{"id":5775,"date":"2022-01-10T10:18:14","date_gmt":"2022-01-10T10:18:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5775"},"modified":"2022-01-10T10:18:15","modified_gmt":"2022-01-10T10:18:15","slug":"entendiendo-el-principe-moderno-de-gramsci","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5775","title":{"rendered":"Entendiendo el Pr\u00edncipe Moderno de Gramsci"},"content":{"rendered":"\n<p>Alberto Pinz\u00f3n S\u00e1nchez<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/entendiendo-el-principe-moderno-de-gramsci\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez parezca una necedad escribir sobre lo que tanto se ha escrito en el transcurso del tiempo hasta ahora, y desde tantos \u00e1ngulos del entendimiento humano. Sin embargo, siempre existe una novedad entre tan compleja relaci\u00f3n y es, en esta \u00e9poca del segundo decenio del siglo XXI marcada a hierro por la incertidumbre y la perplejidad que ha impuesto la mundializaci\u00f3n del liberalismo, la relaci\u00f3n te\u00f3rico-pr\u00e1ctica siempre actual, entre Gramsci y Maquiavelo.<\/p>\n\n\n\n<p>La bibliograf\u00eda sobre Maquiavelo es enorme e interminable y sobre Gramsci ni se diga. Sin embargo, a pesar de lo fragmentario y disperso de las diversas notas gramscianas sobre el diplom\u00e1tico florentino, existen suficientes indicios y elementos interpretativos sobre los cuales se puede intentar traer a la actualidad el imperecedero e inmortal tema humano de la Pol\u00edtica inaugurado por Maquiavelo, reinterpretado y actualizado por Gramsci.<\/p>\n\n\n\n<p>En noviembre de 1927, ya encerrado directamente por el Duce fascista en la c\u00e1rcel milanesa de San Vittore y despu\u00e9s de haber le\u00eddo el libro \u201cSobre la pol\u00edtica de Maquiavelo\u201d escrita por el ide\u00f3logo fascista Ercole, le escribe una carta a su esposa Tania pidi\u00e9ndole el libro de Prezzolini, donde le comenta lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cMe impresion\u00f3 el hecho de que ninguno de los escritores sobre el centenario haya relacionado los libros de Maquiavelo con el desarrollo de los Estados en toda Europa en el mismo per\u00edodo hist\u00f3rico. Desviados por el problema puramente moral\u00edstico del llamado \u201cmaquiavelismo\u201d no vieron que Maquiavelo fue el te\u00f3rico de los Estados nacionales bajo la Monarqu\u00eda absoluta; en Italia \u00e9l teorizaba lo que en Inglaterra era en\u00e9rgicamente realizado por Elizabeth, en Espa\u00f1a por Fernando el cat\u00f3lico, en Francia por&nbsp; Luis XI y en Rusia de Iv\u00e1n el terrible; a\u00fan si n o se conociese ni pod\u00eda conocer algunas de estas experiencias nacionales que en realidad representaban el problema hist\u00f3rico de la \u00e9poca, Maquiavelo tuvo la genialidad de intuir y exponerlas sistem\u00e1ticamente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Breve nota, donde se plantean someramente las bases del ulterior desarrollo interpretativo de Gramsci sobre Maquiavelo, sintetizados en estos tres aspectos: En primer lugar, el rechazo a la teor\u00eda \u201cmoralista\u201d, conservadora y religiosa imperante en la \u00e9poca sobre la vida y obra del diplom\u00e1tico florentino. En segundo lugar, la amplia visi\u00f3n material de la hist\u00f3rica, constante del pensamiento gramsciano, con la cual enmarca la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica de Maquiavelo en un periodo concreto del desarrollo hist\u00f3rico en Europa, y en tercer Lugar, el valor universal, permanente y constitutivo, de los hallazgos pol\u00edticos sistematizados por Maquiavelo en el periodo de transacci\u00f3n feudal- capitalista y en el surgimiento de los llamados Estados Nacionales modernos que inauguran el triunfo de la burgues\u00eda, y el desarrollo definitivo e irreversible del capitalismo en el continente europeo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp; I. Contexto Hist\u00f3rico<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Desde el siglo XV hasta el siglo XVI se producen una serie de transformaciones sociales y humanas en Europa Occidental especialmente en Italia, que se ven\u00edan dando desde el siglo XI, conocidas como el Renacimiento y que consisti\u00f3 en lo fundamental en retomar y actualizar lo m\u00e1s destacado de la herencia art\u00edstica de la antig\u00fcedad cl\u00e1sica griega y romana, para revalorizar al hombre como centro de la naturaleza y el mundo, y para adaptarla a los nuevos tiempos m\u00e1s mundanos y terrenales que se estaban estableciendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Era el largo y complejo proceso revolucionario humano conocido como la transici\u00f3n feudal-capitalista, que en realidad se prolonga de manera muy dispar incluso hasta bien entrado el siglo XVIII, y en cual diversos historiadores han podido identificar tres etapas bastante bien definidas:<\/p>\n\n\n\n<p>La primera que se inicia en el siglo XI hasta el siglo XIII, caracterizada por la expansi\u00f3n econ\u00f3mica y territorial de la sociedad feudal y el surgimiento y desarrollo de las ciudades y el comercio.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda, desde los primeros a\u00f1os del siglo XIV hasta mediados del siglo XV, cuando la anterior expansi\u00f3n se detuvo a causa de la profunda y generalizada crisis del mundo feudal, a pesar de la cual la sociedad urbana lentamente se consolida, se diversifica y empieza a predominar la econom\u00eda mercantil.<\/p>\n\n\n\n<p>Y la tercera, desde mediados XV hasta finales del siglo XVI, cuando la crisis cede, se inicia un nuevo periodo de expansi\u00f3n del comercio, la econom\u00eda mercantil se apuntala definitivamente y las monarqu\u00edas logran centralizar el Poder subordinando a la nobleza y al \u201cpatriciado\u201d urbano, o comerciantes citadinos ennoblecidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera etapa, una probable combinaci\u00f3n de avances t\u00e9cnicos, mejor\u00eda del clima regional hicieron posible avances notorios en la agricultura, liberando trabajo humano hacia otras producciones, y una relativa paz europea a partir de la derrota de vikingos,&nbsp; normandos, eslavos, musulmanes y otros pueblos&nbsp; perif\u00e9ricos que asolaron Europa occidental especialmente en el siglo VIII,&nbsp; todo lo cual permiti\u00f3&nbsp; mejores condiciones de vida, de salud y de crecimiento demogr\u00e1fico, as\u00ed como la repoblaci\u00f3n de antiguas ciudades romanas abandonadas.