT vislumbran un desplome pr\u00f3ximo del peronismo, que desembocar\u00eda en una oleada de adhesiones a los ideales del socialismo. Con esa \u00f3ptica han le\u00eddo el resultado de las \u00faltimas elecciones, observando una gran erosi\u00f3n en el fervor justicialista del pasado. El acierto de esa constataci\u00f3n no se extiende sin embargo a su novedad.<\/p>\n\n\n\n<p>El peronismo atraves\u00f3 incontables momentos de retroceso, que no impidieron su reconstituci\u00f3n posterior. Ha logrado una supervivencia que lo distingue de sus pares de la regi\u00f3n (Varguismo, APRA, Cardenismo). Adem\u00e1s, sus modalidades reaccionarias (isabelismo, menemismo) fueron reiteradamente contrapesadas por opciones progresistas (socialismo nacional, camporismo, kirchnerismo). Esa trayectoria indica que el peronismo afronta nuevamente una gran crisis, pero no necesariamente el derrumbe terminal que tantas veces se ha presagiado.<\/p>\n\n\n\n<p>El registro de esa complejidad induce a buscar pol\u00edticas activas de crecimiento de la izquierda, sin esperar el indefectible colapso del adversario. S\u00f3lo en la maduraci\u00f3n de esas experiencias podr\u00eda consumarse el ansiado viraje popular del nacionalismo hacia el socialismo. Ese giro estuvo a la orden del d\u00eda sin fructificar en varias ocasiones del pasado (la resistencia, a\u00f1os 70, debut del alfonsinismo, declive del menemismo).<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco el colapso del Estado en escenarios de cat\u00e1strofe social y gran revuelta popular conducir\u00edan de por s\u00ed a la esperada mutaci\u00f3n hacia la izquierda. Los dos antecedentes m\u00e1s recientes de ese desmoronamiento (1989 y 2001) no suscitaron ese viraje. La simple gestaci\u00f3n de una \u201csituaci\u00f3n pre-revolucionaria\u201d no es sin\u00f3nimo de adhesi\u00f3n al socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La din\u00e1mica concreta de la radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica reh\u00faye los cursos preestablecidos. A lo sumo se puede prefigurar tentativamente ese rumbo evaluando experiencias internacionales. El gran modelo de referencia del trotskismo -la revoluci\u00f3n bolchevique de 1917- carga con el doble problema de la distancia temporal y su propia frustraci\u00f3n posterior. Ning\u00fan logro de esa extraordinaria epopeya ofrece elementos de actualidad o familiaridad con las disyuntivas de Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Las conexiones con un proyecto transformador pueden ser exploradas en procesos m\u00e1s recientes. Un ejemplo son las conquistas logradas en Cuba (educaci\u00f3n, salud, control de la delincuencia) en un escenario de indescriptible adversidad. Otro precedente es el crecimiento con redistribuci\u00f3n del ingreso que consigui\u00f3 Bolivia en la d\u00e9cada pasada, mediante el control estatal de la renta. Tambi\u00e9n podr\u00eda tomarse en cuenta la forma en que la ausencia de financiarizaci\u00f3n y neoliberalismo contribuy\u00f3 al extraordinario crecimiento contempor\u00e1neo de China.<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera fuerza pol\u00edtica del pa\u00eds no podr\u00e1 acrecentar su credibilidad, soslayando evaluaciones de esta \u00edndole. Las evasivas, las convocatorias a la imaginaci\u00f3n y las alusiones a episodios libertadores del siglo XIX, no resuelven los interrogantes que actualmente afronta el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro enigma del mismo alcance rodea al camino que corresponder\u00eda transitar para alcanzar el poder pol\u00edtico. Esa meta es la llave maestra de cualquier transformaci\u00f3n social. Para consumarla el sendero revolucionario de los soviets es una opci\u00f3n abierta, pero tan imprevisible como carente de antecedentes recientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Un curso m\u00e1s imaginable ofrece, en cambio, la conocida distinci\u00f3n entre la obtenci\u00f3n del gobierno y la conquista del poder. Esa secuencia incluye un amplio abanico de trayectorias posibles para el proyecto de la izquierda. Evaluar esas opciones inducir\u00eda a concebir alianzas que por el momento no figuran en la agenda del FIT.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s urgencia tiene el replanteo del voto en blanco en la segunda vuelta de los comicios presidenciales. Los vertiginosos sucesos de Am\u00e9rica Latina aceleran esa definici\u00f3n y el inminente balotaje en Chile impone un pronunciamiento \u00bfEs lo mismo el fascista Kast que el socialdem\u00f3crata Boric? \u00bfSon equivalentes las consecuencias de la victoria de uno u otro? \u00bfCu\u00e1l es la postura del FIT frente a esa decisiva elecci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda exhibe el contundente m\u00e9rito de la firmeza frente al mayor problema del pa\u00eds. Rechaza sin ning\u00fan titubeo el acuerdo con el FMI y convoca a la resistencia activa en las calles. A partir de ese acierto debe abordar los grandes problemas que definir\u00e1n su futuro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La derecha avanz\u00f3 en las elecciones timoneada por el poder econ\u00f3mico, medi\u00e1tico y judicial. No unific\u00f3 estrategias y liderazgos frente al novedoso Bolsonarismo que irrumpi\u00f3 con un proyecto represivo. El Gobierno fue afectado por la pandemia y castigado por el empobrecimiento y la desigualdad. Ahora tantea un giro conservador que el Cristinismo tolera soslayando definiciones. La izquierda logr\u00f3 un in\u00e9dito protagonismo que la induce a concretar propuestas y clarificar estrategias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Claudio Katz. Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI.&nbsp;<\/strong>Su p\u00e1gina web es:&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.lahaine.org\/katz\">www.lahaine.org\/katz<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claudio Katz Fuente: Rebeli\u00f3n Los cuatro datos relevantes de las recientes elecciones legislativas fueron el voto castigo al Gobierno, el avance de la derecha, la irrupci\u00f3n del bolsonarismo y la importante presencia de la izquierda. 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