{"id":7363,"date":"2022-08-29T23:10:28","date_gmt":"2022-08-29T23:10:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=7363"},"modified":"2022-08-29T23:10:29","modified_gmt":"2022-08-29T23:10:29","slug":"brevisimas-notas-sobre-la-felicidad-una-mirada-ecomunitarista","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=7363","title":{"rendered":"Brev\u00edsimas notas sobre la felicidad. Una mirada ecomunitarista"},"content":{"rendered":"\n<p>Sirio L\u00f3pez Velasco<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/brevisimas-notas-sobre-la-felicidad-una-mirada-ecomunitarista\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Dijo Julius Fucik antes de ser asesinado por los nazis:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHe vivido para la alegr\u00eda, por la alegr\u00eda he ido al combate, y por la alegr\u00eda muero. Que la tristeza no sea nunca asociada a mi nombre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>En primer lugar hay que distinguir entre \u201csoy feliz\u201d y \u201cme siento feliz\u201d. Porque es sabido que puedo \u201csentirme como un millonario\u201d, sin serlo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u201cser feliz\u201d supone que me ubico en un conjunto de personas que vive (goza de) \u201cla felicidad\u201d. Y en sentido fuerte esa pertenencia a ese conjunto de los felices&nbsp;&nbsp;marcar\u00eda un rasgo permanente de esa persona (como se dice \u201csoy m\u00e9dico\u201d, cuando despu\u00e9s de graduarme me incorpor\u00e9 para siempre al conjunto de los m\u00e9dicos; de forma similar cuando se dice de otro \u201ces un amargado\u201d no se lo cataloga as\u00ed por conductas de momentos pasajeros, sino porque de forma permanente se inscribe en el conjunto de los amargados).&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante hay que cuestionar ese sentido fuerte, pues es sabido que para muchos \u201cla felicidad\u201d es pasajera y siempre provisoria. Seg\u00fan esa visi\u00f3n&nbsp;&nbsp;una persona puede \u201cser feliz\u201d en un momento de su vida, y&nbsp;&nbsp;&nbsp;no serlo en el momento siguiente (quiz\u00e1 hasta el fin de su vida), o no haber sido feliz&nbsp;&nbsp;en el momento (o per\u00edodo que puede tener origen muchos a\u00f1os antes) anterior a aquel en el que pasa a ser feliz.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, tanto en el sentido fuerte como en el sentido d\u00e9bil-pasajero-provisorio, la cuesti\u00f3n de asumirse como alguien que \u201ces feliz\u201d remite a la definici\u00f3n de lo que es (o se entiende) por \u201cfelicidad\u201d. Y aqu\u00ed las opiniones, incluso entre los fil\u00f3sofos, han divergido mucho. Para Arist\u00f3teles en la \u201c<em>\u00c9tica a Nic\u00f3maco<\/em>\u201d la felicidad consiste en filosofar; eso implica que la persona que no filosofa, o sea, que no hace la actividad que Arist\u00f3teles hace,&nbsp;&nbsp;no es ni puede llegar a ser feliz; y as\u00ed la casi totalidad de la Humanidad estar\u00eda condenada a no lograr nunca ser feliz, porque no filosofa en el sentido que el \u201cfilosofar\u201d tiene para Arist\u00f3teles.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para Spinoza (en su \u201c<em>Tratado sobre la reforma del entendimiento<\/em>\u201d) la felicidad se encuentra en el amor a Dios (entidad eterna e infinita, que se confunde con la Naturaleza), que trasciende el apego a las cosas materiales, los placeres y la gloria.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Kant en su \u201c<em>Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura<\/em>\u201d&nbsp;&nbsp;caracteriz\u00f3 a la felicidad como la satisfacci\u00f3n de todas nuestras inclinaciones, tanto en extensi\u00f3n, o sea en multiplicidad, como en&nbsp;&nbsp;intensidad, o sea en grado, y como en su duraci\u00f3n en el tiempo. (Por esta \u00faltima caracter\u00edstica Kant adherir\u00eda a lo que llam\u00e9 antes \u201csentido fuerte\u201d de ser feliz). Claro que en la definici\u00f3n de Kant (incluso si damos por sentado lo que habr\u00e1 de entenderse por \u201csatisfacci\u00f3n\u201d) a\u00fan queda pendiente la muy espinosa tarea de enumerar, distinguir\/delimitar, y justificar \u00e9ticamente&nbsp;&nbsp;las \u201cinclinaciones\u201d humanas en cuesti\u00f3n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta aqu\u00ed hemos revisitado s\u00f3lo a tres exponentes de la filosof\u00eda que pertenecen a la cultura llamada blanca-occidental; y vemos que los tres difieren en su caracterizaci\u00f3n de la felicidad (y de lo que ser\u00eda \u201cser feliz\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>Y el panorama se har\u00eda a\u00fan m\u00e1s&nbsp;&nbsp;diverso si abord\u00e1ramos las visiones que de la felicidad tienen, por ejemplo, diferentes pueblos originarios de Abya Yala o de la India.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que por nuestra parte (salvo rar\u00edsimas excepciones que se nos han escapado), nos hemos abstenido de usar los t\u00e9rminos \u201cfelicidad\u201d o \u201cser feliz\u201d. A partir de la deducci\u00f3n de las tres normas fundamentales de la \u00c9tica, que ser\u00edan v\u00e1lidas para toda la Humanidad (porque son deducidas de la gram\u00e1tica profunda de la pregunta que la instaura, a saber \u201c\u00bfqu\u00e9 debo hacer?\u201d, que hace parte de todas las lenguas humanas), y que nos exigen, respectivamente, luchar para garantizar nuestra libertad individual de decisi\u00f3n, realizar esa libertad en la b\u00fasqueda de consensos con los otros, y preservar-regenerar la salud de la naturaleza humana y no humana, nos hemos ocupado de las condiciones y herramientas que deben ponerse a disposici\u00f3n de cada persona para que pueda florecer en todas las facetas de lo humano, desde que no se violen aquellas normas. O sea, de las condiciones y herramientas que le permitan a cada persona&nbsp;&nbsp;realizar sus sue\u00f1os, vocaciones y habilidades, desde que la realizaci\u00f3n de los mismos no violen alguna de las tres normas \u00e9ticas b\u00e1sicas. (En base a la segunda norma b\u00e1sica de la \u00e9tica,&nbsp;&nbsp;la decisi\u00f3n sobre si ocurre o no esa violaci\u00f3n, queda a cargo del veredicto consensual de la comunidad).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, con Marx, postulamos como deseable una comunidad de productores libres libremente asociados que se rija por el principio que reza \u201cde cada uno seg\u00fan su capacidad y a cada uno seg\u00fan su necesidad, respetando los equilibrios ecol\u00f3gicos y la interculturalidad\u201d. O sea, que desde que se respeten los equilibrios ecol\u00f3gicos, cada persona en su respectiva cultura, a cambio de su contribuci\u00f3n a la producci\u00f3n comunitaria, reciba (sin salario y sin dinero, pues ambos habr\u00e1n quedado en el museo de la Historia) los bienes y servicios que le hagan falta para vivir sin apuros, con tiempo para disfrutar a los suyos y de la compa\u00f1\u00eda de otros seres queridos, estudiar y\/o practicar todo lo que juzgue relevante en su cultura (como, por ejemplo, las artes y los deportes), y para el ocio que le permita gozar de la vida (por ejemplo en el turismo ecol\u00f3gico). Ese ser\u00eda el perfil del \u201cBuen Vivir\u201d, reivindicado por varios pueblos ind\u00edgenas de Abya Yala.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para que esa din\u00e1mica sea posible, y para reforzarla incesantemente (en base a la aplicaci\u00f3n de la segunda norma b\u00e1sica&nbsp; de la \u00e9tica), es fundamental que esa comunidad se rija por una democracia que sea en lo m\u00e1s posible directa, pues en ella cada persona es activa participante a partir de su libertad de opini\u00f3n. Y cuando no haya m\u00e1s remedio que mantener instancias de democracia representativa, los representantes deben ser electos peri\u00f3dicamente, con n\u00famero de mandatos limitados (para que no se cree una casta de gestores) y revocables por los electores a cualquier momento.