{"id":8813,"date":"2023-10-14T10:54:10","date_gmt":"2023-10-14T10:54:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8813"},"modified":"2023-10-14T10:54:12","modified_gmt":"2023-10-14T10:54:12","slug":"hay-perspectiva-anticapitalista-en-america-latina-y-el-caribe","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8813","title":{"rendered":"\u00bfHay perspectiva anticapitalista en Am\u00e9rica Latina y el Caribe?"},"content":{"rendered":"\n<p>Hugo Moldiz Mercado<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/hay-perspectiva-anticapitalista-en-america-latina-y-el-caribe\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En este art\u00edculo el autor defiende, despu\u00e9s de analizar las olas y ciclos revolucionarios en Am\u00e9rica Latina, la necesidad de \u00abreencausar la lucha anticapitalista desde una perspectiva revolucionaria\u00bb, para lo que \u00ablas fuerzas sociales y pol\u00edticas de la izquierda deben vencer a sus propios demonios, superar las causas de su estancamiento y sobre todo volver a ser anticapitalistas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>No la hay menor duda que Am\u00e9rica Latina y el Caribe se han convertido en un territorio de ardua disputa en lo que va del siglo XXI entre las fuerzas pol\u00edticas, en su excepci\u00f3n m\u00e1s amplia, que apuestan a mantener las relaciones de dominaci\u00f3n\/subordinaci\u00f3n y las que desaf\u00edan, en su diversidad, a un horizonte emancipador. Todav\u00eda la tendencia predominante no est\u00e1 clara, pues en esta disputa se han registrado avances y retrocesos t\u00e1ctico-estrat\u00e9gicos de las corrientes que rechazan las pretensiones hegemonistas de los Estados Unidos, de una parte por la contraofensiva imperial y, de otra, por las limitaciones de la izquierda en el gobierno para rebasar los umbrales del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las fuerzas progresistas y de izquierda no cuentan con un horizonte emancipador com\u00fan. La coincidencia est\u00e1 en el rechazo al fundamentalismo neoliberal y a las formas cada vez m\u00e1s autoritarias de los Estados Unidos, considerado por Fidel Castro como el imperialismo m\u00e1s poderoso que la Humanidad haya conocido jam\u00e1s. Pero sus diferencias est\u00e1n en su posici\u00f3n ante el tipo de organizaci\u00f3n capitalista de la vida social, lo que ciertamente pone de manifiesto la existencia de varias corrientes: los que pretenden una reforma dentro del sistema, con una mayor participaci\u00f3n del Estado en determinados campos, los que no reniegan de un modelo neoliberal pero lo quieren menos ortodoxo, y los que mantienen su aspiraci\u00f3n por marchar hacia un horizonte postcapitalista, aunque no est\u00e9n muy claras las ideas de c\u00f3mo avanzar en esa direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el triunfo de la Revoluci\u00f3n cubana es que Am\u00e9rica Latina y el Caribe, que nunca ha dejado de ser una prioridad para los Estados Unidos, ya sea contemplada en su pol\u00edtica exterior o como parte de su \u201cpol\u00edtica dom\u00e9stica\u201d, como sostuvo el estratega Brzezinski, se inicia una tercera ola por la emancipaci\u00f3n [1]&nbsp;que, en t\u00e9rminos generales, ha atravesado por dos momentos o \u201cciclos\u201d [2]&nbsp;y, obviamente, \u201ccontraciclos\u201d: el primero contempla a las d\u00e9cadas del 60 y 70 [3], cuando en la Regi\u00f3n se registr\u00f3 la irrupci\u00f3n de movimientos de liberaci\u00f3n nacional, predominantemente armados, y la presencia de gobiernos militares de orientaci\u00f3n nacionalista que, como era de esperarse, tampoco eran del agrado de Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que los Estados Unidos se hab\u00edan constituido en potencia hegem\u00f3nica al cabo de la Segunda Guerra