{"id":5778,"date":"2022-01-14T10:42:15","date_gmt":"2022-01-14T10:42:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5778"},"modified":"2022-01-31T10:47:32","modified_gmt":"2022-01-31T10:47:32","slug":"la-amistad-como-fuerza-de-liberacion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=5778","title":{"rendered":"La amistad como fuerza de liberaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>I\u00f1aki Gil de San Vicente<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/kaosenlared.net\/la-amistad-como-fuerza-de-liberacion\/\">Kaos en la Red<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Nota: Comentario de&nbsp;<em>He cumplido con la amistad&nbsp;<\/em>de Alberto Pinz\u00f3n S\u00e1nchez.<\/p>\n\n\n\n<p>Alex Ugalde-Jorge Freytter (edit.). Alberdania. Ir\u00fan, 2021<\/p>\n\n\n\n<p>Varias veces he estado a punto de conocer en persona a Alberto Pinz\u00f3n S\u00e1nchez, pero ese momento siempre necesario fue abortado por circunstancias varias. Ahora acabo de leer otras palabras suyas contendidas en el libro que comento. No es un texto cualquiera, de esos de \u00abteor\u00eda\u00bb seca e impersonal, fr\u00eda. Al contrario. Rezuma adem\u00e1s de rigor te\u00f3rico, de la buena teor\u00eda para entendernos, tambi\u00e9n valores humanos imprescindibles como el de la amistad: y por eso es teor\u00eda de la buena. Uno no entender\u00e1 plenamente&nbsp;<em>El Capital<\/em>, por ejemplo, si no sabe o no conoce su carga \u00e9tica, axiol\u00f3gica, que es uno de los pilares de la obra. La amistad era un valor para Marx, como se aprecia en la carta de agradecimiento que le envi\u00f3 a Engels nada m\u00e1s acabar de escribir el Libro I, sustentado en el axioma que Publio Terencio escribi\u00f3 el -165 y recogido por Marx cuando redactaba&nbsp;<em>El Capital<\/em>: \u00abNada de lo humano me es ajeno\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Alberto Pinz\u00f3n hace honor a esta axiolog\u00eda esencial porque entiende la amistad como una especie de \u00abpegamento\u00bb afectivo entre las personas, o mejor decir un multiplicador de fuerzas psicopol\u00edticas que buscan la liberaci\u00f3n humana: p\u00e1gina a p\u00e1gina vamos viendo c\u00f3mo esos valores se despliegan aun siendo conscientes de los peligros que pueden acarrearle a Alberto Pinz\u00f3n, y que se los acarrearon de hecho: se\u00f1alamiento y amenazas, atentados contra su vida, persecuciones, exilios, peticiones de extradici\u00f3n para ser devuelto de Alemania a Colombia seg\u00fan lo marcado por el Plan C\u00f3ndor I, II y III (p. 264). Sin duda, esa dial\u00e9ctica entre conciencia pol\u00edtica, amistad y conciencia del riesgo, caracter\u00edstica de la praxis revolucionaria, le salv\u00f3 a Alberto Pinz\u00f3n de ser injustamente detenido en el Estado espa\u00f1ol gracias al apoyo de un comunista canario (p. 61), al igual que suceder\u00eda despu\u00e9s varias veces, tambi\u00e9n momentos de fiesta \u00abloqu\u00edsima\u00bb (p. 37). Y es que los lazos afectivos que se crean en la solidaridad humana frente al dolor y a la opresi\u00f3n tienden a superar barreras y temores.<\/p>\n\n\n\n<p>Una demostraci\u00f3n la tenemos en c\u00f3mo las personas luchadoras suelen establecer afinidades basadas en su experiencia diaria que pueden ir m\u00e1s all\u00e1 de las pol\u00edticas oficiales que defiendan. Cuando en 1948 asesinaron a Eliecer Gait\u00e1n, bases del PC colombiano creado en 1930 se sumaron a las protestas de masas, aunque su partido le acusaba de fascista (p. 32). Gait\u00e1n era un liberal que se enfrentaba cada vez m\u00e1s decididamente a la injusticia. La incapacidad del PC para comprender qu\u00e9 estaba sucediendo en las clases explotadas fue com\u00fan en los partidos encadenados al dogmatismo que se impuso en la III Internacional desde mediados de la d\u00e9cada de 1920, impotencia que volver\u00eda a repetirse en Cuba, en Chile, en Venezuela\u2026 Pero muchas de las bases de estos partidos oficiales intu\u00edan o comprend\u00edan gracias a la solidaridad emocional desarrollada en la lucha que la realidad es pol\u00edcroma mientras que el dogma es gris.<\/p>\n\n\n\n<p>Por razones que no vienen a cuento ahora mismo, el t\u00e9rmino \u00abcomunista\u00bb estaba entonces acaparado, casi monopolizado, por la Internacional Comunista que, por poner una fecha y un definitivo ejemplo, en 1924 hab\u00eda excluido del acervo comunista mundial a nada menos que Rosa Luxemburg admirada y denominada \u00ab\u00c1guila\u00bb por Lenin, sin hablar de la marginaci\u00f3n de Mari\u00e1tegui y un inacabable etc\u00e9tera. De esta forma, el comunismo tal cual lo entend\u00edan Marx y Engels y el movimiento revolucionario en general, fue empobrecido a simple caricatura de lo&nbsp;que realmente significa y propone. Es por esto comprensible que en las Conversaciones de Cagu\u00e1n de 1999-2002 Alberto Pinz\u00f3n dijera que \u00abm\u00e1s que comunista, mi formaci\u00f3n es marxista, democr\u00e1tica y pro\u00adgresista\u00bb (p. 167).