<\/p>\n\n\n\n<p>En la unidad feudal, los se\u00f1or\u00edos, hubo ya un excedente agr\u00edcola apreciable y la fuerza de trabajo sobrante fue dirigida a las ciudades, burgos o castillos; y en los cruces de caminos comerciales, o de peregrinaci\u00f3n, o al lado de los conventos, fueron apareciendo nuevos centros de producci\u00f3n artesanal para el intercambio y el comercio. La ciudad o burgo hab\u00eda renacido ejerciendo una atracci\u00f3n cada vez mayor a los campesinos siervos que hu\u00edan hacia ella para evitar la miseria, el saqueo y la expoliaci\u00f3n a los que los somet\u00edan los se\u00f1ores feudales y para respirar una relativa libertad, trabajar o comerciar, y vivir un poco mejor. Paralelamente se fueron dando tambi\u00e9n, profundas modificaciones en los h\u00e1bitos de consumo y disfrute en m\u00e1s sectores de la poblaci\u00f3n y, en las ciudades cada vez m\u00e1s interconectadas al haberse reanudado el tr\u00e1fico mar\u00edtimo en los mares europeos, a partir de las Cruzadas a Tierra Santa, apareci\u00f3 una econom\u00eda basada en el uso masivo de la moneda y los pagar\u00e9s, dejando atr\u00e1s a una econom\u00eda puramente natural.<\/p>\n\n\n\n<p>Van surgiendo y creciendo ciudades-puertos en r\u00edos y costas del norte de Europa como Colonia, Brujas, Hamburgo, \u00c1msterdam, Londres, ect, interconectados en un intenso comercio de larga distancia con las florecientes ciudades del norte de Italia como Venecia, Mil\u00e1n, G\u00e9nova o Florencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los comerciantes enriquecidos con la actividad comercial, inicialmente no entran en contradicci\u00f3n con los nobles feudales locales, reyes, o monarcas regentes en estas ciudades, ali\u00e1ndose m\u00e1s bien con ellos para ayudarles en el proceso de concentraci\u00f3n y centralizaci\u00f3n de su Poder, a cambio de que les permitieran y protegieran sus actividades comerciales; sin embargo, en tabernas y mercados una nueva manera de ver la vida, bastante diferente a la de los castillos y palacios de nobles y patricios, empieza a generalizarse y con ello vendr\u00edan nuevos choques o conflictos.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda etapa se inicia a comienzos del Siglo XIV y se caracteriza por una profunda crisis de la estructura feudal, azotada por ciclos recurrentes de pestes, hambrunas y carest\u00edas; rebeliones de campesinos, asonadas en las ciudades, as\u00ed como diversas guerras locales y entre Estados, que asolaron tanto los campos como las ciudades europeas hasta mediados del siglo XV, logrando estancar los logros alcanzados en la etapa anteriormente descrita. El resultado fue un debilitamiento de los privilegios de la nobleza en los se\u00f1or\u00edos feudales en favor del fortalecimiento de las monarqu\u00edas centralizadas absolutas y, un desarrollo de las burgues\u00edas adineradas a quienes \u201cla caprichosa rueda de la Fortuna\u201d hab\u00eda favorecido: El Poder estaba pasando de los bienes Inmuebles como tierras, castillos y palacios, etc, a los bienes movibles o muebles, o tesoros monetarios acumulados por los grandes comerciantes, los banqueros tenedores de pagar\u00e9s y obligaciones (por pagar) y los grandes prestamistas y usureros.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed mismo, la creciente diferenciaci\u00f3n social que no se detuvo por la crisis, sino se aceler\u00f3 con la especulaci\u00f3n y la usura generada por la carest\u00eda; fue separando cada vez m\u00e1s al \u201cPueblo graso\u201d o gordo conformado por grandes comerciantes banqueros y grandes maestros gremiales en proceso de ennoblecimiento o patricios, del \u201cPueblo magro\u201d o flaco representado este \u00faltimo por peque\u00f1os comerciantes, artesanos menores y aprendices, simples trabajadores de los talleres, y la plebe. Distanciamiento que motiv\u00f3 recurrentes y sangrientos enfrentamientos y asonadas en varias ciudades especialmente en Italia, agravando as\u00ed la rivalidad existente entre ellas, as\u00ed como la inestabilidad pol\u00edtica, obligando a reyes y gobernantes locales a recurrir a poderes extraordinarios de monarcas extranjeros m\u00e1s poderosos, o a tropas mercenarias que intervinieran y les ayudasen a conservaran el Poder.<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera etapa, enmarcada entre la segunda mitad del siglo XV y fines del siglo XVI, se caracteriza por la superaci\u00f3n de la crisis precedente y la definitiva consolidaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica de las burgues\u00edas mercantiles, bancarias y prestamistas; las que sin embargo deben continuar sometidas a las nuevas condiciones surgidas con el triunfo de las monarqu\u00edas absolutistas unificadas y centralizadas a quienes en la mayor\u00eda de los casos ayudan, a triunfar&nbsp; aport\u00e1ndoles los caudales requeridos en forma de magn\u00e1nimos cr\u00e9ditos y a expandirse especialmente por el mar mediterr\u00e1neo, el mar del norte y el mar b\u00e1ltico o hanse\u00e1tico. Surgen as\u00ed los nuevos reinos territoriales centralizados, en el largo proceso de debilitamiento y desgaste de las noblezas regionales o locales, sobre la base de una lengua nacional generalmente desprendida de un tronco com\u00fan como lat\u00edn, el germ\u00e1nico, o el eslavo, dentro de unos territorios ya delimitados y unificados y, se da paso a la consolidaci\u00f3n de los Estados Nacionales bajo monarqu\u00edas y reinos absolutistas; cuyos ejemplos m\u00e1s conocidos son Espa\u00f1a, Inglaterra, Francia y Portugal.