{"id":6676,"date":"2022-06-06T11:29:58","date_gmt":"2022-06-06T11:29:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=6676"},"modified":"2022-06-06T11:29:59","modified_gmt":"2022-06-06T11:29:59","slug":"continuidades-reconstituciones-y-rupturas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=6676","title":{"rendered":"Continuidades, reconstituciones y rupturas"},"content":{"rendered":"\n<p>Claudio Katz<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/continuidades-reconstituciones-y-rupturas\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Frecuentemente se cataloga a Rusia como un imperialismo en reconstituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas miradas utilizan ese concepto para subrayar el car\u00e1cter incompleto y embrionario de su despunte imperial (Testa, 2020). Pero otras recurren al mismo enunciado, para destacar comportamientos expansivos desde tiempos remotos. Estas visiones postulan analog\u00edas con el declive zarista, semejanzas con la URSS y primac\u00edas de la din\u00e1mica colonial interna. Estas interpretaciones plantean intensos debates.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CONTRASTES Y SEMEJANZAS CON EL PASADO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los enfoques que registran continuidades de larga data, observan a Putin como un heredero de las viejas capturas territoriales. Remarcan tres estadios hist\u00f3ricos de una misma secuencia imperial con basamentos feudales, burocr\u00e1ticos o capitalistas, pero invariablemente asentados en la ampliaci\u00f3n fronteriza (Kowalewski, 2014a).<\/p>\n\n\n\n<p>Esos parentescos deben ser precisados con cautela. Es cierto que el pasado de Rusia est\u00e1 signado por cuatro siglos de expansi\u00f3n zarista. Todos los monarcas ampliaron el radio del pa\u00eds, para incrementar el cobro de impuestos y reforzar la servidumbre en un inmenso territorio. Las regiones conquistadas tributaban a Mosc\u00fa y quedaban entrelazadas al centro, mediante la instalaci\u00f3n de migrantes rusos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa modalidad colonial interna difer\u00eda del t\u00edpico esquema brit\u00e1nico, franc\u00e9s o espa\u00f1ol de captura de regiones exteriores. El n\u00famero de zonas apropiadas era gigantesco y conformaba una zona geogr\u00e1fica \u00fanica, continua y muy divergente de los imperios mar\u00edtimos de Europa Occidental. Rusia era una potencia terrestre con reducida gravitaci\u00f3n en los mares. Articulaba un modelo que compensaba la fragilidad econ\u00f3mica con la coerci\u00f3n militar, a trav\u00e9s de un monumental imperio de la periferia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin caracterizaba a esa estructura como un imperialismo militar-feudal, que encarcelaba a incontables pueblos. Resaltaba el car\u00e1cter precapitalista de una configuraci\u00f3n asentada en la explotaci\u00f3n de los siervos. Las analog\u00edas que pueden establecerse con ese pasado deben tener presente las diferencias cualitativas con ese r\u00e9gimen social.<\/p>\n\n\n\n<p>No existe ninguna continuidad entre las estructuras feudales que gestionaba Iv\u00e1n el terrible o Pedro el Grande y el dispositivo capitalista que comanda Putin. Este se\u00f1alamiento es importante frente a tantas miradas esencialistas, que denuncian la naturaleza imperial intr\u00ednseca del gigante euroasi\u00e1tico. Con ese prejuicio el establishment occidental construy\u00f3 todas sus leyendas de la guerra fr\u00eda (Lipatti, 2017).<\/p>\n\n\n\n<p>Las comparaciones que evitan esa simplificaci\u00f3n, permiten notar la distancia que siempre separ\u00f3 a Rusia del capitalismo central. Esa brecha persisti\u00f3 en los ciclos de modernizaci\u00f3n que introdujo el zarismo con refuerzos militares, mayor expoliaci\u00f3n de los campesinos y distintas variantes de servidumbre. La asfixiante tributaci\u00f3n de ese r\u00e9gimen alimentaba un derroche de las elites consumistas, que contrastaba con las normas de competencia y acumulaci\u00f3n imperantes en el capitalismo avanzado (Williams, 2014). Esa fractura se recre\u00f3 posteriormente y tiende a reaparecer con modalidades muy diferentes en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra esfera de afinidades se verifica en la inserci\u00f3n internacional del pa\u00eds como una semiperiferia. Esa ubicaci\u00f3n arrastra una larga historia, en una potencia que no alcanz\u00f3 la cima de los imperios dominantes, pero logr\u00f3 sustraerse de la subordinaci\u00f3n colonial. Un estudioso de esa categor\u00eda remonta el status intermedio, a la marginaci\u00f3n de Rusia de los imperios que antecedieron a la era moderna (Bizancio, Persia, China). Ese divorci\u00f3 continu\u00f3 durante la conformaci\u00f3n del sistema econ\u00f3mico mundial. Ese entramado se estructur\u00f3 en torno a un eje geogr\u00e1fico del Atl\u00e1ntico, con modalidades de trabajo distanciadas del servilismo imperante en el universo de los zares (Wallerstein;&nbsp;Derluguian, 2014).<\/p>\n\n\n\n<p>Rusia se expandi\u00f3 internamente, dando la espalda a ese entrelazamiento y forj\u00f3 su imperio con el sometimiento interno (y reclutamiento forzoso) de los campesinos. Al mantenerse en esa arena exterior, evit\u00f3 la fragilidad de sus vecinos y la regresi\u00f3n que sufrieron las potencias declinantes (como Espa\u00f1a). Pero no particip\u00f3 en el ascendente proceso que protagonizaron los Pa\u00edses Bajos e Inglaterra. Protegi\u00f3 su entorno, actuando fuera de las principales disputas por la dominaci\u00f3n mundial (Wallerstein, 1979: 426-502).<\/p>\n\n\n\n<p>La dinast\u00eda zarista nunca logr\u00f3 gestar la burocracia eficiente y la agricultura moderna que motoriz\u00f3 la industrializaci\u00f3n en otras econom\u00edas. Esa obstrucci\u00f3n bloque\u00f3 el salto econ\u00f3mico que lograron Alemania y Estados Unidos (Kagarlitsky, 2017: 11-14). La din\u00e1mica imperial de Rusia siempre mantuvo una sostenida brecha con las econom\u00edas avanzadas, que despunta nuevamente en el siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CONTRASTES CON 1914-18<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Algunos te\u00f3ricos del imperialismo en reconstituci\u00f3n sit\u00faan las semejanzas con el \u00faltimo zarismo, en la participaci\u00f3n que tuvo Rusia durante la Primera Guerra Mundial (Pr\u00f6bsting, 2012). Remarcan paralelos entre los declinantes actores del pasado (Gran Breta\u00f1a y Francia) y sus exponentes actuales (Estados Unidos) y entre las potencias desafiantes de esa \u00e9poca (Alemania y Jap\u00f3n) y sus \u00e9mulos contempor\u00e1neos (Rusia y China) (Proyect, 2019).