<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso colombiano, la hermandad que surge en la lucha tom\u00f3 fuerza durante la resistencia de familias campesinas gaitanistas y liberales contra la represi\u00f3n a finales de 1954 y comienzos de 1955 llevada a cabo por tropas fogueadas en la guerra de Corea: la realidad ense\u00f1aba a estos sectores campesinos la coherencia y necesidad de las reivindicaciones comunistas (p. 38). Un hecho que reforz\u00f3 los lazos en la pr\u00e1ctica de lucha entre el campesinado y los grupos de izquierda que ya se estaban organizando a finales de la d\u00e9cada de 1950 y comienzos de los \u201960 fue el impacto de la Reforma Agraria cubana (p. 90). Probablemente fuera esta interacci\u00f3n entre lo \u00abobjetivo\u00bb y lo \u00absubjetivo\u00bb, m\u00e1s la presi\u00f3n de las contradicciones la que hiciera que, al margen del desarme de la mayor\u00eda de los gaitanistas tras una guerra con m\u00e1s de 300.000 muertos (p. 43), se crearan entre 1964 y 1967 las FARC, el ELN y el EPL (p. 63).<\/p>\n\n\n\n<p>Es mi opini\u00f3n personal que la solidez de esos lazos que unen la amistad con la conciencia es una de las razones por las que dos de los tres sectores de las FARC-EP no se han rendido y siguen en lucha de un modo u otro (p. 350-351). Hay que tener en cuenta que s\u00f3lo en su historia reciente ha habido intentos de negociaci\u00f3n en la d\u00e9cada de 1950, en la de 1980, en 1990-1991, en 1999-2002, en 2012-2016 (p.329), y que siempre ha vuelto la lucha armada con m\u00e1s o menos variaciones t\u00e1cticas y estrat\u00e9gicas. De hecho, Alberto Pinz\u00f3n sostiene que \u00aba la fecha actual, a\u00f1o 2020, el conflicto social y armado de Colombia contin\u00faa reciclado\u00bb (p. 305)<\/p>\n\n\n\n<p>Horacio Duque ha sostenido recientemente&nbsp;que Colombia ha entrado en \u00abEl tercer ciclo de la violencia\u00bb, siendo el primero el de la segunda mitad del siglo XX con medio mill\u00f3n de muertos; el segundo el de la insurgencia desde los a\u00f1os 60 que \u00abse intent\u00f3 cerrar\u00bb en 2016, con \u00ab9 millones de desplazados y 7 millones de hect\u00e1reas despojadas a millones de campesinos, v\u00edctimas de la matanza de los paramilitares aliados con el Ej\u00e9rcito y los otros aparatos armados de los gobiernos de Uribe V\u00e9lez y de Santos\u00bb. Y el tercero, que no tiene su causa directa en la \u00absalida perversa\u00bb de 2016, se est\u00e1 iniciando ahora con nuevas expresiones de resistencia, lo que explica la continuidad reciclada de la lucha armada.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra \u00e1rea de resistencias populares y obreras en las que se refuerza la hermandad y la solidaridad afectiva \u2013la \u00abamistad\u00bb \u2014 es la que se sostiene contra el injusto sistema judicial colombiano. Desde la visi\u00f3n marxista de justicia y de derecho, todo sistema judicial burgu\u00e9s es explotador por su mismo origen y finalidad de clase y patriarcal, pero ahora no podemos extendernos en esta cuesti\u00f3n. Alberto Pinz\u00f3n hizo una cr\u00edtica destructiva de las falacias con las que la justicia colombiana intent\u00f3 en 2009 cerrar definitivamente la investigaci\u00f3n de la masacre de 95 personas y otras doce desaparecidas en lo que fue el asalto del ej\u00e9rcito al Palacio de Justicia en Bogot\u00e1 ocupado en 1985 por un comando del M-19 (p. 86). Alberto Pinz\u00f3n muestra c\u00f3mo la casta pol\u00edtico-judicial intentaba ocultar o justificar la orden de liquidar a fuego y muerte aquella ocupaci\u00f3n, entre otras cosas para que no se dieran a conocer posibles esc\u00e1ndalos tapados para siempre por el cierre judicial.<\/p>\n\n\n\n<p>Para romper esta flexible y resistente unidad psico-pol\u00edtica, las clases dominantes han recurrido a todas las estrategias que perfeccionan la pedagog\u00eda del miedo. Desde muy pronto en su libro Alberto Pinz\u00f3n nos habla del papel de las delaciones, traiciones, provocaciones y dem\u00e1s m\u00e9todos cl\u00e1sicos desde la Antig\u00fcedad pero centr\u00e1ndose desde la segunda mitad de la d\u00e9cada de 1970 cuando supuestos \u00abmao\u00edstas\u00bb \u2013\u00abcitando malamente a Mao Tse Tung\u00bb (p. 125) \u2014 asesinaban a revolucionarios (p. 42, y p. 386). M\u00e1s adelante, el autor detalla c\u00f3mo se realiz\u00f3 con paciencia la infiltraci\u00f3n que logr\u00f3 acceder a y conquistar la confianza de Ra\u00fal Reyes hasta que el asesino le sorprendi\u00f3, lo mato, lo descuartiz\u00f3, asesino a su compa\u00f1era, y llev\u00f3 al Ej\u00e9rcito trozos del cuerpo del Comandante Ra\u00fal Reyes para cobrar la recompensa (pp. 182 y ss.). El propio Alfonso Cano hab\u00eda advertido a Jorge Brice\u00f1o sobre un delator a\u00fan no identificado que informaba al Ej\u00e9rcito y la Polic\u00eda (p. 174). M\u00e1s a\u00fan, Alberto Pinz\u00f3n sostiene&nbsp;que \u00abya no es irrazonable pensar que en la actual direcci\u00f3n del Partido de la Rosa haya varios agentes del Estado&nbsp;infiltrados dentro de dicha organizaci\u00f3n\u00bb (p. 309). Cuestiones a las que volveremos.