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y, reiteramos a la luz de la tercera norma b\u00e1sica de la \u00e9tica, s\u00f3lo se inscriben en el Buen Vivir las pr\u00e1cticas que preserven-regeneren la salud de la naturaleza humana y no humana. Este criterio sirve desde para impulsar una econom\u00eda ecol\u00f3gica (que, por ejemplo, reduzca-reutilice-recicle sus recursos y residuos, s\u00f3lo use energ\u00edas renovables, y produzca alimentos org\u00e1nicos), hasta para determinar si una relaci\u00f3n amorosa-sexual, incluso cuando se da de forma libre y consensuada, es o no \u00e9ticamente leg\u00edtima. (A la luz de esa tercera norma no ser\u00eda \u00e9ticamente leg\u00edtima una relaci\u00f3n sadomasoquista, pues aunque se establezca de forma libre y consensuada, es t\u00f3xica para la salud f\u00edsico-mental de los participantes). &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para que todo eso sea mantenido y mejorado de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, la comunidad se dotar\u00e1 de una Educaci\u00f3n Ambiental Ecomunitarista socialmente generalizada (en todas las instancias formales, o sea centros educativos, como tambi\u00e9n en las instancias no formales, por ejemplo, los medios de comunicaci\u00f3n o los espacios asociativos,&nbsp; culturales o deportivos),&nbsp; que a&nbsp;tod@s&nbsp;abarque, desde la primera infancia hasta la vejez. Esa educaci\u00f3n incluir\u00e1 una educaci\u00f3n sexual que promueva el sano y libre placer consensuado y se oponga al machismo y la homofobia, una educaci\u00f3n est\u00e9tica que a todos haga posible la pr\u00e1ctica y el disfrute de las artes, y una educaci\u00f3n f\u00edsica que promueva la salud,&nbsp; mediante, entre otros mecanismos, la pr\u00e1ctica de deportes formativos y cooperativos (en vez de los actuales deportes competitivos y cremat\u00edsticos).&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La persona que viva en\/seg\u00fan todas las circunstancias arriba resumidas (que ser\u00edan la realidad cotidiana en el Ecomunitarismo) ser\u00eda una persona \u201cfeliz\u201d, o sea, habr\u00eda alcanzado la \u201cfelicidad\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Conste que esta caracterizaci\u00f3n puede ser cuestionada a partir de la hip\u00f3tesis pesimista de Schopenhauer (ver \u201c<em>El mundo como voluntad y representaci\u00f3n<\/em>\u201d), para quien la existencia humana oscila entre el sufrimiento y el aburrimiento; en efecto, dijo, si nuestros deseos no son satisfechos padecemos sufrimiento y tristeza, y si son satisfechos padecemos aburrimiento. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, si mantenemos la hip\u00f3tesis ecomunitarista seg\u00fan la cual la puesta a disposici\u00f3n de cada persona de las condiciones de vida que antes hemos resumido conlleva al florecimiento de personas felices, resultar\u00eda de esa suposici\u00f3n que hasta que no se construya el Ecomunitarismo en todas sus dimensiones, no habr\u00e1&nbsp;&nbsp;personas felices (por lo menos plenamente felices).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mas si esto es as\u00ed cabe preguntarse por los grados de felicidad que podemos alcanzar antes de la construcci\u00f3n plena del Ecomunitarismo (que probablemente no ocurra nunca, dada su dimensi\u00f3n ut\u00f3pica).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed parece no haber una respuesta \u00fanica y precisa. Pues puede suceder, por ejemplo, que personas que tengan resueltas sus necesidades materiales para tener una vida sin apuros, no gocen de buena salud (por descuidos propios o no), y\/o no tengan una alegre convivencia afectuosa con familiares y otras personas pr\u00f3ximas, y\/o no tengan una participaci\u00f3n ciudadana activa en los mecanismos democr\u00e1ticos, y\/o no se cultiven, o no creen y disfruten de las artes o de los deportes que una educaci\u00f3n ambiental socialmente generalizada pone a su disposici\u00f3n, y\/o que no tengan la satisfacci\u00f3n sexual que desear\u00edan, y\/o que no fueran miembros activos de los medios de comunicaci\u00f3n libre y sim\u00e9trica&nbsp;&nbsp;disponibles para todos, y\/o que no disfrutasen y cuidasen de\/a la naturaleza no