{"id":6112,"date":"2022-03-10T22:52:52","date_gmt":"2022-03-10T22:52:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=6112"},"modified":"2022-04-15T11:59:23","modified_gmt":"2022-04-15T11:59:23","slug":"la-crisis-de-la-geocultura-global-repensar-la-crisis-ucraniana-en-perspectiva-sistemica","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=6112","title":{"rendered":"La crisis de la geocultura global: repensar la crisis ucraniana en perspectiva sist\u00e9mica"},"content":{"rendered":"\n<p>Ricardo Orozco<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/razonypolitica.org\/2022\/03\/02\/la-crisis-de-la-geocultura-global-repensar-la-crisis-ucraniana-en-perspectiva-sistemica\/\">Raz\u00f3n y Pol\u00edtica<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s habr\u00eda que comenzar estas breves notas partiendo de hacer expl\u00edcita una consigna:\u00a0<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/razonypolitica.org\/2022\/02\/24\/la-valoracion-estrategica-de-la-politica-exterior-rusa-en-ucrania\/\" target=\"_blank\">el imperialismo es imperialismo con independencia de si la potencia que lo practica es Estados Unidos, Francia, China o Rusia.<\/a>\u00a0Hoy, en medio de la que probablemente es la campa\u00f1a medi\u00e1tica m\u00e1s grande en la historia de la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica moderna desde los tiempos de las dos guerras mundiales y de la invasi\u00f3n estadounidense a Vietnam, recordar y sostener con firmeza esta simple constataci\u00f3n de hechos es, por lo menos para las izquierdas del mundo, el principio \u00e9tico y pol\u00edtico m\u00ednimo al cual debe de apelarse si de manera aut\u00e9ntica y con esp\u00edritu cr\u00edtico se aspira a construir un mundo mucho m\u00e1s democr\u00e1tico, m\u00e1s igualitario, m\u00e1s libre y socialmente justo. Ning\u00fan sentimiento\u00a0<em>antiestadounidense<\/em>,\u00a0<em>antioccidental<\/em>,\u00a0<em>antirruso<\/em>,\u00a0<em>antichino<\/em>, o similares y derivados, para quienes militan en la defensa de estas causas, nunca deber\u00eda de ser suficiente pretexto para justificar y conceder legitimidad a una agresi\u00f3n armada, ya sea que \u00e9sta se produzca entre grandes potencias, entre superpotencias y sociedades perif\u00e9ricas o s\u00f3lo entre periferias. El sufrimiento y la miseria que causa la violencia desatada por toda guerra de agresi\u00f3n, entre las masas m\u00e1s empobrecidas y explotadas, sencillamente no vale su defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho lo anterior, y reafirmando que tan condenable es la postura adoptada en Occidente acerca de Ucrania como lo es la rusa, valdr\u00eda la pena anotar un par de reflexiones que coadyuven a esclarecer, por lo menos, una porci\u00f3n de realidad dentro del enorme c\u00famulo de acontecimientos que en los \u00faltimos d\u00edas se han sucedidos los unos a los otros de manera intempestiva y a menudo ca\u00f3tica. Pero ello no, por supuesto, con la pretensi\u00f3n de querer agotar el tema y defender aqu\u00ed respuestas definitivas a problemas que en su mayor parte a\u00fan se siguen desarrollando, sino, antes bien, ofreciendo un par de coordenadas de lectura que sirvan a la opini\u00f3n p\u00fablica, en general, para arrojar un poco de luz sobre esa espesa bruma que rodea no tanto a los acontecimientos sobre el terreno ucraniano, sino, antes bien, a la narrativa de los hechos en el nivel internacional y a la manera en que las masas, en su rol de&nbsp;<em>espectadoras<\/em>, reciben esa informaci\u00f3n y la procesan para tomar decisiones que directa o indirectamente impacten en el curso de la situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es claro, por ejemplo, que, aunque en lo que va del siglo XXI la humanidad ha atestiguado el comienzo de un n\u00famero relativamente amplio de intervenciones b\u00e9licas que van desde la aniquilaci\u00f3n de Irak y Afganist\u00e1n, a comienzos del milenio, entre 2001 y 2003; hasta la avanzada balcanizaci\u00f3n de Siria \u2014a\u00fan en curso\u2014, desde el 2011; pasando por la destrucci\u00f3n del Magreb africano, desde 2010; el aplastamiento de Yemen, desde 2014; o cualquiera de los conflictos a\u00fan activos a lo largo y ancho de \u00c1frica, desde hace d\u00e9cadas; en ninguno de esos casos, el flujo de informaci\u00f3n que se hizo correr entre las distintas sociedades que habitan este planeta lleg\u00f3 a alcanzar las proporciones a veces abismales que s\u00ed se han observado en relaci\u00f3n con la cobertura de los hechos en Ucrania en los \u00faltimos meses.