<\/p>\n\n\n\n<p>La infiltraci\u00f3n tiene varios objetivos: obtener informaci\u00f3n, detener, secuestrar, desmoralizar, asesinar, etc\u00e9tera, pero su eficacia se multiplica cuando va acompa\u00f1ada por la guerra sucia generalizada en la que intervienen mafias y grupos criminales controlados por los servicios del Estado y por agencias internacionales. Colombia es uno de los Estados en donde el exterminio ha alcanzado niveles m\u00e1s inhumanos, lo que explica que su intelectualidad cr\u00edtica estudiara la historia del etnocidio desde la invasi\u00f3n espa\u00f1ola, tal como hizo Alberto Pinz\u00f3n en su carrera de medicina y antropolog\u00eda (p. 66). La antropolog\u00eda que no trabaja para el imperialismo, es peligrosa para el poder: el asesinato en 2000 del antrop\u00f3logo Hern\u00e1n Henao Delgado (pp. 83-85) y de otras personas docentes, muestra que el poder colombiano no aguanta las investigaciones rigurosamente cient\u00edficas de sus cr\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>Si siempre debemos honrar a la intelectualidad cr\u00edtica que no se deja absorber por el agujero negro de la Academia, y dentro de esta con m\u00e1s sinceridad a\u00fan a la que milita clandestinamente, este deber se torna en categ\u00f3rico en la situaci\u00f3n colombiana en donde se aplica un criminal \u00abgenocidio acad\u00e9mico\u00bb (p. 311) uno de cuyos muchos ejemplos estremecedores fue el secuestro, tortura y descuartizamiento en 2011 del reconocido profesor universitario y sindicalista Jorge Adolfo Freytter Romero (pp. 337-344). Sobre esta forma de terror tan demoledora contra la libertad y el conocimiento, en noviembre de 2020 escrib\u00ed un texto disponible en la Red \u2014<em>Terror de Estado contra la universidad cr\u00edtica\u2014<\/em>en el que tambi\u00e9n me deten\u00eda en el asesinato de Jorge Adolfo Freytter y utilizaba como referencia dos escritos de Alberto Pinz\u00f3n, uno de 2015 en el que defin\u00eda el Bloque de Poder Contrainsurgente, al que volveremos, y otros de noviembre de 2020 sobre los cuatro a\u00f1os transcurridos desde el Acuerdo de Estado de 2016.<\/p>\n\n\n\n<p>El paramilitarismo en un principio y luego el narco-paramilitarismo fundamentalmente desde 1991, fecha en la que se produce la \u00abrendici\u00f3n del Estado\u00bb a los c\u00e1rteles de la droga (p. 147), es un instrumento de terror imprescindible para que la burgues\u00eda mantenga el poder en Colombia asesinando a cualquier persona que le suponga un peligro bien por su acci\u00f3n directa bien por su ejemplaridad cotidiana, por tanto, tambi\u00e9n para sostener el \u00abgenocidio acad\u00e9mico\u00bb como hemos visto. Es conocida la terrible suerte de muchos cientos de los de 5000 guerrilleros del M-19, EPL, PRT y Movimiento Armado Quint\u00edn Lame&nbsp;que se hab\u00edan \u00abrendido\u00bb (pp. 148-149) en 1990-1991. Tambi\u00e9n es conocida la aniquilaci\u00f3n de no menos de 4000 miembros de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica desde esas fechas (p. 329). Para 1994 estaba en plena actividad el plan \u00abgolpe de gracia\u00bb cuyo objetivo era liquidar definitivamente a la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica ese mismo a\u00f1o (p. 295).<\/p>\n\n\n\n<p>Alberto Pinz\u00f3n asisti\u00f3 en 1997 a un curso sobre Resoluci\u00f3n de Conflictos con el fin de aprender para previsibles intentos en ese sentido, y una de las conclusiones que obtuvo era que&nbsp;\u00abEn vista de que no era posible derrotarlos por la v\u00eda militar se intent\u00f3 hacerlo por la v\u00eda de la soluci\u00f3n pol\u00edtica que los mismos grupos guerrilleros en sus reivindicaciones hab\u00edan presentado\u00bb (p. 148-150). M\u00e1s adelante, y explicando la estrategia contrainsurgente del Plan Colombia que se desarrollaba por esa \u00e9poca, se denominaba a este simulacro de \u00abnegociaci\u00f3n\u00bb recurriendo al dicho popular de \u00abzanahoria y palo\u00bb (p. 238) de modo que las pomposas \u00abconversaciones pol\u00edticas\u00bb, con sus promesas y buenas intenciones eran la zanahoria, siendo el palo las violencias terroristas del narco-paramilitarismo y de las fuerzas represivas oficiales. Por esto y para prevenir situaciones peores, es decisivo saber qu\u00e9 piensa el ej\u00e9rcito sobre las \u00abnegociaciones\u00bb (p. 202).<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que se intenta \u00abvencer pol\u00edticamente\u00bb a la guerrilla, tambi\u00e9n la golpean de mil modos las fuerzas represivas legales y alegales, como los narco-paramilitares o peor a\u00fan el fascismo del \u00abpara-Estado\u00bb (p. 170) que se recompone y penetra por los entresijos de la sociedad, tal cual se confirm\u00f3 una vez m\u00e1s en el Cagu\u00e1n, y en todos, en absolutamente todos los procesos \u00abnegociadores\u00bb. Tambi\u00e9n, durante este proceso el Estado colombiano se sum\u00f3 decididamente a la \u00abguerra contra el terrorismo\u00bb declarada por los EEUU tras los atentados de 11-S de 2001, logrando que Washington declarara \u00abterrorista\u00bb a las FARC-EP (p. 223).