{"id":750,"date":"2019-11-18T14:49:43","date_gmt":"2019-11-18T14:49:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=750"},"modified":"2019-11-19T15:32:32","modified_gmt":"2019-11-19T15:32:32","slug":"el-odio-al-indio","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=750","title":{"rendered":"El odio al indio"},"content":{"rendered":"\n<p>Alvaro Garc\u00eda Linera<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.celag.org\/el-odio-al-indio\/\">CELAG<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Como una espesa niebla nocturna, el odio recorre vorazmente los \nbarrios de las clases medias urbanas tradicionales de Bolivia. Sus ojos \nrebalsan de ira. No gritan, escupen; no reclaman, imponen. Sus c\u00e1nticos \nno son de esperanza ni de hermandad, son de desprecio y discriminaci\u00f3n \ncontra los indios. Se montan en sus motos, se suben a sus camionetas, se\n agrupan en sus fraternidades carnavaleras y universidades privadas y \nsalen a la caza de indios alzados que se atrevieron a quitarles el \npoder.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Santa Cruz organizan hordas motorizadas 4\u00d74 \ncon garrote en mano a escarmentar a los indios, a quienes llaman \n\u201ccollas\u201d, que viven en los barrios marginales y en los mercados. Cantan \nconsignas de que \u201chay que matar collas\u201d, y si en el camino se les cruza \nalguna mujer de pollera la golpean, amenazan y conminan a irse de su \nterritorio. En Cochabamba organizan convoyes para imponer su supremac\u00eda \nracial en la zona sur, donde viven las clases menesterosas, y cargan \n-como si fuera un destacamento de caballer\u00eda- sobre miles de mujeres \ncampesinas indefensas que marchan pidiendo paz. Llevan en la mano bates \nde b\u00e9isbol, cadenas, granadas de gas; algunos exhiben armas de fuego. La\n mujer es su v\u00edctima preferida; agarran a una alcaldesa de una poblaci\u00f3n\n campesina, la humillan, la arrastran por la calle, le pegan, la orinan \ncuando cae al suelo, le cortan el cabello, la amenazan con lincharla, y \ncuando se dan cuenta de que son filmadas deciden echarle pintura roja \nsimbolizando lo que har\u00e1n con su sangre.<\/p>\n\n\n\n<p>En La Paz sospechan de \nsus empleadas y no hablan cuando ellas traen la comida a la mesa. En el \nfondo les temen, pero tambi\u00e9n las desprecian. M\u00e1s tarde salen a las \ncalles a gritar, insultan a Evo y, con \u00e9l, a todos estos indios que \nosaron construir democracia intercultural con igualdad. Cuando son \nmuchos, arrastran la Wiphala, la bandera ind\u00edgena, la escupen, la pisan \nla cortan, la queman. Es una rabia visceral que se descarga sobre este \ns\u00edmbolo de los indios al que quisieran extinguir de la tierra junto con \ntodos los que se reconocen en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>El odio racial es el lenguaje \npol\u00edtico de esta clase media tradicional. De nada sirven sus t\u00edtulos \nacad\u00e9micos, viajes y fe porque, al final, todo se diluye ante el \nabolengo. En el fondo, la estirpe imaginada es m\u00e1s fuerte y parece \nadherida al lenguaje espont\u00e1neo de la piel que odia, de los gestos \nviscerales y de su moral corrompida.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo explot\u00f3 el domingo 20, \ncuando Evo Morales gan\u00f3 las elecciones con m\u00e1s de 10 puntos de distancia\n sobre el segundo, pero ya no con la inmensa ventaja de antes ni el 51% \nde los votos. Fue la se\u00f1al que estaban esperando las fuerzas regresivas \nagazapadas: desde el timorato candidato opositor liberal, las fuerzas \npol\u00edticas ultraconservadoras, la OEA y la inefable clase media \ntradicional. Evo hab\u00eda ganado nuevamente pero ya no ten\u00eda el 60% del \nelectorado; estaba m\u00e1s d\u00e9bil y hab\u00eda que ir sobre \u00e9l. El perdedor no \nreconoci\u00f3 su derrota. La OEA habl\u00f3 de \u201celecciones limpias\u201d pero de una \nvictoria menguada y pidi\u00f3 segunda vuelta, aconsejando ir en contra de la\n Constituci\u00f3n, que establece que si un candidato tiene m\u00e1s del 40% de \nlos votos y m\u00e1s de 10% de votos sobre el segundo es el candidato electo.\n Y la clase media se lanz\u00f3 a la cacer\u00eda de los indios. En la noche del \nlunes 21 se quemaron 5 de los 9 \u00f3rganos electorales, incluidas papeletas\n de sufragio. La ciudad de Santa Cruz decret\u00f3 un paro c\u00edvico que \narticul\u00f3 a los habitantes de las zonas centrales de la ciudad, \nramific\u00e1ndose el paro a las zonas residenciales de La Paz y Cochabamba. Y\n entonces se desat\u00f3 el terror.