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, y a pesar de tener dadas las condiciones materiales y espirituales, tanto en Italia como en el centro y el norte de Europa, este proceso nacional se da un poco m\u00e1s tard\u00edo y de manera desigual: En Italia, innumerables ciudades menores independientes como Lucca, Mantua, Ferrara, o G\u00e9nova y, cinco Estados grandes en un relativo equilibrio de poder: el reino de N\u00e1poles, el Pontificado romano, la rep\u00fablica de Florencia, el ducado de Mil\u00e1n y la rep\u00fablica de Venecia, envueltos en una complicada trama de pugnas internas, intrigas, alianzas y contra alianzas con las potencias emergentes en el occidente, o del centro de Europa, se disputaban su expansi\u00f3n territorial, dominio pol\u00edtico y hegemon\u00eda, sin que hubiese un triunfador neto, y sin que nadie estuviese exento de un ataque especialmente de las fuerzas mercenarias, que eran pagadas por cada fracci\u00f3n dominante en su ciudad respectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>El largo y complejo proceso generado por el surgimiento y desarrollo revolucionario de nuevos medios y formas de trabajo y producci\u00f3n, nuevas t\u00e9cnicas y avances sorprendentes en el conocimiento humano y cient\u00edfico aplicado a la productividad y al mejoramiento de las condiciones de vida; adelantos acelerados en el comercio, en los mercados, en los sistemas bancarios y crediticios, en el trasponte terrestre local y transfronterizo, en la navegaci\u00f3n&nbsp; mar\u00edtima con barcos cada vez m\u00e1s veloces y capaces, que hicieron posible los viajes prolongados a larga distancia y con ellos los descubrimientos continentales y mar\u00edtimos que revelaron nuevas rutas comerciales y de expansi\u00f3n, con el consecuente impulso de la circulaci\u00f3n y atesoramiento monetario y&nbsp; facilitaron el establecimiento de los Grandes Imperios Coloniales europeos, donde el saqueo despiadado de sociedades remotas en Asia y Ocean\u00eda, en las costas africanas cazando esclavos, o en el continente&nbsp; Americano, fuente inagotable y aporte de recursos de todo tipo, de metales preciosos, de vidas y de sociedades enteras a la conocida acumulaci\u00f3n primitiva de capital, condujeron a la ulterior integraci\u00f3n de capital comercial, bancario y usurero con el capital industrial, paralelamente gestado en el seno de los talleres artesanales y manufactureros;&nbsp; donde ya los trabajadores hab\u00edan sido separados&nbsp; definitivamente de sus medios de trabajo, por parte&nbsp; de los grandes due\u00f1os de dichos obrajes.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n en paralelo, se van dando profundas modificaciones en los h\u00e1bitos de consumo y disfrute en m\u00e1s sectores de la poblaci\u00f3n, la que paulatinamente abandona el aislamiento y oscurantismo y lentamente se va imponiendo una cosmovisi\u00f3n distinta; una manera de pensar m\u00e1s material y pragm\u00e1tica, racional y cr\u00edtica en especial sobre el dominio terrenal y cosmopolita (urbi et orbi) del papa como vicario exclusivo de Dios en esta tierra, afianzando la tendencia creciente de separar los terrenos de Dios de los del Cesar: Es decir la secularizaci\u00f3n que llevar\u00e1 a la intensa disputa religiosa de reformas, contrarreformas y guerras religiosas, con las que fue asolado todo el continente europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en esta \u00faltima etapa y en un mundo convulsionado por una transici\u00f3n revolucionaria cuando nace Maquiavelo (1469-1527) en la ciudad de Florencia y cuando Italia, debido a la fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica descrita, era un bot\u00edn de guerra para las potencias absolutistas emergentes: El reino de N\u00e1poles, situado al sur de la pen\u00ednsula, as\u00ed como las islas italianas en el Mediterr\u00e1neo, eran parte consustancial de los dominios del rey de Espa\u00f1a Carlos V, Emperador del Sacro Imperio Romano. Los suizos, conocidos por su eficacia como tropas mercenarias de infanter\u00eda, controlaban la mayor parte de las zonas de habla italiana de los Alpes lim\u00edtrofes. Francia paradigma del Estado absolutista y que hizo famosa la frase\u201d l\u2019\u00c9tat, ce moi\u201d, extend\u00eda sus dominios sobre Torino y Mil\u00e1n y disputa a su rival espa\u00f1ol la posesi\u00f3n de N\u00e1poles. Las posesiones del papa o Estado pontificio, estaban gobernados por el valenciano Rodrigo Borja (papa Alejandro VI) proclive a los intereses de Espa\u00f1a y su pol\u00edtica de \u201cguardi\u00e1n de la cristiandad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, Florencia, la ciudad de Maquiavelo, era el centro de la regi\u00f3n de Toscana donde habitaban cerca de 120.000 habitantes, de los cuales solamente unos 3.000, eran ciudadanos de derecho pleno. Era un Estado olig\u00e1rquico independiente, gobernado por una poderosa y rica oligarqu\u00eda comercial bajo una complicada forma de corporaciones \u201crepublicanas\u201d, que adem\u00e1s de ser gobierno local ten\u00eda funciones internacionales propias, y, como la mayor\u00eda de las ciudades italianas dispon\u00eda generalmente de tropas mercenarias con las que enfrentaba las agresiones regulares de los pr\u00edncipes vecinos; especialmente los de Mil\u00e1n desde&nbsp; el norte y los de N\u00e1poles por el sur.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de 1434, la familia de los Medici vinculada mediante el comercio y los pr\u00e9stamos con los reyes de Francia, Inglaterra, Borgo\u00f1a y con el Pontificado, afianz\u00f3 su poder en Florencia con el rico banquero Cosme, quien se apoder\u00f3 de gran parte de la Toscana, pero sin poder tomar las ciudades de Luca y Siena. Lo sucede su hijo Pedro por un corto periodo de 5 a\u00f1os, y a su muerte en 1469, a\u00f1o que nace Maquiavelo, el poder de Florencia pasa a manos del nieto de Cosme, Lorenzo de M\u00e9dicis tambi\u00e9n llamado \u201cel magn\u00edfico\u201d, quien gobierna hasta el recordado a\u00f1o de 1492, cuando muere y la Familia M\u00e9dici es expulsada del gobierno y de la ciudad de Florencia por el fraile Savonarola. Al formar este un nuevo gobierno, se abre otro ciclo de turbulencias pol\u00edticas donde tres facciones se disputaron el Poder: los \u201cgrises\u201d o partidarios de continuar con los M\u00e9dicis, \u201clos frailescos llorones\u201d partidarios del gobierno \u201cpopular\u201d de Savonarola y los magnates o \u201cfuriosos\u201d, partidarios de un gobierno fuerte y restringido.<\/p>\n\n\n\n<p>El domino de Savonarola concluye en 1498 cuando muere en la hoguera y se instaura en la ciudad un nueva se\u00f1or\u00eda \u201crepublicana\u201d que dura 14 a\u00f1os, hasta 1512, lapso durante el cual trabaja Maquiavelo como empleado p\u00fablico en importantes cargos diplom\u00e1ticos y como consejero de la Se\u00f1or\u00eda; equivalentes a lo que hoy d\u00eda conocemos como Jefe de Asuntos Internos, Secretario de Guerra y jefe de Relaciones exteriores; experiencias que lo convierten en uno de los funcionarios m\u00e1s importantes del gobierno, tras desempe\u00f1ar importantes tareas internas de guerra y defensa de su ciudad, as\u00ed como complejas misiones diplom\u00e1ticas en Francia, Suiza, Alemania y ante el Estado pontificio.