{"id":8831,"date":"2023-11-11T10:50:46","date_gmt":"2023-11-11T10:50:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8831"},"modified":"2023-11-11T10:50:48","modified_gmt":"2023-11-11T10:50:48","slug":"la-lucha-de-clases-en-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8831","title":{"rendered":"La lucha de clases en Estados Unidos"},"content":{"rendered":"\n<p>Christian Marazzi<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-lucha-de-clases-en-estados-unidos\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es interesante observar la t\u00e1ctica de lucha adoptada por los trabajadores en las huelgas llevadas a cabo en Ford, General Motor y Stellantis: demandan un aumento salarial del 40% en los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os y el paso a una semana laboral de cuatro d\u00edas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>En esta nueva entrega de Diario de la crisis, proyecto lanzado conjuntamente por&nbsp;<a href=\"https:\/\/effimera.org\/tag\/christian-marazzi\/\">Effimera<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.machina-deriveapprodi.com\/post\/diario-della-crisi-lotta-di-classe-in-america\">Machina-DeriveApprodi<\/a>&nbsp;y El Salto, Christian Marazzi analiza la ola de huelgas que sacude Estados Unidos durante las \u00faltimas semanas. En opini\u00f3n de Marazzi se trata de conflictos que constituyen la suma de factores contingentes y de factores a largo plazo: la pandemia de la Covid-19 y el contexto econ\u00f3mico pospand\u00e9mico, la aparici\u00f3n de los \u00abtrabajadores esenciales\u00bb y el fen\u00f3meno del abandono del puesto de trabajo a gran escala por parte de los trabajadores y trabajadoras estadounidenses han fortalecido el poder de negociaci\u00f3n de los trabajadores y, por lo tanto, sus posibilidades de conflicto. Las razones a largo plazo residen en la creciente desigualdad impuesta durante los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os. Estas luchas, que ponen en pr\u00e1ctica nuevas t\u00e1cticas (por ejemplo, la \u00abstand up strike\u00bb), muestran la crisis existencial del trabajo. El rechazo del modelo laboral neoliberal y la urgencia de salvar el medioambiente est\u00e1n imprimiendo profundos cambios en la sociedad, que est\u00e1n revolucionando la escala de valores del sistema.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>*<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa semana pasada (4 de octubre) los 75.000 trabajadores sanitarios de Kaiser Permanente, el mayor consorcio privado de entidades con \u00e1nimo y sin \u00e1nimo de lucro del sector, se declararon en huelga durante tres d\u00edas. Fue la mayor huelga sanitaria de la historia de Estados Unidos. Es la \u00faltima de una impresionante serie de huelgas que est\u00e1 sacudiendo el mundo laboral estadounidense. Si bien el centro de la escena lo hab\u00eda ocupado la huelga de la industria cinematogr\u00e1fica, en la sombra hab\u00edan parado otros cientos de miles de trabajadores y trabajadoras empleados en los \u00e1mbitos m\u00e1s diversos de la econom\u00eda entre los que se cuentan, dicho de modo indicativo, los camareros y las camareras de Starbucks, el personal de hotel de California, los auxiliares de vuelo o los estibadores de la Costa Oeste, por citar s\u00f3lo algunos ejemplos. La otra noticia es que los trabajadores ganan. El caso de los 340.000 mensajeros de UPS es ejemplar. S\u00f3lo tuvieron que amenazar con una huelga que habr\u00eda costado a la empresa 7 millardos de d\u00f3lares y sus reivindicaciones fueron aceptadas\u00bb (1). Y desde el mediod\u00eda del 14 de septiembre, los trabajadores de las tres mayores corporaciones de la industria automovil\u00edstica estadounidense, Ford, General Motors y Stellantis, est\u00e1n en huelga (2).