Mundial, el surgimiento de procesos contestarios en su \u201cpatio trasero\u201d, alentados por la victoria de la \u201crevoluci\u00f3n de barbudos\u201d a solo 90 millas de su territorio, impuls\u00f3 r\u00e1pidamente al imperialismo a desarrollar una l\u00ednea contrainsurgente. John F. Kennedy, quien asumi\u00f3 la presidencia en 1961, recibi\u00f3 de parte de sus consejeros el criterio de que la radicalidad del Tercer Mundo \u2013ya fuera descrito como socialismo o nacionalismo radical\u2013, era una amenaza a los intereses estadounidenses que hab\u00eda que tomar muy en serio [4]. La respuesta imperial se tradujo en la intervenci\u00f3n militar directa, como ocurri\u00f3 en Rep\u00fablica Dominicana en 1965, pero tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la instalaci\u00f3n de gobiernos militares de la Seguridad Nacional, y a fines de los 70 con la promoci\u00f3n de la \u201cdemocracia viable\u201d y los \u201cDerechos Humanos\u201d de Carter. Al amparo de la Doctrina de la Seguridad Nacional y el concepto de \u201cenemigo interno\u201d se \u201cerradic\u00f3\u201d a los movimientos guerrilleros en Bolivia, Per\u00fa, Brasil, Uruguay, Argentina, Puerto Rico y Rep\u00fablica Dominicana, aunque no sucedi\u00f3 lo mismo en Colombia. Tambi\u00e9n se acab\u00f3 con las experiencias nacionalistas de Velasco Alvarado en Per\u00fa y Juan Jos\u00e9 Torres en Bolivia.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien los pueblos no dejan de luchar nunca, la estrategia estadounidense arroj\u00f3 resultados. La estabilidad pol\u00edtica fue el rasgo central entre las d\u00e9cadas del 80 y 90, con la instalaci\u00f3n de reg\u00edmenes democr\u00e1ticos burgueses, hasta el punto tal que cientistas sociales afirman que, sobre todo en los 90, se produjo la transformaci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s importante despu\u00e9s de las guerras de la independencia [5].<\/p>\n\n\n\n<p>En los 80 se termin\u00f3 con los pocos focos nacionalistas que todav\u00eda perduraban, como son los casos de Granada (1983) y Panam\u00e1 (1989). Cuba quedaba solitaria y en resistencia al criminal bloqueo que le fue declarado desde 1961; y en Colombia el movimiento guerrillero no contaba con posibilidades favorables para la \u201ctoma del poder\u201d, aunque al mismo tiempo el sandinismo se alzaba triunfante en 1979 en Nicaragua, pero mediante un proceso electoral impuesto por los Estados Unidos abandon\u00f3 el poder 10 a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>En la d\u00e9cada del 90, tras la ca\u00edda de la URSS, la lucha anticapitalista se debilit\u00f3 pues muchas organizaciones de izquierda, comunistas entre ellas, ingresaron en una crisis de paradigma. No pocas retrocedieron en sus posiciones y se desplazaron hacia la socialdemocracia en el mejor de los casos. Las banderas de cambio de sistema fueron archivadas, el socialismo dej\u00f3 de ser el horizonte a alcanzar y la democracia modelada a gusto de los Estados Unidos se impuso como forma predominante de hacer pol\u00edtica. El discurso del \u201cfin de la Historia\u201d cuaj\u00f3 y el modelo neoliberal se estableci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, cuando todo hac\u00eda suponer que el mundo unipolar hab\u00eda llegado para no irse m\u00e1s, las propias limitaciones del Consenso de Washington para atender la creciente demanda de la poblaci\u00f3n fueron sentando condiciones \u201cdesde abajo\u201d para abrir otro ciclo de luchas populares con efecto estatal e internacional. La ola de privatizaciones y transnacionalizaciones, el achicamiento del Estado, la pol\u00edtica de domesticaci\u00f3n de los sindicatos y la liberalizaci\u00f3n de la econom\u00eda no produjo el esperado \u201crebalse\u201d [6]&nbsp;que iba a ba\u00f1ar