{"id":8557,"date":"2023-04-30T12:06:49","date_gmt":"2023-04-30T12:06:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8557"},"modified":"2023-04-30T12:06:51","modified_gmt":"2023-04-30T12:06:51","slug":"agricultura-industrial-y-energia-seudorrenovable","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8557","title":{"rendered":"Agricultura industrial y energ\u00eda seudorrenovable"},"content":{"rendered":"\n<p>Miquel Amor\u00f3s<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/kaosenlared.net\/agricultura-industrial-y-energia-seudorrenovable\/\">Kaos en la Red<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Crisis agraria y dilema energ\u00e9tico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La penetraci\u00f3n del capitalismo en el campo transform\u00f3 la propiedad rural en empresa y la producci\u00f3n de subsistencia, en producci\u00f3n para el mercado. El r\u00e1pido crecimiento de la poblaci\u00f3n urbana multiplicaba paralelamente la demanda de alimentos. La mercantilizaci\u00f3n puso fin a la simbiosis entre la agricultura, la ganader\u00eda y la silvicultura, forzando a ir cada una por su lado. De hecho, puso fin a la sociedad campesina tradicional. Todo qued\u00f3 reducido a su valor de cambio: cualquier forma de vida coherente con el medio desapareci\u00f3, se esfum\u00f3 la sociabilidad t\u00edpica del mundo rural y as\u00ed, cualquier singularidad qued\u00f3 suprimida, la belleza paisaj\u00edstica se envileci\u00f3 y todo el patrimonio cultural se arruin\u00f3 o museific\u00f3. La b\u00fasqueda exclusiva del beneficio econ\u00f3mico implicaba la explotaci\u00f3n intensiva, o sea, la industrializaci\u00f3n de la actividad agraria. Asimismo, las condiciones industriales exig\u00edan la concentraci\u00f3n de la propiedad, la financiaci\u00f3n a trav\u00e9s de cr\u00e9ditos y subvenciones, y una cantidad creciente de insumos, principalmente maquinaria, energ\u00eda y agua en abundancia, abonos qu\u00edmicos, herbicidas y plaguicidas. La globalizaci\u00f3n amplific\u00f3 lo indecible dichas condiciones (\u201cAlmer\u00eda, huerta de Europa\u201d) recurriendo a variedades h\u00edbridas y transg\u00e9nicas. De esta forma se rompi\u00f3 la relaci\u00f3n m\u00e1s o menos directa no solo entre los productores y consumidores de alimentos, sino entre los propios campesinos y el campo. El agricultor-empresario se consagraba definitivamente a la gesti\u00f3n y supervisi\u00f3n de los cultivos -tareas digitalizadas- ya que las tareas propiamente agr\u00edcolas (los tratamientos fitosanitarios, la recolecci\u00f3n y el embalaje) eran responsabilidad de los trabajadores contratados, casi siempre por temporada y en condiciones laborales p\u00e9simas. La agricultura industrial es una agricultura sin agricultores. Lo mismo dir\u00edamos de la ganader\u00eda intensiva de las macrogranjas. Los efectos positivos de ambas se hicieron notar en un estimable aumento de la producci\u00f3n y una rebaja de precios, que redund\u00f3 en una expansi\u00f3n demogr\u00e1fica urbana. Peores ser\u00edan los negativos: abandono de tierras y emigraci\u00f3n a las ciudades, p\u00e9rdida de conocimientos y saberes, desaparici\u00f3n de variedades aut\u00f3ctonas, deforestaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de la vida silvestre, generaci\u00f3n de residuos irreciclables, mayor resistencia de las plagas y aparici\u00f3n de nuevas enfermedades de las plantas, desaparici\u00f3n de la capa f\u00e9rtil del suelo, sobreexplotaci\u00f3n de los acu\u00edferos, contaminaci\u00f3n de suelos y aguas, y degradaci\u00f3n de la calidad de los alimentos. El mayor argumento en pro del monocultivo industrial y la ganader\u00eda intensiva hab\u00eda sido la erradicaci\u00f3n del hambre en el mundo, promesa a todas luces incumplida.