{"id":899,"date":"2019-12-18T11:07:16","date_gmt":"2019-12-18T11:07:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=899"},"modified":"2019-12-18T11:07:18","modified_gmt":"2019-12-18T11:07:18","slug":"las-dos-caras-de-vargas-llosa","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/?p=899","title":{"rendered":"\u201cLas dos caras de Vargas Llosa\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"http:\/\/rebelion.org\/noticia.php?id=263567\">Fernando D\u2019Addario y Atilio Bor\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nota de Fernando D\u2019Addario \u201cLas dos caras de Vargas Llosa\u201d, una rese\u00f1a cr\u00edtica de&nbsp;<em>Tiempos recios<\/em>, el m\u00e1s reciente libro de Mario Vargas Llosa -publicada en Radar, el suplemento cultural de P\u00e1gina\/12 del 15 de diciembre de 2019- y comentario de Atilio Bor\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ejercicio pr\u00e1ctico para poner a prueba la capacidad de asombro: leer al mismo tiempo&nbsp;<strong><em>Tiempos recios<\/em><\/strong>, la \u00faltima novela de<strong>&nbsp;Mario Vargas Llosa<\/strong>, y las declaraciones del escritor sobre la actual situaci\u00f3n en Bolivia. En su nuevo libro, el Premio Nobel de Literatura da cuenta de los intereses econ\u00f3micos, geopol\u00edticos y culturales que provocaron el golpe de Estado de 1954 en Guatemala y terminaron con el gobierno progresista de Jacobo Arbenz. Como narrador, Vargas Llosa toma partido abiertamente por su \u201ch\u00e9roe\u201d y denuncia la intromisi\u00f3n de los Estados Unidos en los asuntos latinoamericanos, el papel central de la&nbsp;<strong>United Fruit<\/strong>&nbsp;en el Golpe, la alianza entre militares, sectores de la Iglesia y grandes terratenientes para despojar a los ind\u00edgenas de los derechos que hab\u00edan conquistado, la utilizaci\u00f3n del marketing medi\u00e1tico para instalar la idea de que Arbenz era un monstruo comunista manejado por la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, etc. Como contrapartida, el mismo Vargas Llosa pero en su condici\u00f3n de \u201censayista\u201d, public\u00f3 recientemente un art\u00edculo que celebra \u201cla valent\u00eda del pueblo boliviano que ha arrojado del poder a un dictador\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En su novela escribe, aludiendo a los desaf\u00edos que ten\u00eda Arbenz cuando tom\u00f3 el poder: \u201cHab\u00eda que cambiar la estructura feudal que reinaba en el campo, donde la inmensa mayor\u00eda de guatemaltecos, los campesinos, carec\u00edan de tierras y trabajaban para los hacendados ladinos y blancos, por sueldos miserables, en tanto que los grandes finqueros viv\u00edan como los encomenderos en la colonia, gozando de todos los beneficios de la modernidad\u201d. El Vargas Llosa novelista se queja de lo que ocurri\u00f3 cuando derrocaron al presidente elegido democr\u00e1ticamente: \u201cTodo rastro del r\u00e9gimen de&nbsp;<strong>Jacobo Arbenz<\/strong>&nbsp;parec\u00eda desaparecido y, en su reemplazo, hab\u00eda surgido un pa\u00eds en estado fren\u00e9tico en el que la caza a los comunistas reales o supuestos era la obsesi\u00f3n nacional\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En su ensayo difundido aqu\u00ed por el diario&nbsp;<em>La Naci\u00f3n<\/em>, Vargas Llosa escribe: \u201cBolivia parec\u00eda perdida para la democracia y la legalidad. Mucho se apresuraron Cuba, Venezuela y Nicaragua a creer que ten\u00edan en sus garras al pueblo boliviano. No sab\u00edan de lo que este pueblo valiente es capaz en defensa de su soberan\u00eda y libertad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El cimbronazo de la doble lectura, que es fuerte, invita a establecer algunas hip\u00f3tesis: 1) Vargas Llosa dej\u00f3 de escribir ficci\u00f3n hace treinta a\u00f1os y ante los requerimientos editoriales va sacando del caj\u00f3n viejas novelas &#8211;<strong><em>El sue\u00f1o del celta<\/em><\/strong>, publicada en 2010, tambi\u00e9n podr\u00eda caber en esta especulaci\u00f3n- escritas cuando ten\u00eda ideas progresistas. 