<\/p>\n\n\n\n<p>Razones que expliquen esta diferencia hay, por supuesto, muchas, sin embargo, son apenas un par las que en verdad dan cuenta del hecho de que aquellos conflictos y \u00e9ste hayan sido objeto de la cobertura medi\u00e1tica tan diferenciada de la que lo fueron desde el comienzo. En primera instancia est\u00e1 lo evidente: desde la vuelta del siglo hasta el presente, los cambios tecnol\u00f3gicos que se han sucedido a lo largo y ancho del mundo (lo cual incluye desde el acceso en masa a equipos de comunicaci\u00f3n hasta la cobertura y la penetraci\u00f3n de las redes inform\u00e1ticas que los entrelazan en ese enorme espacio que es la virtualidad) se han dado no bajo una l\u00f3gica de multiplicaci\u00f3n y mejoramiento aritm\u00e9tica, sino geom\u00e9trica, dando pasos enormes en muy poco tiempo, y derivando en la formaci\u00f3n de ampl\u00edsimos complejos poblacionales cautivos del consumo de informaci\u00f3n que dichos avances han posibilitado.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar se halla algo que tambi\u00e9n deber\u00eda de ser evidente para todo el mundo, pero que, sin embargo, no lo es: si, a lo largo de estas d\u00e9cadas, algunos conflictos han recibido mucha mas atenci\u00f3n que otros, ello se debe no \u00fanicamente al estatuto de poder que en la sociedad internacional ostentan algunos de los actores involucrados (particularmente los agresores, como Estados Unidos, Francia o Rusia), sino, sobre todo, a las herencias coloniales que atraviesan las escalas de valores (morales y pol\u00edticos) de las sociedades occidentales y que, no muy en el fondo, condicionan (seg\u00fan criterios primordialmente raciales) que a unas sociedades se las considere mucho m\u00e1s importantes y valiosas que otras, derivando en que los grados de atenci\u00f3n que se le concedan a unos acontecimientos sean mayores que la cobertura noticiosa de otros; jerarquizando la valoraci\u00f3n que se hace del sufrimiento humano ajeno.<\/p>\n\n\n\n<p>De ello da cuenta, por ejemplo, una \u00fanica constataci\u00f3n de hechos: desde el desmantelamiento formal del Apartheid en Sud\u00e1frica, hacia 1991; y el genocidio en Ruanda, alrededor de 1994; ning\u00fan otro acontecimiento \u2014que no tenga que ver con temas derivados de la guerra en contra del terrorismo, pero incluso tampoco en esos casos\u2014 en ese basto continente que es \u00c1frica, ha recibido una cobertura noticiosa ni siquiera remotamente parecida a la que desde hace meses goza Ucrania, a pesar de que en muchos de los fen\u00f3menos que ah\u00ed han tenido lugar \u2014desde hace tanto tiempo, de manera ininterrumpida\u2014 han dado muestras sistem\u00e1ticas de no ser menores, en cuanto al sufrimiento y la miseria sociales por ellos generados, respecto de lo que desde hace ocho a\u00f1os ha sido posible observar en la regi\u00f3n del Donb\u00e1s ucraniano.<\/p>\n\n\n\n<p>(De no haber sido porque el Apartheid involucraba a uno de los mayores imperios coloniales en la historia moderna, Inglaterra; y porque en el genocidio ruand\u00e9s se demostr\u00f3, una vez m\u00e1s, el pat\u00e9tico servilismo de Naciones Unidas ante la pol\u00edtica exterior estadounidense, arrastrando a dicha organizaci\u00f3n a la total inmovilidad; de hecho, quiz\u00e1 ni siquiera esos dos casos habr\u00edan captado la atenci\u00f3n del mundo como lo llegaron a hacer por un breve lapso de tiempo).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 decir, por ejemplo, de los golpes de Estado experimentados en la historia reciente de Am\u00e9rica Latina?, \u00bfo de los excesos y los cr\u00edmenes cometidos por los Cascos Azules de Naciones Unidas en Hait\u00ed?, \u00bfo de las campa\u00f1as militares en el sudeste asi\u00e1tico, financiadas y diplom\u00e1ticamente respaldadas por Estados Unidos y sus principales aliados en el resto de Occidente, que apenas y son noticia estelar por un par de d\u00edas, quedando relegadas con el tiempo a poco menos que menciones marginales con la intenci\u00f3n de actualizar el tema, pero no de hacerlo un problema de debate general? En todas estas situaciones, o sus similares y\/o derivadas, un denominador com\u00fan es claro: entre m\u00e1s lejana se sienta para Occidente la cultura y la historia de una sociedad perif\u00e9rica, excolonial, (a pesar de su enorme importancia geopol\u00edtica), menor relevancia medi\u00e1tica suelen despertar sus problemas entre la comunidad internacional, en general; y en el seno del \u2014con arrogancia\u2014 as\u00ed autodenominado&nbsp;<em>mundo libre<\/em>, en particular.<\/p>\n\n\n\n<p>Ucrania, por supuesto, no se halla del todo en esta situaci\u00f3n. Y es que si bien es cierto que hoy Europa se desvive en palabras de aliento para su sociedad, en llantos de pol\u00edticos y de pol\u00edticas supuestamente motivados por la impotencia y, por si eso no fuese poco, en campa\u00f1as medi\u00e1ticas del tipo&nbsp;<em>#TodosSomosUcrania\/#SOSUcrania<\/em>&nbsp;(por no entrar en materia de financiamiento a la guerra y en el env\u00edo de materiales b\u00e9licos&nbsp;<em>fulminantes<\/em>), la realidad de la cuesti\u00f3n es que hist\u00f3ricamente Europa occidental ha tenido un trato con esa sociedad como si ella misma fuese de&nbsp;<em>segunda categor\u00eda<\/em>&nbsp;(algo as\u00ed como un resabio de aquello que hasta antes del siglo XIX se segu\u00eda denominando como el&nbsp;<em>Oriente Pr\u00f3ximo<\/em>, el Oriente a\u00fan en&nbsp;<em>condici\u00f3n de barbarie<\/em>&nbsp;que, sin embargo, geogr\u00e1ficamente se hallaba dentro de los l\u00edmites del continente europeo).