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios factores han influido en la inviabilidad de muchas empresas agrarias, siendo el principal el estancamiento de la producci\u00f3n petrol\u00edfera desde 2005, el aut\u00e9ntico determinante de la crisis actual (dato corroborado por las compa\u00f1\u00edas petroleras que, hartas de perder dinero, dejaron de invertir en 2014). La superaci\u00f3n del pico del petr\u00f3leo condujo en 2015 al descenso de la producci\u00f3n de diesel, tan imprescindible para el laboreo mec\u00e1nico, y en general, fue seguida por los picos de otros recursos energ\u00e9ticos y minerales. Las consecuencias no han podido ser peores en los precios de los fertilizantes, pesticidas y pl\u00e1sticos, dependientes de la industria petroqu\u00edmica. Igualmente, el transporte se ha encarecido, incluido el mar\u00edtimo (el 92% de la energ\u00eda consumida por la circulaci\u00f3n motora proviene del petr\u00f3leo), igual que los cereales y, de rebote, la alimentaci\u00f3n. La demanda creciente de las econom\u00edas emergentes (China, India, Brasil) agrava la situaci\u00f3n adelantando la crisis. En cuanto a los dem\u00e1s factores, destaquemos el endeudamiento y la escasez de agua a causa de las sequ\u00eda. Las tierras quedan entonces a disposici\u00f3n de otros negocios pasajeros como el de la energ\u00eda renovable. El modelo desarrollista cl\u00e1sico ha sido retocado hasta volverse mucho m\u00e1s tecnificado e insostenible, apoy\u00e1ndose en la fusi\u00f3n de la tecnociencia, la producci\u00f3n a gran escala, las finanzas y la log\u00edstica, pero sin llegar a contrarrestar el bajo rendimiento tendencial de las cosechas y la dificultad de aumentar la superficie cultivada, m\u00e1xime cuando los terrenos de regad\u00edo se han convertido en un valor refugio. El desembarco reciente en el campo de los fondos de inversi\u00f3n y de los caudales europeos del programa Next Generation y del plan RePower da a entender que las megainstalaciones renovables son parte de la soluci\u00f3n, pero estas solo producen electricidad, que es m\u00e1s que el 20-24 % de la energ\u00eda consumida. En realidad se busca mantener el sistema industrial vigente, con los costes de producci\u00f3n bajos y los niveles de consumo altos. Cambiar algo para que todo se conserve.<\/p>\n\n\n\n<p>La Cumbre Clim\u00e1tica de Par\u00eds (2015) signific\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n en la marcha del capitalismo. Al fijar como objetivo urgente la \u201cdescarbonizaci\u00f3n\u201d de la econom\u00eda y acordar un fuerte apoyo financiero, el capitalismo verde pudo por fin desplegarse en tanto que \u201ctransici\u00f3n energ\u00e9tica\u201d. Los problemas de abastecimiento debidos a la pandemia y a la guerra de Ucrania no han hecho m\u00e1s que acelerar el despegue. En lo relativo al territorio espa\u00f1ol, la proliferaci\u00f3n desordenada y descontrolada de centrales renovables industriales ha sucedido a la oleada anterior de urbanizaciones residenciales, grandes superficies y autopistas. La producci\u00f3n de electricidad toma el relevo del ladrillo como motor econ\u00f3mico y primer factor de degradaci\u00f3n del territorio. La destrucci\u00f3n del espacio rural se completa gracias a este nuevo extractivismo: entramos en una especie de fase met\u00e1stasica final del c\u00e1ncer urbano-capitalista que ven\u00eda corroyendo implacablemente el campo y la naturaleza como ya lo hac\u00eda con la misma ciudad. A pesar de que, imitando a la pol\u00edtica, el lenguaje emprendedor y financieramente correcto haya incorporado muchos vocablos de ra\u00edgambre ecologista, no se trata de una toma de conciencia de los dirigentes mundiales ante la crisis clim\u00e1tica. El vocabulario ambientalista empleado por los ejecutivos no debe inducir a enga\u00f1o, pues no es m\u00e1s que una convenci\u00f3n a\u00f1adida en una \u00e9poca de cat\u00e1strofes ecol\u00f3gicas con el fin de oscurecer la comprensi\u00f3n popular del desastre. Nadie se propone acabar con la dependencia de los combustibles f\u00f3siles, tal como demuestra por ejemplo el af\u00e1n por construir nuevas infraestructuras gas\u00edsticas o