{"id":8868,"date":"2024-01-05T11:09:01","date_gmt":"2024-01-05T11:09:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8868"},"modified":"2024-01-05T11:09:02","modified_gmt":"2024-01-05T11:09:02","slug":"la-sexta-extincion-masiva-de-especies","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=8868","title":{"rendered":"La sexta extinci\u00f3n masiva de especies"},"content":{"rendered":"\n<p>Miguel D\u00edaz-Carro<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-sexta-extincion-masiva-de-especies\/\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Para entender la importancia que tiene sobre los seres humanos la biodiversidad o, mejor dicho, el resto de la biodiversidad, es interesante remontarnos a 1992, a la Cumbre de la Tierra de R\u00edo de Janeiro, donde se propuso la definici\u00f3n de biodiversidad que usamos en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien la respuesta autom\u00e1tica que solemos tener al pensar en este t\u00e9rmino hace referencia a la variedad de animales y plantas existentes en la Tierra, en R\u00edo se hizo referencia a los otros dos componentes de la biodiversidad: no solo la variedad del conjunto de especies, sino tambi\u00e9n la variedad dentro de las especies, lo que se conoce como variedad gen\u00e9tica, y la variedad ecosist\u00e9mica, es decir, c\u00f3mo se organizan las distintas especies en su medio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de ese componente ecosist\u00e9mico destaca la diversidad funcional, clave para entender la relaci\u00f3n entre composici\u00f3n, estructura y funcionamiento de los ecosistemas. La diversidad funcional hace referencia a la diversidad de roles que desempe\u00f1an los organismos en sus ecosistemas, a qu\u00e9 procesos contribuyen y, en consecuencia, a sus interacciones con otros organismos y a las modificaciones de su propio h\u00e1bitat. Por supuesto, esto no es exclusivo de animales y plantas: el resto de seres vivos, como las bacterias, los hongos o las algas, tambi\u00e9n tienen importantes funciones en el mantenimiento de la biosfera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si retomamos la pregunta de por qu\u00e9 deber\u00eda importarnos la biodiversidad, la respuesta es clara. Toda esa diversidad en las formas de vida da como resultado la generaci\u00f3n de procesos ecosist\u00e9micos. Estos procesos son independientes del ser humano pues, estemos presentes o no, los pinos acumulan carbono en sus troncos, las abejas transfieren el polen de unas flores a otras y las bacterias se alimentan de los desechos org\u00e1nicos, degrad\u00e1ndolos en mol\u00e9culas de menor tama\u00f1o. Sin embargo, los seres humanos s\u00ed que somos dependientes de esos procesos. Sin la inmensa mayor\u00eda de los mismos no podr\u00edamos vivir, ya que de la polinizaci\u00f3n depende que podamos cultivar alimentos, de la fotos\u00edntesis que podamos tener le\u00f1a en invierno y de la descomposici\u00f3n, algo tan sencillo como que los ecosistemas sean capaces de reciclar los nutrientes que los sostienen. A estos beneficios para el ser humano es a lo que llamamos servicios ecosist\u00e9micos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El cuidado y la protecci\u00f3n de la biodiversidad tienen una fuerte dimensi\u00f3n \u00e9tica, pues nada m\u00e1s all\u00e1 de una cosmogon\u00eda antropoc\u00e9ntrica, que nos separa y pone por encima del resto de especies, nos permitir\u00eda moralmente masacrar al resto de seres con los que compartimos este momento en la historia de la Tierra. Sin embargo, dado que esta cosmogon\u00eda ha terminado por derivar en una&nbsp;<em>brecha metab\u00f3lica<\/em>&nbsp;como derivado de los procesos de producci\u00f3n y acumulaci\u00f3n capitalista, hasta desde la visi\u00f3n m\u00e1s antropoc\u00e9ntrica sigue siendo una necesidad reconciliar lo que es bueno para nosotras con lo que es bueno para el resto de especies.