{"id":8493,"date":"2023-04-15T10:52:56","date_gmt":"2023-04-15T10:52:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8493"},"modified":"2023-07-05T11:29:27","modified_gmt":"2023-07-05T11:29:27","slug":"estados-unidos-improvisa-frente-a-la-ruta-de-la-seda","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8493","title":{"rendered":"Estados Unidos improvisa frente a la Ruta de la Seda"},"content":{"rendered":"\n<p>Claudio Katz<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/estados-unidos-improvisa-frente-a-la-ruta-de-la-seda\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La dominaci\u00f3n de Estados Unidos sobre Am\u00e9rica Latina no tiene equivalentes en otras partes del mundo. En ninguna otra zona mantuvo un control tan directo con intervenciones tan sostenidas. Siempre consider\u00f3 a la regi\u00f3n como una simple prolongaci\u00f3n de su propio territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esta singular gravitaci\u00f3n, el retroceso de la primera potencia al sur del R\u00edo Grande es ilustrativa de la crisis del poder norteamericano. Washington pierde posiciones en su viejo feudo a un ritmo asombroso.<\/p>\n\n\n\n<p>Las evidencias de este declive en plano econ\u00f3mico han sido contundentes luego del fracaso del ALCA. La fallida integraci\u00f3n comercial y financiera de toda la regi\u00f3n bajo su control, afect\u00f3 un mercado tradicional del capitalismo estadounidense. Ese frustrado proyecto no fue reemplazado por ning\u00fan otro plan del mismo porte. Los tratados bilaterales no dieron el resultado esperado y el viejo anhelo de supremac\u00eda panamericana qued\u00f3 archivado.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta adversidad econ\u00f3mica se extiende al plano geopol\u00edtico-militar. La erosi\u00f3n del liderazgo yanqui no fue revertida en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas con mayor despliegue del Comando Sur, la IV Flota, las bases de Colombia o la presencia de la DEA, la CIA y el FBI. La Casa Blanca no pudo repetir las ocupaciones de Granada (1983) o Panam\u00e1 (1989). Reforz\u00f3 el bloqueo a Cuba y ensay\u00f3 complots contra Venezuela, pero no logr\u00f3 reconstruir la OEA, ni organizar el contragolpe continental que ansiaba el Grupo de Lima.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo retroceso se corrobora en el plano ideol\u00f3gico. El \u201csue\u00f1o americano\u201d ya no deslumbra con antes. Persiste la exaltaci\u00f3n del capitalismo puro y tambi\u00e9n la adulaci\u00f3n de la empresa o la idealizaci\u00f3n de la competencia, pero la referencia estadounidense perdi\u00f3 su tradicional y excluyente centralidad. Las dificultades que afronta la econom\u00eda del Norte disuaden las apolog\u00edas del pasado. El acrecentamiento de la desigualdad torna adem\u00e1s inveros\u00edmil, la identificaci\u00f3n del sistema pol\u00edtico estadounidense con el bienestar de las mayor\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n pierde adeptos la vieja imagen de la primera potencia como protectora del continente. S\u00f3lo para decrecientes sectores de las elites regionales contin\u00faa encarnando los valores comunes de la humanidad. La intervenci\u00f3n internacional de Washington ya no es vista como el \u00fanico ant\u00eddoto frente al caos. Salta a la vista que los&nbsp;<em>marines&nbsp;<\/em>s\u00f3lo intervienen para asegurar los beneficios de una minor\u00eda capitalista del Norte. Esta revisi\u00f3n general del rol de Estados Unidos ha sido precipitada por la impetuosa llegada de un nuevo jugador externo.<\/p>\n\n\n\n<p>FRACASOS FRENTE AL SORPRESIVO DESAFIANTE<\/p>\n\n\n\n<p>La fulminante expansi\u00f3n de China en Am\u00e9rica Latina corrobora el deterioro de la dominaci\u00f3n estadounidense. El gigante asi\u00e1tico no repite el perfil competitivo de Europa o Jap\u00f3n, que en distintas ocasiones incursionaron sin \u00e9xito sobre la regi\u00f3n controlada por Washington. Durante la segunda mitad del siglo XX, esas intervenciones estuvieron siempre restringidas a ciertas ramas de la econom\u00eda y nunca amenazaron la primac\u00eda general de la primera potencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La llegada de China presenta otra magnitud e introduce una in\u00e9dita cu\u00f1a en toda la regi\u00f3n latinoamericana, que los dominadores del Norte denominaron en forma despectiva el&nbsp;<em>Patio Trasero<\/em>. La velocidad de esa penetraci\u00f3n asi\u00e1tica no tiene precedentes. Comenz\u00f3 en la esfera comercial a trav\u00e9s de operaciones que escalaron a un ritmo del 26% anual. El volumen de ese intercambio salt\u00f3 de 18 mil millones de d\u00f3lares (2002) a 450 mil millones (2021). China se ha convertido hoy en el principal socio de Argentina, Brasil, Chile, Per\u00fa y Uruguay y en el segundo M\u00e9xico y Colombia (Quian; Vaca Narvaja, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>El inter\u00e9s inicial de Beijing estuvo centrado en la adquisici\u00f3n de materias primas. Apost\u00f3 a garantizar su provisi\u00f3n de insumos, en la regi\u00f3n que alberga las mayores reservas del planeta. Desaf\u00edo abiertamente al custodio yanqui de esas riquezas. En Am\u00e9rica Latina se localiza el 40 % de la biodiversidad mundial, el 25 % de los bosques y el 28 % de las fuentes acu\u00edferas. Tambi\u00e9n cuenta con el 85 % de los dep\u00f3sitos conocidos de litio, el 43 % del cobre, el 40 % del n\u00edquel y el 30 % de la bauxita. China tom\u00f3 nota de ese acervo para sostener su extraordinario crecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa arremetida reproduce en Am\u00e9rica Latina la expansi\u00f3n del gigante oriental en el resto del mundo. Pero en este caso, socava directamente la preeminencia de su principal rival, en un territorio de vieja primac\u00eda estadounidense. La sorpresa de Washington ha sido may\u00fascula y el establishment no logra definir un contragolpe frente a semejante reto. Nunca imagin\u00f3 que el avance asi\u00e1tico pod\u00eda alcanzar esta dimensi\u00f3n en sus propios dominios.<\/p>\n\n\n\n<p>China aprovech\u00f3 el fracaso del ALCA que afront\u00f3 Bush y las vacilaciones de Obama en el manejo del libre comercio, para introducir sus convenios en la regi\u00f3n. Por esa v\u00eda logr\u00f3 ocupar en tan s\u00f3lo 20 a\u00f1os, un lugar muy pr\u00f3ximo a Estados Unidos en toda la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump intent\u00f3 una virulenta reacci\u00f3n proteccionista. Congel\u00f3 el sendero multilateral, adopt\u00f3 la agenda del sector interno americanista y busc\u00f3 la recaptura de los viejos mercados cautivos. Pero su apuesta mercantilista tampoco dio resultado. No revirti\u00f3 el d\u00e9ficit comercial de Estados Unidos con China, ni mejor\u00f3 el super\u00e1vit yanqui con los clientes latinoamericanos.<\/p>\n\n\n\n<p>El magnate tan s\u00f3lo logr\u00f3 un respiro con una renovaci\u00f3n del tratado con M\u00e9xico (TMEC), que dej\u00f3 conformes a las firmas estadounidense y asegur\u00f3 los enormes beneficios de las maquilas. Introdujo, adem\u00e1s, barreras a las empresas alemanas y japonesas que intentan penetrar el mercado del Norte. Tambi\u00e9n impuso el veto a los atractivos convenios que China ofrece a M\u00e9xico desde hace veinte a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esos logros no compensan la p\u00e9rdida de espacios frente a Beijing en todo el continente. Estados Unidos no pudo expandir su modelo del T-MEC al resto de Centroam\u00e9rica y el Caribe. Tampoco consigui\u00f3 evitar que gobiernos muy afines a Occidente ampl\u00eden sus acuerdos con China.<\/p>\n\n\n\n<p>Este fracaso econ\u00f3mico tuvo correlatos pol\u00edticos. La contraofensiva de Trump para alinear a los presidentes derechistas de la regi\u00f3n con Washington, no logr\u00f3 efectos significativos sobre los negocios. En ning\u00fan caso, indujo a las clases dominantes de la regi\u00f3n a retacear sus intercambios con Beijing.