<\/p>\n\n\n\n<p>La ola de huelgas acaecidas en Estados Unidos es la suma de factores contingentes y de factores a largo plazo (3). La covid-19, la aparici\u00f3n de los \u00abtrabajadores esenciales\u00bb (4), la reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica pospand\u00e9mica caracterizada por pol\u00edticas p\u00fablicas multimillonarias, el pleno empleo y el fen\u00f3meno de los despidos voluntarios a gran escala son factores contingentes, que han fortalecido el poder de negociaci\u00f3n de los trabajadores. Adem\u00e1s, no hay que olvidar las prestaciones sociales puestas en marcha durante la pandemia por Trump y Biden, porque gracias a ellas muchos&nbsp;working poors&nbsp;obtuvieron temporalmente ingresos superiores a sus salarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, la legislaci\u00f3n laboral es tan d\u00e9bil que para la mayor\u00eda de las empresas la actividad antisindical (union-busting) es un mero coste del normal funcionamiento de las mismas<\/p>\n\n\n\n<p>Las razones a largo plazo residen en la creciente desigualdad verificada durante los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os. Entre 1979 y 2022 los ingresos del 1 por 100 m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n estadounidense aumentaron el 145 por 100, mientras que los del 90 por 100 restante solo crecieron el 16 por 100. La combinaci\u00f3n de factores coyunturales y estructurales explica la explosi\u00f3n de conflictos laborales, que est\u00e1 fortaleciendo a los sindicatos estadounidenses (5). Hay quienes obviamente est\u00e1n preocupados por ello, pero el economista Robert Reich les tranquiliza, explic\u00e1ndoles que fueron las huelgas de las d\u00e9cadas de 1930 y 1940 las que dieron origen a la hasta entonces casi inexistente clase media estadounidense. La lucha de la clase obrera dentro y contra el capital a principios del siglo XX gener\u00f3 enormes avances para el conjunto de la sociedad, que se materializ\u00f3 en los \u00abgloriosos treinta a\u00f1os\u00bb del periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial. En las \u00faltimas tres d\u00e9cadas de neoliberalismo, sin embargo, la clase media, y no s\u00f3lo en Estados Unidos, se ha ido marchitando y desapareciendo paulatinamente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPodr\u00eda marcar esta ola de huelgas, que en 2022 experiment\u00f3 un aumento significativo tanto en n\u00famero de conflictos como en participantes en las mismas, el comienzo de una nueva era hist\u00f3rica? (6). No es tan evidente. En opini\u00f3n de Heidi Shierholz, presidenta del Economic Policy Institute, adem\u00e1s del retorno del protagonismo de la clase trabajadora, son necesarios otros factores (7). En Estados Unidos, con Franklin D. Roosevelt como presidente, se promulg\u00f3 en 1935 la&nbsp;Wagner Act,&nbsp;una ley que promov\u00eda la negociaci\u00f3n colectiva y la libertad de asociaci\u00f3n sindical e introduc\u00eda fuertes protecciones contra la discriminaci\u00f3n racial, al tiempo que fomentaba un importante paquete de inversiones p\u00fablicas. Hoy, con la&nbsp;Inflation Reduction Act&nbsp;(2022), promovida por el gobierno de Biden y destinada a definir la nueva pol\u00edtica industrial \u00abverde\u00bb estadounidense, se vuelve a las pol\u00edticas keynesianas de intervenci\u00f3n p\u00fablica experimentadas durante la Gran Depresi\u00f3n. Sin embargo, de acuerdo con Heidi Shierholz, el elemento ausente en comparaci\u00f3n con la d\u00e9cada de 1930 es el contexto del derecho laboral estadounidense, que se ha visto gravemente debilitado durante los \u00faltimos a\u00f1os de la era neoliberal. Hoy en d\u00eda, la legislaci\u00f3n laboral es tan d\u00e9bil que para la mayor\u00eda de las empresas la actividad antisindical (union-busting) es un mero coste, no muy elevado por lo dem\u00e1s, del normal funcionamiento de las mismas. Los obst\u00e1culos que tienen que superar los trabajadores para sindicarse y conseguir un primer convenio colectivo son colosales. En la versi\u00f3n final de la&nbsp;Inflation Reduction Act,&nbsp;que inicialmente deb\u00eda ser vigorosamente prosindical en su discusi\u00f3n en la C\u00e1mara de Representantes, el apoyo a los trabajadores \u00absindicalizados\u00bb se convirti\u00f3 en el apoyo a los trabajadores \u00abestadounidenses\u00bb. Y ello no s\u00f3lo a instancias del senador dem\u00f3crata por Virginia Occidental Joe Manchin, representante de la derecha del Partido Dem\u00f3crata, sino tambi\u00e9n por la presi\u00f3n de las multinacionales extranjeras que quieren utilizar el sur de Estados Unidos, donde pretenden crear un enorme n\u00famero de nuevos puestos de trabajo destinados a la producci\u00f3n de coches el\u00e9ctricos, como su China particular (gracias a las normas laborales y medioambientales mucho m\u00e1s laxas vigentes en estos estados) (8). En resumen, es necesario un impulso legislativo que garantice la continuidad de las movilizaciones obreras en curso.