la construcci\u00f3n de nuevas t\u00e9rmicas de carb\u00f3n y el mantenimiento de las nucleares. Por otro lado, aun en el caso de un estancamiento del consumo, el hueco que deja el uso de la gasolina, el queroseno o el gasoil es tan profundo que resulta imposible de llenar con otros recursos. No hay en realidad un cambio de paradigma energ\u00e9tico: no se pretende una sustituci\u00f3n de las fuentes f\u00f3siles y nucleares por otras alternativas. Ni siquiera se contempla con seriedad la disminuci\u00f3n de las emisiones de gases de efecto invernadero, algo que se viene postulando desde la plasmaci\u00f3n de los Protocolos de Kyoto en 1997. Es algo mucho m\u00e1s evidente: El mercado de la electricidad y el comercio de emisiones prometen ganancias considerables. Los precios de la luz, del gas y de los derechos de emisi\u00f3n de di\u00f3xido de carbono (en el mercado desde 2005), en parte debido a la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica posterior a la pandemia, alcanzaron el pasado marzo m\u00e1ximos hist\u00f3ricos. En junio fue el turno del diesel y la gasolina. Si adem\u00e1s tenemos en cuenta el progresivo descenso extractivo del petr\u00f3leo y una disponibilidad sustanciosa de fondos, tendremos todos los condicionantes que est\u00e1n reorientando las finanzas mundiales hacia las energ\u00edas que ahora llaman \u201crenovables\u201d. La \u201ctransici\u00f3n energ\u00e9tica\u201d&nbsp;acordada en Par\u00eds, los planes nacionales de emergencia clim\u00e1tica, los proyectos de mitigaci\u00f3n y resiliencia, y, m\u00e1s recientemente, la voluntad europea de recortar un prosaico 15% el consumo de gas, ya tienen m\u00faltibles herramientas financieras donde apoyarse. As\u00ed pues, es comprensible que un amplio sector del capitalismo compuesto por los oligopolios el\u00e9ctricos, las transnacionales gas\u00edsticas, las petroleras, las grandes constructoras, los grandes bancos y los fondos de inversi\u00f3n, reconozca hip\u00f3critamente la urgencia de luchar contra el calentamiento global. El resultado de tal &nbsp;repentino \u00e1nimo belicista es una aluvi\u00f3n de derivados \u201cclim\u00e1ticos\u201d y plantas energ\u00e9ticas que no traduce precisamente una preocupaci\u00f3n corporativa por el medio ambiente, la biodiversidad o el desarrollo local: lo \u00fanico que persigue es el beneficio privado. No hay transici\u00f3n desde una sociedad basada en un modelo energ\u00e9tico centralizado, industrial y extractivista, a un mundo descentralizado, autosuficiente, desurbanizado y respetuoso con la tierra y la naturaleza. La sociedad capitalista de antes de la transici\u00f3n pretende ser la misma que la de despu\u00e9s, estructurada de la misma manera aunque hable en ecologista. El capital no tiene ideolog\u00eda fija, ni idioma particular; la preocupaci\u00f3n exclusiva de la repentina inclinaci\u00f3n dirigente por la ecolog\u00eda es el negocio, que ahora gira en torno a lo verde.<\/p>\n\n\n\n<p>Una cosa es la electricidad y otra la energ\u00eda primaria, es decir, toda la energ\u00eda natural disponible todav\u00eda sin modificar para su uso. Esa proviene de fuentes f\u00f3siles en un 86% (dato de 2019 para el estado espa\u00f1ol) y en su mayor\u00eda no es electrificable. Para el modelo 100% renovable de la transici\u00f3n en ese terreno no contamos m\u00e1s que con el coche el\u00e9ctrico y el hidr\u00f3geno verde, pero ambos son demasiado onerosos y su uso masivo presenta graves problemas t\u00e9cnicos a\u00fan sin resolver. En verdad, las altas instancias dirigentes quieren que las energ\u00edas denominadas renovables act\u00faen de mecanismo de contenci\u00f3n de la demanda de fuel, carb\u00f3n y sobre todo gas destinada a producir electricidad, es decir, disminuyan la actividad de las centrales t\u00e9rmicas sin sustituirlas, porque son necesarias cuando no se dispone de sol o de viento (en 2022 han cubierto en Espa\u00f1a solamente un 30\u20198% de la demanda el\u00e9ctrica). Esa