<\/p>\n\n\n\n<p>La adversidad que afronta Estados Unidos salta la vista, en una comparaci\u00f3n de la gesti\u00f3n de Trump con su antecesor Nixon. Para confrontar con el desaf\u00edo creado por la renovada competitividad de las econom\u00edas de Alemania y Jap\u00f3n, ese mandatario republicano dispuso en los a\u00f1os 70 la inconvertibilidad del d\u00f3lar y una fuerte suba de aranceles. Pact\u00f3 con China para separarla de la URSS y compens\u00f3 la derrota de Vietnam, con el \u00e9xito de su socio Pinochet en Chile y con la contraofensiva de su ap\u00e9ndice israel\u00ed en Medio Oriente.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, todas las iniciativas geopol\u00edticas de Trump fueron inconsistentes, timoratas y revertidas por su propio gestor antes de alcanzar alg\u00fan resultado. Vacil\u00f3 en la guerra comercial con China, exhibi\u00f3 incontables vaivenes frente a Rusia, combin\u00f3 las diatribas con la inacci\u00f3n ante Corea e Ir\u00e1n y no pudo imponer sus exigencias de militarizaci\u00f3n a Europa. Este contraste frente a Nixon ofrece otro indicio del retroceso actual de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>LA CONTRAOFENSIVA FALLIDA<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos ya no recurre a ofertas de libre comercio para frenar la expansi\u00f3n de China, puesto que no logra competir en ese terreno con su rival. El intercambio sin aranceles siempre fue el estandarte de las econom\u00edas m\u00e1s competitivas. Se transform\u00f3 en el gran emblema de Londres en siglo XIX, de Washington en la centuria pasada y de Beijing en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos s\u00f3lo adopt\u00f3 ese principio cuando su econom\u00eda comenz\u00f3 a doblegar a los competidores. En ese momento, los sectores aislacionistas perdieron la partida frente a sus pares globalistas, que impusieron la agenda de la liberalizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica Latina ese curso fue anticipado por el panamericanismo y extendido posteriormente con programas de apertura comercial. Al concluir la Segunda Guerra Mundial, la bandera del libre comercio qued\u00f3 asociada a una econom\u00eda estadounidense que triplicaba al PBI de la URSS, quintuplicaba el volumen productivo de Gran Breta\u00f1a y albergaba a la mitad de la actividad industrial del orbe (Anderson, 2013: 97-102).<\/p>\n\n\n\n<p>El declive de esa productividad fue perceptible primero frente a las reconstruidas econom\u00edas de Jap\u00f3n y Alemania y ha quedado actualmente transparentado por el ascenso de China. La competitividad del gigante asi\u00e1tico explica su fervorosa defensa de la desregulaci\u00f3n comercial en las Cumbres de Davos. La fidelidad formal a ese ideal en el grueso de Occidente, contrasta con la promoci\u00f3n real de esa meta por el nuevo epicentro de Oriente.<\/p>\n\n\n\n<p>El fracaso de la respuesta proteccionista a esa disyuntiva que ensay\u00f3 Trump, indujo a Biden a probar instrumentos keynesianos para emparejar la carrera con China. Lleg\u00f3 a la Casa Blanca con una ret\u00f3rica de&nbsp;<em>New Deal&nbsp;<\/em>y audaces propuestas de mayor gasto p\u00fablico, para recomponer los ingresos y apuntalar la inversi\u00f3n en infraestructura. Prometi\u00f3 revertir las reducciones impositivas y penalizar los para\u00edsos fiscales, para reunir los recursos que exige el relanzamiento de la econom\u00eda estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>Biden no retom\u00f3 el multilateralismo de Obama, ni las iniciativas de libre comercio de sus predecesores globalistas. S\u00f3lo pretendi\u00f3 alguna aproximaci\u00f3n a ese curso, para encender los motores del resurgimiento norteamericano. Pero esa estrategia no arranc\u00f3 en el primer bienio de su mandato.<\/p>\n\n\n\n<p>Su paquete de incremento del gasto p\u00fablico obtuvo mucho menos que lo esperado en el Congreso, ante el rechazo de los Republicanos y los reparos de su propia bancada. Primero el lobby de las farmac\u00e9uticas bloque\u00f3 cualquier restricci\u00f3n al imperio de las patentes, luego las grandes empresas vetaron las mejoras de las prestaciones sociales y el incremento de los impuestos. Posteriormente los banqueros objetaron la ampliaci\u00f3n del gasto p\u00fablico y finalmente las compa\u00f1\u00edas petroleras obstruyeron el despegue de una&nbsp;<em>econom\u00eda verde<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas las iniciativas de financiaci\u00f3n ambiental, mayor atenci\u00f3n m\u00e9dica e impuestos progresivos han quedado transformadas en inconexos paquetes de incentivos convencionales. El relanzamiento keynesiano debe lidiar, adem\u00e1s, con el nuevo escenario de inflaci\u00f3n que sucedi\u00f3 a la pandemia y con el renovado gasto militar que introdujo la guerra de Ucrania (Tooze, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Este freno obstruye el demorado relanzamiento de los proyectos comerciales transatl\u00e1nticos y transpac\u00edficos, que Estados Unidos mantiene en la indefinici\u00f3n. El bloqueo que afrontan esas iniciativas confirma los atascos de la primera potencia. La primac\u00eda internacional del d\u00f3lar, las ventajas en la alta tecnolog\u00eda y la gravitaci\u00f3n del Pent\u00e1gono, no aportan el sustento suficiente para disputar con China. Por esa raz\u00f3n, Biden no logra revertir el continuado avance del drag\u00f3n oriental en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>Las clases dominantes de la regi\u00f3n redoblan sus negocios con China, contrariando todas las presiones de Washington para obstruir esos emprendimientos. Biden repite el fracaso de su antecesor, que no logr\u00f3 quebrantar esa asociaci\u00f3n. Los dos delfines de Trump en la regi\u00f3n -Macri y Bolsonaro- s\u00f3lo amagaron algunas medidas iniciales de distanciamiento con Beijing. Esos tanteos fueron abandonados, cuando los exportadores de ambos pa\u00edses exigieron preservar sus enormes ventas a China (Lo Brutto; Crivelli, 2019). La demora que introdujo Macri en las obras de infraestructura financiadas por Beijing y el coqueteo de Bolsonaro con Taiw\u00e1n quedaron neutralizados por las exigencias del gran capital local.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa continuidad en la relaci\u00f3n financiera y comercial con Beijing es la respuesta pragm\u00e1tica de las clases dominantes latinoamericanas, a la ausencia de ofrecimientos compensatorios por parte de Estados Unidos (Fuenzalida, 2022). Trump simplemente se enfad\u00f3 con Argentina, Jamaica, Panam\u00e1 y Colombia, luego de exigir rupturas sin contrapartidas de ning\u00fan tipo. Biden modific\u00f3 la ret\u00f3rica, pero busca recrear el mismo padrinazgo estadounidense con poco soporte complementario.<\/p>\n\n\n\n<p>Su proyecto impositivo internacional ejemplifica esa fragilidad de propuestas para los socios latinoamericanos. La iniciativa penaliza la evasi\u00f3n, mediante una nueva tasa impositiva a las grandes empresas asentadas en los para\u00edsos fiscales. Pero como ese gravamen ser\u00eda cobrado tomando en cuenta la localizaci\u00f3n de las casas matrices (y no los lugares de producci\u00f3n), los 100.000 millones de d\u00f3lares que aportar\u00eda al fisco ser\u00e1n integralmente embolsados por las econom\u00edas del centro. Washington obtendr\u00eda un nuevo flujo de fondos, con recursos en gran medida generados en los territorios latinoamericanos (P\u00e1gina 12, 2021). Biden mantiene la vieja tradici\u00f3n de esquilmar a esa regi\u00f3n, pero sin frenar la expansi\u00f3n de un rival que negocia con todos los capitalistas locales del \u00a8Patio Trasero\u00a8.