<\/p>\n\n\n\n<p>Desgraciadamente no hay se\u00f1ales de ello provenientes del Partido Dem\u00f3crata o del Partido Republicano. Ello explica el espect\u00e1culo del presidente Biden, que se present\u00f3 en Michigan el 26 de septiembre para participar en un piquete con los trabajadores de United Auto Workers (el primer presidente estadounidense en hacerlo en la memoria de los historiadores) contra el expresidente populista Trump, quien al d\u00eda siguiente, invitado por la direcci\u00f3n de una f\u00e1brica de piezas de autom\u00f3viles no sindicada (Drake Enterprises en Clinton Township), dijo a los trabajadores que Biden \u00abs\u00f3lo quiere quitaros vuestros puestos de trabajo y d\u00e1rselos a China. Lo \u00fanico \u00fatil que deber\u00eda hacer es derogar la normativa que favorece la producci\u00f3n de coches el\u00e9ctricos\u00bb. En realidad, Biden apoya, por un lado, las reivindicaciones sindicales de la UAW, pero, por otro, ha sido el impulsor de la&nbsp;Inflation Reduction Act,&nbsp;es decir, de la transici\u00f3n a la producci\u00f3n de coches el\u00e9ctricos, que en opini\u00f3n de algunos analistas podr\u00eda suponer la p\u00e9rdida de algo as\u00ed como el 40 por 100 de los puestos de trabajo existentes en el sector del autom\u00f3vil y adem\u00e1s, como se ha dicho, sin la garant\u00eda legislativa de que la creaci\u00f3n de nuevos empleos vaya estar bajo protecci\u00f3n sindical.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema de la transici\u00f3n ecol\u00f3gica en la industria del autom\u00f3vil tambi\u00e9n se plantea en cuanto a la competencia china, dada la tecnolog\u00eda muy avanzada exigida en este sector. Si se reducen al m\u00ednimo los est\u00e1ndares laborales y ambientales de producci\u00f3n, se pone a los trabajadores estadounidenses o europeos en competencia con los productores chinos, fomentando en \u00faltima instancia el populismo de uno u otro tipo. Algunos economistas sugieren que es mejor pensar en t\u00e9rminos de normas de calidad para contrarrestar la producci\u00f3n de coches el\u00e9ctricos que sea muy perjudicial para el medioambiente y los derechos de los trabajadores, introduciendo aranceles a la importaci\u00f3n orientados por estas nuevas normas (9). Tambi\u00e9n en este caso se pone de relieve la necesidad de vincular los procesos de sindicalizaci\u00f3n al proceso legislativo para proteger a la fuerza de trabajo y al medioambiente. De lo contrario, es probable que esta ola de huelgas registrada durante los \u00faltimos meses en Estados Unidos dure lo que dura el verano.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha de clases actualmente en curso en Estados Unidos revela el hundimiento del modelo posfordista de organizaci\u00f3n del trabajo consumado en los \u00faltimos treinta a\u00f1os<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl envite radica totalmente es este asunto y su desenlace podr\u00eda decidir qui\u00e9n es el pr\u00f3ximo inquilino de la Casa Blanca, porque en 2020 Biden obtuvo el 56 por 100 del voto de los afiliados a las diversas organizaciones sindicales frente al 42 por 100 obtenido por Trump. Es absolutamente necesario que Biden conserve esos m\u00e1rgenes para ser reelegido, pero mientras la AFL-CIO ya le ha concedido su apoyo, la UAW todav\u00eda no lo ha hecho\u00bb (10).