{"id":6845,"date":"2022-06-24T10:49:03","date_gmt":"2022-06-24T10:49:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=6845"},"modified":"2022-06-24T10:49:04","modified_gmt":"2022-06-24T10:49:04","slug":"derribando-prejuicios-ancestrales","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=6845","title":{"rendered":"Derribando prejuicios ancestrales"},"content":{"rendered":"\n<p>Carolina Mart\u00ednez Pulido<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/mujeresconciencia.com\/2015\/06\/01\/derribando-prejuicios-ancestrales-nuevos-resultados-en-la-biologia-del-comportamiento\/\">Mujeres Con Ciencia<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Su inter\u00e9s salta a la vista: las relaciones entre sexos distintos son imprescindibles para la reproducci\u00f3n y por lo tanto para el \u00e9xito de la especie. Sin embargo, en los animales altamente sociales, como es el caso de los primates, las relaciones sexuales tambi\u00e9n son importantes porque influyen poderosamente fortaleciendo los lazos o v\u00ednculos que mantienen unidos a los miembros de un grupo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hist\u00f3ricamente, los estudios sobre el comportamiento sexual de los animales han estado cargados de profundos prejuicios. Ya en la \u00e9poca de Arist\u00f3teles se asum\u00eda una clara&nbsp;<a href=\"http:\/\/blog.carolinampulido.es\/?p=409\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">asimetr\u00eda en la conducta entre los sexos<\/a>: los machos son activos y decididos, las hembras sumisas y pasivas. Este estereotipado modelo se ha mantenido como verdad incontestable casi hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran padre de la biolog\u00eda moderna, Charles Darwin, probablemente influido tanto por el pensamiento aristot\u00e9lico como por los valores victorianos de su \u00e9poca, confirmaba en sus numerosos textos que, de manera natural, las hembras son mon\u00f3gamas, s\u00f3lo aceptan copular en los d\u00edas f\u00e9rtiles y con un \u00fanico compa\u00f1ero. El respetado naturalista contribuy\u00f3 as\u00ed a dar fuerza y prestigio a la vieja y err\u00f3nea presunci\u00f3n de fidelidad y sometimiento femenino, que ha sido fervientemente sostenida por la inmensa mayor\u00eda de sus sucesores como un hecho propio de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Entrado ya el siglo XX, los razonamientos androc\u00e9ntricos siguieron empapando los estudios sobre el comportamiento sexual. En 1948, por ejemplo, el bi\u00f3logo brit\u00e1nico August J. Bateman extrajo, de su amplia gama de resultados experimentales, la conclusi\u00f3n de que la poligamia (esto es, el apareamiento de un macho con muchas hembras: poliginia, o de una hembra con muchos machos: poliandria) era m\u00e1s valiosa para el \u00e9xito del sexo masculino que del femenino. El cient\u00edfico afirm\u00f3 entonces que en la conducta sexual masculina ha evolucionado una \u00abansiedad indiscriminada\u00bb para aparearse, mientras que en el caso femenino se ha desarrollado una \u00abpasividad discriminatoria\u00bb. Bateman concluy\u00f3 que se trataba de una dicotom\u00eda fundamental y no tuvo reparos en extrapolarla incluso hasta nuestra propia especie.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 1972 otro especialista, Robert Trivers de la Universidad de Harvard, ampli\u00f3 los conceptos de Bateman. En un influyente art\u00edculo Trivers alegaba que el sexo que invierte m\u00e1s en el proceso reproductor, esto es, la hembra, ser\u00e1 pasivo y discriminador, mientras que el que invierte menos se aparear\u00e1 m\u00e1s y estar\u00e1 dispuesto a luchar para conseguirlo. Seg\u00fan este autor, \u00abla \u00fanica y m\u00e1s importante diferencia entre los sexos es su inversi\u00f3n en la descendencia. La regla general es: las hembras hacen toda la inversi\u00f3n, los machos ninguna\u00bb. Apuntemos aqu\u00ed que, como muy bien se\u00f1alaba en 2005 la antrop\u00f3loga de la Universidad de Duke, Carolina del Norte,&nbsp;<a href=\"http:\/\/evolutionaryanthropology.duke.edu\/people?Gurl=&amp;Uil=1244&amp;subpage=profile\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Christine Drea<\/a>, en este argumento llama la atenci\u00f3n la paradoja que encierra la renuncia de la hembra a su control reproductivo, pese a ser ella la que m\u00e1s invierte en dicho proceso.