{"id":5700,"date":"2021-12-21T10:58:32","date_gmt":"2021-12-21T10:58:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5700"},"modified":"2021-12-21T10:58:34","modified_gmt":"2021-12-21T10:58:34","slug":"ciencia-y-capitalismo-en-tiempos-de-covid","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5700","title":{"rendered":"Ciencia y capitalismo en tiempos de covid"},"content":{"rendered":"\n<p>Laura Nu\u00f1o de la Rosa<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/ciencia-y-capitalismo-en-tiempos-de-covid-2\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia de la covid-19 ha puesto de manifiesto la intrincada relaci\u00f3n entre naturaleza y sociedad, as\u00ed como entre ciencia, tecnolog\u00eda y pol\u00edtica. Este art\u00edculo no pretende ofrecer una reflexi\u00f3n en profundidad, sino m\u00e1s bien una introducci\u00f3n, m\u00e1s o menos sistematizada, a algunas de las muchas cuestiones \u00e9ticas, morales y pol\u00edticas que, de manera acelerada y magnificada, ha puesto sobre la mesa la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Presentar\u00e9 estas cuestiones agrupadas en tres grandes secciones. En la primera, reflexionar\u00e9 sobre la naturaleza socialmente construida de la pandemia en el contexto de la globalizaci\u00f3n capitalista y la destrucci\u00f3n del h\u00e1bitat. En la segunda secci\u00f3n analizar\u00e9 c\u00f3mo se ha configurado la relaci\u00f3n entre ciencia y capitalismo en las distintas fases de producci\u00f3n de las ciencias de la covid. Por \u00faltimo, esbozar\u00e9 algunas consideraciones en torno a la reacci\u00f3n social a la ciencia de la pandemia, que incluir\u00e1n tanto una discusi\u00f3n sobre las fuentes de autoridad cient\u00edfica en el marco de los movimientos anticiencia como una reflexi\u00f3n en torno al modo en el que conocimiento cient\u00edfico y la acci\u00f3n pol\u00edtica se articulan y deber\u00edan articularse en un horizonte emancipatorio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>1. La naturaleza socialmente construida de la pandemia<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 sentido la pandemia puede considerarse una realidad natural y a la vez socialmente construida? En esta secci\u00f3n abordaremos la necesidad de pensar cr\u00edticamente la dimensi\u00f3n social de la pandemia en lo que afecta tanto a su g\u00e9nesis y evoluci\u00f3n como al modo en el que la enfermedad, atravesada por la desigualdad, se expresa en los cuerpos individuales (para un an\u00e1lisis m\u00e1s en profundidad de estas cuestiones, v\u00e9ase Nu\u00f1o de la Rosa, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p><em>1.1. El origen social de la pandemia<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy sabemos qu\u00e9 plantas y animales se originaron a partir de la fusi\u00f3n de diferentes especies microbianas y qu\u00e9 virus y bacterias juegan un rol esencial en la regulaci\u00f3n de la salud y de los ecosistemas (v\u00e9ase la entrevista a M\u00e1ximo Sand\u00edn en Lome\u00f1a, 2020). Las epidemias, sin embargo, no son consustanciales a la especie humana. Su aparici\u00f3n es un fen\u00f3meno relativamente reciente en nuestra historia evolutiva, asociado al crecimiento y a la concentraci\u00f3n de las poblaciones humanas que acompa\u00f1\u00f3 a la sedentarizaci\u00f3n de las primeras sociedades agr\u00edcolas y ganaderas en el Neol\u00edtico. De hecho, la disciplina de la epidemiolog\u00eda no nace hasta el siglo XIX, cuando se desata la&nbsp;<em>guerra contra los microbios<\/em>&nbsp;que aparece, a su vez, inextricablemente ligada a las condiciones de hacinamiento que acompa\u00f1aron a la industrializaci\u00f3n (Latour, 1984). La pandemia de la covid-19 es, en el mismo sentido, producto de una \u00e9poca, la nuestra, caracterizada por la globalizaci\u00f3n acelerada de las