<sup>.<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Rusia intervino en la gran conflagraci\u00f3n de 1914 como una potencia ya capitalista. La servidumbre hab\u00eda sido abolida, la gran industria despuntaba en las f\u00e1bricas modernas y el proletariado era muy gravitante. Pero Mosc\u00fa actu\u00f3 en esa contienda como un rival muy peculiar. No se aline\u00f3 con Estados Unidos, Alemania o Jap\u00f3n entre los imperios emergentes y tampoco se ubic\u00f3 con Inglaterra y Francia entre los dominadores en retroceso.<\/p>\n\n\n\n<p>El zarismo continuaba asentado en la expansi\u00f3n territorial fronteriza y fue empujado al campo de batalla por los compromisos financieros, que manten\u00eda con uno de los bandos en disputa. Fue tambi\u00e9n a la guerra para preservar su derecho a saquear el entorno pr\u00f3ximo, pero afront\u00f3 una dram\u00e1tica derrota, que acentu\u00f3 el rev\u00e9s previo frente al advenedizo imperio japon\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>El zarismo hab\u00eda logrado una supervivencia que no consiguieron sus hom\u00f3logos del subcontinente indio o del cercano y lejano Oriente. Logr\u00f3 mantener la autonom\u00eda y la gravitaci\u00f3n de su imperio durante varias centurias, pero no pas\u00f3 la prueba de la guerra moderna. Fue doblegado por Gran Breta\u00f1a y Francia en Crimea, por Jap\u00f3n en Manchuria y por Alemania en las trincheras de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos analistas occidentales sugieren semejanzas de ese fracaso con la incursi\u00f3n actual en Ucrania. Pero todav\u00eda no hay datos de esa eventualidad y son prematuras las evaluaciones de la contienda en curso. Adem\u00e1s, los paralelos deber\u00edan tomar en cuenta la diferencia radical que separa al imperialismo contempor\u00e1neo de su precedente.<\/p>\n\n\n\n<p>En la guerra de 1914-18 una pluralidad de potencias chocaba con fuerzas comparables, en un escenario muy distante de la estratificada supremac\u00eda actual que ejerce el Pent\u00e1gono. El imperialismo contempor\u00e1neo opera en torno a una estructura encabezada por Estados Unidos y sostenida por los socios alterimperiales y coimperiales de Europa, Asia y Ocean\u00eda. La OTAN articula ese conglomerado bajo las \u00f3rdenes de Washington, en los grandes conflictos con los rivales no hegem\u00f3nicos de Mosc\u00fa y Beijing. Ninguna de estas dos potencias se ubica en el mismo plano que el imperialismo dominante. Las diferencias con el escenario de principio del siglo XX son may\u00fasculas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00faltimo reinado de los zares, Rusia manten\u00eda una contradictoria relaci\u00f3n de participaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n con los protagonistas de las contiendas b\u00e9licas internacionales. Por el contrario, en la actualidad es duramente hostilizada por esas fuerzas. Rusia no cumple el rol de B\u00e9lgica o Espa\u00f1a como socio menor de la OTAN. Comparte con China el sitial opuesto de blanco principal del Pent\u00e1gono. Al cabo de un siglo se verifica una dr\u00e1stica modificaci\u00f3n del contexto geopol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco reaparece en la actualidad la vieja competencia de 1914 por la apropiaci\u00f3n del bot\u00edn colonial. Mosc\u00fa y Washington no compiten junto a Paris, Londres, Berl\u00edn o Tokio por el dominio de los pa\u00edses dependientes. Esa diferencia es omitida por las miradas (Rocca, 2020), que postulan la equivalencia de Rusia con sus pares de Occidente, en la rivalidad por los recursos de la periferia.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese desacierto se extiende a la presentaci\u00f3n de la guerra de Ucrania como un choque econ\u00f3mico por el usufructo de los recursos del pa\u00eds. Se afirma que dos potencias del mismo signo (Vernyk, 2022) aspiran a repartirse un territorio con grandes reservas de mineral de hierro, gas y trigo. Esa rivalidad enfrentar\u00eda a Estados Unidos y Rusia, en un choque semejante a los viejos enfrentamientos interimperialistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese enfoque olvida que el conflicto de Ucrania no tuvo ese origen econ\u00f3mico. Fue provocado por Estados Unidos, que se autoasign\u00f3 el derecho a cercar a Rusia con misiles, mientras gestionaba el ingreso de Kiev a la OTAN. Mosc\u00fa busc\u00f3 neutralizar ese acoso y Washington desconoci\u00f3 los reclamos de legitima seguridad que planteo su contrincante.<\/p>\n\n\n\n<p>Las asimetr\u00edas entre ambos bandos saltan a la vista. La OTAN avanz\u00f3 contra Rusia, a pesar de la fulminante extinci\u00f3n del viejo Pacto de Varsovia. Ucrania fue aproximada a la Alianza Atl\u00e1ntica, sin que ning\u00fan pa\u00eds de Europa Occidental negociara asociaciones de ese tipo con Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>El Kremlin tampoco imagin\u00f3 montar en Canad\u00e1 o M\u00e9xico alg\u00fan sistema de bombas sincronizadas contra las ciudades estadounidenses. No contrapes\u00f3 la madeja de bases militares que su adversario ha instalado en todas las fronteras euroasi\u00e1ticas de Rusia. Esta asimetr\u00eda ha sido tan naturalizada, que se olvida qui\u00e9n es el principal responsable de las incursiones imperiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya hemos expuesto adem\u00e1s las contundentes evidencias que ilustran, c\u00f3mo Rusia incumple el patr\u00f3n econ\u00f3mico imperial en sus relaciones con la periferia. No tiene sentido ubicarla en un mismo plano de rivalidad con la primera potencia del planeta. Una semiperiferia aut\u00e1rquica y con reducida integraci\u00f3n a la globalizaci\u00f3n, no disputa mercados con las gigantescas empresas del capitalismo occidental.