{"id":8089,"date":"2022-12-30T12:13:14","date_gmt":"2022-12-30T12:13:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8089"},"modified":"2022-12-30T12:13:15","modified_gmt":"2022-12-30T12:13:15","slug":"el-fin-de-la-historia-o-el-fin-del-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8089","title":{"rendered":"\u00bfEl fin de la historia o el fin del capitalismo?"},"content":{"rendered":"\n<p>Pedro Rivera Ramos<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/el-fin-de-la-historia-o-el-fin-del-capitalismo\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Hace treinta a\u00f1os sal\u00eda publicado el pol\u00e9mico libro&nbsp;<strong>\u201cThe End of History and the Last Man\u201d,<\/strong>&nbsp;escrito por el ensayista y polit\u00f3logo estadounidense de origen japon\u00e9s Francis Fukuyama. Esta obra vendr\u00eda a ser una ampliaci\u00f3n de las tesis triunfalistas que este autor adelantara en su ensayo \u00bfEl Fin de la Historia?, donde aseguraba que con el desplome del comunismo en los pa\u00edses de la Europa del Este y el fin de la Guerra Fr\u00eda, comenzaba en todo el mundo una etapa final de la historia, que se iba a caracterizar por un lado, por la ausencia de batallas ideol\u00f3gicas y revoluciones violentas que amenazaran al capitalismo con ideolog\u00edas alternativas, y por la otra, por el triunfo definitivo del sistema capitalista y las democracias liberales occidentales sobre el socialismo. Para Fukuyama, el capitalismo es el sistema pol\u00edtico m\u00e1s perfecto que ha podido concebir el g\u00e9nero humano y el \u00fanico capaz de satisfacer las necesidades de los hombres a trav\u00e9s de la actividad econ\u00f3mica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todo el pensamiento de Fukuyama en las obras citadas est\u00e1 basado fundamentalmente en su interpretaci\u00f3n personal de los hechos ocurridos en el mundo a partir de 1989, con la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, la desintegraci\u00f3n de la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y en un concepto hegeliano de la historia como proceso dial\u00e9ctico, muy utilizado en su tiempo por Carlos Marx. Es desde aqu\u00ed que se construye, entonces, las controversiales ideas del \u201cfin de las ideolog\u00edas\u201d y del \u201cfin de la historia\u201d; est\u00e1 \u00faltima ya anunciada por el fil\u00f3sofo Hegel en 1806, durante la victoria de Napole\u00f3n en la batalla de Jena sobre la monarqu\u00eda prusiana.&nbsp;&nbsp;Profec\u00eda tan vieja como la historia del cristianismo. Pero \u00e9sta, la de Fukuyama, es la del intelectual a sueldo del Departamento de Estado de los Estados Unidos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de ocuparnos desde la sem\u00e1ntica o desde el campo filos\u00f3fico, de si la historia ha llegado a su fin, lo cierto es que a finales de la d\u00e9cada del 80 se producen una serie de acontecimientos en el mundo, que van a significar para toda la humanidad un cambio hist\u00f3rico trascendental, marcado sobre todo, con la \u201cculminaci\u00f3n de un per\u00edodo espec\u00edfico en la historia de la posguerra\u201d. Pero ese mundo desideologizado que se cree alcanzar con la imposici\u00f3n a escala universal de la democracia liberal y la econom\u00eda de mercado, al cabo de tres d\u00e9cadas despu\u00e9s de ese tan ingenuo triunfalismo so\u00f1ador, parece no existir y parece que no existir\u00e1 jam\u00e1s. Con ello tambi\u00e9n y para desventura de Fukuyama, el \u201csiglo americano\u201d est\u00e1 llegando a su fin. Ya que aunque los seres humanos no contemos hoy con una clara alternativa de modelo que supere al capitalismo y sus contradicciones, es evidente que el sistema capitalista contempor\u00e1neo se encuentra sumido en una profunda crisis general y en un estado de avanzada decadencia y descomposici\u00f3n, tanto en sus \u00e1mbitos pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales y ambientales, del que no tiene salvaci\u00f3n alguna.