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PROCLAMA POR UN CAMBIO RADICAL

La República Dominicana necesita un cambio urgente. Pero no un simple cambio de colores, de caras, de políticos o partidos, que una y otra vez se encaraman en el Estado y viven enriqueciéndose robándose los dineros que el pueblo produce con su trabajo.

La sociedad dominicana necesita protagonizar un cambio fundamental, una sacudida que expulse del Poder a los bandidos y ponga en marcha transformaciones que arranquen de raíz, de una vez y para siempre, las penurias acumuladas.

Hoy, desde el corazón de los barrios empobrecidos de la Capital dominicana proclamamos nuestra determinación de impulsar la MARCHA DEL PUEBLO HACIA UN CAMBIO RADICAL.

El país tiene décadas empantanado en manos de corporaciones y mafias políticas, que siempre se protegen entre sí asumiendo, de forma descarada, el “borrón y cuenta nueva”; mientras fustigan al pueblo con salarios de miseria, negación del derecho a la salud, a la educación y a la seguridad, con impuestos, tarifas y precios abusivos.

A la vez, esos verdugos han establecido una especie de “dictadura constitucional” que amordaza al pueblo cada vez más, como si su única razón de vida fuera trabajar como esclavo para enriquecerlos.

Hoy llegamos a una situación extrema de corrupción e impunidad.

Grupos mafiosos secuestran todas las instituciones, incluida la JCE, las altas cortes, el sistema de partidos y los medios de comunicación, basados en una Constitución y unas leyes hechas a su medida.

Existen, por tanto, poderosas razones para movilizarnos y rebelarnos para enfrentar con decisión firme e inquebrantable:

• Las grandes desigualdades sociales,

• La degradante corrupción estatal impune,

• El desastre ambiental que amenaza con acabar el agua y la vida,

• El dramático abandono de la juventud.

• El hambre, los apagones caros y la inseguridad.

• La violencia contra las mujeres.

• Las insoportables crisis de salud, educación, alimentación, vivienda y transporte; agravadas por las piñatas y corruptelas que han enriquecido escandalosamente a las mafias capitalistas, capos políticos y jefes militares, mediante la aplicación de políticas neoliberales.

El pueblo puede convertir su capacidad de movilización y protesta en un Poder Constituyente que acorrale y desmonte los poderes en descomposición, y permita avanzar hacia el Cambio Radical.

Más ahora, porque quienes han convertido la política en negocio sucio, los partidos en empresas corruptas, las elecciones en mercado tramposo y la Constitución del 2010 y las leyes vigentes en plataforma de un sistema de corrupción e impunidad dictatorial, pretenden imponernos en el 2020 los resultados electorales más pervertidos de la historia reciente.

El desempeño parcializado de la JCE durante todo el proceso de las pasadas primarias de dos (2) partidos, solo fue el preludio de la anunciada cloaca electorera del próximo año, que con la fractura del PLD y las nuevas divisiones a nivel estatal y en el seno de la partidocracia corrompida, seguirá manchada de fraude en forma predominante.

Elecciones así, no son elecciones verdaderas.

De las opciones con capacidad de imponerse en ese contexto, no puede salir nada bueno para este pueblo.

Estas votaciones tienden a convertirse, cada vez más, en una sucia e incierta competencia que merece el desprecio del pueblo.

En este país no se resiste otro engaño, ya está bueno de lobos disfrazados de ovejas para devorar al pueblo.

No sabemos arrinconarnos ni aceptar vivir de rodillas.

Este pueblo tiene la tradición de ser aguerrido. Ahí están: Capotillo, Los Gavilleros, Maimón, Constanza y Estero Hondo, el 14 de junio, Abril 65, Abril 84, Caracoles, los combates de los doce años y las movilizaciones verdes.

Es tiempo de que el pueblo actúe en defensa propia para recuperar lo robado y construir su felicidad. ¡Basta de amarguras!

La enorme desconfianza popular en partidos e instituciones corrompidas es un excelente punto de partida para asumir e impulsar democracia de calle, la democracia del pueblo movilizado como factor de cambio, sustentando una propuesta política transformadora.

MANDO y la IZQUIERDA REVOLUCIONARIA se ponen de pies y emprenden el camino hacia un Cambio Radical para una Nueva Dominicana.

Proponemos al pueblo y a sus movimientos sociales en pie de lucha, que avancemos paso a paso, para construir, en todo el territorio nacional, un Poder Constituyente unificado, que desde las calles pueda desplazar este tipo de gobierno e instituciones antidemocráticas y corrompidas, y posibilitar el surgimiento de lo nuevo.

NO hay tiempo que perder: desde un torrente popular avasallante abramos paso a nuevos liderazgos políticos-sociales y a un nuevo poder democrático, que convoque y organice, sobre la base del pueblo movilizado, una ASAMBLEA CONSTITUYENTE PARTICIPATIVA Y SOBERANA por elección popular, que apruebe los ejes constitucionales del programa de CAMBIO RADICAL para construir una nueva institucionalidad e incorporar nuestro país al combate que se libra hoy en nuestra América y el mundo por la SOBERANÍA y las transformaciones sociales.

¡NINGÚN CORRUPTO!, ¡PODER CONSTITUYENTE

¡EL CAMBIO RADICAL ES EL CAMBIO REAL!

Lunes 4 de noviembre, Santo Domingo, Distrito Nacional

MC

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