<\/p>\n\n\n\n<p>LA RUTA DE LA SEDA EN LA REGI\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p>La batalla por la supremac\u00eda econ\u00f3mica en Am\u00e9rica Latina se dirime tambi\u00e9n en el terreno de los megaproyectos internacionales. China est\u00e1 embarcada en forjar un gigantesco<\/p>\n\n\n\n<p>cintur\u00f3n de infraestructuras, puertos y rutas, que ya sum\u00f3 a los 145 pa\u00edses que albergan al 70 % de la poblaci\u00f3n y al 55 % del producto bruto mundial. La&nbsp;<em>Ruta de la Seda&nbsp;<\/em>involucra una concesi\u00f3n de pr\u00e9stamos por 8000 billones de d\u00f3lares y supera los planes de reconstrucci\u00f3n que sucedieron a la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese colosal emprendimiento avanza en medio de las tormentosas tensiones suscitadas por la guerra, la inflaci\u00f3n y el cortocircuito de suministros, que irrumpi\u00f3 despu\u00e9s de la pandemia. China debe lidiar, adem\u00e1s, con los conflictos generados por el endeudamiento de los pa\u00edses que participan en su proyecto. Ya es un gran acreedor de econom\u00edas muy fr\u00e1giles (Mongolia, Laos, Maldivas, Montenegro, Yibuti, Tayikist\u00e1n y Kirguizist\u00e1n) y refinancia los compromisos con pa\u00edses muy afectados por esos pasivos (Bangladesh, Tanzania o Nigeria).<\/p>\n\n\n\n<p>La negociaci\u00f3n de cada tramo de la&nbsp;<em>Ruta de la Seda<\/em>&nbsp;provoca, adem\u00e1s, conflictos con los participantes que aumentan su participaci\u00f3n sin consultar a los socios regionales. Las tratativas que mantuvo Italia a espaldas de Europa ejemplifican esas tensiones. Pero en esta gran variedad de circunstancias, China apuesta fuerte frente a un desconcertado espectador estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>Este problem\u00e1tico escenario se ha extendido a Am\u00e9rica Latina. En tan s\u00f3lo cuatro a\u00f1os la&nbsp;<em>Ruta de la Seda<\/em>&nbsp;sum\u00f3 a 20 pa\u00edses de la regi\u00f3n, que comienzan a lograr una incidencia comparable al continente africano en ese proyecto. Argentina fue la incorporaci\u00f3n m\u00e1s reciente y con este ingreso sum\u00f3 presi\u00f3n para el ingreso de los tres ausentes de peso: Brasil, M\u00e9xico y Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda del Cono Sur fue tentada con mayores cr\u00e9ditos para financiar la adquisici\u00f3n de manufacturas y servicios de China. Argentina recibe menos presiones de Washington contra Beijing que M\u00e9xico o Colombia y tiene menos industria para proteger de la avalancha importadora que Brasil. Pero las ofertas que est\u00e1 evaluando Itamaraty, est\u00e1n a tono con la expansi\u00f3n del intercambio comercial de Brasil con China, que salt\u00f3 de 2000 millones de d\u00f3lares (2000) a 100.000 millones (2020).<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9xico mantiene pendiente una respuesta a la propuesta de concertar un TLC directo con Beijing, que est\u00e1 vetado por las cl\u00e1usulas del T-MEC suscripto con Estados Unidos. Muchas voces impulsan la adopci\u00f3n de ese conflictivo paso, a fin de situar al pa\u00eds en un status de real equidistancia frente a los dos poderosos del planeta (Dussel Peters, 2022). Pero esa apuesta introduce una carta que por ahora nadie quiere jugar.<\/p>\n\n\n\n<p>China negocia con todos sus interlocutores, sin exigir los mismos compromisos que suele demandar Estados Unidos. No arrastra una tradici\u00f3n de acreedor que consuma apropiaciones de territorios, empresas o recursos de los deudores insolventes.<\/p>\n\n\n\n<p>Los juicios por \u201cincumplimientos\u201d de las obligaciones tramitados en un organismo arbitral (CIADI), ilustran la magnitud de las penalidades que imponen las empresas estadounidenses (o europeas) a los estados latinoamericanos. El n\u00famero de esos castigos salt\u00f3 de 6 (1996) a 1.190 (2022) por compensaciones que superan los 33.000 millones de d\u00f3lares (Ferrari, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>El paso de tiempo zanjar\u00e1 todos los interrogantes sobre el comportamiento futuro de China ante situaciones semejantes. Algunos analistas estiman que el gigante oriental ya comenz\u00f3 a prevenir escenarios de ese tipo (Ecuador Today, 2021), sustituyendo los cr\u00e9ditos de Estado a Estado por pr\u00e9stamos privados con garant\u00edas de activos (Marco del Pont, 2022). Pero la efectivizaci\u00f3n de estos resguardos a\u00fan no se ha verificado y China contin\u00faa exhibiendo un perfil m\u00e1s amigable que su competidor norteamericano. Avanza con la&nbsp;<em>Ruta de la Seda<\/em>&nbsp;a una velocidad que descoloca al mandante estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>LA INCONSISTENCIA DE&nbsp;<em>AMERICA CRECE<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Frente a la impactante arremetida de China, Trump auspici\u00f3 una muralla defensiva desde el 2019 con su proyecto de<em>&nbsp;Am\u00e9rica Crece<\/em>. Alent\u00f3 sobre todo acuerdos privilegiados de Am\u00e9rica Latina con firmas estadounidenses, en los sectores m\u00e1s prometedores de la actividad energ\u00e9tica. Promovi\u00f3 especialmente inversiones para expandir las conexiones del gas mexicano a Centroam\u00e9rica y para aumentar la presencia yanqui en las redes el\u00e9ctricas de Colombia, Ecuador, Per\u00fa y Chile. Puso especial \u00e9nfasis en las reservas de gas de Bolivia y en los yacimientos de Vaca Muerta (Argentina) y el Presal (Brasil).<\/p>\n\n\n\n<p>Para acelerar esas iniciativas coloc\u00f3 a su delegado en la presidencia del BID (Mauricio Claver Carone) y forz\u00f3 el otorgamiento de un mega cr\u00e9dito del FMI al insolvente Estado argentino. Promovi\u00f3, adem\u00e1s, una dr\u00e1stica modificaci\u00f3n de los sistemas vigentes de compras estatales y propuso suscribir compromisos en forma expeditiva, salteando negociaciones y controles parlamentarios. Recurri\u00f3 al formato trumpiano de forzar en tiempo r\u00e9cord acuerdos de dudosa legalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero con ese improvisado liberto, el magnate no logr\u00f3 introducir ninguna alternativa a la&nbsp;<em>Ruta de la Seda<\/em>. Sus iniciativas quedaron flotando en el laxo universo de los proyectos, mientras los gobiernos latinoamericanos continuaban concertando acuerdos efectivos con clientes y proveedores de China. El aura que rode\u00f3 al lanzamiento de<em>&nbsp;Am\u00e9rica Crece<\/em>&nbsp;se extingui\u00f3, antes de suscitar alg\u00fan inter\u00e9s significativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas indefiniciones recrearon las tensiones dentro de Estados Unidos entre las fracciones proteccionistas y globalistas. Ese conflicto reforz\u00f3 la obstrucci\u00f3n a una iniciativa carente de soportes financieros estatales de envergadura.&nbsp;<em>Am\u00e9rica Crece&nbsp;<\/em>fue concebido como un plan de apertura de negocios para el sector privado, que define cu\u00e1les son las inversiones a desenvolver.<\/p>\n\n\n\n<p>Este abordaje se ubica en las ant\u00edpodas del sost\u00e9n directo del Estado que propicia China. Mientras que&nbsp;<em>Am\u00e9rica Crece&nbsp;<\/em>est\u00e1 sujeto al visto bueno de cada empresa estadounidense, la&nbsp;<em>Ruta de la Seda<\/em>&nbsp;avanza con los fondos provistos por Beijing. Sin esa billetera directa, Washington no puede competir con su rival asi\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Biden hered\u00f3 esa obstrucci\u00f3n sin aportar ninguna soluci\u00f3n. Retom\u00f3 el mismo esquema de&nbsp;<em>Am\u00e9rica Crece,<\/em>&nbsp;con la denominaci\u00f3n m\u00e1s pomposa de<em>&nbsp;Alianza para la Prosperidad Econ\u00f3mica de las Am\u00e9ricas<\/em>&nbsp;(APEP). Ha puesto mayor \u00e9nfasis en el programa complementario de incentivos al retorno de las firmas yanquis afincadas en Asia (<em>Back to the Americas<\/em>). Tambi\u00e9n apuntal\u00f3 los fondos del BID para ofrecer cr\u00e9ditos de equiparaci\u00f3n con China y busc\u00f3 reducir la enemistad generada con la regi\u00f3n por su precursor, desplazando a los funcionarios trumpistas de ese organismo (Merino; Morgenfeld, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Las negociaciones establecidas con 11 pa\u00edses latinoamericanos para motorizar el nuevo proyecto avanzan en forma muy lenta y no despiertan el inter\u00e9s que en el pasado suscit\u00f3 el ALCA (Oppenheimer, 2023). La convocatoria a expandir en Centroam\u00e9rica el modelo de asociaci\u00f3n con M\u00e9xico (T-MEC), no resuelve ninguno de los problemas que paralizaron la iniciativa de Trump.