<\/p>\n\n\n\n<p>Las lecturas en clave econ\u00f3mica de la actual intervenci\u00f3n rusa en Ucrania diluyen lo central. Esa incursi\u00f3n tiene prop\u00f3sitos defensivos frente a la OTAN, objetivos geopol\u00edticos de control del espacio pos-sovi\u00e9tico y motivaciones pol\u00edticas internas de Putin. El jefe de Kremlin pretende desviar la atenci\u00f3n de los crecientes problemas socio-econ\u00f3micos, contrarrestar su declive electoral y asegurar la prolongaci\u00f3n de su mandato (Kagarlitsky, 2022). Esas metas son tan distantes de 1914-18 como del escenario imperial contempor\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DIFERENCIAS CON EL SUBIMPERIALISMO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las semejanzas con el \u00faltimo imperio de los zares son a veces conceptualizadas con la noci\u00f3n de subimperialismo. Ese t\u00e9rmino es utilizado para describir la variante d\u00e9bil o menor de la condici\u00f3n imperial, que el gobierno ruso compartir\u00eda actualmente con sus antecesores de principio del siglo XX. Se estima que Mosc\u00fa re\u00fane los rasgos de una gran potencia, pero act\u00faa en la liga inferior de los dominadores (Presumey, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>Con la misma noci\u00f3n se resaltan semejanzas con imperialismos secundarios del pasado como Jap\u00f3n y se extiende esa similitud al liderazgo de Putin con Tojo (ministro del emperador nip\u00f3n) (Proyect, 2014). Rusia es ubicada en el mismo casillero de los imperios secundarios, que en el pasado emparentaban al zarismo con los mandantes otomanos o con la realeza austro-h\u00fangara.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente el pa\u00eds acumula una historia imperial densa y prolongada. Pero ese elemento heredado s\u00f3lo tiene significaci\u00f3n actual, cuando las viejas tendencias reaparecen en los nuevos contextos. El agregado \u201csub\u201d no esclarece ese escenario.<\/p>\n\n\n\n<p>El imperialismo contempor\u00e1neo perdi\u00f3 afinidades con su antecesor del siglo diecinueve y esas diferencias se verifican en todos los casos. Turqu\u00eda no reconstruye el entramado otomano, Austria no guarda resabios de los Habsburgo y Mosc\u00fa no resucita la pol\u00edtica de los Romanov. Los tres pa\u00edses se ubican, adem\u00e1s, en lugares muy distintos en el orden global contempor\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p>En todas las acepciones mencionadas, el subimperio es visto como una variante inferior del imperialismo dominante. Puede abandonar o servir a esa fuerza principal, pero es definido por su rol subordinado. Pero esa mirada desconoce que Rusia no participa en la actualidad del dispositivo imperial dominante que comanda Estados Unidos. Se destaca que act\u00faa como una potencia relegada, menor o complementaria, pero sin especificar en qu\u00e9 \u00e1mbito desenvuelve esa acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa omisi\u00f3n impide notar las diferencias con el pasado. Mosc\u00fa no participa como un imperio secundario dentro de la OTAN, sino que choca con el organismo que encarna al imperialismo del siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>Rusia es tambi\u00e9n situada como un subimperio por los autores (Ishchenko; Yurchenko, 2019) que remiten ese concepto a su formulaci\u00f3n inicial. Esa acepci\u00f3n fue desarrollada por los te\u00f3ricos marxistas latinoamericanos de la dependencia. Pero en esa tradici\u00f3n, el subimperialismo no es una modalidad menor de un prototipo mayor.<\/p>\n\n\n\n<p>Marini utiliz\u00f3 el concepto en los a\u00f1os 60 para ilustrar el status de Brasil y no para clarificar el rol de Espa\u00f1a, Holanda o B\u00e9lgica. Buscaba remarcar la contradictoria relaci\u00f3n de asociaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n del primer pa\u00eds con el dominador estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>El pensador brasile\u00f1o destacaba que la dictadura de Brasilia estaba alineada con la estrategia del Pent\u00e1gono, pero actuaba con una gran autonom\u00eda regional y conceb\u00eda aventuras sin la ven\u00eda de Washington. Una pol\u00edtica semejante desenvuelve en la actualidad Erdogan en Turqu\u00eda (Katz, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta aplicaci\u00f3n dependentista del subimperialismo no tiene validez actual para Rusia, que es permanentemente hostilizada por Estados Unidos. Mosc\u00fa no comparte las ambig\u00fcedades de la relaci\u00f3n que hace varias d\u00e9cadas manten\u00edan Brasilia o Pretoria con Washington. Tampoco exhibe las medias tintas de esa conexi\u00f3n actual con Ankara. Rusia es estrat\u00e9gicamente acosada por el Pent\u00e1gono y esta ausencia de elementos de asociaci\u00f3n con Estados Unidos, la excluyen del pelot\u00f3n subimperial.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NO HUBO IMPERIALISMO SOVI\u00c9TICO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Otra comparaci\u00f3n con el siglo XX presenta a Putin como un reconstructor del imperialismo sovi\u00e9tico. Ese t\u00e9rmino propio de la guerra fr\u00eda es m\u00e1s sugerido que utilizado en los an\u00e1lisis afines al marxismo. En estos casos se da por sentada la opresi\u00f3n externa ejercida por la URSS. Algunos autores resaltan que ese sistema participaba del reparto del mundo, mediante incursiones externas y anexiones de territorios (Batou, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esa mirada eval\u00faa mal una trayectoria surgida de la revoluci\u00f3n socialista, que introdujo un principio de erradicaci\u00f3n del capitalismo, rechazo de la guerra interimperialista y expropiaci\u00f3n de los grandes propietarios. Esa din\u00e1mica anticapitalista qued\u00f3 dr\u00e1sticamente afectada por la larga noche del stalinismo, que introdujo formas despiadadas de represi\u00f3n y descabezamiento del liderazgo bolchevique. Ese r\u00e9gimen consolid\u00f3 el poder de una burocracia, que gestion\u00f3 con mecanismos opuestos a los ideales del socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El stalinismo consum\u00f3 un gran&nbsp;<em>Termidor<\/em>&nbsp;en un pa\u00eds devastado por la guerra, con el proletariado diezmado, las f\u00e1bricas demolidas y el agro estancado. En ese escenario qued\u00f3 frenado el avance hacia una sociedad igualitaria. Pero ese retroceso no desemboc\u00f3 en la restauraci\u00f3n del capitalismo. En la URSS no irrumpi\u00f3 una clase propietaria asentada en la acumulaci\u00f3n de plusval\u00eda y sujeta a las reglas de la competitividad mercantil. Prevaleci\u00f3 un modelo de planificaci\u00f3n compulsiva, con normas de gesti\u00f3n del excedente y del plustrabajo amoldadas a los privilegios de la burocracia (Katz, 2004: 59-67).