{"id":7289,"date":"2022-08-17T10:56:08","date_gmt":"2022-08-17T10:56:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=7289"},"modified":"2022-08-17T10:56:10","modified_gmt":"2022-08-17T10:56:10","slug":"de-histericas-a-hipersexuales-enfermedades-femeninas-que-nunca-lo-fueron","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=7289","title":{"rendered":"De hist\u00e9ricas a hipersexuales, enfermedades femeninas que nunca lo fueron"},"content":{"rendered":"\n<p>Beatriz de Vera<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/de-histericas-a-hipersexuales-enfermedades-femeninas-que-nunca-lo-fueron\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><em>A lo largo de la historia a las mujeres se les han sobrediagnosticado dolencias y s\u00edndromes ya descartados, principalmente psiqui\u00e1tricos, desde la histeria a la ninfoman\u00eda. Este retrato distorsionado, que vivi\u00f3 una edad de oro en el siglo XIX, se ha cuestionado en las \u00faltimas d\u00e9cadas por la comunidad investigadora.<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>\u201cNacida d\u00e9bil y sensible, la mujer, esta fiel compa\u00f1era del hombre, merece el m\u00e1s vivo inter\u00e9s y presenta un vasto campo a las meditaciones de fil\u00f3sofos y m\u00e9dicos\u201d. As\u00ed arranca el<em>&nbsp;Tratado completo de las enfermedades de las mujeres<\/em>, un texto de 1844 que pretende ser una puesta al d\u00eda de todo lo conocido por la medicina sobre las mujeres hasta la fecha.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u2018sexo bello\u2019 o el \u2018\u00e1ngel del hogar\u2019 fueron nombres usados por algunos cient\u00edficos del siglo XIX, que apuntalaron en el imaginario colectivo la noci\u00f3n de \u2018sexo d\u00e9bil\u2019 para referirse a las mujeres. \u201cLas modificaciones f\u00edsicas que constituyen las bellezas de la mujer est\u00e1n en raz\u00f3n inversa de las que constituyen las del hombre. Las facciones de su rostro tienen unas proporciones finas y agradables, sus pies son m\u00e1s peque\u00f1os y manos delicadas, sus brazos, muslos y piernas son m\u00e1s gruesos, los m\u00fasculos de todos sus miembros est\u00e1n dulcemente demarcados con l\u00edneas ondulantes\u201d, escribe el m\u00e9dico&nbsp;<strong>Baltasar de Viguera<\/strong>&nbsp;en&nbsp;<em>La fisiolog\u00eda y patolog\u00eda de la mujer<\/em>&nbsp;(1827).<\/p>\n\n\n\n<p>Para De Viguera, que relataba con profusi\u00f3n la sensibilidad y delicadeza en formas, sentidos y car\u00e1cter de las mujeres, sus cualidades ten\u00edan que ver con \u201clos \u00f3rganos de la matriz\u201d. \u201cEsta prodigiosa esfera de la perpetuidad de la especie es la que determina los atributos del bello sexo, la que preside todas sus funciones, la que desarrolla las modificaciones de su instinto, en fin, la que manda e influye imperiosamente en sus pasiones, gustos, apetitos, ideas, propiedades e inclinaciones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta concepci\u00f3n del aparato reproductor femenino aval\u00f3 desigualdades, entre otras, la que imped\u00eda a las mujeres acceder a los estudios superiores: \u201cLa teor\u00eda de conservaci\u00f3n de la energ\u00eda sirvi\u00f3 para que algunos se opusieran a la educaci\u00f3n de las mujeres, pues el esfuerzo que habr\u00edan de dedicar a su instrucci\u00f3n les quitar\u00eda una energ\u00eda necesaria para el funcionamiento correcto de sus funciones menstruales y reproductivas; eso impedir\u00eda su finalidad primordial, ser madres\u201d, cuentan en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.catarata.org\/libro\/las-mentiras-cientificas-sobre-las-mujeres_46045\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Las mentiras cient\u00edficas sobre las mujeres<\/em><\/a>&nbsp;<strong>S. Garc\u00eda Dauder<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Eulalia P\u00e9rez Sede\u00f1o.