<\/p>\n\n\n\n<p>La organizaci\u00f3n narco-paramilitar m\u00e1s poderosa es la AUC, Autodefensas Unidas de Colombia, que como el resto de grupos terroristas est\u00e1 formada, sostenida y financiada por terratenientes, empresarios y narcos (p. 216) m\u00e1s el imprescindible apoyo interno del \u00abpara-Estado\u00bb colombiano, de los servicios secretos imperialistas, en especial los yanquis e israel\u00edes, lo que facilit\u00f3 que \u00ab En algunos municipios y comarcas pr\u00e1cticamente sustituyen a las fuerzas p\u00fablicas policiales y a las instituciones estatales asumiendo sus poderes\u00bb (p. 217). Las estrechas relaciones entre las Fuerzas Armadas y el narco-paramilitarismo tambi\u00e9n las recog\u00eda el argot popular. As\u00ed, dado que el Ej\u00e9rcito constaba de cinco grandes divisiones, a la AUC se le denominaba&nbsp;\u00absexta divisi\u00f3n\u00bb (p. 222), y desde 2001, cuando la AUC golpeaba m\u00e1s duramente con el palo del terror mientras el Gobierno ofrec\u00eda la zanahoria, la UAC pas\u00f3 a ser llamada&nbsp;su&nbsp;\u00abamante clandestina\u00bb (p. 385).<\/p>\n\n\n\n<p>La impunidad del narco-paramilitarismo y de la AUC es innegable a pesar de algunas detenciones de sicarios y asesinos menores, porque la estructura central no solo permanece intacta, sino que est\u00e1 expandi\u00e9ndose. Un caso llamativo en el que Alberto Pinz\u00f3n se extiende con detalles es el de las supuestas muertes de algunos de sus dirigentes m\u00e1ximos, en concreto de los hermanos Casta\u00f1os, verdaderos asesinos en serie sobre los que a\u00fan la justicia colombiana no ha podido certificar si est\u00e1n muertos o vivos (pp. 216-219), protegidos por el \u00abpara-Estado\u00bb. Otro ejemplo son la cantidad de \u00abatracos\u00bb que sufri\u00f3 Piedad C\u00f3rdoba en su domicilio en 2019, muy bien organizados pero que siempre eran despachados por la Polic\u00eda como \u00abasaltos\u00bb sin importancia (p. 325).<\/p>\n\n\n\n<p>Alberto Pinz\u00f3n indica que en el Cagu\u00e1n EEUU \u00absobre-determino\u00bb (p. 236) la \u00abnegociaci\u00f3n\u00bb desde su atalaya de poder, y que el Grupo Prisa y Planeta con capital hispano-yanqui jugaron un gran papel en el desenlace \u00faltimo del intento del Cagu\u00e1n (p. 242). Terminado Cagu\u00e1n EEUU reelabor\u00f3 desde 2003 su estrategia general para controlar Nuestram\u00e9rica con tres documentos fundamentales que sosten\u00edan otros tres instrumentos b\u00e1sicos: Santa Fe-IV, el \u00c1rea de Libre Comercio o ALCA y el Plan Colombia (p. 255). Si bien es cierto que el Plan Colombia ya estaba operativo desde el Cagu\u00e1n si no antes en lo b\u00e1sico, no es menos cierto que su enorme potencial de opresi\u00f3n y muerte se desarrollar\u00eda m\u00e1s adelante gracias, entre otras cosas, a que al ser una \u00abley extraterritorial\u00bb (p. 244) elaborara por Estados Unidos, abr\u00eda una senda por la que avanzar\u00edan nuevos ataques imperialistas.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva estrategia imperialista tuvo una de sus primeras operaciones en la detenci\u00f3n de Sim\u00f3n Trinidad en 2004 cuando se encontraba en Ecuador haciendo tareas diplom\u00e1ticas. Fue un montaje internacional cuya principal escusa se basaba en el arresto por las FARC-EP de \u00abcontratistas\u00bb yanquis que eran simples esp\u00edas del Pent\u00e1gono (pp. 174-175). Desde antiguo, las grandes potencias preparan sus ataques enviando viajeros, mercaderes, comerciantes, misioneros, ge\u00f3grafos, t\u00e9cnicos, \u00abcontratistas\u00bb\u2026, para conocer fuerzas y debilidades del pa\u00eds a invadir. Frecuentemente se les ejecutaba al ser descubiertos. China, Roma, Mongolia, Gran Breta\u00f1a\u2026 eran maestras en estas t\u00e1cticas. El famoso m\u00edstico cristiano Padre Foucault fue ejecutado en la Argelia ocupada por el Estado franc\u00e9s en diciembre de 1916 por un grupo de rebeldes calificados como bandoleros. En la actualidad, Sim\u00f3n Trinidad est\u00e1 sometido en una c\u00e1rcel selecta de EEUU a una estrategia de anulaci\u00f3n de su personalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, el narco-capitalismo avanzaba como un c\u00e1ncer, lo que a la fuerza ten\u00eda que agudizar las diferencias entre sectores de la burgues\u00eda colombiana en el momento del reparto de los crecientes beneficios obtenidos con la droga, tensiones que se sumaban a otras muchas (pp. 239-240), debilidad interna que seg\u00fan Alberto Pinz\u00f3n fue una de las razones del fracaso del Cagu\u00e1n. La podredumbre de las instituciones pol\u00edticas colombianas era tan escandalosa que, por fin, en 2008 fueron condenados 69 congresistas de todos los partidos parlamentarios por sus relaciones con la narco-pol\u00edtica (p. 242). Todo indicaba que el poder necesitaba un lavado de cara para legitimarse. De nuevo, la t\u00e1ctica de la zanahoria y el palo aparec\u00eda como la m\u00e1s conveniente pero adecuada a la coyuntura del momento, agravada por los efectos de la crisis mundial de 2007. El palo golpeaba de muchas formas, desde los asesinatos narco-paramilitares hasta los sofisticados ataques a la direcci\u00f3n de las guerrillas para intentar debilitarlas lo m\u00e1s posible. Por ejemplo, Ra\u00fal Reyes se encontraba en territorio de Ecuador cuando su campamento fue bombardeado en marzo de 2008 por aviones colombianos guiados por la mejor tecnolog\u00eda yanqui del momento, despu\u00e9s unidades especiales colombianas penetraron en Ecuador para terminar de asesinar a 23 personas de diversas nacionalidades; Correa, presidente de Ecuador acept\u00f3 sin rechistar