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No hay un solo resquicio de la vida en este planeta, que el actual modelo de desarrollo no lo tenga amenazado con el agotamiento o la muerte. No solo est\u00e1 en crisis su sistema de democracia representativa y sus partidos pol\u00edticos que vienen arrastrando desde hace a\u00f1os una baja credibilidad, sino tambi\u00e9n su orden econ\u00f3mico basado en un crecimiento continuo, que resulta insostenible en el tiempo al desafiar los l\u00edmites biof\u00edsicos de los ecosistemas, dilapidando de manera irracional los recursos naturales y energ\u00e9ticos y promoviendo entre los seres humanos un consumismo patol\u00f3gico exponencial.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El capitalismo globalizador y neoliberal predominante hace mucho tiempo, dejo (si alguna vez lo fue), de ser un modelo viable para la civilizaci\u00f3n humana. Ninguna prosperidad trajo (excepto para los m\u00e1s ricos), la ola de privatizaciones, el desmantelamiento del Estado, la reducci\u00f3n de los salarios reales de los trabajadores, la desregulaci\u00f3n de actividades econ\u00f3micas o las reformas fiscales a favor de los m\u00e1s poderosos, que se impusieron en el mundo hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os. Sobre esto manifestamos en el art\u00edculo \u201cPol\u00edtica y Globalizaci\u00f3n Neoliberal\u201d que escribimos en el a\u00f1o 2003:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl proceso globalizador de tinte neoliberal, que arranc\u00f3 a inicios de las d\u00e9cadas 70 y 80 como expresi\u00f3n objetiva del proceso hist\u00f3rico de desarrollo y expansi\u00f3n internacional de las relaciones de producci\u00f3n capitalista, no ha dejado ning\u00fan \u00e1mbito de la vida social, econ\u00f3mica, ecol\u00f3gica, pol\u00edtica, cultural y tecnol\u00f3gica del planeta, que no haya recibido sus efectos o sentido sus manifestaciones. La globalizaci\u00f3n, pese a la vehemente apolog\u00eda de sus defensores, viene acompa\u00f1ada con el incremento de la pobreza y el desempleo; niveles exagerados de corrupci\u00f3n p\u00fablica y privada; aumento de la violencia, drogadicci\u00f3n y el crimen organizado; privatizaci\u00f3n acelerada de empresas y monopolios p\u00fablicos; reformas injustas a los sistemas de pensiones; da\u00f1os acelerados al ambiente y crisis evidente de todo el sistema pol\u00edtico tradicional, en que se sustenta la democracia representativa.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Desde hace alg\u00fan tiempo y en casi todo el orbe, se est\u00e1 produciendo un fuerte cuestionamiento al sistema pol\u00edtico basado en la participaci\u00f3n de partidos y agrupaciones pol\u00edticas, cuyos programas y proyectos se encuentran, en la mayor\u00eda de los casos, alejados o divorciados de un sinn\u00famero de problemas actuales (ecol\u00f3gicos y juveniles por citar algunos), que preocupan a amplias e influyentes capas de la sociedad y que terminan, al sentirse ignoradas y marginadas,&nbsp;&nbsp;por experimentar con nuevas formas de participaci\u00f3n ciudadana y otorgarle el dep\u00f3sito de su confianza y esperanza a personalidades de la vida nacional (artistas, militares y pr\u00f3speros millonarios), que no proceden de las fuerzas pol\u00edticas tradicionales.&nbsp;&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En esencia, a lo que se asiste hoy, es a un indiscutible desgaste de la democracia representativa, donde el paso de las promesas electorales de campa\u00f1a a la decepci\u00f3n de los electores, transcurre casi sin pausa; presidentes abandonan el cargo o terminan su per\u00edodo arrastrando una estela de corrupci\u00f3n; miembros de una colectividad pol\u00edtica se pasean de una a otra, sin que esto represente absolutamente ning\u00fan trauma ideol\u00f3gico o pol\u00edtico para ellos, mientras se consolida en extensas regiones del planeta una creciente tendencia del electorado al abstencionismo y al voto de castigo\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por eso muy pocos en el mundo de hoy se atreven a negar que la democracia representativa, y la cultura pol\u00edtica en el capitalismo, se encuentran en una profunda crisis.