<\/p>\n\n\n\n<p>Bandas paramilitares comenzaron a \nasediar instituciones, quemar sedes sindicales, a incendiar los \ndomicilios de candidatos y l\u00edderes pol\u00edticos del partido de gobierno. \nHasta el propio domicilio privado del presidente fue saqueado; en otros \nlugares las familias, incluidos hijos, fueron secuestrados y amenazados \nde ser flagelados y quemados si su padre ministro o dirigente sindical \nno renunciaba a su cargo. Se hab\u00eda desatado una dilatada noche de \ncuchillos largos, y el fascismo asomaba las orejas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando las \nfuerzas populares movilizadas para resistir este golpe civil comenzaron a\n retomar el control territorial de las ciudades con la presencia de \nobreros, trabajadores mineros, campesinos, ind\u00edgenas y pobladores \nurbanos -y el balance de la correlaci\u00f3n de fuerzas se estaba inclinando \nhacia el lado de las fuerzas populares- vino el mot\u00edn policial.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\n polic\u00edas hab\u00edan mostrado durante semanas una gran indolencia e \nineptitud para proteger a la gente humilde cuando era golpeada y \nperseguida por bandas fascistoides. Pero a partir del viernes, con el \ndesconocimiento del mando civil, muchos de ellos mostraron una \nextraordinaria habilidad para agredir, detener, torturar y matar a \nmanifestantes populares. Claro, antes hab\u00eda que contener a los hijos de \nla clase media y, supuestamente, no ten\u00edan capacidad; sin embargo ahora,\n que se trataba de reprimir a indios revoltosos, el despliegue, la \nprepotencia y la sa\u00f1a represiva fueron monumentales. Lo mismo sucedi\u00f3 \ncon las Fuerzas Armadas. Durante toda nuestra gesti\u00f3n de gobierno nunca \npermitimos que salieran a reprimir las manifestaciones civiles, ni \nsiquiera durante el primer golpe de Estado c\u00edvico del 2008. Y ahora, en \nplena convulsi\u00f3n y sin que nosotros les pregunt\u00e1ramos nada, plantearon \nque no ten\u00edan elementos antidisturbios, que apenas ten\u00edan 8 balas por \nintegrante y que para que se hagan presentes en la calle de manera \ndisuasiva se requer\u00eda un decreto presidencial. No obstante, no dudaron \nen pedir\/imponer al presidente Evo su renuncia rompiendo el orden \nconstitucional. Hicieron lo posible para intentar secuestrarlo cuando se\n dirig\u00eda y estaba en el Chapare; y cuando se consum\u00f3 el golpe salieron a\n las calles a disparar miles de balas, a militarizar las ciudades, \nasesinar a campesinos. Y todo ello sin ning\u00fan decreto presidencial. Para\n proteger al indio se requer\u00eda decreto. Para reprimir y matar indios \ns\u00f3lo bastaba obedecer lo que el odio racial y clasista ordenaba. Y en \ns\u00f3lo 5 d\u00edas ya hay m\u00e1s de 18 muertos, 120 heridos de bala. Por supuesto,\n todos ellos ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta que todos debemos responder es\n \u00bfc\u00f3mo es que esta clase media tradicional pudo incubar tanto odio y \nresentimiento hacia el pueblo, llev\u00e1ndola a abrazar un fascismo \nracializado y centrado en el indio como enemigo?\u00bfC\u00f3mo hizo para irradiar\n sus frustraciones de clase a la polic\u00eda y a las FF. AA. y ser la base \nsocial de esta fascistizaci\u00f3n, de esta regresi\u00f3n estatal y degeneraci\u00f3n \nmoral?<\/p>\n\n\n\n<p>Ha sido el rechazo a la igualdad, es decir, el rechazo a los fundamentos mismos de una democracia sustancial.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\n \u00faltimos 14 a\u00f1os de gobierno de los movimientos sociales han tenido como\n principal caracter\u00edstica el proceso de igualaci\u00f3n social, la reducci\u00f3n \nabrupta de la extrema pobreza (de 38 al 15%), la ampliaci\u00f3n de derechos \npara todos (acceso universal a la salud, a educaci\u00f3n y a protecci\u00f3n \nsocial), la indianizaci\u00f3n del Estado (m\u00e1s del 50% de los funcionarios de\n la administraci\u00f3n p\u00fablica tienen una identidad ind\u00edgena, nueva \nnarrativa nacional en torno al tronco ind\u00edgena), la reducci\u00f3n de las \ndesigualdades econ\u00f3micas (ca\u00edda de 130 a 45 la diferencia de ingresos \nentre los m\u00e1s ricos y los m\u00e1s pobres); es decir, la sistem\u00e1tica \ndemocratizaci\u00f3n de la riqueza, del acceso a los bienes p\u00fablicos, a las \noportunidades y al poder estatal. La econom\u00eda ha crecido de 9.000 \nmillones de d\u00f3lares a 42.000, ampli\u00e1ndose el mercado y el ahorro \ninterno, lo que ha permitido a mucha gente tener su casa propia y \nmejorar su actividad laboral.