relaciones sociales y econ\u00f3micas y la destrucci\u00f3n del planeta derivada de la l\u00f3gica productivista del capitalismo. Sin la destrucci\u00f3n de las fronteras de los h\u00e1bitats salvajes, sin las dimensiones ingentes de las concentraciones humanas en espacios de ocio y transacci\u00f3n econ\u00f3mica, sin la frecuencia acelerada de los viajes transoce\u00e1nicos\u2026, la g\u00e9nesis de la pandemia no habr\u00eda sido explosiva ni su propagaci\u00f3n global y exponencial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas se hab\u00eda asumido que el progreso tecno-cient\u00edfico hab\u00eda generado \u201ctransiciones epidemiol\u00f3gicas\u201d que hab\u00edan liberado a las sociedades desarrolladas de la amenaza de las enfermedades infecciosas (Etxeberr\u00eda, 2021). Consideradas males producidos por las condiciones de insalubridad de los pa\u00edses pobres, la industria farmac\u00e9utica hace tiempo que hab\u00eda dejado de invertir en el desarrollo de vacunas para concentrarse en las enfermedades&nbsp;<em>intr\u00ednsecas<\/em>&nbsp;asociadas al aumento de la esperanza de vida, como el c\u00e1ncer, las enfermedades cardiovasculares o el alzh\u00e9imer. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia de la covid-19 ha desenmascarado la ilusoria pretensi\u00f3n de circunscribir geopol\u00edticamente las enfermedades, revel\u00e1ndose como el s\u00edntoma m\u00e1s palpable del Antropoceno, la primera \u00e9poca geol\u00f3gica definida por el efecto estructural de las actividades de una sola especie, la nuestra. Como hace tiempo se viene denunciando desde el ecosocialismo, la pandemia de la covid ha mostrado de manera dram\u00e1tica la falsedad de la dicotom\u00eda entre naturaleza y sociedad, una cuesti\u00f3n que, lejos de ser meramente ontol\u00f3gica, revela dimensiones pr\u00e1cticas inmediatas, y es que el hecho de que seamos productores de la naturaleza, se\u00f1ala tambi\u00e9n a las v\u00edctimas y responsables de esas acciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>1.2. La vulnerabilidad diferencial ante la pandemia:&nbsp;<\/em><em>g\u00e9nero, raza y clase<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Como sucede con todas las enfermedades, el modo en que nos afecta la covid en cada una de sus etapas (a saber, la probabilidad misma de enfermar, de presentar un curso grave y de tener acceso a unos cuidados de calidad) tambi\u00e9n depende del contexto social (Barea, 2021). Esta cuesti\u00f3n no es ajena a la epidemiolog\u00eda misma, donde existe un gran debate al respecto. Desde la d\u00e9cada de los ochenta, la llamada epidemiolog\u00eda de los factores de riesgo, centrada en los factores biol\u00f3gicos y conductuales que explican la enfermedad, ha venido siendo cuestionada desde enfoques cr\u00edticos que tratan de comprender la salud atendiendo al contexto social, econ\u00f3mico, cultural, hist\u00f3rico y pol\u00edtico de las poblaciones (Arrizabalaga, 2021).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Explorar las m\u00faltiples dimensiones en las que cada una de las fases de la enfermedad de la covid-19 y su propagaci\u00f3n se ha visto afectada por estos contextos exigir\u00eda varios art\u00edculos. Aqu\u00ed nos limitaremos a explorar de manera muy sucinta c\u00f3mo la vulnerabilidad diferencial ante la enfermedad depende no solo de factores supuestamente naturales como la edad o el sexo, sino tambi\u00e9n de c\u00f3mo se construyen socialmente esas diferencias. Y es que, a pesar del mantra, repetido hasta la extenuaci\u00f3n, sobre la naturaleza democr\u00e1tica y no discriminatoria del virus, la variabilidad de la incidencia y las tasas de letalidad de la covid por pa\u00edses, ciudades y distritos, e incluso la<em>&nbsp;huida<\/em>&nbsp;de grandes fortunas a regiones despobladas en jets privados (Helmore, 2020), ha puesto de manifiesto la intrincada relaci\u00f3n entre salud y clase social, tecnolog\u00eda y pol\u00edtica. El modo en que la salud y la enfermedad traducen las posiciones m\u00faltiples y entrecruzadas de subordinaci\u00f3n social se ha revelado con particular dramatismo en el caso de la raza y el sexo\/g\u00e9nero. Como ha documentado la agencia de salud p\u00fablica estadounidense (<a href=\"https:\/\/www.cdc.gov\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.cdc.gov\/<\/a>), la&nbsp;<em>raza<\/em>, entendida como una realidad socialmente construida que, sin embargo, tiene efectos materiales en los h\u00e1bitos, comorbilidades y acceso a los sistemas de salud, ha tenido un efecto devastador en la vulnerabilidad diferencial ante el riesgo de infecci\u00f3n y muerte por covid. Del mismo modo, la amplitud de la variaci\u00f3n geogr\u00e1fica y temporal en los \u00edndices de mortalidad por sexo indica que esta disparidad no puede comprenderse como el resultado predeterminado de la dotaci\u00f3n cromos\u00f3mica o genital de hombres y mujeres, sino que ha de tener en cuenta las distintas ocupaciones laborales, estilos de vida y comorbilidades asociadas a tales h\u00e1bitos (Richardson y Shattuck-Heidorn, 2020). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>2. Ciencia y capitalismo en tiempos de pandemia<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Si la pandemia es global y se manifiesta de un modo diferencial que traduce las desigualdades sociales, la ciencia que se hace cargo de ella reproduce tambi\u00e9n las relaciones econ\u00f3micas del capitalismo actual. En el siglo pasado, la ciencia se consolid\u00f3 como empresa global que trasciende las fronteras de los laboratorios y de los propios Estados, dando lugar a redes cient\u00edficas transnacionales que, bajo un proyecto com\u00fan, implican a un gran n\u00famero de investigadores de distintas especialidades. El proyecto Manhattan, destinado al desarrollo de armas nucleares durante la II Guerra Mundial, o el m\u00e1s reciente Proyecto Genoma Humano, ambos liderados por EE&nbsp;UU, son los grandes ejemplos de los proyectos&nbsp;<em>big science<\/em>&nbsp;que han caracterizado a la ciencia del siglo XX. En este sentido, hace ya d\u00e9cadas que la imagen ilustrada de la ciencia como una labor desinteresada, practicada por mentes incorp\u00f3reas que someten a prueba sus hip\u00f3tesis aplicando el m\u00e9todo cient\u00edfico, ha sido abandonada. Las comunidades cient\u00edficas se conciben m\u00e1s bien como redes extensas que desbordan los confines de los laboratorios e incluyen tambi\u00e9n a agentes pol\u00edticos y empresariales (Latour, 2005). Las ciencias de la pandemia, y en particular la empresa internacional que ha puesto en marcha el desarrollo de las vacunas contra la covid, dibujan una nueva configuraci\u00f3n de ciencia transestatal gobernada no ya por gobiernos, sino por oligopolios empresariales y ante los cuales los acuerdos supranacionales como Covax se han demostrado incapaces (Phillips, 2021a).<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, la creciente dependencia de la ciencia, no solo de agencias de investigaci\u00f3n, sino, sobre todo, de empresas y fundaciones privadas, ha desatado la reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre la supuesta independencia del conocimiento cient\u00edfico (Longino, 2019). Y es que los intereses privados no solo condicionan la propia elecci\u00f3n de los hechos que se investigan. Cuando la investigaci\u00f3n cient\u00edfica se orienta a la comercializaci\u00f3n de sus productos, la propia maquinaria de producci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico (en particular la precarizaci\u00f3n de la mano de obra investigadora) se ve profundamente afectada (Caro Maldonado, 2021). Por otro lado, en