<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed, precisamente, emerge esa suerte de ambig\u00fcedad \u2014ya se\u00f1alada por el presidente ucraniano, Volod\u00edmir Zelenski, cuando&nbsp;<a href=\"https:\/\/thehill.com\/policy\/international\/595788-zelensky-ukraine-left-alone-to-defend-against-russian-invasion\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">acus\u00f3 a Occidente de haber dejado a su pa\u00eds solo ante el abismo de la guerra<\/a>, luego de que durante meses ese mismo Occidente satur\u00f3 la discusi\u00f3n p\u00fablica internacional con su virulenta ret\u00f3rica de apoyo incondicional a Ucrania ante cualquier posible agresi\u00f3n\u2014, en la que en el discurso y en los gestos simb\u00f3licos intrascendentes Ucrania parece hallarse en el centro de todas las preocupaciones morales de Europa, pero sin llegar a importar tanto como para que el continente arriesgue una guerra general en contra de Rusia por su defensa; en los hechos, en las condiciones materiales de miseria y de sufrimiento que genera la profusi\u00f3n de violencia desatada por la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay m\u00e1s en todo esto, pues si bien es verdad que hoy Ucrania ostenta un estatuto de enorme relevancia discursiva y simb\u00f3lica en muchas partes del mundo (en el grueso de las sociedades occidentales), ello no se debe \u00fanicamente a esta l\u00f3gica colonial \u2014como se ha se\u00f1alado desde las posturas m\u00e1s abiertamente coloniales y racistas concebibles\u2014, a que en Donetsk y Lugansk est\u00e9n muriendo o sufriendo&nbsp;<em>personas blancas<\/em>, de&nbsp;<em>cabellos rubios<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>ojos azules (o claros)<\/em>. Y es que, si esa fuese toda la l\u00f3gica detr\u00e1s de la alineaci\u00f3n de intereses que hoy parece haber entre las pol\u00edticas exteriores de Estados Unidos, por un lado; y de sus principales aliados en el seno de la OTAN, por el otro; sencillamente no se comprender\u00eda por qu\u00e9 ante el desmembramiento, en 1999, de la exrep\u00fablica de Yugoslavia, por ejemplo, ese mismo Occidente&nbsp;<em>no se toc\u00f3 el coraz\u00f3n<\/em>&nbsp;para retractarse de sus sistem\u00e1ticos e indiscriminados bombardeos en el marco de una guerra nunca declarada, pero llevada a cabo por una Organizaci\u00f3n que insiste en reafirmar su car\u00e1cter puramente defensivo, aunque siempre que ha accionado sus armas ha sido para agredir a otros pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 sucede en el contexto actual, entonces, que entre las sociedades occidentales facilita la impresi\u00f3n de que Ucrania es un Estado de enorme relevancia para Europa y para Estados Unidos desde siempre, no por valoraciones estrat\u00e9gicas y por c\u00e1lculos geopol\u00edticos coyunturales, sino, antes bien, por su simple ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica y por su vinculo hist\u00f3rico con la Europa de Francia, de Alemania, de Reino Unidos, etc.?, \u00bfpor qu\u00e9 de pronto toda la prensa internacional, las redes sociales y los medios de comunicaci\u00f3n masiva parecen sentir un fervor patri\u00f3tico de alcances insospechados por el pueblo ucraniano?, \u00bfde d\u00f3nde provienen ese \u2014supuesto\u2014 amor y esos sentimientos \u2014pretendidamente\u2014 altruistas que parecen unificar al g\u00e9nero humano, m\u00e1s all\u00e1 de todas las diferencias ideol\u00f3gicas, de clase, coloniales, etc., alrededor de una cuasa: la paz en Ucrania?, \u00bfy por qu\u00e9 de pronto la unidad de la humanidad en una sola voz y en un solo reclamo \u2014que tanto se exig\u00eda, por ejemplo, desde Am\u00e9rica Latina cuando se hallaba bajo el asedio de los intereses estadounidenses, pero que nunca se atendi\u00f3, justo como hoy no se atienden los reclamos del sufrimiento en \u00c1frica\u2014 hoy aparece espont\u00e1nea y recubierta como con una suerte de velo de nobleza que no admite cuestionamiento alguno en su contra?