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, cuando hablamos de biodiversidad, no nos referimos solo a&nbsp;<em>aquello que ocurre en los bosques<\/em>, sino que tambi\u00e9n observamos de cerca los efectos sobre la vida humana. Y, en consecuencia, hablar de p\u00e9rdida de biodiversidad es hablar de pandemias, de migraciones masivas y de hambre. Y en \u00faltima instancia, es hablar de extinci\u00f3n humana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La crisis que no es un meteorito, sino humanos quemando petr\u00f3leo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aceptada la importancia de la biodiversidad sobre la vida humana, la siguiente pregunta es referente al estado de conservaci\u00f3n de \u00e9sta y, en consecuencia, cu\u00e1l es el nivel de seguridad de nuestra especie. Si bien la respuesta es predecible por el propio t\u00edtulo del art\u00edculo, es necesario desgranar a qu\u00e9 nos referimos al hablar de sexta extinci\u00f3n masiva y justificar que esta vez la historia de la Tierra no est\u00e1 marcada por volcanes o meteoritos, sino por humanos quemando petr\u00f3leo, de forma desigual y a una velocidad tristemente impresionante.<\/p>\n\n\n\n<p>La propia din\u00e1mica evolutiva lleva a algunas especies a extinguirse y a otras a emerger, en un balance m\u00e1s o menos constante geol\u00f3gicamente y capaz de mantener relativamente estables los nichos ecol\u00f3gicos&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">1<\/a><\/sup>. Esto es lo que entendemos como&nbsp;<em>extinci\u00f3n de fondo<\/em>. En contraposici\u00f3n, las extinciones masivas suceden en espacios de tiempo m\u00e1s cortos y son capaces de eliminar miles de especies, cambiando completamente la din\u00e1mica y estructura de muchos ecosistemas. La \u00faltima extinci\u00f3n masiva ocurri\u00f3 hace 65 millones de a\u00f1os, la extinci\u00f3n masiva del Cret\u00e1cico-Pale\u00f3geno, y en ella desapareci\u00f3 el 70% de las especies terrestres a lo largo de un periodo de tiempo en discusi\u00f3n (Sahney y Benton, 2008), pero cuyo valor inferior es de un mill\u00f3n de a\u00f1os, que en tiempo geol\u00f3gico es efectivamente un periodo corto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, no podemos hablar de extinci\u00f3n de fondo, pues la tasa de p\u00e9rdida de especies es entre 1.000 y 10.000 veces superior a la que corresponder\u00eda. Por otra parte, la sexta extinci\u00f3n masiva no est\u00e1 ocurriendo en 1 mill\u00f3n de a\u00f1os, sino en poco m\u00e1s de 200 si tomamos como referencia la Revoluci\u00f3n Industrial. En cuanto a la magnitud de la p\u00e9rdida, seg\u00fan el Informe Planeta Vivo (Almond, Grooten y Petersen, 2020), estamos viviendo una disminuci\u00f3n del 70% de las poblaciones de animales salvajes en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Animales salvajes que no representan m\u00e1s de un 4% de la biomasa animal actual. Es por esto que cuando Rokstrom (2009) present\u00f3 los l\u00edmites planetarios, los m\u00e1rgenes de seguridad para la especie humana en este marco de degradaci\u00f3n ambiental, si bien todos los l\u00edmites sobre los que ten\u00edamos datos nos situaban en claro riesgo, hab\u00eda uno que sobrepasaba el nivel de riesgo de los dem\u00e1s, la p\u00e9rdida de biodiversidad. Y por supuesto, en estos 14 a\u00f1os, no es solo que las tendencias no hayan mejorado, sino que han seguido empeorando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de esta situaci\u00f3n grave de por s\u00ed, a la p\u00e9rdida de biodiversidad se suman distintas crisis ecosociales. La misma industria de los pesticidas que genera el declive de los polinizadores contamina el suelo y los cursos de agua, contribuye a acelerar las emisiones de gases de efecto invernadero y rompe la promesa de la revoluci\u00f3n verde de lograr parar el hambre en el mundo, como si esta fuese resoluble a trav\u00e9s de la tecnolog\u00eda y no de una redistribuci\u00f3n de la riqueza y los recursos. La misma industria de la moda, tantas veces criticada por las deplorables condiciones laborales que la sustentan, tambi\u00e9n es una de las principales responsables del aumento de micropl\u00e1sticos o de vertidos qu\u00edmicos sin tratar. El impacto del ser humano es tan grave que ya ha dejado su huella en el registro geol\u00f3gico. Que una sola especie genere toda esta complejidad de cambios es una anomal\u00eda hist\u00f3rica que nos lleva a catalogar este periodo de la historia de la Tierra como el Antropoceno.