{"id":8667,"date":"2023-06-23T10:57:20","date_gmt":"2023-06-23T10:57:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8667"},"modified":"2023-08-01T14:41:04","modified_gmt":"2023-08-01T14:41:04","slug":"apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8667","title":{"rendered":"Apocalipsis de insectos en el antropoceno (parte II)"},"content":{"rendered":"\n<p>Ian Angus<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La&nbsp;<\/strong><strong><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-i\/\">parte I<\/a>&nbsp;<\/strong><em><strong>describe el fuerte declive de las poblaciones de&nbsp;<\/strong>insectos en todo el mundo<br><\/em><strong>Esta parte II&nbsp;<em>se\u00f1ala la influencia de los monocultivos<\/em>]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ruptura metab\u00f3lica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os que siguieron a la segunda guerra mundial, el capitalismo global cruz\u00f3 el umbral de la extralimitaci\u00f3n con efectos devastadores en la biosfera. Impulsada por los combustibles f\u00f3siles y la petroqu\u00edmica, la g<em>ran aceleraci\u00f3n<\/em>&nbsp;puso fin a 12.000 a\u00f1os de relativa estabilidad medioambiental&nbsp; y clim\u00e1tica en la \u00e9poca del holoceno e inaugur\u00f3 la \u00e9poca del antropoceno. Tal como concluy\u00f3 en 2004 el informe de s\u00edntesis del Programa Internacional Geosfera-Biosfera (IGBP):<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda mitad del siglo XX es \u00fanica en toda la historia de la existencia humana sobre la Tierra. Muchas actividades humanas alcanzaron la velocidad de despegue en alg\u00fan momento del siglo XX y se aceleraron vertiginosamente hacia finales de siglo. No cabe duda de que los \u00faltimos 50 a\u00f1os han asistido a la transformaci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida de la relaci\u00f3n con el mundo natural en la historia humana<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn1\">\/1<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El informe del IGBP inclu\u00eda gr\u00e1ficos que ilustraban aumentos sin precedentes de la actividad humana y de la destrucci\u00f3n medioambiente global, iniciados alrededor de 1950<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn2\">\/2<\/a>. Uno, titulado Biodiversidad Global, mostraba el ritmo de extinci\u00f3n de especies animales, que los autores y autoras cifraron en cien a mil veces mayor que los ritmos de extinci\u00f3n natural del pasado<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn3\">\/3<\/a>. Como indicaci\u00f3n de la escasez de estudios sobre insectos en los comentarios sobre la p\u00e9rdida de biodiversidad se\u00f1alar\u00e9 que en estos se habla de mam\u00edferos, peces, aves, anfibios y reptiles, pero no de insectos ni otros invertebrados<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn4\">\/4<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Como hemos visto, la investigaci\u00f3n reciente ha cambiado decisivamente esta situaci\u00f3n. No solo est\u00e1n en declive las poblaciones de insectos, sino que est\u00e1n menguando m\u00e1s r\u00e1pidamente que otros animales. Los insectos constituyen la mitad del mill\u00f3n de especies animales que la ciencia cree que est\u00e1n amenazadas de extinci\u00f3n durante este siglo<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn5\">\/5<\/a>. La poblaci\u00f3n mundial de insectos se halla entre las principales v\u00edctimas de la&nbsp;<em>gran aceleraci\u00f3n<\/em>. Si esta contin\u00faa, su r\u00e1pido declive pasar\u00e1 a ser uno de los rasgos distintivos m\u00e1s mort\u00edferos del antropoceno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Concentraci\u00f3n y simplificaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El principal factor que contribuye al declive de los insectos es la destrucci\u00f3n de h\u00e1bitats, en particular el