la invasi\u00f3n (p. 283)<\/p>\n\n\n\n<p>Para 2009 ya estaba actuando el Bloque de Poder Contrainsurgente. \u00bfQu\u00e9 es el BPC? Lo mejor es empezar leyendo a Alberto Pinz\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn Colombia, a medida que el capitalismo financiero de la mano del gre\u00admio cafetero toma la direcci\u00f3n de la econom\u00eda y del Estado, se va construyendo un&nbsp;<em>Bloque de Poder Contrainsurgente<\/em>, perfectamente descrito por la investigadora Vilma Liliana Franco en su libro&nbsp;<em>Orden contrainsurgente y dominaci\u00f3n<\/em>, editado en 2009. Donde muestra dos componentes que, seg\u00fan los explica el gran comu\u00adnista italiano Antonio Gramsci, forman el Estado: uno, el de coerci\u00f3n f\u00edsica que lentamente instaura el Terror del Estado y el genocidio pol\u00edtico como m\u00e9todos de dominaci\u00f3n; mientras en paralelo se apoya en el otro, en el \u2018consenso\u2019 o hegemon\u00eda de dominaci\u00f3n, cuyo cemento cohesionador es la doctrina o ideolog\u00eda contrainsur\u00adgente militarista insuflada desde los centros de adiestramiento del imperialismo en el continente, no solo, como se cree com\u00fanmente, en bases militares, sino a trav\u00e9s de ONGs estrat\u00e9gicas muy bien financiadas, proliferaci\u00f3n de universidades priva\u00addas, partidos pol\u00edticos como, por ejemplo, el \u2018Centro Democr\u00e1tico\u2019 en Colombia, revistas pseudo intelectuales de gran consumo como la revista&nbsp;<em>Semana<\/em>, as\u00ed como la proliferaci\u00f3n de sectas pseudo religiosas evang\u00e9licas con matrices en los&nbsp;EEUU, y, sobre todo, una red de medios de comunicaci\u00f3n adictos al Poder central de gran penetraci\u00f3n popular\u00bb&nbsp;(p. 132).<\/p>\n\n\n\n<p>Luego volveremos al BPC, ahora debemos recordar que en 2010 Juan Manuel Santos accedi\u00f3 al Gobierno colombiano que, a los meses, acariciaba la idea de crear una \u00abcomisi\u00f3n asesora\u00bb (p. 286) para otra posible negociaci\u00f3n mientras que concretaba el plan para asesinar a Alfonso Cano \u2013\u00abfusilado en indefensi\u00f3n\u00bb (p. 305) \u2014 en noviembre de 2011. Alrededor de 7000 soldados, muchos de ellos de cuerpos especiales, ayudados por las m\u00e1s modernas armas y t\u00e9cnicas de detecci\u00f3n y seguimiento, y aconsejados por especialistas yanquis e israel\u00edes (p. 299). A pesar del asesinato de Alfonso Cano siguieron adelante los tanteos para iniciar una nueva \u00abnegociaci\u00f3n\u00bb, comenz\u00e1ndose \u00e9sta en octubre de 2012 en Noruega. Una nueva forma de \u00abzanahoria y palo\u00bb estaba en marcha, desembocando en la \u00absalida perversa\u00bb de 2016.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 fracasaron las esperanzas de las FARC-EP y de otros sectores? Fracasaron por la interacci\u00f3n de \u00abtres armas de que dispone el Estado contrainsurgente colombiano\u00bb: la aviaci\u00f3n, la infiltraci\u00f3n y la degradaci\u00f3n del conflicto armado (p. 309). Tampoco tenemos que olvidar los profundos cambios sociales, de la estructura clasista de la sociedad simult\u00e1nea a los cambios socioecon\u00f3micos internos y externos a Colombia, mundiales. Las estrategias pol\u00edtico-militares y econ\u00f3micas de la burgues\u00eda colombiana ayudaron sobremanera a la reducci\u00f3n de la base campesina mediante los desplazamientos forzados de millones de personas. Desde antiguo, lo poderes han desplazado a los pueblos resistentes para derrotarlos y quedarse con sus tierras. El general espa\u00f1ol Weyler adapt\u00f3 a Cuba esta inhumanidad entre 1895 y 1898 causando la muerte a entre 300.000 y 600.000 en campos de concentraci\u00f3n. Luego lo volver\u00edan a hacer los italianos en Libia, los nazis en Europa\u2026 La burgues\u00eda colombiana no gasta nada en cercar con alambradas el campo de concentraci\u00f3n, le sale m\u00e1s barato desplazar a la poblaci\u00f3n a punta de fusil. As\u00ed tambi\u00e9n se fue mermando la base campesina de la guerrilla, y con ella su fuerza militar.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s de una o un lector se habr\u00e1 preguntado por qu\u00e9 entrecomillo el t\u00e9rmino \u00abnegociaci\u00f3n\u00bb. Alex Ugalde y Jorge Freytter se preguntan tambi\u00e9n sobre cual emplear: \u00bf<em>conversaciones<\/em>,&nbsp;<em>intercambios<\/em>,&nbsp;<em>acercamientos<\/em>,&nbsp;<em>di\u00e1logos<\/em>,&nbsp;<em>negociaciones<\/em>,&nbsp;<em>acuerdos<\/em>\u2026? Alberto Pinz\u00f3n prefiere utilizar \u00ab<em>acordado<\/em>\u00bb en vez de \u00ab<em>negociado<\/em>\u00bb porque la segunda \u2013\u00ab<em>negociado<\/em>\u00bb \u2014 implica la supremac\u00eda del valor de cambio sobre el valor de uso que, como es sabido, es una de las formas adecuadas de definir la alienaci\u00f3n humana. Pero al igual que con la definici\u00f3n de Bloque de Poder Contrainsurgente, aqu\u00ed tambi\u00e9n es mejor leer al autor:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa oligarqu\u00eda colombiana siempre en los m\u00faltiples procesos de paz intenta\u00addos, ha hablado de \u2018negociaciones\u2019. \u00bfPorqu\u00e9? Porque en su mentalidad capitalista mezquina consideran todo como una