a todos. Tampoco dio resultado la militarizaci\u00f3n del continente, particularmente en el Cono Sur, bajo el pretexto de la Guerra Internacional contra las Drogas y el intento de imponer el \u00c1rea de Libre Comercio en las Am\u00e9ricas (ALCA) fracas\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde fines del siglo XX, con el triunfo pol\u00edtico-electoral de Hugo Ch\u00e1vez (1998) y el inicio de la Revoluci\u00f3n bolivariana (1999), la correlaci\u00f3n de fuerzas en Am\u00e9rica Latina empez\u00f3 a modificarse r\u00e1pida y sustancialmente, pues de un continente sumergido en un mar neoliberal, con la sola resistencia de Cuba, al concluir la primera d\u00e9cada del siglo XXI, la irrupci\u00f3n de \u201clos de abajo\u201d permiti\u00f3, en distintos grados, la instalaci\u00f3n de gobiernos progresistas y de izquierda que modificaron el tablero geopol\u00edtico de la Regi\u00f3n. Hasta fines de 2012 los vientos soplaban a favor de las corrientes latinoamericanistas. Cerca de 10 Estados estaban gobernados por el progresismo y la izquierda, aunque cada uno de ellos con distintos grados de radicalidad; Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, Honduras, El Salvador y otros pa\u00edses caribe\u00f1os pasan por similar experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El optimismo se apoder\u00f3 de las fuerzas populares y no era para menos. Los pueblos han estado siempre en resistencia a los planes de la burgues\u00eda imperial y de sus socios locales, pero esta era la primera vez que la ola expansiva producida por la Revoluci\u00f3n cubana hab\u00eda logrado sintetizarse en gobiernos rebeldes a los mandatos de los Estados Unidos. El primer momento o ciclo inmediatamente registrado tras el triunfo de la revoluci\u00f3n en Cuba fue mucho m\u00e1s radical en los m\u00e9todos y el horizonte que pretend\u00eda alcanzar: la liberaci\u00f3n nacional y el socialismo; el segundo ciclo (que el progresismo presenta como primero) fue por la v\u00eda de la participaci\u00f3n en elecciones y con horizontes m\u00e1s difusos. Pero en el segundo, y no el primero, es que la izquierda ha logrado romper la camisa blindada que los Estados Unidos y las clases dominantes le hab\u00edan colocado a sus reg\u00edmenes pol\u00edticos asentados en democracias restringidas. Empero, la sospechosa muerte de Hugo Ch\u00e1vez dej\u00f3 un vac\u00edo en la articulaci\u00f3n de los procesos progresistas y de izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda un error considerar a estos procesos y gobiernos como un todo homog\u00e9neo. De ah\u00ed que se hace m\u00e1s que necesario, para una mejor valoraci\u00f3n de lo que se hizo y se dej\u00f3 de hacer, y tambi\u00e9n para saber lo que se debe ajustar, aglutinar estas experiencias en dos grandes campos: el progresismo y la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>El progresismo es bastante heterog\u00e9neo, pues est\u00e1 compuesto por partidos y organizaciones que se mueven guiadas por la reforma social progresista dentro del sistema y la institucionalidad vigentes. Es decir, es la reforma como estrategia y no como t\u00e1ctica [7]. Estamos hablando de Argentina, Brasil, Honduras y Paraguay. No es que en estos pa\u00edses no hubieran existido corrientes por el socialismo, pero la hegemon\u00eda estaba en otras fuerzas que hicieron del \u201cposibilismo\u201d su espejo [8].