&nbsp;Es una crisis principalmente de credibilidad y legitimidad, que est\u00e1 transformando los conceptos de democracia y representatividad, hasta el punto que empuja a los ciudadanos en casi todas partes del mundo, a la abstenci\u00f3n electoral, al desinter\u00e9s pol\u00edtico, a la desafiliaci\u00f3n de los partidos pol\u00edticos tradicionales y a la b\u00fasqueda de alternativas entre partidos, organizaciones y candidatos, surgidos de sectores muy alejados de las formas convencionales de la pol\u00edtica y que con frecuencia tienen un marcado talante populista, mesi\u00e1nico y autocr\u00e1tico. A esto se suma la existencia mayoritaria dentro de la llamada clase pol\u00edtica, de personas con una manifiesta pobreza tanto de valores morales como intelectuales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El discurso pol\u00edtico, cada d\u00eda m\u00e1s, carece casi por completo de contenido entre los candidatos y se concentra en explotar estrategias de mercadotecnia, imagen, internet y redes sociales. Cuando eso no basta para ganar elecciones, se recurre al uso y manipulaci\u00f3n de los datos personales que todos cedemos por diversas razones, que luego son recopilados mediante sutiles m\u00e9todos de tecnolog\u00eda digital y analizados con programas de inteligencia artificial, como hiciera la empresa brit\u00e1nica Cambridge Analytica durante la campa\u00f1a de Donald Trump. Una prueba m\u00e1s elocuente que la democracia liberal, en este caso la estadounidense, padece de un deterioro irreversible, ocurri\u00f3 cuando en el 2010 la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, justific\u00f3 la legalidad del financiamiento privado de las elecciones por grandes empresas y personas adineradas.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a que vivimos en un planeta finito donde los recursos son limitados, el&nbsp;&nbsp;modo de producci\u00f3n capitalista se viene comportando con un total desprecio de estos rasgos, al ejercer una fuerte presi\u00f3n y explotaci\u00f3n sobre ellos, lo que pone en riesgo precisamente, los sistemas ecol\u00f3gicos de los que depende la humanidad y toda la vida sobre la Tierra.&nbsp;&nbsp;El actual sistema productivo opera con una marcada tendencia destructiva de la Naturaleza, sin medir los costos y las consecuencias, solo el lucro desmedido. Est\u00e1 en su propia l\u00f3gica interna, en su car\u00e1cter depredador y en su desconfianza intr\u00ednseca a los cambios.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy se extraen en este mundo para beneficio de los m\u00e1s ricos, un 50% m\u00e1s de recursos naturales que hace tres d\u00e9cadas y el 50% de todas las emisiones de di\u00f3xido de carbono producidas a nivel global, son responsabilidad \u00fanicamente del 7% de la poblaci\u00f3n mundial. Solo en el 2010 se extrajeron de la Tierra m\u00e1s&nbsp;&nbsp;de 70 mil millones de toneladas de materias primas y se espera que para el a\u00f1o 2050, esa cifra supere las 180 mil millones. Desde el 28 de julio de 2022, el planeta viene consumiendo m\u00e1s recursos naturales de los que es capaz de regenerar en un a\u00f1o. Del fin de la era de los combustibles f\u00f3siles solo nos separan 60 a\u00f1os. Cada d\u00eda el mundo pierde para siempre m\u00e1s de 10 especies de organismos vivos y m\u00e1s de un mill\u00f3n se encuentran al borde de la extinci\u00f3n por culpa de actividades humanas. Asimismo, la mitad de las selvas existentes que exist\u00edan en 1950 han desaparecido y seg\u00fan la FAO, este ritmo de deforestaci\u00f3n se mantiene tan alarmante, que durante el per\u00edodo 2015-2020 se perdieron 10 millones de hect\u00e1reas por a\u00f1o.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior solo viene a constatar a\u00fan m\u00e1s, que el modelo de desarrollo predominante en el mundo se encuentra en franca decadencia y que en su etapa actual, se distingue por una concurrencia e integraci\u00f3n entre sus constantes crisis econ\u00f3micas incurables, con las crisis ambientales y el cambio clim\u00e1tico.