mercanc\u00eda con su doble valor: valor de uso y valor de cambio. La pol\u00edtica entonces se convierte en una mercanc\u00eda como la paz que tienen un valor de cambio. Es tanto a cambio de no armar tropeles. Por el contrario, el pensamiento dial\u00e9ctico habla de acuerdos o compromisos donde se discuten inte\u00adreses colectivos invaluables o con un valor supremo muy dif\u00edcil de tasar en d\u00f3lares, la moneda universal, y que se logran mediante flexibilidad y consensos que son ele\u00admentos eminentemente pol\u00edticos que usan como medio los di\u00e1logos racionales y el convencimiento por medio de razones. Hablar de di\u00e1logos y acuerdos es tambi\u00e9n un aspecto que le quita ese peso de turbio negocio abstracto f\u00e1cil de reversar, destratar o hacer trizas como ha sucedido con el Acuerdo con las FARC-EP<\/p>\n\n\n\n<p>[\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p>Ese aspecto ambivalente, positivo o negativo del verbo \u2018negociar\u2019 valores de uso y de cambio, mercantiles, que es lo que se desea evitar d\u00e1ndole un contenido m\u00e1s acorde con los intereses sociales y \u00e9ticos superiores que se pretenden discutir y consensuar racionalmente en un acuerdo pol\u00edtico de hondo contenido \u00e9tico y moral, y que obviamente&nbsp;no tienen taza, son invaluables&nbsp;o, mejor dicho, tiene un valor supremo \u00e9tico moral. Precisamente ese contenido \u00e9tico de cumplir con lo acordado es que la clase dominante colombiana, c\u00ednica y sin escr\u00fapulos de ninguna clase ha suprimido, para realizar la perfidia del incumplimiento del Acuerdo con las FARC-EP que vemos en estas fechas\u00bb&nbsp;\u00bb&nbsp;(p. 352).<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de estas s\u00f3lidas reflexiones, se profundiza el an\u00e1lisis de Alberto Pinz\u00f3n al preguntarse sobre si lo alcanzado en las conversaciones en La Habana se limit\u00f3 a ser una negociaci\u00f3n en t\u00e9rminos simplemente jur\u00eddicos o un acuerdo pol\u00edtico: \u00abDa la impresi\u00f3n que Santos, que el equipo negocia\u00addor gubernamental, logra imponer en la delegaci\u00f3n de las FARC la idea de que no hab\u00eda soluci\u00f3n pol\u00edtica, sino que era una soluci\u00f3n jur\u00eddica [\u2026] Y, adem\u00e1s de eso, logra imponerle a las FARC, que es lo que las va a romper por dentro, dos decisiones. Una, que al final se renuncie a la idea de convocar una Asamblea Nacional Constituyente, elemento defendido hist\u00f3ricamente. Y otra, aceptar la entrega de las armas antes de que el Acuerdo se implementara, lo cual era una cesi\u00f3n altamente peligrosa, como creo salta a la vista en los \u00faltimos tiempos\u201d. (pp. 355-536).<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho de otro modo: \u00abPero&nbsp;por una extra\u00f1a circunstancia al final, en el \u00faltimo a\u00f1o, el proceso sufre un vuelco total y es el momento en que Timole\u00f3n asume el liderazgo de la negociaci\u00f3n. Le da un giro y logra imponer sus concepciones, a la vez que se consolida all\u00ed un grupo de personajes sumamente negativos\u00bb (p. 356).&nbsp;Timole\u00f3n acept\u00f3 entregar las armas antes de la implementaci\u00f3n de los acuerdos. Alberto Pinz\u00f3n se pregunta sobre qu\u00e9 papel jug\u00f3, qu\u00e9 responsabilidad tuvo el abogado y actual Secretario General del PC de Espa\u00f1a (p. 356) en aqu\u00e9l brusco giro que ciento ochenta grados en la filosof\u00eda y estrategia hist\u00f3rica de las FARC-EP y que supuso el comienzo del fin de la organizaci\u00f3n al abrirse una brecha entre dos sectores que luego ser\u00eda una fosa abisal para culminar en escisi\u00f3n y en tr\u00e1gicos acontecimientos posteriores: \u00abLas FARC-EP asum\u00edan todas las culpas; mientras se dejaba en impunidad a los terceros, que hab\u00edan participado directamente en el conflicto. Terceros, que no eran miembros de la Fuerza P\u00fablica, pero que s\u00ed eran parte del Estado y s\u00ed hab\u00edan participado en el conflicto\u00bb (p. 356).<\/p>\n\n\n\n<p>La diferencia entre una firma en una \u00abnegociaci\u00f3n\u00bb simplemente jur\u00eddica que afecta fundamentalmente al Gobierno y un acuerdo pol\u00edtico que implica que adem\u00e1s del Gobierno tambi\u00e9n compromete al Estado por su decisivo peso pol\u00edtico, podemos verla en la diferencia que hay entre entregar las armas o deponer las armas. Esto ya se plante\u00f3 en el Cagu\u00e1n, donde no se lleg\u00f3 a ning\u00fan acuerdo y por tanto tampoco se depusieron ni se entregaron las armas. Ahora, tras la \u00absalida perversa\u00bb de 2016 s\u00ed es totalmente oportuno lo que sigue: A la pregunta de \u00ab\u00bfQu\u00e9 diferencia hay entre deponer las armas y entregarlas?\u00bb Alberto Pinz\u00f3n responde: \u00abEntregar es f\u00edsicamente dar las armas al Estado. Deponerlas es cesar la utilizaci\u00f3n de ellas. La historia nos ense\u00f1a que, en los procesos de paz, en todos los tiempos, la entrega de armas ha sido excepcional\u00bb (p. 208). Seg\u00fan determinados autores e historiadores entregar las armas al Estado es lo mismo que \u00abrendir asmas\u00bb, es decir, dar f\u00edsicamente las armas al enemigo aceptando quedar indefenso ante \u00e9l, el cual, si quiere, es magn\u00e1nimo o criminal, o las dos en proporciones diversas ya que asesina a unos, pero deja vivos a otros como prisioneros o como rehenes para canjear.