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al \u00fatero se le culpa desde el antiguo Egipto<\/strong>: entonces, se dec\u00eda que el \u00f3rgano se desplazaba dentro del cuerpo de la mujer causando todo tipo de afecciones. Despu\u00e9s,&nbsp;<a href=\"https:\/\/journals.openedition.org\/nuevomundo\/68307?lang=pt\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">se han sucedido teor\u00edas m\u00e1s o menos elaboradas<\/a>&nbsp;que relacionan el \u00fatero con enfermedades o comportamientos ind\u00f3ciles de las mujeres. La palabra histeria, enfermedad del \u00fatero (<em>hystera,<\/em>&nbsp;en griego), acompa\u00f1\u00f3 estos diagn\u00f3sticos y tuvo una nueva edad de oro en el siglo XIX.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El \u2018\u00e1ngel del hogar\u2019<\/h2>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda Dauder y P\u00e9rez Sede\u00f1o afirman que en el caj\u00f3n de sastre de la histeria cayeron todos los \u201cmalestares producto de desigualdades de g\u00e9nero\u201d. Su vasta sintomatolog\u00eda inclu\u00eda desfallecimientos, insomnio, retenci\u00f3n de fluidos, pesadez abdominal, espasmos musculares, irritabilidad, dolores de cabeza, p\u00e9rdida de apetito o tendencia a causar problemas. \u201cLa mujer hist\u00e9rica estaba a un paso de la mujer ideal rom\u00e1ntica: un ser que deb\u00eda ser fr\u00e1gil, dependiente, pasivo, sin deseo sexual, p\u00fablicamente inv\u00e1lido, dom\u00e9stico y ocioso\u201d, relatan.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque hoy en d\u00eda la histeria&nbsp;<a href=\"https:\/\/dsm.psychiatryonline.org\/pb-assets\/dsm\/update\/Spanish_DSM5Update2016.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">ha desaparecido de los manuales diagn\u00f3sticos<\/a>,&nbsp;<strong>\u201cse mantiene el prejuicio de que las mujeres son d\u00e9biles, sensibles, que aguantan menos, que se quejan a la m\u00ednima<\/strong>. Lo que se llam\u00f3 mucho tiempo \u2018una hist\u00e9rica\u201d, cuenta a SINC&nbsp;<strong>Mar\u00eda Teresa Ruiz Cantero<\/strong>, catedr\u00e1tica de Medicina Preventiva y Salud P\u00fablica de la Universidad de Alicante.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no es una preocupaci\u00f3n balad\u00ed. Este prejuicio, dice Ruiz Cantero, est\u00e1 en la base de un importante fallo diagn\u00f3stico: que a las mujeres se les sobrediagnostiquen s\u00edndromes. \u201cEs com\u00fan que, cuando no se sabe muy bien qu\u00e9 ocurre, se use la etiqueta de \u2018problema funcional\u2019. Ellas se quedan en la atenci\u00f3n primaria dando vueltas y se les acaba recetando analg\u00e9sicos, mientras que a los hombres se les deriva al especialista, que le procura un tratamiento curativo. Esto es muy grave\u201d, afirma.<\/p>\n\n\n\n<p>Un ejemplo, para la experta, se encuentra en los primeros tiempos de la Covid-19: \u201cAl principio, la enfermedad se relacion\u00f3 principalmente con una afecci\u00f3n del aparato respiratorio, que afectan m\u00e1s a los hombres. Se vio m\u00e1s tarde que tambi\u00e9n se asocia con problemas intestinales, m\u00e1s comunes en mujeres. De este modo, las mujeres salieron peor paradas en diagn\u00f3stico, lo que tiene que ver con la mortalidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Deseo sexual, el justo<\/h2>\n\n\n\n<p>\u201cSe toca todas las noches\u201d, dice, sollozando, la madre de una adolescente al doctor protagonista de la serie de televisi\u00f3n&nbsp;<em>El Alienista<\/em>, \u201clos curas dicen que necesita ba\u00f1os fr\u00edos y sanguijuelas, que el diablo est\u00e1 en su mente\u201d, a lo que el facultativo responde que no hay nada mal en su mente, \u201csino que se est\u00e1 convirtiendo en una mujer\u201d, en una perspectiva que no parec\u00edan compartir muchos de sus colegas en la vida real.