<\/p>\n\n\n\n<p>Esa inexistencia de cimientos capitalistas impidi\u00f3 el surgimiento de un imperialismo sovi\u00e9tico comparable a sus pares de Occidente. La nueva elite opresiva nunca cont\u00f3 con los soportes que brinda el capitalismo a las clases dominantes. Debi\u00f3 gestionar una formaci\u00f3n social h\u00edbrida que industrializ\u00f3 el pa\u00eds, uniform\u00f3 su cultura y mantuvo durante d\u00e9cadas una gran tensi\u00f3n con el imperialismo colectivo de Occidente.<\/p>\n\n\n\n<p>La err\u00f3nea tesis del imperialismo sovi\u00e9tico est\u00e1 emparentada con la caracterizaci\u00f3n de la URSS como un r\u00e9gimen de capitalismo de estado (Weiniger, 2015), en conflicto con Estados Unidos por el despojo de la periferia. Esa equiparaci\u00f3n registra las desigualdades sociales y la opresi\u00f3n pol\u00edtica vigentes en la URSS, pero omite la ausencia de propiedad de las empresas y del consiguiente derecho a explotar el trabajo asalariado, con las normas t\u00edpicas de la acumulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El desconocimiento de estos fundamentos alimenta las err\u00f3neas comparaciones de la era Putin con Stalin, Brezhnev o Kruschev. No registran la prolongada interrupci\u00f3n que tuvo el capitalismo en Rusia. M\u00e1s bien suponen que en la URSS persisti\u00f3 alguna variedad de ese sistema y por eso destacan la presencia de una secuencia imperial ininterrumpida.<\/p>\n\n\n\n<p>Olvidan que la pol\u00edtica externa de la URSS no reprodujo las conductas usuales de esa dominaci\u00f3n. Luego de abandonar los principios del internacionalismo, el Kremlin evit\u00f3 el expansionismo y s\u00f3lo bregaba por alcanzar alg\u00fan&nbsp;<em>status quo<\/em>&nbsp;con Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa diplomacia expresaba una t\u00f3nica opresiva pero no imperialista. La capa dominante de la URSS ejerc\u00eda una n\u00edtida supremac\u00eda sobre sus socios, a trav\u00e9s de dispositivos militares (Pacto de Varsovia) y econ\u00f3micos (COMECON). Negociaba con Washington normas de coexistencia y exig\u00eda la subordinaci\u00f3n de todos los integrantes del denominado bloque socialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese padrinazgo forzoso determin\u00f3 impactantes rupturas con los gobiernos que resistieron el sometimiento (Yugoslavia con Tito y China con Mao). En ninguno de estos dos casos, el Kremlin logr\u00f3 alterar el rumbo aut\u00f3nomo de los reg\u00edmenes que ensayaban caminos diferenciados del hermano mayor.<\/p>\n\n\n\n<p>Una respuesta m\u00e1s brutal adopt\u00f3 Mosc\u00fa frente a la rebeli\u00f3n intentada en Checoslovaquia, para poner en pr\u00e1ctica un modelo de renovaci\u00f3n socialista. En ese caso, Rusia envi\u00f3 tanques y gendarmes para aplastar la protesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo ocurrido con Yugoslavia, China y Checoslovaquia confirma que la burocracia moscovita hac\u00eda valer sus exigencias de potencia. Pero esa acci\u00f3n no se inscrib\u00eda en las reglas del imperialismo, que reci\u00e9n afloran al cabo de treinta a\u00f1os de vigencia del capitalismo. En Rusia comienza a despuntar un imperio no hegem\u00f3nico, que no contin\u00faa el fantasmal imperio sovi\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LAS EVALUACIONES DEL COLONIALISMO INTERNO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Algunos autores subrayan la incidencia del colonialismo interno en la din\u00e1mica imperial de Rusia (Kowalewski, 2014b). Recuerdan que el colapso de la URSS condujo a la separaci\u00f3n de 14 rep\u00fablicas, junto al mantenimiento de otros 21 conglomerados no rusos en la \u00f3rbita de Mosc\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas minor\u00edas ocupan el 30% del territorio y albergan a una quinta parte de la poblaci\u00f3n, en condiciones econ\u00f3mico-sociales adversas. Esas desventajas se verifican en la explotaci\u00f3n de los recursos naturales que el Kremlin administra a su favor. La administraci\u00f3n central captura, por ejemplo, gran parte de los ingresos petroleros de Siberia Occidental y del Lejano Oriente.<\/p>\n\n\n\n<p>Las nuevas entidades supranacionales de las \u00faltimas d\u00e9cadas convalidaron esa desigualdad entre regiones. Por esta raz\u00f3n han sido tan conflictivas las relaciones de la Comunidad Econ\u00f3mica de Eurasia (2000) y la Uni\u00f3n Aduanera (2007), con los socios de Bielorrusia, Kazajst\u00e1n, Armenia, Georgia, Kirguist\u00e1n y Tayikist\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas asimetr\u00edas presentan, a su vez, una doble cara de presencia colonizadora rusa en las zonas aleda\u00f1as y emigraci\u00f3n de la periferia hacia los centros, para nutrir la mano de obra barata demandada en las grandes urbes. Esta din\u00e1mica opresiva es otro efecto de la restauraci\u00f3n capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero algunos autores relativizan ese proceso, recordando que la herencia de la URSS no es sin\u00f3nimo de mero dominio de la mayor\u00eda rusa. Destacan que el idioma prevaleciente oper\u00f3 como una lengua franca, que no obstruy\u00f3 el florecimiento de otras culturas. Consideran que ese diversificado localismo permiti\u00f3 la gestaci\u00f3n de un cuerpo aut\u00f3nomo de administradores, que en las \u00faltimas d\u00e9cadas se divorci\u00f3 con gran facilidad de Mosc\u00fa (Anderson, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>La colonizaci\u00f3n interna ha coexistido, adem\u00e1s, con una composici\u00f3n multi\u00e9tnica que limit\u00f3 