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1512, cuando debido a la ineficiencia gubernamental y la inestabilidad social motivada por las intensas pugnas pol\u00edticas, alianzas y contra alianzas, y los Medici retoman el Poder, Maquiavelo pierde su puesto de manera definitiva. Los M\u00e9dici logran gobernar 15 a\u00f1os m\u00e1s, hasta 1527, cuando nuevamente pierden el Poder. Es en este tiempo de \u201cdesempleo\u201d cuando Maquiavelo bas\u00e1ndose en su rica y variada experiencia directa produce su obra te\u00f3rica, muriendo poco despu\u00e9s de la salida de los M\u00e9dici a la edad de 58 a\u00f1os, sin haber recuperado su anhelado cargo directo en el gobierno de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esto, tenemos que Maquiavelo es un hombre cuya vida transcurre en el periodo revolucionario de la humanidad que est\u00e1 realizando en Europa, el complejo tr\u00e1nsito del feudalismo al capitalismo, caracterizado por las intensas y radicales transformaciones en todos los \u00f3rdenes de la vida&nbsp; y que se dan, especialmente el hecho pol\u00edtico m\u00e1s destacado e influyente a nivel general como fue el proceso complejo mediante el cual surgieron al mundo moderno los Estados Nacionales bajo reinos absolutistas, y se consolida de manera definitiva e irreversible la cosmovisi\u00f3n y el pensamiento Burgu\u00e9s sobre el caduco y oscurantista orden feudal; cambios trascendentales que el que el propio Maquiavelo tuvo oportunidad de vivenciar y analizar detalladamente en los pa\u00edses donde m\u00e1s avanzado estaba este proceso. Y en lo singular, vivir la frustraci\u00f3n de no ver realizado este paso hist\u00f3rico en su pa\u00eds Italia, ni en la contradictoria e intensa ciudad de su nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>A teorizar y sistematizar de manera genial, como dice Gramsci, este doble desgarro existencial, esta experiencia \u00fanica; a escribirla adornado y vestido con las galas que le permit\u00edan hablar con los \u201cantiguos\u201d despu\u00e9s de \u201cencanallarse\u201d con la plebe m\u00e1s soez en la taberna vecina, y a darle su dimensi\u00f3n universal permanente y constitutiva, dedic\u00f3 Maquiavelo sus 15 largos y solitarios a\u00f1os de desempleado:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cLlegada la noche, vuelvo a casa y entro en mi escritorio; en su puerta me despojo de la ropa cotidiana, llena de barro y mugre, y me visto con pa\u00f1os reales y curiales y as\u00ed, decentemente vestido, entro en las viejas cortes de los hombres antiguos, donde acogido con amabilidad, me sirvo de aquellos manjares que son solo m\u00edos y para los cuales he nacido. Estando all\u00ed no me averg\u00fcenzo de hablar con tales hombres, interrogarles sobre las razones de sus acciones, y esos hombres con su humildad me responden\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp; II.&nbsp; Gramsci interpreta y actualiza a Maquiavelo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Los escritos de Maquiavelo que lograron superar la censura o la hoguera de sus enemigos en especial la iglesia cat\u00f3lica, y trascendieron a todos aquellos reyes, generales, emperadores y hombres de Poder&nbsp;&nbsp; que lo le\u00edan calladamente de noche para ejecutar durante el d\u00eda sus consejos; pudieron llegar hasta por los m\u00e1s esclarecidos intelectuales europeos de la modernidad y, del Marxismo: uno de ellos Hegel, en la introducci\u00f3n a la constituci\u00f3n alemana llama la atenci\u00f3n sobre Maquiavelo cuando dice que: \u201ces una seria cabeza pol\u00edtica en el sentido m\u00e1s grande y m\u00e1s noble\u2026capaz de plantear una soluci\u00f3n para el id\u00e9ntico problema de fragmentaci\u00f3n que padec\u00eda Alemania \u2026 En la \u00e9poca de su desgracia, cuando Italia se precipit\u00f3 en su miseria, un hombre de Estado italiano profundamente conmovido por esta situaci\u00f3n de miseria general, de odio, de desorden, de ceguera, concibi\u00f3 con fr\u00eda serenidad la necesaria idea de salvar a mediante su unificaci\u00f3n en un Estado\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Los fundadores del marxismo, no cabe duda lo leyeron con detenimiento y agrado y Marx menciona como una obra maestra de an\u00e1lisis materialista hist\u00f3rico la \u201cHistoria de Florencia\u201d de Maquiavelo, sirvi\u00e9ndose de ella en su teor\u00eda de la lucha de clases. Sus disc\u00edpulos los bolcheviques tambi\u00e9n lo discuten con pasi\u00f3n y Trotsky, en su historia de la revoluci\u00f3n rusa, parad\u00f3jicamente hace referencia a Maquiavelo, no precisamente a su obra m\u00e1s difundida y criticada \u201cEl Pr\u00edncipe\u201d, sino a los \u201cDiscursos sobre Tito Livio\u201d cuando escribe: Una rep\u00fablica con nobleza no es rep\u00fablica. Esto hab\u00eda sido perfectamente comprendido por el viejo Maquiavelo cuatrocientos a\u00f1os antes de la presidencia de Ebert cuando, exiliado en Florencia, entre la caza del mirlo y el juego a las cartas con un carnicero, generalizaba la experiencia de las revoluciones democr\u00e1ticas\u201d, y hace referencia al n\u00facleo del pensamiento del secretario florentino sobre la cuesti\u00f3n de la igualdad sustancial del republicanismo, frente a la diferenciaci\u00f3n sustancial que es la condici\u00f3n del Principado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero indudablemente es Gramsci, el fundador del partido comunista italiano encarcelado por Mussolini, quien en sus mentados \u201cCuadernos de C\u00e1rcel\u201d, har\u00e1 una lectura nueva interpretativa y actualizadora (en ning\u00fan caso \u201cmarxistizante\u201d) de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica de Maquiavelo, con el fin de incorporar de manera cr\u00edtica en la filosof\u00eda de la Praxis tal acervo intelectual, dentro de cuarto conceptos pr\u00e1cticos b\u00e1sicos:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Uno,<\/strong>&nbsp;el de Hegemon\u00eda y de Estado moderno; presentados de manera condensada en la imagen m\u00edtica del Centauro usado por Maquiavelo, que devela el doble car\u00e1cter (inseparable) de la dominaci\u00f3n y del Poder burgu\u00e9s materializado en el Estado moderno: cabeza humana (consenso) y cuerpo de caballo (fuerza animal o coerci\u00f3n). Dicotom\u00eda&nbsp; inseparable y persistente \u201cConsenso-Fuerza\u201d que junto con la otra dicotom\u00eda determinante de las acciones del Pr\u00edncipe, Virtud (inteligencia) y Fortuna (azar), atraviesa todo el pensamiento de Maquiavelo y se puede ver tambi\u00e9n en las figuras usadas por \u00e9l, de la Zorra (enga\u00f1o) y