{"id":6735,"date":"2022-06-13T11:04:25","date_gmt":"2022-06-13T11:04:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=6735"},"modified":"2022-06-13T11:04:27","modified_gmt":"2022-06-13T11:04:27","slug":"iluminaciones-benjaminianas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=6735","title":{"rendered":"Iluminaciones benjaminianas"},"content":{"rendered":"\n<p>I\u00f1aki Urdanibia<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/kaosenlared.net\/iluminaciones-benjaminianas\/\">Kaos en la Red<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Imagen de portada del libro que comento:<strong>\u00ab<\/strong>&nbsp;<em>En el a\u00f1o 1009 A.D., el sol se oscureci\u00f3 y se vio a la luna roja como la sangre y un gran terremoto sacudi\u00f3 la tierra y cay\u00f3 del cielo con un gran estruendo una enorme antorcha ardiente, como una columna o una torre. A esto le sigui\u00f3 la muerte y la hambruna de mucha gente\u2026 Fueron m\u00e1s los que murieron que los que lograron sobrevivir<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Augsburg Wunderzeinchenbuch<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (Libro de los milagros, Augsburg, Alemania, S. XVI).<\/p>\n\n\n\n<p>Era propio del quehacer de Walter Benjamin su fragmentariedad que se extend\u00eda a pluralidad de temas como destellos que en su brevedad lanzaban brillos sobre los m\u00e1s diversos temas filos\u00f3ficos, literarios, urban\u00edsticos, que muchas veces eran presentados de manera un tanto enigm\u00e1tica y por medio de im\u00e1genes; aspectos todos ellos se\u00f1alados y que puede observar cualquiera que se acerque a su producci\u00f3n que va desde el romanticismo (objeto de sus tesis doctoral) o el barroco (tesis de habilitaci\u00f3n para ejercer la ense\u00f1anza que no fue aceptada por la universidad), Baudelaire, Kafka, Brecht, Proust, Goethe, Leskov, el surrealismo, o\u2026sus tesis de la historia o su obra inacabada sobre los&nbsp;<em>pasajes&nbsp;<\/em>parisinos. Responde a algunas de las caracter\u00edsticas nombradas la propia edici\u00f3n de algunos de sus ensayos reunidos bajo el t\u00edtulo de&nbsp;<em>Iluminaciones<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>No es tarea f\u00e1cil presentar la filosof\u00eda del alem\u00e1n, si bien tampoco se ha de llegar al extremo al que llega Pierre Bouretz en su magistral obra&nbsp;<em>Temoins du futur: philosophie et messianisme<\/em>, al inicio de su presentaci\u00f3n de Benjamin, recurriendo a las afirmaciones de su amigo Gershom Scholem quien dec\u00eda que para comprender al autor del que hablamos era necesario conocer la C\u00e1bala jud\u00eda y que no estaba de m\u00e1s relacionarlo con la obra de Franz Kafka\u2026Afortunadamente ha habido no pocos que se no se han desanimado por las condiciones mentadas y han penetrado en la vida y en la(s) obra(s) del pensador alem\u00e1n, nacido&nbsp;<em>bajo el siglo de Saturno<\/em>&nbsp;que destacase Susan Sontag, que se comportaba como el&nbsp;<em>trapero<\/em>&nbsp;que busca entre los diferentes materiales abandonados, sacando de ellos interesantes observaciones, siempre, eso s\u00ed, no me privo de decirlo bajo el influjo del&nbsp;<em>cheposito<\/em>, figura del gafe, de los cuentos infantiles alemanes, de los que por cierto era consumado coleccionista nuestro hombre; eso s\u00ed lo que resultar\u00eda desmedido es buscar un esp\u00edritu de sistema y de totalidad en la obra del autor, los flashes han deslumbrado a diferentes autores en distintos temas, sirviendo de inspiraci\u00f3n en el campo del arte, de la literatura, de la historia, de la pol\u00edtica, etc.. Entre los que se han atrevido a entrar en las tierras movedizas de este marxista mesi\u00e1nico pueden contarse adem\u00e1s de sus amigos Gershom Scholem, Theodor W. Adorno, Jean-Michel Palmier, G\u00e9rard Raulet, Concha Fern\u00e1ndez Martorell, Bernd White, Bruno Tackels, Rainer Rochlitz, Terry Eagleton, Jacques Derrida, Ricardo Cano Gaviria, Roman Reyes Mate, y\u2026no sigo. Se han de a\u00f1adir a esta lista, los trabajos de Michael L\u00f6wy (S\u00e2o Paolo, 1938), brillante estudiosos de las corrientes del&nbsp;<em>mesianismo<\/em>, de cuestiones relacionadas con el&nbsp;<em>juda\u00edsmo<\/em>, y de las corrientes no domesticadas del marxismo: ah\u00ed est\u00e1 su ensayo sobre&nbsp;<em>El marxismo olvidado (R.Luxemburg, G. Lukacs)<\/em>, editado por Fontamara en 1978, o sus averiguaciones sobre el anarquismo en la vida de Franz Kafka(<em>R\u00eaveur insoumis<\/em>, Stock, 2004), etc. Ahora se publica en Shangrila,&nbsp;\u00ab<strong><em>La revoluci\u00f3n es el freno de emergencia. Ensayos sobre Walter Benjamin<\/em><\/strong>\u00bb en donde re\u00fane diferentes y muy diversos ensayos sobre al germano, en donde contin\u00faa el acercamiento que anteriormente hab\u00eda realizado en su lectura de las tesis \u201cSobre el concepto de historia: \u00ab<em>Walter Benjamin: Avertissement d\u00b4incendie\u00bb&nbsp;<\/em>(PUF, 2001).