<\/p>\n\n\n\n<p>El enorme d\u00e9ficit fiscal que arrastra el Tesoro estadounidense, restringe la oferta del dinero requerido para desenvolver ese tipo de propuestas. Esa carencia de fondos limita el relanzamiento keynesiano interno que imagin\u00f3 Biden y obstruye la competencia externa con el gigante oriental. Por eso el BID navega en la indefinici\u00f3n, mientras que el Foro China-CELAC incrementa su agenda bilateral. Estados Unidos no logra, adem\u00e1s, forjar las articulaciones pol\u00edticas conseguidas en el pasado con el&nbsp;<em>Consenso de Washington<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La magnitud del retroceso estadounidense es muy visible, mediante una simple comparaci\u00f3n con las iniciativas que adoptaba la Casa Blanca en los los a\u00f1os sesenta, para neutralizar el impacto de la revoluci\u00f3n cubana. En ese momento recurri\u00f3 a la&nbsp;<em>Alianza para el Progreso<\/em>&nbsp;con monta\u00f1as de cr\u00e9ditos e inversiones en todos pa\u00edses, sin afrontar rivalidades econ\u00f3micas de ninguna otra potencia en la regi\u00f3n. En la actualidad, Estados Unidos no cuenta con esos recursos y confronta con un competidor chino que penetra su propio \u00a8Patio Trasero\u00a8. Las burgues\u00edas latinoamericanas, que en esos a\u00f1os se alineaban en forma autom\u00e1tica con su mandante, ahora ponen distancia y barajan su propio juego.<\/p>\n\n\n\n<p>RETRATO DE UN GRAN DESCONCIERTO<\/p>\n\n\n\n<p>La reciente&nbsp;<em>Cumbre de las Am\u00e9ricas<\/em>&nbsp;ilustra el retroceso de Estados Unidos en la regi\u00f3n. Ese evento es la principal instancia de articulaci\u00f3n pol\u00edtica del continente y cada uno de los ocho encuentros celebrados en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas retrat\u00f3 el estado de esas relaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En las tres primeras Cumbres (Miami-1994, Santiago de Chile-1998, Qu\u00e9bec-2001) fue muy visible la recuperaci\u00f3n lograda por Washington, con el auge del neoliberalismo y el desplome de la URSS. Pero ese resurgimiento qued\u00f3 abruptamente revertido en el cuarto evento (Mar del Plata-2005) con la derrota del ALCA. Ese giro coincidi\u00f3 con la erosi\u00f3n de la unipolaridad y el debut de una secuencia de fracasos estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p>Obama gestion\u00f3 un escenario de empate en las tres Cumbres posteriores (Puerto Espa\u00f1a-2009, Cartagena-2012, Panam\u00e1-2015). No pudo concretar los tratados bilaterales sustitutos del ALCA y debi\u00f3 aceptar la presencia de Cuba. Despleg\u00f3 incluso una ret\u00f3rica conciliatoria de equivalencia de todos pa\u00edses y se distanci\u00f3 del Panamericanismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump modific\u00f3 en forma radical ese libreto a fin de restaurar la dominaci\u00f3n explicita del imperio. Combin\u00f3 las exhibiciones de fuerza con los desplantes a las reuniones y se ausent\u00f3 de la propia Cumbre (Lima-2018), para eludir protestas y rechazos a sus provocaciones xen\u00f3fobas. Pero ese faltazo tan s\u00f3lo encubri\u00f3 el fracaso de sus conspiraciones contra Venezuela y el naufragio de la coalici\u00f3n ultraderechista que intent\u00f3 edificar en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el reciente encuentro (Los \u00c1ngeles-2022), Biden afront\u00f3 un c\u00famulo mayor de adversidades. Diagram\u00f3 una agenda con todos los t\u00f3picos en boga (energ\u00eda limpia, infraestructura digital, econom\u00eda verde, gobernabilidad democr\u00e1tica), para encubrir su prop\u00f3sito de retomar la primac\u00eda estadounidense (Lucita, 2022). Intent\u00f3 una demostraci\u00f3n de fuerza con la exclusi\u00f3n de Nicaragua, Cuba y Venezuela, para agraciar a los derechistas de la Florida y asumi\u00f3 el doble papel de anfitri\u00f3n formal y patr\u00f3n del encuentro. Pero con esta repetici\u00f3n de una groser\u00eda propia de Trump, precipit\u00f3 las protestas que arruinaron el evento.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9xico encabez\u00f3 la ausencia de los gobiernos que no aceptaron las exclusiones e indujo un vaciamiento de la propia Cumbre. La reuni\u00f3n se mantuvo como un espect\u00e1culo chapucero, cuestionado por casi todos los concurrentes (Casari, 2022). Las exclusiones fundadas en violaciones a los derechos humanos resultaron particularmente absurdas, en plena reconciliaci\u00f3n yanqui con el monarca criminal de Arabia Saudita. Biden qued\u00f3 desairado incluso por varios gobiernos derechistas que optaron por el faltazo (Morgenfeld, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Esa ausencia le impidi\u00f3 avanzar, en el pacto previsto para contener el aluvi\u00f3n de migrantes en distintos territorios de Centroam\u00e9rica. Tampoco logr\u00f3 el ansiado aval para las sanciones contra Rusia y tuvo que aceptar un principio de anulaci\u00f3n de las exclusiones en los futuros encuentros. Los oradores que postularon ese principio se transformaron en los verdaderos protagonistas de la Cumbre. Ni siquiera las alusiones de la Casa Blanca a un inminente conflicto b\u00e9lico mundial, alinearon a los gobiernos latinoamericanos con su hermano mayor (Rangel, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Lo ocurrido retrat\u00f3 el cambio de las relaciones de fuerza imperantes en la regi\u00f3n. Estados Unidos tantea arremetidas, sin revertir las adversidades que afronta y comienza a competir con encuentros promovidos por el rival chino, que no excluyen a ning\u00fan concurrente. A diferencia de Mar del Plata, la Cumbre de Los \u00c1ngeles no naufrag\u00f3 por el despunte de un alineamiento latinoamericano, sino por la propia impotencia de la administraci\u00f3n estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>EL RECURSO MILITAR SUBYACENTE<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos intenta contrarrestar sus falencias econ\u00f3micas con mayor acci\u00f3n geopol\u00edtica y militar. Esa carta es barajada por todos los ocupantes de la Casa Blanca, para contener la presencia china y doblegar la autonom\u00eda de las clases capitalistas locales.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos prop\u00f3sitos son compartidos por la c\u00fapula de los Republicanos y Dem\u00f3cratas, que propician combinar pol\u00edticas de agresi\u00f3n y negociaci\u00f3n, para recomponer el poder estadounidense. La mixtura del garrote con los buenos modales, persiste como el principal combo de todas las administraciones de Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>Ning\u00fan mandatario del Norte contempla la hip\u00f3tesis de una retirada estadounidense de Am\u00e9rica Latina. Esa inflexibilidad es un ingrediente intr\u00ednseco de la primera potencia, que no puede (ni quiere) concertar con China, el traspaso de dominios que acord\u00f3 con Gran Breta\u00f1a en la primera mitad del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos pretende conservar su primac\u00eda haciendo valer la monumental estructura militar que mantiene el Pent\u00e1gono en la regi\u00f3n. El Comando Sur, la IV Flota y las bases de Colombia articulan un dispositivo de envergadura muy semejante al desplegado por los&nbsp;<em>marines&nbsp;<\/em>en el Golfo P\u00e9rsico o el Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9rica Latina es la base hist\u00f3rica del intervencionismo estadounidense. Entre 1948 y 1990 el Departamento de Estado estuvo involucrado en el derrocamiento de 24 gobiernos. En 4 casos actuaron efectivos estadounidenses, en 3 prevalecieron los asesinatos de la CIA y en 17 hubo golpes teledirigidos desde Washington. Gran parte de esas asonadas fueron perpetradas por los 70.000 militares que entren\u00f3 el Pent\u00e1gono entre 1961 y 1975, para consumar matanzas de todo tipo.