&nbsp;&nbsp;Esta situaci\u00f3n y estos procesos parecen configurar un drama de desigualdades econ\u00f3micas y sociales, junto a una cat\u00e1strofe medioambiental sin precedentes; todo esto sin mencionar siquiera la posibilidad del uso de armas nucleares y de destrucci\u00f3n masiva, tanto en la Tierra como en el espacio exterior, que al tornarse peligroso para el capitalismo y abocarlo a un posible desenlace fatal, amenaza seriamente nuestra civilizaci\u00f3n y toda la supervivencia del g\u00e9nero humano. Aqu\u00ed dir\u00eda el escritor espa\u00f1ol Santiago Alba Rico: \u201cno es la crisis del capitalismo, no, sino el capitalismo mismo\u201d. Por eso tenemos&nbsp;toda la urgencia de imaginarnos no el fin de la historia al modo de Fukuyama, sino el fin del sistema capitalista, antes que nos quedemos completamente sin un planeta habitable.&nbsp;&nbsp;As\u00ed ya dejar\u00edamos de concederle alguna validez a la advertencia que alguna vez les fuese adjudicada tanto a Frederic Jameson y Slavoj&nbsp;\u017di\u017eek,&nbsp;cuando expresaron que \u201cparece m\u00e1s f\u00e1cil imaginarnos el fin del mundo que el fin del capitalismo\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es evidente que el sistema parece estar alcanzando sus l\u00edmites, en cuanto a la explotaci\u00f3n salvaje y despiadada que ejerce sobre los seres humanos y su h\u00e1bitat natural. Ya ha demostrado ser totalmente incompatible con las preocupaciones ambientales y ecol\u00f3gicas. Ciertamente todav\u00eda cuenta con una gran capacidad reproductiva, reformista y regenerativa, pero cada d\u00eda le resulta m\u00e1s dif\u00edcil apuntalar las fr\u00e1giles bases que lo hacen insostenible. Para nada esconde su af\u00e1n de encontrarle soluciones a los problemas que lo persiguen, a trav\u00e9s de inveros\u00edmiles soluciones tecnol\u00f3gicas o de control poblacional. Ni siquiera temen cargarse con los valores y principios democr\u00e1ticos, como propuso el famoso fil\u00f3sofo neoliberal Friedrich von Hayek, si de salvar el capitalismo se trata.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso la humanidad ha de encontrar cuanto antes otra forma de organizaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica, que ofrezca realmente soluciones a los problemas principales de los seres humanos. Debemos comenzar a definir con claridad qu\u00e9 mundo queremos construir y qu\u00e9 estrategia vamos a usar para ello. Es preciso dotarnos de una teor\u00eda del cambio y de la construcci\u00f3n de una alternativa viable, al insostenible modelo actual. Y es que nuestro proyecto de cambios profundos est\u00e1 muy lejos de incumbarse en redes sociales, hashtags y memes; ha de nacer (sino est\u00e1 ya naciendo), de luchas concretas y reales por la supervivencia del g\u00e9nero humano y su civilizaci\u00f3n, por lucha culturales que apunten hacia una&nbsp;&nbsp;verdadera emancipaci\u00f3n humana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A principios de la d\u00e9cada del 70 el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Roger Garaudy, escribir\u00eda en su libro \u201c\u00bfSe puede ser comunista hoy?\u201d, que el capitalismo todav\u00eda puede vislumbrarnos con grandes avances en el campo de la ciencia y la tecnolog\u00eda, pero lo que ya no puede hacer es darle un sentido a la vida.&nbsp;&nbsp;Medio siglo despu\u00e9s de esa afirmaci\u00f3n tan contundente, el sistema capitalista sigue por su esencia y sus contradicciones inherentes, garantizando riquezas y felicidad a un porcentaje \u00ednfimo de la poblaci\u00f3n mundial, a costa de hacer infeliz a cientos de millones personas alrededor de todo el planeta, para los que el hambre y las privaciones materiales son la realidad de todos los d\u00edas. He all\u00ed el verdadero fracaso de un modelo pol\u00edtico y socioecon\u00f3mico que est\u00e1 llegando a su fin y para el cual la historia, pese a los denodados esfuerzos de Fukuyama, nunca dej\u00f3 de estar en marcha.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro Rivera Ramos Fuente: Rebeli\u00f3n Hace treinta a\u00f1os sal\u00eda publicado el pol\u00e9mico libro&nbsp;\u201cThe End of History and the Last Man\u201d,&nbsp;escrito por el ensayista y polit\u00f3logo estadounidense de origen japon\u00e9s Francis Fukuyama. 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