<\/p>\n\n\n\n<p>El campo de la izquierda es igualmente diverso. De una parte destacan gobiernos que emergieron como respuesta al \u201cpunto de no retorno\u201d que marc\u00f3 la profunda crisis de Estado y que se han caracterizado por desarrollar, desde abajo y desde el gobierno, procesos y asambleas constituyentes, que son las formas hist\u00f3rico-concretas de las revoluciones pol\u00edticas en el siglo XXI. Estamos hablando de Venezuela, Bolivia y Ecuador, pero, a la par, de Nicaragua, donde el sandinismo retorn\u00f3 al gobierno en 2006. A partir de la segunda parte de la d\u00e9cada del siglo XXI se empezar\u00eda a notar el distinto nivel de desarrollo y radicalidad de esos tres procesos, de los cuales uno recorri\u00f3 el camino de la \u201creversi\u00f3n\u201d desde 2017, cuando el presidente Len\u00edn Moreno \u2013quien lleg\u00f3 al gobierno con el mismo movimiento que encumbr\u00f3 a Rafael Correa\u2013 se aline\u00f3 a la pol\u00edtica de Washington. En el caso de Bolivia, a pesar de los cambios profundos introducidos en varios campos, no pas\u00f3 de la revoluci\u00f3n pol\u00edtica a la revoluci\u00f3n social, lo que implic\u00f3 su estancamiento ya antes del golpe de Estado de 2019, y Venezuela opt\u00f3 por una mayor radicalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n hay otras experiencias en las que partidos o coaliciones de izquierda, como el Frente Amplio (FA) en Uruguay, el Farabundo Mart\u00ed de Liberaci\u00f3n Nacional (FMLN) en El Salvador y el Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil, a pesar de sus historias, solamente llevaron a cabo pol\u00edticas progresistas que no apuntaban a modificar estrat\u00e9gicamente las relaciones de poder vigentes, ni mucho menos superar la frontera del postneoliberalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los tres \u00faltimos pa\u00edses en incorporarse en este \u201csegundo ciclo\u201d de la lucha progresista y de izquierda, que al mismo tiempo confirmaban la vigencia de la tercera ola por la emancipaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina y el Caribe son M\u00e9xico en 2018, Per\u00fa en 2021 y Colombia en 2022. En el caso argentino se retoma el rumbo, en diciembre de 2019, despu\u00e9s de haber perdido las elecciones en 2015; y en Bolivia, en noviembre de 2020, tras un hist\u00f3rico triunfo de Luis Arce y David Choquehuanca con m\u00e1s del 55% de la votaci\u00f3n. De los \u00faltimos tres pa\u00edses en los que gan\u00f3 el progresismo, Chile se aline\u00f3 a los Estados Unidos en varios temas de pol\u00edtica internacional; en Per\u00fa el imperio revirti\u00f3 el proceso en el marco de una estrategia continental; y Petro muestra su talente latinoamericanista. Estados Unidos aprovech\u00f3 las serias contradicciones en el Per\u00fa y, tras un error del presidente Castillo de clausurar el Congreso Nacional, llev\u00f3 adelante un golpe de Estado e instal\u00f3, en los hechos, una dictadura civil-militar a la cabeza de Dina Duarte.<\/p>\n\n\n\n<p>A manera de s\u00edntesis, salvo en Ecuador y El Salvador, donde todav\u00eda no es posible determinar la magnitud del retroceso al que ha llevado la revoluci\u00f3n\/restauraci\u00f3n (revoluci\u00f3n pasiva) conducida por Len\u00edn Moreno y Nayib Bukele, respectivamente, las revoluciones de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia enfrentan, dentro de la din\u00e1mica revoluci\u00f3n\/contrarrevoluci\u00f3n, el gran desaf\u00edo de fortalecerse \u201cdesde arriba\u201d (gobiernos y Estado) y \u201cdesde abajo\u201d (sociedad civil). Una prematura electoralizaci\u00f3n dentro del Movimiento Al Socialismo (MAS) para las elecciones de 2025 ha construido territorio minado que podr\u00eda hacer explotar la gesti\u00f3n de Arce y poner freno al Proceso de Cambio. En un distinto nivel, es tambi\u00e9n un desaf\u00edo de la misma naturaleza para los gobiernos de Argentina, M\u00e9xico y Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9rica Latina vive desde 1998 el momento m\u00e1s extraordinario de su historia, pero al mismo tiempo el m\u00e1s delicado si las revoluciones no rectifican sus errores y no se profundizan. En Am\u00e9rica Latina la disputa entre dominaci\u00f3n y emancipaci\u00f3n se traduce, desde 2015, en un fr\u00e1gil e inestable equilibrio de fuerzas. La inclinaci\u00f3n en una u otra direcci\u00f3n va a depender de lo que las fuerzas en disputa construyan local, nacional e internacionalmente.