asociaci\u00f3n obligatoria cuestiona el car\u00e1cter renovable de la energ\u00eda producida en los \u201cparques\u201d, \u201chuertos\u201d y dem\u00e1s \u201cgranjas\u201d, aunque no olvidemos tambi\u00e9n que los materiales industriales utilizados en su construcci\u00f3n reflejan una importante huella carb\u00f3nica de f\u00e1brica: hormig\u00f3n armado y acero para los fundamentos, aluminio y cobre para la evacuaci\u00f3n en tendidos de Alta tensi\u00f3n, fibra de vidrio o de carbono reforzada con pl\u00e1stico para los \u201c\u00e1labes\u201d o palas, tierras raras para los imanes permanentes de los rotores (cuya extracci\u00f3n y purificaci\u00f3n es un proceso altamente contaminante), obleas de polisilicio y pel\u00edculas de metales semiconductores poco abundantes para los paneles solares (algunos t\u00f3xicos como el ars\u00e9nico o el cadmio), material para los soportes y los inversores de corriente, litio y cobalto para las bater\u00edas, etc. Si a ello a\u00f1adimos los movimientos de tierras, excavaciones y dem\u00e1s trabajos de instalaci\u00f3n y mantenimiento, que se repiten a la hora de desmantelar, o sea, al cabo de veinte o treinta a\u00f1os, m\u00e1s el problem\u00e1tico reciclaje de la chatarra, tendremos el cuadro completo de la verdadera renovabilidad de un tipo de energ\u00eda que convendr\u00eda llamar con m\u00e1s propiedad \u201cenerg\u00eda alternativa derivada de combustibles f\u00f3siles\u201d. No hablemos ya de la naturaleza \u201climpia\u201d de otras energ\u00edas consideradas renovables como las que provienen de la combusti\u00f3n de biomasa o de biocarburantes, y la misma energ\u00eda hidroel\u00e9ctrica. En fin, las renovables no son m\u00e1s que un espejismo. No resuelven en absoluto la crisis. Tienen gran impacto ambiental y escasa repercusi\u00f3n econ\u00f3mica local, no crean empleos, amenazan bosques y cultivos, causan da\u00f1os al paisaje y a la fauna, y contribuyen al vaciado del campo espa\u00f1ol tanto como el agronegocio. Solamente benefician a los oligopolios energ\u00e9ticos y grupos financieros, introducen dependencias tecnol\u00f3gicas innecesarias y, encima, ni siquiera son renovables.<\/p>\n\n\n\n<p>De todas las presuntas renovables, la solar fotovoltaica es la que ha cobrado mayor impulso, seguida muy de lejos por la e\u00f3lica marina y el hidr\u00f3geno. Sus promotores hablan de \u201crevoluci\u00f3n solar\u201d debido a las intenciones afirmadas en los planes nacionales de energ\u00eda y clima de cuadruplicar la potencia instalada en los pr\u00f3ximos ocho a\u00f1os. Mejor ser\u00eda decir \u201cburbuja solar\u201d a juzgar por sus caracter\u00edsticas especulativas. Lo cierto es que a partir de 2018 los estados europeos propiciaron un r\u00e1pido crecimiento del mercado fotovoltaico, empezando a proyectarse plantas de m\u00e1s de 100 Mw (cuanto mayor es la instalaci\u00f3n, m\u00e1s duradera). La fotovoltaica se hab\u00eda abaratado por la ca\u00edda de precios del silicio cristalino y, por lo tanto, de los paneles. Los avances tecnol\u00f3gicos apuntaban a una mejora sustancial de la eficiencia. El mantenimiento de las centrales solares resultaba menos costoso que el de las e\u00f3licas; en fin, a pesar del reciente encarecimiento de las materias primas y la log\u00edstica, su coste de instalaci\u00f3n hab\u00eda bajado un 82% y el de generaci\u00f3n, un 90%. No obstante ser el rendimiento energ\u00e9tico demasiado bajo (tres partes de energ\u00eda obtenidas por una invertida), la fotovoltaica se convirti\u00f3 casi de la noche a la ma\u00f1ana en la energ\u00eda menos cara, y, teniendo en cuenta que desde noviembre de 2020 los precios del gas y de la electricidad se mostraban muy vol\u00e1tiles, la opci\u00f3n solar ya no solo pas\u00f3 a estar presente en los despachos de las multinacionales como el negocio del siglo, sino en los ministerios como tema declarado \u201cde inter\u00e9s p\u00fablico\u201d. Por unas cosas u otras, el sector fotovoltaico promete