<\/p>\n\n\n\n<p>Obviando los puntos se\u00f1alados en l\u00edneas previas (acerca de los cambios en el seno de la matriz tecnol\u00f3gica del mundo y en lo concerniente a las herencias coloniales que atraviesan las valoraciones morales y pol\u00edticas de las sociedades que alguna vez fueron colonizadas o que colonizaron a otros pueblos); es claro que la respuesta no se halla, tampoco, en la extensi\u00f3n y la profundidad que han alcanzado fen\u00f3menos tan nefastos y cuestionables como lo son aquellos que gravitan alrededor del&nbsp;<em>activismo virtual<\/em>&nbsp;(eso que pat\u00e9ticamente, hoy, ha conducido a tantos y tantas en ente mundo a envolver a sus identidades digitales en la bandera ucraniana). Algo hay, sin duda, de ello, pero no lo explica todo, porque, en general, no es ah\u00ed en donde se est\u00e1n definiendo los puntos centrales de la conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Una hip\u00f3tesis plausible que escapa a esa trampa que lo reduce todo al&nbsp;<em>ciber activismo<\/em>&nbsp;tiene que ver con el hecho de que&nbsp;<a href=\"https:\/\/iwallerstein.com\/alternatives-the-united-states-confronts-the-world\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">el mundo se encuentra atravesando por una crisis multidimensional (sist\u00e9mica) dentro de la cual, adem\u00e1s, se desarrolla una crisis igual de profunda que tiene que ver con la ideolog\u00eda que hasta hace poco era la hegem\u00f3nica a lo largo y ancho del planeta<\/a>&nbsp;(el liberalismo) y con el sentido (hist\u00f3rico, pol\u00edtico, cultural, etc.) que \u00e9sta posibilitaba y que, con su degradaci\u00f3n, tambi\u00e9n se ha ido desarticulando. En este sentido, pues, que el capitalismo moderno se encuentre atravesando por una crisis sist\u00e9mica de su l\u00f3gica de funcionamiento implica, entre otras cuestiones, que, en el plano internacional, el grueso de sus actores principales tiene una mucho mayor propensi\u00f3n a tomar decisiones y ejecutar acciones m\u00e1s arriesgadas, y que por regla general no se tomar\u00edan en medio de un contexto de relativa estabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ello sucede as\u00ed porque es la propia crisis la que arrastra a esos actores internacionales (como son los Estados y las corporaciones transnacionales) a hacer valoraciones de todo tipo gravitando alrededor de la idea de que ser\u00e1n las decisiones m\u00e1s arriesgadas las que permitan su propia supervivencia en el seno de la arena internacional, profundamente competida y ampliamente disputada por una multiplicidad y una diversidad de intereses en conflicto. Pi\u00e9nsese, para dar cuenta de esto, por ejemplo, en que es el progresivo agotamiento de recursos naturales estrat\u00e9gicos (como las tierras a\u00fan f\u00e9rtiles para el cultivo, los cuerpos de agua dulce, los yacimientos de gas, petr\u00f3leo y litio, etc.) a nivel planetario lo que arrastra a los grandes capitales con inversiones en esos rubros (y con ellos a las potencias globales que los respaldan) a desplegar pol\u00edticas empresariales de competencia por su explotaci\u00f3n mucho m\u00e1s agresivas y arriesgadas, habida cuenta de que es su supervivencia, en tanto que grandes complejos corporativos, la que depende de que logren apropiarse de ellos antes que cualquier otro actor lo haga y, sobre todo, previendo que su existencia en tiempos futuros mucho m\u00e1s cr\u00edticos depender\u00e1 de que en el presente tomen previsiones a mediano y largo plazo. (La disputa por los energ\u00e9ticos entre capitales estadounidenses, chinos, rusos y europeos, o entre cualquiera de esos y los pueblos de la periferia, son apenas dos ejemplos claros de esta l\u00f3gica).<\/p>\n\n\n\n<p>Que este tipo de conflictividad se d\u00e9, adem\u00e1s, dentro del marco de un contexto en crisis multidimensional (ecol\u00f3gica y clim\u00e1tica, econ\u00f3mica, pol\u00edtica, alimentaria, energ\u00e9tica, etc.) supone, en primera instancia, que la racionalidad detr\u00e1s de cada decisi\u00f3n tomada por la mayor parte de los actores internacionales relevantes no siempre ser\u00e1 sencilla de descifrar, toda vez que, al hallarse el propio contexto global en una situaci\u00f3n de mayor inestabilidad y de mucha m\u00e1s irritabilidad, las decisiones tomadas por esos actores deben ser objeto de ajustes constantes, a menudo sucedi\u00e9ndose los unos tras los otros en lapsos temporales sumamente breves. En segundo lugar, ello tambi\u00e9n supone que los impactos desencadenados por eventos o acontecimientos de distinta magnitud no se corresponder\u00e1n, de manera mec\u00e1nica, proporcionalmente, con la naturaleza del evento o del acontecimiento en cuesti\u00f3n; es decir, ello implica que sucesos en apariencia intrascendentes en realidad podr\u00edan llegar a generar grandes impactos en escalas internacionales, mientras que grandes y estruendosos sucesos m\u00e1s bien podr\u00edan no alterar el rumbo de los hechos en absoluto.