la identidad nacional rusa. Ese pa\u00eds emergi\u00f3 m\u00e1s como un imperio integrado por varios pueblos que como una naci\u00f3n definida por la ciudadan\u00eda com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que durante el stalinismo hubo n\u00edtidos privilegios a favor de los rusos. La mitad de la poblaci\u00f3n sufri\u00f3 las devastadoras consecuencias de la colectivizaci\u00f3n forzosa y los traslados compulsivos. Se consum\u00f3 una brutal remodelaci\u00f3n territorial, con castigos masivos a los ucranianos, t\u00e1rtaros, chechenos o alemanes del Volga, que fueron desplazados hacia zonas alejadas de su terru\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Los rusos ocuparon nuevamente los mejores lugares de la administraci\u00f3n y los mitos de ese nacionalismo fueron transformados en un ideal patri\u00f3tico de la URSS. Pero esas ventajas fueron tambi\u00e9n neutralizadas por las mixturas de los emigrados y la asimilaci\u00f3n de los desplazados, que acompa\u00f1\u00f3 al in\u00e9dito crecimiento de posguerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa absorci\u00f3n no borr\u00f3 las atrocidades previas, pero modific\u00f3 sus consecuencias. En la prosperidad que prim\u00f3 hasta los a\u00f1os 80, la convivencia de naciones atenu\u00f3 la supremac\u00eda gran rusa. En la URSS no se verific\u00f3 el colonialismo tard\u00edo que imper\u00f3 en Sud\u00e1frica y persiste en Palestina. Los privilegios de los rusos \u00e9tnicos no implicaron racismo o&nbsp;<em>apartheid<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero cualquiera sea la evaluaci\u00f3n del colonialismo interno, corresponde puntualizar que esa dimensi\u00f3n no es determinante del eventual papel de Rusia como una potencia imperialista. Ese status es determinado por la acci\u00f3n externa de un estado. Las din\u00e1micas opresivas internas s\u00f3lo complementan un rol definido en el concierto global.<\/p>\n\n\n\n<p>El sometimiento de minor\u00edas nacionales est\u00e1 presente en incontables pa\u00edses de porte mediano, que nadie situar\u00eda en el selecto club de los imperios. En Medio Oriente, Europa Oriental, \u00c1frica y Asia hay numerosos ejemplos de padecimientos sufridos por las minor\u00edas marginadas del poder. El maltrato de los kurdos no convierte, por ejemplo, a Siria o Irak en pa\u00edses imperialistas. Esa condici\u00f3n se define en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica exterior.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>COMPLEJIDAD DE LAS TENSIONES NACIONALES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los enfoques que resaltan la gravitaci\u00f3n opresiva de la rusificaci\u00f3n, ponderan tambi\u00e9n la resistencia a esa dominaci\u00f3n. Por un lado, denuncian la exportaci\u00f3n programada del principal grupo \u00e9tnico para asegurar los privilegios que gestiona el Kremlin. Por otra parte, remarcan la progresividad de los movimientos nacionales que confrontan con la tiran\u00eda de Mosc\u00fa (Kowalewski, 2014c)<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en esos conflictos no se verifica s\u00f3lo la pretensi\u00f3n rusa de preservar supremac\u00eda en \u00e1reas de influencia. Tambi\u00e9n se juega el prop\u00f3sito norteamericano de socavar la integridad territorial de su rival y el inter\u00e9s de las elites locales, que pugnan por una tajada de los recursos en disputa (Stern, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de las rep\u00fablicas escindidas de la tutela moscovita ha seguido secuencias semejantes de oficializaci\u00f3n del lenguaje local en desmedro de los ruso-parlantes. Ese renacimiento idiom\u00e1tico apuntala la construcci\u00f3n pr\u00e1ctica y simb\u00f3lica de las nuevas naciones, en el \u00e1mbito militar, escolar y ciudadano.<\/p>\n\n\n\n<p>Occidente suele propiciar las fracturas que Mosc\u00fa intenta contrarrestar. Esa tensi\u00f3n profundiza el choque entre minor\u00edas, que frecuentemente cohabitan en localidades muy pr\u00f3ximas. En muy pocas ocasiones la poblaci\u00f3n es consultada sobre su propio destino. El fanatizado nacionalismo que auspician las elites locales obstruye esa respuesta democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos incentiva todas las tensiones. Primero apuntal\u00f3 la desintegraci\u00f3n Yugoslavia y erigi\u00f3 una gran base militar en Kosovo para monitorear el radio aleda\u00f1o. Luego alent\u00f3 la independencia de&nbsp;Letonia, una corta guerra de Moldavia&nbsp;para incentivar la secesi\u00f3n y una fracasada embestida de su presidente georgiano contra Mosc\u00fa (Hutin, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Los grupos dominantes nativos (que propician la creaci\u00f3n de nuevos estados) suelen revitalizar viejas tradiciones o construyen esas identidades desde cero. En los cinco pa\u00edses de Asia Central, el yihadismo ha jugado un importante papel en esas estrategias.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso reciente de Kazajist\u00e1n es muy ilustrativo de los conflictos actuales. Una oligarqu\u00eda de ex jerarcas de la URSS se apropi\u00f3 all\u00ed de los recursos energ\u00e9ticos, para compartir lucros con las petroleras de Occidente. Instrument\u00f3 un desenfrenado neoliberalismo, suprimi\u00f3 derechos laborales y forj\u00f3 un nuevo estado repatriando a los kazajos \u00e9tnicos. De esa forma potenci\u00f3 el idioma local y la religi\u00f3n isl\u00e1mica, para aislar a la minor\u00eda ruso-parlante. Hab\u00eda logrado consumar ese operativo hasta la reciente crisis, que desemboc\u00f3 en el env\u00edo de tropas y la consiguiente restauraci\u00f3n del padrinazgo de Mosc\u00fa (Karpatsky,&nbsp;2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Nagorno Karabaj ofrece otro ejemplo de la misma exacerbaci\u00f3n del nacionalismo para afianzar el poder de las elites. En un enclave de pobladores armenios que convivieron durante siglos con sus vecinos del territorio azer\u00ed, dos grupos dominantes han disputado la pertenencia del mismo territorio. Los armenios obtuvieron victorias militares (en 1991 y 1994), que fueron recientemente revertidas por los triunfos azer\u00edes. Para asegurar su custodia de la zona (y disuadir la creciente presencia de Estados Unidos, Francia y Turqu\u00eda), Rusia auspicia salidas concertadas del conflicto (Jofr\u00e9 Leal, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Atribuir la enorme diversidad de tensiones nacionales a la mera acci\u00f3n dominante de Rusia es tan unilateral, como asignar un perfil invariablemente progresista a los protagonistas de esos choques. En muchos casos hay leg\u00edtimos reclamos, instrumentados en forma regresiva por las elites locales en sinton\u00eda con el Pent\u00e1gono. La simplificada impugnaci\u00f3n del imperialismo ruso impide registrar esas circunstancias y complejidades.