alcanzar en poco tiempo dimensiones comparables a las de la industria automovil\u00edstica. Gracias a finalizar la moratoria de las renovables, a suprimirse el \u201cimpuesto al sol\u201d y a prescindirse del informe de impacto ambiental en las instalaciones de m\u00e1s de 50 Ha, el mercado solar espa\u00f1ol se ha vuelto uno de los mayores y crece a toda velocidad al calor de las subastas del Ministerio de la Transici\u00f3n Ecol\u00f3gica, la baja rentabilidad de las explotaciones agrarias, las expropiaciones forzosas, las licencias express y las inyecciones de capital for\u00e1neo. El mayor \u2018macroparque\u2019 europeo se construy\u00f3 hace tres a\u00f1os en Mula (Murcia) con una capacidad de 495 Mw y ocupa mil hect\u00e1reas, y recientemente se ha levantado otro de 500 en Usagre (Badajoz). Tres o cuatro de similar magnitud y otros miles menos extensos est\u00e1n en camino, en suelo r\u00fastico y estepas, sobre sembrados, humedales, parajes protegidos y v\u00edas pecuarias, a veces cerca de zonas pobladas. Incluso las instalaciones de placas en los tejados, aparcamientos y estanques, subvencionadas por el Programa Solar 2022, han dado pie a numerosas empresas, atra\u00eddas por la perspectiva de ganancias en el autoconsumo comercial. Nos encontramos ante una potencia instalada de 180 GW (y en aumento) que no necesitamos, pues el consumo medio estatal no llega a los 32 GW. Entretanto, el paisaje ib\u00e9rico se est\u00e1 transformando a marchas forzadas, y el espacio solar, cuando la urbanizaci\u00f3n ha tocado techo, deviene a todos los efectos el elemento b\u00e1sico de una ordenaci\u00f3n territorial \u201cverde\u201d que en lo esencial obedece a moment\u00e1neos intereses empresariales y financieros.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran n\u00famero de plantas y la amenaza en ciernes de malas secuelas sociales, ambientales y paisaj\u00edsticas est\u00e1 dando lugar a conflictos territoriales, y a la vez, generando una reflexi\u00f3n cr\u00edtica bien encaminada del modelo capitalista de gesti\u00f3n energ\u00e9tica que enlaza con la cr\u00edtica a la agroindustria. Los puntos de partida son la consideraci\u00f3n de la energ\u00eda como bien com\u00fan y la soberan\u00eda alimentaria -el derecho de los pueblos a procurarse los alimentos seg\u00fan la costumbre- postulados que invalidan la explotaci\u00f3n industrial de las fuentes renovables y de la agricultura, al tiempo que cuestionan la planificaci\u00f3n nacional. Las necesidades sociales y los derechos de la tierra son lo que cuenta, no el inter\u00e9s de los grandes consorcios. En consecuencia, se deber\u00eda contemplar la crisis energ\u00e9tica y agraria como crisis del sistema capitalista y del Estado que lo sirve, a la que se trata de superar desde las altas esferas con topes, bonificaciones, directrices y huidas tecnol\u00f3gicas hacia adelante. Contrasta la magnitud del desastre con la blandenguer\u00eda de los remedios contestatarios. Las propuestas ecologistas giran en torno al autoconsumo, al ahorro energ\u00e9tico, a las instalaciones compartidas, a los proyectos comunitarios, al reciclaje, a la producci\u00f3n a peque\u00f1a escala, a los grupos de consumo, a la restricci\u00f3n del gasto y la movilidad, etc., algo perfectamente v\u00e1lido, pero dif\u00edcil de llevar a cabo en una sociedad despilfarradora, con la poblaci\u00f3n tremendamente consumista apelotonada en conurbaciones. Sin un derroche formidable de recursos, la sociedad del consumo irresponsable entrar\u00eda en franco declive, al que se resistir\u00eda recurriendo a las armas si fuera preciso, visto lo cual es in\u00fatil esforzarse en buscar una salida pac\u00edfica a la crisis mediante un \u201cdecrecimiento econ\u00f3mico planificado democr\u00e1ticamente\u201d -\u00bfpor qui\u00e9n?- como si la econom\u00eda global y las aglomeraciones urbanas aceptaran extinguirse por las buenas. La producci\u00f3n de energ\u00eda y alimentos no puede considerarse un fen\u00f3meno deconectado del mercado, del sistema financiero y del hecho metropolitano.