el Le\u00f3n (fuerza) o incluso en sus dos obras cumbres \u201cEl Pr\u00edncipe\u201d o momento de la fuerza para tomar y conservar el poder y, \u201cLos&nbsp; discursos sobre Tito Livio\u201d o momento del consenso,&nbsp; para gobernar eficientemente en tiempos de estabilidad y dominio pleno, mediante buenas leyes es decir consensuadas entre los diversos intereses, sin ocultar el conflicto, sin enmascararlo por medios de los aparatos ideol\u00f3gicos del Estado y la llamada opini\u00f3n p\u00fablica, que el propio Gramsci describe as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cGuicciardini afirma que para la vida de un Estado son absolutamente necesarias dos cosas: Las armas y la Religi\u00f3n. Esta f\u00f3rmula puede ser traducida a varias otras menos dr\u00e1sticas: Fuerza y Consenso. Coerci\u00f3n y Persuasi\u00f3n. Estado e Iglesia: Sociedad Pol\u00edtica y Sociedad Civil. Pol\u00edtica y Moral (historia \u00e9tica-pol\u00edtica de Croce) Derecho y Libertad. Orden y Disciplina; o con un impl\u00edcito juicio de saber libertario. Violencia y Enga\u00f1o. De cualquier manera, en la concepci\u00f3n pol\u00edtica del Renacimiento la religi\u00f3n era el Consenso y la Iglesia la Sociedad Civil, el aparato de Hegemon\u00eda del grupo dirigente, que no ten\u00eda un aparato propio, una organizaci\u00f3n cultural e intelectual propia, sino que como tal a la organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica universal. Solo se est\u00e1 fuera del Medioevo cuando abiertamente se concibe y se analiza a la Religi\u00f3n como \u201cinstrumentum regni\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Agregando en otra breve nota, su funcionamiento:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cEl ejercicio normal de la Hegemon\u00eda en terreno ya cl\u00e1sico del r\u00e9gimen parlamentario se caracteriza por la combinaci\u00f3n de la Fuerza y el Consenso que se equilibran de varias maneras sin que la Fuerza supere demasiado al Consenso, al contrario, buscando obtener que la Fuerza aparezca apoyada sobre el Consenso de la mayor\u00eda, expresado por los as\u00ed llamados \u00f3rganos de la \u201cOpini\u00f3n Publica\u201d (peri\u00f3dicos, asociaciones, etc) los cuales en ciertas situaciones son multiplicados artificialmente. Entre el Consenso y la Fuerza est\u00e1 la corrupci\u00f3n-fraude\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dos:<\/strong>&nbsp;El car\u00e1cter eminentemente pol\u00edtico e ideol\u00f3gico de las obras m\u00e1s importantes de Maquiavelo, que en la redacci\u00f3n del inmortal libro de \u201cEl Pr\u00edncipe\u201d, adquiere un car\u00e1cter \u201cm\u00edtico\u201d de gran impacto literario y emocional, a la manera de un manifiesto pol\u00edtico que recuerda al Manifiesto Comunista de Marx y Engels, y que Gramsci describe magistralmente as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cEl Car\u00e1cter fundamental de \u201cEl Pr\u00edncipe\u201d, no consiste en ser un tratado sistem\u00e1tico, sino un libro \u201cviviente\u201d en el que la ideolog\u00eda pol\u00edtica y la ciencia pol\u00edtica se fundan en la forma dram\u00e1tica del \u201cmito\u201d. Entre la utop\u00eda y el tratado escol\u00e1stico, formas bajo las cuales se configuraba la ciencia pol\u00edtica de la \u00e9poca, Maquiavelo dio a su concepci\u00f3n una forma imaginativa y art\u00edstica, donde el elemento doctrinal y racional se personifica en un \u201ccondottiero\u201d que representa en forma pl\u00e1stica y \u201cantropom\u00f3rfica\u201d el s\u00edmbolo de la voluntad el s\u00edmbolo de la \u201cvoluntad colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>El Proceso de formaci\u00f3n de una colectiva que tiene un determinado fin pol\u00edtico, no es representado a trav\u00e9s de pedantescas disquisiciones y clasificaciones de principios y criterios de m\u00e9todo de acci\u00f3n, sino como las cualidades, los rasgos caracter\u00edsticos, los deberes y necesidades, de una persona concreta, despertando as\u00ed la fantas\u00eda art\u00edstica de aquellos a quienes procura convencer y dando una forma m\u00e1s concreta a las pasiones pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl Pr\u00edncipe\u201d de Maquiavelo podr\u00eda ser estudiado como una ejemplificaci\u00f3n hist\u00f3rica del \u201cmito\u201d soreliano, es decir de una ideolog\u00eda pol\u00edtica que no se presenta como una fr\u00eda utop\u00eda, ni como una argumentaci\u00f3n doctrinaria, sino como la creaci\u00f3n de una fantas\u00eda concreta que act\u00faa sobre un pueblo disperso y pulverizado para suscitar y organizar la \u201cvoluntad colectiva\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El car\u00e1cter ut\u00f3pico de \u201cEl Pr\u00edncipe\u201d reside en el hecho&nbsp; de que el pr\u00edncipe no exist\u00eda en la realidad hist\u00f3rica, no se presentaba al pueblo italiano con caracteres de inmediatez objetiva, sino que era una pura abstracci\u00f3n doctrinaria, el s\u00edmbolo del jefe, el \u201ccondottiero\u201d ideal; pero los elementos pasionales m\u00edticos contenidos en el peque\u00f1o volumen y planteados con recursos dram\u00e1ticos de gran efecto, se resumen y convierten en elementos vivos en la conclusi\u00f3n, en la conclusi\u00f3n de un pr\u00edncipe realmente existente.<\/p>\n\n\n\n<p>En el peque\u00f1o volumen, Maquiavelo trata de c\u00f3mo debe ser el Pr\u00edncipe que quiera conducir a un pueblo a la fundaci\u00f3n de un nuevo Estado, y la investigaci\u00f3n es llevada a cabo con rigor l\u00f3gico y desapego cient\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p>En Conclusi\u00f3n, Maquiavelo mismo se vuelve pueblo, se confunde con el pueblo, mas no con un pueblo concebido en forma \u201cgen\u00e9rica\u201d sino con el pueblo al que Maquiavelo previamente ha convencido con su trabajo del cual procede se siente la conciencia y expresi\u00f3n y con quien se identifica totalmente. Parece ser que todo el trabajo \u201cl\u00f3gico\u201d no fuera otra cosa que un autorreflexi\u00f3n del pueblo, un razonamiento interno que se hace en la conciencia popular y que concluye con un grito apasionado inmediato. La pasi\u00f3n, de razonamiento sobre s\u00ed misma, se transforma en afecto, en fiebre de acci\u00f3n. Por eso el ep\u00edlogo de \u201cEl Pr\u00edncipe\u201d no es extr\u00ednseco, \u201cpegado\u201d desde fuera, ret\u00f3rico, sino que, al contrario, debe ser explicado como un elemento necesario de la obra, o mejor, como un elemento