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta situaci\u00f3n de cambio global est\u00e1 mediada por distintos motores, interrelacionados entre s\u00ed, entre los que se suele destacar el cambio en los usos del suelo, el cambio clim\u00e1tico, las especies invasoras, la contaminaci\u00f3n y la sobreexplotaci\u00f3n de los recursos. Estos motores tienen tendencia temporal cambiante, con un impacto creciente del cambio clim\u00e1tico y, tambi\u00e9n, efectos distintos seg\u00fan el h\u00e1bitat, dependiendo en gran medida de la influencia humana. Por poner un ejemplo, el cambio clim\u00e1tico est\u00e1 generando que la termoclina, la zona que separa las c\u00e1lidas aguas superficiales de las zonas profundas, m\u00e1s fr\u00edas, se fortalezca (Barba Campos y Rojo, 2023). El refuerzo de \u00e9sta supone que las corrientes marinas, que mueven los nutrientes de los fondos oce\u00e1nicos, donde se acumulan como fruto de la descomposici\u00f3n de la materia org\u00e1nica, no sean capaces de llegar en la cantidad necesaria a las zonas c\u00e1lidas. La reducci\u00f3n de nutrientes limita la materia org\u00e1nica que pueden generar las plantas o las algas y altera, en consecuencia, el resto del ecosistema. La consecuencia de todo esto es muy clara para el ser humano: la disminuci\u00f3n de los peces que muchas comunidades necesitan para alimentarse. Peces que, por la sobreexplotaci\u00f3n a la que est\u00e1n sometidos sus caladeros, son ya m\u00e1s escasos que nunca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otro ejemplo que nos ha tocado muy de cerca es el relacionado con las enfermedades transmitidas por animales, las zoonosis, como la covid-19. Los virus siempre han estado en la naturaleza; sin embargo, la propia Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud reconoce el aumento claro de las enfermedades zoon\u00f3ticas en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Representan el 75% de las enfermedades surgidas en los \u00faltimos 40 a\u00f1os y generan pandemias tan conocidas como el \u00c9bola o la gripe A. \u00bfQu\u00e9 ha pasado entonces? Pues podemos destacar la p\u00e9rdida de complejidad de las redes tr\u00f3ficas o alimenticias, que hace que sea mucho m\u00e1s dif\u00edcil que haya una especie que se alimente de otra que porta el virus; el aumento sin control de la urbanizaci\u00f3n, que nos pone en mayor contacto con animales transmisores, o la brutal expansi\u00f3n de la ganader\u00eda industrial que genera condiciones para los animales, adem\u00e1s de muy poco \u00e9ticas, proclives a la transmisi\u00f3n de enfermedades y a la creaci\u00f3n de cepas v\u00edricas resistentes a los antibi\u00f3ticos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por toda esta complejidad es importante salir del&nbsp;<em>t\u00fanel de carbono&nbsp;<\/em>en el que nos encontramos como sociedad, e incluso como movimiento ecologista. La oleada de acciones que comenz\u00f3 en 2018 con el surgimiento de&nbsp;<em>Fridays for Future<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Extinction Rebellion<\/em>, incluidos en el movimiento clim\u00e1tico alineado con otros movimientos internacionales, ha servido para mover la&nbsp;<em>ventana de Overton<\/em>&nbsp;<sup><a href=\"javascript:void(0)\">2<\/a><\/sup>&nbsp;y ha puesto la crisis clim\u00e1tica en el centro del debate social, haciendo que quienes nos preocupamos por estas cuestiones no seamos \u00fanicamente el espectro&nbsp;<em>radical<\/em>&nbsp;del tablero pol\u00edtico. Pero es necesario trascender esto y que el movimiento valore como igualmente cr\u00edtica la situaci\u00f3n de la p\u00e9rdida de suelo f\u00e9rtil o de polinizadores, ambos con una importancia determinante en la estabilidad agr\u00edcola y, en consecuencia, en la seguridad alimentaria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo que necesitamos una comprensi\u00f3n m\u00e1s amplia y sist\u00e9mica de los retos ecol\u00f3gicos que tenemos por delante, es imperativo