papel de la agricultura industrial en el desalojo de incontables especies de sus moradas. Otros h\u00e1bitats de insectos se han alterado o destruido, pero las tierras de cultivo son un factor cr\u00edtico debido a su amplitud: la agricultura ocupa el 36&nbsp;% de toda la superficie terrestre y el 50&nbsp;% de la superficie habitable. Dentro de esta enorme \u00e1rea existen inmensas zonas donde se libra lo que cabe calificar razonablemente de&nbsp;<em>guerra contra los insectos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Toda actividad agropecuaria altera los ecosistemas locales y la vida de los insectos, pero tal como explica el ecologista Tony Weis, hasta hace poco una agricultura exitosa exig\u00eda trabajar al m\u00e1ximo posible con el entorno natural, no&nbsp;<em>contra<\/em>&nbsp;\u00e9l:<\/p>\n\n\n\n<p>En toda la historia, la viabilidad a largo plazo de los paisajes agrarios ha dependido del mantenimiento de la diversidad funcional de los suelos, las especies cultivadas (y el plasma germinal de las semillas dentro de cada especie), \u00e1rboles, animales e insectos para mantener el equilibrio ecol\u00f3gico y los ciclos de los nutrientes. Con este fin, los agroecosistemas se gestionaban con una variedad de t\u00e9cnicas diferentes, como el multicultivo, las rotaciones, los abonos verdes (reintegrando en el suelo los tejidos vegetales no descompuestos, normalmente de leguminosas ricas en nitr\u00f3geno), el barbecho, la agrosilvicultura, la cuidadosa selecci\u00f3n de semillas y la integraci\u00f3n de peque\u00f1as poblaciones de animales<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn6\">\/6<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Las d\u00e9cadas posteriores a la segunda guerra mundial trajeron el equivalente agr\u00edcola de la revoluci\u00f3n industrial del siglo XIX: el paso de la peque\u00f1a producci\u00f3n de mercanc\u00edas a la producci\u00f3n masiva a gran escala, dependiente de los combustibles f\u00f3siles. Mientras la mayor\u00eda de explotaciones todav\u00eda eran de propiedad familiar, las decisiones sobre qu\u00e9 cultivos producir y c\u00f3mo producirlos se realizaban cada vez m\u00e1s en las salas de juntas de las grandes empresas. Las agroecologistas Ivette Perfecto, John Vandermeer y Angus Wright describen la revoluci\u00f3n metab\u00f3lica de la producci\u00f3n de alimentos:<\/p>\n\n\n\n<p>La capitalizaci\u00f3n de la agricultura despu\u00e9s de la segunda guerra mundial se llev\u00f3 a cabo primero mediante la sustituci\u00f3n de insumos que se generaban desde dentro de la propia explotaci\u00f3n por otros que se fabricaban en otra parte y que hab\u00eda que comprar. Empezando con la temprana mecanizaci\u00f3n de la agricultura, en que se sustituy\u00f3 la tracci\u00f3n animal por la tracci\u00f3n mec\u00e1nica, siguiendo con la sustituci\u00f3n del compost y los abonos por fertilizantes sint\u00e9ticos y el control tradicional y biol\u00f3gico por los plaguicidas, la historia del desarrollo tecnol\u00f3gico de la agricultura fue un proceso de capitalizaci\u00f3n que comport\u00f3 la reducci\u00f3n del valor a\u00f1adido dentro de la propia explotaci\u00f3n. En las explotaciones actuales, el trabajo viene de Caterpillar o John Deere, la energ\u00eda de Exxon\/Mobil, el fertilizante de DuPont, y la gesti\u00f3n de plagas de Dow o Monsanto. Las semillas, literalmente el germen que hace posible la agricultura, han sido patentadas y es preciso comprarlas<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn7\">\/7<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El auge de la producci\u00f3n agraria durante a posguerra se bas\u00f3 en una amplia variedad de nuevas tecnolog\u00edas, como los equipos mec\u00e1nicos, forrajes industriales, fertilizantes sint\u00e9ticos y semillas patentadas. Los nuevos insumos funcionaban muy bien, pero tal como se\u00f1ala la historiadora de la