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u201cguerra contra las drogas\u201d ha sido la modalidad m\u00e1s reciente de esas escaladas. Incluy\u00f3 una perdurable presencia de la DEA, especialmente en M\u00e9xico, Colombia, Per\u00fa y Bolivia. Dej\u00f3 una dram\u00e1tica cifra de latinoamericanos asesinados, sin ning\u00fan efecto en la reducci\u00f3n del narcotr\u00e1fico. Esa inoperancia fue consecuencia de la propia acci\u00f3n de la CIA, que toler\u00f3 la comercializaci\u00f3n de estupefacientes para complementar su financiamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese circuito facilit\u00f3, adem\u00e1s, ganancias multimillonarias a los fabricantes de armas y a los bancos, que transforman el dinero negro en operaciones corrientes. Por ese lavado, las entidades involucradas en el delito -como por ejemplo Wells Fargo- fueron penalizadas con multas irrelevantes (Miguel, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>El Departamento de Estado siempre disfraza sus agresiones con pretextos inveros\u00edmiles. Los&nbsp;<em>marines&nbsp;<\/em>y la embajada han sido tradicionalmente presentados como salvadores de enemigos muy cambiantes. Primero fueron los comunistas, luego los talibanes, posteriormente los narcotraficantes y \u00faltimamente los terroristas. Hollywood contribuye activamente a esa mascarada masificando estereotipos, que en cada coyuntura se amoldan a las mistificaciones propiciadas por Washington (Cook, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos cuentan en la actualidad con 12 bases militares en Panam\u00e1, 12 en Puerto Rico, 9 en Colombia, 8 en Per\u00fa, 3 en Honduras, 2 en Paraguay. Mantiene, adem\u00e1s, instalaciones del mismo tipo en Aruba, Costa Rica, El Salvador, Cuba (Guant\u00e1namo). En las islas Malvinas, el socio brit\u00e1nico asegurar una red de la OTAN conectada con los emplazamientos del Atl\u00e1ntico Norte (Rodr\u00edguez Gelfenstein, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Washington adopta su estrategia a restricciones que no afrontaba en el pasado. Ya no puede despachar gendarmes, con el mismo descaro que imperaba en la segunda mitad del siglo XX. Prioriza su actividad en las sombras, para derrocar gobernantes molestos e instalar dictadores afines.<\/p>\n\n\n\n<p>Basta observar la confesi\u00f3n reciente de un alto funcionario de Trump (Bolton), para notar cu\u00e1n persistente es la minuciosa preparaci\u00f3n estadounidense de los golpes de estado (El Pa\u00eds, 2022). Los hombres de Washington sostienen, adem\u00e1s, la feroz represi\u00f3n que descarga la usurpadora Boularte contra el pueblo peruano (Ruiz, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Con la misma crudeza y sin ning\u00fan filtro, la jefa del Comando Sur proclam\u00f3 el derecho del Pent\u00e1gono a manejar como propios los recursos naturales de Am\u00e9rica Latina (Reyes, 2022). Con ese mandato, un cuerpo de ingenieros norteamericano remodela el circuito navegable de los r\u00edos que atraviesan Paraguay. En su confrontaci\u00f3n con Beijing, Washington evita cualquier distensi\u00f3n de su presencia militar en el \u00a8Patio Trasero\u00a8.<\/p>\n\n\n\n<p>SANCIONES CONTRA RUSIA PARA ALEJAR A CHINA<\/p>\n\n\n\n<p>La subordinaci\u00f3n geopol\u00edtica de las canciller\u00edas latinoamericanas es otro instrumento de la contraofensiva estadounidense contra China. El Departamento de Estado intenta utilizar la guerra de Ucrania, para comprometer a los gobiernos latinoamericanos en las campa\u00f1as de condena a Putin. Exige penalizar la incursi\u00f3n rusa sin ninguna menci\u00f3n de la OTAN. Esta presi\u00f3n apunta a doblegar las resistencias de numerosos mandatarios a un ciego alineamiento con Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>Los castigos a Mosc\u00fa que exige Estados Unidos buscan reducir el margen de autonom\u00eda de la regi\u00f3n. Con ese tipo de sometimiento, la Casa Blanca sepult\u00f3 durante el siglo XX todos los vestigios de independencia latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Los grandes medios de comunicaci\u00f3n comandan esa presi\u00f3n para forzar la reprobaci\u00f3n de Mosc\u00fa que demanda Washington. Potencian el clima de rusofobia que se ha instalado en la opini\u00f3n p\u00fablica y cuestionan las vacilaciones en emitir censuras m\u00e1s virulentas contra Putin. Esta campa\u00f1a apunta resucitar la OEA y a neutralizar la CELAC.<\/p>\n\n\n\n<p>La presi\u00f3n yanqui no ha dado ning\u00fan resultado sobre los mandatarios enfrentados con la Casa Blanca (Venezuela, Bolivia, Cuba y Nicaragua), pero ha incidido sobre las administraciones que peri\u00f3dicamente oscilan entre el distanciamiento y la sumisi\u00f3n a Washington (Argentina, Chile). En distintas ocasiones esos gobiernos han aportado los votos de censura contra Rusia que exige el mandante del Norte.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos no disimula su irritaci\u00f3n con M\u00e9xico por soslayar esos pronunciamientos y el propio presidente de Ucrania ha criticado duramente a L\u00f3pez Obrador. Cuestiona su propuesta de cese de hostilidades y una tregua de cinco a\u00f1os. La misma tensi\u00f3n se ha extendido a Itamaraty desde la asunci\u00f3n de Lula.<\/p>\n\n\n\n<p>El clima belicista que propicia Estados Unidos no ha sumado muchos adherentes en Am\u00e9rica Latina. El grueso de la regi\u00f3n se mantiene lejos de la tensi\u00f3n guerrera que impera en Europa. Por esa raz\u00f3n, la petici\u00f3n del Pent\u00e1gono a varios gobiernos -para que env\u00eden pertrechos de origen ruso al ej\u00e9rcito ucraniano- ha sido frontalmente rechazada (Kersffeld, 2023). Washington no ha logrado recrear el tradicional sometimiento a sus maniobras geopol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa limitaci\u00f3n contrasta con la subordinaci\u00f3n que impuso a Europa. La diferencia obviamente obedece a la localizaci\u00f3n del conflicto en el Viejo Continente. Pero esa sumisi\u00f3n a Washington antecedi\u00f3 a la guerra en curso y fue cuidadosamente programada por los estrategas de la OTAN. En su larga y traum\u00e1tica experiencia con el opresor yanqui, Am\u00e9rica Latina ha generado m\u00e1s anticuerpos que Europa a las provocaciones del Departamento de Estado (Beluche, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>La Casa Blanca no oculta los prop\u00f3sitos econ\u00f3micos de su arremetida. Extorsiona a todos los pa\u00edses para que anulen sus escasos negocios con Rusia. Exigen que Ecuador corte sus ventas de pl\u00e1tanos, que Paraguay reduzca sus exportaciones de carne, que Brasil restrinja sus colocaciones de soja y caf\u00e9 y que M\u00e9xico anule su comercializaci\u00f3n de autos, ordenadores y cerveza. La presi\u00f3n sobre Argentina se concentra en el delicado tema de la energ\u00eda nuclear (L\u00f3pez Blanch, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero como la incidencia econ\u00f3mica de Rusia en Am\u00e9rica Latina es muy reducida, el principal prop\u00f3sito estadounidense apunta hacia otra direcci\u00f3n. Pretende utilizar el conflicto de Ucrania para socavar la presencia del aliado chino de Mosc\u00fa. Biden est\u00e1 obsesionado con esa contenci\u00f3n de Beijing. Sabe que la cuenta regresiva por el control de los recursos naturales de la regi\u00f3n se acelera y est\u00e1 urgido por restaurar la dominaci\u00f3n yanqui.<\/p>\n\n\n\n<p>La batalla por los minerales a utilizar en la transici\u00f3n energ\u00e9tica es una prioridad de esa puja con China. Varios pa\u00edses latinoamericanos detentan los insumos que las dos potencias pretenden acaparar (Feliu, 2022). El belicismo es la principal carta de Estados Unidos para ganar esa disputa.