tratarlos como los retos ecosociales que son, no \u00fanicamente por los impactos de estos motores sobre la vida humana, sino por ser la causa principal de estos. Aqu\u00ed el ecologismo tambi\u00e9n ha tardado mucho tiempo en desarrollar una posici\u00f3n cr\u00edtica. La&nbsp;<em>Primavera Silenciosa<\/em>&nbsp;de Rachel Carson (1962) ya dejaba entrever los v\u00ednculos entre el sistema econ\u00f3mico y la p\u00e9rdida de biodiversidad y, diez a\u00f1os despu\u00e9s, los&nbsp;<em>L\u00edmites del crecimiento<\/em>&nbsp;de Donella Meadows (1973) ya nos confirmaron esto. Por no hablar de toda la cr\u00edtica de movimientos decoloniales e ind\u00edgenas, muy anterior a estas autoras, y que alertaba de c\u00f3mo el capitalismo y otros ejes de opresi\u00f3n se alineaban y conjugaban dando resultado a la destrucci\u00f3n de los cuerpos y de la Tierra. En cambio, el movimiento conservacionista, que ha sido el actor principal en ese conjunto de movimientos que hoy entendemos por&nbsp;<em>ecologismo<\/em>, tiene limitaciones de an\u00e1lisis y, por tanto, una tendencia muy fuerte a tratar de resolver las consecuencias de la destrucci\u00f3n de la naturaleza sin prestar especial atenci\u00f3n a las causas subyacentes. Tendencia que a\u00fan se mantiene en muchos colectivos y organizaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, globalmente, necesitamos dar dos pasos. El primero, asumir que hablar de cambio clim\u00e1tico debe implicar hablar de quema de petr\u00f3leo, de cambios de uso del suelo, de agricultura industrial y deforestaci\u00f3n, o que hablar de especies invasoras implica hablar de comercio internacional. El segundo, entender que esa quema de petr\u00f3leo, esa agricultura industrial o ese comercio, no son resultados del azar, sino de una compleja maquinaria construida para la acumulaci\u00f3n de capital.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, creo que esto es importante por tres cuestiones. En primer lugar, asumir que las din\u00e1micas de acumulaci\u00f3n son la causa de la crisis ecol\u00f3gica nos permite desterrar esa idea de que el ser humano es malo\/negativo para la naturaleza. Cientos de pueblos y civilizaciones han convivido nutriendo y nutri\u00e9ndose del territorio que habitaban. Esos mensajes que tanto escuchamos en 2020, y que llegaban a equiparar al ser humano con un virus, no son m\u00e1s que ret\u00f3rica ecofascista que profundiza en la separaci\u00f3n entre nosotras y la naturaleza y nos aleja de cualquier posibilidad de cambio de conductas. En segundo lugar, porque es necesario ser certeras en el objetivo de nuestras acciones. El 1% m\u00e1s rico del mundo produce el doble de emisiones que el 50% m\u00e1s pobre (Harrabin, 2021). Las \u00e9lites contaminantes no solo no nos dejan vivir dignamente, ni a las clases trabajadoras ni a los pa\u00edses del Sur Global, sino que est\u00e1n fulminando, con cada vuelo privado y cada campo de golf, cualquier esperanza de esa vida digna en el futuro. Es necesario cambiar nuestro modo de vida, pero es imperativo para esa transici\u00f3n obligar a pagar a quienes la han causado. En tercer lugar, y casi como conclusi\u00f3n, el ecologismo no debe luchar por&nbsp;<em>salvar la naturaleza<\/em>, sino que debe hacerse cargo de la misma tarea que siempre nos ha encomendado la historia, la lucha de clases. Pero esta vez tenemos una anomal\u00eda: que la degradaci\u00f3n ambiental no solo es un motivo central en este proceso, sino que nos da un margen temporal para llevarlo a cabo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY de esta c\u00f3mo salimos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En t\u00e9rminos generales, queremos transformar y reparar las relaciones de nuestras sociedades con los sistemas ecol\u00f3gicos, de los cuales la humanidad forma parte. Es hora de un cambio transformador en la manera en que organizamos nuestras sociedades y econom\u00edas y de la forma en que \u00e9stas se relacionan entre s\u00ed y con la naturaleza. Tenemos que acabar con siglos de injusticia, revertir las normas que protegen privilegios y liberarnos de los paradigmas que han dejado