<\/p>\n\n\n\n<p>Un acuerdo pol\u00edtico hubiese obligado al Estado a respetar que las FARC-EP fueran deponiendo las armas en la medida del cumplimiento de lo pactado en La Habana, mantenido as\u00ed las FARC-EP la independencia pol\u00edtico-militar estrat\u00e9gica y t\u00e1ctica para observar el avance de lo firmando y, en el peor de los casos, presionar de mil modos para que cumpla lo incumplido. Pero una \u00abnegociaci\u00f3n\u00bb jur\u00eddica queda en papel mojado porque el Estado no est\u00e1 directamente obligado a respetar lo negociado, que queda escondido en los s\u00f3tanos del Estado mientras se recrudece el terror fascista. Todo lo cual nos lleva a un problema m\u00e1s de fondo, el de saber o no saber, el de aceptar o rechazar que, por s\u00ed mismo, el Gobierno tiene menos poder decisivo que el Estado, que es realmente el que manda al ser el centralizador estrat\u00e9gico de las violencias materiales y morales del capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre es necesario tener en cuenta las diferencias cualitativas y la casi insalvable desproporci\u00f3n entre el poder parcial del Gobierno de turno, y el poder real casi absoluto del Estado, de sus estructuras profundas e inaccesibles en su mayor\u00eda al peque\u00f1o poder gubernativo. Nunca debemos olvidar aqu\u00e9l dicho terriblemente cierto: \u00abEl Gobierno pasa, la polic\u00eda permanece\u00bb. Alberto Pinz\u00f3n profundiza en esta decisiva cuesti\u00f3n que tanta sangre ha costado a la humanidad explotada, cuando critica la creencia socialdem\u00f3crata de la identidad entre Gobierno y Estado que le lleva a creer que basta acceder al Gobierno para dirigir y controlar el Estado. Con toda la raz\u00f3n nombra a Pepe Mujika en Uruguay, y a Dilma Rousseff en Brasil como ejemplos de c\u00f3mo se aborta desde el Gobierno un proceso que podr\u00eda transformarse en revolucionario, y cita como contraejemplos a Fidel Castro y Hugo Ch\u00e1vez (p. 151).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin poder extendernos, recordemos que en 1881 Marx le dec\u00eda a Domela Nieuwenhuy que \u00abun gobierno socialista no puede ponerse a la cabeza de un pa\u00eds si no existen las condiciones necesarias para que pueda tomar inmediatamente las medidas acertadas y&nbsp;<em>asustar a la burgues\u00eda&nbsp;<\/em>lo bastante para conquistar las primeras condiciones de una victoria consecuente\u00bb. \u00c9l mismo puso en cursivas las palabras \u00ab<em>asustar a la burgues\u00eda<\/em>\u00bb, remarcando as\u00ed su importancia estrat\u00e9gica, principio que ya fue adelantado en textos anteriores a 1848, cuando fue m\u00e1s desarrollada en el Manifiesto Comunista. Desde entonces, los reformismos varios han combatido la reiteradamente confirmada necesidad de&nbsp;<em>asustar a la burgues\u00eda&nbsp;<\/em>desde el Gobierno socialista para irle arrancando cotas de poder econ\u00f3mico, pol\u00edtico y militar.<\/p>\n\n\n\n<p>La permanencia hist\u00f3rica de este debate entre reforma o revoluci\u00f3n se ve, como m\u00ednimo y para centrarnos en Nuestram\u00e9rica, en Chile, Per\u00fa, Honduras, Bolivia\u2026, y posiblemente (\u00bf?) en Colombia si Petro (p. 276) sale ganador en las siguientes elecciones presidenciales. \u00bfY qu\u00e9 decir del Estado espa\u00f1ol con los esfuerzos por crear un \u00abfrente amplio\u00bb al estilo del fracasado en Uruguay bajo la aureola propagand\u00edsticamente creada de Pepe Mujika? En Nuestram\u00e9rica, Venezuela y Cuba siguen siendo independientes en el pleno sentido de la palabra, porque adem\u00e1s de otros instrumentos tienen Fuerzas Armadas propias, no se desarmaron ante el imperialismo. Volveremos a este tema cuando veamos la entrega de armas por las FARC-EP. Maquiavelo dijo que los suizos eran libres porque ten\u00edan armas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, las estrategias pol\u00edtico-militares de la burgues\u00eda tienen como uno de sus objetivos presionar e intimidar tanto a los partidos de centro-progresista que pudieran acceder al Gobierno, para que ni remotamente se les ocurra iniciar una pol\u00edtica tendente a \u00abmeter miedo\u00bb a la burgues\u00eda, decretando avances sociales que refuercen la autoorganizaci\u00f3n y la autoconfianza del pueblo obrero en s\u00ed mismo, y a la vez, dividan a la burgues\u00eda, rompan su unidad de clase de tal modo que no pueda pasar a la contraofensiva institucional y parlamentaria, y menos a\u00fan organizar un golpe militar pese a toda la ayuda que le de EEUU para ello.<\/p>\n\n\n\n<p>En Colombia, el Bloque de Poder Contrainsurgente ha creado su propia doctrina militar que se ense\u00f1a en Paraguay, Uruguay y \u00aben todo el mundo. Colombia no tiene nada que envidiarle \u2013a EEUU\u2013\u00bb Alberto Pinz\u00f3n se pregunta: \u00bfQu\u00e9 es la Doctrina Militar? Es la expresi\u00f3n de una de las ruedas dentadas del Bloque de Poder Contrainsurgen\u00adte \u2014p\u00f3nganlo con may\u00fasculas\u2014 que domina Colombia desde hace m\u00e1s de sesenta a\u00f1os. Que es la estructura militar y paramilitar, que son dos ruedas dentadas de ese bloque. O sea, la estructura&nbsp;es la que da origen a esa ideolog\u00eda, a ese militarismo\u00bb (p. 391).