las \u00faltimas d\u00e9cadas el conocimiento cient\u00edfico ha sido objeto de un creciente proceso de privatizaci\u00f3n, tanto de su propia expresi\u00f3n en forma de art\u00edculos acad\u00e9micos como de su aplicaci\u00f3n en productos tecnocient\u00edficos. La industria editorial se lucra con la administraci\u00f3n de la publicaci\u00f3n y el acceso a los resultados de una ciencia financiada mayoritariamente con fondos p\u00fablicos, del mismo modo que la industria farmac\u00e9utica gobierna el desarrollo y la distribuci\u00f3n de vacunas y medicamentos. En el caso de las vacunas, si bien el c\u00f3digo \u00e9tico est\u00e1 bien establecido para la fase de desarrollo en lo que refiere a los ensayos cl\u00ednicos, existe un total vac\u00edo en relaci\u00f3n a su distribuci\u00f3n, como hemos tenido ocasi\u00f3n de comprobar al presenciar la guerra de las vacunas desatada por la competici\u00f3n entre los pa\u00edses ricos por su adquisici\u00f3n anticipada. El acelerado proceso de apropiaci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico se traduce en la creciente patentizaci\u00f3n de los productos de la ciencia en todos los procesos que se utilizan para su desarrollo (sobre la apropiaci\u00f3n intelectual de la vida misma por parte de las empresas de la llamada biolog\u00eda sint\u00e9tica, v\u00e9ase Nu\u00f1o de la Rosa, 2013). La evoluci\u00f3n de la legislaci\u00f3n internacional sobre patentes, como la del mercado editorial, ha dado lugar a un escenario de precios desorbitados, oligopolio empresarial y acceso sangrantemente desigual (D\u00edaz y Arador, 2020).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>3. La reacci\u00f3n social a la ciencia de la pandemia<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Otra de las cuestiones que ha acelerado la crisis de la covid tiene que ver con la transformaci\u00f3n de las fuentes de autoridad cient\u00edfica, que tradicionalmente han emanado de mecanismos e instituciones como la revisi\u00f3n por pares o los reconocimientos otorgados por academias cient\u00edficas. Por un lado, el vaciamiento de autoridad de estos mecanismos e instituciones heredados se est\u00e1 produciendo como resultado de la tendencia creciente, interna a la ciencia misma, a acudir directamente al p\u00fablico para promocionar distintos programas de investigaci\u00f3n en liza para conseguir financiaci\u00f3n (Daston, 2021: 85). A su vez, la accesibilidad a los resultados de la ciencia, sumada a la crisis de los mecanismos de legitimaci\u00f3n tradicionales, ha ampliado las fuentes consideradas leg\u00edtimas al sumar a nuevos actores generadores de opini\u00f3n cient\u00edfica en las redes sociales. Por otro lado, la legitimidad del conocimiento atesorada por los mecanismos de autoridad tradicionales se tambalea tambi\u00e9n por los ataques&nbsp;<em>externos<\/em>&nbsp;por parte del movimiento anticiencia, que ha vivido una nueva reencarnaci\u00f3n en las teor\u00edas conspiranoicas y negacionistas de la pandemia. El movimiento anticiencia condensa la dimensi\u00f3n sociopol\u00edtica de la ciencia en agentes pol\u00edticos o empresariales concretos (Bill Gates, la tecnolog\u00eda 5G), cuando nadie m\u00e1s parece querer denunciar p\u00fablicamente los efectos devastadores de la mercantilizaci\u00f3n de la ciencia y la tecnolog\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este escenario, la derecha ha logrado imponer una narrativa, a la que tambi\u00e9n ha contribuido la izquierda institucional, en la que econom\u00eda y salud se oponen como polos de una disyuntiva donde el t\u00e9rmino salud se vincula a la salud p\u00fablica y las medidas de restricci\u00f3n social, mientras la econom\u00eda se asocia al aperturismo. La ciencia aparece aqu\u00ed como fuente neutral, reguladora de las medidas destinadas a proteger la salud