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/mujeresconciencia.com\/app\/uploads\/2015\/06\/imagen2.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/mujeresconciencia.com\/app\/uploads\/2015\/06\/imagen2-320x212.jpg\" alt=\"Monos babuinos\"\/><\/a><figcaption>Monos babuinos.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Sea como fuere, las conclusiones de Bateman y Trivers consolidaron lo que desde \u00e9pocas inmemoriales se hab\u00eda tenido por un supuesto b\u00e1sico: los machos tienen mucho que ganar si copulan con m\u00faltiples parejas, pero no hay beneficios, o muy pocos, para las hembras que se comportan de manera similar. La bi\u00f3loga&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.umsl.edu\/~biology\/About%20the%20Department\/Faculty\/tang.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Zuleyma Tang-Mart\u00ednez<\/a>, de la Universidad de Missouri, ha apuntado al respecto que si bien la asunci\u00f3n de \u00f3vulos caros (mayor inversi\u00f3n energ\u00e9tica) y espermatozoides baratos (menor inversi\u00f3n), ha sido el punto de partida de muchos estudios modernos sobre la biolog\u00eda del comportamiento, los descubrimientos de los \u00faltimos a\u00f1os est\u00e1n debilitando enormemente esa tesis.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, el bi\u00f3logo Charles Snowdon arroj\u00f3 en 1997 serias dudas sobre cu\u00e1l es el sexo que m\u00e1s invierte en el proceso de la fecundaci\u00f3n. Argumentaba el cient\u00edfico que, si bien es cierto que&nbsp;<a href=\"https:\/\/mujeresconciencia.com\/2015\/05\/13\/las-narrativas-sexistas-en-torno-a-la-reproduccion-humana\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">los \u00f3vulos son significativamente m\u00e1s grandes que los espermatozoides<\/a>, no se conoce ning\u00fan macho de ninguna especie que eyacule un \u00fanico espermatozoide cada vez. Y, a pesar de que s\u00f3lo un espermatozoide es necesario para la fecundaci\u00f3n, se generan millones de ellos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/mujeresconciencia.com\/app\/uploads\/2015\/06\/Imagen-3.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/mujeresconciencia.com\/app\/uploads\/2015\/06\/Imagen-3-320x164.jpg\" alt=\"Grupo de chimpanc\u00e9s\"\/><\/a><figcaption>Grupo de chimpanc\u00e9s.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En la mayor\u00eda de los mam\u00edferos, argumentaba Snowdon, la energ\u00eda requerida para la enorme producci\u00f3n de gametos masculinos, adem\u00e1s de la necesaria para producir el l\u00edquido seminal en que sobreviven, es mayor que la energ\u00eda consumida para producir un \u00f3vulo. Los machos mam\u00edferos podr\u00edan por tanto requerir gastos energ\u00e9ticos iguales o tal vez mayores que las hembras para que la fecundaci\u00f3n tenga lugar, lo cual significa que, al menos en lo que respecta a este proceso concreto, el aporte de un progenitor y otro no ser\u00eda tan desproporcionado como tradicionalmente se ha venido creyendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto al comportamiento sexual de nuestros parientes vivos m\u00e1s pr\u00f3ximos, las diversas especies de primates, los estudios realizados en los \u00faltimos a\u00f1os han revelado resultados sorprendentes. Quiz\u00e1s el aspecto m\u00e1s espectacular, sobre todo por su car\u00e1cter inesperado, ha sido la conducta sexual de las hembras. Frente a la idea sostenida por innumerables generaciones de bi\u00f3logos, que afirmaron aparentemente sin dudarlo que ellas son mon\u00f3gamas, pasivas y recatadas, las novedades han llegado para quedarse. Los datos m\u00e1s recientes apuntan con tenacidad en la direcci\u00f3n opuesta a la esperada: en el reino animal las hembras, primates incluidas, por lo general suelen ser pol\u00edgamas. O lo que es lo mismo, seg\u00fan los hallazgos m\u00e1s recientes la poligamia femenina es la regla m\u00e1s que la excepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La capacidad de las hembras para controlar su propia reproducci\u00f3n, incluyendo su voluntad para elegir parejas extras con las que aparearse, se ha vuelto cada vez m\u00e1s evidente. Desde el punto de vista reproductivo, ofrece innegables beneficios: les permite conseguir el mejor esperma, compuesto por los mejores genes, al tiempo que minimiza las incompatibilidades y anomal\u00edas cuyo \u00faltimo resultado ser\u00eda un fallo reproductor. Los apareamientos m\u00faltiples, adem\u00e1s, incrementan la diversidad gen\u00e9tica y la viabilidad de la progenie.