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>UN STATUS IRRESUELTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muchos te\u00f3ricos del imperio en reconstituci\u00f3n, pierden de vista que Rusia carece actualmente del nivel cohesi\u00f3n pol\u00edtica requerido para esa remodelaci\u00f3n. El desplome de la URSS no gener\u00f3 un programa unificado de la nueva oligarqu\u00eda o de la burocracia que maneja el estado. El trauma suscitado por esa implosi\u00f3n dej\u00f3 una gran secuencia de disputas.<\/p>\n\n\n\n<p>El proyecto imperialista es efectivamente promovido por sectores derechistas, que motorizan aventuras externas para lucrar con el redituable negocio b\u00e9lico. Esa fracci\u00f3n reaviva las viejas creencias del nacionalismo gran ruso y sustituye el tradicional antisemitismo por campa\u00f1as islam\u00f3fobas. Confluye con la derecha europea en la oleada marr\u00f3n, emite demag\u00f3gicas diatribas contra Bruselas y Washington y focaliza sus dardos contra los inmigrantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ese segmento imbuido de a\u00f1oranzas imperiales confronta con la internacionalizada elite liberal, que propicia una fan\u00e1tica integraci\u00f3n a Occidente. Ese grupo propaga los valores anglo-americanos y aspira a lograr un lugar para el pa\u00eds en la alianza transatl\u00e1ntica.<\/p>\n\n\n\n<p>Los millonarios que integran este \u00faltimo bando resguardan su dinero en los para\u00edsos fiscales, administran sus cuentas desde Londres, educan a sus hijos en Harvard y acumulan propiedades en Suiza. La experiencia padecida con Yeltsin ilustra cu\u00e1n demoledoras son las consecuencias de cualquier gesti\u00f3n estatal de esos personajes, que se averg\u00fcenzan de su propia condici\u00f3n nacional (Kagarlitsky, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>Navalny es el principal exponente de esa minor\u00eda endiosada por medios de comunicaci\u00f3n norteamericanos. Desaf\u00eda a Putin con el descarado sost\u00e9n del Departamento de Estado, pero afronta las mismas adversidades de sus antecesores. El respaldo externo de Biden y el sost\u00e9n interno de un sector de la nueva clase media, no borra el recuerdo de la demolici\u00f3n perpetrada por Yeltsin.<\/p>\n\n\n\n<p>La disputa de ese sector liberal encandilado con Occidente, con sus rivales nacionalistas se desenvuelve en un amplio campo de la econom\u00eda, la cultura y la historia. Las grandes figuras del pasado han resurgido como estandartes de ambos grupos. Iv\u00e1n el Terrible, Pedro el Grande y Alejandro II son evaluados por su aporte a la convergencia de Rusia con la civilizaci\u00f3n europea o por su contribuci\u00f3n al esp\u00edritu nacional. La \u00e9lite liberal que desprecia a su pa\u00eds choca con la contra-\u00e9lite que a\u00f1ora el zarismo. Ambas corrientes afrontan serios l\u00edmites para consolidar su estrategia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los liberales quedaron desacreditados por el caos que introdujo Yeltsin. Putin asienta su prolongada gesti\u00f3n en el contraste con esa demolici\u00f3n. Su liderazgo incluye cierta recomposici\u00f3n de tradiciones nacionalistas amalgamadas con el resurgimiento de la Iglesia ortodoxa. Esa instituci\u00f3n recuper\u00f3 propiedades y opulencia con el auxilio oficial a las ceremonias y el culto.<\/p>\n\n\n\n<p>Ninguno de esos pilares aportaba hasta ahora el sustento requerido para apuntalar acciones externas m\u00e1s agresivas. La invasi\u00f3n de Ucrania es el gran test de esos cimientos. Contra esas aventuras conspira la conformaci\u00f3n multi\u00e9tnica del pa\u00eds y la ausencia de un Estado-naci\u00f3n convencional.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio Putin suele declamar su admiraci\u00f3n por la vieja \u201cgrandeza de Rusia\u201d, pero hasta la incursi\u00f3n a Kiev manejaba con cautela la pol\u00edtica exterior, combinando actos de fuerza con sostenidas negociaciones. Busc\u00f3 el reconocimiento del pa\u00eds como un jugador internacional, sin avalar la reconstrucci\u00f3n imperial propiciada por los nacionalistas. La continuidad de ese equilibrio se juega en la batalla de Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p>Las miradas que dan por consumada la reconstituci\u00f3n de un imperio ruso prestan poca atenci\u00f3n a los fr\u00e1giles pilares de esa estructura de dominaci\u00f3n. Pierden de vista que Putin no hereda seis siglos de feudalismo, sino tres d\u00e9cadas de convulsivo capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La acotada escala de un curso potencial dominante de Rusia es registrada con mayor acierto, por los autores que exploran distintas denominaciones (imperialismo en desarrollo, imperialismo perif\u00e9rico), para aludir a un status embrionario.