<\/p>\n\n\n\n<p>La recopilaci\u00f3n consta de nueve ensayos, publicados entre 1995 y 2016 con la excepci\u00f3n del in\u00e9dito&nbsp;<em>Teolog\u00eda y antifascismo en Walter Benjamin<\/em>, en los que L\u00f6wy deriva por diferentes temas tratados por Benjamin, sin bien, como \u00e9l mismo admite, tal vez no sean los asuntos m\u00e1s conocidos de la obra del autor estudiado, eso no quita para que sea se\u00f1alado en denominador com\u00fan que les une: la pol\u00edtica, y m\u00e1s en concreto, la ida de revoluci\u00f3n; estamos ante una navegaci\u00f3n por el&nbsp;<em>archipi\u00e9lago-Benjamin<\/em>&nbsp;en la que el nexo de uni\u00f3n es el se\u00f1alado en la frase anterior. Inicia su andadura contando c\u00f3mo se acerc\u00f3 a la obra de Benjamin a ra\u00edz de su estudio sobre el mesianismo, y a partir de ah\u00ed vio en la obra del pensador germano una verdadera mina en lo que hace a una visi\u00f3n diferente e incitadora a la hora de provocar nuevas v\u00edas al enfoque de ciertas cuestiones. L\u00f6wy muestra arrojo a la hora de entrar en algunos textos benjaminianos e interpretarlos m\u00e1s all\u00e1 del inacabamiento de algunos de ellos, proponiendo hip\u00f3tesis que hacen que exista un hilo conductor all\u00e1 en donde parece que el sentido se difumine, se ausente o hasta se contradiga, acudiendo para ello a referencias de otros autores cuya inspiraci\u00f3n asoma expl\u00edcitamente o supuestamente. Con tales presupuestos los ensayos se extienden por el marxismo y el capitalismo, el surrealismo, el anarquismo, el juda\u00edsmo, el mesianismo o el urbanismo, con referencias al domesticador del espacio parisino Georges Eug\u00e8ne Haussmann, que adecuo los bulevares parisinos para que las fuerzas de represi\u00f3n, imperiales, pudieran moverse a su antojo en contra de los obreros..<\/p>\n\n\n\n<p>Explica L\u00f6wy el gran peso que tuvo en Benjamin en lo referente al conocimiento del marxismo la lectura de Historia y conciencia de clase de Luck\u00e1cs y el encuentro con la bolchevique letona Asla Lacis, que fueron el impulso para profundizar en la lectura de Marx, siempre lejos de cualquier interpretaci\u00f3n dogm\u00e1tica, l\u00e9ase estalinista en la medida que en aquella \u00e9poca era la doctrina dominante, al tiempo que se enfrentaba a las posturas tibias y melifluas de la socialdemocracia. Su postura era la propia de un marxismo libertario, que combinaba con sus simpat\u00edas hacia el anarquismo como puede verse adem\u00e1s de en el ensayo dedicado al tema, o tambi\u00e9n en su escrito sobre el surrealismo en el que irrumpe con descaro la impronta libertaria, viendo en este movimiento encabezado por Breton una clara pasi\u00f3n rebelde, en el art\u00edculo que abre el volumen, en el que cita a Gustav Landauer, y se inspira en \u00e9l para referirse a&nbsp;<em>El capitalismo como religi\u00f3n<\/em>, art\u00edculo temprano en el que Benjamin se inspiraba en Max Weber a la vez que se alejaba de ciertas interpretaciones del soci\u00f3logo; se\u00f1ala que el capitalismo tiene un dios, el dinero, y sus ritos y adoraciones, igualmente subraya el car\u00e1cter ineludible del dominio del capital y la desesperanza que crea en sus trabajadores que buscan la salida endeud\u00e1ndose lo que les atrapa todav\u00eda m\u00e1s a la maquinaria del capital.