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/mujeresconciencia.com\/app\/uploads\/2015\/06\/Imagen-4.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/mujeresconciencia.com\/app\/uploads\/2015\/06\/Imagen-4-320x220.jpg\" alt=\"Macaco Rhesus. Fotograf\u00eda de Shane Moore. <br&gt;<figcaption id=\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero, abundando en las novedades, otro hecho que ha llamado poderosamente la atenci\u00f3n es que la sexualidad femenina no est\u00e1 limitada s\u00f3lo a los per\u00edodos f\u00e9rtiles. Tal como se\u00f1alaba en 2001&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.psychology.emory.edu\/nab\/wallen\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Kim Wallen<\/a>, de la Universidad de Emory (Atlanta), las hembras de algunas especies de primates son quiz\u00e1s las \u00fanicas de todos los mam\u00edferos que pueden aparearse en cualquier momento de su vida adulta, mostrando independencia entre sexo y fertilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Wallen asegura que, como resultado del desacoplamiento entre sexo y fecundaci\u00f3n, las hembras pueden involucrarse voluntariamente en diversos apareamientos con fines no reproductivos. Lo que en realidad sucede, continua Wallen, es que algunos rasgos f\u00edsicos, como hinchamientos de los \u00f3rganos sexuales o incrementos en el color de la piel, pueden exhibirse tanto en las \u00e9pocas f\u00e9rtiles como en las que no lo son. Comprobar que muchos primates se aparean con frecuencia fuera de sus per\u00edodos f\u00e9rtiles ha generado gran asombro por varias razones, entre otras porque estos animales muestran as\u00ed un comportamiento que hasta hace poco tiempo se hab\u00eda considerado exclusivo de los seres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l puede ser la raz\u00f3n que explique el intercambio sexual en un contexto no reproductivo? Los primat\u00f3logos creen, aunque no hay consenso entre ellos, que estos apareamientos pueden deberse a causas relacionadas con el establecimiento de diversos v\u00ednculos entre los individuos y a la consolidaci\u00f3n de sus complejas estructuras sociales. En otras palabras, la independencia entre capacidad de concebir y conducta sexual, permite que el sexo se use con prop\u00f3sitos sociales. En el a\u00f1o 2004, los expertos Kim Wallen y Julia L. Zehr propusieron que la plasticidad en la actividad sexual podr\u00eda explicar, al menos en parte, la evoluci\u00f3n en los grandes simios y tambi\u00e9n en nuestra estirpe, de una s\u00f3lida y compleja vida en comunidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/mujeresconciencia.com\/app\/uploads\/2015\/06\/Imagen-5.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/mujeresconciencia.com\/app\/uploads\/2015\/06\/Imagen-5-320x219.jpg\" alt=\"Hembra de chimpanc\u00e9\"\/><\/a><figcaption>Hembra de chimpanc\u00e9.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A la luz de las evidencias generadas en las \u00faltimas d\u00e9cadas, cada vez est\u00e1 m\u00e1s claro que ya no es posible omitir una conducta verificada por numerosas observaciones: la realidad biol\u00f3gica refleja que la monogamia en el reino animal es un fen\u00f3meno raro que, de hecho, s\u00f3lo ata\u00f1e alrededor de un 3% de las especies. Y aquellas m\u00e1s pr\u00f3ximas a nosotros no son una excepci\u00f3n. Por ejemplo, entre los resultados recientes cabe citar que las primat\u00f3logas&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.unm.edu\/~memery\/publications.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Melissa E. Thompson<\/a>, Rebecca M. Stumpf y Anne E. Pussey han descrito, tras meticulosas investigaciones, que el apareamiento pol\u00edgamo de las hembras representa un modelo casi universal en los simios.