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esto dio lugar a que en una \nd\u00e9cada el porcentaje de personas de la llamada \u201cclase media\u201d, medida en \ningresos, haya pasado del 35% al 60%, la mayor parte proveniente de \nsectores populares, ind\u00edgenas. Se trata de un proceso de democratizaci\u00f3n\n de los bienes sociales mediante la construcci\u00f3n de igualdad material \npero que, inevitablemente, ha llevado a una r\u00e1pida devaluaci\u00f3n de los \ncapitales econ\u00f3micos, educativos y pol\u00edticos pose\u00eddos por las clases \nmedias tradicionales. Si antes un apellido notable o el monopolio de los\n saberes leg\u00edtimos o el conjunto de v\u00ednculos parentales propios de las \nclases medias tradicionales les permit\u00eda acceder a puestos en la \nadministraci\u00f3n p\u00fablica, obtener cr\u00e9ditos, licitaciones de obras o becas,\n hoy la cantidad de personas que pugnan por el mismo puesto u \noportunidad no s\u00f3lo se ha duplicado -reduciendo a la mitad las \nposibilidades de acceder a esos bienes- sino que, adem\u00e1s, los \n\u201carribistas\u201d, la nueva clase media de origen popular ind\u00edgena, tiene un \nconjunto de nuevos capitales (idioma ind\u00edgena, v\u00ednculos sindicales) de \nmayor valor y reconocimiento estatal para pugnar por los bienes p\u00fablicos\n disponibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata, por tanto, de un desplome de lo que era \nuna caracter\u00edstica de la sociedad colonial: la etnicidad como capital, \nes decir, del fundamento imaginado de la superioridad hist\u00f3rica de la \nclase media por sobre las clases subalternas porque aqu\u00ed, en Bolivia, la\n clase social s\u00f3lo es comprensible y se visibiliza bajo la forma de \njerarqu\u00edas raciales. El que los hijos de esta clase media hayan sido la \nfuerza de choque de la insurgencia reaccionaria es el grito violento de \nuna nueva generaci\u00f3n que ve c\u00f3mo la herencia del apellido y la piel se \ndesvanece ante la fuerza de la democratizaci\u00f3n de bienes. As\u00ed, aunque \nenarbolen banderas de la democracia entendida como voto, en realidad se \nhan sublevado contra la democracia entendida como igualaci\u00f3n y \ndistribuci\u00f3n de riquezas. Por eso el desborde de odio, el derroche de \nviolencia; porque la supremac\u00eda racial es algo que no se racionaliza, se\n vive como impulso primario del cuerpo, como tatuaje de la historia \ncolonial en la piel. De ah\u00ed que el fascismo no s\u00f3lo sea la expresi\u00f3n de \nuna revoluci\u00f3n fallida sino, parad\u00f3jicamente tambi\u00e9n en sociedades \npostcoloniales, el \u00e9xito de una democratizaci\u00f3n material alcanzada.<\/p>\n\n\n\n<p>Por\n ello no sorprende que mientras los indios recogen los cuerpos de \nalrededor de una veintena de muertos asesinados a bala, sus victimarios \nmateriales y morales narran que lo han hecho para salvaguardar la \ndemocracia. Pero en realidad saben que lo que han hecho es proteger el \nprivilegio de casta y apellido.<\/p>\n\n\n\n<p>El odio racial solo puede \ndestruir; no es un horizonte, no es m\u00e1s que una primitiva venganza de \nuna clase hist\u00f3rica y moralmente decadente que demuestra que, detr\u00e1s de \ncada mediocre liberal, se agazapa un consumado golpista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alvaro Garc\u00eda Linera CELAG Como una espesa niebla nocturna, el odio recorre vorazmente los barrios de las clases medias urbanas tradicionales de Bolivia. Sus ojos rebalsan de ira. No gritan, escupen; no reclaman, imponen. Sus c\u00e1nticos no son de esperanza ni de hermandad, son de desprecio y discriminaci\u00f3n contra los indios. Se montan en sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":751,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/750"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=750"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/750\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":752,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/750\/revisions\/752"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/751"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=750"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=750"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=750"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}