agricultura Michelle Mart, \u201cla revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica de la agricultura fue m\u00e1s accesible para unos que para otros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas peque\u00f1as explotaciones familiares no pod\u00edan permitirse las fuertes inversiones necesarias para acceder a las nuevas tecnolog\u00edas, ni tampoco dispon\u00edan de las grandes extensiones de tierras que se precisan para que las tecnolog\u00edas sean econ\u00f3micamente viables. Hacia 1955, los costes operativos totales de una explotaci\u00f3n media se hab\u00edan triplicado en comparaci\u00f3n con apenas quince a\u00f1os antes, precipitando una ca\u00edda del n\u00famero de explotaciones y del n\u00famero de personas que trabajaban en el campo. De 1939 a 1950, el n\u00famero de explotaciones en EE&nbsp;UU descendi\u00f3 un 40&nbsp;%, y volvi\u00f3 a caer casi otro 50&nbsp;% entre 1960 y 1970, mientras que el tama\u00f1o de la explotaci\u00f3n media creci\u00f3 2 acres cada a\u00f1o<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn8\">\/8<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con el Departamento de Agricultura estadounidense, en 2012 \u201cel 36&nbsp;% de todas las tierras de cultivo se hallaban en explotaciones que contaban con 2.000 acres por lo menos de tierras de cultivo, un 15&nbsp;% m\u00e1s que en 1987<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn9\">\/9<\/a>.\u201d Aunque tan solo alrededor del 12&nbsp;% de las explotaciones agrarias de EE&nbsp;UU pueden considerarse entidades comerciales muy grandes, abarcan el 88&nbsp;% de los ingresos netos anuales de todas las explotaciones<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn10\">\/10<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En Norteam\u00e9rica y Europa, las grandes explotaciones se formaron normalmente mediante la fusi\u00f3n de otras m\u00e1s peque\u00f1as. En el Sur global, la deforestaci\u00f3n constituye el primer paso: todos los a\u00f1os se talan unos cinco millones de hect\u00e1reas de bosque y se sustituyen por grandes explotaciones agrarias y ranchos gestionados por grandes empresas<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn11\">\/11<\/a>. Entre 1980 y 2000, m\u00e1s de la mitad de las nuevas tierras agr\u00edcolas en el tr\u00f3pico fueron fruto de la tala de bosques. Entre 2000 y 2010, la proporci\u00f3n aument\u00f3 al 80&nbsp;%<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn12\">\/12<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Una gesti\u00f3n rentable de las grandes explotaciones con maquinaria cara requiere especializaci\u00f3n. Cada tipo de cultivo tiene sus propios requisitos particulares, de modo que en vez de comprar m\u00faltiples tipos de m\u00e1quinas, los campesinos se centraron en alguna especie concreta: solo ma\u00edz, o solo trigo, o solo soja, etc. La matriz de campos en que crecen diferentes cultivos, tan caracter\u00edstica de la agricultura tradicional, fue sustituida por vastas extensiones con plantas gen\u00e9ticamente id\u00e9nticas. La mayor\u00eda de cercas, setos, boscajes y humedales \u2012h\u00e1bitats de peque\u00f1os mam\u00edferos, aves e insectos\u2012 se eliminaron para maximizar la producci\u00f3n y permitir que las m\u00e1quinas accedieran a la totalidad del espacio.