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de los ensayos vemos el mesianismo de Benjamin que se traduce en un mes\u00edas que no es otro que la revoluci\u00f3n, no como&nbsp;<em>locomotora de la historia<\/em>&nbsp;que afirmaba Marx en su&nbsp;<em>Lucha de clases<\/em>, sino como&nbsp;<em>freno de emergencia<\/em>&nbsp;-t\u00e9rmino presente en sus&nbsp;<em>Tesis sobre la historia<\/em>-que pusiese fin a la veloz marcha hacia el desastre ya que la l\u00f3gica del capital reside en la aceleraci\u00f3n y en cada vez m\u00e1s producci\u00f3n, m\u00e1s ganancia lo que se traduce en un productivismo, del que tambi\u00e9n hicieron gala los dichos comunistas, ortodoxos, y contra la desbordante explotaci\u00f3n de la naturaleza que obviamente tambi\u00e9n abocaba, l\u00ednea directa, al desastre de la humanidad; en esa medida puede verse que la visi\u00f3n marxista de Benjamin es inspiradora tanto en lo que hace a sus esp\u00edritu anti-autoritario, respetuoso con el respeto a la naturaleza, podr\u00eda decirse sin exageraci\u00f3n alguna, ecol\u00f3gico, y siempre inclinada a posicionarse del lado de los vencidos, de los de abajo, ense\u00f1anzas que L\u00f6wy desvela en el caso de los pa\u00edses latinoamericanos en los que saca a relucir los aires de familia con la mirada benjaminiana con los defensores de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, con la esperanza en un horizonte de redenci\u00f3n, siempre observada por Benjamin con cierta tristeza melanc\u00f3lica, y un cierto pesimismo que dejaba ver en su interpretaci\u00f3n del&nbsp;<em>Angelus Novus<\/em>&nbsp;de Paul Klee, al interpretar al alado mirando las ruinas dejadas por el viento de la historia; relacionado con esto \u00faltimo, no es de recibo ignorar la apuesta benjaminiana que ante la memoria de las luchas pol\u00edticas y sus derrotas, deja paso a la posible redenci\u00f3n de mano de los oprimidos, cuyo combate ha de unir las diferentes esferas: social, pol\u00edtica, cultural, moral, espiritual y hasta teol\u00f3gica, en una interrelaci\u00f3n salpimentada con la herramienta del marxismo no convertido en catecismo con sus interpretaciones deterministas y mecanicistas. La vena rom\u00e1ntica aflora en los pensamientos de Benjamin tanto en su concepci\u00f3n mesi\u00e1nica como en su negativa a comulgar con el progreso tan en boga en las filas de la izquierda, y en otros horizontes ideol\u00f3gicos, ante el que \u00e9l pone serios reparos al se\u00f1alar que la flecha del progreso apunta a la cat\u00e1strofe.<\/p>\n\n\n\n<p>El esp\u00edritu de Walter Benjamin en su apuesta por&nbsp;<em>escribir la historia a contrapelo<\/em>, adoptando la mirada de los de abajo, es aprehendida con precisi\u00f3n y elegancia por Michael L\u00f6wy que se comporta con la obra estudiada como un&nbsp;<em>fl\u00e2neur<\/em>&nbsp;que visita la&nbsp;<em>ciudad-Benjamin<\/em>, como \u00e9ste visitase la capital del Sena, capital del siglo XIX, en busca de los signos del desarrollo capitalista. Vemos un Benjamin que aspira a la revoluci\u00f3n, y que se alza contra la visi\u00f3n del fascismo ascendente como una vuelta a la barbarie primitiva, para considerarlo como un productor de la modernidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Una obra del pensador franco-brasile\u00f1o que supone un acercamiento poli\u00e9drico a quien mantuviese un entrecruzamiento del deso de revoluci\u00f3n, guiado por un materialismo hist\u00f3rico&nbsp;<em>sui generis<\/em>, te\u00f1ido de mesianismo, cosa que repateaba a su amigo Scholem, sin obviar su vena anarquista, ya nombrada, que seg\u00fan \u00e9l ten\u00eda ciertos aires de familia con el juda\u00edsmo, recurre a la expresi\u00f3n goetheana de&nbsp;<em>afinidades electivas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro recibi\u00f3 el Premio europeo Walter Benjamin de 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I\u00f1aki Urdanibia Fuente: Kaos en la Red Imagen de portada del libro que comento:\u00ab&nbsp;En el a\u00f1o 1009 A.D., el sol se oscureci\u00f3 y se vio a la luna roja como la sangre y un gran terremoto sacudi\u00f3 la tierra y cay\u00f3 del cielo con un gran estruendo una enorme antorcha ardiente, como una columna o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6736,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6735"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6735"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6735\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6737,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6735\/revisions\/6737"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6736"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6735"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6735"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6735"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}