{"id":7664,"date":"2022-10-15T09:01:37","date_gmt":"2022-10-15T09:01:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=7664"},"modified":"2022-10-15T09:01:39","modified_gmt":"2022-10-15T09:01:39","slug":"el-yugo-de-los-cereales","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=7664","title":{"rendered":"El yugo de los cereales"},"content":{"rendered":"\n<p>Gustavo Duch<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/el-yugo-de-los-cereales\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>De entre todos los vegetales que habitaban en el planeta Tierra, los antepasados del trigo, el ma\u00edz y el arroz eran algunas de las especies m\u00e1s desvalidas, fr\u00e1giles y poco adaptadas para sobrevivir. En los pocos meses que cada planta viv\u00eda, a lo sumo dos estaciones, solo ten\u00edan una oportunidad para quedar fecundadas, producir semillas y dejarlas caer sobre la tierra confiando que pudieran germinar. Las plantas perennes y de extensas ra\u00edces, hierbas, arbustos y \u00e1rboles, \u00bfles dejar\u00edan tierra y sol con los que alimentarse y brotar? \u00bfSus semillas no ser\u00edan comidas por insectos o p\u00e1jaros? \u00bfLlover\u00eda a tiempo antes de su deshidrataci\u00f3n?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con esa preocupaci\u00f3n en su mente, estos cereales segu\u00edan atentos a todo lo que ocurr\u00eda a su alrededor. Y observaron que, como ellos, en el reino animal tambi\u00e9n exist\u00eda una especie poco afortunada y con pocas posibilidades de perdurar. Los humanos, unos simios b\u00edpedos, a duras penas resolv\u00edan su alimentaci\u00f3n carn\u00edvora. Ten\u00edan pocas aptitudes para la caza: no eran fuertes, no eran veloces, no dispon\u00edan ni de garras ni de afilados colmillos. No pod\u00edan, como otros mam\u00edferos con m\u00e1s est\u00f3magos que ellos, alimentarse de cualquier tipo de vegetal. Pero algo les llamaba la atenci\u00f3n: adem\u00e1s de contar con dedos muy h\u00e1biles en sus manos y un pulgar oponible para sujetar herramientas, parec\u00edan seres pensativos, astutos, perspicaces.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, hace unos 10.000 a\u00f1os, el trigo del Mediterr\u00e1neo, el ma\u00edz americano y el arroz en Asia, sincronizados sin que sepamos entender c\u00f3mo, se pusieron de acuerdo para lanzar su estrategia evolutiva. \u201c\u00bfQu\u00e9 os parece si domesticamos a los humanos? Si les encandilamos con nuestro sabor, si se acostumbran a comernos, conseguiremos que nos hagan la vida mucho m\u00e1s f\u00e1cil, que tengamos m\u00e1s opciones de sobrevivir como especie. Despejar\u00e1n y aclarar\u00e1n parcelas de tierra donde nuestras semillas no encuentren competencia. Las enterrar\u00e1n delicadamente en surcos y bien se cuidar\u00e1n de que nadie se las coma o se las lleve. Las regar\u00e1n puntualmente para asegurar que germinen y, para que crezcan sanas y fuertes, escardar\u00e1n a su alrededor tantas veces como haga falta. Si es necesario, vallar\u00e1n el terreno para impedir que otros animales no humanos se coman a nuestra descendencia, y tened por seguro que, si bien se comer\u00e1n parte de ella, guardar\u00e1n siempre semillas para replantarnos en pr\u00f3ximas temporadas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cereales hab\u00edan conseguido su prop\u00f3sito, una simbiosis con la humanidad que permitir\u00eda su supervivencia. A la humanidad no le fue tampoco mal del todo<\/p>\n\n\n\n<p>Y eso fue lo que hicieron, cual manzana de Eva o Blancanieves, incorporaron en sus semillas unas sustancias que embelesaron a los humanos con una dulzura que en su cerebro activ\u00f3 centros del placer, del bienestar y la adicci\u00f3n. Y ocurri\u00f3 tal como hab\u00edan pensado: los b\u00edpedos dejaron atr\u00e1s su vida de paciente vagabundeo, caza y recolecci\u00f3n para asentarse junto a los cultivos de cereales a los que deb\u00edan atender durante muchas y largas horas de sudores y espalda curvada. Junto a sus peque\u00f1as aldeas, decidieron construir establos donde recoger el ganado por las noches y tomar de ellos el esti\u00e9rcol