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda quedan millones de peque\u00f1as explotaciones que producen cultivos m\u00faltiples, pero en todas partes la producci\u00f3n y la comercializaci\u00f3n est\u00e1n dominadas por un peque\u00f1o n\u00famero de explotaciones enormes, de las que cada una apenas cultiva o cr\u00eda una o dos especies de plantas o animales. En todo el mundo, alrededor del 75&nbsp;% de las variedades cultivadas han desaparecido efectivamente de los mercados agr\u00edcolas, quedando justo nueve especies de plantas que ahora abarcan dos tercios de todos los cultivos. Como comenta Michael Pollen, esto tiene importantes implicaciones para las dietas humanas: \u201cResulta que el gran edificio de variedad y posibilidades de elecci\u00f3n que es un supermercado estadounidense se basa en un fundamento biol\u00f3gico notablemente estrecho, formado por un peque\u00f1o grupo de plantas en que predomina una \u00fanica especie:&nbsp;<em>Zea mays<\/em>, la gram\u00ednea gigante tropical que la mayor\u00eda de estadounidenses llaman&nbsp;<em>corn&nbsp;<\/em>[ma\u00edz]<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn13\">\/13<\/a>.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El historiador de la ecolog\u00eda Donald Worster califica la transformaci\u00f3n agr\u00edcola del siglo XX de \u201csimplificaci\u00f3n radical del orden ecol\u00f3gico natural\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que antes era una comunidad biol\u00f3gica de plantas y animales tan compleja que la ciencia dif\u00edcilmente puede abarcarla, que hab\u00eda sido modificado por los agricultores tradicionales para convertirlo en un sistema todav\u00eda muy diversificado de cultivo de alimentos locales y otros materiales, se han convertido cada vez m\u00e1s en un aparato r\u00edgidamente programado que compite en vastos mercados por el \u00e9xito econ\u00f3mico. En lenguaje actual, este nuevo tipo de agroecosistema lo llamamos&nbsp;<em>monocultivo<\/em>, que designa una parte de la naturaleza que se ha reconstituido hasta el punto de que cultiva una \u00fanica especie, que crece en un territorio por el mero hecho de que en alguna parte tiene una s\u00f3lida demanda del mercado<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn14\">\/14<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta \u201cdesconexi\u00f3n de los procesos naturales entre s\u00ed y su extrema simplificaci\u00f3n\u201d es, como escribe John Bellamy Foster, \u201cuna tendencia intr\u00ednseca del desarrollo capitalista<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_edn15\">\/15<\/a>.\u201d Para un sistema econ\u00f3mico que se dirige constantemente a la simplificaci\u00f3n y mercantilizaci\u00f3n de todas las cosas, los millones de especies de insectos constituyen una complicaci\u00f3n innecesaria e indeseada.<\/p>\n\n\n\n<p>El cambio al monocultivo ha reducido de por s\u00ed sustancialmente la diversidad de insectos. Algunos insectos han evolucionado para poder vivir en cualquier parte, pero muchos no pueden sobrevivir sin el acceso a determinadas plantas. Las mariposas monarca, por ejemplo, solo pueden comer hojas de algodoncillo, y sus huevos no eclosionar\u00e1n si se ponen en cualquier otra planta. La simplificaci\u00f3n de millones de hect\u00e1reas ha reducido radicalmente el n\u00famero de mariposas monarca, junto con otras muchas especies especializadas en un h\u00e1bitat. Para ellas, miles de hect\u00e1reas dedicadas al ma\u00edz, o a la soja o al trigo son como desiertos, por mucho que aporten alimentos y sustento.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la agricultura industrial no se limita a eliminar pasivamente el sustento de los insectos, sino que los ataca agresivamente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref1\">\/1<\/a>&nbsp;Will Steffen y cols.,&nbsp;<em>Global Change and the Earth System: A Planet Under Pressure&nbsp;<\/em>(Springer, 2004), 231.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref2\">\/2<\/a>&nbsp;Para la actualizaci\u00f3n de 2015 de la Gran Aceleraci\u00f3n, v\u00e9ase Ian Angus, When Did the Anthropocene Begin\u2026 and Why Does It Matter?,&nbsp;<em>Monthly Review<\/em>, septiembre de 2015; y Ian Angus,&nbsp;<em>Facing the Anthropocene: Fossil Capitalism and the Crisis of the Earth System<\/em>, (Monthly Review Press, 2016) 44-45.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref3\">\/3<\/a>&nbsp;Will Steffen y cols.,&nbsp;<em>Global Change and the Earth System: A Planet Under Pressure&nbsp;<\/em>(Springer, 2004), 218.