que ilumina toda la obra y que aparece como su \u201cmanifiesto pol\u00edtico\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tres<\/strong>: el concepto de que el partido pol\u00edtico de nuevo tipo fundado por Lenin, el partido comunista, donde se funden filosof\u00eda, ciencia pol\u00edtica y pasi\u00f3n, debe ser como un \u201cPr\u00edncipe Moderno\u201d, jacobino, y actuar de&nbsp;&nbsp; manera semejante a como en la \u00e9poca de la transici\u00f3n feudal capitalista El Pr\u00edncipe de Maquiavelo llev\u00f3 a su clase a la Hegemon\u00eda y al Estado moderno, pero teniendo en cuenta que se encuentra en otra \u00e9poca de transici\u00f3n a\u00fan m\u00e1s compleja y en ella, debe realizar la tarea hist\u00f3rica y revolucionaria de conducir las voluntades colectivas en \u00e9l representadas, hasta la superaci\u00f3n del capitalismo por un nuevo modo de producci\u00f3n l\u00f3gico hist\u00f3rico contenido en su propia contradicci\u00f3n: El Comunismo:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cEl pr\u00edncipe moderno, el mito-pr\u00edncipe, no puede ser una persona real, un individuo concreto; s\u00f3lo puede ser un organismo, un elemento de sociedad complejo, en el cual comience a concretarse una voluntad colectiva reconocida y afirmada parcialmente en la acci\u00f3n: Este organismo ya ha sido dado por el desarrollo hist\u00f3rico y es el partido pol\u00edtico: la primera c\u00e9lula en la que se resumen los g\u00e9rmenes de la voluntad colectiva que tienden a devenir universales y totales.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el mundo moderno s\u00f3lo una acci\u00f3n hist\u00f3rico-pol\u00edtica inmediata e inminente caracterizada por la necesidad de un procedimiento r\u00e1pido y fulminante puede encarnarse m\u00edticamente en un individuo concreto\u2026pero una acci\u00f3n inmediata y r\u00e1pida de ese tipo, por su misma naturaleza no puede ser de vasto alcance y de car\u00e1cter org\u00e1nico. Ser\u00e1 casi siempre del tipo restauraci\u00f3n y reorganizaci\u00f3n y no del tipo caracter\u00edstico de la fundaci\u00f3n de nuevos Estados y de nuevas estructuras nacionales y sociales, tal como el caso de Maquiavelo, donde el aspecto de la restauraci\u00f3n, solo era un elemento ret\u00f3rico ligado al concepto literario de la Italia descendiente de Roma y que deb\u00eda restaurar el orden y la potencia romana\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Y en otra nota, precisa que:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cSi hubiera que traducir a un lenguaje pol\u00edtico moderno la noci\u00f3n de \u201cpr\u00edncipe\u201d, tal como funciona en el libro de Maquiavelo, habr\u00eda que hacer una serie de distinciones: \u201cPr\u00edncipe\u201d podr\u00eda ser un jefe de Estado, un jefe de gobierno, pero tambi\u00e9n un jefe pol\u00edtico que quiera conquistar un Estado o fundar un nuevo tipo de Estado, en este sentido \u201cpr\u00edncipe\u201d podr\u00eda traducirse a la lengua moderna por partido pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; En la realidad de alg\u00fan Estado, el jefe del Estado o sea el elemento equilibrador de los diversos intereses en lucha contra el inter\u00e9s que prevalece, pero que no es exclusivo en un sentido absoluto, es precisamente el \u201cpartido pol\u00edtico\u201d. Pero a diferencia de lo que ocurre en el derecho constitucional tradicional, el \u201cpartido pol\u00edtico\u201d no reina ni gobierna jur\u00eddicamente: Tiene \u201cpoder de hecho\u201d, ejerce la funci\u00f3n hegem\u00f3nica, y por lo tanto, equilibradora de intereses diversos en la \u201csociedad civil\u201d, la cual empero est\u00e1 tan entrelazada de hecho con la \u201csociedad pol\u00edtica\u201d que todos los ciudadanos sienten que en realidad reina y gobierna. Sobre esta realidad en movimiento continuo no se puede crear un derecho constitucional de tipo tradicional, sino s\u00f3lo un \u201csistema de principios\u201d que afirmen como finalidad del Estado su propia disoluci\u00f3n, su propia desaparici\u00f3n, o sea, la reabsorci\u00f3n de la sociedad pol\u00edtica por la sociedad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuatro:<\/strong>&nbsp;El asunto de la Guerra como una prolongaci\u00f3n de la Pol\u00edtica, que los fundadores del Marxismo, Marx y Engels, encuentran desarrollada de manera cient\u00edfica y dial\u00e9ctica en la \u201csingular forma de filosofar\u201d del general Clausewitz, que Gramsci como destacado seguidor de la filosof\u00eda de la praxis y de los aportes te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos obtenidos en la revoluci\u00f3n y la guerra civil en Rusia, desarrollados por Lenin y dem\u00e1s bolcheviques, lleva hasta Maquiavelo:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cSobre Maquiavelo influye el ejemplo de Francia, Espa\u00f1a, (tambi\u00e9n de Inglaterra. Nota del traductor) que alcanzan una fuerte unidad estatal territorial. Maquiavelo hace un parang\u00f3n el\u00edptico (para usar la expresi\u00f3n crociana) y extrae las reglas para un Estado fuerte en general e italiano en particular: Maquiavelo es en todo un hombre de su \u00e9poca, y su Ciencia Pol\u00edtica representa la filosof\u00eda de esa \u00e9poca, que tiende a la organizaci\u00f3n de la Monarqu\u00edas Nacionales Absolutas como formas pol\u00edticas que permiten y facilitan un desarrollo ulterior de las Fuerzas Productivas burguesas. En Maquiavelo se puede descubrir \u201cIn nuce\u201d (dentro de la nuez, en embri\u00f3n. Nota del traductor) la separaci\u00f3n de los poderes y el parlamentarismo (r\u00e9gimen representativo): su&nbsp;<em>\u201cferocia<\/em>\u201d (fiereza. Nota del traductor) est\u00e1 dirigida contra los residuos del mundo feudal y no contra las clases progresistas. El Pr\u00edncipe debe poner t\u00e9rmino a la anarqu\u00eda feudal, y es esto lo que hace Valentino de Romagna, apoy\u00e1ndose en las clases productivas, comerciantes, y campesinos. Dado el car\u00e1cter militar-dictatorial del jefe del Estado, tal como se requiere en un per\u00edodo de lucha por la fundaci\u00f3n y la consolidaci\u00f3n de un nuevo Poder, la indicaci\u00f3n contenida en&nbsp;<em>\u201cEl Arte de la Guerra\u201d, esta&nbsp;<\/em>debe ser entendida tambi\u00e9n en su aplicaci\u00f3n a la estructura general del Estado. Si las clases urbanas desean poner al desorden interno y a la anarqu\u00eda externa deben apoyarse en los campesinos como masa, constituyendo una fuerza armada segura