para incorporarlo a la tierra y garantizar las mejores condiciones de crecimiento de los cereales. En parcelas secundarias aprendieron a cultivar otros vegetales que con algo de carne complement\u00f3 su dieta gran\u00edvora. Y edificaron altares para adorarlos. Fundaron civilizaciones. El dios arroz, el padre ma\u00edz o el pan sagrado reemplazaron de los ritos humanos su antigua devoci\u00f3n por la tierra, el sol, las estrellas, la lluvia o las monta\u00f1as. Los cereales hab\u00edan conseguido sobradamente su prop\u00f3sito, una simbiosis con la humanidad que permitir\u00eda su supervivencia. A la humanidad, en esta vida campesina, no le fue tampoco mal del todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los humanos, que con sus ojos ciegos cre\u00edan que eran ellos los dominadores, siguieron ejerciendo de colaboracionistas en los avances imperialistas de los cereales. Para el cultivo de m\u00e1s cereales, talaron bosques y selvas por todo el planeta uniformando de monocultivos lo que, como un mosaico, era un paisaje diverso en formas y colores. Con ello exterminaron buena parte de la biodiversidad vegetal y animal que ah\u00ed habitaba, sin comprender el papel que jugaban en la Naturaleza. Aprendieron a fabricar herramientas cada vez m\u00e1s eficientes para roturar la tierra, una o dos veces al a\u00f1o, sin comprender que de esa manera mataban todo el microbioma descomponedor que la alimentaba. De hecho, pensado que eran sus enemigos, inventaron todo tipo de venenos para acabar con estos peque\u00f1\u00edsimos seres vivos. Modificaron el curso de los r\u00edos y secaron humedales para llevarles riego a sus sedientos amos. Perforaron con pozos el cuerpo terr\u00e1queo para extraer la sangre fosilizada de antiguos animales con los que, artificialmente, hacer crecer m\u00e1s r\u00e1pidos a sus se\u00f1ores y por sus se\u00f1ores empu\u00f1aron armas con las que invadir m\u00e1s tierra para Ellos. Ni tan siquiera retrocedieron cuando la colonizaci\u00f3n cerealista provoc\u00f3 el hambre en buena parte de su propia especie humana.<\/p>\n\n\n\n<p>La alianza cereal\/humano, sin atender a la complejidad de relaciones que conforma la vida, ha acaparado para ella todo el planeta<\/p>\n\n\n\n<p>Los cereales, de todas formas, no pod\u00edan dejar que sus esclavos humanos tomaran sus propias decisiones. As\u00ed, cuando la producci\u00f3n mundial de cereales superaba con mucho las necesidades de alimentaci\u00f3n de los humanos, antes que decidieran reducir su producci\u00f3n, pusieron en marcha nuevas estrategias. \u201cLes demostraremos que, si encierran al ganado en establos y les alimentan con nuestras prote\u00ednas, \u00e9stos engordar\u00e1n antes y dar\u00e1n m\u00e1s huevos y leche. Cuando casi sea imposible criar m\u00e1s ganado, les animaremos a que nos utilicen como combustibles para sus m\u00e1quinas. Y cuando caigan en la cuenta de que todo este modelo agr\u00edcola industrializado pone en riesgo la supervivencia de la especie humana, les haremos creer que la culpa de todo la tiene la ganader\u00eda, y se rendir\u00e1n de nuevo a nosotros, ahora disfrazados en las bondades de la prote\u00edna vegetal, del tofu de soja (una colega gram\u00ednea) o de hamburguesas de ma\u00edz\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya sea desde el punto de vista de los humanos o de los cereales, se aprecia lo mismo: la alianza cereal\/humano, sin atender a la complejidad de relaciones que conforma la vida, ha acaparado para ella todo el planeta. \u00bfAs\u00ed sea?<\/p>\n\n\n\n<p><em><a href=\"https:\/\/ctxt.es\/user\/profile\/gustavoduch\">Gustavo Duch<\/a>. Licenciado en veterinaria. Coordinador de \u2018Soberan\u00eda alimentaria, biodiversidad y culturas\u2019. Colabora con movimientos campesinos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gustavo Duch Fuente: Rebeli\u00f3n De entre todos los vegetales que habitaban en el planeta Tierra, los antepasados del trigo, el ma\u00edz y el arroz eran algunas de las especies m\u00e1s desvalidas, fr\u00e1giles y poco adaptadas para sobrevivir. 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