<\/p>\n\n\n\n<p>Pi\u00e9nsese, por ejemplo, para cobrar conciencia de esto con mayor claridad, en dos eventos de diferente magnitud que, en su momento, cada cual tuvo consecuencias desproporcionadas en relaci\u00f3n con su naturaleza misma: el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, en 1914, fue pretexto suficiente (no la causa subyacente) para desencadenar una guerra general en Europa porque el contexto imperante ya se encontraba, justo, atravesando por una aguda crisis desde hac\u00eda bastantes d\u00e9cadas previas al asesinato del archiduque. En contraste, en 1968, la invasi\u00f3n de Checoslovaquia por parte de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica no fue un suceso con la suficiente potencia como para arrastrar al mundo, o por lo menos a Europa occidental, a una nueva conflagraci\u00f3n de amplias proporciones. Es decir, si entre cada suceso y las consecuencias que termin\u00f3 desatando parece no existir una correspondencia, una correlaci\u00f3n de proporcionalidad (a mayor envergadura, mayor impacto, y viceversa), eso se debe a la inestabilidad y a la propia irritabilidad del contexto en un momento de crisis (coyuntural o sist\u00e9mica).<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, todo esto tambi\u00e9n supone que, desde la perspectiva de un espectador externo o de una espectadora externa (como lo ser\u00eda cualquier&nbsp;<em>persona de a pie<\/em>&nbsp;en una sociedad como la mexicana) esos ajustes constantes se lleguen a percibir reiteradamente como acciones y reacciones por completo ca\u00f3ticas; como se\u00f1ales contradictorias en las que un mismo actor puede estar defendiendo una postura determinada en un momento espec\u00edfico, y al siguiente ubicarse en un extremo opuesto o divergente del original.<\/p>\n\n\n\n<p>Es ah\u00ed, de hecho, en donde se halla&nbsp;<em>el quid de la cuesti\u00f3n<\/em>&nbsp;concerniente a la crisis por la que atraviesa el liberalismo en tanto que ideolog\u00eda \u2014hasta hace muy pocos a\u00f1os\u2014 hegem\u00f3nica detr\u00e1s de la racionalidad capitalista. \u00bfQu\u00e9 significa esto y por qu\u00e9 es importante abordar el tema para comprender con mayor precisi\u00f3n lo que est\u00e1 ocurriendo en la arena internacional, a prop\u00f3sito de la crisis en Ucrania y la constante confrontaci\u00f3n que ello desencadena entre las grandes potencias del mundo? A lo largo de los \u00faltimos meses y, sobre todo, en lo que va desde que Rusia avanz\u00f3 militarmente sobre la regi\u00f3n ucraniana del Donb\u00e1s, la mayor parte de las explicaciones que se han dado acerca del tema (en una proliferaci\u00f3n tambi\u00e9n in\u00e9dita de expertos y expertas en geopol\u00edtica de la noche a la ma\u00f1ana) han tendido a gravitar alrededor del an\u00e1lisis geogr\u00e1fico (de la ubicaci\u00f3n espacial de Ucrania entre Europa y Rusia) y de las implicaciones que el conflicto tiene en la definici\u00f3n de rutas comerciales, de proyectos de infraestructura energ\u00e9tica y del despliegue de posiciones militares estrat\u00e9gicas en dicho territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Es claro, en ese sentido, que el problema de la crisis ucraniana es de car\u00e1cter geopol\u00edtico, propiciado por el enfrentamiento entre grandes potencias globales que, para no ver afectada su propia integridad territorial, optan por encararse, a manera de&nbsp;<em>proxywar<\/em>, en un territorio intermedio. De ah\u00ed, por supuesto, a la necesidad de hablar sobre hegemon\u00edas y contrahegemon\u00edas, hay apenas un paso. Sin embargo, lo que parece no quedar claro en el grueso de todos esos an\u00e1lisis es que&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.jstor.org\/stable\/42704027\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">todo fen\u00f3meno geopol\u00edtico tiene un correlato de tipo ideol\u00f3gico (geocultural)<\/a>; despu\u00e9s de todo, para que la hegemon\u00eda sea tal, y para que un determinado sistema social (nacional, regional e internacional) sea aceptado por la propia humanidad que lo experimenta en su vida cotidiana como leg\u00edtimo y como un sistema en el que vale la pena vivir, en el fondo de la cuesti\u00f3n debe de hallarse un n\u00facleo de ideas compartidas, de sentidos comunes generalizados, sincr\u00e9ticos, pero relativamente coherentes, que le permitan a esa misma humanidad ser consciente de su lugar en el mundo, ser consciente de d\u00f3nde viene y hacia d\u00f3nde va y, por supuesto, ser consciente de aquello que es justo y aquello que no lo es, de aquello que es leg\u00edtimo y lo que no lo es, de aquello que es soportable vivir y de lo que no lo es, de aquello que hay que hacer para garantizar cierta estabilidad en su existencia y de lo que la coloca en peligro o en una situaci\u00f3n de riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante poco m\u00e1s de siglo y medio, la ideolog\u00eda que permiti\u00f3 mantener estable al sistema global, en su conjunto, m\u00e1s all\u00e1 de sus propias crisis coyunturales (c\u00edclicas), fue el liberalismo, en tanto que logr\u00f3, a lo largo del tiempo y del espacio (v\u00eda el colonialismo) desde