humana. En ese caso resulta obvio que seg\u00fan nuestra hip\u00f3tesis, esas personas no alcanzar\u00edan sino un grado muy limitado de felicidad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y lo mismo ocurrir\u00eda en cualquiera de las muchas otras combinaciones posibles&nbsp;&nbsp;entre las variables que aqu\u00ed hemos enumerado. Por ejemplo, podr\u00e1 haber personas que tengan una amorosa vida familiar y de amistades, y que tengan una vida ciudadana muy activa, pero que vivan en permanentes apuros en lo referente a los bienes materiales indispensables a un Buen Vivir. Es claro que en ese caso su felicidad tambi\u00e9n ser\u00eda parcial. Mas n\u00f3tese que no podr\u00edamos compararla cuantitativamente con la alcanzada por las personas del ejemplo anterior, pues no hay una unidad de medida que sirva tanto para bienes materiales como para afectos y participaci\u00f3n ciudadana.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y tambi\u00e9n podr\u00eda haber personas muy dedicadas al estudio, las artes y los deportes, pero omisas en las cuestiones ciudadanas y\/o que no alcanzan la satisfacci\u00f3n sexual que desear\u00edan, con lo que ser\u00edan felices s\u00f3lo en cierto grado (que tampoco se podr\u00eda comparar cuantitativamente con el alcanzado en los dos casos anteriores, por la inconmensurabilidad de las variables en juego).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed se podr\u00edan seguir enumerando sucesivos ejemplos de combinaciones diversas entre las variables mencionadas, que nos pondr\u00edan en presencia de personas felices solo en cierto grado, o sea solo parcialmente felices.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, esa es la realidad de todos quienes vivimos antes de la construcci\u00f3n completa del Ecomunitarismo (al menos en su mayor grado humanamente posible). Y si esa realidad es por un lado frustrante, pues nos marca la limitaci\u00f3n de la felicidad que alcanzamos, por otro lado es halag\u00fce\u00f1a, pues nos indica que en el proceso de lucha para superar el capitalismo que protagonizamos con vocaci\u00f3n ecomunitarista, podemos alcanzar, a\u00fan dentro del capitalismo, cierto grado de felicidad. Nuestro desaf\u00edo ser\u00e1 hacerlo realidad y ampliarlo lo m\u00e1s que sea posible en el sentido ecomunitarista, o sea,&nbsp; no contra la felicidad de los otros, sino junto y en combinaci\u00f3n con la de ellos. Esa vivencia de la felicidad incluye por ejemplo, entre otras, a las familias y c\u00edrculos de&nbsp;amig@s&nbsp;amoros@s, el fortalecimiento de las comunidades de los pueblos originarios (de las que tanto tenemos que aprender en materia de conductas solidarias, ecol\u00f3gicas y de decisiones consensuales que no recurren al voto de mayor\u00eda), la creaci\u00f3n de cooperativas y mecanismos de econom\u00eda solidaria (por ejemplo de producci\u00f3n y consumo de alimentos org\u00e1nicos), y cooperativas de viviendas ecol\u00f3gicas basadas en el mecanismo de la ayuda mutua (que luego pasar\u00e1n a ser n\u00facleos habitacionales ecomunitaristas), el impulso permanente de la educaci\u00f3n y pr\u00e1cticas ambientales ecomunitaristas (en todos los espacios de la educaci\u00f3n formal y no formal), la lucha por la ampliaci\u00f3n de mecanismos pol\u00edticos de democracia directa (por ejemplo, a trav\u00e9s de organizaciones comunitarias, plebiscitos, referendos y consultas populares), la creaci\u00f3n de sindicatos y organizaciones pol\u00edticas ecomunitaristas (actuando e influyendo tambi\u00e9n en las instancias sindicales ya existentes), la creaci\u00f3n de medios comunitarios de comunicaci\u00f3n y el uso ecomunitarista de las redes sociales, la creaci\u00f3n de espacios populares de artes y de&nbsp; deportes formativos-cooperativos, y la creaci\u00f3n de mecanismos de autodefensa popular, aut\u00f3nomos en relaci\u00f3n al aparato policial-militar del Estado capitalista (muy infiltrado por el crimen organizado y formado para ver en el pueblo a su enemigo). &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y