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo hay goce sano que no sea reproductivo. Los deseos culpables y da\u00f1inos los de las inf\u00e9rtiles, las nodrizas, las prostitutas, las lectoras, las t\u00edsicas y las hist\u00e9ricas\u201d,&nbsp;<a href=\"https:\/\/bipadi.ub.edu\/digital\/collection\/salutdona\/id\/56999\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">escribi\u00f3 en 1876<\/a>&nbsp;el ginec\u00f3logo&nbsp;<strong>\u00c1ngel Pulido<\/strong>. La masturbaci\u00f3n era considerada un \u201ch\u00e1bito funesto\u201d, y el deseo femenino se asociaba con las clases bajas, \u201clas primitivas de ambientes c\u00e1lidos y las enfermas nerviosas y f\u00edsicas\u201d, as\u00ed que se encontr\u00f3 un t\u00e9rmino para patologizar la libido femenina: ninfoman\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan explica la sex\u00f3loga&nbsp;<strong>Laura Mor\u00e1n<\/strong>, es muy dif\u00edcil determinar cu\u00e1nto deseo o cu\u00e1nta excitaci\u00f3n sexual es demasiada: \u201cIntentaron modernizar la ninfoman\u00eda llam\u00e1ndola hipersexualidad, pero no fue posible cuantificar esas variables y por eso no aparece en el \u00faltimo&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.eafit.edu.co\/ninos\/reddelaspreguntas\/Documents\/dsm-v-guia-consulta-manual-diagnostico-estadistico-trastornos-mentales.pdf\" target=\"_blank\"><em>Manual diagn\u00f3stico de los trastornos mentales<\/em><\/a>. Mientras puedas cumplir las funciones b\u00e1sicas de supervivencia como son comer, dormir, trabajar y socializar, si quieres dedicar el resto de tu tiempo al sexo, pues estupendo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed de arraigada estaba esta creencia en la sociedad que, seg\u00fan cuenta en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pikaramagazine.com\/2020\/04\/el-libro-que-va-a-fascinar-a-todo-el-mundo\/\"><em>Se\u00f1oras que se empotraron hace mucho<\/em><\/a>&nbsp;la historiadora<strong>&nbsp;Cristina Domenech,<\/strong>&nbsp;unas profesoras de una escuela para se\u00f1oritas de Edimburgo, presumiblemente pareja, ganaron un juicio gracias a que el jurado no pod\u00eda creer que una mujer conociera el goce sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>Conforme avanzaba el siglo, se extendi\u00f3 la idea de que las mujeres normales y sanas, las madres de familia, deben ser unas mujeres f\u00e9rtiles, due\u00f1as de una sexualidad moderada. Y aqu\u00ed viene la siguiente creaci\u00f3n&nbsp;<em>ad hoc<\/em>:<strong>&nbsp;la frigidez. \u201c\u00bfEs una enfermedad? No, lo que pasaba es que no se entend\u00edan los procesos de excitaci\u00f3n femeninos. Ni siquiera las propias mujeres los conoc\u00edan, no pod\u00edan explicarles a sus partenaires sexuales lo que les gustaba y lo que no. Esto tiene que ver con una educaci\u00f3n sexual insatisfactoria<\/strong>\u201d, dice Mor\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>La actual disfunci\u00f3n sexual femenina (DSF) es una enfermedad que, para Garc\u00eda Dauder y P\u00e9rez Sede\u00f1o, se construy\u00f3 para crear el nicho de mercado de un nuevo medicamento. Los cambios en el deseo sexual de las mujeres, afirman, no son una enfermedad sino un proceso normal, \u201cincluso una respuesta saludable a factores como el estr\u00e9s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, aunque el deseo