2) Tiene un&nbsp;<em>ghost writer<\/em>&nbsp;que entiende al rev\u00e9s las consignas que le dicta el Premio Nobel de Literatura. 3) El escritor peruano\/espa\u00f1ol sabe que sus ideas reaccionarias tienen buena acogida en el&nbsp;<em>establishment<\/em>&nbsp;medi\u00e1tico pero intuye que la mayor\u00eda de los que todav\u00eda leen libros son de izquierda o algo parecido. Fuera de estas alternativas ya entrar\u00edamos en alarmas de bipolaridad intelectual que exceder\u00edan las atribuciones de esta simple comparaci\u00f3n de textos.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s para atajarse el propio Vargas Llosa ensaya, sobre el final de su novela, una suerte de \u201cmoraleja\u201d que intenta compatibilizar su defensa de un gobierno de centro izquierda (de hace 65 a\u00f1os) y sus ideas liberales (de hoy). Escribe: \u201cLa intervenci\u00f3n norteamericana en Guatemala retras\u00f3 durante decenas de a\u00f1os la democratizaci\u00f3n del continente y cost\u00f3 millares de muertos, pues contribuy\u00f3 a popularizar el mito de la revoluci\u00f3n armada y el socialismo en toda Am\u00e9rica Latina\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa idea, de que el fascismo alentado por los Estados Unidos en nombre de \u201cla lucha contra el comunismo\u201d no hizo m\u00e1s que radicalizar a los j\u00f3venes idealistas de la \u00e9poca (da el ejemplo de Fidel Castro) es discutible e interesante, pero es perfectamente aplicable a la situaci\u00f3n actual en Bolivia, donde la perspectiva de un gobierno represivo de extrema derecha apoyado por los Estados Unidos y las multinacionales tambi\u00e9n podr\u00eda engendrar, tarde o temprano, una reacci\u00f3n m\u00e1s virulenta por parte de la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata aqu\u00ed de cuestionar las ideas pol\u00edticas de Vargas Llosa. Tampoco se pone en duda su talento como escritor. Lo que provoca perplejidad es su incapacidad para procesar coherentemente, en su condici\u00f3n de intelectual<em>&nbsp;todoterreno<\/em>, elementos del presente y del pasado; la miop\u00eda que le impide trazar analog\u00edas entre el poder de fuego de la United Fruit de ayer y las multinacionales extractivistas de hoy; su ingenuidad (\u00bf?) para ver en la actualidad un espont\u00e1neo levantamiento popular donde antes \u2013en un cuadro de situaci\u00f3n muy similar- ve\u00eda una operaci\u00f3n golpista gestada por la CIA y la embajada de los Estados Unidos; su disposici\u00f3n a entregarse a los cantos de sirenas de la \u201cprensa libre\u201d (l\u00e9ase hegem\u00f3nica) despu\u00e9s de haber descrito en su novela de manera brillante c\u00f3mo se instrument\u00f3 la campa\u00f1a medi\u00e1tica (a instancias del&nbsp;<strong>publicista Edward L. Bernays<\/strong>, un Dur\u00e1n Barba de mediados del siglo XX) que fue minando paulatinamente el gobierno de Arbenz; su falta de perspicacia para advertir que el populismo del que hoy abomina es equivalente \u2013en t\u00e9rminos de demonizaci\u00f3n\u2014 al comunismo de los tiempos de la Guerra Fr\u00eda. En definitiva, es llamativa la doble vara que utiliza Vargas Llosa para medir, en uno y otro caso, las verdaderas relaciones de poder. En esa disociaci\u00f3n, donde antes ve\u00eda v\u00edctimas hoy ve victimarios. Y viceversa.