y fiel de un tipo absolutamente diferente del de las compa\u00f1\u00edas de mercenarios. Se puede decir que la concepci\u00f3n especialmente pol\u00edtica es tan dominante en Maquiavelo que le hace cometer errores de car\u00e1cter militar; de all\u00ed que piense especialmente en la Infanter\u00eda, cuyas masas pueden ser enroladas en virtud de una acci\u00f3n pol\u00edtica y desconozca el significado de la artiller\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Russo (en los Prolegomeni a Machiavelli) anota justamente que \u201cEl Arte de la Guerra\u201d integra \u201cEl Pr\u00edncipe\u201d, pero no extrae todas las conclusiones de su observaci\u00f3n. Tambi\u00e9n en \u201cEl Arte de la Guerra\u201d Maquiavelo debe ser considerado como un pol\u00edtico que se ocupa del arte militar. Su unilateralidad (as\u00ed como otras curiosidades del tipo de la teor\u00eda de la Falange que dan lugar a bromas f\u00e1ciles como las lanzadas por Bandello y que son las m\u00e1s conocidas) deriva del hecho de que no es la cuesti\u00f3n t\u00e9cnico-militar la que est\u00e1 en el centro de su inter\u00e9s y de su pensamiento, y por ello Maquiavelo la trata solo en cuanto es necesaria para su construcci\u00f3n pol\u00edtica. M\u00e1s no solo \u201cEl Arte de la Guerra\u201d debe ser vinculado a \u201cEl Pr\u00edncipe\u201d sino tambi\u00e9n las \u201cHistorias Florentinas\u201d que deben servir justamente como un an\u00e1lisis de las condiciones reales italianas y europeas, de donde surgen las exigencias inmediatas contenidas en \u201cEl Pr\u00edncipe\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que le permite a Gramsci considerar la terror\u00edfica experiencia de la primera guerra mundial, como otro hecho pol\u00edtico m\u00e1s, para plantear su teor\u00eda de la guerra de posiciones pol\u00edtica o estrat\u00e9gica hacia la meta comunista, en los pa\u00edses del capitalismo avanzado:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cA prop\u00f3sito de las comparaciones entre los conceptos de guerra de movimientos y guerra de posiciones en el arte militar y los conceptos correlativos en el arte pol\u00edtico hay que recordar el librito de Rosa Luxemburg. La Huelga General nota del traductor) traducido al italiano en 1919. En el librito se teorizan un poco precipitada y hasta superficialmente las experiencias hist\u00f3ricas de 1905 en Rusia: pues Rosa descuid\u00f3 los elementos \u201cvoluntarios\u201d y organizativos que en aquellos acontecimientos fueron mucho m\u00e1s numerosos y eficaces de lo que ella tend\u00eda a creer, por cierto perjuicio suyo \u201ceconomicista\u201d y espontaneista. De todos modos, ese librito (y otros ensayos suyos) es uno de los documentos m\u00e1s significativos de la teorizaci\u00f3n de la guerra de movimiento aplicada al arte pol\u00edtico. El elemento econ\u00f3mico inmediato (crisis, etc) se considera como la artiller\u00eda de cerco que abre en la guerra una brecha en la defensa en la defensa enemiga, rotura suficiente para que las tropas propias irrumpan dentro y obtengan un \u00e9xito definitivo (estrat\u00e9gico) o, por lo menos un \u00e9xito importante seg\u00fan la orientaci\u00f3n de la l\u00ednea estrat\u00e9gica. Como es natural, en la ciencia hist\u00f3rica la eficacia del elemento econ\u00f3mico inmediato se considera mucho m\u00e1s compleja que la de la artiller\u00eda pesada en la guerra de maniobra o movimiento, porque este elemento se conceb\u00eda como origen de un efecto doble: 1) el de abrir brecha en la defensa enemiga tras haber desorganizado al enemigo mismo, haci\u00e9ndole perder la confianza en s\u00ed, en sus fuerzas y en su porvenir; 2) el de organizar vertiginosamente las tropas propias, crear los cuadros o, por lo menos, poner inmediatamente en su puesto de encuadramiento de las tropas dispersas a los cuadros propios ( elaborados hasta entonces por el proceso hist\u00f3rico general); 3) el de crear inmediatamente la concentraci\u00f3n ideol\u00f3gica de identidad con la finalidad buscada. Era esta una forma de f\u00e9rreo determinismo economicista, con el agravante de sus efectos se cre\u00edan rapid\u00edsimos en el tiempo y en el espacio; por eso se trataba de un misticismo hist\u00f3rico propiamente dicho, expectativa de una especie de fulguraci\u00f3n milagrosa.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cEn realidad el ej\u00e9rcito ruso intent\u00f3 la guerra de movimiento y la rotura del frente sobre todo en el sector austriaco, pero tambi\u00e9n en Prusia Oriental y tuvo \u00e9xitos brillant\u00edsimos pero ef\u00edmeros. La verdad es que no se puede elegir la forma de guerra que se quiere practicar a menos que uno tenga desde el primer momento una superioridad aplastante sobre el enemigo, y son sabidas las enormes p\u00e9rdidas que cost\u00f3 la obstinaci\u00f3n de los estados mayores en no reconocer que la guerra de posiciones quedaba \u201cimpuesta\u201d por la correlaci\u00f3n general de las fuerzas en pugna. Pues la guerra de posiciones no consta solo en efecto de las trincheras propiamente dichas, sino de todo el sistema organizativo e industrial del territorio que se encuentra a espaldas del ej\u00e9rcito de combate, y la imponen especialmente el tiro r\u00e1pido de los ca\u00f1ones, de las ametralladoras, de los fusiles, etc, y la concentraci\u00f3n de armas en un determinado punto, as\u00ed como la abundancia de suministros que permita sustituir el material perdido a ra\u00edz de un hundimiento del frente y una retirada. Otro elemento es la gran masa de hombres que intervienen en las formaciones de primera l\u00ednea, de valor muy desigual, y que, precisamente por eso tienen que actuar como masa. As\u00ed se ha visto como en el frente oriental una cosa era irrumpir en el sector alem\u00e1n y otra en el sector austriaco, y que incluso en el sector austriaco una vez reforzado por las tropas alemanas elegidas y al mando de oficiales alemanes, la t\u00e1ctica rusa de asalto se sald\u00f3 con un desastre\u2026En las guerras entre los Estados m\u00e1s adelantados industrialmente y en civilizaci\u00f3n, la guerra de movimientos tiene que considerarse como reducida ya a una funci\u00f3n t\u00e1ctica m\u00e1s que a una estrat\u00e9gica.