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s ilusorio resulta aparentar creer que la transici\u00f3n energ\u00e9tica promovida por los dirigentes mundiales es la que corresponde al susodicho modelo de proximidad \u201cimplementado con la participaci\u00f3n ciudadana\u201d en los parlamentos y consistorios. Ese es el mayor error del planteamiento ecologista mayoritario y de la cr\u00edtica cient\u00edfica honesta, considerar el espacio institucional como una zona neutra donde es factible la defensa \u201cdemocr\u00e1tica\u201d de los intereses populares frente a la depredaci\u00f3n del capital, defensa que persigue un solemne \u201cpacto de Estado\u201d con sus mism\u00edsimos representantes. La cuesti\u00f3n energ\u00e9tica, tanto como la ecol\u00f3gica, es inseparable de la lucha social y pol\u00edtica contra los oligopolios, los fondos y las instituciones hechas a su medida, auton\u00f3micas, nacionales o internacionales, pues su implementaci\u00f3n exige una reorganizaci\u00f3n radical de la sociedad que sobrepasa el alcance de la legislaci\u00f3n m\u00e1s osada que se pueda conseguir con las movidas pol\u00edtico-jur\u00eddicas ciudadanistas. Mientras el tejido social no se reconstruya al margen de las instituciones y en oposici\u00f3n a ellas, la defensa del territorio ser\u00e1 d\u00e9bil, y buscar\u00e1 componendas con el desarrollismo a base de alegaciones que \u00fanicamente exijan una moratoria temporal o a una reducci\u00f3n del tama\u00f1o de los proyectos. La confusi\u00f3n t\u00e1ctica dominar\u00e1 en la confrontaci\u00f3n con el inter\u00e9s privado y la complicidad institucional, puesto que la perspectiva anticapitalista quedar\u00e1 deliberadamente oculta por ambos bandos. Solamente en una fase m\u00e1s avanzada de la lucha, inmersos en un calentamiento global m\u00e1s violento y una crisis m\u00e1s profunda, cuando las masas empobrecidas dejen de ser ornamentales y, motivadas por deseos, pasiones, utop\u00edas y desastres, decidan tomar el propio destino en sus manos, entonces se plantear\u00e1 en su seno el debate estrat\u00e9gico y las cartas se pondr\u00e1n necesariamente sobre la mesa. Ah\u00ed se ver\u00e1 si el ecologismo bienintencionado es o no es un mero lubricante verde del engranaje colonial, jer\u00e1rquico y centralizado capitalista, un aval de sus pol\u00edticas desarrollistas. Pues el capitalismo no se sabe contener, ya que est\u00e1 en su ser el no tener freno. \u00bfLo detendr\u00e1n las incansables muestras de moderaci\u00f3n c\u00edvica y autolimitaci\u00f3n pol\u00edtica tan t\u00edpicas del realismo ecologista y de la semidisidencia cient\u00edfica?<\/p>\n\n\n\n<p><em>Charlas en la Bibioteca social El Rebrot Bord de Albaida (Valencia), el 8 de enero de 2023, y en el Centro sociocultural Roque Ba\u00f1os de Jumilla (Murcia), organizada por la Asociaci\u00f3n Naturalista STIPA, el 11 de enero.&nbsp;Publicado en la revista El Viejo Topo, n\u00ba 422, marzo 2023.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miquel Amor\u00f3s Fuente: Kaos en la Red Crisis agraria y dilema energ\u00e9tico La penetraci\u00f3n del capitalismo en el campo transform\u00f3 la propiedad rural en empresa y la producci\u00f3n de subsistencia, en producci\u00f3n para el mercado. El r\u00e1pido crecimiento de la poblaci\u00f3n urbana multiplicaba paralelamente la demanda de alimentos. La mercantilizaci\u00f3n puso fin a la simbiosis [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1993,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8557"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8557"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8557\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8558,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8557\/revisions\/8558"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1993"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}