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref4\">\/4<\/a>&nbsp;Will Steffen y cols.,&nbsp;<em>Global Change and the Earth System: A Planet Under Pressure&nbsp;<\/em>(Springer, 2004), 118-119. De hecho, la palabra insecto solo aparece una vez (!) en todo el informe.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref5\">\/5<\/a>&nbsp;Pedro Cardoso y cols., \u201cScientists\u2019 Warning to Humanity on Insect Extinctions\u201d,&nbsp;<em>Biological Conservation&nbsp;<\/em>242 (2020).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref6\">\/6<\/a>&nbsp;Tony Weis,&nbsp;<em>The Global Food Economy: The Battle for the Future of Farming&nbsp;<\/em>(Fernwood Publishing, 2007), 29.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref7\">\/7<\/a>&nbsp;Ivette Perfecto, John Vandermeer y Angus Wright,&nbsp;<em>Nature\u2019s Matrix: Linking Agriculture, Conservation and Food Sovereignty&nbsp;<\/em>(Earthscan, 2009), 50-1.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref8\">\/8<\/a>&nbsp;Michelle Mart,&nbsp;<em>Pesticides, A Love Story&nbsp;<\/em>(University Press of Kansas, 2015), 13. (Despu\u00e9s de comprobar las fuentes citadas por Mart, he corregido errores tipogr\u00e1ficos en las fechas.)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref9\">\/9<\/a>&nbsp;James M. MacDonald, Robert A. Hoppe y Doris Newton,&nbsp;<em>Three Decades of Consolidation in U.S. Agriculture&nbsp;<\/em>(USDA Economic Research Service, 2018), iii.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref10\">\/10<\/a>&nbsp;Timothy Wise,&nbsp;<em>Still Waiting for the Farm Boom: Family Farmers Worse Off Despite High Prices<\/em>&nbsp;(Tufts University Global Development and Environment Institute, 2011), 5.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref11\">\/11<\/a>&nbsp;Erik Stokstad, \u201cNew Global Study Reveals the \u2018Staggering\u2019 Loss of Forests Caused by Industrial Agriculture,\u201d&nbsp;<em>Science<\/em>, 13\/09\/2018.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref12\">\/12<\/a>&nbsp;Christine Chemnitz, \u201cGlobal Insect Deaths: A Crisis Without Numbers,\u201d en&nbsp;<em>Insect Atlas 2020<\/em>, ed. Paul Mundy (Friends of the Earth Europe, 2020), 15.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref13\">\/13<\/a>&nbsp;Michael Pollan,&nbsp;<em>The Omnivore\u2019s Dilemma: A Natural History of Four Meals&nbsp;<\/em>(Penguin Books, 2006), 18.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref14\">\/14<\/a>&nbsp;Donald Worster,&nbsp;<em>The Wealth of Nature: Environmental History and the Ecological Imagination&nbsp;<\/em>(Oxford University Press, 1993), 58, 59.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/apocalipsis-de-insectos-en-el-antropoceno-parte-ii\/#_ednref15\">\/15<\/a><strong>&nbsp;John Bellamy Foster,&nbsp;<\/strong><em>The Vulnerable Planet: A Short Economic History of the Environment&nbsp;<\/em><strong>(Monthly Review Press, 1999), 121.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Texto original:&nbsp;<a href=\"https:\/\/climateandcapitalism.com\/2023\/03\/05\/insect-apocalypse-in-the-anthropocene-part-ii\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>Climate&amp;capitalism<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3n:&nbsp;<strong><em>viento<\/em><\/strong><strong>&nbsp;sur<\/strong><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ian Angus Fuente: Rebeli\u00f3n La&nbsp;parte I&nbsp;describe el fuerte declive de las poblaciones de&nbsp;insectos en todo el mundoEsta parte II&nbsp;se\u00f1ala la influencia de los monocultivos] Ruptura metab\u00f3lica En los a\u00f1os que siguieron a la segunda guerra mundial, el capitalismo global cruz\u00f3 el umbral de la extralimitaci\u00f3n con efectos devastadores en la biosfera. 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