<\/p>\n\n\n\n<p>La misma reducci\u00f3n hay que practicar en el arte y en la ciencia de la pol\u00edtica, al menos en lo que hace a los Estados m\u00e1s adelantados, en los cuales la \u201csociedad civil\u201d se ha convertido en una estructura muy compleja y resistente a los \u201casaltos catastr\u00f3ficos\u201d del elemento econ\u00f3mico inmediato (crisis, depresiones, etc.):&nbsp; las sobrestructuras de la sociedad civil son como el sistema de trincheras de la guerra moderna. As\u00ed como en \u00e9sta ocurr\u00eda que un encarnizado ataque artillero parec\u00eda haber destruido todo el sistema defensivo del adversario, cuando en realidad no hab\u00eda destruido m\u00e1s que la superficie externa, de modo que en el momento del asalto los asaltantes se encontraban con una l\u00ednea defensiva todav\u00eda eficaz. As\u00ed tambi\u00e9n ocurre en la pol\u00edtica durante las grandes crisis econ\u00f3micas; ni las tropas asaltantes pueden por efecto mero de la crisis organizarse fulminantemente en el tiempo y en el espacio, ni (a\u00fan menos) adquieren por la crisis esp\u00edritu agresivo, y en el otro lado los asaltados no se desmoralizan, ni abandonan las defensas, aunque se encuentren en ruinas, ni pierden la confianza en su propia fuerza y en su propio porvenir. Es verdad que las cosas no quedan como estaban antes de la crisis econ\u00f3mica pero no se tiene ya el elemento de rapidez, de aceleraci\u00f3n de tiempo, de marcha progresiva definitiva, como lo esperaban los estrategas del \u201ccondormismo\u201d pol\u00edtico\u201d (Nota del traductor: Gramsci hace referencia a la catastr\u00f3fica conducci\u00f3n de las tropas italianas en la primera guerra mundial por el general Cardona, y extiende el t\u00e9rmino a la visi\u00f3n economicista y determinista de la crisis econ\u00f3mica.)<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de Gramsci, el fil\u00f3sofo comunista franc\u00e9s Althusser dicta varias conferencias sobre la filosof\u00eda de Maquiavelo (La Soledad de Maquiavelo) y sigui\u00e9ndole el hilo a los planteamientos de Gramsci, escribe el libro \u201cMaquiavelo y Nosotros\u201d, en donde dentro de sus varios y sugestivos planteamientos se debe destacar su tesis de que lo novedoso de Maquiavelo es, el examen te\u00f3rico de un problema pol\u00edtico dentro de la categor\u00eda&nbsp; metodol\u00f3gica de \u201ccoyuntura con de su sistema de contradicciones\u201d contenido en la famosa afirmaci\u00f3n maquiaveliana de&nbsp; que: \u201cMi \u00e8 parso pi\u00f9 conveniente andare drieto alla verit\u00e0 effettuale della cosa che all\u2019immaginazione di essa\u201d (&nbsp;<em>Me ha parecido m\u00e1s conveniente ir a la verdad efectiva de la cosa que a su imaginaci\u00f3n<\/em>) donde claramente opone el conocimiento objetivo de la cosa (en singular) es decir la pol\u00edtica que le interesaba en ese momento; al pensamiento que en ese entonces imperaba en los te\u00f3ricos medievales: la imaginaci\u00f3n de la historia y de la pol\u00edtica. Y por esta raz\u00f3n, Maquiavelo no invoca los grandes textos pol\u00edticos y morales de la ideolog\u00eda cristiana, Plat\u00f3n S\u00f3crates, Arist\u00f3teles, o Cicer\u00f3n, etc, ni las tradicionales teor\u00eda pol\u00edticas o hist\u00f3ricas de la antig\u00fcedad, sino que alimenta su pensamiento de ruptura, revolucionario, con ejemplos concretos extra\u00eddos de la historia de Atenas, Esparta, y Roma y donde la dicotom\u00eda determinante de las acciones&nbsp; de \u201cEl Pr\u00edncipe\u201d;&nbsp; \u201cVirtud\u201d entendida como Inteligencia y \u201cFortuna\u201d como azar, adquiere una explicaci\u00f3n coherente y l\u00f3gica y un significado material moderno y actual.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp; Bibliograf\u00eda y agradecimientos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>1. A Maquiavelo por su vida y obra, y a las varias ediciones que existen incluso en internet:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 El Pr\u00edncipe. 1981. Madrid: Alianza, traducci\u00f3n, introducci\u00f3n y notas de Miguel \u00c1ngel Granada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Del arte de la guerra. 1988. Madrid: Tecnos traducci\u00f3n, estudio preliminar y notas de Manuel Carrera D\u00edaz<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Discursos sobre la primera d\u00e9cada de Tito Livio. 1987. Madrid: Alianza, traducci\u00f3n, introducci\u00f3n y notas de Ana Mart\u00ednez Aranc\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Antolog\u00eda. 2009. Barcelona: Pen\u00ednsula, edici\u00f3n de Miguel \u00c1ngel Granada.<\/p>\n\n\n\n<p>2. A Antonio Gramsci por su vida y obra<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Notas sobre Maquiavelo, la pol\u00edtica y sobre el Estado Moderno. 1980. Madrid: Nueva Visi\u00f3n, traducci\u00f3n y notas de Jos\u00e9 Aric\u00f3. (De este texto he extra\u00eddo las citas para mi escrito)<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Antonio Gramsci. Antolog\u00eda. 1970. M\u00e9xico: Siglo XXI, selecci\u00f3n traducci\u00f3n y notas de Manuel Sacrist\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Otros<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Louis Althusser. Maquiavelo y Nosotros. 2004. Madrid: Akal. Director Carlos Prieto del Campo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Louis Althusser. La soledad de Maquiavelo. 2008. Madrid: Akal, edici\u00f3n preparada por Yves Sintomer.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Geraldo Magella Neres. Pol\u00edtica &amp; Hegemon\u00eda a interpretaci\u00f3n gramsciana de Maquiavel (en portugu\u00e9s) 2009. Curitiba, Brasil: Ibpex.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Dora Kanoussi. Los cuadernos filos\u00f3ficos de Antonio Gramsci. De Bujarin a Maquiavelo. 2007. Puebla M\u00e9jico: UACM- Plaza Vald\u00e9s<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Tomas V\u00e1rnagy (compilador) Fortuna y Virtud en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica.&nbsp; 11 Ensayos sobre Maquiavelo 2000. Buenos Aires: CLACSO.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Jos\u00e9 Luis Romero. Maquiavelo Historiador.1986. M\u00e9xico: Siglo XXI, edici\u00f3n al cuidado de Mart\u00ed Soler.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez Vega. Las Guerras de la Pol\u00edtica Clausewitz. De Maquiavelo a Per\u00f3n. 2005. Buenos Aires:&nbsp; Edhasa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alberto Pinz\u00f3n S\u00e1nchez Fuente: Rebeli\u00f3n Tal vez parezca una necedad escribir sobre lo que tanto se ha escrito en el transcurso del tiempo hasta ahora, y desde tantos \u00e1ngulos del entendimiento humano. 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