su nacimiento en el marco de la Revoluci\u00f3n francesa, generar ciertos consensos pol\u00edticos y culturales capaces de contener a la conflictividad social dentro de ciertos m\u00e1rgenes \u2014relativamente amplios\u2014 por completo regulables. De ah\u00ed, precisamente, que, si en alg\u00fan momento de la historia, en el plano internacional, resultaba bastante m\u00e1s sencillo valorar lo que era una guerra de agresi\u00f3n y un levantamiento armado de resistencia ante una agresi\u00f3n, o, en su defecto, era m\u00e1s f\u00e1cil hallar un consenso sobre lo que significaba vivir en un contexto de paz, de seguridad y de estabilidad; eso fue posible s\u00f3lo porque exist\u00edan una serie de&nbsp;<em>ideologemas<\/em>&nbsp;compartidos ordenando la realidad para que \u00e9sta hiciera sentido en la conciencia de las personas, confiri\u00e9ndole una direcci\u00f3n o una trayectoria determinada a su actuar pol\u00edtico en la cotidianidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa capacidad del liberalismo, sin embargo, est\u00e1 en crisis; lo ha estado desde hace cuatro o cinco d\u00e9cadas. Y el conflicto en Ucrania lo ejemplifica de manera clara en dos sentidos. En primera instancia, esto se videncia en las dificultades por las que constantemente han tenido que atravesar las y los principales l\u00edderes de las grandes potencias occidentales para orientar la econom\u00eda, la cultura y la pol\u00edtica en el nivel internacional. Y es que, como el significado de las palabras, de los t\u00e9rminos, de las categor\u00edas y de los grandes conceptos que con anterioridad ordenaban al mundo hoy ya no parecen ser tan claros, tan un\u00edvocos y tan evidentes&nbsp;<em>en y por s\u00ed<\/em>&nbsp;mismos como lo parec\u00edan ser hasta hace un par de d\u00e9cadas, reestablecer esas ideas comunes ha sido una de las principales dificultades por las que todo proyecto hegem\u00f3nico de nuevo cu\u00f1o ha tenido que pasar. Pi\u00e9nsese, por ejemplo, en que hoy ya no parece tan evidente ni tan natural \u2014como se pensaba antes\u2014 que en verdad existan las razas entre humanos, o que existan diferencias naturales entre construcciones sociales como el g\u00e9nero, o que el progreso econ\u00f3mico de la iniciativa privada es sin\u00f3nimo de prosperidad para toda la humanidad, o que la naturaleza es s\u00f3lo un recurso m\u00e1s al cual se puede explotar sin poner en riesgo la existencia de todas las especies. Lo mismo sucede con ideas como las del desarrollo, el crecimiento, la modernidad, la paz, la estabilidad, la seguridad, lo leg\u00edtimo y lo ilegitimo, lo justo y lo injusto, lo moralmente aceptable y lo moralmente objetable, lo pol\u00edticamente correcto y lo pol\u00edticamente incorrecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Que en los \u00faltimos a\u00f1os sea el Estado chino, y no el estadounidense, el que en el plano internacional defienda con tanta vehemencia el libre mercado en su vertiente neoliberal, y con mucha mayor virulencia que la desplegada, en su momento, por Inglaterra, Austria o Estados Unidos, es, en este sentido, indicativo de que en esa misma arena internacional las grandes potencias se est\u00e1n disputando el derecho de definir esos nuevos sentidos comunes que habr\u00e1n de legitimar el sistema social que se halla en construcci\u00f3n, de la mano de la&nbsp;<em>inteligencia artificial<\/em>, la rob\u00f3tica, las telecomunicaciones, la vigilancia biom\u00e9trica, el&nbsp;<em>BigData<\/em>, el aprendizaje profundo, etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, esa crisis del liberalismo tambi\u00e9n se transparenta en toda su desnudez en la manera en que el mundo reacciona de manera ca\u00f3tica, inmediatista, a los acontecimientos que se van sucediendo en la realidad. Y es que, ac\u00e1, la carencia de marcos de referencia estables que le permitan a las masas tener por lo menos un poco de claridad sobre el significado de los eventos y los fen\u00f3menos sociales ha derivado, con el paso de los a\u00f1os, o bien en la adopci\u00f3n de un relativismo pedante y soberbio o bien en la proliferaci\u00f3n de un cinismo indolente e intransigente. Cualquiera que sea el caso, y en ambas situaciones, sin embargo, una cosa es segura, lo mismo el relativismo que el cinismo contempor\u00e1neos han terminado por minar hasta sus entra\u00f1as las capacidades sociales de reconocer colectivamente las condiciones de posibilidad de toda afirmaci\u00f3n de verdad cuando se trata de esclarecer problem\u00e1ticas con posturas encontradas, mutuamente excluyentes e irreducibles las unas a las otras. El problema ac\u00e1 es, por lo tanto,&nbsp;<em>la interpretaci\u00f3n y el significado<\/em>&nbsp;que se da a los acontecimientos, y no tanto&nbsp;<em>el acontecimiento en y por s\u00ed mismo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es