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>\u00abAm\u00e9rica Latina vive desde 1998 el momento m\u00e1s extraordinario de su historia, pero al mismo tiempo el m\u00e1s delicado si las revoluciones no rectifican sus errores y no se profundizan\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Reencausar la lucha anticapitalista desde una perspectiva revolucionaria no est\u00e1 f\u00e1cil. Para lograr eso, las fuerzas sociales y pol\u00edticas de la izquierda deben vencer a sus propios demonios, superar las causas de su estancamiento y sobre todo volver a ser anticapitalistas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>[1] Moldiz, Jos\u00e9 Hugo (2013).&nbsp;<em>Am\u00e9rica Latina y la tercera ola emancipador<\/em>a. Ocean Sur, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>[2] No es muy exacto hablar de ciclos, pero si se tiene que recurrir al uso de ese concepto, tras el triunfo de la Revoluci\u00f3n cubana se inaugura la tercera ola emancipadora en Am\u00e9rica Latina. Las dos anteriores fueron las rebeliones ind\u00edgenas (siglos XVI y XVII) y la segunda las luchas independentistas (siglos XVIII y XIX). Dentro de la tercera, el \u201cprimer ciclo\u201d se dio con los procesos pol\u00edticos posteriores al triunfo de la Revoluci\u00f3n cubana y el \u201csegundo ciclo\u201d empieza con el triunfo de Ch\u00e1vez en 1998.<\/p>\n\n\n\n<p>[3] Aqu\u00ed se hace una periodizaci\u00f3n distinta a la realizada por el progresismo, que al situar el primero a fines del siglo XX, en realidad pretende marcar una distancia del sello de la Revoluci\u00f3n cubana.<\/p>\n\n\n\n<p>[4] Klare T. Michael.&nbsp;<em>Armas y poder en Am\u00e9rica Latina<\/em>. Ediciones Era, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>[5] Mainwaring, Scott y P\u00e9rez-Li\u00f1\u00e1n, Anibal (2019).&nbsp;<em>Democracias y dictaduras en Am\u00e9rica Latina<\/em>. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>[6] Stiglitz, Josep (2002).&nbsp;<em>El malestar en la globalizaci\u00f3n<\/em>. Taurus, Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>[7] Regalado, Roberto (2012).&nbsp;<em>La izquierda latinoamericana en el gobierno<\/em>. Ocean Sur, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>[8] Regalado, Roberto (2006).&nbsp;<em>Am\u00e9rica Latina entre siglos<\/em>. Ocean Sur, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hugo Moldiz Mercado es escritor e investigador boliviano, exministro de Evo Morales y coordinador del cap\u00edtulo boliviano de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (REDH).<\/strong><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hugo Moldiz Mercado Fuente: Rebeli\u00f3n En este art\u00edculo el autor defiende, despu\u00e9s de analizar las olas y ciclos revolucionarios en Am\u00e9rica Latina, la necesidad de \u00abreencausar la lucha anticapitalista desde una perspectiva revolucionaria\u00bb, para lo que \u00ablas fuerzas sociales y pol\u00edticas de la izquierda deben vencer a sus propios demonios, superar las causas de su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8814,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8813"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8813"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8813\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8815,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8813\/revisions\/8815"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8814"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}