moderado estuviera bien visto, la masturbaci\u00f3n segu\u00eda sin verse con buenos ojos, y preocupaba especialmente su presencia en adolescentes. En ellas apareci\u00f3 otra enfermedad ya desaparecida: la clorosis, que presentaba palidez, dificultad respiratoria, somnolencia o supresi\u00f3n de las reglas. \u201cCon frecuencia, los diagn\u00f3sticos m\u00e9dicos la relacionaban con la menstruaci\u00f3n y la masturbaci\u00f3n. Para muchos autores, la enfermedad desaparec\u00eda cuando la adolescente maduraba y normalizaba su vida sexual a trav\u00e9s del matrimonio\u201d, afirman&nbsp;<a href=\"https:\/\/cdn.pediatriaintegral.es\/wp-content\/uploads\/2021\/xxv04\/13\/n4-205.e1-7_Hist-Pediatria.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">en este art\u00edculo<\/a>&nbsp;los pediatras&nbsp;<strong>Miguel Zafra Anta<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>V\u00edctor Manuel Garc\u00eda Nieto.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un signo de los tiempos fue la creaci\u00f3n de los primeros grandes almacenes, que sac\u00f3 a la calle a las mujeres con dinero, que hasta entonces encargaban la ropa desde su casa. Las calles, de repente, no eran solo territorio masculino, cuenta el investigador&nbsp;<strong>Nacho Moreno<\/strong>&nbsp;en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pikaramagazine.com\/2017\/05\/victorias-las-ladronas-victorianas\/\"><em>Ladronas victorianas<\/em><\/a>. A ellas, dice, ya no les bastaba con quedarse en casa.<\/p>\n\n\n\n<p>La reputaci\u00f3n de las mujeres de clase alta no les permit\u00eda el esc\u00e1ndalo de ir a la c\u00e1rcel si delinqu\u00edan, as\u00ed que m\u00e9dicos especializados en trastornos femeninos determinaban que su impulso de robar no era m\u00e1s que delirios relacionados con la menstruaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Intervenciones innecesarias<\/h2>\n\n\n\n<p>Para los trastornos causados por el ritmo de la civilizaci\u00f3n moderna, el remedio fueron las curas de reposo. Un neur\u00f3logo pionero de estas curas fue<strong>&nbsp;Silas Weir Mitchell<\/strong>. Sus remedios fueron criticados por la escritora&nbsp;<strong>Charlotte Perkins Gilman<\/strong>&nbsp;en<a href=\"https:\/\/editorialcontrasena.es\/catalogo\/el-papel-pintado-amarillo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>&nbsp;El papel pintado de amarillo<\/em><\/a>&nbsp;(1890), un relato que describe su encierro en una habitaci\u00f3n sin permiso para trabajar o recibir visitas: \u201cVive una vida tan hogare\u00f1a como te sea posible, realiza no m\u00e1s de dos horas de actividad intelectual al d\u00eda y no toques nunca m\u00e1s una pluma, un pincel o un lapicero\u201d, fue su receta.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros m\u00e9dicos indicaban la manipulaci\u00f3n de los genitales femeninos hasta llegar al paroxismo hist\u00e9rico,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pikaramagazine.com\/2010\/12\/la-eyaculacion-femenina-esa-gran-desconocidaafinando-el-organo\/\">el orgasmo<\/a>, algo que solo pod\u00edan hacer ellos o las comadronas, dado que la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pikaramagazine.com\/2016\/05\/masturbacion-femenina\/\">masturbaci\u00f3n femenina<\/a>&nbsp;era indecente. Tambi\u00e9n se aplicaron tratamientos como la hipnosis, el aislamiento o la dieta; explican en&nbsp;<a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/libro?codigo=182554\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>La mujer en los discursos de g\u00e9nero,<\/em><\/a>&nbsp;y otros tan delirantes como sanguijuelas aplicadas a la vulva, al ano y al cuello de la matriz; cauterizaci\u00f3n del cuello uterino con nitrato de plata; inyecciones de varios l\u00edquidos a la vagina, hidroterapia en forma de duchas, chorros vaginales y ba\u00f1os fr\u00edos o templados o electroterapia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si la causa de todo mal era el \u00fatero, algunos consideraron que la soluci\u00f3n tambi\u00e9n era extirparlo<\/strong>: se recomendaban histerectom\u00edas, ooforectom\u00edas (extirpaci\u00f3n de los ovarios), incluso ablaci\u00f3n de cl\u00edtoris.