<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, para no acabar como el asno de Burid\u00e1n, por decirlo con palabras de Guido Moltedo, Biden ha tenido que dar la cara, si bien confiaba en resolver la crisis mediante una negociaci\u00f3n entre bastidores dirigida por su secretario de Trabajo, Gene Sperling, como ya hab\u00eda hecho con los ferroviarios y los estibadores. El l\u00edder de la UAW, Shawn Fain, sin embargo, dijo que no:&nbsp;Hic Rodhus, hic salta,&nbsp;mu\u00e9stranos lo que afirmas, aqu\u00ed y ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, las huelgas llevadas a cabo en Ford, General Motor y Stellantis adquieren un significado especial. Las reivindicaciones sindicales demandan un aumento salarial del 40 por 100 en los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os y el paso a una semana laboral corta de cuatro d\u00edas de duraci\u00f3n. En 1926 fue Ford quien introdujo la semana de cinco d\u00edas, un modelo que m\u00e1s tarde se extendi\u00f3 a todo el mundo occidental. Si los trabajadores estadounidenses del sector de la automoci\u00f3n ganaran en este frente, su ejemplo podr\u00eda dar un fuerte impulso a la reivindicaci\u00f3n de la semana reducida a escala internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHay alguna posibilidad de \u00e9xito? Ya lo veremos. De momento es interesante observar la t\u00e1ctica de lucha adoptada por los trabajadores. Se trata de una huelga unilateral, denominada \u00abstand up strike\u00bb, practicada por primera vez en los establecimientos de GM en Flint, Michigan, en 1936. Algunos sectores van a la huelga mientras otros siguen trabajando, aunque con grandes dificultades (como sucede con los cierres patronales repentinos). Es una t\u00e1ctica muy eficaz, porque socava el modelo de producci\u00f3n dominante en un sector como el del autom\u00f3vil, que se halla muy interconectado y opera de acuerdo con el principio del&nbsp;just in time,&nbsp;y hace imposible planificar la producci\u00f3n al no existir certidumbre alguna de si se efectuar\u00e1 la entrega de los suministros necesarios a corto plazo. Tambi\u00e9n permite que el fondo de huelga de la UAW, que asciende a 825 millones de d\u00f3lares y cubre parcialmente los salarios de los trabajadores en huelga, dure m\u00e1s: 500 d\u00f3lares para 13.000 trabajadores en huelga a lo largo de una semana en lugar de esos mismos recursos repartidos entre los 146.000 miembros de la UAW empleados en las plantas de Detroit (11).<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia ha marcado un punto de inflexi\u00f3n, cuyos efectos empiezan a constatarse ahora (12). La lucha de clases actualmente en curso en Estados Unidos revela el hundimiento del modelo posfordista de organizaci\u00f3n del trabajo consumado en los \u00faltimos treinta a\u00f1os, que ahora ha de enfrentarse a la crisis existencial del trabajo. La f\u00e1bula de dedicarse totalmente al trabajo para tener un futuro brillante ya no se la cree nadie. Si a esto a\u00f1adimos la desastrosa crisis clim\u00e1tica, el futuro se presenta cuanto menos opaco. El rechazo del modelo de trabajo y la urgencia de salvar el medioambiente est\u00e1n provocando profundos cambios en la sociedad, revolucionando la escala de valores del sistema (13).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas al pie<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>Christian Marazzi, economista y polit\u00f3logo, se ha licenciado en Scienze Politiche en la Universit\u00e0 di Padova y se ha doctorado en Ciencias Econ\u00f3micas en la City University de Londres. Sus campos privilegiados de investigaci\u00f3n han sido la teor\u00eda monetaria, la evoluci\u00f3n de los mercados financieros y las transformaciones del mundo del trabajo, adem\u00e1s de algunas incursiones en la filosof\u00eda del lenguaje, \u00e1mbitos en los que ha efectuado innumerables trabajos de an\u00e1lisis. Entre 1985 y 2007 ha trabajado como economista-investigador en el Dipartimento delle Opere Sociali de la Scuola Universitaria Professionale della Svizzera italiana, donde todav\u00eda ense\u00f1a y realiza trabajos de investivaci\u00f3n social. Ha ense\u00f1ado en diversas universidades entre las que se cuentan la Universit\u00e0 di Scienze politiche di Padova, la State University of New York, la Universidad de Lausana y la Universidad de Ginebra. Durante los \u00faltimos diez a\u00f1os imparte clases en el master sobre Econom\u00eda del Arte de la Nuova Accademia di Belle Arti de Mil\u00e1n. Entre sus principales publicaciones se cuentan&nbsp;El giro ling\u00fc\u00edstico de la econom\u00eda y sus efectos sobre la pol\u00edtica (1994, 2003);&nbsp;E il denaro va&nbsp;(1998);&nbsp;Capitale &amp; Linguaggio&nbsp;(2002); Finanza bruciata&nbsp;(2009);&nbsp;Il comunismo del capitale( 2010);&nbsp;Diario della crisi infinita&nbsp;(2015);&nbsp;Che cos\u2019\u00e8 il plusvalore&nbsp;(2019).