<\/p>\n\n\n\n<p>Sigue desgranando sus \u00abruedas dentadas m\u00e1s importantes y efectivas: medios de comunicaci\u00f3n, incluidos los digitales, las redes sociales, internet, etc. Y luego, el Ej\u00e9rcito y la Polic\u00eda; las compa\u00f1\u00edas multinacionales; las nueve bases militares yanquis en Colombia; los llamados grupos econ\u00f3micos de la burgues\u00eda colombiana; las asociaciones gremiales; las ramas ejecutiva, legislativa o parapol\u00edtica, y la judicial del Estado Nacional; el oligopolio medi\u00e1tico de la familia Santos y los grupos espa\u00f1oles Prisa y Planeta; los Narcotraficantes y el lavado de dinero; las clases subalternas \u00abcomo peque\u00f1os comerciantes, empleados, perio\u00addistas, profesionales independientes, medianos propietarios, trasportadores, des\u00adempleados, rebuscadores y lumpenes, que se han sometido o han sido cooptados\u00bb; y la casta pol\u00edtica o parapol\u00edtica. (pp. 392-393). Este Bloque de Poder parece omnipotente pero no lo es, porque empieza una toma de conciencia cr\u00edtica en la sociedad colombiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Alberto Pinz\u00f3n hace muy bien en recordarnos el poder reaccionario de la Iglesia cat\u00f3lica: \u00abLa Iglesia siempre fue un aliado de aquella famosa consigna de la monarqu\u00eda espa\u00f1ola: el trono y el altar. Pero en Colombia, por una especial particularidad, la Iglesia se devino, se convirti\u00f3 pr\u00e1cticamente en un partido pol\u00edtico. Hasta el d\u00eda de hoy.\u00bb (p. 394). Hay \u00abhonrosas excepciones\u00bb desde luego, pero la mayor\u00eda conservadora o reaccionaria es aplastante. Est\u00e1n tambi\u00e9n las Iglesias Evang\u00e9licas, sectas cristianas financiadas desde los EEUU que empezaron a expandirse con planes muy bien organizados desde 1960: \u00abHoy d\u00eda Colombia, junto con Brasil, son los pa\u00edses con m\u00e1s sectas \u2018cristianas\u2019 de garaje, verdaderos negocios de la fe y empresas pol\u00edticas de clara concepci\u00f3n ultraconservadora\u00bb. (p. 397).<\/p>\n\n\n\n<p>A las ruedas dentadas del Bloque de Poder Contrainsurgente que hemos visto, hay que a\u00f1adir al menos dos m\u00e1s: una, el abandono por el nuevo \u00abpartido de la rosa\u00bb de sus se\u00f1as de identidad, del marxismo y del bol\u00edvarianismo, y su giro a la socialdemocracia (p. 401), lo que objetivamente refuerza la integraci\u00f3n en el orden del capital de sectores ex revolucionarios. La socialdemocracia es una fuerza sociopol\u00edtica, sindical y cultural obsesionada por encadenar toda reivindicaci\u00f3n al lodazal de la legalidad burguesa. Y otra es de gran importancia para controlar a las comunidades originarias, afrocolombianas, palenqueras, raizales y gitanas, tan importantes en las luchas sociales porque \u00abaceptaron con mayor esperanza los postulados leninistas y comunistas sobre la lucha de las minor\u00edas \u00e9tnicas por sus reivindicaciones\u00bb (p. 404).<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien esta segunda rueda dentada consiste en que \u00abel Estado capitalista moderno tiene una doble funci\u00f3n dial\u00e9ctica paralela: unir la clase dominante y dividir las clases subalternas. Esto lo ha venido ejecutando el Estado colombiano con una eficacia y eficiencia tremendas. A esa fragmentaci\u00f3n a la que ha contribuido el llamado \u2018ONG-ismo\u2019 impulsado desde los Estados capitalistas desarrollados incluidos los de Europa, con ingentes sumas de dinero y diversas especialidades y subespecialidades. La izquierda dada su debilidad f\u00edsica, no ideol\u00f3gica, es poco lo que ha podido hacer para en\u00adfrentar dicha avalancha\u00bb (p. 404).<\/p>\n\n\n\n<p>Alberto Pinz\u00f3n tiene claro que semejante cosmos reaccionario se opondr\u00e1 con todas sus fuerzas a que avance la Comisi\u00f3n por la Verdad: \u00abA no ser que los hechos me contradigan: la clase dominante en Colombia, ayudada por sus socios estadounidenses, har\u00e1 todo lo que sea necesario para evitar ser llevada a la justicia\u00bb (p. 398). Pero este libro que los y las lectoras tienen en sus manos nos ayuda magn\u00edficamente a que, por un lado, los asesinos acaben ante la justicia, por otro lado a desintegrar el Bloque de Poder Contrainsurgente, y por \u00faltimo, a que la libertar de Colombia sea simult\u00e1nea a la conquista de la Patria Grande propuesta por el \u00abgenio pol\u00edtico precoz del libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar\u00bb (p. 406).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I\u00f1aki Gil de San Vicente Fuente: Kaos en la Red Nota: Comentario de&nbsp;He cumplido con la amistad&nbsp;de Alberto Pinz\u00f3n S\u00e1nchez. Alex Ugalde-Jorge Freytter (edit.). Alberdania. Ir\u00fan, 2021 Varias veces he estado a punto de conocer en persona a Alberto Pinz\u00f3n S\u00e1nchez, pero ese momento siempre necesario fue abortado por circunstancias varias. 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