n\u00f3tese que esas vivencias ecomunitaristas, construidas con y no contra los otros, no incluyen el respeto de la supuesta felicidad del capitalista, pues la misma se edifica violando las tres normas de la \u00c9tica, ya que la empresa capitalista no respeta la libertad de decisi\u00f3n de los asalariados, ni se rige por un funcionamiento basado en decisiones consensuadas con los mismos, y porque el capitalismo destruye y contamina a la naturaleza humana y no humana, por los sufrimientos psicosom\u00e1ticos que inflige a los humanos (por ejemplo, por los bajos salarios pagados, por estr\u00e9s causado por ritmos productivos infernales, o por el asedio permanente basado en el temor del asalariado al desempleo y la falta del salario que le permite sobrevivir, o por accidentes o enfermedades laborales que la l\u00f3gica del lucro no se digna a tratar de evitar, etc.), y por la devastaci\u00f3n y contaminaci\u00f3n capitalista de la naturaleza no humana que hoy nos pone ante la inminencia de una cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica planetaria.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ante ese desastre para lo humano y lo no humano que es el capitalismo, la lucha ecomunitarista intentar\u00e1 mostrar que incluso el capitalista ser\u00e1 m\u00e1s feliz cuando sea despojado de su condici\u00f3n de explotador de humanos y destructor-contaminador de no humanos, y pase a hacer parte de la comunidad ecomunitarista en la que, a cambio de lo que \u00e9l le aporte como persona asociada solidariamente a las dem\u00e1s personas, recibir\u00e1 todo lo que necesite para cubrir sus necesidades (y las de sus familiares) existenciales \u00e9ticamente leg\u00edtimas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda m\u00ednima&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sirio L\u00f3pez Velasco, \u00c9tica ecomunitarista, Ed. UASLP, San Luis Potos\u00ed, M\u00e9xico, 2009,&nbsp;disponible gratuitamente en&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/rebelion.org\/download\/etica-ecomunitarista-etica-para-el-socialismo-del-siglo-xxisirio-lopez-velasco\/?wpdmdl=654430&amp;refresh=5ffa00fe3411b1610219774\" target=\"_blank\">https:\/\/rebelion.org\/download\/etica-ecomunitarista-etica-para-el-socialismo-del-siglo-xxisirio-lopez-velasco\/?wpdmdl=654430&amp;refresh=5ffa00fe3411b1610219774<\/a>&nbsp; y en&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.scribd.com\/document\/557262193\/Etica-ecomunitarista\" target=\"_blank\">https:\/\/www.scribd.com\/document\/557262193\/Etica-ecomunitarista<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>______. Contribui\u00e7\u00e3o \u00e0 Teoria da Democracia: uma perspectiva ecomunitarista, Ed. Fi, Porto Alegre, Brasil, 2017,&nbsp;disponible gratuitamente en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.editorafi.org\/196sirio\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.editorafi.org\/196sirio<\/a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ricardo Salas y Jos\u00e9 de la Fuente (orgs.), Introducci\u00f3n al Ecomunitarismo y a la educaci\u00f3n ambiental. Una lectura chilena de la obra de Sirio L\u00f3pez Velasco, Ed. Ariadna, Santiago de Chile, 2021,&nbsp;disponible gratuitamente en&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/zenodo.org\/record\/5745105#.YaZXEdDMI2w\" target=\"_blank\">https:\/\/zenodo.org\/record\/5745105#.YaZXEdDMI2w<\/a>&nbsp;en&nbsp;&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/dlc.dlib.indiana.edu\/dlc\/handle\/10535\/10827\" target=\"_blank\">https:\/\/dlc.dlib.indiana.edu\/dlc\/handle\/10535\/10827<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sirio L\u00f3pez Velasco Fuente: Rebeli\u00f3n Dijo Julius Fucik antes de ser asesinado por los nazis: \u201cHe vivido para la alegr\u00eda, por la alegr\u00eda he ido al combate, y por la alegr\u00eda muero. Que la tristeza no sea nunca asociada a mi nombre\u201d. En primer lugar hay que distinguir entre \u201csoy feliz\u201d y \u201cme siento feliz\u201d. 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