claro, a prop\u00f3sito de lo anterior, por ejemplo, que el ej\u00e9rcito ruso y el ucraniano se hallan en guerra, \u00bfpero es esa situaci\u00f3n producto de la legitima defensa de Rusia ante el constante hostigamiento militar de la OTAN sobre sus fronteras o sencillamente un acto m\u00e1s de expansi\u00f3n territorial? El evento en cuesti\u00f3n, aqu\u00ed, es claro, pero no es eso lo que define la discusi\u00f3n p\u00fablica internacional, sino la disputa por el significado que la movilizaci\u00f3n de tropas tiene; lo cual remite, necesariamente, a tener que discutir sobre conceptos como legitimidad, seguridad, justicia, soberan\u00eda, estabilidad, etc., que \u2014hay que insistir\u2014 hoy no son tan claros porque se encuentran bajo el asedio lo mismo por parte de ese relativismo que dice que todas las posturas son igual de respetables y legitimas que por parte de ese cinismo que condena la guerra haciendo la guerra. La discusi\u00f3n tan profusa que en los \u00faltimos d\u00edas se ha dado acerca de la hipocres\u00eda de las sociedades occidentales (con sus ampl\u00edsimos registros hist\u00f3ricos de guerras de agresi\u00f3n, de golpes de Estado, de expansiones coloniales, de conquistas territoriales, cometidos por ellas en contra de sociedades perif\u00e9ricas) que hoy condenan los pecados que ellas mismas han cometido y de los cuales a\u00fan no se redimen es indicativa de este problema en toda su profundidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo similar ocurre en el seno del debate pol\u00edtico estadounidense, en donde, por absurdo y tr\u00e1gico que parezca,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.theamericanconservative.com\/dreher\/west-at-precipice-ukraine-russia-war\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">son los ide\u00f3logos y las ide\u00f3logas del conservadurismo quienes en estos d\u00edas han ofrecido al p\u00fablico aproximaciones, lecturas e interpretaciones mucho m\u00e1s mesuradas, decantadas y meditadas<\/a>&nbsp;sobre la sucesi\u00f3n de eventos en la arena internacional. As\u00ed, por ejemplo, mientras que personajes como Joe Biden no se cansan de repetir que&nbsp;<em>el mundo libre&nbsp;<\/em>est\u00e1 en peligro a causa de Rusia y la que califica como&nbsp;<em>la peor cat\u00e1strofe b\u00e9lica en la historia reciente del mundo&nbsp;<\/em>(obviando Irak, Afganistan, Egipto, Libia, Tunez, Yemen, Siria), el ala conservadora de la pol\u00edtica de aquella naci\u00f3n se preocupa por preguntar por qu\u00e9 ese mismo juicio hist\u00f3rico no se hizo cuando el gobierno estadounidense minti\u00f3 acerca de las armas de destrucci\u00f3n masiva en Irak y Afganist\u00e1n o, en una l\u00ednea de ideas similar, por qu\u00e9 el mundo libre no se aline\u00f3 como lo hace hoy ante cualquiera de las agresiones cometidas en el extranjero por parte de las fuerzas armadas estadounidenses; operaciones, por lo dem\u00e1s, justificadas a partir de argumentos que o no eran verdad en absoluto o eran verdades a medias que ocultaban agendas e intereses ileg\u00edtimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pensando este caso en perspectiva global, no tendr\u00eda que sorprender, en consecuencia, la fortaleza con la que se est\u00e1 haciendo el conservadurismo en la mayor parte de Occidente, v\u00eda el nacimiento, el crecimiento o la consolidaci\u00f3n de plataformas pol\u00edtico-ideol\u00f3gicas de extrema derecha que, a pesar de ser eso: extremas derechas conservadoras, apuestan por definir puntos ideol\u00f3gicos de anclaje que ofrezcan a las masas marcos de referencia que les hagan sentir, de nuevo, que no todo es un caos, y que las cosas pueden volver a tener un orden, un sentido, una direcci\u00f3n y un prop\u00f3sito claros, con miras hacia el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no s\u00f3lo eso, tampoco tendr\u00eda que sorprender que el conflicto en Ucrania est\u00e9 siendo utilizado por todo Occidente como un pretexto o, mejor dicho, como un catalizador, que, en el plano de la pol\u00edtica dom\u00e9stica estadounidense, alemana, espa\u00f1ola, francesa, inglesa, etc., les permita a las viejas \u00e9lites liberales reconstruir sus bases ideol\u00f3gicas de apoyo y conferirle nuevos contenidos pol\u00edticos, econ\u00f3micos, culturales e hist\u00f3ricos a esa ideolog\u00eda que profesan, y que buscan sacar del abismo en el cual se encuentra. Y es que, en efecto, si Ucrania parece haber conseguido la reunificaci\u00f3n de Occidente como un \u00e1rea cultural de enormes proporciones con una postura m\u00e1s o menos concertada sobre asuntos que competen al resto del mundo, eso, en realidad, m\u00e1s que ser una consecuencia directa del conflicto ucraniano, parece ser el resultado de un esfuerzo colectivo, echado a andar por intereses particulares, con miras a minar los apoyos que ideolog\u00edas