<\/p>\n\n\n\n<p>En defensa de nuestra propia ingenuidad como lectores, cabe agregar a la lista de hip\u00f3tesis una cuarta alternativa: el Vargas Llosa institucional, ese que repite consignas b\u00e1sicas que parecen copiadas de una conferencia de prensa de Marcos Pe\u00f1a, es un impostor; el verdadero Vargas Llosa vive recluido y aislado, a la manera de Salinger, pero sigue escribiendo, para refutar a su impostor, estas historias (<em>El sue\u00f1o del celta<\/em>,&nbsp;<em>Tiempos recios<\/em>) que, a la manera de aquellas (<em>Conversaci\u00f3n en la Catedral, La Guerra del Fin del mundo)<\/em>&nbsp;reflejan la realidad con mucha m\u00e1s precisi\u00f3n que un pu\u00f1ado de discursos bien pagos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Comentario de Atilio Bor\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><strong>\u00a1Arbenz s\u00ed, Evo no!<\/strong><\/p><p>Precisamente por haber colmado mi capacidad de asombro \u2013bien retratada en la nota de D\u2019Addario- fue que decid\u00ed realizar un examen cr\u00edtico del tercer y por ahora \u00faltimo texto autobiogr\u00e1fico de Vargas Llosa&nbsp;<em>La Llamada de la Tribu<\/em>&nbsp;(Anagrama 2018) en donde el novelista nos presenta a los siete mentores intelectuales que lo llevaron de la mano desde el marxismo sartreano al ultraliberalismo que cultiva en estos d\u00edas. Asombro y perplejidad porque, como lo expres\u00e9 en tantas ocasiones y sobre todo en el libro que escribiera para tratar de desentra\u00f1ar las ra\u00edces ideol\u00f3gicas de su conversi\u00f3n,&nbsp;<em>El Hechicero de la tribu. Mario Vargas Llosa y el liberalismo en Am\u00e9rica Latina<\/em>&nbsp;(Akal 2019), me costaba entender c\u00f3mo un escritor cuyos personajes centrales, sus h\u00e9roes o hero\u00ednas, en buena parte de sus novelas son gentes que se juegan la vida luchando contra el imperialismo, la oligarqu\u00eda o las burgues\u00edas locales; c\u00f3mo el escritor que pone en boca de estos protagonistas coherentes y rotundos discursos antiimperialistas e inclusive anticapitalistas a la hora de escribir sus \u201censayos pol\u00edticos\u201d o cr\u00f3nicas period\u00edsticas del presente se le olvida todo lo que escribi\u00f3 en sus novelas y adopta un punto de vista diametralmente opuesto.<\/p><p>\u201cOlvida\u201d o, como bien observa D\u2019Addario, el c\u00e1lculo de rentabilidad persuade al escritor de que dado que m\u00e1s bien son gentes de izquierdas, o al menos de ideas progresistas, quienes todav\u00eda leen libros se adecua a los gustos y preferencias de su potencial mercado y act\u00faa en consecuencia. Pero en sus \u201censayos\u201d se convierte en un escandaloso apologista del capitalismo y del imperialismo confirmando lo que otro Mario, el uruguayo Benedetti, denunciara en una pol\u00e9mica con el hispano-peruano en 1984 al decir que \u201cafortunadamente, la obra de Vargas Llosa est\u00e1 netamente situada a la izquierda de su autor\u201d.<\/p><p>Es ella la que sobrevivir\u00e1, no as\u00ed sus ensayos y cr\u00f3nicas de actualidad que tendr\u00e1n por ineluctable destino terminar en el basurero de la historia. Por eso es enriquecedor leer sus novelas, sobre todo las que tienen un trasfondo m\u00e1s espec\u00edficamente pol\u00edtico. Porque cualquier lector o lectora m\u00ednimamente atenta podr\u00e1 f\u00e1cilmente establecer una inquietante pero a la vez esclarecedora analog\u00eda entre el golpe de Estado en Bolivia, celebrado por Vargas Llosa como la epifan\u00eda de la libertad en ese pa\u00eds, y lo acontecido en Guatemala en 1954 y que se encuentra espl\u00e9ndidamente narrado en&nbsp;<em>Tiempos recios.<\/em><\/p><p>\u00bfQu\u00e9 es lo que explica la enorme incoherencia de un escritor como VLl? \u00bfC\u00f3mo reconcilia sus \u201cdos caras\u201d? No sabemos. D\u2019Addario ofrece algunas conjeturas, algunas m\u00e1s probables que otras pero ninguna es del todo satisfactoria. Creo, sinceramente, que nunca lograremos saberlo. Para ello habr\u00eda que penetrar en los planos m\u00e1s profundos de la personalidad del escritor. Tal vez, si es que lo tiene, su psicoanalista podr\u00eda alguna vez ofrecernos las pistas para comprender las causas de una grave esquizofrenia y sus reflejos pol\u00edticos: izquierdista en la ficci\u00f3n, reaccionario en el ensayo. Pero tal cosa violar\u00eda el secreto profesional de modo que habr\u00e1 que convivir con esta incertidumbre.