atr\u00e1s a demasiada gente durante demasiado tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>La base&nbsp;es la necesidad de un cambio de sistema, pero tambi\u00e9n el desmantelamiento del resto de ejes de opresi\u00f3n, como \u00fanica forma de parar y reparar el da\u00f1o que hemos causado globalmente. Con estos mimbres, quiero dejar una serie de apuntes que desde la perspectiva de la biodiversidad considero interesantes en este proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>De entre los m\u00faltiples escenarios de conservaci\u00f3n de la naturaleza que nos quedan, creo que es importante apostar por el&nbsp;<em>ecologismo de la convivencia<\/em>. Esta propuesta, desarrollada por B\u00fcscher y Fletcher (2020), asume lo imprescindible de unir al ser humano con el resto de la naturaleza, as\u00ed como de cambiar el modelo de producci\u00f3n y consumo. Esto nos facilita evitar tanto los esquemas de&nbsp;<em>conservaci\u00f3n de la fortaleza<\/em>, que al considerar que la protecci\u00f3n de la naturaleza depende en gran medida de la no influencia humana han expulsado a miles de personas del territorio, sin valorar el grado de influencia, a veces incluso positiva, sobre la naturaleza, como los esquemas de protecci\u00f3n dentro del capitalismo, que nos llevan a falsas soluciones, por no decir soluciones rid\u00edculas, como los mercados de carbono, que adem\u00e1s de ineficaces e injustas, siguen sin resolver el problema de base.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Igual que la definici\u00f3n de&nbsp;<em>paisaje<\/em>&nbsp;ha trascendido la idea de&nbsp;<em>ecosistema<\/em>, a\u00f1adiendo al medio f\u00edsico y biol\u00f3gico y sus interacciones cuestiones como la historia, la percepci\u00f3n humana o la econom\u00eda, el concepto&nbsp;<em>territorio<\/em>&nbsp;nos permite entender tambi\u00e9n la interacci\u00f3n de la biodiversidad con nuestras formas de vida (D\u00edaz Carro, 2022). De esta manera, entendemos que los procesos de extracci\u00f3n y acumulaci\u00f3n que se dan en el marco del sistema pol\u00edtico y econ\u00f3mico y que, a su paso, destruyen la biodiversidad, lo hacen tambi\u00e9n con el medio, con las tradiciones e historias de los pueblos, o con las relaciones sociales que se dan sobre \u00e9ste, lo que nos da un marco de an\u00e1lisis mucho m\u00e1s completo y aterrizado en nuestra cotidianidad. Aqu\u00ed, el movimiento franc\u00e9s de&nbsp;<em>Les Soul\u00e8vements de la Terre<\/em>&nbsp;ha convertido el an\u00e1lisis en praxis, congregando a m\u00e1s de 30.000 personas el pasado marzo, entre las que se encontraban activistas ecologistas, pero tambi\u00e9n organizaciones agrarias formadas por agricultores que ven c\u00f3mo cada d\u00eda se dificulta su modo de vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario cambiar la forma en la que nos movilizamos. Desde cambiar los objetivos pol\u00edticos, donde tenemos que asumir la ambici\u00f3n de cambiar la historia, pero tambi\u00e9n reconocer todo aquello que ya hemos dejado por el camino, lo que en muchos casos significa incluso condicionar el mantenimiento de la diversidad de la vida para mantener las condiciones para la complejidad de la biosfera. Pero tambi\u00e9n cambiar nuestras t\u00e1cticas y estrategias, desafi\u00e1ndonos a nosotras mismas a ser m\u00e1s resilientes, a superar los egos que dificultan el avanzar en com\u00fan. Aqu\u00ed, quiz\u00e1 una de las cuestiones m\u00e1s prioritarias es la de aprender a pensar, no en organizaciones, sino en competencias (Tufekci, 2017); ning\u00fan colectivo o movimiento va a conseguir por s\u00ed mismo el cambio que necesitamos, por lo que nuestra intervenci\u00f3n no debe solo valorarse en t\u00e9rminos de qu\u00e9 queremos conseguir, ni de c\u00f3mo queremos conseguirlo, sino tambi\u00e9n en: de todas las condiciones necesarias para que nuestro objetivo pol\u00edtico ocurra, \u00bfcu\u00e1les est\u00e1n sucediendo y cu\u00e1les no? \u00bfEl ecologismo ha conseguido una capacidad de disrupci\u00f3n suficiente? \u00bfSomos un movimiento resiliente capaz de afrontar el reto que tenemos por delante? \u00bfEstamos