<\/p>\n\n\n\n<p>La b\u00fasqueda de un concepto singular diferenciado del imperialismo dominante es el prop\u00f3sito de nuestra indagaci\u00f3n. La categor\u00eda de imperio no hegem\u00f3nico en formaci\u00f3n propone una aproximaci\u00f3n a esa definici\u00f3n. Pero la clarificaci\u00f3n del tema exige continuar con la revisi\u00f3n de otros enfoques, que evaluaremos en nuestro pr\u00f3ximo texto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muchas diferencias separan al escenario actual del antecedente zarista. La confluencia de Rusia con las potencias de Occidente ha quedado sustituida por serios choques. Esa confrontaci\u00f3n determina tendencias expansivas de otro tipo. Las comparaciones con la URSS omiten la ausencia de capitalismo bajo ese sistema. Hubo mecanismos de opresi\u00f3n externa, pero no un imperialismo sovi\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>El lugar secundario de Rusia en la jerarqu\u00eda imperialista no es sin\u00f3nimo de subimperialismo. Tampoco prevalece una relaci\u00f3n ambigua con los dominadores del mundo. El colonialismo interno ha resurgido, pero no define la condici\u00f3n imperial, ni determina el signo de los movimientos nacionales en el espacio pos-sovi\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Anderson, Perry (2015). Rusia inconmensurable,<em>&nbsp;New Left Review&nbsp;<\/em>94, septiembre-octubre 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>Batou, Jean (2015). Imp\u00e9rialismes d\u2019hier et d\u2019aujourd\u2019hui: Poutine, la guerre en Ukraine et l\u2019extr\u00eame droite, 14-4-2015.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pressegauche.org\/Imperialismes-d-hier-et-d-aujourd-hui-Poutine-la-guerre-en-Ukraine-et-l-extreme\">https:\/\/www.pressegauche.org\/Imperialismes-d-hier-et-d-aujourd-hui-Poutine-la-guerre-en-Ukraine-et-l-extreme<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Hutin, Ignacio (2021). Qu\u00e9 fue de cada una de las 15 rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas a 30 a\u00f1os del fin de la URSS&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/america\/mundo\/2021\/12\/12\/que-fue-de-cada-una-de-las-15-republicas-sovieticas-a-30-anos-del-fin-de-la-urss\/\">https:\/\/www.infobae.com\/america\/mundo\/2021\/12\/12\/que-fue-de-cada-una-de-las-15-republicas-sovieticas-a-30-anos-del-fin-de-la-urss\/<\/a>&nbsp;12 de diciembre de 2021<\/p>\n\n\n\n<p>Ishchenko, Volodymyr; Yurchenko, Yuliya (2019)<em>. Ukrainian Capitalism and Inter-Imperialist Rivalry,<\/em>&nbsp;Technical University Dresden, Dresden, Germany University of Greenwich, London, UK<\/p>\n\n\n\n<p>Jofr\u00e9 Leal, Pablo (2020). Guerra en el C\u00e1ucaso sur&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2020\/10\/02\/guerra-en-el-caucaso-azerbaiyan-y-armenia\/\">https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2020\/10\/02\/guerra-en-el-caucaso-azerbaiyan-y-armenia\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Kagarlitsky, Boris (2015). On Ukraine interviewed by Antoine Dolcerocca &amp; Gokhan Terzioglu&nbsp;<a href=\"https:\/\/democracyandclasstruggle.blogspot.com\/2015\/05\/boris-kagarlitsky-on-ukraine.html\">http:\/\/democracyandclasstruggle.blogspot.com\/2015\/05\/boris-kagarlitsky-on-ukraine.html<\/a>&nbsp;May 24, 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>Kagarlitsky, Boris (2017).&nbsp;<em>Empire of the Periphery: Russia and the World System,<\/em>&nbsp;Pluto Press<\/p>\n\n\n\n<p>Kagarlitsky, Boris (2022). Detr\u00e1s del desastre ruso en Ucrania. Entrevista, 16\/04\/&nbsp;<a href=\"https:\/\/sinpermiso.info\/textos\/detras-del-desastre-ruso-en-ucrania-entrevista\">https:\/\/sinpermiso.info\/textos\/detras-del-desastre-ruso-en-ucrania-entrevista<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Karpatsky,&nbsp;Kolya (2022) Los disturbios de Kazajst\u00e1n, 23-1-2022&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/autores\/kolya-karpatsky\">https:\/\/www.sinpermiso.info\/autores\/kolya-karpatsky<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Katz, Claudio (2004).<em>&nbsp;El porvenir del socialismo<\/em>, Herramienta e Imago Mundi, Buenos Aires, 2004<\/p>\n\n\n\n<p>Katz Claudio (2021). O subimperialismo no Oriente Medio,&nbsp;<em>Reoriente<\/em>, vol 1, n 2, 2021 Universidade Federal do Rio de Janeiro<\/p>\n\n\n\n<p>Kowalewski, Zbigniew Marcin (2014a). Imp\u00e9rialisme russe,&nbsp;<em>Inprecor<\/em>&nbsp;n 609-610, octubre-d\u00e9cembre 2014, Paris.<\/p>\n\n\n\n<p>Kowalewski, Zbigniew (2014b). Tres formas hist\u00f3ricas del imperialismo ruso 10-12- 2014|&nbsp;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/tres-formas-historicas-del-imperialismo-ruso\/\">https:\/\/vientosur.info\/tres-formas-historicas-del-imperialismo-ruso\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Kowalewski, Zbigniew (2014c) Ucrania, La primavera de los pueblos ha llegado y a Europa,&nbsp;13 mars 2014 cadtm.org<\/p>\n\n\n\n<p>Lipatti, Ava (2017). Russophobia and the logic of imperialism, June 8, 2017<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.hamptonthink.org\/read\/russophobia-and-the-logic-of-imperialism\">https:\/\/www.hamptonthink.org\/read\/russophobia-and-the-logic-of-imperialism<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Presumey Vincent, (2015). Les imp\u00e9rialismes au miroir de la crise ukrainienne,&nbsp;<em>Inprecor<\/em>&nbsp;n 611, janiver 2015, Paris.<\/p>\n\n\n\n<p>Pr\u00f6bsting, Michael (2012). Rusia y China como Grandes Potencias&nbsp;Imperialistas, 15-1-2012<a href=\"https:\/\/agrupaciondeluchasocialistablog.wordpress.com\/2019\/01\/15\/rusia-y-china-como-grandes-potencias-imperialistas\/\">Rusia y China como Grandes Potencias&nbsp;Imperialistas<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Proyect, Louis (2014). Is Russia imperialist: a reply to Roger Annis and Sam Williams,&nbsp;<a href=\"http:\/\/louisproyect.org\/2014\/06\/22\/is-russia-imperialist-a-reply-to-roger-annis-and-sam-williams\/\">http:\/\/louisproyect.org\/2014\/06\/22\/is-russia-imperialist-a-reply-to-roger-annis-and-sam-williams\/<\/a>, 22 June 2014.<\/p>\n\n\n\n<p>Proyect, Louis (2019). Anti-Imperialism in the Age of Great Power&nbsp;Rivalry, april 22, 2019&nbsp;<a href=\"https:\/\/louisproyect.org\/2019\/04\/22\/anti-imperialism-in-the-age-of-great-power-rivalry\/\">https:\/\/louisproyect.org\/2019\/04\/22\/anti-imperialism-in-the-age-of-great-power-rivalry\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Rocca, Sa\u00fal (2020). La crisis capitalista y el debate sobre el rol de China. 5-8-2020,&nbsp;<a href=\"http:\/\/izquierdasocialista.org.ar\/2020\/index.php\/blog\/elsocialista\/item\/17896-la-crisis-capitalista-y-el-debate-sobre-el-rol-de-china\">izquierdasocialista.org.ar\/2020\/index.php\/blog\/elsocialista\/item\/17896-la-crisis-capitalista-y-el-debate-sobre-el-rol-de-china<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Stern, Johaness (2016) L\u2019\u00abimp\u00e9rialisme\u00bb de la Russie et de la Chine, 30 avril 2016&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.wsws.org\/fr\/articles\/2016\/04\/ruch-a30.html\">https:\/\/www.wsws.org\/fr\/articles\/2016\/04\/ruch-a30.