<\/p>\n\n\n\n<p>EL PERSISTENTE ACOSO AL ALBA<\/p>\n\n\n\n<p>La contraofensiva imperial incluye nuevas andanadas contra el bloque de gobiernos latinoamericanos m\u00e1s enemistados con Washington (ALBA). Esa escalada contra Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia fue transparentada en la exclusi\u00f3n de estos pa\u00edses de la&nbsp;<em>Cumbre de las Am\u00e9ricas<\/em>. Biden intent\u00f3 archivar los exabruptos de Trump al inicio de su gesti\u00f3n, pero posteriormente adopt\u00f3 las posturas agresivas que sintonizan con su propia trayectoria. El actual presidente apoy\u00f3 a Thatcher en la&nbsp;Guerra de Malvinas, sostuvo los cr\u00edmenes del Plan Colombia y apa\u00f1\u00f3 las operaciones de la DEA en Centroam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>La Casa Blanca ha retomado sus grandes gastos en diplomacia, financiamiento de fundaciones y protagonismo de las embajadas, para remodelar alianzas con el establishment latinoamericano. Adem\u00e1s, es muy sensible al lobby ultraderechista de Miami que exige acciones de brutal intervencionismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa influencia se verifica, ante todo, en la continuidad de las agresiones contra Cuba. Biden no derog\u00f3 la tipificaci\u00f3n de ese pa\u00eds como estado terrorista e intent\u00f3 expulsar a la delegaci\u00f3n de La Habana del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.<\/p>\n\n\n\n<p>El mandatario actual no es la excepci\u00f3n, en la larga lista de presidente yanquis que han intentado destruir la revoluci\u00f3n cubana, mediante el bloqueo y las conspiraciones armadas. La primera potencia nunca se repuso de su mayor derrota en la regi\u00f3n y no se ha resignado a convivir con un proceso socialista a 90 millas de Miami. Ese desaf\u00edo tuvo un enorme efecto de largo plazo, al demostrar la vulnerabilidad de Estados Unidos en su propio feudo. Cuba sent\u00f3 las bases de un paulatino viraje aut\u00f3nomo de toda la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que Washington logr\u00f3 contener la onda expansiva de la revoluci\u00f3n hacia el resto del continente, durante la oleada general de los a\u00f1os 60-70. Tambi\u00e9n fren\u00f3 el rebrote centroamericano de la d\u00e9cada posterior. Recurri\u00f3 al terror de las dictaduras y a una guerra de desgaste que remat\u00f3 con la invasi\u00f3n a Panam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Como en otras partes del mundo, Estados Unidos compens\u00f3 su gran derrota en Cuba con otros logros de contenci\u00f3n contrarrevolucionaria. En el Lejano Oriente perdi\u00f3 a China y a Vietnam, pero reconquist\u00f3 a Indonesia, fren\u00f3 a Corea y dobleg\u00f3 a Birmania y Filipinas. Un equilibrio del mismo tipo podr\u00eda ser expuesto para el caso latinoamericano (Anderson, 2013). Pero Cuba tuvo un impacto de mayor alcance para la dominaci\u00f3n imperial, porque se consolid\u00f3 en el propio entorno de la primera potencia. Al igual que todos sus antecesores, Biden no ha podido lidiar con esta adversidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la Casa Blanca intent\u00f3 sostener tambi\u00e9n el hostigamiento a Venezuela con nuevas provocaciones, como el secuestro del diplom\u00e1tico Alex Saab y la continuada confiscaci\u00f3n de bienes venezolanos en distintas partes del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas usurpaciones incluyen toneladas de oro en el Banco de Inglaterra y las propiedades de CITGO, que es la octava refiner\u00eda de Estados Unidos y el mayor activo externo de PDVSA. El gobierno bolivariano ha logrado recuperar otra empresa inmovilizada en Colombia (Petroqu\u00edmica Mon\u00f3meros) y disputa la recuperaci\u00f3n de un avi\u00f3n retenido en Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>El acoso imperial a Venezuela ha sido el m\u00e1s largo y brutal de la \u00faltima \u00e9poca. Incluy\u00f3 todo tipo de complots y estuvo motivado por el evidente inter\u00e9s de recuperar el manejo estadounidense de las mayores reservas petroleras del continente (Petras, 2019).<\/p>\n\n\n\n<p>Biden tambi\u00e9n mantuvo la financiaci\u00f3n de la oposici\u00f3n nicarag\u00fcense para desplazar a Ortega y promulg\u00f3 una ley que habilita nuevas sanciones. Adem\u00e1s, dio su visto bueno a varias conspiraciones en Bolivia, pero ha tomado nota de las dificultades que afronta Estados Unido en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>COMPROMISOS E INDEFINCIONES<\/p>\n\n\n\n<p>Los desplantes e inconsistencias de Trump en Am\u00e9rica Latina dejaron un saldo de fracasos para Washington que Biden no ha revertido. Para lidiar con esa adversidad combina el continuismo con tanteos de otra pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>El deterioro de la OEA persiste, el Grupo de Lima est\u00e1 deshecho y ning\u00fan organismo efectivo hace valer las exigencias de Estados Unidos. Biden busca un reacomodamiento para lograr esa adaptaci\u00f3n, pero no encuentra una gu\u00eda para sus acciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Inaugur\u00f3 su gesti\u00f3n despidiendo a los personajes m\u00e1s reaccionarios que hab\u00eda instalado Trump en el Departamento de Estado. Tambi\u00e9n tom\u00f3 distancia de viejos aliados derechistas de El Salvador y Guatemala para limpiar la imagen de su gesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha retomado con gran intensidad las listas que elabora el Departamento de Justicia, para exigir la extradici\u00f3n de funcionarios comprometidos con la corrupci\u00f3n o el narcotr\u00e1fico. Esa individualizaci\u00f3n alcanza a 62 personajes de Guatemala, Honduras y El Salvador, que ocuparon cargos en gobiernos afines a Washington. Algunos ex presidentes (como Orlando Hern\u00e1ndez) y sus familiares (o allegados) han sido deportados y encarcelados en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ya ocurri\u00f3 con Noriega, el actual mandante yanqui se desvincula de sus siervos en desgracia. Con este tipo enjuiciamiento extraterritorial, hacer valer su autoridad, echa lastre sobre su propio pasado y reafirma el principio de imponer sus leyes en otros territorios. De esa forma intenta disciplinar a todos los gobiernos a sus necesidades (Veiga, 2022). Esa pol\u00edtica se ha extendido a Sudam\u00e9rica, con la forzada renuncia del vicepresidente de Paraguay por simple exigencia del embajador estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>Biden tambi\u00e9n insin\u00faa un costado m\u00e1s pragm\u00e1tico y sustituye los actos de fuerza por negociaciones con sus interlocutores m\u00e1s contestatarios. Mantiene con L\u00f3pez Obrador una relaci\u00f3n muy diferente a la prepotencia de Trump y en lugar de construir el muro, acord\u00f3 formas de contenci\u00f3n de los migrantes en el sur mexicano. Esas normas fueron precisadas, en el encuentro entre presidentes que sucedi\u00f3 al choque registrado durante la&nbsp;<em>Cumbre de las Am\u00e9ricas<\/em>.Actualmente negocia, adem\u00e1s, un convenio m\u00e1s audaz con Venezuela para adquirir el petr\u00f3leo encarecido por la guerra de Ucrania. Estados Unidos necesita importar crudo desde localizaciones m\u00e1s cercanas para asegurar su abastecimiento, sostener la venta de gas a Europa y mantener las sanciones a Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>Varias empresas yanquis ya acordaron reiniciar las perforaciones para aumentar la capacidad de extracci\u00f3n de los pozos venezolanos. Pero ese operativo requiere el levantamiento de las sanciones y un reconocimiento del gobierno bolivariano, que Biden soslaya por las enormes implicancias pol\u00edticas de ese paso. Esa reconciliaci\u00f3n constituir\u00eda un antecedente para extender la misma estrategia a Ir\u00e1n y la Casa Blanca no logra dirimir como incidir\u00eda ese giro sobre la pulseada con China.