coordinadas para lograr lo que nos proponemos? Como indicaba el activista Sinan Eden (2021),&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>un movimiento puede tener diversos grupos organizando un mont\u00f3n de acciones disruptivas mientras otros consolidan algunas de sus victorias dentro de las salas de reuniones. Mientras tanto, otros pueden estar transmitiendo el mensaje. Todos estos grupos pueden ser muy poderosos, simult\u00e1neamente. Seguir\u00e1n fracasando si no se hablan entre ellos. Y no hablar\u00e1n entre ellos si no invierten en recursos para hablar entre ellos. Y su conversaci\u00f3n no tendr\u00e1 ning\u00fan prop\u00f3sito si los grupos no crean un mandato para que esa conversaci\u00f3n produzca decisiones en cada grupo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 el miedo al fracaso es el mayor condicionante del movimiento por la justicia ecol\u00f3gica. Sin embargo, parafraseando a Donella Meadows (1973), la situaci\u00f3n es demasiado mala como para justificar la complacencia, pero existen suficientes posibilidades de vida buena como para que no caigamos en la desesperaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>Almond, Rosamunde; Grooten, Monique y Petersen, Tanya (eds.) (2020)&nbsp;<em>Informe Planeta Vivo 2020: Revertir la curva de la p\u00e9rdida de biodiversidad<\/em>. Gland, Suiza: WWF.<\/p>\n\n\n\n<p>Barba Campos, Emilio y Rojo, Carmen (2023) \u201cMucho m\u00e1s que cambio clim\u00e1tico: otros motores del cambio global\u201d en Barba Campos, Emilio.&nbsp;<em>La biodiversidad valenciana ante el reto del cambio global<\/em>. Val\u00e8ncia: Universitat de Val\u00e8ncia.<\/p>\n\n\n\n<p>B\u00fcscher, Bram y Fletcher, Robert (2020)&nbsp;<em>The conservation revolution: radical ideas for saving nature beyond the anthropocene.<\/em>&nbsp;Londres: Verso Books.<\/p>\n\n\n\n<p>Carson, Rachel (1962)&nbsp;<em>Primavera Silenciosa<\/em>. Barcelona: Cr\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edaz Carro, Miguel (2022)&nbsp;<em>Manifiesto por la biodiversidad<\/em>. Amigos de la Tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Eden, Sinan(2021) \u201cSystem Change Not Climate Change as a directive\u201d,&nbsp;<em>Abstrakt Journal<\/em>, Dossier 9.<\/p>\n\n\n\n<p>Harrabin, Roger (2021) \u201cLa \u2018\u00e9lite contaminante\u2019: c\u00f3mo los m\u00e1s ricos est\u00e1n en \u2018el centro del problema del clima\u2019\u201d,&nbsp;<em>BBC News<\/em>, 22\/04. Disponible en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-56734297\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-56734297<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Meadows, Donella (1973)&nbsp;<em>Los l\u00edmites del crecimiento<\/em>. M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Rockstr\u00f6m, Johan&nbsp;<em>et al.<\/em>&nbsp;(2009) \u201cPlanetary Boundaries: Exploring the Safe Operating Space for Humanity\u201d,&nbsp;<em>Ecology and Society&nbsp;<\/em>14, p. 32.<\/p>\n\n\n\n<p>Sahney, Sarda y Benton, Michael J. (2008) \u201cRecovery from the most profound mass extinction of all time\u201d,&nbsp;<em>Proceedings of the Royal Society: Biological<\/em>&nbsp;275, 1636, pp. 759-765.<\/p>\n\n\n\n<p>Tufekci, Zeynep (2017)<em>&nbsp;Twitter and tear gas: the power and fragility of networks protest.<\/em>&nbsp;New Haven: Yale University Press.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1.Espacios que ocupan los organismos en su ecosistema.<\/p>\n\n\n\n<p>2. Para m\u00e1s informaci\u00f3n se puede consultar The Overton Window en la web de Mackinac Center for Public Policy<\/p>\n\n\n\n<p><em>Miguel D\u00edaz-Carro<\/em>&nbsp;es responsable de Biodiversidad y Territorio en Amigos de la Tierra&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel D\u00edaz-Carro Fuente: Rebeli\u00f3n Para entender la importancia que tiene sobre los seres humanos la biodiversidad o, mejor dicho, el resto de la biodiversidad, es interesante remontarnos a 1992, a la Cumbre de la Tierra de R\u00edo de Janeiro, donde se propuso la definici\u00f3n de biodiversidad que usamos en la actualidad. 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