<br><br><\/p>\n\n\n\n<p>1. Francesco Bonsaver, \u00abLotta di classe americana (conversazione con Christiana Marazzi)\u00bb, areaonline.ch, 13 de octubre de 2023.<br><br>2. Bruno Cartosio, \u00abLo sciopero antico delle tute blu. In forme nuove\u00bb, il manifesto, 17 de septiembre de 2023; Guido Moltedo, \u00abIl vecchio Joe e la sfida delle tute blu\u00bb, il manifesto, 19 de septiembre de 2023.<br><br>3. Paolo Mastrolilli, \u00abIl ritorno degli scioperi negli Usa pu\u00f2 segnare il duello Biden-Trump\u00bb, la Repubblica A&amp;F, 25 de septiembre de 2023.<br><br>4. Dustin Guastella, director de operaciones y representante sindical de Teamster Local 623 en Filadelfia, afirma lo siguiente: \u00abCuando comenz\u00f3 el confinamiento, las empresas y el gobierno crearon una nueva categor\u00eda de empleado, \u201cel trabajador o trabajadora esencial\u201d. Se trataba de trabajadores considerados tan vitales para el funcionamiento de la econom\u00eda que no se les pod\u00eda despedir ni permitir que trabajaran desde casa. Se trataba de enfermeras, m\u00e9dicos y asistentes m\u00e9dicos, pero tambi\u00e9n de trabajadores sanitarios, trabajadores de UPS, obreros de determinadas f\u00e1bricas, trabajadores agr\u00edcolas, trabajadores de la industria alimentaria, etc\u00e9tera. El impacto psicol\u00f3gico de ser etiquetado como \u00abesencial\u00bb reson\u00f3 en la mente de la ciudadan\u00eda. Los medios de comunicaci\u00f3n y muchas empresas montaron un gran espect\u00e1culo para demostrar que estos trabajadores eran \u00abh\u00e9roes\u00bb, incluidas manifestaciones en directo en las que la gente aplaud\u00eda literalmente a los trabajadores desde sus casas. Pero cuando se levantaron los confinamientos, estos \u00abtrabajadores esenciales\u00bb no recibieron ninguna recompensa comparable al riesgo que hab\u00edan corrido. En UPS, por ejemplo, los directivos de la empresa no ofrecieron ni primas especiales, ni indemnizaciones por riesgo, ni aumentos salariales en agradecimiento por todo el \u201ctrabajo esencial\u201d efectuado. En su lugar, las empresas volvieron inmediatamente al statu quo anterior. Fue una bofetada en la cara\u00bb, entrevista de Salvatore Cannav\u00f2, il Fatto Quotidiano, 27 de septiembre de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p>5. Benjamin Wallace-Wells, \u00abState of the Union\u00bb, The New Yorker, 9 de octubre de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p>6. La School of Industrial and Labor Relations de la Universidad de Cornell (Ithaca, Nueva York) inici\u00f3 en 2021 una encuesta independiente sobre la totalidad de las huelgas efectuadas en Estados Unidos al considerar insuficientes los datos del Bureau of Labor Statistics. Este \u00faltimo, de hecho, s\u00f3lo recoge las cifras relativas a las grandes huelgas (al menos mil participantes, al menos ocho horas de duraci\u00f3n), bas\u00e1ndose en una decisi\u00f3n que se remonta a la \u00e9poca de Ronald Reagan, hace ya cuarenta a\u00f1os. De este modo se elimina una enorme cantidad de informaci\u00f3n: basta decir que el 60 por 100 de los asalariados del sector privado estadounidense trabajan en empresas con menos de mil empleados. Adem\u00e1s, la estructura de los asalariados estadounidenses ha cambiado profundamente y, por consiguiente, su conocimiento resulta cada vez m\u00e1s dif\u00edcil si estos se encuadran en las r\u00edgidas categor\u00edas tradicionales (agricultura, industria, servicios, funci\u00f3n p\u00fablica). V\u00e9ase Piermaria Davoli, \u00abRipresa degli scioperi in Usa\u00bb, lotta comunista, septiembre de 2023. V\u00e9ase tambi\u00e9n Carmelo Caravella, \u00abNegli Usa i lavoratori esistono e scioperano\u00bb, Centro para la Reforma del Estado, 6 de octubre de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p>7. V\u00e9ase \u00abIn the US, workers\u2019 rights are moving to centre stage\u00bb, Financial Times, 30 de septiembre\/1 de octubre de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p>8. Rana Foroohar, \u00abUS autoworker strike could not be more critical\u00bb, Financial Times\u00bb, 18 de septiembre 2023.