<\/p><p>Mucho m\u00e1s me interesa, en cambio, cuestionar las ideas pol\u00edticas de Vargas Llosa. De eso trata mi libro, porque el \u201chablador\u201d, para usar otro de los t\u00edtulos de sus novelas, es un formidable propagandista de las creencias y valores que est\u00e1n produciendo y justificando un genocidio de inmensas proporciones, y no s\u00f3lo en Latinoam\u00e9rica y el Caribe. Es, a juicio de los m\u00e1s atentos observadores de la escena cultural, el m\u00e1s eficaz publicista del imperio y la derecha (y no s\u00f3lo en lengua castellana), cuyas penetrantes consignas se fueron convirtiendo en lugares comunes en vastos sectores de la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p><p>\u201cEvo quiere eternizarse en el poder\u201d; \u201cEvo es un dictador\u201d;\u201cno hubo golpe de Estado sino transici\u00f3n en Bolivia\u201d son expresiones que escuchamos en las calles de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra dichas por gentes del com\u00fan, por ind\u00edgenas y campesinos, por el subproletariado urbano de esas ciudades, por las emergentes capas medias cargadas de odio y temor hacia el posible ascenso de \u201clos de abajo\u201d.<\/p><p>Consignas que gracias a la eficacia de la pr\u00e9dica de Vargas Llosa, al encanto de sus palabras y al hecho nada trivial de estar situado en el v\u00e9rtice de la pir\u00e1mide de un inmenso aparato mass-medi\u00e1tico global le otorgan una resonancia sin parang\u00f3n, al menos en las Am\u00e9ricas y Europa. Y crea subjetividades pol\u00edticas, como esas, de origen popular, que hoy afirman que no hubo golpe de Estado en Bolivia o que Evo hab\u00eda instaurado una dictadura. Por eso es importante combatir las ideas que difunde Vargas Llosa, porque son el destilado de la ideolog\u00eda de un imperio que, amenazado en sus confines m\u00e1s lejanos por China y Rusia, ha lanzado una feroz contraofensiva para condenar a su \u201cpatio trasero\u201d a un definitivo sometimiento. Y el novelista es una pieza fundamental, por ahora irreemplazable, de ese dispositivo cultural. Conviene recordar las sabias palabras de Jos\u00e9 Mart\u00ed: \u201cDe pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: gan\u00e9mosla a pensamiento\u201d.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><br><br>Fuente:&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/236489-las-dos-caras-de-vargas-llosa\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/236489-las-dos-caras-de-vargas-llosa<\/a><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernando D\u2019Addario y Atilio Bor\u00f3n Nota de Fernando D\u2019Addario \u201cLas dos caras de Vargas Llosa\u201d, una rese\u00f1a cr\u00edtica de&nbsp;Tiempos recios, el m\u00e1s reciente libro de Mario Vargas Llosa -publicada en Radar, el suplemento cultural de P\u00e1gina\/12 del 15 de diciembre de 2019- y comentario de Atilio Bor\u00f3n. Ejercicio pr\u00e1ctico para poner a prueba la capacidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":900,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/899"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=899"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/899\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":901,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/899\/revisions\/901"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/900"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=899"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=899"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.movimientocaamanista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=899"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}