<\/p>\n\n\n\n<p>Como en otros t\u00f3picos calientes Biden pospone las decisiones, mientras contin\u00faa ajustando su pol\u00edtica exterior. La contraofensiva imperial es una reacci\u00f3n para recomponer fuerzas, pero las iniciativas de largo plazo no han madurado a\u00fan en el comando norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p>LOS ATOLLADEROS EN EL VECINARIO<\/p>\n\n\n\n<p>La vertiginosa penetraci\u00f3n que ha logrado China en Am\u00e9rica Latinacorrobora la impotencia del belicismo yanqui, para contrarrestar el retroceso econ\u00f3mico estadounidense. En ninguna otra regi\u00f3n del mundo, Washington ha ejercido una preeminencia tan manifiesta. Si sus armas, esp\u00edas y embajadores no logran contener en esta zona la maquinaria de negocios de Beijing, tiene pocas posibilidades de conseguir ese freno en otros rincones del planeta. Por esa raz\u00f3n Am\u00e9rica Latina es un test del futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>La llegada de China a la regi\u00f3n, erosiona el control directo que Estados Unidos ha ejercido en el continente durante mucho tiempo, ante la ausencia de rivales. A diferencia de Asia, la Casa Blanca gestion\u00f3 ese comando en todo el continente, sin el auxilio de viejas potencias (Jap\u00f3n) o socios de gran porte (Australia). A diferencia de Medio Oriente, no utiliza ap\u00e9ndices estrat\u00e9gicos integrados a su propia estructura imperial (Israel). Los gendarmes regionales supervisados por el Pent\u00e1gono (Colombia), nunca tuvieron ese grado de simbiosis con el establishment del Norte. A diferencia de Europa Oriental, Estados Unidos tampoco recurri\u00f3 a sus socios de la OTAN, para dirimir disputas estrat\u00e9gicas con Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que siempre distingui\u00f3 la dominaci\u00f3n estadounidense de Am\u00e9rica Latina fue su injerencia directa, explicita y avasallante al sur del R\u00edo Grande. Por esa raz\u00f3n, la llegada de China es tan significativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos nunca se priv\u00f3 de desplegar todo tipio de acciones para exhibir dominaci\u00f3n y hacerle saber a las clases dominantes locales qui\u00e9n ejerce la jefatura. Recurri\u00f3 a un variado men\u00fa de cooptaciones, chantajes o amenazas para explicitar ese liderazgo. Pero esa combinaci\u00f3n de c\u00f3digos guerreros y ret\u00f3rica de convivencia, ya no disuade los negocios de las burgues\u00edas latinoamericanas con Beijing.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese fracaso coloca al dominador yanqui en una situaci\u00f3n in\u00e9dita y carente de libretos. No afronta un desaf\u00edo revolucionario desde abajo (como en los a\u00f1os 60-70), ni una competencia geopol\u00edtica (equivalente a la guerra fr\u00eda). Tampoco puede replegarse como los imperios decadentes frente a la descolonizaci\u00f3n africana. Debe lidiar en el terreno de la competencia econ\u00f3mica y recurre a presiones militares que no logran su cometido. Las singularidades del rival chino -que analizaremos en el pr\u00f3ximo texto- explican ese atolladero estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>RESUMEN<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos pierde primac\u00eda econ\u00f3mica en Am\u00e9rica Latina frente a la avasallante presencia de China. No encuentra recetas para contrapesar ese protagonismo que amenaza con su tradicional dominaci\u00f3n. Su p\u00e9rdida de productividad le impide batallar en el terreno del libre comercio y ofrece p\u00e1lidos negocios a sus socios regionales. Por el contrario, China introduce aceleradamente su&nbsp;<em>Ruta de la Seda<\/em>&nbsp;en Latinoam\u00e9rica, sin ninguna tradici\u00f3n de apropiaciones compulsivas.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta intentada con la APEP no tiene la proyecci\u00f3n del ALCA, ni el soporte del&nbsp;<em>Consenso de Washington<\/em>. El fracaso de la Cumbre de Los \u00c1ngeles retrat\u00f3 esas limitaciones. Pero Estados Unidos no contempla ninguna retirada y afianza la presencia del Pent\u00e1gono. Tambi\u00e9n redobla la presi\u00f3n geopol\u00edtica para alinear a la regi\u00f3n contra Mosc\u00fa y Beijing, escalando agresiones contra los gobiernos radicales. Sus vacilaciones socavan esa contraofensiva en el atolladero latinoamericano.<\/p>\n\n\n\n<p>REFERENCIAS<\/p>\n\n\n\n<p>Quian, Camila: Vaca Narvaja, Camilo (2021). China en la regi\u00f3n: la Iniciativa de la Franja y la Ruta en Am\u00e9rica Latina&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.agenciapacourondo.com.ar\/debates\/china-en-la-region-la-iniciativa-de-la-franja-y-la-ruta-en-america-latina\">https:\/\/www.agenciapacourondo.com.ar\/debates\/china-en-la-region-la-iniciativa-de-la-franja-y-la-ruta-en-america-latina<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Anderson, Perry (2013).<em>&nbsp;Imperium et Consilium La pol\u00edtica exterior norteamericana y sus te\u00f3ricos<\/em>, 2013, AKAL, Madrid<\/p>\n\n\n\n<p>Tozze, Adam, EEUU: la segunda muerte de \u00abReconstruir mejor\u00bb, 24\/07&nbsp;<a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20220801\/Politica\/40554\/adam-tooze-eeuu-cambio-climatico-administracion-biden-impuestos-trump-build-back-better.htm\">https:\/\/ctxt.es\/es\/20220801\/Politica\/40554\/adam-tooze-eeuu-cambio-climatico-administracion-biden-impuestos-trump-build-back-better.htm<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Lo Brutto, Giuseppe; Crivelli Minutti, Eduardo (2019). Las relaciones entre China y Am\u00e9rica Latina en la segunda d\u00e9cada del siglo XXI,&nbsp;<em>CUADERNOS DEL CEL<\/em>, Vol. VI, ttp<\/p>\n\n\n\n<p>Fuenzalida Santos, Eduardo (2022) El plan econ\u00f3mico de EE.UU. para Latinoam\u00e9rica: \u00bfun \u201cglobo pinchado\u201d?&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmostrador.cl\/destacado\/2022\/06\/28\/el-plan-economico-de-ee-uu-para-latinoamerica-un-globo-pinchado\/\">https:\/\/www.elmostrador.cl\/destacado\/2022\/06\/28\/el-plan-economico-de-ee-uu-para-latinoamerica-un-globo-pinchado\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e1gina 12 (2021), La evasi\u00f3n y elusi\u00f3n fiscal de multinacionales suma 240.000 millones de d\u00f3lares al a\u00f1o&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/377608-la-evasion-y-elusion-fiscal-de-multinacionales-suma-240-000-\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/377608-la-evasion-y-elusion-fiscal-de-multinacionales-suma-240-000-<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Dussel Peters, Enrique (2022) \u00bfTLC con Estados Unidos y\/o con China?&nbsp;<a href=\"https:\/\/dusselpeters.com\/reforma2022-05.pdf\">https:\/\/dusselpeters.com\/reforma2022-05.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ferrari, Sergio (2022). La voracidad de las aves de rapi\u00f1a, 05\/09\/2022&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2022\/09\/05\/la-voracidad-de-las-aves-de-rapina-las-multinacionales-imponen-su-ley-a-america-latina-miles-de-millones-de-dolares-en-perdidas-para-los-estados\/\">https:\/\/www.lapluma.net\/2022\/09\/05\/la-voracidad-de-las-aves-de-rapina-las-multinacionales-imponen-su-ley-a-america-latina-miles-de-millones-de-dolares-en-perdidas-para-los-estados\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ecuador Today (2021). El gigante asi\u00e1tico cambi\u00f3 la estrategia para la regi\u00f3n En lugar de pr\u00e9stamos&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/EcuadorTodayEC\/posts\/1359287887784529\/\">https:\/\/www.facebook.com\/EcuadorTodayEC\/posts\/1359287887784529\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Marc\u00f3 del Ponte, Alejandro (2022), Deuda garantizada con recursos naturales&nbsp;<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/deuda-garantizada-con-recursos-naturales\/\">https:\/\/rebelion.org\/deuda-garantizada-con-recursos-naturales\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Merino, Gabriel E: Morgenfeld, Leandro (2021). Am\u00e9rica Latina y crisis de la hegemon\u00eda estadounidense: disputas en el BID y la Cumbre de las Am\u00e9ricas, 19-11-2021&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.saber.ula.ve\/bitstream\/handle\/123456789\/48042\/articulo1.