<\/p>\n\n\n\n<p>En un trabajo publicado en 2008, estas autoras reconocen que las chimpanc\u00e9s (<em>Pan troglodytes<\/em>) son altamente pol\u00edgamas. Asimismo, la mayor parte de las hembras gorilas de monta\u00f1a (<em>Gorilla beringei beringei<\/em>) del Parque Nacional de los Volcanes (Ruanda), copulan con m\u00faltiples machos, contrariamente a la percepci\u00f3n tradicional de apareamiento con un \u00fanico macho. Y pese a las expectativas de apareamiento mon\u00f3gamo entre los gibones (<em>Hylobates lar<\/em>) de Tailandia, tambi\u00e9n se ha constatado flexibilidad social y sexual en sus comunidades, revelando un comportamiento semejante al de los grandes simios.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos parece de inter\u00e9s subrayar que, siguiendo un razonamiento cargado de prejuicios, un hecho biol\u00f3gico ampliamente extendido en la naturaleza: la abundante producci\u00f3n de peque\u00f1os gametos por los machos y de un \u00fanico y gran gameto por las hembras, ha sido tradicionalmente usado como soporte te\u00f3rico de una rama de la biolog\u00eda del comportamiento. En efecto, se ha pretendido dilatar las consecuencias de ese hecho hasta l\u00edmites que resultan pasmosos: la conducta sexual de los animales adultos, seres humanos incluidos, depende del tama\u00f1o y cantidad de sus gametos. Un \u00fanico \u00f3vulo mensual lleva a la pasividad y el recato; muchos espermatozoides por eyaculaci\u00f3n genera machos din\u00e1micos y promiscuos (\u00a1!).<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, pese a que las investigaciones modernas revelan que tanto las hembras como los machos primates en sus h\u00e1bitats naturales suelen ser sexualmente activos, la poligamia masculina sigue siendo ampliamente admitida, pero no ocurre lo mismo con la de las hembras; no son pocos los estudiosos que siguen manteniendo notables reservas ante esas conductas. El hecho es que la comunidad cient\u00edfica se enfrenta a una creencia y no una evidencia, y de ah\u00ed las grandes dificultades para erradicarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la lenta aunque perceptible erosi\u00f3n del ancestral concepto de pasividad y recato femeninos, avalada por innumerables observaciones, ya no tiene vuelta atr\u00e1s. Las tesis que otorgan numerosas ventajas a los apareamientos femeninos m\u00faltiples han tra\u00eddo consigo grandes innovaciones aunque, de momento, no todos est\u00e9n dispuestos a asumirlas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lecturas recomendadas<\/h2>\n\n\n\n<ol><li>Alic, M. (1991),&nbsp;<a href=\"https:\/\/mujeresconciencia.com\/2015\/01\/29\/el-legado-de-hipatia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>El legado de Hipatia<\/em><\/a>, Siglo XXI, Madrid<\/li><li>Schiebinger, L. (1993),&nbsp;<em>Nature\u2019s Body. Gender in the Making of Modern Science<\/em>, Beacon Press, Boston<\/li><li>Thompson, E. M., Stumpf, R.M. &amp; Pussey, A. E. (2008), \u00ab<a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/3314185\/Female_Reproductive_Strategies_and_Competition_in_Apes_An_Introduction\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Female reproductive strategies and competition in apes<\/a>\u00bb.<em>&nbsp;International Journal of Primatology<\/em>&nbsp;29: 815-821<\/li><\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sobre la autora<\/h2>\n\n\n\n<p><em>*&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.carolinampulido.es\/\" target=\"_blank\"><strong>Carolina Mart\u00ednez Pulido<\/strong><\/a>&nbsp;es Doctora en Biolog\u00eda y ha sido Profesora Titular del Departamento de Biolog\u00eda Vegetal de la ULL. Su actividad prioritaria es la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica y ha escrito varios libros sobre mujer y ciencia.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carolina Mart\u00ednez Pulido Fuente: Mujeres Con Ciencia Su inter\u00e9s salta a la vista: las relaciones entre sexos distintos son imprescindibles para la reproducci\u00f3n y por lo tanto para el \u00e9xito de la especie. 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