adversas o divergentes (como el conservadurismo y la diversidad de las izquierdas) est\u00e1n captando en estos tiempos. La forma en que eso se est\u00e1 maquinando es a trav\u00e9s de la demonizaci\u00f3n de Rusia como&nbsp;<em>un agente del mal<\/em>&nbsp;(n\u00f3tese la primac\u00eda del juicio moral aqu\u00ed) ante el cual&nbsp;<em>todas las fuerzas del bien<\/em>&nbsp;deben de unificarse: de ah\u00ed, justo, que tambi\u00e9n se pase a condenar al ostracismo y a demonizar en la misma proporci\u00f3n a cualquier actor pol\u00edtico, nacional e internacional (o sencillamente a cualquier persona) que no se sume a ese concierto de voces encabezadas por los adalides del&nbsp;<em>mundo libre<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La f\u00f3rmula es vieja, porque as\u00ed es como se asimil\u00f3, en los sesenta, a las juventudes y a las y los estudiantes de todo el mundo con el fantasma del supuesto comunismo sovi\u00e9tico (aunque de comunista la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica no tuvo nada), justificando su represi\u00f3n armada y su aniquilamiento pol\u00edtico en el marco de las revueltas del 68. Hoy, Rusia sirve de chivo expiatorio para llevar a cabo dos asimilaciones contrarias entre s\u00ed: por un lado, todo aquel y toda aquella que no condene en\u00e9rgicamente a Rusia (y particularmente a Putin) en el sentido en que lo hacen la OTAN o el gobierno de los Estados Unidos, es&nbsp;<em>un potencial agente del mal<\/em>&nbsp;al que tambi\u00e9n hay que silenciar (como est\u00e1 sucediendo con la censura placada por&nbsp;<em>Alphabet-Google, Twitter y Meta<\/em>) o reducir a la condici\u00f3n de paria; y, por el otro, en tanto que Rusia, para ese supuesto&nbsp;<em>mundo libre<\/em>, sigue siendo la principal fuente de emanaci\u00f3n del comunismo internacional, cualquier respaldo que se de a sus acciones tambi\u00e9n es asimilado, en el resto del mundo, como una potencial amenaza comunista que atenta en contra de las libertades Occidentales y su&nbsp;<em>modus vivendi<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay que profundizar m\u00e1s, por eso, para comprender el peligro que corren todas las sociedades el rededor del mundo al celebrar las respuestas que Occidente est\u00e1 dando para aislar a Rusia del resto del sistema internacional: y es que, en el fondo, hay que entender que hoy es Rusia la potencia a la cual le toca resistir ese&nbsp;<em>nado sincronizado<\/em>&nbsp;de un Occidente ensoberbecido con sus delirios de superioridad moral, pero en el futuro, cada acto que hoy se celebre ser\u00e1 usado como un precedente para llevar a cabo campa\u00f1as globales de intereses alineados en contra de cualquier posible amenaza.&nbsp;<a href=\"https:\/\/razonypolitica.org\/2021\/01\/08\/desafiar-la-superioridad-moral-de-las-bigtech\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El mundo acaba de experimentar algo similar a esto cuando las&nbsp;<em>BigTech<\/em>&nbsp;<\/a>(las enormes corporaciones del ramo de la tecnolog\u00eda de punta:&nbsp;<em>Twitter, Microsoft, Google, Facebook<\/em>, etc.)&nbsp;<a href=\"https:\/\/razonypolitica.org\/2021\/01\/08\/desafiar-la-superioridad-moral-de-las-bigtech\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">hicieron hasta lo imposible por reducir al ostracismo a la figura de Donald Trump<\/a>, argumentando que el expresidente estadounidense era una amenaza excepcional que requer\u00eda medidas igual de excepcionales y extraordinarias. Y sin embargo, pasada la tormenta, cuando las masas opositoras a Trump celebraron su actuar en contra del exmandatario, ellas mismas fueron objeto de pol\u00edticas empresariales similares a las que las BigTech emplearon en contra de Trump. \u00bfCu\u00e1nto de lo que hoy Occidente hace en contra de Rusia no se har\u00e1, tambi\u00e9n, en contra de cualquier otro actor internacional que le suponga un desaf\u00edo o una incomodidad en el futuro?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Orozco Fuente: Raz\u00f3n y Pol\u00edtica Quiz\u00e1s habr\u00eda que comenzar estas breves notas partiendo de hacer expl\u00edcita una consigna:\u00a0el imperialismo es imperialismo con independencia de si la potencia que lo practica es Estados Unidos, Francia, China o Rusia.\u00a0Hoy, en medio de la que probablemente es la campa\u00f1a medi\u00e1tica m\u00e1s grande en la historia de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6057,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6112"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6112"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6112\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6113,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6112\/revisions\/6113"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6057"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}