&nbsp;<strong>Mar\u00eda Fern\u00e1ndez Chereguini<\/strong>, ginec\u00f3loga y miembro de la Sociedad Espa\u00f1ola de Ginecolog\u00eda y Obstetricia (SEGO) explica, en conversaci\u00f3n con SINC, que incluso hoy en d\u00eda esta intervenci\u00f3n intenta evitarse: \u201cSalvo por una patolog\u00eda maligna, sangrados o miomas que no se controlan con tratamiento m\u00e9dico o por prolapso genital, no se realiza. Y si se hace es, normalmente, mediante laparoscopia. Esta manera de extirpaci\u00f3n no invasiva era imposible en la \u00e9poca\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de la funci\u00f3n reproductiva, el \u00fatero es responsable del sost\u00e9n del suelo p\u00e9lvico, pero su extirpaci\u00f3n no deber\u00eda provocar efectos secundarios. Sin embargo, \u201cquitar los ovarios puede producir una menopausia adelantada, con los problemas que eso conlleva: riesgo cardiovascular y problemas en los huesos, entre otros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La mirada femenina<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Las desigualdades en la medicina siguen existiendo<\/strong>&nbsp;y \u201cafectan a la calidad de vida de las pacientes, y a su proyecto de vida\u201d, dice Ruiz Cantero. \u201cSe relaciona con la cultura de los cuidados: ellas cuidan de ellos, y ellas tambi\u00e9n cuidan de ellas\u201d. La perspectiva de g\u00e9nero es necesaria porque los sesgos, afirma, \u201cse contagian y nos los acabamos creyendo hombres y mujeres. Ellas acaban respondiendo a los prejuicios que se tienen sobre las mujeres neg\u00e1ndose sus propias salidas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHoy existen m\u00e1s mujeres cient\u00edficas, y est\u00e1n cambiando la forma misma de hacer ciencia. Se est\u00e1n planteando preguntas que nunca se hab\u00edan formulado antes\u201d, cuenta la periodista&nbsp;<strong>Angela Saini<\/strong>&nbsp;en su libro<a href=\"https:\/\/circulodetiza.es\/libros\/inferior\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>&nbsp;Inferior<\/em><\/a>. \u201cSe cuestionan cosas que se daban por sentadas, y las viejas ideas dejan paso a otras nuevas. El retrato distorsionado \u2014a menudo negativo\u2014 de las mujeres que hab\u00eda en el pasado ha sido cuestionado en las \u00faltimas d\u00e9cadas por investigadores, que afirman que era equivocado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y concluye: \u201cEn un mundo en el que muchas mujeres siguen padeciendo el sexismo, la desigualdad y la violencia, [los datos] pueden transformar la forma en la que nos vemos mutuamente. Si disponemos de estudios serios y cifras fiables, los d\u00e9biles pueden volverse fuertes y los fuertes, d\u00e9biles\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Beatriz de Vera Fuente: Rebeli\u00f3n A lo largo de la historia a las mujeres se les han sobrediagnosticado dolencias y s\u00edndromes ya descartados, principalmente psiqui\u00e1tricos, desde la histeria a la ninfoman\u00eda. Este retrato distorsionado, que vivi\u00f3 una edad de oro en el siglo XIX, se ha cuestionado en las \u00faltimas d\u00e9cadas por la comunidad investigadora. 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