p\u00fablica, y la pol\u00edtica como el \u00e1rbitro que ha de decidir entre los consejos de la ciencia y las demandas de la econom\u00eda. Desde nuestra perspectiva, es urgente construir una narrativa distinta de la articulaci\u00f3n entre econom\u00eda y salud, ciencia y pol\u00edtica, que huya del relativismo conspiranoico a la vez que abandone el endiosamiento de la ciencia como fuente neutral explicativa y legitimadora de medidas de acci\u00f3n pol\u00edtica. La necesidad de subrayar los componentes pol\u00edticos de las decisiones p\u00fablicas en torno a la salud p\u00fablica no es solo, por tanto, una cuesti\u00f3n de transparencia, sino que exige una reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre la propia naturaleza, la ciencia y sus productos. Por un lado, ante la crisis ambiental y pol\u00edtica de la que esta pandemia parece tan solo un s\u00edntoma precoz, la lucha social y medioambiental solo pueden concebirse como inseparables. Como demuestra el modo en el que la vulnerabilidad diferencial ante la enfermedad est\u00e1 atravesada por la vulnerabilidad social en todos sus ejes, as\u00ed como la responsabilidad ecol\u00f3gica del ser humano en el origen y los efectos de la pandemia, la compleja naturaleza de la pandemia revela que no existen los expertos totales para los problemas transcient\u00edficos y que la dejaci\u00f3n de la pol\u00edtica en manos de comit\u00e9s de expertos es sencillamente falaz. Por otro lado, dado el modo en el que los intereses industriales afectan a la empresa cient\u00edfica en todas sus fases de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n, el control p\u00fablico de la ciencia y sus productos se nos impone como la \u00fanica alternativa. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la era precovid pocos imaginaban que una crisis sanitaria podr\u00eda desatar la paralizaci\u00f3n casi total de la maquinaria productiva del capitalismo global; sobre todo, si la comparamos con la pr\u00e1ctica ausencia de acci\u00f3n pol\u00edtica que ha acompa\u00f1ado a la amenaza, largamente documentada, del cambio clim\u00e1tico. La explicaci\u00f3n m\u00e1s obvia de esta paradoja refiere a la escala transgeneracional del cambio clim\u00e1tico en contraposici\u00f3n a la pandemia, pero la m\u00e1s interesante pol\u00edticamente apunta a que los cambios necesarios para combatir el cambio clim\u00e1tico son de una naturaleza estructural \u201cde tal magnitud, alcance y duraci\u00f3n que es normal que encuentren resistencia muy poderosa y bien financiada\u201d (Daston, 2021: 91). Y, sin embargo, hubiera podido suceder, y es desde luego muy plausible en futuros escenarios pand\u00e9micos, que no se hubiera desarrollado, o al menos no en este tiempo r\u00e9cord, una vacuna efectiva contra el coronavirus. Es m\u00e1s: cabe todav\u00eda el escenario de que aparezcan variantes resistentes, un escenario favorecido por la codicia de los pa\u00edses ricos que pretenden invertir las vacunas acumuladas en dosis de refuerzo en lugar de donarlas a los pa\u00edses pobres (Phillips, 2021b). La soluci\u00f3n pol\u00edtica a esta pandemia y a las que vendr\u00e1n no puede depositarse en un optimismo tecnol\u00f3gico cortoplacista que cifre en las vacunas la panacea exclusiva, sino que exige una reflexi\u00f3n radical sobre las condiciones de vida y la ciencia que se produce en un mundo profundamente desigual y ecol\u00f3gicamente devastado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Laura Nu\u00f1o de la Rosa<\/strong>es profesora de Filosof\u00eda de la Ciencia en la Universidad Complutense de Madrid<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Arrizabalaga, Jon (2021) \u201cC\u00f3mo entendemos hist\u00f3ricamente las epidemias\u201d.&nbsp; En Del Llano, Juan y Camprub\u00ed, Lino (Eds.)