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y\">http:\/\/www.saber.ula.ve\/bitstream\/handle\/123456789\/48042\/articulo1.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Oppenheimer, Andr\u00e9s (2023) El plan de Biden para Am\u00e9rica Latina&nbsp;<a href=\"https:\/\/elcomercio.pe\/opinion\/estados-unidos-el-plan-de-joe-biden-para-america-latina-por-andres-oppenheimer-noticia\/\">https:\/\/elcomercio.pe\/opinion\/estados-unidos-el-plan-de-joe-biden-para-america-latina-por-andres-oppenheimer-noticia\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Lucita, Eduardo (2022) IX Cumbre de las Am\u00e9ricas: la Cumbre de la Exclusi\u00f3n&nbsp;<a href=\"https:\/\/contrahegemoniaweb.com.ar\/2022\/06\/11\/ix-cumbre-de-las-americas-la-cumbre-de-la-exclusion\/\">https:\/\/contrahegemoniaweb.com.ar\/2022\/06\/11\/ix-cumbre-de-las-americas-la-cumbre-de-la-exclusion\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Casari, Fabrizio (2022)&nbsp;Cumbre de las Am\u00e9ricas, los sordos y los mudos,&nbsp;<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/cumbre-de-las-americas-los-sordos-y-los-mudos\/\">https:\/\/rebelion.org\/cumbre-de-las-americas-los-sordos-y-los-mudos\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Morgenfeld, Leandro (2022) Cumbre de las Am\u00e9ricas: fracaso y oportunidad<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-jacobin-revista\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"8v5l4n3Gz1\"><a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2022\/06\/15\/cumbre-de-las-americas-fracaso-de-biden-y-oportunidad-para-nuestra-america\/\">Cumbre de las Am\u00e9ricas: fracaso y oportunidad<\/a><\/blockquote><iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"&#8220;Cumbre de las Am\u00e9ricas: fracaso y oportunidad&#8221; &#8212; Jacobin Revista\" src=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2022\/06\/15\/cumbre-de-las-americas-fracaso-de-biden-y-oportunidad-para-nuestra-america\/embed\/#?secret=omdfLWVlBh#?secret=8v5l4n3Gz1\" data-secret=\"8v5l4n3Gz1\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Rangel, \u00c1lvaro Verzi&nbsp;(2022). Biden atemoriz\u00f3 a sus pares de Am\u00e9rica Latina&nbsp;<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/biden-atemorizo-a-sus-pares-de-america-latina-con-una-eventual-guerra-atomica\/\">https:\/\/rebelion.org\/biden-atemorizo-a-sus-pares-de-america-latina-con-una-eventual-guerra-atomica\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Miguel, Pedro (2022). Guerra antidrogas: fracaso o farsa&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.jornada.com.mx\/2022\/08\/12\/opinion\/016a2pol\">https:\/\/www.jornada.com.mx\/2022\/08\/12\/opinion\/016a2pol<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Cook Jonathan (2022). De qu\u00e9 manera dicta el Pent\u00e1gono los argumentos de Hollywood&nbsp;<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/de-que-manera-dicta-el-pentagono-los-argumentos-de-hollywood\/\">https:\/\/rebelion.org\/de-que-manera-dicta-el-pentagono-los-argumentos-de-hollywood\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez Gelfenstein, Sergio (2023). La creciente presencia militar de la OTAN en Am\u00e9rica Latina y el Caribe (I) 24-2-2023&nbsp;<a href=\"https:\/\/radio.uchile.cl\/2023\/02\/24\/la-creciente-presencia-militar-de-la-otan-en-america-latina-y-el-caribe-i\/\">https:\/\/radio.uchile.cl\/2023\/02\/24\/la-creciente-presencia-militar-de-la-otan-en-america-latina-y-el-caribe-i\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El Pa\u00eds (2022)&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2022-07-13\/el-exasesor-de-trump-john-bolton-admite-que-ayudo-a-organizar-golpes-de-estado-en-otros-paises.html\">https:\/\/elpais.com\/internacional\/2022-07-13\/el-exasesor-de-trump-john-bolton-admite-que-ayudo-a-organizar-golpes-de-estado-en-otros-paises.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ruiz, Pablo (2023). Bases y presencia militar de EE.UU. en Per\u00fa&nbsp;<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/bases-y-presencia-militar-de-ee-uu-en-peru\/\">https:\/\/rebelion.org\/bases-y-presencia-militar-de-ee-uu-en-peru\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Reyes, Farid (2023) Laura Richardson, la hipocres\u00eda 29 enero,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2023\/01\/29\/nuestramerica-laura-richardson-la-hipocresia-imperialista-y-la-sinceridad-estrategica\/\">https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2023\/01\/29\/nuestramerica-laura-richardson-la-hipocresia-imperialista-y-la-sinceridad-estrategica\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Kersffeld, Daniel (2023). La OTAN presiona a Am\u00e9rica latina para enviar armas a Ucrania&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/520067-la-otan-presiona-a-america-latina-para-enviar-armas-a-ucrania\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/520067-la-otan-presiona-a-america-latina-para-enviar-armas-a-ucrania<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Beluche, Olmedo (2023),\u00a0La guerra Rusia-Ucrania y la par\u00e1bola de la zorra y el le\u00f3n,<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-rebelion\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Nno9yo9uup\"><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-guerra-rusia-ucrania-y-la-parabola-de-la-zorra-y-el-leon\/\">La guerra Rusia-Ucrania y la par\u00e1bola de la zorra y el le\u00f3n<\/a><\/blockquote><iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"&#171;La guerra Rusia-Ucrania y la par\u00e1bola de la zorra y el le\u00f3n&#187; &#8212; Rebelion\" src=\"https:\/\/rebelion.org\/la-guerra-rusia-ucrania-y-la-parabola-de-la-zorra-y-el-leon\/embed\/#?secret=Nno9yo9uup\" data-secret=\"Nno9yo9uup\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>L\u00f3pez Blanch, Hedelberto (2022) Las extorsiones contra Rusia golpean a Latinoam\u00e9rica&nbsp;<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/las-extorsiones-contra-rusia-golpean-a-latinoamerica\/\">https:\/\/rebelion.org\/las-extorsiones-contra-rusia-golpean-a-latinoamerica\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Feliu Poch, Rafael (2021) Imperios combatientes Geopol\u00edtica de las renovables,&nbsp;<a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20211201\/Firmas\/37954\/geopolitica-energias-imperalismo-petroleo-transicion.htm\">https:\/\/ctxt.es\/es\/20211201\/Firmas\/37954\/geopolitica-energias-imperalismo-petroleo-transicion.htm<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Petras, James (2019). Peculiaridades del imperialismo estadounidense,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.iade.org.ar\/noticias\/peculiaridades-del-imperialismo-estadounidense-en-america-latina\">https:\/\/www.iade.org.ar\/noticias\/peculiaridades-del-imperialismo-estadounidense-en-america-latina<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Veiga, Gustavo (2022). La lista Engel para disciplinar a Am\u00e9rica Central&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/417331-estados-unidos-la-lista-engel-para-disciplinar-a-america-cen\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/417331-estados-unidos-la-lista-engel-para-disciplinar-a-america-cen<\/a><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claudio Katz Fuente: Rebeli\u00f3n La dominaci\u00f3n de Estados Unidos sobre Am\u00e9rica Latina no tiene equivalentes en otras partes del mundo. En ninguna otra zona mantuvo un control tan directo con intervenciones tan sostenidas. Siempre consider\u00f3 a la regi\u00f3n como una simple prolongaci\u00f3n de su propio territorio. 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