<\/p>\n\n\n\n<p>9. \u00abUna mejor idea ser\u00eda que Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea se pusieran de acuerdo y estipulasen un conjunto de est\u00e1ndares laborales y medioambientales sobre c\u00f3mo han de producirse los coches el\u00e9ctricos, lo cual contribuir\u00eda a evitar la carrera tanto con China como entre ambos en pro de la imposici\u00f3n de est\u00e1ndares cada vez m\u00e1s bajos. Esos est\u00e1ndares deber\u00edan contemplar la carga total de producci\u00f3n de CO2 y en este sentido a mi me gustar\u00eda saber, por ejemplo, qu\u00e9 cantidades de electricidad generada con carb\u00f3n o de trabajo forzado son utilizadas para producir la totalidad de los insumos con energ\u00eda limpia, provengan ellos de China o de otra parte\u00bb, ibid.<\/p>\n\n\n\n<p>10. Paolo Mastrolilli, \u00abBiden tra gli operai dell\u2019auto in sciopero: \u201cLe aziende vanno bene, alzino i salari\u201d\u00bb, la Repubblica, 27 de septiembre de 2023. 11 Claire Bushey y Taylor Nicole Rogers, \u00abUAW strike tactics play on supply chain fears\u00bb, Financial Times, 21 de septiembre de 2023. V\u00e9ase tambi\u00e9n Peter Campbelly y Claire Bushey, \u00abDealers fear running out of cars as US strikes continue\u00bb, Financial Times, 28 septiembre de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p>12. \u00abLa Covid-19, el gran proceso de abandono del puesto de trabajo detectado a partir de 2021 (great resignation) y el cumplimiento estricto y fr\u00edo de las tareas laborales (quite quitting) han puesto de relieve c\u00f3mo est\u00e1 cambiando el planteamiento en torno al trabajo: menos horas dedicadas al trabajo duro, m\u00e1s a la vida. Como tel\u00f3n de fondo se perfila tambi\u00e9n la invasi\u00f3n de los robots y de la inteligencia artificial, que har\u00e1 a los humanos cada vez menos indispensables. As\u00ed que el futuro pasa por acortar las semanas y hacer trabajar a todo el mundo sin renunciar al salario, porque los sustitutos mec\u00e1nicos no cobran. El grupo 4 Day Week realiz\u00f3 un experimento en el que participaron tres mil empleados de sesenta y una empresas. Tras el mismo cincuenta y seis empresas decidieron seguir con la semana de cuatro d\u00edas y la mayor\u00eda de los trabajadores jur\u00f3 que no volver\u00edan atr\u00e1s por nada del mundo. Prepar\u00e9monos\u00bb, v\u00e9ase Paolo Mastroilli, \u00abLa settimana corta \u00e8 pi\u00f9 vicina, l\u2019idea \u00e8 lavorare tutti, ma meno\u00bb, la Repubblica A&amp;F, 2 octubre de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p>13. Este es el significado profundo del libro de Francesca Coin, Le grandi dimissioni. Il nuovo rifiuto del lavoro e il tempo di riprenderci la vita, Tur\u00edn, Einaudi, 2023. V\u00e9ase tambi\u00e9n la hermosa rese\u00f1a de Cristina Morini, \u00abQuel sistema tossico che innva il lavoro consumandoci la vita\u00bb, il manifesto, 17 de septiembre de 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Christian Marazzi Fuente: Rebeli\u00f3n Es interesante observar la t\u00e1ctica de lucha adoptada por los trabajadores en las huelgas llevadas a cabo en Ford, General Motor y Stellantis: demandan un aumento salarial del 40% en los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os y el paso a una semana laboral de cuatro d\u00edas. En esta nueva entrega de Diario de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8832,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8831"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8831"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8831\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8833,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8831\/revisions\/8833"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8832"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8831"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8831"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8831"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}