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Testa, Claudio (2020). Un sistema mundial de Estados \u201cmultipolar\u201d con tendencias crecientes a la inestabilidad, 25 ene 2020 \/\/<a href=\"http:\/\/izquierdaweb.com\/geopolitica-mundial-en-tiempos-de-trump-un-sistema-mundial-de-estados-multipolar\/\">izquierdaweb.com\/geopolitica-mundial-en-tiempos-de-trump-un-sistema-mundial-de-estados-multipolar\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Vernyk, Oleg (2022). Los trabajadores rusos son nuestros hermanos en la lucha anticapitalista, 10-2-2022,&nbsp;<a href=\"https:\/\/mst.org.ar\/2022\/02\/10\/desde-ucrania-oleg-vernyk-los-trabajadores-rusos-son-nuestros-hermanos-en-la-lucha-anticapitalista\">https:\/\/mst.org.ar\/2022\/02\/10\/desde-ucrania-oleg-vernyk-los-trabajadores-rusos-son-nuestros-hermanos-en-la-lucha-anticapitalista<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Wallerstein Immanuel, (1979).&nbsp;<em>El moderno sistema mundial<\/em>, tomo I, Siglo XXI, M\u00e9xico, 1979.<\/p>\n\n\n\n<p>Wallerstein,&nbsp;Immanuel;&nbsp;Derluguian, Georgi (2014). De Iv\u00e1n el Terrible a Vlad\u00edmir Putin: Rusia en la perspectiva del sistema-mundo,&nbsp;<em>Nueva Sociedad<\/em>, n 253, 9-10-2014,&nbsp;<a href=\"https:\/\/nuso.org\/articulo\/de-ivan-el-terrible-a-vladimir-putin-rusia-en-la-perspectiva-del-sistema-mundo\/\">https:\/\/nuso.org\/articulo\/de-ivan-el-terrible-a-vladimir-putin-rusia-en-la-perspectiva-del-sistema-mundo\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Weiniger, Patrick (2015). Understanding imperialism: a reply to Sam King,<em>&nbsp;Marxist Left Review<\/em>&nbsp;n 9, 2015,&nbsp;<a href=\"https:\/\/marxistleftreview.org\/articles\/understanding-imperialism-a-reply-to-sam-king\/\">Marxist Left Review | Understanding imperialism: a reply to Sam King<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Williams, Sam (2014). Is Russia Imperialist? jun. 2014&nbsp;<a href=\"https:\/\/critiqueofcrisistheory.wordpress.com\/is-russia-imperialist\/\">https:\/\/critiqueofcrisistheory.wordpress.com\/is-russia-imperialist\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/sinpermiso.info\/autores\/gustavo-buster\">Buster<\/a>, Gustavo (2022). La guerra imperialista en Ucrania y la lucha por la paz, 27-2-2022&nbsp;<a href=\"https:\/\/sinpermiso.info\/textos\/la-guerra-imperialista-en-ucrania-y-la-lucha-por-la-paz\">https:\/\/sinpermiso.info\/textos\/la-guerra-imperialista-en-ucrania-y-la-lucha-por-la-paz<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Carccione, Carlos La vocaci\u00f3n imperialista del capitalismo chino&nbsp;<a href=\"https:\/\/lis-isl.org\/2020\/05\/15\/la-vocacion-imperialista-de-capitalismo-chino\/\">https:\/\/lis-isl.org\/2020\/05\/15\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Vasco, Pablo. Algunos debates&nbsp;<a href=\"https:\/\/mst.org.ar\/2022\/02\/10\/desde-ucrania-oleg-vernyk-los-trabajadores-rusos-son-nuestros-hermanos-en-la-lucha-anticapitalista\/\">https:\/\/mst.org.ar\/2022\/02\/10\/desde-ucrania-oleg-vernyk-los-trabajadores-rusos-son-nuestros-hermanos-en-la-lucha-anticapitalista\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>King. Sam. Lenin\u2019s theory of imperialism: a defence of its relevance in the 21st century,<em>&nbsp;Marxist Left Review<\/em>&nbsp;n 8, 2014, Marxist Left Review | Lenin\u2019s theory of imperialism<\/p>\n\n\n\n<p>Nov\u00e1ez Guerrero, Jos\u00e9 Ernesto A 30 a\u00f1os del derrumbe sovi\u00e9tico. Balances y&nbsp;reflexiones&nbsp;<a href=\"https:\/\/medium.com\/la-tiza\/a-30-a%C3%B1os-del-derrumbe-sovi%C3%A9tico-balances-y-reflexiones-4f3aca491b58\">https:\/\/medium.com\/la-tiza\/a-30-a%C3%B1os-del-derrumbe-sovi%C3%A9tico-balances-y-reflexiones-4f3aca491b58<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Escobar, Pepe La estepa en llamas: revoluci\u00f3n de colores de Kazajist\u00e1n 08\/01\/2022,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2022\/01\/la-estepa-en-llamas-revolucion-de-colores-de-kazajistan\/\">https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2022\/01\/la-estepa-en-llamas-revolucion-de-colores-de-kazajistan\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Matveev, Ilya. Les bellicistes, Inprecor 607-608, ao\u00fbt-septembre 2014<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda, Sergio (2022). Sobre Putin y el imperialismo ruso. Algunos debates&nbsp;<a href=\"http:\/\/as.mst.org.ar\/2022\/03\/09\/sobre-putin-y-el-imperialismo-ruso-algunos-debates\/\">http:\/\/as.mst.org.ar\/2022\/03\/09\/sobre-putin-y-el-imperialismo-ruso-algunos-debates\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Asiner, Julian (2022). El cambalache, 17-3-2022&nbsp;<a href=\"https:\/\/politicaobrera.com\/6637-el-cambalache-del-pts-ante-la-guerra-de-la-otan-y-putin\">https:\/\/politicaobrera.com\/6637-el-cambalache-del-pts-ante-la-guerra-de-la-otan-y-putin<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ellner, Steve (2022).&nbsp;La pol\u00e9mica en la izquierda sobre Ucrania, 23\/03\/2022&nbsp;<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-polemica-en-la-izquierda-sobre-ucrania\/\">https:\/\/rebelion.org\/la-polemica-en-la-izquierda-sobre-ucrania\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Claudio Katz. Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI.&nbsp;<\/strong>Su p\u00e1gina web es:&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.lahaine.org\/katz\">www.lahaine.org\/katz<\/a><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claudio Katz Fuente: Rebeli\u00f3n Frecuentemente se cataloga a Rusia como un imperialismo en reconstituci\u00f3n. Algunas miradas utilizan ese concepto para subrayar el car\u00e1cter incompleto y embrionario de su despunte imperial (Testa, 2020). Pero otras recurren al mismo enunciado, para destacar comportamientos expansivos desde tiempos remotos. 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