&nbsp;<em>Sociedad entre pandemias<\/em>. Madrid: Fundaci\u00f3n Gaspar Casal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Barea, Jes\u00fas (2021) \u201cRazones por las que esta pandemia nunca fue una batalla\u201d. En Del Llano, Juan y Camprub\u00ed, Lino (Eds.),&nbsp;<em>op. cit<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Caro Maldonado, Alfredo (2021) \u201cNo es ciencia todo lo que reluce. An\u00e1lisis cr\u00edtico del sistema tecnocient\u00edfico\u201d<em>, Dosieres ecosociales.&nbsp;<\/em>Madrid: FUHEM.<\/p>\n\n\n\n<p>Daston, Lorraine (2021) \u201cCovid desde la epistemolog\u00eda hist\u00f3rica\u201d. En Del Llano, Juan y Camprub\u00ed, Lino (Eds.)&nbsp;<em>Sociedad entre pandemias<\/em>. Madrid: Fundaci\u00f3n Gaspar Casal.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edaz, Jorge Luis y Arador, \u00c1lvaro (2020) \u201cLa propiedad intelectual farmac\u00e9utica y su amenaza para la salud p\u00fablica\u201d, viento sur.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Etxeberria, Ander (2021). \u201cCovid y otras relaciones entre virus y humanos\u201d.&nbsp;<em>Revista de la Sociedad de L\u00f3gica, Metodolog\u00eda y Filosof\u00eda de la Ciencia en Espa\u00f1a<\/em>, n\u00famero especial: Corredor Lanas, Cristina y P\u00e9rez Chico, David (Eds.) \u201cFilosof\u00eda en tiempos de pandemia\u201d, pp. 22-29.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Helmore, Edward (2020) \u201c<a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/world\/2020\/mar\/13\/coronavirus-lifestyles-of-the-rich-and-famous-how-the-1-are-coping\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Coronavirus lifestyles of the rich and famous: how the 1% are coping<\/a>\u201d.&nbsp;<em>The Guardian<\/em>. 13\/03\/2020.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Latour, Bruno (1984)&nbsp;<em>Les Microbes: guerre et paix suivi de Irr\u00e9ductions,&nbsp;<\/em>Paris: M\u00e9taill\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>(2005)&nbsp;<em>Reassembling the social: an introduction to actor network-theory.&nbsp;<\/em>Oxford New York: Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Lome\u00f1a, Andr\u00e9s (2020) \u201cSomos virus y bacterias. Una entrevista con el bi\u00f3logo M\u00e1ximo Sand\u00edn\u201d.&nbsp;<em>Huffington Post.&nbsp;<\/em>07\/04\/2020. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nu\u00f1o de la Rosa, Laura (2021) \u201cLa construcci\u00f3n de la pandemia\u201d,&nbsp;<em>Revista de la Sociedad de L\u00f3gica, Metodolog\u00eda y Filosof\u00eda de la Ciencia en Espa\u00f1a<\/em>, n\u00famero especial, pp. 8-12.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>(2013) \u201c\u00bfPuede ser la vida objeto de ingenier\u00eda?\u201d&nbsp;<strong><em>viento<\/em>&nbsp;sur<\/strong>, 131, 42-51.<\/p>\n\n\n\n<p>Phillips, Leigh (2021a) \u201cAgradecer al socialismo por la vacuna. Culpar al capitalismo por su distribuci\u00f3n\u201d,&nbsp;<strong><em>viento<\/em>&nbsp;sur<\/strong><em>,<\/em>&nbsp;6\/01\/2021.<\/p>\n\n\n\n<p>(2021b) \u201cDesigualdades: \u00bfA qui\u00e9n beneficia que el virus mute? Contra el apartheid de las vacunas\u201d.&nbsp;<strong><em>viento<\/em>&nbsp;sur<\/strong>, 16\/08\/2021.<\/p>\n\n\n\n<p>Richardson, Sara S. y Shattuck-Heidorn, Heaher (2020) \u201cIntroducing the GenderSci Lab COVID Project\u201d&nbsp;<em>GenderSci Blog<\/em>, 24\/06\/2020.&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.genderscilab.org\/blog\/covid-intro\" target=\"_blank\">https:\/\/www.genderscilab.org\/blog\/covid-intro<\/a>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laura Nu\u00f1o de la Rosa Fuente: Rebeli\u00f3n La pandemia de la covid-19 ha puesto de manifiesto la intrincada relaci\u00f3n entre naturaleza y sociedad, as\u00ed como entre ciencia, tecnolog\u00eda y pol\u00edtica. 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